Chapter 76
kyson punto de vista
Ivy me estaba conduciendo por pared; Ni siquiera pude derribar puerta de abajo porque no sabía si
e estaba directamente detrás de e o no. Esperé toda noche, y maldición puso a prueba mi
paciencia mientras tragaba el líquido ámbar, dejando que me quemara parte posterior de garganta
mientras miraba a puerta.
Salir de cama y alejarme de mi mirada con puerta del armario separándome de e. Deambulé
hacia peque?a área de barra en esquina, gru?endo y murmurando por lo bajo mientras vertía los
últimos restos de bote en mi vaso.
Su iodidadenzaba a ponerme nervioso, su olor se hacía más fuerte a medida que se filtraba
por debajo de puerta. Agarrando mi vaso, retrocedí hacia cama, deteniéndome por un segundo
junto a estantería. Mis ojos se movieron sobre el estante antes de ver el libro que estábamos leyendo
antes de que todo se volviera una mierda. Moviendo el peque?o joyero del estante, identalmente lo
dejé caer, tapa se abrió y músicaenzó a sonar. Agachándome, recogí peque?a caja del
suelo cuando noté un grabado en el costado. La inscripción era solo peque?a en esquina trasera de
la peque?a caja.
Azalea. I. Landena.
12.3.2004
Amor mamá y papá.
Fruncí el ce?o y miré hacia puerta. Ivy y Azaleapartieron el mismo cumplea?os. Sacudiendo
cabeza, coloco caja antes de mirar hacia puerta y agarrar el libro del estante antes de moverme
para sentarme junto a puerta. Lo abrí hasta donde estaba cinta entres páginas antes de leer en
voz alta. Sus gru?idos y gru?idos se calmaron, y después de unos 5 minutos, escuché moverse
dentro de los límites de su armario.
Content is ? 2024 N?velDrama.Org.
Sabía que era acogedora, pero también podía sentir su iodidad por estar allí. Era una sensación
extra?a sentir de e. Casio si fuera su lugar seguro pero también un lugar que
atormentaba. Sus emociones fluctuaban entre paz y el pánico, y supe que era ustrofóbica. Había
sido testigo de su angustia no solo a través del vínculo cuando anidó por última vez, sino que también lo
había visto por mí mismo. Sin embargo, por mucho que odiara el armario. Era casio si tuviera
miedo del mundo exterior más allá de puerta.
Todos los ruidos se detuvieron dentro del armario y pude escuchar lostidos de su corazón mientras se
acercaba para escuchars pbras que yo decía. Mi ronroneo reverberó por habitación, haciendo
eco ens paredes cuando mé para que viniera a mí. Su ira y miedo se amplificaron mientras
libraba una guerra dentro de sí misma. Luchando contra mi mado por e, lo atenué un poco, dándole
la opción de luchar contra él o responder, pero aún animánd a que viniera a mí. Sin embargo, leer
simultáneamente también fue un pocoplicado al tratar de mantener ambas tareas. Tosiendo, tomé
un sorbo de mi bebida antes de descansar mi cabeza contra pared.
“Si sales, te leeré”, le dije. E no respondió de inmediato. Cuando lo hizo, no fue respuesta que
esperaba.
“No, usarás el vínculo contra mí”, gru?ó.
—Eres mi vínculo Ivy —le digo, girando cabeza para mirar manija de puerta. Lo giré, pero e
todavía no lo había desbloqueado.
“?No quieres el vínculo?” Le pregunté, preguntándome cómo podía luchar tan duro contra eso,
rechazarme cuando yo era tan suyoo e lo era.
“Lo rompiste”, dijo, y tristeza a través del vínculo me picó.
“Y estoy tratando de arrerlo”, respondí, cerrando los ojos mientras inclinaba cabeza hacia atrás.
“No era sólo tuyo para romper”, afirmó.
“Y dije que estoy tratando de arrerlo”, repetí.
?Y si no quiero que lo hagas?
“No depende de ti, ya te lo dije. eres mía; Quise decir que Ivy, no te dejaré ir de nuevo —le dije, molesto
porque se atrevió a desafiar nuestro vínculo. No entendí lo que e quería. E quería el vínculo. Lo
rompí y ahora estoy tratando de arrerlo. ?Qué más quiere e de mí? No puedo volver atrás y
recuperarlo.
“Hasta que encuentres algo más por lo que odiarme. O hago algo que no te gusta, entonces me dejarás
dedo porque puedes, y no hay nada que pueda hacer al respecto —murmuró.
“Mestimaste”, susurró tan suavemente que casi me lo pierdo.
—No fue mi intención romperte mano Ivy, no sabía que estaba allí —le espeté; Lo curé, por el amor
de Dios.
“No estoy hando de mi mano, Kyson. Sé que no lo hiciste a propósito. Gru?í, molesto, sacudiendo
cabeza.
“Crees que los huesos rotos duelen, los rasgu?os,s heridas que se niegan a sanar durante
meses. Duelen, pero también se curan cuando piel se cierra. Después de que te quede una cicatriz,
un recuerdo lejano de lo que alguna vez fue doloroso. Sin embargo, ese dolor termina”, hace una pausa,
y tomo mi vaso, vaciando lo último a punto de romper el asa y saca a rastras, cansada de jugar as
escondidas. Poniéndome de pie, fui a agarrar el mango cuando habló de nuevo.
“?Tienes alguna idea de lo huminte que es permitirte confiar en alguien, solo para que te lo arrojen en
la cara?” Hice una pausa, preguntándome de qué estaría hando ahora.
“?Vas a terminar, o me vas a hacer adivinar?” le pregunté, agarrando manija de puerta; el metal se
arrugó cuando mi agarre se apretó alrededor de peri detón.
“Yo confié en ti; Me permití amarte a pesar de saberlo mejor que hacerme ilusiones. La Sra. Daley me
ense?ó a conocer mi lugar, y me hiciste creer que podría encontrarlo contigo. Que era libre de elegir ese
lugar. Libertad. Mi versión de libertad durante a?os fue muerte. Estaba listo para morir en ese podio
ese día, ser liberado. Convencidos de que sería mejor que vida que nos entregaron. Luego me
mostraste otro tipo de libertad —Hice una pausa, soltando manija de puerta. Mis dedos se
hundieron en el metal mientras miraba puerta.
“Me di cuenta de que nunca viviría. Ya estábamos muertos esperando que nuestros barcos murieran, y
nos devolviste nuestros nombres, nuestras vidas, por un tiempo de todos modos. Luego, tan rápido
como me lo diste, me lo quitaste. El titiritero definitivo conplejo de ag*d contra el que no puedo
competir. Lo tomaste, y deseé libertad otra vez. Deseé que me dejaras morir ese día; Hubiera sido lo
más humano que hacer que darme esperanza solo para mostrarme cuán tonto fue tene en primer
lugar”. Mi corazón se retorció dolorosamente en mi pecho cuando sentí verdad detrás des pbras
que dijo.
“Ahora eso es dolor, y nada me atormenta más que saber que tienes el poder de enviarme de regreso a
un lugar donde única libertad que anhelo es muerte”, me mordí lengua y tragué, sintiéndome
culpable.
“Cometí un error. Te culpé porque eras culpable, no porque hiciste algo malo. Ahora lo veo —le digo.
“Entiendo por qué me odias, Kyson; Soy el subproducto, versión derivada de mi madre-“
“Tú no eres tu madre”, le digo cortando sus pbras. De eso estaba seguro. Ivy se ríe y yo frunzo el
ce?o.
“Mi madre era un monstruo. Por lo tanto yo soy,”
“No, solo fuiste su última víctima, solo sobreviviste para vivir con lo que e te quitó” le digo. E se
queda cada. Sin embargo, quise decirs pbras que dije y deseé que e pudiera sentirme de
misma manera que yo siento su culpa y angustia.
—Tienes tu libertad conmigo, Ivy —le digo.
—Demuéstralo —murmuró e. Suspiré, deseando que saliera, que dejara de ignorarme porque me
estaba volviendo loco. Ignorando mis propios instintos de saca a rastras, pateando y gritando y
obligánd a someterse al vínculo.
Volví a sentarme y dejé ser, en cambio, recogiendo el libro y continuando leyéndole. Se quedó en
silencio, y después de unos pocos capítulos, escuché que puerta se abrió, obligándome a mira
antes de que manija girara. Su olor flotó hacia mí cuando puerta se abrió y antes de que pudiera
amortiguarlo. La mada se escapó, mi ronroneo resonó pero no obligó, dejando su elión, solo lo
suficiente para persuadi si así lo desea. Haciéndole saber que no quiero hacerle da?o, así que lo dejo
en lugar de sofocar el sonido. Escuché sus huesos crujir por acostarse en el suelo duro y sentí el dolor
de ir a cómoda cama.
Miránd, tenía un montón de mi ropa, sudo de hombre lobo reaparecía más fuerte sin importar
cuánto luchara contra él. Al menos se había quitado ropa mojada y ahora estaba usando una de mis
camisas. El vínculo se estaba reforjando y solidificando a pesar de sus intentos de ignorarlo. “Puedes
llevarlos a cama, o puedes dejarme dormir a tudo”, le digo, y e camina parcialmente hacia
cama antes de detenerse y mirar entre cama y yoo si estuviera luchando contra lo que sabía que
necesitaba. y querido Sus impulsos están por todas partes. Me quedé quieto por mucho que me matara.
“No usarás el mado conmigo, quiero decir, ?no más de lo que eres ahora?” preguntó, y pude sentir su
incertidumbre. Sin embargo, odiaba vocación tantoo le gustaba.
“No, pero a veces no puedo evitarlo. Reiona a tus emociones —le digo. Ivy se muerde elbio y
asiente una vez antes de moverse hacia cama de nuevo. Se sube, arrastrando mi p de ropa con
e para esconderse. Suspiré antes de pasar a página siguiente, esperando dormir en el sofá cuando
hara.
“Puedes dormir en cama”, dijo, y mis ojos se ajustaron a los suyos. Mis ojos parpadearon y escuché
que su ritmo cardíaco se aceleraba. Mi piel se onduló mientras me ponía de pie, mis instintos se
excitaron de que e me dejara acercarme mientras me movía hacia cama antes de arrastrarme a su
lado y reabrir el libro. Ivy se acercó, sus garras rasparon mis costis mientras se acercaba para vers
diminutas imágenes ens esquinas des páginas. Luchando contra el impulso de arrastra encima
de mí, continué leyendo suficiente contenido con e a mido.