Chapter 75
Mientras luchaba por recuperar el aliento, mi respiración era áspera y áspera cuando vi a los guardias
corriendo en nuestra dirión por empinada colina que conducía desde el castillo.
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“Te voy a dar vuelta. No me empujes hacia abajo —gru?ó Kyson, y pude sentir el movimiento de sus
piernas detrás de mí mientras flotaba en el agua. Me dio vuelta y mis piernas se cerraron alrededor de
él, pero éls agarró, tirando de mí más alto para poder mover sus piernas libremente.
Suspiró, presionando su cabeza contra mi víc, y mis dientes casta?etearon.
“?Por qué te metiste en el agua maldita si no sabías nadar?” exhaló enojado. Su fuerte agarre y forma
en que temba me hicieron darme cuenta de lo enojado que realmente estaba. Mientras estaba
demasiado ocupado aprendiendo a respirar de nuevo para preocuparme demasiado por su ira.
“El cisne se enredó”, dije antes de toser; mi garganta y mi nariz ardían con cada respiración.
“?Casi te matas por ad ** n swan?” me espetó.
“Me caí”, le gru?í con enojo. ?Quién en su sano juicio saltaría deliberadamente al agua cuando no sabe
nadar? Mis dedos se varon en su hombro cuando flotó sobre su espalda; Los guardias de colina se
habían detenido, aunque nos vigron atentamente hasta que el rey les hizo se?as para que se
marcharan. El Rey Kyson les gru?e y me aferré a él mientras el Rey se alejaba más. El agua estaba
calmando mi piel, mis pulmones no tanto.
“?Cómo es posible que no sepas nadar?” dijo con un movimiento de cabeza,o si estuviera
horrorizado por esta información. No me molesto en contestar, y él gru?e.
“Tendré que ense?arte algún día o atrapar a Damian o Gannon también”, dijo, pero estaba bien nunca
acercarme al agua de nuevo, prefiriendo tierra a ahogarme de nuevo.
El Rey nadó más lejos, y dejé que mis piernas se desenredaran de él ahora, solo quería saltar cuando
de repente apartó mis manos de sus hombros cuando estábamos a medio camino del otrodo. Me
asusté, pateé e intenté alcanzarlo mientras el Rey se alejaba yencé a entrar en pánico
nuevamente. Sonrió antes de ponerse de pie.
Resoplé, pensando que me estaba ahogando cuando me di cuenta de que el agua aquí solo me llegaba
a rodi, y mi cara se calentó por mi idiotez. Kyson se rió de mi cara avergonzada, y lo salpiqué
enviándole una mirada furiosa.
“Estedo es poco profundo”, se rió entre dientes antes de agacharse y agarrarme. Sacudió cabeza y
chasqueó lengua antes de varme con su mirada.
“Me dejaste dormir hasta tarde y dejaste habitación sin mí”, gru?ó antes de sentarse en el agua y
ponerme en su regazo.
“No me dejarías ir si lo hubiera hecho,” le dije, y él asintió pero no dijo nada. Agarró mi barbi
suavemente con punta de sus dedos, inclinando mi cara hacia suya. La mada se apoderó de mí,
y suspiré en lugar de luchar contra e, y él inclinó su rostro más cerca, susbios moldeándose
alrededor de los míos. Apartando mi cara, gru?ó antes de agarrar mi barbi con más fuerza y obligarme
a abrir boca para poder besarme. Su lengua recorrió misbios antes de mordisquear el
inferior. Luego se enojó cuando no respondí a su beso.
“Deja de luchar contra eso”, gru?ó, rompiendo suave piel de mibio cuando mordió más fuerte. Me
preguntaba cómo podía soportar tocarme después des cosas horribles que hizo mi madre; Quería el
vínculo antes de que él lo rompiera, y ahora ya no me sentía digno de él. El Rey suspiró antes de besar
misbios y alejarse.
“Deberíamos dirigirnos adentro; Tengo reuniones esta tarde —susurró, y asentí, estaba feliz de salir del
agua. El rey me condujo de regreso al castillo, y me estremecí ante frialdad de brisa que acariciaba
mi piel de gallina.
Subimos a nuestra habitación y yo fui a preparar un ba?o, queriendo entrar en calor. La piel de gallina
cubrió mi piel, y el frío habíaenzado a hundirse en mis huesos, haciéndolos doler cuando el Rey
apareció detrás de mí.
“No, te duchas conmigo”, dijo, agarrando mi cadera. Fui a protestar cuando agarró mi cadera con más
fuerza, tirando de mí contra él, su otra mano fue a mi garganta mientras sumergía su rostro en el hueco
de mi cuello; ronroneó suavemente. Mis ojos se cerraron antes de sacudir cabeza, luchando contra el
impulso de ceder ante él.
—Te duchas conmigo —ronroneó antes de que susbios cubrieran los míos, su lengua se enredó con
la mía, y su mano se movió desde el cuello hasta mi pecho mientras lo apretaba, solo para alejarse
cuando no respondí de manera que él quería.
Deja de luchar contra el vínculo, Ivy. Deja que se regenere. ?Por qué sigues luchando contra
eso? murmuró contra misbios. ?Cómo podía preguntar eso? él no debería querer el vínculo, no
conmigo, de todos modos. Gru?ó, mordiendo misbios. El mado se apoderó de mío un
maremoto antes de que pudiera resistirlo o reprimir los impulsos. Lo mordí, y él gimió, mis dientes
rasparon su carne, y supe que era su culpa, sabía que lo estaba usando contra mí, y lo odié por eso.
“No pelees conmigo, y no lo usaré”, murmuró, notando mi ira mientras hundía mis dientes en su
pecho. Kyson se movió, girándome y empujándome en elvabo, sus manos agarrando mis caderas
mientras me giraba y me colocaba aldo delvabo.
El Rey se presionó entre mis muslos, su pene presionándose contra mí, y gimió mientras yo trataba de
apartarlo. La mada se hizo más potente, ys lágrimas picaron en mis ojos cuando agarró un pu?ado
de mi cabello y tiró de mi cabeza hacia atrás. Su lengua invadió mi boca, y gemí en su boca, el vínculo
salió a superficie cuando él lo obligó a salir.
Se me escapó un gemido cuando lo acerqué más, mis garras se soltaron y ara?aron su
pecho. Necesitarlo más cerca mientras excitación me inundaba, haciendo que mi vagina se apretara
mientras excitación me inundaba. Todo mi cuerpo zumbaba por el vínculo con anticipación. Su mano
se movió entre mis piernas. Frotó mi co?o palpitante, tomándolo con su mano y haciéndome gemir
suavemente mientras mi excitación se derramaba sobre mis muslos. Demasiado pronto, se alejó,
haciéndome gru?ir.
“No te vas sin decírmelo”, ronroneó, y asentí, cualquier cosa para recuperar su toque. Lo alcancé, y él
se inclinó y besó misbios, el vínculo forzó mis manos a su pecho, necesitando su toque. Queriéndolo,
y anhelándolo. Luego se alejó y abrió ducha. Observé su espalda mientras se quitaba ropa,
mirándolo porque me irritó y usó el mado para forzar el vínculo, luego se detuvo tan prontoo
respondí.
“Aprenderás, Ivy”, murmuró. Fue entonces cuando me di cuenta de que estaba usando el vínculo para
castigarme y para qué, ?irse sin decírselo?
“En ducha”, dijo Kyson mientras se metía bajo el agua; Le gru?í antes de salir del ba?o e ir a mi
armario. Lo escuché gru?ir pero lo ignoré, avergonzada de que me atormentara de esa manera, y lo
dejé.
“Ivy, no me hagas ir a buscarte”, gritó Kyson, y gru?í antes de esconderme debajo de mi nido, furiosa
por lo que hizo. él pagaría por eso; me había pido con guardia baja. No dejaré que vuelva a
suceder.
“?Hiedra!” gru?ó, y me estiré, cerrando puerta del armario.