Chapter 77
Punto de vista de hiedra
Me desperté con susurros que llegaban a mis oídos, rodando aturdido; Miré hacia el Rey que estaba de
pie junto a puerta. El aroma de Beta Damian llegó hasta mí, así que supe que era él con quien estaba
hando mientras trataba de escuchar. Estirándome, mi espalda crujió mientras bostezaba. Ese fue el
mejor sue?o que había tenido en días, despertándome y sintiéndome descansado. Sentándome, noté
que el Rey tenía el joyero en sus manos, e incliné mi cabeza para escuchar mejor de lo que estaban
hando.
“Encuéntrame cualquier cosa en Azalea, todo lo que puedas encontrar”, le dijo el Rey, y mis cejas se
juntaron, preguntándome qué quería con información del ni?o. Se me cayó el estómago,
preguntándome qué estaba tratando de desenterrar. ?Más razones para odiarme?
“Algo no está bien, y e…” el Rey niega con cabeza. “Algo no encaja”, le oigo decirle a Beta Damian
cuando el Rey me mira por encima del hombro. Beta Damian le quita caja.
“Veré qué puedo averiguar”, le dice Damian, y el Rey asiente antes de cerrar puerta. Se gira para
mirarme antes de caminar hacia una mesa de café y tomar una bandeja deida y coloca en mi
regazo. Miré el bistec y ensda antes de que agarrara su propia bandeja y se sentara a mido.
“?Qué fue eso?” Le pregunté al Rey mientras tomaba asiento.
“Necesito que investigue algo,e tu almuerzo”, dice antes de cortar su bistec, aunque estaba
sangrando. Mi boca salivaba con avidez y mi vientre rugía. Aunque me sorprendió un poco saberlo, ya
era mediodía. Corté mi bistec y me metí un trozo en boca. El hambre se calmó instantáneamente, ya
no queríaer mientras me obligaba a masticar y masticar. El Rey me miró con curiosidad mientras
trataba de no ser grosero y escupir carne en el to. Forzarlo hacia abajo fueo tratar de morder
una manzana entera mientras se alojaba en mi garganta.
“?Puedo mar a Abbie?” Le pregunté y él asintió.
“Después deer”, dijo, se?ndo mi to. Arrugué nariz, desde que descubrí que era mi
compa?ero. Mis paps gustativas habían cambiado. Las cosas que normalmente me gustan ya no me
atraían. Todo cambiaba, pero aún no me había movido. Realmente me molestó que tanto cambiara y,
sin embargo, no parecía ser para mejor.
“No tengo hambre” le dije, dejando el to en mesita de noche, y fui a levantarme. El Rey
gru?e. Corta un trozo de su carne antes de ofrecerme el tenedor, llevándolo a misbios. Sucedió lo
mismo; mi boca se hizo agua al instante, haciéndome preguntarme por qué suida olía
diferente. Apenas estaba cocido, si es que podía marse cocido, más bien chamuscado por ambos
lados y prácticamente crudo. Sin embargo, abrí boca y casi gemí por el sabor, mi apetito regresó a
pesar de sentir sangre que llenaba mi boca mientras masticaba.
Alcanzando mi to, el Rey lo colocó en su regazo antes de darme el suyo. “Come”, dijo, golpeando mi
to con el tenedor. Mis cejas se fruncieron mientras miraba el to. Kyson no parecía que le gustara
mucho mi bistec, pero no dijo nada mientrasía, excepto para decirme queiera.
“Todo”, dijo el Rey cuando terminó dejando solo ensda. El bistec era enorme, y me costaba
comerlo entero después de habermeido mitad. Forzando otro bocado, pero también saboreando
el sabor. Observé al Rey sacar su teléfono de su bolsillo y hojearlo.
“Ya no puedoer más,” dije mientras intentaba cortar otro. El Rey se levantó de su panta antes de
mirar el bistec a medioer y suspiró.
N?velDrama.Org ? content.
“Apenasiste nada ayer. Cómete mitad y podrás ma”, dijo; Lo miré. Un gru?ido emanó de mí,
y él arqueó una ceja hacia mí.
“?Hiedra!”
“Meeré dos pedazos más. No puedoer mucho más. Me enfermarás —le espeto.
“Tres”
“?Una!” Repliqué, y él suspiró. “Bien, dos bocados más entonces”, gru?e, volviendo su atención al
teléfono. Comí rápidamente, queriendo har con Abbie; se sintióo si hubiera pasado toda una
vida desde que escuché su voz. Cuando terminé, le arrebaté el teléfono y él me gru?ó, pero tomó mi
to, lo volvió a colocar en bandeja y lo colocó fuera de puerta antes de volver a sentarse a mi
lado, mirando por encima de mi hombro. se deszó a través de letra A. Sin embargo, algunos de los
nombres tienen una ortografía simr que me confundió.
“No, copia de seguridad”, dijo el Rey, haciendo clic en su nombre para mí. “?Puedes hacer una
videomada con e?”
“?Que es eso?” Pregunté, escuchando el timbre del teléfono. Me lo quitó, presionando un botón, y
panta cambió, y pude verme en panta. “Ahora, podrás ve si e puede descubrir cómo
encender su cámara. Gannon le mostró, así que espero que lo recuerde”, me dijo Kyson. Asenti. Sonó el
teléfono y miré a Kyson, que se sentó. Marcó su número de nuevo, sentándose antes de devolvérmelo.
Cuando e no volvió a responder. Me quitó el teléfono antes de apoyarse contra cabecera. Abrió algo
más en su teléfono y escribió. Miré para ver qué estaba haciendo, observándolo mientras escribía
rápidamente.
“Le envié un mensaje a supa?ero”, dijo Kyson, antes de palmear el lugar entre sus piernas,
queriendo que me sentara allí.
“?Qué dijiste?” Le pregunté.
“Ven, te mostraré”, dijo y puse los ojos en nco, pero me arrastré hasta su regazo. Presionó susbios
en mi hombro y abrió su mensaje.