17kNovel

Font: Big Medium Small
Dark Eye-protection
17kNovel > EI Centímetro > EI Centímetro 101-120

EI Centímetro 101-120

    <b>Capítulo </b>101


    No sorprendentemente, en cuanto atendí mada de Sandra, era para pedirme que volviera a casa aer.


    En realidad, sabía queida era solo una excusa, definitivamente tenía algo que pedirme.


    “Se?ora, ya probé los tamales que hizo, pero verdad es que últimamente no me es posible volver a casa. Estoy apurado con el proyecto del parque de atriones, trabajando día y noche. En cuanto tenga un día libre, pasaré por casa,” rechacé su oferta pero prometí una futura visita.


    “Ay, ese Sergio de verdad que… ?Para qué te apura tanto en el trabajo? No eso si el mundo fuera a explotar. Le voy a dar una buena rega?ada cuando lo vea,” Sandra fingió estar molesta.


    “Se?ora, no es culpa de Sergio, el proyecto ya estaba programado así,” di una explicación.


    Lo profesional es lo profesional, Sergio nunca mezría nuestros asuntos personales con el trabajo.


    “Bueno, entonces el trabajo es lo primero,” dijo Sandra colgando el teléfono, ramente decepcionada y no muy contenta..


    Pero no había otra opción, realmente estaba ocupado con el trabajo, y además, incluso si no lo estuviera, ya no podía simplemente ir a familia Vásquez cuando quisiera.


    Quizás después de decepcionarse unas cuantas veces, uno eventualmente aceptaría realidad.


    Las despedidas son una constante entres personas, primero con mis padres, luego con Sergio, y ahora con familia Vásquez.


    Mientras desayunaba con Mire, no vimos a Jorge.


    “Eh<b>, </b>?no había dicho Jorge que nos pa?aría al parque de atriones? ?Cómo es que se fue antes?<b>” </b>murmuró Mire.


    No dije nada, y Mire me dio un codazo, “Oye, Jorge realmente se preocupa


    13:07


    Mucho por ti. Anoche me pidia especialmente que volviera para cuidarte,


    Mush? p?r Aia dijo que habins bebido Bebista con Jorge**


    “Entonces, o sabia que has bebido? Mire era un cumulo de


    preguntas


    “El me vio”


    “Oh, ya veo,” Mire me miró fijamente,o tratando de descubrir algo


    “No hace falta que mires, no hay nada entre Jorge y yo,” corté directamente pregunta que e se moría por hacer.


    Mire sonrio, “Bueno, bueno, aunque lo hubiera, no importa. Aunque Jorge me parezca guapo, solo es admiración,o que siento por los actores<b>.</b><b>” </b>


    E sí que tenías ideas ras.


    “Pues admiremos juntas,” concluí conversación y terminamos rapidamente el desayuno para ir al parque de atriones.


    Jorge ya había empezado a trabajar, y Mire lo saludó, “Jorge, llegaste temprano, ?por qué no esperaste para venir con nosotras?<b>” </b>


    “Me era más conveniente,” respuesta de Jorge hizo que Mire sacara


    lengua.


    Nos sumergimos en el trabajo, avanzando a buen ritmo.


    En un abrir y cerrar de ojos llegó el mediodía, y justo cuando Mire estaba a punto de hacer un pedido, un auto de lujo se acercó.


    Reconoci ese auto, era de Sandra.


    Parece que realmente tenía algo importante que decirme, si no iba a familia Vásquez, entonces e vendría aquí a buscarme.


    “Continúen ustedes,” le dije a Mire antes de dirigirme hacia donde estaba


    Sandra.


    E bajó del auto y el conductor abrió el maletero, que estaba lleno de recipientes conida.


    13:07


    “<b>Cami</b>, esto lo preparé para todos,s pbras de Sandra realmente me sorprendieron.


    “Se?ora, ?para qué se molesta tanto? Es mucho esfuerzo, me sentí realmente apenada.


    “Ustedesenida para llevar todos los días, que ni es rica ni nutritiva.


    ma a los demás para que vengan a recoger <b>su </b>porción,” Sandra miró


    hacia donde estábamos.”


    Jorge seguía trabajando y Mire estaba con su celr preparándose para hacer un pedido.


    No sé si era mi impresión, pero sentí que Sandra miraba a Jorge.


    “Mire, se?ora Vásquez nos trajo el almuerzo, ya no hace falta pedirida,” mé a Mire.


    E se quedó sorprendida por un momento y luego corrió hacia nosotros, radiante de felicidad y haciendo una reverencia ante Sandra, “Gracias se?ora Vásquez, es un verdadero cer,o si disfrutáramos de un festín real.”


    Esa chica siempre estaba lista para hacer reír a los demás.


    Sandra también se rio, “?Te gusta? Entonces traeréida todos los días para ustedes.”


    “No hace falta, no hace falta,” Mire supo rechazar con tacto, “Con darnos un gusto de vez en cuando, ya estamos más que satisfechos.”


    Sandra se dirigió hacia donde estaba Jorge, y yo seguí de cerca. E miraba a su alrededor y dijo, “Así que ustedes han estado ocupados con esto últimamente<b>.”</b>


    <b>Capítulo </b><b>102 </b>


    <b>“</b><b>SI</b><b>, </b>hay un problema con luz,” expliqué, cuando Sandra ya había llegado debajo del andamio donde trabajaba Jorge.


    “Este trabajador, <b>?</b>cómo es que no lleva puesto el cinturón de seguridad? Eso es demasiado peligroso, siempre hay que poner seguridad primero,” Sandra,o esposa del director, no había llegado allí por nada, rápidamente se dio cuenta del problema.


    La verdad es que Jorge siempre llevaba puesto el cinturón de seguridad, pero se lo había quitado cuando bajó y subió de nuevo sin ponérselo.


    “Si, definitivamente lo tendré en cuenta, contesté y luego le grité a Jorge, “?Cómo subiste sin ponerte el cinturón? Baja de inmediato.”


    Jorge obedeció y bajó, diciendo con humildad, “Fue mi error, lo tendré en cuenta para no volver aeterlo.”


    En ese momento, parecía un ni?o obediente que habíaetido un error y lo reconocía sinceramente.


    De alguna manera, me sentí demasiado severa,o si lo estuviera


    acosando.


    Sandra lo miró y dijo, “El propósito de seguridad es protegerte a ti mismo, es ser responsable contigo mismo. Solo cuando uno se ama a sí mismo, puede amar a los demás, ?verdad?”


    Aunque Sandra no trabaje, sigue siendo esposa del director y sus pbras no solo tenían sabiduría sino también eran educativas.


    Sin embargo, sus pbras me dejaron pensando en algo más.


    “Sí, se?ora Vásquez,” Jorge respondió con buena actitud.


    “Trabajar toda ma?ana también debe haber sido agotador, traje almuerzo para ti también, ven, vamos aer,” de repente, Sandra se transformó en una madre gentil ypasiva.


    Jorge agradeció y se fue aer, mientras Sandra observaba <b>su </b>espalda diciendo, “Este muchacho parece fuerte y capaz.”


    13:07


    Entendi lo que queria decir con eso, considerando a Jorge un simple trabajador manual. Anoche, Sergio no tenia ninguna consideración por <b>Jorge</b><b>, </b><b>y </b>ahora <b>era </b>el turno de se?ora Vasquez.


    Parecía que entendi por qué Sandra habia venido, probablemente habia escuchado algo de Sergio y queria conocer mejor a Jorge


    *El es ingeniero, a cargo de ajustar iluminación esta vez, corregi percepción de Sandra sobre Jorge


    Pero e es esposa del director, habia vista todo tipo de gente importante. solo som s


    levermente


    “?Tienes hambre? Vamos a oficina aer, podemos char mientrasemos.” Sandra me trató con mucha calidez y amabilidad.


    “De acuerdo, no me neque


    Cuando llegamos a oficina, el chofer ya habia preparadoida, muy elegante y justo lo que me gustaba


    Estaba segura de que no era lo mismo queian Mire y los demás


    “Gracias, se?ora” dije, mostrando una mez de alegria y gratitud.


    Si no vuelves a casa, entonces no me queda otra opción de venir aqui para cuidarte, nena,“ Sandro me indicó sentarme, “Vamos,e ya, antes de que se entrie”


    No me hace de rogar yencé aer


    “Despacio,” Sandra me vioer con ansias y sonrio de nuevo.


    “Es que está delicioso, le segui el juega


    No es que fuera hipocrita, sino que después de tantos a?os en familia Vásquez, me ha acostumbrado, si asi todos estábamos felices, ?por qué no hacerlo?


    “Cami, ?realmente ya no hay posibilidad alguna entre tu y Sergio? Sandra finalmente lo menciono.


    Me detuve un momento mientrasia y asent


    Sandra suspiro, “El <b>no </b>tiene esa suerte, <b>ni </b><b>yo </b>ni Ricardo tenemos esa suerte<b>.</b><b>” </b>


    <b>“</b><b>Se?ora</b>, que no tiene suerte soy yo,” también me sentí triste.


    <b>En </b>estos a?os, realmente me habían querido, y lo había sentido. No me dolía tanto dejar a Sergio, en realidad, me dolia más dejar a Ricardo y a Sandra.


    “Ay, lo que no nace del corazón no florece, ya que lo has decidido, yo no insistiré más,”s pbras de Sandra me aliviaron.


    Temia que intentara forzar situación.


    Bajé cabeza y seguíiendo mi sopa, y Sandra continuó: “Cami, aunque tú y Sergi no puedan ser esposos, yo aún deseo que puedas encontrar a


    alguien que merezca pena.”


    Apreté el pu?o alrededor de cuchara, pensando en lo que Manuel me dijo anoche, mi corazón dio un vuelco.


    ?Acaso Sandra querría que me involucrara con Manuel?


    “Se?ora, no he pensado en estar con alguien más,” interrumpi de inmediato, deteniendo cualquier cosa que quisiera decir.


    <b>Capítulo </b><b>103 </b>


    Sandra ramente se sorprendió por un momento, pero luego sonrió con dulzura.


    “?Qué estás diciendo, ni?a? No puedes dejar de creer en los hombres solo por ese desgraciado de Sergio. Hay hombres que no valen nada, pero hay muchos más que sí valen pena, Sandra tenía una personalidad.


    encantadora y haba con humor.


    Aunque ya tenía cincuenta a?os, haba con mucha onda, lo que me hizo reir, “Si, hay hombres buenos, pero por ahora no estoy para eso, al menos necesito tomarme un tiempo.”


    Mi intención al decir esto era hace desistir de cualquier otroentario.


    Hay cosas que es mejor no mencionar, para no hacers situaciones incómodas.


    “Es verdad,”s pbras de Sandra me hicieron suspirar de alivio.


    Pero al siguiente segundo cambió de tema radicalmente, “Pero hay que actuar pronto, también para encontrar novio, <b>si </b>no, los buenos ya estarán elegidos por alguien más.”


    Me rei de nuevo, y Sandra también.


    “Cami, siendo tan hermosa y buena personao eres, quien te encuentre definitivamente ha ganado lotería en su vida pasada,” e me elogiaba


    otra vez.


    Eso me hizo poner nerviosa, pero también tenía mi propia respuesta, “Se?ora, talo dices, soy muy buena, así que solo el mejor hombre merece estar conmigo, hasta que ese hombre aparezca, prefiero esperar.”


    “Exacto, yo estoy de acuerdo,” Sandra realmente estaba de acuerdo, “Nunca te conformes con menos, mucho menos… porque estés herida ahora. mismo, no busques a alguien solo para pasar el rato.”


    Era una referencia directa a lo mío con Jorge.


    Yo también fui directa, “Nunca me conformo, si realmente elijo a alguien, es


    Η


    <b>porque </b>es <b </b><b>mejor </b>para mí


    Le estaba dejando ro a Sandra que mis decisiones siempre eran bien pensadas y serias, incluyendo dejar a Sergio.


    Sandra me miró, pero no dijo nada más


    Había estado a mido durante diez a?os, me había visto crecer<b>, </b>?cómo no iba a conocer mi personalidad?


    “Así está bien, Sandra finalmente cerró el tema con esa frase.


    Continuéiendo en silencio, y cuando estaba a punto de terminar, Sandra de repente preguntó, “?Visitaste casa de tus padres hace unos días?”


    Levanté mirada hacia e.


    “Fue Sergi quien me lo dijo,” Sandra explicó, “Todavía se preocupa mucho. por ti.


    Después se rio un poco, <b>“</b>Incluso si no pueden ser amantes, han crecido juntos, ya somos una familia.”


    “Mm,” respondi con un murmullo.


    “?Qué te hizo querer visitar casa de tus padres? Recuerdo que dijeron que cuando vinieron a San José del Cabo a buscar nuevas oportunidades, vendieron casa, y además ya no tenían familia allí,” Sandra preguntó con


    cuidado.


    Me quedé cada unos segundos antes de responder, “Mi papá siempre haba de ese lugar, decía que algún día me llevaría a verlo. Fui a cumplir el deseo de mi papá y también a conocer el lugar donde nací,” no le oculté


    nada a Sandra.


    Era verdad, no había nada que no pudiera decir.


    “?Y encontraste algo interesante allí?” Sandra me preguntó.


    Por alguna razón, lo primero que pensé fue en Jorge, y luego en peque?a


    casa y en Josefina.


    “Las cosas t cambiado,s personas también,” fue lo único que dije,


    13:08


    porque esos detalles no queríapartirlos, después de todo, no tenían mucha rción con Sandra.


    “Es verdad, han pasado más de veinte a?os,” Sandra reflexionó.


    Cuando mis padres y yo nos mudamos, yo era muy peque?a, ni siquiera recordaba ese lugar, ciertamente había pasado mucho tiempo.


    “La próxima vez que vayas, a algúndo, avísanos, nos preocupamos mucho por si te pasa algo,” Sandra me aconsejó nuevamente.


    “Lo siento se?ora, fue mi error,” me disculpé.


    “Mi ni?a, no es tu culpa<b>, </b>es…” e no terminó frase, pero yo entendía.


    Sandra me pa?ó a terminar deer, y cuando dije que tenía que trabajar, se fue, no sin antes recordarme varias veces que debía volver a casa después de terminar y diciéndome que familia Vásquez siempre seria mi hogar.


    <b>Capítulo </b><b>104 </b>


    Después de aceptar, dejé irse y volví al trabajo, pero solo vi a Mire, Jorge no estaba por ningúndo.


    “?Dónde está Jorge?”


    “Lucio Beltrán se lo llevó,” Mire me miró fijamente, “Cami, hasta tu futura suegra vino a interceder, tú…”


    “Lo de Sergio y yo es imposible, no importa quién venga, es inútil pensar en ello,” interrumpi y reafirmé mi posición.


    Mire suspiró, “La verdad es que familia Vásquez es increíble en todos los aspectos, menos en el protagonista!”


    E tenía razón, familia Vásquez era maravillosa<b>, </b>pero era Sergio con quién me iba a casar, no con los demás. Si él no era adecuado, de nada servía lo demás.


    Esperé a Jorge con Mire durante media hora, pero no apareció, así que le mé, pero había dejado su teléfono a undo, en zona de descanso.


    “Cami, estoy segura de que Jorge no tiene novia. Mira, <b>ni </b>siquiera lleva su celr encima. Si tuviera novia, estaría pegado a él,” Mire analizó con experiencia.


    Sin embargo, no entré en ese tema y, mirando el reloj, me levanté, “Voy a ver qué pasa con Lucio.”


    Justo en entrada, escuché voz de Jorge, “Me atrevo a decir que moverme de aquí retrasará el ajuste al menos medio mes, incluso más.”


    Me quedé paralizada. ?Mover a Jorge?


    ?Qué estaba pasando?


    Estaba a punto de entra@cuando voz de Erik Bazán resonó detrás de puerta, “El presidente Vásquez dijo que esto es responsabilidad nuestra, no es culpa de ustedes.”


    En ese momento, lo entendí todo y entré de golpe, “No estoy de acuerdo.”


    Erik, <b>al </b>verme, mostró una expresión de iodidad y trató de explicarme Inmediatamente, “Se?orita Gámez, esa es decisión del presidenter


    Vásquez.”


    “Su decisión no cuenta, ahora yo estoy a cargo del parque de diversiones<b>, </b><b>not </b>acepto cambiar de personal, lo que él diga no tiene importancia,” respondi con firmeza.


    Erik parecia incómodo, sabia que él solo era un mensajero. Así que le dije: “Erik, vuelve y dile al presidente Vásquez que esa <b>es </b>mi posición. Si quiere echar a Jorge, que me eche a mi también.<b>” </b>


    “Se?orita Gámez…”


    “?Jorge, vamos a trabajar!” No dejé que Erik hara más y mé a Jorge directamente.


    él no se movió, y al segundo siguiente, fui hacia él, lo agarré y caminé hacia salida con grandes pasos.


    Pero justo en puerta me encontré de frente con Sergio, su mirada cayó inmediatamente sobre mi mano sujetando de Jorge.


    Primero envió a Sandra a sondear, y en aquel momento usó el truco de mover a Jorge, nunca me había dado cuenta de lo despreciable que podía ser este hombre.


    Vi ramente el enfado en sus ojos, seguido de su voz llena de sarcasmo, “Se?orita Gámez, ?crees que no me atrevería a despedirte también?”


    “Si eso es lo que deseas, que me despidas.” Nos enfrentamos en ese


    momento.


    Sergio se puso pálido de ira, y entonces Jorge habló, “El presidente Vásquez quiere reemzarme con otro, me gustaría saber por qué.”


    “No sigues nuestras órdenes y descansas sin permiso, todo eso afecta el cronograma. Esa es razón,” Sergio se enfrentó a Jorge de inmediato.


    “Ya dije que estaba de acuerdo con ello,” intercedí rápidamente por Jorge.


    Sergio me miró furioso, “?Crees que porque tú estás de acuerdo, él no tiene responsabilidad?”


    13.08


    Lucio, viendo que tensión crecía, intervino rápidamente, “Presidente Vásquez, lo del descanso fue un descuido de Jorge, no volverá a pasar.”


    “?Por qué no? Descansar es mi derecho Jorge no cedió.


    *Incluso si él no descansa, yo si lo haré. Entonces, él no podrá hacer nada,” también me mantuve firme en mi posición.


    La cara de Sergio estabapletamente enfurecida, y al siguiente segundo, su mirada volvió hacia mí, que estaba tomada de mano con Jorge, “Se?orita Gámez, ven, tengo algo que decirte.”


    <b>Capítulo </b><b>105 </b>


    Su tono era muy agresivo,o si me fuera a devorar, pero yo no tenía miedo. De hecho, tenía algo que decirle también, así que simplemente solté


    a Jorge.


    Pero en el siguiente segundo, Jorge me agarró mano. Lo miré, y él me miró a mi, luz en sus ojos me resultaba familiar. ro, en Todos Santos, cuando Fernanda Suárez me hizo caer, luz en los ojos de Jorge era misma.


    Era luz de alguien que me protege.


    Pero en ese momento no necesitaba, mi mano se contrajo y retiré de suya, diciendo, “Tranquilo, el presidente Vásquez no puede conmigo.”


    Al oírlo, Jorge no me detuvo más, y seguí a Sergio.


    él caminaba con un aire amenazante, y Erik también intentó seguirnos, pero después de unos pasos, Sergio le gritó, “No es asunto tuyo.”


    Erik se detuvo de inmediato y menzó una mirada cautelosa.


    Sergio seguía caminando y yo no sabía a dónde iba, así que lo mé, “presidente Vásquez, si tienes algo que decir, dilo ahora.”


    él no se detuvo, pero yo sí, mirándolo alejarse, “Presidente Vásquez, diga lo que tenga que decir aquí. Aún tengo cosas que hacer y usted ha interferido con mi tiempo de trabajo.”


    Sergio se detuvo, se volteó a mirarme con frialdad, y antes de que pudiera posicionarme correctamente, alzó mano y me agarró del brazo.


    Sentío si el mundo girara, me arrastró en un giro y me presionó contra pared, su aliento frío y esa cara que había admirado durante diez a?os estaba sobre mí.


    Su nariz casi tocaba mía, “Cam, veo que te has vuelto muy audaz, ?crees que puedes usar el trabajoo excusa para chantajearme?”


    Mi espalda dolía por presió este hombre es impulsivo y propenso a


    ira.


    <b>Asi </b>que, durante los últimos diez a?os, siempre locí frente a él, Temiendo que se enfureciera.


    con


    Pero ahora, por alguna razón, me sentia molest él, lo miré sin miedo, “Solo no quiero que el presidente Vásquez afecte el proyecto por su


    capricho.”


    Esta vez Sergio no dijo nada, solo me miraba fijamente, “?De verdad estás con ese Olivera?<b>” </b>


    “No,” le dije verdad.


    “Ja, Sergio soltó una risa fría, “Lo defiendes tanto, incluso tomaste su mano, y dices que no, ?me crees ciego?


    Eso me hizo querer reír, “Si tomar mano significa estar juntos, ?entonces qué significa besar?”


    Al oir eso, los ojos de Sergio casi se salen, “?También lo besaste? ?0 incluso…”


    No terminó frase, pero entendí que quería decir ‘dormiste con él‘.


    “Sergio, estoy hando de que tú besaste a Zoé,” le dije lo que había escuchado.


    Sergio se tensó al agarrarme, “?Qué estás diciendo?”


    “Ayer en el restaurante, lo escuché con mis propios oídos.” Mi voz era tranqu, “Sergio, no pensé que fueras tan despreciable. Tu mejor amigo ni siquiera había muerto y ya te estabas metiendo con su esposa.”


    -No se debe desear a mujer de tu mejor amigo, Pablo había dicho eso antes, pensé que solo estaba siguiendo conversación de Sergio, pero ahora me doy cuenta de que tal vez estaba insinuándole algo.


    “No es lo que piensas,” Sergio negó con cabeza, su expresión pasó de furia a ansiedad.


    No dije nada, el beso era un hecho, ?importaba el contexto?


    “Estaba borracho esa vez, yo, y


    “tartamudeaba, parecía no saber cómo


    continuar<b>. </b>


    Capitulo 106


    sonnel at tomar pbra, “No me digas que confundiste conmigo”


    “Yo… Sergio intentó har, pero lo interrumpi, “Sergio, parece que tampoco me has besado muchas veces.”


    <b>Su </b>cara se deformópletamente. Habíamos estado saliendo por más de tres a?os, hubo abrazos y tomarnos des manos, pero los besos apasionados entre nosotros eran casi inexistentes. Incluso si me besaba, era solo en mano, meji, frente y cuando tocaba misbios, era apenaso el roce de una libél sobre el agua.


    Mis pbras dejaron a Sergiopletamente sin ha y lo hicieron irritarse de pronto. Se soltó de mi de golpe y se pasó mano por e cabello, “Si, soy un idiota que por un momento de locura besé, pero fue solo eso. Un impulso del momento no significa nada.”


    “?Entonces acostarse con alguien sí significa algo?* pregunté con


    sarcasmo.


    Eso hizo que Sergio cpsara emocionalmente, “?Así de baja me consideras? Si fuera ese tipo de hombre, ya te habría llevado a cama, ?crees que estaríamos así ahora?*


    Me quedé pasmada por un momento, luego me reí. ?Quería decir que si hubiéramos dormido juntos, no estaría haciendo todo este escándalo?


    ?En qué estaba pensando? ?Acaso creía que todavía vivíamos en una sociedad antigua dondes mujeres solo podían estar con un hombre hasta muerte?


    No seguí ese hilo de conversación, sino que dije algo que lo dejó sin pbras: “Deja de ser tan hipócrita, Sergio. El hecho de que todavía no lo hayamos hecho es porque no estás interesado en mí. Solo admitelo y ahorrémonos tiempo.”


    Fue entonces cuando me di cuenta que, aunque sus pbras fuerono una daga para mí, ahora se habían convertido en un arma poderosa para


    <ol>


    <li>mi.</li>


    </ol>


    Les ois de Sergio e con ajeron. “Cam, esto es algo que ya no podemos


    “Ya este superado, ya nos hemos separado. Eres tú quien sigue insistiendo, to que me citilign & traer aa el pasado, le recordé


    Separados” Sergio sotto una risa fria Cam, no pienses que no sé que to fute con Jorge después de dejarme Ustedes ya estaban juntos, viviendo en Todos Santos


    No me sorprendió que supiera sobre miestancia en Todos Santos; al fin y al cabo su madre ya lo habia mencionado. Pero no esperaba que pensara eso de Jorge y de mi,o si nos conociéramos desde hace tiempo.


    “Piensa lo que quieras, Sergio. Pero yo conocí a Jorge después de romper contigo, noo tú, que ya le estabas echando el ojo a esposa de tu mejor amigo cuando él aún estaba vivo, ya no me guardé nada contra anacionalidad de Sergio.


    Podia ver cómo lo emocionaba el asunto con Zoé. No sabía si era culpa o


    algo más.


    “Asi que ahora estás protegiendo a Jorge y no quieres que se vaya solo paral tener una aventura bajo el pretexto del trabajo, ?verdad?” Sergio realmente sabiao darle vuelta a situación.


    “Lo que diga el presidente Vásquez, está dicho,” no lo negué.


    Sergio se puso pálido, “Cam, puedo hacer que se vaya ahora mismo, hacerlo desaparecer de este campo, ?me crees?”


    “Por supuesto, presidente Vásquez.” Lo miré fijamente, “Pero si él se va, yo me voy. Si desaparece, yo también lo seguiré.”


    “Tu,” Sergio apuntó hacia mí.


    “Sergio, el traidor aqui eres tú, el que se cansó también eres tú. Yo solo. estoy aceptando lo que quieres, y ahora vienes aplicarme, ?cuándo pudiste caer tan bajo?” No le dejé ninguna salida.


    “Yoplicándote? Solo no quiero que te desvies, no tienes idea de lo traicioneros que pueden ser los hombres en este mundo,” Sergio ajustó su


    13.10


    cuello al decirlo.


    *?Para qué me voy a molestar en imaginarlo? Si tú ya eres un ejemplo perfecto de traicionero, mis pbras lo detuvieron en seco<i>. </i>


    Me miró conmocionado,o si nunca hubiera pensado que él podría ser ese tipo de hombre a mis ojos<b>. </b>


    Pensando en el punto ve de nuestra discusión, lo corté rápidamente, “Sergio, te lo he dicho ro, donde esté Jorge, estaré yo. Si te atreves a moverlo o hacerle algo, entonces me iré también.”


    Diciendo esto, me di vuelta y partí, sin ver cómo Sergio bajaba los brazos en desción.


    Tampoco vi esa mirada perdida en sus ojos,o si hubiera perdido el mundo entero.


    Capítulo 107


    Enta k de br.


    Cuando Pablo llegó, vio a Sergio golpeandos bs de bir con furia, era ro que había venido a desahogarse.


    No trató de detenerlo, sino que tomó un taco de bir cercano y se acercó. “Como siempre, ?te animas o no?”


    Sergio lo ignoró, continuó jugando solo hasta que una b, tras varios intentos, no entró. Acto seguido,nzó el taco sobre mesa y salió a grandes pasos.


    Al verlo, Pablo dejó el taco y se acercó. ?Qué hizo Cam esta vez para enojarte tanto?”


    “?Quién dijo que es por e? No menciones dnte de mí,” dijo Sergio enfado.


    Pablo soltó una risa, “Aparte de e, nadie más es capaz de hacerte perder el control. ?Acaso ahora que e no te quiere, no lo soportas?”


    Siempre directo al punto, sin rodeos. De repente, Sergio se giró y agarró a Pablo por el cuello de camisa, “Cáte.”


    “?Y qué he hecho?” Pablo lo miraba calmadamente.


    ?


    Sergio movió losbios, pero al final soltó a Pablo. Lo que realmente quería decir era que Pablo se alejara de Cam<b>, </b>pero decirlo significaría admitir que le importaba esa mujer.


    ?Cómo no iba a importarle?


    コ


    Desde que e, siendo apenas una adolescente, entró a familia Vásquez, él sabía que e sería futura esposa. Por alguna razón, nunca se opuso a idea, más bien, protegíao si ya fuera suya.


    La protegió durante diez a?os, y e se convirtió oficialmente en su novia. E siempre estuvo a sudo, obediente y al alcance de mano.


    Pero ahora e se alejaba, incluso peleaba con él por otros hombres. Se


    sentíao si le hubieran robado su juguete por otros hombres. Se


    13:10


    Tu sabes a qué me refiero, Sergionzó una mirada a Pablo.


    Sergio, en realidad amas mucho a Cam, dijo Pablo, el observador <b>externo</b>, recordándole verdad.


    Sergio se quedó hdo por un momento, luego resopló, “?Ama? No amo, solo estoy acostumbrado a e, ?entiendes? Como tú con el bir, acostumbrado a usar mano izquierda.”


    Viendo que Sergio seguia negándolo, Pablo solo pudo asentir y dijo, “Entonces, ?por qué te enfadas tanto?”


    “Estoy enfadado porque e no sabe lo que tiene, <b>pero </b>ya basta, que haga lo que quiera, ya no me importa,” Sergio hizo un gesto con mano,o si quisiera dejar el tema atrás.


    Pablo no dijo más, simplemente se sentó a preparar café. Sergio se quedó mirando al vacío, hasta que después de un rato, dijo, “E me ama, de lo contrario no diría esas cosas. Está celosa, solo espera a que vaya a cons.”


    “Entonces ve y consula,” Pablo le sirvió una taza de café.


    “?Consr?” Sergio resopló, “No puedes mimar as mujeres, ?entiendes? Si consus esta vez, próxima será peor. Así sería toda vida.”


    Pablo tomó un sorbo de café, “Peros mujeres están para mimar, ?no es así? ?O solos veso un medio para desahogarte o tener hijos?”


    “No quise decir eso,” negó Sergio.


    “Entonces, ?qué quisiste decir?” Pablo lo miró fijamente.


    Sergio, mirándolo a los ojos, parecía no saber qué responder, y finalmente dijo, “No te preocupes por Cam ahora, después de hacer un escándalo, volverá a mí.”


    Pablo dejó su taza de té, Tal vez.”


    Sergio lo miró, “Seguro.”


    Recibí un mensaje de Pablo: Te estás volviendo muy capaz, hiciste que tu presidente Vásquez descargara su ira con mis bs de bir.


    <b>2/3 </b>


    13.10 m


    <b>No </b>respondl al mensaje. Sin Importar qué intención tuviera Pablo al decirme <b>eso</b><b>, </b><b>no </b>quería responder.


    Porque Sergio ya había salido de mi vida, no vale pena perder más tiempo y energía en él.


    Este incidente no afectó mi trabajo con Jorge, continuamos hasta medianoche<b>. </b>


    Mire estaba tan cansada que no podía mantener los ojos abiertos, y bostezaba sin parar.


    No sé por qué, pero hoy no sentía sue?o en lo absoluto, y Jorge,o siempre, estaba lleno de energía, parecía un robot que nunca se cansa. “Cami/tú y Jorge de verdad hacen buena pareja,” dijo Mire de camino a casa, soltando una frase que dejaba mucho a imaginación.


    <b>Capitulo </b>108


    Inmediatamente miré a Jorge y reprendi a Mire,


    estás diciendo?”


    Ets delirando? ?Qué


    “No estoy delirando, estoy diciendo que ambos son unos adictos al trabajo, siento que ya no aguanto más,” Mirello be inclinó en el asiento del auto.


    “Aguantar tienes que aguantar, no falta mucho,” ese día había revisado especialmentes áreas restantes para ajustar, <b>y </b>según nuestro progreso, en unos diez <b>días </b>terminaríamos<b>. </b>


    “?Cuánto falta?” Parecía que Mire no quería aguantar ni un día más.


    Le eché un vistazo a Jorge a través del espejo y respondí, “Unos diez días<b>.” </b>


    “Diez días, huh,” Mire dijo con un tono de resignación.


    Cuando llegamos al hotel, Mire ya se había dormido. La mé varias veces, pero no conseguí desperta. Al final, me incliné hacia su oído, “Si no te levantas ahora, dejaré que Jorge te cargue.”


    “Está bien, un abrazo,” extendió sus brazos Mire.


    Eso me hizo reír, jalé diciendo, “Vamos, apúrate<b>.</b><b>” </b>


    Mire, con los ojos entrecerrados, me dejó guia hacia el ascensor y subimos. Justo en puerta de habitación, Jorge, quien había estado en silencio todo el tiempo, habló, “Cam, tengo algo que decirte.”


    Mi corazón se estremeció ligeramente, “Está bien.”


    Mire, que estaba demasiado cansadao para pensar en otra cosa, entró desinteresadamente por puerta. Miré hacia Jorge, “?Qué pasa, Jorge<b>?</b><b>” </b>


    “Ya hablé con empresa, voy a terminar el trabajo aquí,”s pbras de Jorge me hicieron decir, Oh.”


    No me sorprendió en lo más mínimo, porque si él se fuera, yo también tendría que cargar con todo.


    Aunque sin mi y Jorge, calibración de iluminación del parque de


    atriones podria continuar, definitivamente no podríamos terminarlo a <b>tiempo</b><b>. </b>


    Y lo más importante, el resultado de calibración de iluminación podría diferir de lo que estábamos haciendo en ese momento.


    Sergio probablemente todavía no quería que me fuera de empresa. No había presionado más a empresa de Jorge para reemzarlo, probablemente temía que yo cumpliera lo que dije.


    “Bueno,” fue lo único que le respondi a Jorge.


    *?neas abrir tu propia empresa después de terminar este proyecto?” La pregunta de Jorge me tomó por sorpresa, no esperaba que pudiera ver lo que estaba pensando.


    “Si,” no lo negué.


    Asintió ligeramente, “Podríamos acelerar un poco más nuestro progreso.”


    “?Eh?” No entendi.


    Además, acelerar el progreso significaria trabajar horas extras, y aunque Jorge y yo pudiéramos soportarlo, Mire probablemente no.


    “No es necesario trabajar horas extras, simplemente podemos adntar un poco más, manteniendos horas de trabajo actuales,”s pbras de Jorge me hicieron reír.


    “?Jorge, estás bromeando, verdad?” Dudé.


    “No, digo en serio,” Jorge también parecía muy serio.


    Frunci losbios, “En realidad no es necesario, conpletar el trabajo en el tiempo previsto es suficiente.”


    “?No querías irte? Entonces, intentemos hacer que te puedas ir antes,”s pbras de Jorge me dejaron atónita.


    Pero luego dije, “No es necesario, además, incluso si terminamos temprano, no podría irme antes. Tengo que esperar hasta que el parque de atriones seapletamente inspionado y aprobado, incluso hasta apertura.”


    13.101


    La mirada de Jorge se profundizó porque al dejar esa frase no expliqué mis


    <b>razones</b>.


    Ya que no neaba involucrarme más con él, tampoco había necesidad de que conociera lo que estaba pensando.


    Al día siguiente, cuando Mire y yo llegamos al parque de atriones, Jorge ya habíaenzado a trabajar. Pregunté al personal de gestión del parque y me enteré de que había llegado as cinco de ma?ana.


    Parece que aún quería terminar el ajuste antes, sin hacernos trabajar horas extras a Mire y a mí, fue él quien decidió hacerlo.


    “Buenos días, se?orita Gámez!” Alguien me saludó desde atrás.


    “?Buenos días!” Respondí por costumbre, pero luego me di cuenta de que algo estaba mal.


    Al girarme, vi a Manuel vestido con ropa de trabajo y llevando un casco de seguridad, y me quedé atónita de inmediato.


    ?Qué haces aquí, hermano?”


    <b>Capítulo </b><b>109 </b>


    Al ver a Manuel vestido así, en realidad ya tenía una idea, probablemente había venido aquí a trabajar.


    Pero aun así, pregunté de nuevo<b>, </b>porque me parecía divertido y ridículo. ?No es que ya teníamos a Jorge aquí con nosotros<b>? </b>?Era necesario movilizar a toda familia Vásquez<b>? </b>


    Lo más increíble era que Manuel había estado desarrondo su carrera en Espa?a durante estos a?os, ?no debería haber vuelto allí?


    ?Cómo terminó uniéndose a Chispa Global? ?neaba desarrorse argo zo en México?


    “Vine a trabajar, se?orita Gámez, espero aprender mucho de usted,”o era de esperarse, Manuel extendió su mano hacia mío si fuéramos jefa y subordinado de verdad.


    Aunque estaba sorprendida, también extendí mi mano para estrechar suya, “Bienvenido herma…”


    Me detuve, sin saber cómo marlo.


    at


    Resulta que había venido a trabajar, así que ahora éramos colegas, definitivamente no podría seguir mándolo hermano.


    “Puedes seguir mándome ‘hermano‘, si quieres,” dijo Manuel con una sonrisa suave.


    “Durante el trabajo, es mejor definir ramentes responsabilidades y divisiones de trabajo, eso es lo que siempre pide nuestro presidente Vásquez,” mencioné a Sergio.


    Aunque no sabía de quién había sido idea de traer a Manuel aquí, Sergio definitivamente lo sabía, después de todo, ahora era el presidente depa?ía.


    Lapa?ía podría no informarle sobre asignación de un empleado menor, pero Manuel era el segundo heredero de Chispa Global, Sergio


    Cast 100


    definitivamente estaría al tanto.


    Manuel captó mi punto y me dio una respuesta, <b>“</b>Soy el director ejecutivo.”


    ?Qué cargo era ese? Había estado trabajando enpa?ía durante muchos a?os y era primera vez que escuchaba sobre él.


    Manuel continuó explicando, “Temporariamente estaré a cargo del seguimiento y finalización del parque de diversiones, y además, soy experto en mecatrónica. Tal vez pueda ayudar con el problema que están enfrentando ahora.”


    Después de escuchar esto, internamente estabapletamente sin pbras. Manuel vino aquí a ayudar supuestamente, pero temía que vigr a Jorge y a mí fuera su verdadera intención.


    Desde su punto de vista o el de Sergio, probablemente ninguno querría que Jorge y yo tuviéramos algo.


    “Esto es perfecto<b>, </b>anoche se?orita Gámez y yo estábamos considerando acelerar el cronograma. Ahora que tenemos ayuda adicional, podríamos incluso terminar antes,” Jorge se acercó, aceptando llegada de Manuel más naturalmente que yo.


    Lo miré, confundida, y él me miró a mí, “Empecemos a trabajar.”


    Luego, miró a Manuel, “Hoy es tu primer día, director Vásquez, así que familiarizate con nuestro flujo de trabajo y los problemas actuales que necesitamos resolver. Además, eres un experto en esta área, una vez que te hayas familiarizado, dividiremos el trabajo en equipo. Yo estaré en un equipo con Gámez, y tú estarás en otro con Martínez.”


    Al escuchar esto, miré a Jorge, sorprendida. ?Estaba poseído por el espíritu de un jefe dominante?


    Había asignado el trabajo de Manuel e incluso hecho otros arreglos, de esta manera, parecía imposible que él pudiera vigr a Jorge y a mí.


    En ese momento, de repente me di cuenta de que Jorge, a pesar de parecer serio y distante, en realidad era astuto. Manuel movió losbios,o si quisiera decir algo, pero Jorge no le dio oportunidad y me miró


    directamente, “Empecemos a trabajar.”


    13:10


    <b>Con </b conversación llegando a ese punto, no tenía nada más que decir, Asenti hacia Manuel y segui <b>a </b>Jorge.


    <b>Sin </b>necesidad de mirar atrás, sabía que mirada de Manuel debía estar pegada en <b>mi</b>.


    Honestamente, esta situación me hacia sentir incómoda y embarazosa, y de repente, una sensación de irritación inexplicable surgió en mi corazón.


    Sergio había enviado a Manuel aquí porque no quería que Jorge y yo tuviéramos algo, pero él no sabía que Manuel también tenía otros sentimientos hacia mí.


    Si lo supiera, definitivamente lloraría por su propia estupidez. Con mi mente inquieta, no presté atención a dónde pisaba y de repente sentí que me tambaleaba hacia undo.


    El brazo fuerte de Jorge me rodeó, y me encontré en su abrazo, envuelta en el aroma fresco de jabón, mientras su profunda y agradable voz resonaba en mi oído, “Concentrate en caminar, no te distraigas.”


    Capítulo <b>110 </b>


    Realmente no habia nada que pudiera ocultarsele.


    Me alejé de él para romper el incómodo silencio, “Acabas de cruzar línea, Manuel básicamente es nuestro jefe, ?cómo se te ocurrió asignarle trabajo


    <b>a </b>él?”


    “El llegó después, si no le asignamos trabajo a él, ?qué, debería él


    asignarnos trabajo a nosotros<b>?</b>” La respuesta de Jorge me dejó sin pbras.


    Por lo capaz que fuera Manuel, no entendería lo que Jorge y yo estábamos haciendo en ese momento.


    “?Qué, quieres estar en el mismo equipo que él?” Jorge me preguntó de


    repente.


    “ro que no,” negué, y luego miré hacia Jorge, justo a tiempo para ver una sonrisa rápida cruzar por esquina de su boca.


    Jorge y yo seguimos trabajandoo siempre, Manuel no volvió a acercarse, pero Mire sí lo hizo, “Cam, ?qué está pasando? ?El príncipe vino personalmente a supervisarte?”


    “Sí, y lo más importante es que te supervisará a ti, estará en tu equipo para calibración,” mis pbras hicieron que Mire abriera los ojos de par en


    par.


    “Mierda, eso no está bien, no quiero estar en el mismo equipo que el


    príncipe, tú deberías estar con él, seguro que no te rega?aría aunque hagas algo mal,” Mire protestó inmediatamente.


    “No estoy de acuerdo,” Jorge habló por mí otra vez.


    Tanto Mireo yo lo miramos, pero Jorge no miró a nadie, concentrado en lo que tenía en manos, pero eso no le impidió responder y repetir lo que había dicho antes, “No estoy de acuerdo.”


    Ninguna de nosotras esperaba esa respuesta. Mire me miró, y yo apreté losbios, a punto de reírme.


    13:11


    camt mira


    <b>Antes </b>de <b>que </b>Mire pudiera <b>decir </b>algo más, Jorge habló de <b>nuevo</b><b>, </b>


    Se?orita Gamez, ?puedes venir a ver si los resultados actuales tienen alguna desviación<b>?</b><b>” </b>


    Inmediatamente me subi al elevador, y mientras subía, vi a Mire.


    frunciendo el ce?o con disgusto. Al detenerse el elevador, llegué aldo de Jorge, me incliné para mirar, y al ver el contenido que salía en panta de su celr, me quedé atónita.


    [Solo quiero que tú seas mipa?era de trabajo.]


    ?Esto era “los resultados” que mencionaba?


    Lo miré, “Oye, tú…<b>” </b>


    Jorge me miraba, con una expresión de “ni se te ocurre decirselo a Mire“.


    Sin saber qué decir, sonreí sin pbras, al siguiente segundo él presionó una te y el contenido de calibración volvió a normalidad, me quedé a sudo, viéndolo maniobrar tableta de control.


    “Jorge, me doy cuenta de que eres un trucha,” finalmente no pude evitar decirlo.


    “?Qué es ser un trucha?” Preguntó antes de mirarme.


    Esa expresión era muy seria, pensando en su condición de “se?or soldado“, casi me hizo creer que había entendido mal. Pero recordando todo lo que había hecho y los detalles desde que lo conocí, me di cuenta de que este hombre estaba lejos de ser tan simpleo parecía, así que dije: “Ser un trucha significa fingir ser ingenuo, pero en realidad ser más astuto que cualquiera.”


    “?Yo?” Jorge parecía muy sorprendido, ?Así me ves?”


    “?No es así?” Le repliqué


    Jorge no dijo nada, me miró por unos segundos, luego siguió con tableta frente a él, y segundos después, sentí que el elevador en el que estabaenzó a temr.


    13:11


    Asustada, lo agarré de repente, y el elevador tembló aún más fuerte,o <b>si </b><b>en </b>cualquier momento pudiera sernzada al vacío.


    Me aferré a Jorge, y al siguiente segundo escuché que decía: “Se?orita Gámez<b>, </b>?qué estás haciendo? ?Qué pensarán los demás si nos ven así?”


    Cerré los ojos con fuerza, aferrándome a él, “?Por qué está temndo? Mira a ver.”


    Y yo no sabía que en ese momento Jorge miraba hacia abajo a figura que se acercaba, con sus brazos alrededor de mi cintura, se inclinó hacia mi oído y dijo, “No te muevas tanto, y dejará de temr.”


    Capitulo 111


    Me quedé quieta, pero me abrace más fuerte a Jorge


    El <b>sonido </b>de un corazóntiendo fuertetesonó en mis oídos, fue entonces cuando me di cuenta de que estaba apoyada en su pecho.


    En ese momento, más que miedo, ya no me importaba nada, y lo abracé aún más fuerte porque solo asi podía asegurarme de no moverme, lo <b>que </b>se <b>movia </b>era solo el ascensor.


    Después de un rato, senti que todo a mi alrededor dejaba de tambalearse, y parece que olvidé soltarlo hasta que escuché su voz, “?Así que tienes un nuevopa?ero de trabajo?<b>” </b>


    Me sorprendi, me alejé de su abrazo y miré hacia abajo, y realmente me quedé pasmada.


    Además de sorprendida, sentí un súbito enojo y presioné el botón para bajar


    el ascensor<b>. </b>


    Una vez en el suelo, Zoé me miró con su característica sonrisa de inocencial fingida, “se?orita Gámez.”


    Yo definitivamente no estaba tan contentao e, y le pregunté directamente con un tono nada amistoso, “?Qué haces aquí<b>?</b><b>” </b>


    No era que careciera de educación, sino que no era adecuado que una mujer embarazada estuviera aquí. Este lugar aún no estaba abierto al público y muchos elementos de seguridad aún no habían sido aprobados. Si algo pasara, nadie podría asumir responsabilidad.


    Después de todo, lo que e llevaba en su vientre era único e irreemzable.


    Pero su respuesta me dejó boquiabierta, “Vine aquí a trabajar.”


    Eso me hizo dudar de mis propios oídos, “?Qué dijiste?”


    “El presidente Vásquez me mandó, dijo que inspión de seguridad necesitaba mi supervisión,”s pbras de Zoé casi me hacen explotar.


    Sin más, solté, “?Sergio está loco? ?Que tú te encargues de supervisión de


    Beguridad?


    Mis <b>pbras </b>hicieron que todos <b>los </b>presentes me miraran, Zoé no había venido s, estaba pa?ada por el jefe del proyecto, además de Mire <b>y </b>Manuel que ya estaban allí.


    <b>“</b><b>?</b>Qué quiere decir se?orita Gámez?” Zoé preguntó con un gesto de ofendida<b>. </b>


    “Lo que quiero decir es que no es adecuado para una mujer embarazada estar aquí,” dije mientras sacaba mi teléfono para mar a Sergio.


    No sabía si lo hizo a propósito, pero tardó en contestar, justo antes de que mada se cortara, voz de Sergio finalmente llegó, “?Qué pasa, se?orita Gámez<b>?</b><b>” </b>


    “?Por qué mandaste a Zoé aquí?” le pregunté directamente.


    Soy una persona que actúa con justicia, sin segundas intenciones, y no tengo miedo de decir lo que pienso.


    “La mandé a trabajar<b>, </b>?no te lo dijo?” Sergio me respondió con indiferencia.


    Miré a Zoé y también le pregunté a Sergio, “?Es apropiado que e trabaje aquí? ?Quién se hace responsable si les pasa algo a e y a su bebé?”


    “Tú, obviamente,” Sergio realmente me dejó sin pbras.


    Sin esperar mi respuesta, continuó con frialdad: “Cam, eres jefa del proyecto del parque de diversiones, no solo debes asegurar que el parque sea entregado en condiciones para su uso, sino también garantizar seguridad de todo el personal. ?Entiendes? Esa es tu responsabilidad.”


    Después de escuchar sus pbras, entendí que lo había hecho a propósito. Un Manuel no era suficiente, ahora metió a Zoé, ramente quería distraer mi atención.


    Apreté el celr, mirando a Zoé con esa cara de víctima y resoplé, “Si alguien se busca muerte, yo no puedo hacerme cargo.”


    El semnte de Zoé se tornó aún más desagradable, y Sergio finalmente se enfadó, “Cam, ?por qué tienes que ser tan cruel?”


    A


    Capitulo <b>112 </b>


    Presidente Vásquez, quizás mis pbras suenan cruel, pero solo son pbras. La gente aún podría ser más cruel ques pbras. Si te preocupa e, podrías despedi, o…” Miré hacia Manuel, y luego dije, “?quizás debería organizar a alguien para proteges veinticuatro horas del dia<b>?</b><b>” </b>


    Sergio no entendía lo que estaba pensando, “ro, si se?orita Gámez es responsable del proyecto. Si tú puedes estar allí cuidánd


    personalmente, también estaré más tranquilo.”


    “Eso es imposible porque vida de e me da igual,” dije y colgué el teléfono directamente.


    Zoé también habló, “Se?orita Gámez, no necesitas ser tan hostil conmigo, puedo cuidarme s.”


    “Tienes todas tus extremidades en buen estado, y tu cabeza funciona bien, confío en que puedes, pero mejor prevenir quementar,” mis pbras hicieron que Mire apretara losbios para no reírse.


    “El presidente Vásquez mencionó por teléfono que encontraría a alguien para protegertes veinticuatro horas, pero creo que no será necesario todo el tiempo, después de todo, se?orita Minas, cuando duermes, los únicos que pueden protegerte son aquellos cercanos a ti<b>, </b>?verdad?” No me guardé nada al har.


    Anteriormente, sentía simpatía por e debido a temprana muerte de su esposo, pero ahora entiendo el dicho “no hay persona digna de lástima sin undo detestable.”


    “Director Vásquez,” miré hacia Manuel, tú y Minas son nuevos aquí, deberían empezar familiarizándose con el entorno del parque de diversiones mientras cuidas.”


    Manuel se quedó sorprendido, no esperaba que hiciera tal arreglo, “Cami, tú…”


    “Director Vásquez,” lo interrumpi, “en empresa eres el director ejecutivo, mi superior, pero aquí en el parque de diversiones, yo estoy a cargo, <i>y </i>todos.


    13:11


    deben <b>seguir </b><b>mis </b>instriones.”


    Ese fue <b>un </b>privilegio especial que Sergio me dio, nunca lo había usado hasta <b>ahora</b>, <b>y </b>justo cuando el proyecto estaba a punto de concluir, resultó ser <b>ütil</b>.


    Manuel se quedó sin pbras, mientras que Zoé se puso pálidao si tuviera cara color de berenjena, “No lo necesito, puedo asegurarme mi propia seguridad.”


    E sabía muy bien rción entre Manuel y Sergio. Andaba con Sergio de manera ambigua y al mismo tiempo pasaba momentos con Manuel; temía que Sergio se enterara y pensara demasiado.


    “Ya lo dije, mejor prevenir quementar, Además, el director Vásquez no está aquí específicamente para protegerte, es solo algo secundario, Minas, no lo pienses demasiado,” acorralé sin dejarle espacio para discutir.


    Zoé no pudo decir más y solo pudo mirar a Manuel, pero cuando Manuel me miró, finalmente no dijo nada, incluso estuvo de acuerdo, “Está bien, según lo que se?orita Gámez decida.”


    Eso dejó a Zoépletamente sin pbras.


    “Entonces, cada quien a lo suyo,” dije con un tono de autoridad.


    Aunque Zoé se fue a rega?adientes, apenas había dado unos pasos cuando escuché que le decía a Manuel: “Manu, ?cómo puedes estar de acuerdo? ?E ramente quiere ponernos en una situación embarazosa!”


    “Estás pensando demasiado, lo hace por el trabajo, y también para que no te pase nada,” respuesta de Manuel me hizo sonreír.


    Pero también me hizo sentir un poco culpable hacia él; tal vez no debería haber dejado que mis sentimientos hacia Sergio y Zoé afectaran nuestra rción.


    Pero, ?quién le mandaba venir aquí?


    “Cami<b>, </b>eres genial,” Mire me dio un pulgar arriba.


    “Concéntrate en tu trabajo, o te enviaré a cuidar de Minass veinticuatro horas,” amenacé a Mire.


    E negó <b>con </b><b </b>cabeza de inmediato <b>y </b>luego se giró, “Voy a trabajar bien, de verdad,”


    Al ver que todos se han ido, mi expresión se volvió sombría.


    Por mucho que estuviera entusiasmada antes<b>, </b>ahora me sentía igual de amarga. No era suficiente con cómo Sergio me había herido, tenía que traer a Zoé frente a mi para disgustarme.


    ?Acaso pensaba que aún no me había humido lo suficiente, <b>que </b>no me habia herido lo suficiente?


    De repente, luz ante mis ojos se oscureció, una mano grande me bloqueó. Estaba a punto de empuja cuando voz de Jorge resonó en mi oído, “Te hasportado bien.”


    Al decir esto, retiró su mano y apareció un caramelo frente a mí. Lo miré, y lo escuché decir, “Es un premio.”


    Capítulo 113


    Me estaba tratandoo a una ni?a con esa rpensa de paleta?


    Estaba a punto de decirle que era infantil, pero ya había metido el dulce en <b>mi </b>mano y luego fue por agua para beber, trayendo también mi vaso.


    Jorge se sentó en si de descanso y dio palmadas al asiento a <b>su </bdo, “Descansa un poco.”


    ?Qué necesidad tenia yo de descansar? En ese rato no había hecho nada, solo parecía que me había ocupado de otras personas.


    Peroo Jorge se sentó, no tuve más opción que hacerlo también. Sin él, creo que ni siquiera podría trabajar.


    En ese momento me di cuenta de que él estaba dirigiendo situación.


    “Te has puesto muy brava,” dijo Jorge.


    Tomé un sorbo de agua, “?En serio?”


    “Sí, das miedo,”s pbras de Jorge me hicieron girar cabeza hacia él. Asentó con cabeza, “De verdad.”


    No sabía por qué, pero en ese momento, él tenía un encanto peculiar.


    Este Jorge, un se?or soldado de aspecto gardo y directo, me daba una sensación muy extra?a. Sin pensarlo, le pregunté: “?Cuántos a?os tienes, Jorge?”


    Lo que quería era burme de su actitud infantil.


    Pero él simplemente dijo, “Ya te lo había dicho.”


    ?Eh?


    Tardé un poco en reignar, y él continuó: “Cuando nos presentaron.” Me quedé sin pbras.


    “Treinta y uno,” respondió antes de que pudiera recordarlo por mí misma.


    Pero ya no supe qué decir, porque ramente no estábame


    eintónia


    Bebi varios <b>sorbos </b><b>de </b>agua, cuando escuché que dijo: “Josefina me mó, se <b>enteró </b><b>de </b>que estamos trabajando juntos, me pidió que te llevaral


    <b>conmigo </b>después de terminar aquí.”


    Esta era primera vez que mencionábamos a Josefina desde que Jorge llego aquí


    El no lo había mencionado antes, y yo no pregunté porque todo lo rcionado con Josefina involucrabao e nos había juntado, y sacar el tema podria hacernos sentir incómodos a él y a mí.


    Ahora que Jorge lo sacó, no podía dejar de responder, solté una risa irónica, “?No le dijiste que neas quedarte aquí más tiempo<b>?</b><b>” </b>


    “Depende de cómo vayans cosas,” su respuesta me hizo mirarlo.


    Pero Jorge no me miraba, sino que levantaba cabeza para beber agua, y su movimiento de garganta me hizo imitarlo involuntariamente, luego desvié mirada, sintiéndome culpable.


    “Podría ir a ve, no necesariamente contigo,” murmuré.


    “<b>?</b>Por qué no juntos?” Parecía que tenía buen oído.


    “Me gusta estar s,” dije, mirando a Jorge de nuevo, “Soy des que prefieren soledad.”


    Le dije eso a propósito, porque no tenía intenciones de avanzar en nada con él, así que necesitaba mantenerlo consciente de mantener distancia.


    Aunque siempre terminamos acercándonos sin querer,o antes en el elevador.


    Pensando en eso, miré hacia el elevador, “?Qué pasó antes con el elevador? ?Por qué se sacudió de repente?”


    “?Eh?<b>” </b>Se veía confundido.


    “No habrás sido tú, ?verdad?” Le pregunté directamente.


    él, que podía contrr todass luces del parque de diversiones, fácilmente podría manipr el elevador en el que estaba, más aún cuando no había


    13:11


    vento y de repenteenzó a sacudirge.


    <b>?</b>Crees que fui yo? ?Por qué haría eso? Las preguntas de Jorge me dejaron


    sin respuesta.


    St. ?por qué lo haría?


    ?Acaso solo para asustarme y hacer que menzara a sus brazos?


    Pensando en eso, y luego en sus intenciones hacia mí, de repente parecía probable.


    Lo miré directamente a los ojos, tratando de ver algún signo de culpa, pero él simplemente dejó su vaso a undo, “Vamos, a seguir trabajando


    Capitulo <b>114 </b>


    No me movi, Jorge se subió al elevador y me mó, “Vamos, sube!”


    Yo estaba sujetando un dulce en mano, mirándolo, cuando escuché que decía, Además, necesito que revises el efecto de algunos ajustes.”


    Eso era lo mismo que me había dicho para que subiera antes, pero, ?qué era to que estaba viendo en aquel momento?


    “Jorge, estamos en horario de trabajo, deja los jueguitos de ni?os,” le adverti.


    “Oh,” respondió obedientemente, pero seguía ahí parado, ramente esperando por mi.


    No tuve más remedio que levantarme y caminar hacia él. Justo cuando estaba a punto de subir al elevador, intentó tomarme de mano, pero yo me aparté.


    Apenas puse un pie en el elevador, este se sacudió un poco y, por instinto, extendí mi mano, agarrándome de su brazo.


    El rubor cubrió mis mejis en ese incómodo momento, pero él miró a su alrededor y murmuró: “Hay que hacer que revisen este elevador a su regreso, ?cómo es que se sacude así?”


    Me quedé sin pbras.


    Esta vez, Jorge no me había enga?ado. Una vez en el elevador,enzó a hacer los ajustes y yo observaba el efecto, lista para hacer más ajustes si era necesario.


    Sin embargo, no habíamos empezado hace media hora cuando recibí una mada de Sergio. Al ver su número, tuve una m corazonada.


    Definitivamente, esta mada no era por trabajo, seguramente era porque Zoé le había dicho algo.


    Pero ahora él era mi jefe, y no podía simplemente ignorar mada. Me alejé un poco del elevador y contesté, “Presidente Vásquez.<b>” </b>


    “Cam, qué astuta eres,” Sergioenzó con un reproche sin razón.


    13:12


    Sin <b>necesidad </b><b>de </b>que <b>dijera </b><b>más</b>, <b>ya </b><b>sabía </b><b>por </b><b>qué </b><b>me </b><b>insultaba </b><b>así</b>. <b>Seguramente </b><b>era </b><b>su </b>queridita quien se <b>había </b>quejado.


    <b>Presidente </b>Vásquez, estoy segura de que no hay ningún problema <b>con </b>mi <b>gestión</b>, si <b>hay </b>un problema, es suyo,” hice una pausa, “Usted fue quien los <b>programó </b>para el mismo tiempo, yo simplemente hice los arreglos <b>correspondientes</b>.”


    Sergio probablemente se enfureció con mi respuesta<b>, </b>porque se quedó cado un buen rato. Aproveché para decir, “Presidente Vásquez, estoy ocupada, si no tiene nada más <b>que </b>decir<b>, </b>colgaré.”


    “A partir de ahora encárgate personalmente de pa?ar a Zoé,” Sergio ordenó directamente.


    “Sergio, ?estás loco? ?Yo pa?a? ?E se merece eso? ?Y qué pasa con los ajustes des luces del parque?” No me contuve.


    “Te estoy ordenando que lo hagas<b>, </b>no te preocupes por lo demás<b>,</b>” Sergio usó su autoridad para presionarme.


    Apreté el botón del elevador, “Sergio, si quieres jugar a ser el tirano<b>, </b>hazlo en tu gran oficina tranquilito, pero yo paso de pa?ar a un crío.”


    “Entonces<b>, </b>te quito responsabilidad sobre el parque de diversiones, regresa a oficina a trabajar,” esta decisión de Sergio me tomó por


    sorpresa<b>. </b>


    Me quedé en silencio por dos segundos, “?Tú has en serio?<b>” </b>


    “?Qué te parece, que estoy bromeando?” Sergio resopló, “Cam, no te creas última Coca–C del desierto, el parque no se cae sin ti.”


    Al escuchar eso, supe que no estaba bromeando.


    Estaba de pie, a varios metros de altura, mirando el parque de diversiones frente a mí, sintiendo un profundo desaliento. Después de traición de Sergio, preferí soportar ? humición y quedarme, solo para alcanzar el sue?o que tanto deseaba. Al final, lo absurdo era que incluso para cumplir un sue?o no podía evitar ser contrda por alguien más, sin libertad. Supongo que esto es lo que man tristeza.


    12/3


    <b>Como </b>mis <b>padres</b>, que me amaban tanto y querian verme crecer y casarme, pero murieron demasiado pronto y no pudieron verme cumpliendo <b>su </b>


    sue?o.


    Sino se puede tener todo en vida, mejor no forzarlo. Si lo fuerzas, solo sentirás arrepentimiento.


    “Está bien,” acepté decisión de Sergio, “Voy a regresar a oficina ahora mismo.”


    Colqué el teléfono, mi cuerpo temba imperceptiblemente, hasta que Jorge se paró a mido.


    él no preguntó nada, porque probablemente había escuchado mi conversación con Sergio.


    dije, alo.


    Nos quedamos en silencio, uno frente al otro, y después de un rato dije, “Jorge, tengo que regresar a oficina, no puedo quedarme a seguir con los ajustes, pero espero que puedas terminarlos tú.”


    Frunció el ce?o, mirándolo así, supuse que él también se iría si me iba.


    No era que me sintiera demasiado importante, pero él me dio esa impresión.


    “Este parque de diversiones es mi sue?o, quiero verlo cerrar de manera perfecta, murmuré.


    Pasó un buen rato antes de que escuchara a Jorge decir, “Está bien.”


    <b>Capítulo </b><b>115 </b>


    <b>Regresé </b>a empresa <b>y</b><b>, </b>por casualidad Sergio también estaba allí.


    <b>“</b>Presidente Vásquez, aquí tiene mi carta de renuncia, también he enviado. los trámites de mi dimisión a recursos humanos a través de mi celr,” le entregué carta de renuncia que ya había preparado.


    Sergio tomó el informe, le echó un vistazo y luego lonzó sobre mesa, mirándome fríamente, “Cam, esto ya es el colmo.”


    él pensaba que yo estaba haciendo un escándalo, pero desde que lo conocí, nunca había hecho tal cosa.


    Primero, porque vivía en su casa, estaba bajo su techo sin derecho a remar, y luego, porque me gustaba y no me atrevía a hacer escándalos. De hecho, antes del idente de mis padres, yo era consentida de familia, naturalmente tenía un temperamento fuerte y hacer escándalos era algo normal para mí, pero desde que entré a familia Vásquez, pbra “escándalo” desapareció de mi vida.


    “?Acaso soy yo des que hacen escándalos? ?Qué escándalo he hecho contigo?” pregunté con indiferencia.


    La boca de Sergio se movió, pero parecía que no podía decir nada.


    Sin embargo, yo quería dejars cosas ras, “Sergio, el que siempre ha hecho escándalos aquí eres tú, para ti soyo una mu?equita con que juegas cuando estás aburrido, dándome palmaditas en cabeza para consrme, pero cuando tu mundo es colorido y brinte, nunca te acuerdas de mí.<b>” </b>


    “Que pienses eso de mí, Cam, realmente no tienes corazón,” Sergio no estaba de acuerdo con lo que decía.


    Nunca pensaría que él estaba equivocado, así que no importaba lo que dijera, nunca lo admitiría.


    Sonrei con sarcasmo, “Sí, tienes razón. No tengo corazón.”


    “?Esa es tu actitud? ?Alguna vez te he tratado injustamente?” Sergio parecía querer ajustar cuentas conmigo.


    <b>1/3 </b>


    to mire. No eres tan <b>maravilloso </b><b>que </b><b>incluso </b><b>quiero </b><b>romper </b><b>contigo</b><b>, </b><b>?</b><b>eso </b>no me hace <b>una </b><b>desalmada</b><b>?</b><b>” </b>


    Sergio se <b>puso </b><b>pálido </b><b>de </b><b>ira </b><b>por </b>mis pbras, <b>“</b>Deja de har de esa manera sarcastica.


    <b>?</b><b>Entonces </b>cómo quieres que hable?” lo miré, “Sergio, ahora me tienes <b>mania</b>, por eso para ti todo lo que diga está mal, todo lo que haga está mal. Mira, para hacers cosas más fáciles<b>, </b>mejor me <i>voy </i>y así tú te evitas preocupaciones.”


    Sergio golpeó mesa con irritación, “Cam, no soy tonto. Sé muy bien que armaste un escándalo así porque en tu corazón hay alguien más y ya no te importo.”


    “?Hace falta hacer una acusación así sin razón?” Remé.


    “?Ya te habías involucrado con Jorge hace mucho, verdad?” Sergio me preguntó directamente.


    él ya había decidido eso sobre mí, así que ni me molesté en negarlo, solo respondí, “No antes que tú con Zoé.”


    Sergio se levantó de golpe, “?Entonces realmente estás saliendo con él?”


    Ah, así que solo estaba tratando de provocarme.


    “Salir o no con él es asunto mío. ?Qué tiene que ver contigo? Sergio, tú y yo habíamos terminado, y tú estuviste de acuerdo cuando te lo propuse,” le recordé.


    “No estuve de acuerdo,” Sergio de repente soltó eso.


    Su descaro realmente me tomó por sorpresa.


    Sergio dio dosrgos pasos alrededor de su escritorio hasta pararse frente a mí, luego extendió mano para agarrarme y me jaló hacia su pecho con fuerza.


    Me rodeó con sus brazos, “Cam, ?has olvidado quién eres? Eres esposal de Sergio Vásquez, eres mi mujer, desde el día que entraste a familia Vásquez, ya eres mía.”


    Puracia Paros, que no tenis miedo. L Press lee eramos una pareja y siem vapoka, 1 para saben que? El que se e ques mujeres de afuera son mejore Entonces, gho es mejor que te deje y !


    No digas tonterias, no hay nada entre


    “Sergio, nunca imaginé que fueras tan es nada? ?Entonces qué hace falta pa que también tengas un hijo con e?” daga.


    <b>Capítulo </b>116


    Sergio <b>apretó </b>más <b>fuerte </b><b>su </b>abrazo, “Ya te expliqué, esa vez bebi demasiado<b>, </b>me confundi por un momento.”


    Si <b>te </b>puedes equivocar una vez, puedes hacerlo una segunda vez. Y bien sabes que aqui, algunos errores son imperdonables,” volví a dejar ra mi postura.


    “Deja de hacerte santa,” Sergio soltó una grosería contra mí.


    Eso solo me decepcionó más de él, incluso llegué a cuestionarme si antes había estado loca por haberme enamorado de alguien así.


    “Cam, solo quieres dejarme para andar con otros, no creas que no lo sé,” continuó retorciendos cosas a su favor.


    Estaba cansada de discutir, “Si así lo crees, está bien. Yo sé que tú, Sergio, eres quien más orgullo tiene


    y no soportas traición. Así que, deberías soltarme y dejarme ir, sería mucho mejor para ambos.”


    Realmente estaba tratando de salvarme a mí misma, pero esas pbras solo enfurecieron más a Sergio, bajó su cabeza intentando besarme.


    Intenté esquivarlo, especialmente al pensar en cómo había besado a Zoé, lo que me hizo sentir náuseas. Pero cuanto más trataba de evitarlo, más furioso se ponía Sergio. Me empujó contra mesa y empezó a meter su mano bajo mi ropa. “?No me dejas besarte? ?Quieres que alguien más lo haga? ?Jorge, tal vez? ?Te gustó cuando te metió, eh?”


    Sus pbras desagradables y sus iones locas me llenaron de vergüenza y miedo.


    Cuando sus manos subían por mi cintura, agarré lo primero que encontré y se lo estampé en cabeza.


    “?Cáte, cáte!” Grité qomo una loca, porque ya no podía más con los nervios.


    Con un golpe sordo, sentí que mano de Sergio cesaba sus movimientos indebidos, luego lo vi mirándome con shock, y algoenzó a correr por su meji hacia abajo.


    Justo antes <b>de </b>que <b>una </b><b>gota </b><b>cayera </b>sobre mi <b>ojo</b>, cerré los míos <b>de </b>gol


    Era <b>sangre</b><b>! </b>La sangre tibia golpeó mi ojo y luego se deslizó hacia abajo <b>cruzando </b><b>el </b><b>rincón </b>de mi ojo…


    Mis manos temban, y Sergio, sosteniendo mi nuca, dijo con voz fría e <b>mi </b>oido, “Escúchame bien, Cam, tú eres solo mía.”


    Después de eso, el peso de Sergio encima de mí desapareció, y me levar rápidamente.


    Al abrir los ojos, vi a Sergio cubriéndose cabeza mientras se alejaba rápidamente.


    Mis piernas temron y solo me mantuve en pie gracias a mesa detrá


    de mi.


    “Presidente Vásquez, estás sangrando…” escuché exmación sorprendida de Erik Bazán.


    “?Lárgate!” Sergio respondió furioso, seguido por el sonido de sus <b>pasos </b>alejándose.


    Me dejé caer de nuevo, cerrando los ojos por un momento antes de volver abrirlos. No quería que mis colegas me vieran en ese estado, así que me dirigí al cuarto de descanso de oficina de Sergio.


    Frente al espejo, vi sangre de Sergio aún en esquina de mi ojo, brinte rojao si fueran lágrimas de sangre derramadas por mí misma. Tomé una toallita húmeda para limpiarme antes de salir rápidamente de oficina de Sergio y de empresa. Aún no podía calmarme por lo sucedido.


    “?Lo viste en clínica? ?Cómo está?” pregunté en voz baja.


    “Sí, estaba su asistente con él, parece que está bastante herido,” Virginia hizo una pausa antes de a?adir, “?Qué pasa? ?Estás preocupada por él?”


    “Virginia…”


    “?Cam? ?Pasó algo? ?Por qué tu voz está temndo?” Virginia se mostró preocupada, “?Hay algo que no me hayas contado?”


    “Yo fui quien le golpeó en cabeza.” Admití, y en ese momento mis


    13:12


    pbras dejaron <b>sin </b>ha<b>. </b>


    Después de unos segundos, con voz tranqu, me preguntó: “?Qué te hizo, Cam?:


    Al recordar locura de Sergio en oficina, “El quiso forzarme.”


    Capítulo <b>117 </b>


    Entonces dale un buen golpe, mejor acaba con él! Cuando estaba en tu Cama ni te valoraba, y ahora quiere forzarte después de que lo mandaste al carajo. ?Es solo un imbécil de mierda!”


    Virginianzó una sarta de insultos, dejando dedo elegancia que caracterizabao experta en ginecología.


    “él es el típico caso de desequilibrio emocional, siempre pensó que yo no podría dejarlo, pero ahora que ve que en serio no quiero seguirle el juego, se desespera,” expliqué, aún intentando calmarme de los nervios.


    Virginia estuvopletamente de acuerdo conmigo y a?adió, “Lo que pasa es que se da cuenta demasiado tarde de cuánto te ama, y no soporta verte con otros hombres.”


    Podría ser verdad.


    Para evitar que trabajara con Jorge, primero mandó a Manuel y luego a Zoé, para que hicieran lo posible por detenernos, impidiéndome hasta quitar mi


    cargo.


    Mi único consuelo en aquel momento era que Jorge prometió que terminaría el proyecto del parque de atriones por mí.


    “Cami, recuerda, si Sergio vuelve a molestarse contigo, lo golpeas cada vez que lo haga, así aprenderá a tener miedo y no se atreverá más,” me aconsejó Virginia..


    “Está bien,” respondí.


    Alguien mó a Virginia y, antes de colgar<b>, </b>aún dijo, “Luego iré a verlo, a ver si ya se desangró hasta morir.”


    Suentario me hizo reír, pero risa se tornó amarga al final.


    Me quedé <b>un </b>rato en el auto antes de bajar. Al llegar,s vecinas me saludaron, “Chiquita, ?volviste s? ?Tu novio no vino?”


    Recordando lo que le habían dicho a Jorge última vez, sonreí, “?Es que acaso ya es hora de limpiar el edificio de nuevo?”


    13:12


    Moi Tsui, sa v?n món pak vhus parece bueno, guapo y


    ???? ?????


    ??????


    ?


    A


    Revit me remuse emperante t


    anfrenta abierta, con gente


    babe quién vivia ahi dette gun te exké siempre estuve vacie


    Yusra bus viske binguraban puerta, asi que tuve que entrar a Preguntar. “, the extán mudando?


    de mediana edad me vio, “Tú eres


    Se?alem puerta. “Vivo ahi”


    La mujer entendio de inmediato, “Lo siento mucho, también he alqudo este lugar, y me pidieron que lo arrera un poco, así que está todo desordenado. Ahora mismo muevo estas cosas para que puedas entrar.


    Le dis gracias y eche un vistazo al departamento, muy viejoparado


    con el mio


    Si fuera por mi, ni lo alquria, parece que quien se mudaría aquí no tiene


    muchas opciones.


    “Se?ora, ?puedo preguntar si quien alquiló el lugar es hombre o mujer?” Después de todo, seria mi vecino de enfrente y quería saber de antemano.


    “Un hombre, un chico muy guapo,” dijo mientras hacia espacio en


    entrada.


    ?Un hombre?


    Me senti incómoda de repente, tener a un extra?oo vecino siempre daba cierta inseguridad.


    Pero no era asunto mio decir nada, así que después de agradecer a se?ora, entré a mi departamento, me turbé en el sofá mirando el techo. con mente enredada y sintiéndome agotada.


    Aunque no tuve una pelea física con Sergio, me sentíapletamente drenada.


    ELEL


    Gerre <b>los </b><b>ojos</b><b>, </b>tratando de no pensar en nada, pero eso solo hacía mi mente más caótica.


    Finalmente, me levanté y ful a cocina a prepararme algo deer<b>. </b>


    Solo así podía distraerme.


    El teléfono sonó mientras cocinaba arroz caldoso, era una mada de Manuel, “Cami, vuelve al parque de diversiones, no puedes ir así dejando todo a medias.”


    “Hermano, ya renuncié,” dije con tranquilidad.


    Antes de dejar el parque de diversiones pensé que sin mi,s cosas no irían bien, o al menos no estaría satisfecha con el resultado. Pero ahora que realmente me fui, de alguna manera, ya no me importaba.


    Esa sensación erao dejar ir a Sergio.


    <b>Capítulo </b>118


    <b>“</b>Tu renuncia <b>no </b>es válida,” Manuel dijo estas pbras con tal autoridad que parecía el verdadero due?o de casa.


    Sabía que él tenia el derecho de recuperar mi puesto, y aunque no lo tuviera, podría hacer que Ricardo interviniera para anrs pbras de Sergio, pero yo no quería eso.


    Así que, un poco para desafiarlo, le dije: “el presidente Vásquez ya lo ha aceptado.”


    Después de todo, en aquel momento Sergio era quien realmente mandaba en Chispa Global, Manuel no contaba.


    Del otrodo del teléfono, Manuel se quedó cado unos segundos antes de decir: “?Dónde estás?”


    Ahora que me había mudado aquí, aparte de Virginia y Jorge nadie más sabía, pero no estaba segura de que Manuel no pudiera adivinarlo.


    él se preocupaba por mí, incluso se acordaba de mi número de teléfono guardado, así que tal vez también pudiera adivinar el lugar donde vivía.


    Pero aun así, no tenía intención de decirle, “Hermano, el parque de diversiones ha sido mi proyecto los últimos dos a?os, lo que queda te pido que lo termines tú.”


    “Cami…”


    “Hermano, no digas más.”


    Colgué el teléfono y luego miré o de caldo burbujeante, olía delicioso.


    No tenía verduras, porque no habíaprado, así que solo tomé caldo.


    Sostenía mi cuaderno, y mientras tanto, envié mi currículum a varias


    empresas.


    Con mi experiencia de estos a?os en Chispa Global, no sería difícil encontrar un buen trabajo, todavía tenía esa confianza. Después de enviar mi currículum, también terminé de tomar el caldo, pero parece que el vecino. de enfrente todavía no había terminado de arrerse.


    Después deer blen y beber aufelente<b>, </b>queria dormir, y eso <b>no </b><b>era </b>mentira, me dormi en el sofá, <b>y </b>para no her molestada, silenció mi teléfono,


    Dormi varias horas, <b>y </b>cuando desperto, ya no había ruido afuera, todo <b>estaba </b>tranquilo, tan tranquilo que parecía que había entrado en otro mundo.


    Estuve atontada un momento antes de revisar mi teléfono para ver hora, ya eran más des tres de tarde.


    Apenas pasaban des tres, el tiempo parecía moverse muy lentamente.


    Cuando estaba ocupada, siempre sentia que el tiempo vba, pero ahora no estaba acostumbrada a este sentimiento.


    Habia varias madas perdidas en mi teléfono, vi que eran de Mire, Sandra, y también había un número desconocido que había mado tres


    veces.


    Mejor que no hubiera madas de Jorge, porque si él me buscaba, definitivamente sería por trabajo, si no me buscaba, significaba que todo iba bien.


    Aun así, devolví mada a Mire, quien respondió casi de inmediato, “Cam, ?por qué no contestas el teléfono?”


    “?Pasó algo?” Mi voz sonaba perezosa, recién despertada.


    Mire lo notó de inmediato, “?Nos dejaste solos aquí y te fuiste a dormir?”


    “Uh, sí, no hay nada que hacer, así que, por supuesto, me fui a dormir,” contestéo si fuera lo más natural.


    Mire resopló, “Cami, vuelve, no puedo manejar esto s sin ti.”


    Su voz era baja, podía decir que no quería que Jorge escuchara, “?Tu galán te está dando problemas?”


    “No es que me esté dando problemas, simplemente no puedo seguir su ritmo, ramente está molesto, me mirao si fuera una tonta, es un golpe a mi autoestima,”s pbras de Mire me hicieron soltar una carcajada.


    de reir continu


    indols. No bar soldado debil bugs


    noveres forta, si el te desgrecia es cort


    ez que lo haga, así aprenderá a tener miedo y no se atreverá más,” me aconsejó Virginia..


    “Está bien,” respondí.


    Alguien mó a Virginia y, antes de colgar<b>, </b>aún dijo, “Luego iré a verlo, a ver si ya se desangró hasta morir.”


    Suentario me hizo reír, pero risa se tornó amarga al final.


    Me quedé <b>un </b>rato en el auto antes de bajar. Al llegar,s vecinas me saludaron, “Chiquita, ?volviste s? ?Tu novio no vino?”


    Recordando lo que le habían dicho a Jorge última vez, sonreí, “?Es que acaso ya es hora de limpiar el edificio de nuevo?”


    13:12


    Moi Tsui, sa v?n món pak vhus parece bueno, guapo y


    ???? ?????


    ??????


    ?


    A


    Revit me remuse emperante t


    anfrenta abierta, con gente


    babe quién vivia ahi dette gun te exké siempre estuve vacie


    Yusra bus viske binguraban puerta, asi que tuve que entrar a Preguntar. “, the extán mudando?


    de mediana edad me vio, “Tú eres


    Se?alem puerta. “Vivo ahi”


    La mujer entendio de inmediato, “Lo siento mucho, también he alqudo este lugar, y me pidieron que lo arrera un poco, así que está todo desordenado. Ahora mismo muevo estas cosas para que puedas entrar.


    Le dis gracias y eche un vistazo al departamento, muy viejoparado


    con el mio


    Si fuera por mi, ni lo alquria, parece que quien se mudaría aquí no tiene


    muchas opciones.


    “Se?ora, ?puedo preguntar si quien alquiló el lugar es hombre o mujer?” Después de todo, seria mi vecino de enfrente y quería saber de antemano.


    “Un hombre, un chico muy guapo,” dijo mientras hacia espacio en


    entrada.


    ?Un hombre?


    Me senti incómoda de repente, tener a un extra?oo vecino siempre daba cierta inseguridad.


    Pero no era asunto mio decir nada, así que después de agradecer a se?ora, entré a mi departamento, me turbé en el sofá mirando el techo. con mente enredada y sintiéndome agotada.


    Aunque no tuve una pelea física con Sergio, me sentíapletamente drenada.


    ELEL


    Gerre <b>los </b><b>ojos</b><b>, </b>tratando de no pensar en nada, pero eso solo hacía mi mente más caótica.


    Finalmente, me levanté y ful a cocina a prepararme algo deer<b>. </b>


    Solo así podía distraerme.


    El teléfono sonó mientras cocinaba arroz caldoso, era una mada de Manuel, “Cami, vuelve al parque de diversiones, no puedes ir así dejando todo a medias.”


    “Hermano, ya renuncié,” dije con tranquilidad.


    Antes de dejar el parque de diversiones pensé que sin mi,s cosas no irían bien, o al menos no estaría satisfecha con el resultado. Pero ahora que realmente me fui, de alguna manera, ya no me importaba.


    Esa sensación erao dejar ir a Sergio.


    <b> </b>a


    La voz del otrodo del tel


    ad ha


    actarse a trabajar


    un pace de contgai


    después de una pausa, pregunte. “Jorge (hay alg


    wow durantes pruebas, encontramos algunos problemas, Martinez no mata duy segura de cómo manejarlos, qus necesitamos te spuci,” ka negunta de Jorge e tom por sorpresa


    ane


    Directamente de “ta renunciet, eso ya no es asunto mio.”


    Pers dijete que queras que terminara el proyecto perfectamente, ?NG #S as!” La pregunta de Jorge de un pbras.


    Meqante en silence unos segundos, S. Benes razon. Exaunces are a verlo


    Capitulo <b>119 </b>


    Desde <b>luego</b><b>, </b>no quería que el parque de diversiones tuviera ninguna imperfión. Queria que este sue?o, lleno de amor paternal, se realizara a perfión, así que aceptó propuesta.


    Sin embargo, pasé de ser una participante oficial a una consejera privada, <b>y </b>encima, de forma gratuita. Ya no importaba<b>, </b>siempre y cuando el parque terminara perfectamente, estaba bien,


    Lo principal era que no tenia nada que hacer, así que estar ocioso eral simplemente estar ocioso. Fui al hotel al atardecer, <b>y </b>al salir, puerta de enfrente estaba cerrada. Solo de pensar que en el futuro viviría un hombre ahi, me sentia incómoda e inquieta.


    De repente tuve una idea: alquría el apartamento yo misma a través de Josefina.


    Justo había el número de teléfono de Josefina en puerta, así que lo marqué inmediatamente. Pero cuando le expliqué mi idea, Josefina sel mostró reticente, “Es que… ya recibí un depósito de otra persona, ?cómo voy a retractarme ahora?”


    “Devuélvele el doble del depósito, yo me haré cargo de eso. Además, puedo- ofrecer más por el alquiler que él,”parado con tranquilidad de vivir, gastar un poco más no era nada.


    Dicen que el dinero da seguridad, y no es mentira. Tener dinero es bueno, te permiteprar tu tranquilidad y también hace que gente abandone sus principios.


    Al escuchar que ganaría más dinero, Josefina no vaciló más y aceptó negociar con otra parte antes de darme una respuesta.


    Después de colgar, conduje hacia el hotel, pero justo al llegar al vestíbulo, me encontré con Zoé.


    Aunque e también podía venir al hotel, mi instinto me decía que estaba aquí por mí.


    Efectivamente, al escuchar mis pasos levantó vista y me mó, “Cam.”


    El hecho <b>de </b>que <b>estuviera </b>aquí <b>esperándome </b>mostraba que <b>tenía </b><b>que </b><b>verme </b>


    Si vienes a Informar sobre el trabajo, te equivocas de persona, ya renuncié,” no dejé ni abrir boca, cortándole el paso.


    <b>En </b>realidad<b>, </b>también era una forma de hace sentir incómoda,


    considerando que mi renuncia tenía mucho que ver con e, todavía estaba molesta por eso.


    Había pensado en contenerme porque e estaba embarazada, pero ahora que se había presentado ante mi, si me seguía conteniendo, sería mostrar debilidad.


    “Vine precisamente a har de esto,” Zoé habló con dulzura.


    No era primera vez que nos enfrentábamos, había hecho de todo, desde actuar con firmeza hasta con delicadeza, y yo nunca me había retraído. Pero no esperaba que pudiera aparecerse de nuevo ante mío si fuera inocente.


    No, así no era inocente, sino más bieno esos sauces junto al río que intentan seducir a quien sea que pase.


    “Ah, entonces estoy muy interesada en escuchar qué tiene que decir se?orita Minas,” me senté frente a e.


    “Cam, yo fui al parque de diversiones por trabajo, no tenía otra intención, no te confundas,” trató de defenderse primero.


    Riéndome burlonamente, le respondí directamente, “Pero parece que tú te confundiste. Si te pedí que te familiarizaras con el ambiente del parque de diversiones junto a Manuel, ?era necesario que fueras a quejarte con Sergio?”


    Inmediatamente negó con cabeza, “No me quejé, fue Sergio quien me mó, y yo simplemente se lo mencioné sin pensar que él…”


    No terminó frase, pero entendí su punto. Sergio, en un arranque de ira por e, había cortado a su exprometida, e incluso podría decirse que había cortado a su mano derecha.


    <b>Así </b>que e no estaba aquí para explicarse, sino para rdear frente a mí.


    Está loco de amor, cuando le sube calentura no hay tontería que noeta, eso no tiene nada de raro,” mis pbras hicieron que Zoé se sintiera incómoda.


    Sin embargo, esbocé una sonrisa, “Probablemente se?orita Minas todavía no sepa que sus amigos íntimos le han puesto un apodo, lo man ‘Gran Nene<b>‘</b><b>.</b><b>” </b>


    <b>Capítulo </b><b>120 </b>


    <b>Esto </b>realmente pasó<b>, </b>pero esos hombres que solían marlo así, ya habían sido expulsados de su círculo por él, hasta el punto de no poder quedarse <b>en </b>San José del Cabo,


    Sergio realmente era rencoroso, por suerte no tenía mucho poder, de lo contrario, cualquiera que lo ofendiera no tendría dónde correr. En tiempos antiguos, él habría sido el tipo de traidor que se sienta a derecha del rey.


    La cara de Zoé se volvió aún más fea, sabía que har así de Sergio también era insulta a e. Con cara roja de ira<b>, </b>dijo: “Cam, ?cómo puedes har así de él? Después de todo, fue alguien a quien amaste. No difamar después de una ruptura es lo mínimo de decencia, nunca pensé que dirías algo así.”


    ?Estaba tratando de proteger a su futuro novio?


    “?Decencia?” Respondí con una sonrisa amarga, “Eso es para alguien que lo merece. Se?orita Minas, cuando aún eras esposa de alguien, jugabas a los besitos con el mejor amigo de tu esposo, enganchándote con el prometido de otra mientras llevabas al hijo de tu difunto esposo, ?y tú has de decencia conmigo?”


    El rostro de Zoé pasó de rojo a nco en un instante, “No hables sin sentido.”


    “Lo que tú misma dijiste. Si alguien está hando sin sentido, probablemente seas tú,” hice una pausa, miránd fijamente, “eso fue lo que dijiste aquel día en el restaurante.”


    De repente, Zoé dejó de har,o si le hubieran quitado el aire.


    Después de un rato, pareció recuperar el aliento, su voz temba, “él me provocó, no fui yo…”


    “?Ah sí? Se necesita de dos para el tango,” no le di ni un segundo para respirar.


    Zoé erao una cucaracha que no se puede astar, así que si quería asegurarme de que no volviera a molestarme, tenía que ser imcable.


    Las lágrimas de <b>Zoé </benzaron a caer, “él me arruinó, si no fuera por él, <b>no </b><b>estaría </b>así, él me <b>lo </b>debe todo.”


    E estaba muy agitada, temndo, no sabía si era verdad o mentira.


    <b>Pero </bo empezó a llorar, ya había gente mirando. No me preocupaba, estábamos en el lobby, con cámaras por todosdos. No había tocado, así que si algo le pasaba, no tendría nada que ver conmigo.


    Observé sus lágrimas caer, pensando en sus pbras, Sergio había arruinado, ?le debía algo?


    Recordando lo que Sergio había dicho antes, sobre cómo <b>su </b>familia política odiaba después de muerte de su esposo, cómo, a pesar de llevar el hijo de su difunto esposo, familia de este aún despreciaba, algo me cruzó mente.


    De repente, sentí un nudo en el estómago y pregunté: “?Qué te debe Sergio?” Zoé movió losbios,o si quisiera har, pero al mirarme, cerró


    Pal


    boca. ?Tenía algo difícil de decir? Cuanto más actuaba así, más curiosa me sentía, “Zoé, ?por qué no has? ?No puedes decirlo, o simplemente estás mintiendo?”


    Zoé apretó losbios, “Esto es asunto mío. Vine a decir que si se?orita Gámez tiene un problema conmigo, que venga directamente a mí, ?no hay necesidad de involucrar a otros.”


    Fruncí el ce?o, pensando en el incidente en el que golpeé a Sergio, ?así que e vino a vengarse por Sergio?


    “Así que te refieres a cuando golpeé a Sergio,” dije directamente.


    “Está muy herido, le tuvieron que dar más de diez puntos en parte posterior de cabeza, Cam, ustedes se amaron, ?cómo pudiste ser tan cruel?<b>” </b>


    El tono de Zoé, casip si ya fuera esposa de Sergio.


    Pero e todavía no lo era, pura vergüenza propia, así que decidí darle lo que buscaba.


    “?Ah sí? <b>?</b>Solo unos cuantos puntos? Que no haya salido el cerebro ya es mostrar piedad,” mis pbras dejaron sin ha.


    “?Sabes por qué lo golpeé? ?Sabes qué intentó hacerme en oficina?” Miré a Zoé, “él quiso forzarme, y tuve que defenderme. Hice lo que tenía que hacer. En realidad aún me sorprende que actuara así, y tenía curiosidad de saber por qué. Pero ahora ya entiendo todo. Se?orita Minas, ?puede ser que,o tú estás embarazada, no puedes satisfacerleo siempre y por eso él tiene que desahogar su deseo en mí?”


    El rostro de Zoé se volvió pálido, incapaz de decir una pbra más.


    A pesar de eso, no tuve piedad, “Se?orita Minas, ahora que sabes por qué lo golpeé, ?por qué no vuelves a sudo para reflexionar un poco? Después de todo, tú fuiste una mujer casada con experiencia, resolver cómo saciar el morbo de un hombre no debería ser tanplicado, ?no?”
『Add To Library for easy reading』
Popular recommendations
The Wrong Woman The Day I Kissed An Older Man Meet My Brothers Even After Death A Ruthless Proposition Wired (Buchanan-Renard #13)