17kNovel

Font: Big Medium Small
Dark Eye-protection
17kNovel > EI Centímetro > EI Centímetro 71-80

EI Centímetro 71-80

    Capitulo 71


    Capítulo 71


    “?Cam, te caíste a propósito, verdad?”


    Jamás pensé que Mire pudiera pensar así. En ese instante, carne sobre mi cintura todavía dolía, de seguro tendría un moretón, realmente quería levantarme camisa para mostrárselo. No era tan tontao para jugar con fuego. Lencé una mirada de desdén, pero eso no detuvo. Continuó con preguntas mal intencionadas: “Cam, ?cómo se siente estar en los brazos de Jorge? ?Tiene los brazos muy fuertes? ?El abrazo es…?<b>” </b>


    La interrumpí: “?Mire! ?Acaso no piensas en nada serio?”


    Viendo que realmente me había enojado, Mire sacó lengua y murmuró algo tan bajo que no pude escucharlo. Apretando el lugar donde me había golpeado, salí del cuarto de control. Fue entonces cuando recordé que Jorge me había mado, pero no me dijo nada, encima mestimé y pasé un mal rato por su culpa. Ese hombre… Al parecer tenía que mantenerme alejada de él y verlo soloo un cliente más. Después de todo, solo fue un beso, no pasó nada más. Mire le entregó algo a Jorge y salió detrás de mí, viéndome de pie a undo me dijo:


    “Cam, Jorge quiere que vayamos primero al sitio de ajuste, él vendrá en un momento.”


    Asentí y justo cuando estaba por irme con Mire, sonó mi teléfono, era una mada de Pablo: “?Dónde estás? ?Cómo es que me dejaste atrás y ni te preocupaste?”


    Al escuchar eso, me quedé congda. ?Había pasado tanto tiempo y ese hombre todavía no se había ido? ?Recorrió todo el parque de atriones?


    “Pensé que te habías ido.” Le dije verdad.


    “No me he ido, ?dónde estás?” Pregunto Pablo.


    Le di dirión del sitio de ajuste y dijo que iría a buscarme, pero llegué casi una hora antes que él.


    “?Te perdiste?” Le pregunté en tono de broma.


    Pablo jugueteaba con una pelota del parque acuático en su mano, digno de


    18:30


    un ex campeón de bir, siempre obsesionado con cualquier tipo de pelota.


    We respondió: <i>“</i>Vo, que te recorrido losberintos del mundo entero, no me


    perderia en este pegs


    Aparte de jugar al bir, a Pablo le encantaba resolverberintos. Sergio me habis contado que Pablo exploraba los Jaberintos de cada lugar al que iba, y ye casi ha recorrido todos los que conocía, su próximo paso era explorarberintos geológicos. Tantas personas en el mundo y todos tienen diferentes aficiones. Hay quienes amans carreras de autos, otros los pájaros, algunos aventura, y otross coliones…


    “Porplicado que sea elberinto, siempre hay un camino a casa,” Pablo de repente soltó esa frase


    Me quedé pensativa, pero luegoprendí lo que quería decir. Me estaba animando a que no temiera perderme, que lo importante era recordar el camino que queria seguir. Antes también me había recordado que pensara bien lo que realmente quería, Parecía alguien despreocupado, pero era muy consciente de realidad. Lo más importante era que realmente se preocupaba por mí, y creía entender el propósito de su visita: venir a aconsejarme. No para convencerme de perdonar a Sergio y darle otra oportunidad, sino para animarme a dejar ir el pasado y mirar hacia el futuro


    Senti algo moverse dentro de mí y dije: “Gracias, Pablo.”


    Pablo me pasó pelota que tenía en mano diciendo: “Me voy, cualquier cosa me mas. No importa lo que pase con Sergio, siempre estaré ahí para <i>ti</i><i>,</i><i>” </i>


    “Gracias.” Asenti mientras tomaba pelota.


    Acto seguido, sentí un golpecito en cabeza, su mano me había tocado ligeramente,entó: “Eres una gran chica, seguro que encontrarás a alguien que realmente te valore.”


    Dicho eso, se fue,


    Sosteniendo pelota con que él ha jugado, todavía podía sentir el calor de su palma. Mirando hacia donde se había ido, mi corazón se sintió agridulce, Pensé que al cortar con Sergio, muchas cosas se alejarían de mí,


    <b>18:30 </b>


    pero me di cuenta de que no era así.


    Algunes amistades y sentimientos llegan a tu vida junto a alguien, pero no necesariamente se van o terminan cuando esa persona se va de tudo.


    Capitulo 72


    Capitulo 72


    “Se?orita Gamez De repente, se escuché voz de Jurge


    Rápidamente recupere el sentido y me di weta, sin saber cuando se


    encargado te os


    habia puesto detrás de mi pa?ado de Mir


    electric


    distar


    No sé si fue una <b>ilusión</b>, pero senti que Jorge estada a


    ue me hopensar que algo habia salido mal


    “?Jorge, descubriste algún problema? le pregunte


    “El problema ya lo mandamos aegir cons electricistas Dia c fria


    Dije “aff y justo cuando iba a preguntar qué más habia que hacer escrit que dijo. “Hoy no vamos a probars luces.”


    Eh? Me sorprendió.


    El encargado de electricidad inmediatamente dia Es un arabiena voltaje de red que necesita ajuste


    All air eso frunci el ce?o y pregunté“Cuanto tempo tomara


    “Debería estar listo hoy Contestó el encargado


    Al air esa, me alive internamente, tenia que llevara días


    “?Hay algo más que necesite hacer? Wire hacia Jorge indagandan


    “No.” Contestó é.


    Fruncí el ce?o ligeramente, pero Mir fue más randa que yo explico *?Jarge quiere decir que no necesitamos quedamos aquí? Podenusimas


    más temprano?“


    Jarge corrobará: “Si, pueden ocuparse de otras coses, nas pondremos er contacto si hay algún problema.”


    Las pbras de Jarge me sorprendieron Pensé que a venire quena trabajar hasta tarde, pero resultó que nos dia a dia lione Quera destra?o más, pero Jorge ya se había ido el encargado de electricidad


    Capitulo 72


    En ese momento


    me susurró: “Cam, noto que desde que dejaste


    al presidente Vasquez, atraes a mucha gente.”


    “?Qué?” No entendí lo que quería decir.


    E agregó: “Primero fue Jorge abrazándote y ahora esto, Cam, parece que estas en tus mejores tiempos.”


    Me hizo girar los ojos hacia el techo con suentario, le adverti: “Dejalo ya, y esta es última vez que hamos de algo no rcionado con el trabajo durante horasborales. La próxima vez será un descuento del diez por ciento del bono.”


    Saqué mi arma secreta, de lo contrario, estaba segura de que Mire haría una historia de cualquier interión que tuviera con Jorge.


    Mire se cubrió boca de inmediato, mirándome poniendo cara de lástima.


    Jorge nos dijo que volviéramos, pero ?cómo iba a hacerlo? Aunque ese día no ajustáramoss luces, cualquier peque?o problema podría afectas. Fui a oficina de dirión del parque de diversiones, me senté y revise los nos de iluminación y los problemas identificados una vez más, incluso repasé algunas tomas aéreas de los últimos días. No fue hasta que Jorge terminó su trabajo que regresamos juntos al hotel.


    “?Ya está arreda habitación para Jorge?” Pregunté a Mire.


    “Todo listo, solo hay que registrar su identificación en recepción.” Mire le hizo se?as a Jorge para que le diera ?u identificación y para e hacerse


    cargo.


    “Lo haré yo mismo.” Dijo Jorge y se dirigió a recepción.


    Mire miró su espaldaentando: “Tan guapo y distante, su encanto


    solo aumenta.”


    Después me miró, y al encontrarse con mi mirada, de inmediato dijo: “Cam, ya terminó el horarioboral.”


    Cada quien puede admirar o amaro quiere, así que no tenía nada que reprocharle.


    273


    1831


    Die dirigendome hacia el ascension


    Entonces escuché voz de Jorge Seforita Gamez en qué ro estes


    Mir rápido dia 1306


    Al dir esa, Jorge le dio a recepción Por favor, organiza mirantacon frente al 306 o aldo.”


    Yo me quedé perdea


    Mir abrió los ojos de par en parmae Cami.. Camia…”


    La tré de un brazo, sefalándole que no hiciera el ridículo y aunque no me movi, qu preguntare a Jorge por qué soicto tabiación tan cerca d


    <b>Capítulo </b>73


    Jorge llegó rápido, observó mis ojos con una naturalidad y tranquilidad:


    “Vamonos.” Me dijo.


    pero sentí que hacerlo sería incómodo.


    iba a explicar por qué decidió estar tan cerca de mí? Quería


    “Jorge, ?qué significa que te quedes tan cerca de nosotros?” Mire,


    siempre rápida para har, hizo pregunta por mí.


    Jorge caminó hacia el ascensor, extendió su mano para marlo, también vi su tarjeta de eso, era 308, justo aldo de mía.


    “Es práctico.” Fue todo lo que Jorge dijo.


    ?Práctico en qué sentido? Eso definitivamente daba pie a imaginación.


    Mire también estaba desconcertada, me miró discretamente y luego a Jorge indagando: “?A qué se refiere Jorge con práctico?”


    Realmente quería darle un golpecito a Mire en cabeza, ?acaso era una ni?a curiosa? Tenía que preguntar hasta el final.


    El espejo del ascensor reflejaba ramente nuestras figuras, miré a Jorge a través del espejo del ascensor, él también levantó vista hacia mí. Nuestras miradas se encontraron, y yo no desvié mía, pero él rápidamente miró hacia otrodo, respondiéndole a Mire:


    “Todo es más práctico.”


    Mire y yo nos quedamos sin saber que decir. Finalmente, Mire dejó de har, solo se limitó a agarrar el borde de mi ropa y mecerlo. Erao si astuta zorrita hubiera sido capturada por el viejo cazador. El ascensor llegó rápidamente al tercer piso, salimos y cada quien regresó a su habitación. Al entrar, Mire seguía siendo amable al despedirse de Jorge:


    “Jorge, si necesitas algo, puedes marme en cualquier momento.”


    “Está bien.” Asintió Jorge, abrió puerta y entró.


    Una vez dentro, Mire se acercó y dijo: “Cami, ?qué crees que signifique


    eso de Jorge quiera quedarse tan cerca? ?No será que pretende algo? ?Qué


    18:32


    Capítulo 73


    tal si es un lobo con piel de cordero y nea hacernos algo…?”


    Era raro ver que e, normalmente tan impulsiva, tuviera ese tipo de pensamiento de autoprotión. Aunque ese pensamiento podría frenar su obsesión, también temía que pudiera llevarse los miedos al trabajo. Disipé


    das: “?No lo es!”


    Su


    Mire parpadeó: “Cami, ?cómo sabes que no lo es?”


    Ante su curiosidad, me arrepentí de haber hado tan rápido, y decidí har menos cuando estuviera con Mire en el futuro, para evitar tener que explicar demasiado.


    “Suposición, también podría estar equivocada. ?Qué tal si lo pruebas tú misma?” Le dije en tono de broma.


    Los ojos de Mire briron: “?De verdad? Me gustaría…”


    Justo entonces, llegué al sofá, agarré un cojín y se loncé. Mire soltó un gemido, y yo entré a mi habitación, dejé mi equipaje y me metí al ba?o. Me quité ropa para ducharme, pensando en algo, miré hacia mi cintura y,o esperaba, vi un golpe con tonos morados. Con piel tan nca, el moretón sobresaltaba. Levanté mano para tocarlo suavemente, y de repente me vino a mente el momento en que Jorge me rodeó con sus brazos… Esa imagen pasó fugazmente y cerré los ojos, forzándome a no pensar en nada más. Todavía estaba en ducha cuando escuché voz de


    Mire desde el exterior:


    “Cami, tu celr está sonando.”


    Cerré ducha y le pregunté: “?Quién es?”


    “No sé, es un número sin nombre.” Me contestó e.


    Fruncí el ce?o: “No te preocupes, probablemente es algún equivocado.”


    Ya fuera un cliente, un amigo, o los Vásquez, incluso Sergio, tenía todos los números guardados.


    “Está bien.” Mire respondió, y luego preguntó: “Cami, ?Qué cantidad de azúcar quieres en tu limonada?”


    “Tres cucharadas.” Contesté y volví a abrir ducha.


    213


    18:32


    Capitulo 73


    Cuando


    ba?arme, veinte minutos después, Mire ya había entrado al ba?o. Mientras me secaba el cabello tomé mi celr y vi que el número era de Todos Santos, inmediatamente pensé en Josefina. ?Sería que me extra?aba o tenía algo importante que decir? Devolví mada, y después de unos segundos respondieron, pregunté directo:


    “H, ?quién ha?”


    “Soy yo, ven aquí un momento.” La voz de Jorge en el teléfono me tomó por sorpresa y me hizo darme cuenta tardíamente de que debería haber


    pensado que era él.


    “?Sucede algo?” Le pregunté.


    Capitulo 74


    El era el responsable de prueba de luges, el financiador, no podía hacer que se molestara. Asi que, me puse una chaqueta sobre mi pijama y ful a


    uerta, Jorge abrió, su mirada se posó en mi cabello aún húmedo,


    tooar


    y tras


    “?Todavia te duele?” Me preguntó.


    Esas tres pbras me dejaron atónita: Eh?”


    La mirada de Jorge bajó hacia mi cintura, y ahi lo entendi. Por alguna razón, mi corazóntió más rápido.


    Respondi: “Oh, no es nada.”


    “Espera un momento.” Dijo antes de darse vuelta, dejándome s en


    puerta.


    A través de puerta abierta pude ver suputadora sobre el escritorio. Parecía que había vuelto a trabajar mientras yo me duchaba. Esa dedicación era admirable.


    Jorge regresó, su alta figura bloqueaba todo detrás de él. Retiré mi mirada de puerta para enfocarme en él, llevaba misma ropa de antes, pero camiseta estaba metida dentro de sus pantalones, resaltando aún más longitud de sus piernas. Erao esos modelos de pasar. No era difícil entender por qué Mire estaba tan cautivada por él, todos tienen sus debilidades, ?quién no?


    “Usa esto, es bueno para mejorar ciión y disipar los hematomas.” Aseguró Jorge, dándome una peque?a caja de ungüento.


    Lo tomé: “Gracias.”


    “Si te duele mucho, ve al doctor.” Agregó.


    Más ungüento, más de lo mismo, ?se preocupaba por mí?


    Justo cuando pensé eso, a?adió: “No quiero que nadie se retrase en el trabajo por problemas de salud.”


    Capitulo


    Yo me quedé boquiabierta. Así <i>que </i>no era preocupación, solo temía que retrasara el proyecto.


    Me burlé de mí misma por mis ilusiones, y sonreí diciéndole: “Jorge, no te preocupes, quiero terminar esto incluso más que tú.”


    Así no tendría que interactuar con él y podría entregarle el proyecto a Sergio lo antes ble, alejándome de él.


    “?Gracias!” Dije, agitando el ungüento y me giré.


    De vuelta en mi cuarto,ncé el ungüento sobre cama y suspiré. Por alguna razón, me sentía inusualmente agobiada. Mire salió del ba?o envuelta en una toa grande, saltando sobre camao si fuera a sumergirse en una piscina.


    Pero al segundo siguiente gritó: “?Qué es esto? ?Mestimó!”


    Tomó el ungüento y lo miró: “?De dónde salió esto? ?Cami, es tuyo?”


    “?Sino de quién más?” Respondí, tomándolo de vuelta.


    Mire preguntó: “Cami, ?para qué traes esto? ?Testimaste?”


    Me dieron gracia sus pbras. E había visto cómo me golpeé, pero parecía que todo su enfoque estaba en cómo Jorge me había abrazado, sin importarle el golpe. Jorge me había dado el ungüento porque


    definitivamente me habíastimado…


    De repente, mi mente se sintió abrumada, así que cerré los ojos, forzándome a no pensar en eso, y me acosté en cama para revisar mi teléfono. Había muchos mensajes sin leer, algunos de grupos y otros privados.


    Virginia: ?Qué estás haciendo?


    Manuel: ?Cuándo tienes tiempo para mostrarme esta ciudad que me hará perderme?


    Sergio: ha retirado un mensaje.


    Miré notificación, preguntándome qué habría retirado. ?Un error? ?O se arrepintió después de enviarlo? ?O era otra de sus quejas? Mi mente dio


    212


    18:32


    vueltas rapidamente, luego sali y abri conversación con Virginia, preparándome para responder. Justo entonces, mi teléfono vibro con un mensaje nuevo en WhatsApp. Guarde el número, viendo foto de perfil de ese número me di cuenta de que era Jorge.


    “Si. Me dijo y colgó el teléfono.


    Capitulo 75


    No me sorprendió que me agregara. En ese momento, él y yo éramos socios, y dado que habrían muchas cosas sobres cuales tendríamos queunicarnos en el futuro, tenernos en WhatsApp era muy conveniente. Sin embargo, no le dije nada al respecto, sino que le envié un mensaje a


    cinia, quien no me respondió, probablemente estaba ocupada de nuevo.


    Luego, volví a abrir el WhatsApp de Manuel y, después de pensar por dos segundos, le respondi: últimamente he estado ocupada con el proyecto del parque de diversiones, cuando termine, entonces si podré salir a pasear


    contigo.


    Después de enviarlo, agregue dos pbras más: Lo siento.


    Manuel respondió rápidamente: No te preocupes, pero aun así debes


    cuidarte.


    Estaba a punto de responderle que si, cuando Manuel envió otro mensaje: Te esperaré.


    Esas dos pbras hicieron que el ‘si‘ que estaba a punto de enviar de repente pareciera fuera de lugar, así que le pregunté: ?Entonces, no tienes nes de volver a irte por ahora?


    Manuel: No, decidí quedarme.


    Esa respuesta sí que fue una sorpresa.


    Unos segundos después, le respondi: Entonces tus padres deben estar muy felices.


    Mientras esperaba su respuesta, vi que Manuel estaba escribiendo, pero después de un buen rato, no recibí nada. No espere más y abrí el correo electrónico para revisar mis mensajes. Ese era mi hábito de trabajo, peroo ya había terminado todo lo que tenía pendiente, no había ningún correo nuevo. Viendo el indicador de “O correos pendientes“, sentí un vacio inexplicable. En ese momento, Mire se acercó y me mostró su teléfono diciendo:


    “Cam, ?has visto esta serie? La he estado siguiendo últimamente,


    10.02


    pareja secundaria <b>es </b>increíble.*


    Le eché un vistazo y ambos protagonistas eran actores que me gustaban, además, escena que estaba viendo era bastante interesante: protagonista se había convertido en una gallina, y estaba furiosa con el protagonista que estaba molestando. Así que dejé mi teléfono a undo yencé a ver serie con Mire, pero el sue?o terminó ganándonos y no desperté hasta ma?ana siguiente. Debido a mi reloj biológico, cesperté as cinco, mientras Mire dormía de manera extra?a a undo,


    CC camisón subido hasta los muslos, dejando ver su ropa interior de encaje. Le cubrí con manta y tomé mi teléfono, encontrando varios mensajes nuevos. Virginia había respondido y había un mensaje no leído de Manuel: ?Y tú?


    Al leer esas dos pbras, revisé nuestra conversación anterior y entendí que me estaba preguntando si yo estaba feliz de que él se quedara. ?Qué tenía eso que ver conmigo? Si se iba o se quedaba, realmente no era


    asunto mío. ?Pero por qué preguntaría eso? éramos adultos, me pareció fuera de lugar, así que decidí no responder.


    Dejé mi teléfono a undo, me alisté <i>y </i>mientras tomaba un vaso de agua junto a ventana, noté una ligera nie afuera. No era densa, ni siquiera afectaba visibilidad. Justo cuando estaba terminando mi agua y estaba a punto de estirarme, vi una figura que capturó mi atención. Piernasrgas, grandes zancadas, ?quién sino Jorge? Definitivamente era el se?or soldado, incluso después de dejar el ejército, seguía manteniendo su postura <i>y </i>disciplina, inclusive su hábito de correr. Ejemplo de un buen hombre autodisciplinado en esos tiempos. De repente recordé que no había aceptado su solicitud de WhatsApp, así que tomé mi teléfono para hacerlo y luegoencé a estirarme.


    Mientras me cambiaba, decidi aplicar crema que Jorge me había dado. Preparada para bajar a desayunar antes de ir al parque de diversiones, recibí un mensaje de Jorge: ?Ya tienes novio?


    ?Así que me había agregado en WhatsApp no por el trabajo, sino para preguntarme eso?


    Capitulo 76


    Capitulo 76


    ?Pero por qué me preguntó eso? No entendía y simplemente le respondi con un signo de interrogación. Jorge no merespondió, además ha desayunado temprano y ya se había ido al parque de diversiones.


    En una noche, arreron todos los circuitos del parque de diversiones, y Jorgeenzó a probar todass luces a fondo. Yo erao inspectora, ajustaba y yo revisaba, si algo no estaba bien, él lo ajustaba de nuevoprendi lo que me había dicho noche anterior, de verdad quena evitar que por cuestiones de salud se afectara el trabajo. Casino paraba, él erao una máquina, y yo me sentíao un trompo, casi sin poder tomar ni un sorbo de agua, a veces ni me atrevía a beber, porque si bebia demasiado, terminaria yendo al ba?o a cada rato. En el tiempo que iba y venia, el podría haber ajustado otra luz, <i>y </i>si yo no estaba alli para revisa, el tendría que esperar lo que realmente afectaría el progreso del trabajo. Después de tres días, me salieron aftas en boca, pero a Jorge, que también evitaba beber agua, no le pasó nada. Al final,s mujeres siempre parecemos más delicadas frente a los hombres.


    “Chica, deberías beber agua, si no, vas a terminaro una viejita arrugada.” Me dijo Mire, epartia habitación conmigo, así que sabía todo lo que me pasaba y se preocupaba por mí.


    Me rei: “Incluso si me deshidrato, seguiré siendo una princesa


    deshidratada.”


    Con eso, incliné cabeza para beber agua, justo cuando me encontré con mirada de Jorge, nuestros ojos se cruzaron involuntariamente, y casi me ahogo.


    “Chica, ?por qué bebes tan rápido?” Mire me palmoteaba espalda para ayudarme a respirar.


    En ese momento, Jorge también bajó, tomó una bote de agua y empezó a bebe de un trago.


    Bebía con rapidez, <i>y </i>al ver cómo se movía su nuez de Adán, me hizo tragar saliva involuntariamente. Era una reión física natural, lo entendía. Pero parecía que era especialmente sensible a nuez de Jorge. “?Será que


    Capitulo 76


    tengo debilidad por nuez de Adán de Jorge?” Ese pensamiento me hizo ahogarme con el agua otra vez, y Mire tuvo que palmotearme de nuevo, me decía:


    “Chica, ?por qué te ahogas tanto? ?No será que también te salieron aftas en garganta?”


    Después de decir eso, Jorge me miró, y rápidamente negué con cabeza: “No, solo n


    traganté.”


    “?Tienes attas?” Indagó Jorge mirándome fijamente, podía sentir que


    estaba mirando misbios.


    Inconscientemente, los presioné y negué de nuevo: “No.”


    “No es eso, Cami teme retrasar el progreso de Jorge, así que evita beber agua para no tener que ir al ba?o. Ahora tiene boca llena de aftas y le da miedoer cualquier cosa.” Mire, con su boca rápida, lo soltó todo.


    Jorge se acercó, se paró frente a mí y dijo: “Abre boca.”


    Me quedé paralizada, y Mire también abrió los ojos, sin entender. Al siguiente segundo, Jorge extendió mano, me agarró barbi y me forzó a abrir boca. Miró adentro y al soltarme dijo: “Tienes aftas.”


    Se giró hacia Mire, cuya boca formaba una ‘O‘, y le ordenó: “Ve aprar una bote de spray de sandía y medicina antiinmatoria paras aftas


    bucales.”


    Mire asintió y se dio vuelta. Luego se giró de nuevo, para preguntar: “Jorge, ?no eres electricista? ?Cómo es que también sabes de medicina?”


    Yo todavía estaba recuperándome de vergüenza de que me agarrara barbi, y respondí torpemente: “Porque fue soldado.”


    -Al escuchar eso, Mire me miró, estaba a punto de decir algo cuando Jorge intervino: “?Aún no te has ido?”


    “Yo…” Mire todavía movía boca, pero al encontrarse con mi mirada, pareció recordar algo y obedientemente se fue.


    Miré hacia Jorge: “De ahora en adnte…”


    <b>18:32 </b>


    Capitulo 76


    No había terminado de har cuando escuché a Mire gritar: “?H,


    presidente Vá


    jez!”


    Me tense: ??Sergio?!


    <b>Capítulo </b><b>77 </b>


    Al girar cabeza, efectivamente vi a Sergio, quien también me miraba, pero aun así, le preguntó a Mire: “?A dónde vas?”


    “Cami tiene aftas, voy aprarle medicina.” Dijo Mire, y Sergio se acercó rápidamente.


    “?Será que no estás bebiendo suficiente agua?” él me conocía de pies a cabe me lo dijo directamente. Soy de esas personas que se ‘calientan‘ fácilmente, así que sueloer cosas ligeras y bebo mucha agua. De lo contrario, me ‘caliento‘, me sangra nariz o me salen aftas en boca. Había pasado diez a?os conviviendo con Sergio, y él estaba muy ro en eso. Sin embargo, en ese momento sus pbras sonaron a sarcasmo para mí, haciéndome pensar en lo que le dijo a Pablo: “Demasiado familiar.”


    Era tan familiar para él que parecía haber perdido todo interés en mí, dejándose seducir por una viuda.


    “?El presidente Vásquez vino por algo en particr?” No respondí a su pregunta, sino que le devolví pregunta de manera muy fría y formal.


    Sergio, viendo mi frialdad, frunció el ce?o, justo cuando iba a har, vio a Jorge a mido, y luego me dijo: “Ven aquí, tengo algo que decirte.”


    Aunque no sabía qué quería decir, con Jorge presente no me pareció apropiado quedarme, así que seguí a Sergio unos pasos más allá. Pero no nos alejamos mucho cuando lo detuve diciéndole: “Mi proyecto tiene un zo ajustado, presidente Vásquez, si usted tiene algo que decir, dígalo rápido.”


    Sergio se detuvo, su expresión ra pero ramente molesta: “?Estás tratando de enfurecerme, de vengarte de mí, verdad?”


    Sus pbras me dejaron confundida, no entendía a qué venía.


    “Cam, si no quieres casarte, está bien, si estás desequilibrada y quieres encontrar a otro hombre para enfurecerme, es cosa tuya, pero no te metas con conocidos, así todos dejamos de ser amigos.” Las pbras de Sergio eran bastante revdoras.


    18-33


    Pensé por dos segundos y entendí lo que quería decir, especialmente última parte me hizo pensar en Pablo. Al parecer alguien le


    le había


    informado sobre llegada de Pablo, pero no esperaba que Sergio malinterpretaras cosas con Pablo.


    él era deshonesto y asumía que los demás <i>no </i>eran decentes, me mole un poco, así que le dije: “Sergio, ?crees que todos sono tú?”


    Parecía no entender mi punto, sus hermosos ojos almendrados se


    aron, y yo me burlé: “Incluso te involucraste con esposa det


    entre


    mejo


    igo.”


    La expresión de Sergio cambió drásticamente: “Cam, ya te dije que lo Zoé y <i>yo </i>no es lo que tú piensas.”


    Ya no quería seguir hando de ese tema, así que corté: “Si tienen o no rción, eso es aún menos asunto mío.”


    “Cam, ?es que ya estás harta de mí y por eso te agarras de cualquier cosita para no deja pasar?” Sergio me acusó de vuelta.


    “Si así lo piensas, está bien. ?No dijiste también que estamos demasiado acostumbrados el uno al otro, hasta el punto de perder el interés?” No era primera vez que mencionaba eso. Porque eso realmente me había dolido profundamente.


    Sergio, cons manos colgando,s apretó ligeramente en pu?os preguntándome: “?Qué es lo que realmente quieres?”


    “Quiero que si ya terminamos, que así sea, presidente Vásquez. Ni lo toma ni lo dejas, me mandas mensajes y luego los retiras, hablo con cualquiera y vienes a interrogarme.” Fui muy directa.


    Sergio nunca había sido confrontado así por mí, durante los a?os juntos, siempre fui dócil yciente, perfecta esposa sumisa.


    Probablemente Sergio no esperaba que fuera tan tajante, <i>su </i>expresión se tornó terriblemente fea a decirme: “Cam, ?piensas que no puedo vivir sin ti?”


    “No, presidente Vásquez, eres rico y guapo, tienes un montón de mujeres


    tras de ti, ?cómo podría ser que no puedas vivir sin alguien?” Me burlé.


    18:33


    seining is Table Sergio de un paso hacia mí. “Si me


    de guedine dijar pasar un peque?o error que


    Runde au con 2 y aun no creia que había hech momentos adtu mag convencida de que había tomade route. Y aut gullbrae mchicieron entender, se atrevió a ser Zur perque entaba segura de mis sentimientos hacia él, no podr


    Capítulo 78


    Me pareció necesario hacerle saber lo que pensaba.


    “Sero, lo que para ti es un peque?o error, para mí <i>es </i>algo imperdonable. Des ? de todos estos a?os, deberías saber que no tolero ni más minima falta.” Dije mientras daba un paso aldo, alejándome de él.


    “Mi amor puede no ser espectacr, pero no permito que mi hombre tenga insinuaciones con nadie más, ni siquiera un poco. Lo quiero todo o nada.” Dije, girando cabeza para ver expresión de Sergio.


    Pero al girar, me encontré con mirada de Jorge, que no estaba muy lejos. Estábamos a solo unos pasos de distancia y al parecer él también había escuchado lo que dije. Nuestro contacto visual fue breve antes de volver a


    mirar a Sergio, quien mostraba en su mirada una impacienciao si yo estuviera siendo irrazonable.


    “Cam, deberías saber que sociedad de hoy ya no cree en el amor de toda vida. No vivas en un amor ilusorio.” Me aseguró.


    Era cierto,s tentaciones eran muchas y ya no estábamos en esos tiempos en los que viajar era lento y se amaba a una s persona toda vida.


    Sonreí ligeramente: “Si eso no existe, entonces prefiero no tenerlo y no me conformaré.”


    Sergio se quedó sin pbras ante mi respuesta, y le agregué: “Sergio, espero que esta sea última vez que hablemos de nosotros. Ahora que hemos terminado, cada quien debería ir por su camino, tú, presidente Vásquez, deberías saber cómo dejar ir.


    Sergio soltó una carcajada fría: “Está bien, cada quien por sudo. Estoy deseoso de ver qué tipo de hombre puedes encontrar, Cam.”


    Dicho eso, se dio vuelta y se fue, ramente molesto. Viéndolo así, de repente me pareció muy infantil,o un ni?o. De lo contrario, no habría venido a buscarme después de haber terminado.


    Cuando Mire regresó con los medicamentos, me preguntó en voz baja: “?Tú y el presidente Vásquez tuvieron otra pelea? Lo vi salir furioso bufando


    18:33


    E siempre era cómica del grupo. Tomé los medicamentos que había traido y mientras los abría, le dije: “?Cómo bufa un toro? Muéstrame.”


    “?Cam!” Mire me golpeó ligeramente: “?El presidente Vásquez vino a buscarte para reconciliarse? ?Por qué no le das otra oportunidad? Seguro que todavia tra, si no, no vendría una y otra vez…”


    “Yo me encargo.” De repente, Jorge se acercó, interrumpiendo a Mire.


    Extendió su mano grande, tomó el medicamento de mi mano y lo abrió.


    “Martinez, perdí mis marcadores. Ve y tráeme dos, uno negro y uno rojo.” Dijo Jorge mientras abría el medicamento, dirigiéndose a Mire.


    “Si, ya voy.” Mire, que no se atrevía a descuidar ni por un momento a ese hombre que era tanto un ídoloo un benefactor, se apresuró a ir.


    Jorge terminó de abrir el medicamento, pero en lugar de dármelo, lo probó el mismo hacia undo y luego me miró indicando: “Abre boca.”


    “No es necesario, yo misma puedo.” Sabía lo que él quería hacer, así que me negué y extendí mi mano para tomar el medicamento.


    Pero Jorge simplemente levantó el brazo, evitando que lo alcanzara. Al final, yo, una mujer peque?a, volví a perder ante ese hombre grande frente a mí.


    *?Puedes ver herida en tu boca?” Me preguntó.


    Me quedé <i>sin </i>pbras por un momento, y luego agregó: “Solo quiero rociarte con el medicamento para que te mejores pronto y no afecte tu trabajo, se?orita Gámez. No hay necesidad de hacer tanto drama.”


    Suentario <i>sonó </i><io </i>si, al negarme, tuviera algo en su contra. No tuve más remedio que abrir boca, dejando que me aplicara el medicamento. La sensación fría cuando el spray tocó mi boca me hizo temr, acto seguido, <i>mano </i>grande de Jorge me sostuvo por los hombros, acercándome a su pecho. Mientras miraba hacia arriba, los rayos del sol me cegaban, así que cerré <i>los </i>ojos ligeramente, dejándome envolver por Jorge, quien continuó aplicándome el medicamento. Con los ojos cerrados, sentío si de repenteenzara a flotar… En ese momento, también


    18:33


    Capitulo 78


    pensé que, aunque no pudiera ver herida en mi boca, podría haber usado


    un espejo. Pr ya era demasiado tarde para decir cualquier cosa…


    <b>Capítulo </b><b>79 </b>


    La medicina era algo maravilloso. Después de aplicárm, el ardor en mi boca disminuyó notablemente. Al mediodía, cuando tomaba agua, ya <i>no </i>era tan doloroso. Pero aún no me atrevía aer algo sólido, ya que <i>los </i>alimentos con sal y condimentos seguramente me provocarían <i>dolor</i>.


    “Mira, mejoramos caldo, y de pa?amiento unos huevos <i>con </i>tomate o alguna verdura.” Sugirió Mire preocupándose <i>por </i>mí.


    Sabía que e prefería carne, así que le dije: “<i>Yo </i>solo tomaré el caldo, tú pice


    e más te guste.”


    Mire iba a decir algo más cuando Jorge se acercó: “?Puedo unirme a ustedes para el almuerzo?”


    Era curioso ver a un hombre tan rudo hando de una manera tan suave. Pensé en rechazarlo, ya que idea de él aplicándome medicina me ponía incómoda, a pesar de que él actuara con naturalidad.


    Pero antes de que pudiera decir algo, Mire, fan número uno, inmediatamente asintió: “ro, ?qué te gustaríaer, Jorge?”


    Jorge me miró: “Yo… Igual que ustedes, se?orita Gámez, tomaré caldo.”


    Mire abrió los ojos sorprendida: “?Solo caldo? ?No vas aer nada


    sólido?”


    “Algo ligero está bien, con poco sal y aceite.” Jorge se?aló su propia boca: “No he bebido suficiente agua estos días.”


    Era verdad.


    “?Jorge también está indispuesto?” Comentó Mire, y luego murmuró para sí: “Parece que solo yo estoy bien, ?será que estoy demasiado ociosa?”


    Al final, los tres pedimos un caldo de huevo con carne magra, un to de pepinos salteados y uno de carne molida con fideos.


    “Jorge, ?no crees que es pocaida? No queremos que te quedes con hambre.” Mire preguntó, preocupada, después de haber pedido.


    “Es suficiente.” Aseguró Jorge, expresándose con brevedad.


    18:33


    Capitulo 79


    Durante los últimos días, mientras trabajábamos juntos, él solía actuar más que har.


    “Mira, ?y si pedimos un par de tos más? No me parece que alguieno Jorgea tan poco.” Mire me consultó.


    Realmente no quería har debido a mi malestar, así que fui directa: “él


    está lleno de músculos, no de hambre.”


    Al de so, recordé imagen de Jorgevándose el cabello con una camiseta sin mangas, esa musctura…


    “Mira, también pienso que Jorge está lleno de músculos, solo que nunca tuve chance de verlos bien.” Mire miraba a Jorgeo si quisiera


    desvestirlo con mirada.


    Frente a una amiga tan atrevida, me sentía impotente: “Las oportunidades se buscan, ?por qué no te acercas y le pides que se quite camisa? Así podrás ver.”


    Mire se sonrojó, pensé que eso haría carse, pero entonces dijo: “Mira, creo que Jorge podría estar interesado en ti.”


    Esa afirmación me tomó por sorpresa.


    “Mira, en serio, manera en que te mira es diferente, <i>y </i>siempre se mete contigo de forma directa.” Diciendo eso, Mire hizo el gesto de agarrar mi barbio lo hacía Jorge.


    Le di un manotazo advirtiénd: “Mire, ?ya no quieres tu bonificación?”


    “Estamos en nuestro descanso paraer.” Se excusó Mire, tenía su lógica.


    “Mira, ?por qué no lo intentas con Jorge? Eso también serviría para molestar al presidente Vásquez, hacerle ver que eres deseada.” Mire soltaba una


    idea tras otra.


    Me reí: “?Pero no es que te gusta Jorge?”


    Mire era muy consciente de sí misma: “Pero él no se fija en mí. Mira, aparte de no ser un jefe tirano, Jorge le gana al presidente Vásquez en todos los aspectos.”


    18:33


    No podia negara


    ania buenos ojos para gente.


    “Oye, si te da pena, yo puedo mediar entre ustedes.” Mire se volvía cada


    vez más audaz


    Estaba a punto de reirme, antes Josefina había intentado juntarnos a Jorge y a mi, y en ese entonces Mire también estaba ansiosa por hacer algo. ?Qué nos veían a Jorge y a mí tanpatibles?


    “Bueno, voy a preguntarle ahora mismo.” Me dijo Mire; e era des que pasaban des pbras a los hechos.


    La detuve de un tirón: “Tú siéntate, y no se hable más de esto, él y yo no somos posibles.”


    *?Por qué?” Mire estaba confundida: “?él no te gusta?”


    Para evitar que Mire hiciera un espectáculo y aumentara mi iodidad con Jorge, simplemente asentí.


    “Cam, tú no eres tan superficial, Jorge simplemente tiene un poco menos de dinero que el presidente Vásquez.” Mire continuaba tratando de


    convencerme.


    <b>Capítulo </b><b>80 </b>


    <b>Le </b><b>solte </b><b>una </b><b>frase </b><b>contundente </b><b>para </b><b>que </b><b>se </b><b>diera </b><b>por </b><b>vencida</b><b>: </b><b>“</b><b>Lo </b><b>mío </b><b>es </b><b>el </b><b>dinero</b><b>, </b><b>sin </b><b>él</b><b>, </b><b>aunque </b><b>alguien </b><b>sea </b><b>tan </b><b>guapo </b><bo </b><b>un </b><b>ángel</b><b>, </b><b>no </b><b>sirve </b><b>de </b><b>nada</b><b>.</b><b>” </b>


    <b>Justo </b><b>en </b><b>ese </b><b>momento</b><b>, </b><b>Jorge </b><b>miró </b><b>hacia </b><b>nosotras</b><b>, </b><b>pareció </b><b>haber </b>


    <b>escuchado</b><b>. </b><b>No </b><b>traté </b><b>de </b><b>esconderme</b><b>, </b><b>no </b><b>había </b><b>futuro </b><b>entre </b><b>nosotros</b><b>, </b><b>así </b><b>que </b><b>si </b><b>él </b><b>escuchaba </b><b>y </b><b>se </b><b>daba </b><b>por </b><b>vencido</b><b>, </b><b>mejor</b><b>. </b><b>No </b><b>era </b><b>tonta</b><b>, </b><b>sus </b><b>roces </b><b>intencionales </b><b>y </b><b>el </b><b>remedio </b><b>que </b><b>me </b><b>aplicó </b><b>ese </b><b>día</b><b>, </b><b>esos </b><b>peque?os </b><b>gestos </b><b>me </b><b>dejaron </b><b>ro </b><b>que </b><b>él </b><b>estaba </b><b>interesado </b><b>en </b><b>mí</b><b>. </b>


    <b>“</b><b>Cami</b><b>, </b><b>eres </b><b>superficial</b><b>, </b><b>demasiado </b><b>superficial</b><b>.</b><b>” </b><b>Dijo Mire</b><b>, </b><b>ramente </b><b>molesta</b><b>. </b>


    <b>No </b><b>respondí</b><b>, </b><b>tampoco </b><b>miré </b><b>a </b><b>Jorge</b><b>. </b><b>El </b><b>teléfono </b><b>de </b><b>Mire </b><b>sonó</b><b>, </b><b>echó </b><b>un </b><b>vistazo </b><b>al </b><b>número </b><b>y </b><b>dijo</b><b>: </b><b>“</b><b>Es </b><b>Erik</b><b>.</b><b>” </b>


    <b>?</b><b>Erik </b><b>Bazán</b><b>? </b>


    <b>‘</b><b>…</b><b>Sí</b><b>, </b><b>aquí </b><b>estoy</b><b>, </b><b>en </b><b </b><b>zona </b><b>familiar </b><b>de </b><b </b><b>sión </b><b>A </b><b>del </b><b>parque </b><b>de </b><b>diversiones</b><b>, </b><b>?</b><b>qué </b><b>pasa</b><b>, </b><b>Erik</b><b>?</b><b>… </b><b>ro</b><b>, </b><b>ven</b><b>.</b><b>” </b><b>Mire </b><b>colgó </b><b>y </b><b>me miró </b><b>informando</b><b>: </b><b>“</b><b>Erik </b><b>viene </b><b>a </b><b>verte</b><b>.” </b>


    <b>?</b><b>Erik </b><b>me </b><b>buscaba</b><b>? </b><b>No </b><b>sabía </b><b>por </b><b>qué</b><b>, </b><b>esperaba </b><b>que </b><b>no </b><b>tuviera </b><b>que </b><b>ver </b><b>con </b><b>Sergio</b><b>. </b><b>Pero </b><b>entonces </b><b>pensé</b><b>, </b><b>acababa </b><b>de </b><b>decirle </b><b>a </b><b>Sergio </b><b>esa </b><b>ma?ana </b><b>que </b><b>dejara </b><b>de </b><b>molestarme</b><b>, </b><b>así </b><b>que </b><b>probablemente </b><b>no </b><b>era </b><b>él </b><b>quien </b><b>mandó </b><b>a </b><b>Erik</b><b>. </b><b>Pronto</b><b>, </b><b>Erik </b><b>llegó</b><b>, </b><b>llevando </b><b>una </b><b>fiambrera</b><b>: </b><b>“</b><b>Gámez</b><b>, </b><b>esto </b><b>es </b><b>sopa </b><b>de </b><b>frijol </b><b>que </b><b </b><b>se?ora </b><b>Sandra </b><b>Vásquez </b><b>me </b><b>pidió </b><b>que </b><b>te </b><b>trajera</b><b>, </b><b>para </b><b>bajar </b><b>el </b><b>calor</b><b>.</b><b>” </b>


    <b>?</b><b>Cocinado </b><b>por </b><b>Sandra</b><b>? </b><b>E </b><b>no </b><b>me </b><b>había </b><b>contactado</b><b>, </b><b>no </b><b>sabía </b><b>que </b><b>estaba </b><b>indispuesta</b><b>, </b><b>así </b><b>que </b><b>debía </b><b>haber </b><b>sido </b><b>Sergio quien </b><b>se </b><b>lo </b><b>dijo</b><b>. </b><b>Si </b><b>fue </b><b>Sergio </b><b>quien </b><b>lo </b><b>había </b><b>enviado</b><b>, </b><b>podría </b><b>rechazarlo</b><b>, </b><b>pero </b><b>si </b><b>Sandra </b><b>lo </b><b>cocinó </b><b>para </b><b>mí</b><b>, </b><b>no </b><b>podía </b><b>hacer </b><b>eso</b><b>. </b>


    <b>“</b><b>Gracias</b><b>, </b><b>te </b><b>lo </b><b>agradezco</b><b>,</b><b>” </b><b>Le </b><b>dije</b><b>, </b><b>aceptándolo</b><b>. </b>


    <b>Erik </b><b>no </b><b>se </b><b>fue</b><b>, </b><b>parecía </b><b>tener </b><b>algo </b><b>más </b><b>que </b><b>decir</b><b>. </b><b>Sabiendo </b><b>que </b><b>se </b><b>sentía </b><b>culpable </b><b>por </b><b>llevarme </b><b>a </b><b>La </b><b>Jo</b><b>, </b><b>le </b><b>dije</b><b>: </b><b>“</b><b>Erik</b><b>, </b><b>no </b><b>te </b><b>preocupes </b><b>demasiad </b><b>“</b><b>Gámez</b><b>, </b><b>yo</b><b>…</b><b>” </b><b>Intents </b><b>+ </b>


    <b>Capitulo </b><b>80 </b>


    <b>“</b><b>No </b><b>tiene nada </b><b>que </b><b>ver </b><b>contigo</b><b>, </b><b>si </b><b>decides </b><b>preocuparte </b><b>sin </b><b>razón</b><b>, </b><b>ese </b><b>es </b><b>tu </b><b>problema</b><b>.</b><b>” </b><b>Le </b><b>dije </b><b>siendo </b><b>muy </b><b>ra </b><b>con </b><b>mis </b><b>pbras</b><b>. </b>


    <b>Erik </b><b>no </b><b>pudo </b><b>tocar </b><b>el </b><b>tema </b><b>y </b><b>solo </b><b>a?adio</b><b>: </b><b>“</b><b>Gámez</b><b>, </b><b>asegúrate </b><b>de </b><b>tomar </b><b </b><b>sopa</b><b>, </b><b>es </b><b>muy </b><b>buena </b><b>para </b><b>bajar </b><b>el </b><b>calor</b><b>.</b><b>” </b>


    <b>Después </b><b>de </b><b>que </b><b>se </b><b>fue</b><b>, </b><b>Mire</b><b>, </b><b>siempre </b><b>tan </b><b>perspicaz</b><b>, </b><bentó</b><b>: </b><b>“</b><b>Cami</b><b>, </b><b>esa </b><b>sopa definitivamente </b><b </b><b>envió </b><b>el </b><b>presidente </b><b>Vásquez</b><b>.</b><b>” </b>


    <b>?</b><b>?</b><b>Acaso </b><b>yo </b><b>no </b><b>lo </b><b>sabía</b><b>!? </b>


    <b>“</b><b>Cami</b><b>, </b><b>el </b><b>presidente </b><b>Vásquez </b><b>hace </b><b>esto </b><b>porque </b><b>no </b><b>quiere dejarte </b><b>ir</b><b>, </b><b>quiere </b><b>mantenerte </b><bo </b><b>opción</b><b>.</b><b>” </b><b>Comentó Mire</b><b>, </b><b>era </b><b>muy lúcida</b><b>. </b>


    <b>Sonreí </b><b>amargamente</b><b>, </b><b>?</b><b>qué </b><b>podía </b><b>hacer </b><b>si </b><b>él </b><b>quería </b><b>actuar </b><b>así</b><b>? </b>


    <b>La </b><bida </b><b>que </b><b>Mire </b><b>había </b><b>pedido </b><b>aún </b><b>no </b><b>llegaba</b><b>, </b><b>así </b><b>que </b><b>decidí </b><b>tomar </b><b>sopa </b><b>de </b><b>frijol </b><b>primero</b><b>. </b><b>Entonces </b><b>mé </b><b>a </b><b>Jorge</b><b>: </b><b>“</b><b>?</b><b>Quieres </b><b>un </b><b>poco</b><b>?</b><b>” </b>


    <b>“</b><b>No</b><b>, </b><b>gracias</b><b>.</b><b>” </b><b>Respondió </b><b>secamente</b><b>. </b>


    <b>No </b><b>insistí </b><b>y </b><bpartí sopa </b><b>con </b><b>Mire</b><b>. </b><b>Antes </b><b>de </b><b>termina</b><b>, </b><b>Mire </b><b>me </b><b>dio </b><b>un </b><b>codazo </b><b>diciendo</b><b>: </b><b>“</b><b>Cami</b><b>, </b><b>Cami</b><b>, </b><b>ahí </b><b>viene </b><b>un </b><b>galán</b><b>.” </b>


    <b>Ya </b><b>me </b><b>había </b><b>acostumbrado </b><b>a </b><b>sus </b><b>sobresaltos</b><b>, </b><b>pero </b><b>de </b><b>todos </b><b>modos </b><b>seguí </b><b>su </b><b>mirada</b><b>. </b><b>Me </b><b>sorprendí al </b><b>ver </b><b>que </b><b>era </b><b>Manuel</b><b>. </b><b>él </b><b>me </b><b>sonrió</b><b>, </b><b>esa </b><b>sonrisa </b><b>cálida </b><bo </b><b>el </b><b>sol de </b><b>primavera</b><b>. “</b><b>?</b><b>Cómo </b><b>vas </b><b>a </b><ber </b><b>solo </b><b>sopa</b><b>?</b><b>” </b><b>Me </b><b>dijo </b>


    <b>Manuel</b><b>. </b>


    <b>Con esa pregunta</b><b>, </b><b>vi </b><b </b><b>fiambrera </b><b>que </b><b>traía</b><b>, </b><b>me </b><b </b><b>extendió </b><b>asegurando</b><b>: </b><b>“</b><b>Mi </b><b>madre </b><b>hizo </b><b>estos </b><b>tamales</b><b>, </b><b>tienen </b><b>tu </b><b>relleno favorito </b><b>de </b><b>hierbas </b><b>aromáticas</b><b>.</b><b>” </b>


    <b>“</b><b>?</b><b>Cómo </b><b>que </b><b </b><b>sopa </b><b>de </b><b </b><b>se?ora </b><b>Vásquez </b><b>y </b><b>los </b><b>tamales </b><b>se </b><b>entregaron </b><b>por </b><b>separado</b><b>?</b><b>” </b><b>Preguntó Mire</b><b>, </b><b>no </b><b>solo </b><b>era </b><b>despistada</b><b>, </b><b>sino también </b><b>muy </b>


    <b>directa</b><b>. </b>


    <b>Manuel </b><b>no </b><b>entendió</b><b>, </b><b>pero </b><b>yo </b><b>sí</b><b>. </b><b>La </b><b>sopa </b><b>de frijol </b><b>que </b><b>estaba </b><b>bebiendo </b><b>no </b><b>era </b><b>de </b><b>Sandra</b><b>, </b><b>era </b><b>Sergio </b><b>quien </b><b>le </b><b>había </b><b>pedido </b><b>a </b><b>Erik </b><b>que </b><b>mintiera</b><b>. </b>


    <b>Probablemente </b><b>temía </b><b>que </b><b </b><b>tirara </b><b>sin </b><b>proba</b><b>. </b>


    <b>“</b><b>No </b><b>es </b><b>nada</b><b>, </b><b>justo </b><b>estaba </b><b>antojada </b><b>de </b><b>tamales</b><b>.</b><b>” </b><b>Dije </b><b>mientras </b><b>tomaba </b><b </b><b>fiambrera </b><b>de </b><b>Manuel </b><b>y </b><b </b><b>abría</b><b>, </b><b>el </b><b>aroma </b><b>de </b><b>los </b><b>tamales </b><b>me envolvió</b><b>. </b>


    <b>Aunque </b><b>tenia </b><b>dolor </b><b>en </b><b boca</b><b>, </b><b>realmente </b><b>quería </b><ber</b><b>. </b><b>Tomé </b><b>uno </b><b>directamente </b><b>con </b><b </b><b>mano </b><b>y </b><b>lo </b><b>puse </b><b>en </b><b>mi </b><b>boca</b><b>, </b><b>el </b><b>relleno </b><b>picante </b><b>me </b><b>irritó </b><b </b><b>úlcera</b><b>, </b><b>haciendo </b><b>que </b><b>el </b><b>jugo </b><b>del </b><b>tamal </b><b>se </b><b>derramara</b><b>. </b><b>Manuel </b><b>extendió </b><b </b><b>mano </b><b>y </b><b>suavemente </b><b>limpió </b><b </b><b>esquina </b><b>de </b><b>mi </b><b>boca</b><b>, </b><b>quitando </b><b>el </b><b>jugo</b><b>. </b>


    <b>En </b><b>ese </b><b>instante</b><b>, </b><b </b><b>voz </b><b>fría </b><b>de </b><b>Jorge </b><b>resonó</b><b>: </b><b>“</b><b>Con </b><b>una </b><b>herida </b><b>en </b><b </b><b>boca </b><b>y </b><b>ni </b><b>siquiera </b><b>te </b><bvas </b><bs </b><b>manos</b><b>, </b><b>?</b><b>no </b><b>quieres </b><b>que </b><b>se </b><b>cure</b><b>?</b><b>“</b>
『Add To Library for easy reading』
Popular recommendations
The Wrong Woman The Day I Kissed An Older Man Meet My Brothers Even After Death A Ruthless Proposition Wired (Buchanan-Renard #13)