17kNovel

Font: Big Medium Small
Dark Eye-protection
17kNovel > EI Centímetro > EI Centímetro 51-60

EI Centímetro 51-60

    Capítulo <b>51 </b>


    En el salón de bir.


    Sergio Vásquez hizo su jugada y falló todass bs. Del otrodo, Pablo Flores. sacudió cabeza, mientras limpiaba su taco de bir y decía: “Cam todavía no te ha respondido ni se ha puesto en contacto contigo?”


    Sergio no dijo nada, Pablo apuntó hacia b en posición másplicada, y con un golpe, b dibujó una hermosa curva sobre mesa, entrando en el agujero.


    “Realmente no debería ser así, ?por qué e, aun escuchando lo que dijiste de e, no se lo tomó a pecho ni te remo? ?Qué le habrá pasado esta vez?” Pablo estabal confundido.


    Sergio recordó vez que Cam había ido aquí a jugar y le preguntó: “?E te preguntó algo esa vez?”


    Pablo metió otra b, luego se sentó despreocupadamente sobre mesa de bir, miró hacia otra b y, con un golpe certero, envió directamente al agujero.


    “?No te lo había contado? Me preguntó si había pasado algo entre tú, Zoé Minas y Miguel Ramos en escu. Le dije verdad, que no había nada, así que su decisión de irse no tiene nada que ver conmigo.” Pablo dejós cosas bien ras.


    “No dije nada, ?por qué te pones a defensiva?” Sergio habló con un tono bastante molesto.


    Pablo miró última b en mesa, pero no hizo el tiro de inmediato. En lugar de eso, miró a Sergio preguntando: “?De verdad no sabes por qué se fue? ?Por qué ni siquiera se llevó los documentos contigo?”


    “No tengo idea, será su carácter, ?siempre he mimado demasiado!” Sergio dijo enfadado<b>. </b>


    Por no haberse llevado los documentos, cuando regresó a casa sus padres lo miraron con desdén<i>, </i>y en empresa todos lo sabían, incluso circban rumores de que Cam lo había dejado por una infidelidad. La gente simplemente ha lo que quería. “?La mimaste?” Pablo se rio y luego le dijo: “Sergi, siendo honesto no me parece que hayas mimado mucho, más bien tú…”


    Pablo hizo una pausa: “Más bien te acostumbraste a que Cam fuera tu sombra, pensando que e no podría vivir sin ti, por eso dijiste esas cosas sin interés hacia e y por eso, después de tanto tiempo, no has buscado.”


    “?Y cómo busco? ?Poniendo avisos de búsqueda por todo el mundo?” Sergio seguía


    con esa actitud.


    Pablo sacudió cabeza, ya no quería seguir hando y simplemente hizo el último tiro, metiendo última b. Una victoria limpia, mostrando habilidad del due?o del salón de bir.


    Sergio resopló, Insatisfecho y le dijo: “Vamos otra vez.”


    “Sergi.” Pablo habló de nuevo mientras Sergio preparaba <b>su </b>tiro: <b>“</b>Cam te ama, pero su amor también tiene dignidad. Si no hubieras hecho algo que decepcionó profundamente, e no se habría ido así sin más.”


    “?Y qué se supone que hice?” Sergio pregunto irritado,


    “Eso tendrás que preguntártelo tú.” Pablo frunció el ce?o explicándole: “Algunas personas, con solo cruzarse, ya es para toda vida. Cuando tengas un momento, pregúntate si realmente amas a Cam, si realmente es que ya no sientes nada por estar tan acostumbrado a e.”


    “Además, aunque ya no sientas pasión de un hombre hacia una mujer por e, después de vivir juntos diez a?os, debe haber algo de cari?o fraternal, ?no? Deberías busca. Si a esa chica le pasa algo, no vivirás tranquilo por el resto de tu vida.” Las pbras de Pablo hicieron que Sergio errara su tiro. Simplemente arrojó el taco sobre mesa y salió enfurecido. Ni siquiera jugar bir salía bien.


    “Dicen que el hijo perdido de familia Olivera hace veinte a?os fue encontrado y pronto volverá.” Sergio escuchó a Pablo decir justo antes de salir.


    Sergio frunció el ce?o y Pablo continuó: “Dicen que este hombre es algo fuera de loún. Si quieres cooperar con familia Olivera, más te vale apurarte, para evitar cualquier imprevisto.”


    “Y sobre Cam, si no puedes deja ir, entonces deja de ser orgulloso y da el primer paso.” Pablo le dijo a Sergio, que ya había salido por puerta.


    Viendo que Sergio ni siquiera respondió y se fue, Pablo resopló: “Ya te arrepentirás.”


    As tres de tarde.


    Capítulo 52


    Acababa de bajar del avión, ni siquiera dejé i equipaje y directamente fui al parque de diversiones. Mire Martinez también estaba alli y al verme me abrazo de inmediato


    “Por fin regresasto.”


    Le di una palmada en el hombro diciénd. Ven, primero pá?ame a revisar algunos lugares.”


    Casi no ha dormido noche anterior, pensando en los posibles problemas que


    podrian surgir,


    Aunque sospechaba de constructora y el proveedor de iluminación, pensándolo bien, probabilidad de queetieran errores no era alta, después de todo, este era un gran proyecto, y si el problema era por su parte, ni har de ganar dinero, incluso tendrían que Indemnizar una fortuna. Así que, después de mucho pensar, podría ser otro problema, pero siendo una persona no especializada, realmente no podía estar segura, por lo que tenía que ir al sitio a ver. Encendiendo y apagando luces,


    “Cami, esto eso acumr fuerzas para un gran estallido en una semana.” Mire, exhausta, bromeaba conmigo.


    Había estado fuera una semana, ?había sido tanto tiempo? No tenía tiempo para pensar en eso, Mire y yo fuimos a empresa, preparando un informe sobre los problemas que hamos encontrado durante noche para contactar al constructor y al proveedor de iluminación al día siguiente, además de informarle a Sergio. él yal sabía de esto y estaba furioso, Mire me lo había dicho. Mire también dijo que, aunque nosotras lográbamos manejar esta situación, al final aún seríamos castigadas. Aunque Sergio no tenía mucho afecto hacia mi, siempre había sido muy ro en separar lo personal de loboral y muy estricto en el trabajo, así que no me sorprendía.


    “Aunque seamos castigadas, tenemos que hacer bien lo que tenemos que hacer.” Yo también tenía mis principios.


    No fue hastas seis de ma?ana que Mire y yo terminamos, e estaba tant cansada que se quedó dormida directamente sobre el escritorio. Mis párpados también estaban pesados, pero por alguna razón no sentía nada de sue?o, mevé cara en el ba?o rápidamente, me preparé un café y continué revisando los problemas que había encontrado. Si mi juicio no estaba equivocado, el problema debería estar en calibración de iluminación.


    “?Gámez, has vuelto?”


    Gámez, tan temprano!”


    Cuando llegó hora de entrada, todos empezaron a llegar a empresa, saludándome muy amigablemente al verme, pero sus miradas hacia mi eran ramente diferentes. Mire ya me lo había dicho, en aquel momento toda empresa sabía que había problemas con mi matrimonio con Sergio. Pero también sabían que siempre había vivido en familia Vásquez, aunque Sergio y yo no nos habíamos casado oficialmente, <b>ya </b>éramos marido y mujer desde hacía tiempo. Nunca me importó lo que dijeran los demás, frente a sus miradas extra?as e incluso susurros <b>a </b>mis espaldas tan prontoos daba vuelta, simplemente actuabao si no hubiera visto nada. Todos han a tus espaldas, eso pasa con todos. Yo mi separación de Sergio <b>ya </b>era un hecho, su curiosidad eraprensible.


    Después de una noche sin dormir, alrededor des diez de ma?anaencé a sentir sue?o, por lo que fui a cocina a prepararme un café para despertarme. Justo cuando salía con el café en mano, Sergio se acercó. Mirándome, ramente podía sentir cómo sus ojos se contraían, incluso a través del aire podía verplejidad des emociones en sus ojos,o resentimiento y enfado….


    ?Buenos días, presidente Vásquez!” Lo saludéo siempre, y luego pasé a sudo con el café en mano.


    “?Ven a mi oficina!” Dijo Sergio con voz grave, haciendo que mi mano temra un poco con el café.


    Tomé aire profundamente y le respondi: “Está bien.”


    Capítulo 53


    Sergio estaba sentado en si, vistiendo un traje negro con una camisa nca y una corbata decorada con estres. Era corbato que le ha regdo para su cumplea?os el a?o pasado. Nunca se ha puesto, probablemente porque no le gustaba. Nunca imaginé que, después de nuestra separación, élenzara a usar esa corbata. El semnte de Sergio era todo menos amigable, tenía su mirada vada en mi, destndo hostilidad. Sabía por qué estaba enfadado, pero mantuve calma y pregunté: “?Presidente Vásquez queria verme por algún motivo en particr?” “?Dónde has estado en estos días?” Su voz ofa fria.


    “Tomando mis vacaciones anuales!” Contesté, desviando el tema.


    Los dedos de Sergio sobre el escritorio se tensaron y dijo: “Te pregunté dónde fuiste,”


    “Todos Santos.” Dije sin problemas, no tenía nada que ocultar.


    Frunció aún más el ce?o y pude ver un atisbo de confusión en sus ojos,o si no supiera dónde quedaba Todos Santos. Y bueno, era de esperarse, aquel pueblito tant peque?o y desconocido, ?cómo iba a saber el de su existencia? Pero si realmente le hubiese importado, podría haberlo sabido. Al fin y al cabo, le ha mencionado que ese era el lugar donde había nacido, el sitio que mis padres siempre habían querido. visitar conmigo. Sin embargo, él lo había escuchado pero no lo recordaba. Porque nunca le importé lo suficienteo para prestar atención a lo que decía.


    “?Fuiste de viaje a ese lugar?” La pregunta de Sergio casi me hace reír.


    De hecho, si me reí, asintiendo con una sonrisa.


    “?Y por qué apagaste tu teléfono? ?Ni siquiera respondiste a WhatsApp?” Cada pbra que me dirigía era un reproche.


    Apreté losbios y le respondí: “Ese es mi derecho, presidente Vásquez“.


    Su rostro se tornó aún más sombrío mientras me decía: “Sí, es tu derecho. Pero empresa tiene res que dicen que ningún empleado puede afectar su trabajo en ningún momento.”


    “?He afectado algún trabajo?” Pregunté, con serenidad.


    La garganta de Sergio se movió, y por alguna razón, me recordó a aque vez que Jorge rozó punta de mi nariz con su barbi, y cómo se movía su garganta. Parecia que garganta de Jorge era más grande, y él tenía un aire más masculino.


    “El asunto del parque de diversiones<b>…</b>” Sergio levantó mano apuntándome: “?Me vas a decir que eso no tuvo impacto?”


    ?No! Lo nusqué mondamente Due tomara his vacaciones anuales o no, el problema pen the hurt bothria wwieris de todas forma Además, tan pronto me entere del presbiterna con le lucen, terminé mis vacaciones anticipadamente y regresé lo antes


    Die vacaciones eran de diez dias, pero solo tome una semana.


    Sergio se quedo cado por un momento y luego asintió molesto: “Pero este es el proyecto que tú estás supervisando, cualquier problema es tu responsabilidad.


    Boy consciente, y estoy haciendo todo to posible para solucionarlo ahora mismo. No afectará entrega del parque de diversiones” Meprometi.


    Sergio sabia de lo <b>que </b>era capaz, además también conocía mi determinación, por lo que asintió: “Está bien, te doy tiempo. Pero si esto afecta entrega, no me culpes.


    No terminó frase, pero entendi lo que quería decir ypleté su pensamiento: “Si no se entrega a tiempo, asumiré todass consecuencias<b>.</b><b>” </b>


    “?Crees que puedes hacerlo?” Elevó voz de pronto.


    Mis dedos colgando a mido se tensaron y dije: “Sé que no puedo permitirme no hacerlo, así que no dejaré que afecte entrega.”


    Nos respondiamos uno al otro, era una conversación que debería haber tranquilizado a Sergio, pero ramente lo irrito más.


    Sergio ya no dijo nada y solo me miró.


    “?Presidente Vásquez tiene algo más que decir? Si no, me voy a trabajar.” Dije, empezando <b>a </b>girar.


    “?Espera!” Lanzó un frio reproche.


    “?Alguna otra instrión, presidente Vásquez?” Pregunté de manera formal.


    Capítulo 54


    Sergio levantó mano y se odó corbata diciéndome: “Cam, ?qué es todo esto? ?Por qué de repente te niegas a casarte? ?Y esa desaparición?”


    Terminadass cuestiones de trabajo, se desvió hacia los asuntos personales. Y ese era precisamente el motivo por el cual me ha buscado.


    “No estoy haciendo un escándalo.” Con esas pbras, dejé ra mi postura.


    “?Cómo que no es un escándalo? ?Sabes que se armó un lío en casa? Mi madre está tan enfadada <b>que </b>terminó en el hospital.” Sergio estaba furioso.


    Al escuchar que Sandra Vásquez estaba hospitalizada, me sentí muy culpable<b>, </b>pero una cosa no tenía nada que ver con otra, mi culpa hacia Ricardo Sandra Vásquez no podía borrar el da?o que Sergio me había hecho.


    “Voy a busca para explicarle y disculparme


    “Cam, ese no es el punto, ?por qué te niegas a casarte?” Sergio volvió a odarse el cuello de camisa.


    Ese hombre, después de haber hecho algo malo, todavía pensaba que los demás le debían algo. Si ese era el caso, no me importaba dejarle ro quién le había fado a quién.


    Bajé mirada, fijándome en el reloj que llevaba puesto y dijo: “Fui a La Jo.”


    Tan prontoo dije eso, escuché ramente el sonido de si raspando el suelo.


    Sergio, sentado en si, se quedó rígido y su expresión cambiaba rápidamente mientras decía: “Déjame explicarte…”


    “Sergio, no hay nada que explicar, no importa cómo lo expliques, el hecho de que Zoé viva allí es real, y además…” Me detuve un momento y luego continué: “Cuando fuimos aprar sábanas juntas, e escogió todass que a ti te gustan.”


    “No es lo que tú crees.” Sergio se levantó de si y caminó hacia mi.


    Pero yo di un paso atrás, manteniendo distancia entre nosotros y diciéndole: “Sergio, yo no soy des que se hacen ideas sin sentido, ni me gusta suponer, pero tengo ojos para ver y tengo corazón para sentir.”


    #


    “Cami…” Sergio negaba con cabeza suavemente: “Esa casa estaba preparando para ti, elegí y decoré siguiendo tus gustos, quería dárt.”


    “Pero, terminaste dándos a alguien más.” Dije en voz baja.


    “No se di, solo le permiti quedarse temporalmente. Sabes que ahora, después de


    12:30


    muerte de Miquel, sus stiegros despreciany ni siquiera tiene dónde vivir, asi que dejé quedarse alli par un tiempo.” Sergio exió apreauradamente.


    Misbion se curvaron en una nondisn irónio y le pregunté: “?Así que esperabas que e se fuera y luegome datos a mi?”


    Sergio abrió boca pero no dijo nada. Pero yo ya sabin in respuesta. Un dolor agudo atraveno mi corazón y mis u?as se vaban en palma de mano mientras le decía: “Sergio, solo merezco vivir donde otros ya vivieron?”


    “No es asi, Cam, puedoprarte una nueyn.” La voz de Sergio se volvió más baja.


    “Ah si?” Me rei y dije: “Así puedes tener una y esconder otra.”


    “?Caml” Sergio se enfureció aún más.


    Pero yo lo miré con total calma, finalmente él asintió: “?Tienes que verlo asi? ?No eres siempre generosa ypasiva? ?Cómo es que no puedes hacerle espacio a una personao Zoé? Está pasando por una situación muy difícil, embarazada y sin <b>su </b>


    esposo.”


    “Si, e dastima, lo sé, así que con toda mi generosidad te dejo a ti, cuíd todo lo que quieras, c?sate con e, só el padre de su hijo si quieres.” Dije sonriendo.


    En ese segundo, Sergio extendió mano y me agarró del brazo diciéndome: “Cam, ?qué estás diciendo? ?Qué creen que soy?”


    “Sergio, tú querias que fuera generosal”


    “?Así que tu generosidad significa no casarta conmigo y terminar nuestra rción?” Sergio preguntó fríamente.


    Miré esa cara que ha adorado durante diez a?os y le pregunté: “?Qué más podríal hacer,partirte con Zoé?”


    “<b>Caml</b>, ?por qué siempre tienes que har al?” Sergio apretaba mi mano cada vez más fuerte.


    Dolía, pero ese dolor me hacía aún más consciente.


    “Sergio, al yo fuera que cuidara a otro hombre, ?tú lo aceptarías?” Al preguntar esto, de repente imagen de Jorge cruzó por mi mente.


    Capítulo 55


    Sergio no dijo nada y tardó un momento antes de asentir con sarcasmo: “Si quieres armar un escandalo, adnte.”


    Hasta el momento, sequia sin pensar que hubiera hecho algo malo, incluso pensabal que era mi culpa. Ya ni siquiera queria discutir con él y solo dije: “Voy a mudarme de tu


    Casa


    “Mi casa? Sergio frunciò el ce?o: “Cam, parece que en realidad nunca consideraste ese lugaro tu hogar, qué decepción para mis padres, que tanto te han querido.”


    Mordi mibio, ?él no sabia que lo que yo quería no era el cari?o de <b>sus </b>padres, sino el suyo? Ya habia decidido separarme de él, asi que decirlo o no, realmente no tenia


    importancia.


    “Presidente Vásquez, tengo cosas que hacer. No mencioné lo de renunciar, porque queria terminar ese trabajo.


    “Cam, ?de verdad quieres terminar conmigo?” Sergio me preguntó de nuevo.


    Al parecer antes no había escuchado bien, lo miré, miré esa cara que había admirado durante diez a?os, y dejé unas pbras definitivas: “Si, Sergio, quiero terminar contigo, de ahora en adnte, tú eres tú y yo soy yo, cada quien por sudo.”


    “Ja” una risa amarga se asomó en losbios de Sergio mientras me decía: “Está bien, Cam, tú lo dijiste, no te arrepientas después.”


    ?Arrepentirme? Era segunda vez que lo decía. No sabía de dónde sacaba confianza para decirlo, ?quizás fue mi adoración ciega durante los últimos diez a?os, siguiéndoloo una tonta, permitiéndole dejarme dedo una y otra vez, y aun asi siendo fiel a él lo que lo tenia tan convencido?


    “?Adiós!” Dejé esas pbras y me giré.


    Sergio no intentó detenerme<b>, </b>caminé hacia puerta y justo cuando iba a salir, escuché que tocaban. Abri puerta, y me quedé de piedra. Era Zoé.


    Al verme, una sombra de pánico cruzó sus ojos, pero su cara se iluminó con una sonrisa,o si fuéramos muy amigas diciéndome: “?Cam, has vuelto!”


    No dije nada, rpi mirada cayó sobre el documento que llevaba en mano, <b>el </b>encabezado rojo de Chispa Global Business me dejó paralizada.


    Ese era un documento oficial de empresa, solo los empleados tenían eso, y aquí estaba Zoé, sosteniéndolo. Ya era bastante sorprendente que apareciera aquí, y más aún que tuviera un documento de empresa.


    <b>12:30 </b>


    No le <b>respond</b><b>, </b><b>y </b>una sombra de iodidad cruzó cara de Zoé mientras decía: “<b>Vine </b>a traerie unos documentos al… presidente Vásquez.”


    Esa mención del presidente Vásquez me hizo entenderlo todo, Sergio había traido a ta empresa, además de mantene oculta. Mire no me había dicho nada al respecto, no sé si estaba demasiado ocupada para mencionarlo, o si quería evitarme algún disgusto. Pero en aquel momento, eso ya no importaba, ya no me importabal que Sergio trajera a Zoé a empresa, ni siquiera si se casaba con e, ya que no tenía nada que ver conmigo.


    “Disculpa, necesito pasar, voy a salir,” Finalmente hablé.


    No era que en ese momento quisiera ser descortés con una embarazada, pero hastal en el transporte público se respeta el orden de salir antes de entrar. Zoé se hizo a undo, y yo salí con paso firme.


    Justo cuando puerta se cerraba detrás de mí, escuché a Sergio preguntar: “?Cómo es que Cam fue a La Jo y tú no me dijiste?”


    No me interesaba cómo Zoé lo explicaría, porque ya no tenía nada que ver conmigo.


    Cuando regresé a oficina, Mire rápidamente se acercó diciéndome: “Cami, fuiste a oficina del presidente Vásquez, ?de qué haron? ?Rompió el hielo?”


    “?Qué crees?” Le respondi.


    Bajo mi mirada, Mire nerviosamente agarro mi brazo diciéndome: “Lo siento, Cami, no fue mi intención ocultártelo, temía que te doliera…”


    <b>“</b>?Y temías que afectara mi trabajo, y que tú también te metieras en problemas, verdad?” Expresé lo que e pensaba.


    “Lo siento, Cami…”


    <b>2/2</b>


    Capitulo 56


    dove culpa cada que ve et


    tu


    sa ka naturaleza hummaria.* te dija


    vistamentin e Mirodia, y de verdad, no te tada masa


    Yo que nuesta rción era inas de conforas de trabajo que otra cosa, aunque un poco más cercanas, Incluso entre hermanas de sangre, uno siempre se pone a si


    mo


    Cami Mire me sacudió el brazo, intentando decir <b>algo </b>más.


    Pero interrumpi. “El presidente Vásquez dijo que si no resolvemos fo des luces, responsabilidad será nuestra. Ahora no tenemos tiempo de pensar en otra cosa, tenemos que enfocarnospletamente en solucionar este problema.”


    Mire abrió los ojos sorprendida mientras decía: “Pero si no es nuestra culpa, haso si nosotros hubiéramos hecho algo mal.”


    “Somos responsables de este proyecto, si hay un problema, seremoss primeras responsables. No hay excusas, si no quieres enfrentarte as consecuencias, entonces soluciona el problema.” Le dije seriamente. Al oír esto, Mire ya no dijo más, solo asintió y <i>se </i>dio vuelta.


    La escuché murmurar: “Venganza personal.”


    Entendí lo que quería decir, Sergio estaba actuando así por su descontento personal hacia mí. Suspiré, ?acaso no lo sabía? Pero mientras más me criticaba, más quería resolver <i>ese </i>problema de manera impecable, dejándolo sin nada de qué har. Además<i>, </i><i>ese </i><i>parque </i>de diversiones era mi manera de cumplir el sue?o de mi papá, no podía permitirme ningún fallo. Porque mi papá, en vida, siempre fue alguien que buscaba <i>perfión</i>, y quería que supiera que su hija también pudiera ser <i>excepcional</i>. Mire rápidamente me pasó los contactos de los proveedores de luces y del equipo <i>de </i>constrión. mé y finalmente decidimos invitarlos a discutir el problema ys <i>soluciones </i>en el sitio.


    Ambas partes estuvieron de acuerdo, pero lo más pronto que podrían llegar sería dentro de dos días, así que estar ansiosa esos dos días no serviría de nada. Pensando en que Mire casi <i>no </i>había dormido noche anterior, le di el día libre para que descansara, y decidí regresar a casa de familia Vásquez. Con Sergio ya había arados cosas, pero con familia Vásquez todavías tenía pendientes.


    Justo cuando estaba recogiendo mis cosas para irme, Zoé vino a buscarme: “Cam, ?podemos har?”


    “No creo que tengamos nada de qué har.” Acababa de revisar lista de


    movimientos del personal del departamento de recursos humanos y sabía que Zoé


    12:46


    había ingresado a empresa hacia tros dias, en el departamento administrative


    Yo trabajaba en el departamento de proyecto <b>y </b>no teniamos contacto directo, así que no podia estar buscandome por trabajo.


    Que quiere directora Minas de mi<b>? </b>Pregunté de <b>manera </b>formal


    Zoé no solo habia ingresado al departamento administrativo, sino que también era jefa del departamento. La jugada <b>de </b>Sergio erao de esos emperadores del pasado cegados por belleza. Que Zoé llegara y se convirtiera en jefa ya era suficiente para saber que habría quejas entre los empleados. Y él hizo esto sin considerar mis sentimientos en lo más mínimo<b>, </b>sabiendo que se suponía que era su prometida, mientras que Zoé <b>apenas </b>había sido involucrada en un escándalo con él.


    “Es algo personal.” Dijo Zoé con una cara de iodidad.


    Miré hora diciéndole: “Lo siento, pero estamos en horarioboral.”


    Zoé pareció aún más incómoda, mordiéndose elbio <b>y </b>preguntándome: “?Podría ser después del trabajo<b>?</b><b>“</b>–


    Se?alé bolsa que estaba recogiendo y le dije: “Ahora me tengo que ir, después del trabajo tengo otros asuntos.”


    Eso hizo que Zoé se pusiera aún más pálida, miró alrededor para asegurarse de que nadie escuchaba y finalmente habló: “Sé que estás enfadada porque estoy viviendo en esa casa y causándole problemas a Sergio, puedo mudarme.”


    Reí y le dije: “Zoé, deja de fingir. Si quisieras mudarte, no te habrías mudado ahí desde el principio. Y además…”


    Hice una pausa, miránd fijamente: “Sabes perfectamente que razón por que Sergio y yo estamos así es por ti, pero aun asi vienes a ponerme cara. ?Qué estás tratando de hacer, crees que soy ciega o tonta, que no entiendo?”


    “Estoy aquí por necesidad.” Zoé todavía intentaba justificarse.


    Viendo su fachada de hipocresía, no me contuve y le dije: “?Acaso este es el único lugar en el mundo donde puedes trabajar? ?O es que sin él no puedes vivir?”


    “Cam, ?cómo puedes decir eso?” Zoé levantó mano.


    Di un paso atrás para alejarme de e y dije: “Zoé, hay cámaras por toda empresa, así que mejor no juegues esos jueguitos, al final que va a pasar vergüenza serás tú misma.”


    Capitulo 57


    Los trucos de Zoé fueron desenmascarados pin piedad por mi, y su rostro se torné extremadamente incómodo. Pero aun así, se esforzaba por mantener su imagen de superioridad mientras preguntaba: “?Acaso estás convencida de que hay algo entre Sergiy yo?”


    ?Necesitaba confirmación de los demás? No sabía lo que había hecho en el fondo de su corazón?


    Solo que mi buena educación me impidió decir algo desagradable, sin embargo, los ojos de Zoé se llenaron de lágrimas mientras decía: “Nunca pensé que gente de hoy pudiera tener pensamientos tan sucios y despreciables.”


    Mira cómo se presentabao si fuera tan noble.


    “Cam, Sergi es un buen hombre, ni siquiera puedes confiar en él, solo por eso ya no te mereces.” Cuando Zoé dijo eso lo entendí todo. Todo su preámbulo era para mostrar que no merecía a Sergio. Así que, definitivamente tenía más que decir. No dije mada, solo observé actuar.


    Como era de esperarse, <i>se </i>cubrió los ojos fingiendo estar a punto de llorar y dijo: “Cam, ?de verdad no aprecias a Sergi?”


    Esa mujer estaba tratando de tenderme una trampa. ?Pensaba que era ingenua?


    Me reí con desdén y dije: “Si digo que no lo quiero, ?dirás que tú sí?”


    El rostro de Zoé se endureció ligeramente, susbios estaban apretadoso cerezas, interpretando a perfión fragilidad y belleza. Pero no era hombre, de lo contrario, definitivamente estaría emocionada por su apariencia.


    “Sergi merece ser apreciado.” Zoé también reveló sus verdaderos pensamientos.


    Bajé mirada hacia su aún no vientre y luego a sus zapatos de tacón bajo diciéndole: “Parece que realmente quieres apreciarlo, ?pero crees que eres digna?”


    El rostro de Zoé se tornó feo y sus manos que colgaban apretaron t de su vestido. “Zoé, creo que es mejor advertirte, aunque yo y Sergio no pudiéramos estar juntos, entrar a familia Vásquez será difícil para ti, ya sabrás por qué.” No estaba tratando de golpea, sino de hace entrar en razón.


    Aunque Ricardo y Sandra ediera a que Sergio no se casara conmigo, no dejarán que una mujer embarazada de otro hombre entrara a familia Vásquez. A menos que, el ni?o en su vientre fuera de Sergio. La bravuconería de Zoé se desvaneció totalmente con mis pbras, y al ver que no decía nada más, también tomé mi bolso y


    12:47


    ls que me pregunta omo es que ha vuclip de repente y sinty o/oude?”


    hacimientos Con tologia avanzada dele fecha, tener hyys se sticaba cuidadosamente, se decis que hacer en primavere o verano, cuando todo renace y florece, hace que los ni?os sean más inteligentes y hermosg8


    ‘Llegué aver, tuve que resolver algunos asuntos en el parque de diversiones, asi que no te to mencions Expliqué mientras me quitable los zapatos <i>y </i>Carminabes descalza hacie et living de Virginia


    Adicta al trabajo Virginia, que otra adicta al trabajo, me lo reproctió.


    Me senté en el sofá, tomé una naranja fresca de mesa, pelé, le di mitad a Virginia yencé aer otra mitad.


    Aunque quedarse despierto hasta tarde no era algo inusual para mi, siempre sentie que mi corazón se deshidrataba después,o si no pudera beber suficiente aqua Gáfa reponerme


    “?Volviste s?” La pregunta de Virginia estaba llena de insinuaciones,


    Me rei y pregunté: “?Qué más?”


    “?Y tu aventura amorosa?” Virginia me sirvió un vaso de agua.


    212


    <b>Capítulo </b><b>58 </b>


    Tomé casi todo el vaso antes de decir: “Ya se fue.”


    “?Qué?” Virginia estaba sentada frente a mí, cons piernas cruzadas, irradiando curiosidad.


    “Lo rechacé y se fue, dijo que tenía que trabajar y así fue.” Mi confesión dejó a Virginia ligeramente desconcertada.


    “?Se fue? ?Y no intentó insistir un poco más? Virginia sacudía cabeza diciendo: “Ese hombre no sabe luchar.”


    “él sabe cuándo retirarse, no es de los que se quedan pegados hasta molestar.” Dije, recordando apariencia ruda y firme de Jorge.


    Virginia me miró inclinando cabeza: “Si él hubiera insistido un poco más, ?tú…?”


    “?No!” La interrumpí: “No voy a curars heridas que otro hombre me dejó con alguien más.”


    “Entonces nadie puede reemzar fácilmente a Sergio.” Concluyó Virginia.


    Sonreí débilmente diciendo: “Sergio aceptó terminar conmigo.”


    Virginia se quedó paralizada mientras yo dejaba el vaso y continuaba: “Vine aquí para darme una ducha y cambiarme de ropa antes de ir a casa de familia Vásquez, para hars cosas con Ricardo y Sandra. Lo mío con Sergio… ha terminadopletamente.”


    Al decir esto, bajé mirada. No era ni nostalgia ni alivio lo que sentía, era un sentimiento indescriptible. Diez a?os, lo que estaba dejando atrás no era solo mi amor por Sergio, sino también una década de juventud, todass hermosas expectativas y anhelos por el amor.


    Virginia pareció percibir mi estado de ánimo, estiró susrgas piernas y enganchó suavemente mi pie diciéndome: “Si terminó, terminó. Lo viejo debe irse para que llegue lo nuevo.”


    “Je.” Me reí: “Es cierto, lo viejo debe irse para que llegue lo nuevo.”


    Al decir eso, también me levanté y dije: “Voy a tomar una ducha.”


    En el ba?o, abrí ve y el aguaenzó a caer, cerré mis ojos. El agua corría, deslizándose por mis cabellos, pasando por mi frente,s esquinas de mis ojos…


    Cuando llegué a casa de familia Vásquez, justo después del almuerzo, Sandra estaba arrendo unas flores.


    12:47


    Capitulo 58


    Al verme, dejó inmediatamentes tijeras y dijo: “Cami, has vuelto! Qué alegría, te he extra?ado tanto. Ni?a traviesa, hasta apagaste tu teléfono, realmente me tenías preocupada.”


    Sandra tomó mi mano, con una mez de enojo y alegría en su expresión.


    “Lo siento, te hice preocupar. Escuché que te enfermaste.” Comencé disculpándome.


    “No, no, no es tu culpa.” Sandra me arrastró al sofá, instándome aers frutas en


    Tomé una uva y puse en mi boca mientras le decía: “?Ya te sientes mejor?”


    “Ahora que te veo, ya estoy mejor. Todo lo demás no importa.” Sandra me sostuvo mano todo el tiempo.


    Su rostro sonriente hizo que me costara decir lo que tenía que decir.


    Pero sabía que tarde o temprano tenía que har, <i>así </i>que pregunté: “?Y el se?or? ?No está en casa?”


    “éstá aquí, en su estudio.” Dijo Sandra mientras maba: “?Vásquez, sal! Cami ha vuelto


    a casa.”


    Sandra realmente sabía cómo presionarme con cada pbra, y tenía sensación de que sabía por qué había vuelto, por eso actuaba así.


    Ricardo, con sus gafas de leer, salió del estudio, al verme se quitós gafas y dijo: “?Yaiste? Si no, que tu suegra te prepare algo. Siempre tenemosida lista para ti.”


    Antes de irme, Ricardo me hizo mar a Sandra de esa manera, sabiendo que Sergio y yo ya ni siquiera íbamos a casarnos, aun así decía eso, solo había una razón. Estaba ejerciendo presión sobre mí. Sandra estaba a punto de levantarse, pero detuve, aunque sabía que lo que iba a decir a continuación los haría sentir mal o incluso dolor. Pero tarde o temprano tendríamos que enfrentar este momento, y posponerlo solo haría que todos estuviéramos inquietos.


    Respiré hondo y cuando Ricardo se acercó, empecé: “Sandra, Ricardo, hoy vine a harles sobre lo mío con Sergio.”


    <b>Capítulo </b><b>59 </b>


    Sandra y Ricardo se quedaron cados por un momento debido a mis pbras<b>, </b>no sorprendidos, pero sí muy tensos.


    “Cami, ya sabemos, no te culpamos, es culpa de ese desgraciado de Sergio, Sandra ya le dio una buena rega?ada, le dije que regresara para pedirte disculpas…”


    Aún no había hado, cuando Sandra ya estaba echándole una buena bronca a Sergio. E hacía eso, queriendo evitar que dijera algo que no quisieran escuchar.


    Ricardo, por otrodo, era más racional que e e interrumpiendo a Sandra dijo: “Deja que Cami hable.”


    Sandra me apretó mano aún más fuerte, mirándome con unos ojos que decían lo mismo que sus pbras.


    Bajé mirada, tratando de no dejarme distraer: “Ricardo, Sandra, Sergio y yo terminamos.”


    Después de decir eso, habitación quedó en un silencio total, solo Sandra me apretaba mano aún más fuerte.


    “?Por qué?” La voz de Ricardo era profunda y poderosa.


    Sabía que tenía que darles una razón lo suficientemente buenao para que no pudieran seguir insistiendo en el tema, de lo contrario, nunca dejarían de hacerlo. Así que, no había necesidad de decir que Sergio y yo no éramospatibles, decirlo no cambiaría nada.


    Decidí decir verdad: “Por Zoé, él se preocupaba demasiado por e, incluso más que por mí, que soy su prometida.”


    Sandra tiró de mi mano hacia e preguntándome: “?Qué le hizo esa mujer a mi hijo otra vez? Cami, dime, ?por qué esa mujer sigue rondando a mi hijo?”


    La cara de Ricardo se oscureció aún más: “Cami, no estamos muy al tanto de lo que hace fuera, cuéntanos y nosotros te apoyaremos.”


    ?Realmente no lo sabían? El día que los rumores llegaron a sus oídos, ?no investigaron, no preguntaron? Conociendo a Ricardo, eso era imposible. En aquel momento Sergio estaba a cargo de Chispa Global, pero Ricardo fue quien fundó empresa y aunque había delegado <i>su </i>poder a Sergio, seguía siendo el verdadero líder. Parecía que no intervenía, pero en realidad, estaba detrás de todo, porque él estaba al tanto de todo. Sergio tenía un escándalo con una viuda y todo el mundo en empresa haba de ello, era imposible que Ricardo no lo supiera. Simplemente estaba fingiendo


    hara. confusión, esperando que yo


    12:47)


    Capituls 50


    Así que decidi decirlo: “Le dio a Zoé una tarjeta adicional para que usara y hasta le dio casa que estaba preparando para mí, para que esa mujer viviera alli. Lo peor de todo es que estos días ha estado viénd a escondidas, incluso pa?ó a sus exámenes prenatales.”


    Me enteré de los exámenes prenatales por Virginia. Sergio fue inteligente, no registró a Zoé para los exámenes prenatales en el hospital de Virginia, sino en un hospital privado de lujo en San José del Cabo. Pero lo que él no sabía era que Virginia era una especialista contratada allí, <i>y </i>el día que Sergio y yo íbamos a legalizar nuestra rción, él mintió diciendo que un maestro había calcdo un buen momento, posponiendo formalización, simplemente porque estaba pa?ando a Zoé a hacerse un examen prenatal. Justo ese día, Virginia estaba haciendo una cirugía allí y lo vio todo. E <i>no </i>me lo dijo de inmediato, pensando que Sergio y yo ya habíamos formalizado nuestra rción y no quería entristecerme más. Más tarde, cuando se enteró de que Sergio y yo no habíamos firmado nada, no dijo nada porque no quería echarle más sal a herida.


    Hasta aquel día que iba a ir a visitar a los Vásquez, me lo contó todo, agregando una razón más para deshacerme de Sergio, ese hombre despreciable.


    “?En serio pasó eso? ?Maldición!” Ricardo inmediatamente golpeó mesa con mano, visiblemente enfadado.


    Era aterrador. Su personalidad era generalmente calmada, raramente se enojaba. Aunque su enojo no era directamente hacia mí, me sobresaltó de igual manera.


    Capítulo <b>60 </b>


    Sandra me agarró mano temndo un <b>podo </b><b>y </b>luego también se indigno, “Ese desgraciado, voy a marlo para que vuelva ahora mismo, y le preguntaré qué demonios piensa hacer. <b>?</b>No <b>dijo </b>que <b>no </b>tenía <b>nada </b>que ver con esa tal Minas?”


    Finalmente<b>, </b>Sandra soltó mi <b>mano </b>y fue a <b>buscar </b>su teléfono.


    Moví mi mano<b>, </b>todavía adormecida por su agarre diciéndole<b>: </b><b>“</b>Sandra, ya había hado con él en oficina<b>, </b>y él también está de acuerdo en terminar. Y hay más<b>…</b><b>” </b>


    Me detuve un momento: “También consiguió que Zoé trabajara en empresa.”


    Ese día, no importaba cómo lo dijera, parecía que estaba chismeando, así que no iba a ocultar nada y contaría todo lo que Sergio había hecho.


    “?Qué?”


    Esa vez, pareja frente a mí estaba sorprendida. Especialmente Ricardo, que parecía enfurecido, mientras Sandra le preguntaba: “No dijiste que tenías todo bajo control en Ta empresa? ?Cómo es que no sabías de esto?”


    Era de esperarse. Ricardo, sentado en casa, siempre estaba al tanto de lo que pasaba en empresa. Pero,s idas y venidas de gente en empresa, esos peque?os detalles, no era algo que él, siendo el director siempre tuviera en cuenta.


    Ricardo no dijo nada, pero en sus ojos había una ira evidente. Viendo esto, Sandra dijo de inmediato: “ma a Sergio para que vuelva, y preguntémosle qué está pasando.”


    No los dejé mar, ya que Sergio iría solo paraplicar máss cosas.


    “Se?ores, si ustedes no pueden aceptar esto, ?cómo creen que me siento yo? Justo después de los rumores con Zoé, ahora trae a empresa, ramente no me tiene en cuentao su prometida.”


    “Cami, vamos a hacer que eche a esa mujer.” Sandra me tomó de mano otra vez.


    “Sandra, el día antes de nuestra boda, frente a mí, bloqueó todos los contactos con Zoé, pero eso no le impidió pa?a a su chequeo prenatal al día siguiente. Así que, despedir a Zoé no resuelve el problema. Me mordí elbio.


    “El verdadero problema es que Sergio tiene en su corazón, por e puede mentir, puede ignorarlo todo.”


    Al decir eso, mi corazón sentía amargura <i>y </i>también estaba avergonzado. Después de estar tanto tiempo con Sergio, no podía superar atrión que una viuda tenía sobre él. Al final, había fado. Mis pbras dejaron a Ricardo y Sandra sin nada que decir, así que también solté lo que tenía en el corazón.


    “Solores,s cosas ya están asi entre Sergioy yo, aunque ustedes lo presionen para que esté conmigo, su corazón no lo estard.”


    Casame con un hombre desinteresado sold mestimaria. Si de verdad me quieren. seguro no querrán que me quede en un matrimonio sin amor, llorando dia y noche, ?verdad?<b>” </b>


    Cami… Sandra tenia los ojos llorosos: “Sergio debe estar… confundido. ?No podrías darle otra oportunidad, esperar un poco más para que reflexione<b>?</b><b>” </b>


    *?Esperar para qué?” En ese momento, Ricardo interrumpió con severidad: “él es quien le ha fado a Cami, ?por qué Cami tendría que esperarlo a él<b>?</b><b>* </b>


    Las pbras de Ricardo realmente me hicieron sentir <bo </b>su hija, y sentí una punzada en nariz.


    “Cami, Sergio no sabe apreciarte. Entonces<b>, </b><b>no </b>deberías darle otra oportunidad. Mira, si no encuentras a alguien adecuado, yo te presentaré a alguien. Tengo algunos jóvenes excelentes cerca.” Ricardo haba cada vez máso <b>un </b>verdadero padre defendiendo a su hija.


    Pero Sandra parecía impaciente,nzándole una mirada severa: “?Qué estás diciendo? Cami solo puede ser mi nuera, <i>no </i>quiero que se case con alguien más.”


    Lo que había sido una conversación mncólica, se convirtió en algo más animado con interión entre ellos<i>. </i>


    *?Qué, ahora quieres tener otro hijo?” Ricardo bromeó <b>con </b>humor.


    Antes de que Sandra pudiera responder, una voz familiar resonó en entrada: “Creo que eso sería posible.”


    En aquel momento, levanté vista y de repente vi a Manuel Vásquez parado contra luz, vestido con ropa casual y arrastrando <b>una </b>maleta. Sus ojos me miraban, brindo


    intensamente.


    212
『Add To Library for easy reading』
Popular recommendations
The Wrong Woman The Day I Kissed An Older Man Meet My Brothers Even After Death A Ruthless Proposition Wired (Buchanan-Renard #13)