Chapter 10
ra negaba una y otra vez con su rostro ba?ado en lágrimas. Por más que él alfa acusara, sus
pbras no correspondían ni de lejos con realidad.
?Marcada? – su voz tembapletamente quebrada-Solo pude ser marcada por un lobo sus
pbras indicaban que lobo- He pasado toda mi vida s, siempre me han intimidado, se han reido
de mí. Y fue aun peor cuando, después de cumplir mis 18 a?os aun no apareció mi mate. Y los a?os
que vinieron después no cambiaron eso. ?Cómo estaría con alguien más? Nadie aquí me desea y
además solo puedo responder y entrar en celo a mi mate- haba tan rápido que apenas se podía
entender. Pero eso a Dixon lo descontroló aún más.
-Mentirosa- le expetó mostrando más sus colmillos- Tienes el oro de otro macho encima y osas decir
que soy yo el que te marcó. ra asintió con cabeza. E no podía ver muy bien, sin embargo, no
debía haberse equivocado tanto ?verdad? -Nos encontramos anoche- e intentaba buscar una
respuesta e intentar arar el malentendido que estaba entre ellos – Yo estaba allí después de huir de
la ceremonia. Me besaste, me tocaste, casi nos ezamos, pero desapareciste. -Mentira- Dixon gru?ó
tan fuerte que e se engurru?ó toda, totalmente asustada- Anoche yo estaba junto a mi padre,
acababa de llegar a manada en secreto, para que nadie supiera mi paradero.
-Pero, pero…- ra lloraba sin consuelo, aún más confundida que antes – Eras tú, estoy segura –
sollozó- Tus ojos eran iguales. Dixon, ante eso frunció el ce?o marcadamente y se arrodilló dnte de
e. -?Estás jugando conmigo?- esos orbes fulminaron- El color dorado de nuestros ojos es parte
del linaje del alfa de esta manada y por generaciones ha sido así. Solo mi padre y yo los poseemos.
Así que tu mentira se está desmoronando. Inventa algo mejor.
ra volvió a negar con cabeza asustada y con cada vez menos opciones. No tenía forma de
explicarle a su mate que era verdad lo que e estaba diciendo.
-No estoy mintiendo, no estoy mintiendo- e sollozó aún más cubriendo su rostro con sus manos. Si
ni siquiera su mate entendía entonces… entonces… que valor tenía. Solo había soportado estar
viva junto a su abusadora familia, pensando que algún día su mate haría feliz.
Estaba tan equivocada.
Dixon por su parte miraba a peque?a loba dnte de él llorandoo si no tuviera consuelo y se
sintió vacr. E era su mate después de todo, pero por eso… es que estaba tan molesto. Había sido
entrenado para no tener emociones, ser serio, incluso arrogante cuando lo necesitaba y hasta cruel.
Conocía lo que era rción de mate, lo que debería sentir y hasta estaba emocionado por el
momento, pero al encontrar que loba que diosa luna le había entregado fuera alguien tan fácil y
que se hubiera dejado marcar por otro macho, eso le hacía hervir sangre.
Cuando en el bosque, ma?ana anterior se había encontrado con e y hasta le había mostrado
resistencia se había sentido emocionado por encontrarse con e de nuevo. Saber cómo se vería
transformada y no había fado al imaginarse tan be y perfectao a él le gustaban, sobre todo
ese par de ojos azules y tan ros que parecían irreales y extra?os al haberse reunido con e en su
presentación en manada. Recordaba no haberse medido para dera suya dnte de todos y
demostrar que e era de él, Sin embargo, en cuanto oliós feromonas de otro lobo encima de su
cuerpo había visto todo en negro y rabia lo había consumido de una formao nunca antes había
ocurrido. No quería hacerle da?o, pero no podía contrrse. Con solo ve quería expulsa de su
lado. Lo había traicionado. Y ante esto solo había una solución por muy desgarradora que fuera para
los dos.
Iba a rechaza. ?La mataría? No sabía, e se notaba ser una loba débil y muy delgada por lo que
había notado antes. No parecía tener fuerza suficiente para poder resistirlo. Bueno, si había podido
dejar que otro lobo marcara eso significaba que no era tan así. Cerró los ojos. Comenzaba a dolerle
la cabeza de pensar tanto en el tema, y su pecho también. En algún momento deseo haber tenido su
mate,o todos los lobos, era un instinto primario, mas no ahora que solo le estaba quitando el
aliento de solo pensar en lo que iba a hacer.
Cuando abrió sus ojos había tomado decisión. No daría un paso atrás. Sería el hazmerreir de
manada y eso no lo podía permitir. Que e pagara por traicionarlo. -?Cuál es tu nombre?- su voz era
áspera, mas sus ojos fríoso dos témpanos de hielo. ra en el suelo y con sus manos aun en su
rostro dejó de sollozar un momento y bajó cabeza.
-ra- murmuro apenas en un murmullo.
– Bien ra, yo Dixon tu mate…- mientras decía esas pbras loba se tensó tanto que apenas
pudo respirar, ya sabiendo lo que pasaría- Yo te..- en ese preciso momento que el alfa diría pbra
más letal paras parejas destinadas puerta de habitación fue abierta de golpe. El alfa gru?ó en
consecuencia al recién llegado fulminándolo con mirada. Había sido interrumpido en el momento
justo y no supo por qué, pero sintió alivio. Una parte de él le decía que debía rechazar a loba,
mientras otra que e no había hecho nada mantuviera a sudo.
-Alfa, Alfa- Will estaba agitado y conmocionado. Su rostro desfigurado en una mueca poco agradable.
-?Qué ocurre?- Dixon debió su rabia hacia el otro lobo haciendo que este retrocediera un paso y
bajara cabeza en sumisión- Debe ser algo muy importante para que me hayas interrimpido de esa
forma.
Will había notado que algo no estaba bien. El alfa molesto, peque?a loba llorando dnte de él y
habitación atestada de feromonas densas y muy agresivas. Algo no estaba para nada bien. Aunque no
era quien para juzgar y menos para dar opinión. Su trabajo era informar. Así que alzó cabeza con
más convión para dar importante noticia.
Exclusive ? content by N(?)ve/l/Drama.Org.
-Es necesario que venga conmigo en ese momento- anunció sin vacr.
– Después- para Dixon no había nada más urgente que loba que estaba dnte de él y hacerle
saber su lugar. – No puede ser para después. La forma en que el beta le habló a Dixon no le gustó
mucho y este se levantó en todos sus centímetros. Por lo visto tendría que hacer mucho trabajo para
que lo respetaran. Will al darse cuenta que su tono no había sido el correcto retrocedió otro paso y
habló en voz más baja y contrda.
-Alfa, realmente disculpa que lo moleste, pero necesitamos que vaya con nosotros a entrada de
manada. Alguien se encuentra remando su puesto.
Ante noticia Dixon no pareció nada conmocionado.
– Nadie puede remar el puesto del alfa. Solo los del linaje legítimo podemos y solo quedamos vivos
mi padre y yo. Will negó con cabeza. -Ahi se encuentra el problema. Eso mó aún más atención
del lobo.
-Quien está en puerta es muy parecido usted, prácticamente su rostro es igual al suyo, solo los
diferencia que su cabello es rubio… y sus ojos… – se demoró en responder- son también dorados.
Eso conmocionó a Dixon, porque hasta donde él sabía, no había nadie más en línea de sucesión. Y
mucho menos que tuviera un hermano. Automáticamente giró su rostro en dirión a loba. Acaso…