《Destinada a los gemelos alfas》 Chapter 1 Chapter 1 1 Salvaje, era denominaci¨®n que se le otorgaba a un lobo cuando dejaba manada, por voluntad propia o desterrado. Aquel que se somet¨ªa a su instinto, a su naturaleza y era simplemente eso¡­ un animal salvaje de ojos rojos, uno m¨¢s fuerte, m¨¢s decidido, sin sentimientos, uno que era capaz de infundir miedo hasta a un mismo alfa *** Las manos se deszaban por su cuerpo desnudo y saciado, no eran dos, no eran tres, eran cuatro y acariciaban cada zona sobre estimndo cada sensible nervio. Los alimentos calientes a cadado de su rostro y calidez que tanto ansiaba y deseaba envolv¨ªa. Las dos marcas palpitaban deliciosamente a cadado de su cuello dado cercan¨ªa de sus parejas, de sus lobos, de sus alfas. -Eres m¨ªa- -Eres m¨ªa- -Eres nuestra- deraron esos dos lobos abrazando a mujer de ojos rojos con una sonrisa de satisfi¨®n en susbios. ra abri¨® los ojos, despu¨¦s de tener un extra?o, abrumador, pero acogedor sue?o, encontrando misma oscuridad que la hab¨ªa pa?ado los ¨²ltimos dos d¨ªas. Se sent¨® con el cuerpo adolorido despu¨¦s de dormir en un colch¨®n duro en el suelo y enfoc¨® sus sentidos, mas no encontr¨® nada. Aque peque?a habitaci¨®n donde estaba encerrada no ten¨ªa m¨¢s de dos metros dergo y ancho ys paredes eran tan s¨®lidas que no dejaba pasar el sonido. Su est¨®mago gru?¨® pidiendo alimento, el cual no hab¨ªa recibido desde que hab¨ªa sido encerrada, castigada por sus actos. Solo por haberse negado a hacer algo. Apret¨®s piernas contra su pecho. Su padre solo estaba de muy mal genio y por eso hab¨ªa encerrado all¨ª. Si hubiera estado realmente enojado tend¨ªa marcas rojas en su piel. Al menos esta vez no era as¨ª. El sue?o de nuevo volvi¨® a su mente al cerrar sus ojos. Hab¨ªa sido realmente extra?o y su nuca, all¨ª donde se encontraba su gl¨¢nd virgen, palpitaban de una forma inc¨®moda. E, una loba que a sus 22 a?os no ten¨ªa pareja y sin encontrar a su mate, qu¨¦ hac¨ªa pensando nada m¨¢s ni nada menos que en dos. Eso era una locura. Adem¨¢s, e con lo peque?a que era le ser¨ªa imposible poder estar con dos lobos a vez. Pero m¨¢s que eso¡­ qui¨¦n querr¨ªa estar con e. Una loba d¨¦bil, con una vista afectada, que se guiaba m¨¢s por su olfato y o¨ªdos que por lo que pudiera ver y que era intimidada por la mayor¨ªa por su fragilidad. Todos los d¨ªas se preguntaba si era correcto vivir, Si Diosa Luna realmente quer¨ªa para unpa?ero, para un mate. Y aunque su esperanza a¨²nt¨ªa dentro de suExclusive ? content by N(?)ve/l/Drama.Org. pecho, con cada a?o que pasaba ma se apagaba cada vez m¨¢s. No supo cu¨¢nto tiempo estuvo all¨ª, solo aspirando el denso olor a moho cuando puerta fuera abierta. El sonido del metal chirriante la sac¨® de su letargo, alzando cabeza y encontrando precisamente al mismo que hab¨ªa encerrado. Entrecerr¨® los ojos cuando luz se filtr¨® y ceg¨® porpleto. Sus ojos azules, tan roso el agua, ardieron y se los cubri¨® con mano, pero el olor que lleg¨® a e lo reconoci¨® al momento. -Padre- exhal¨® e sintiendo suave brisa que corr¨ªa ahora al interior. -Sal de una vez, es hora de trabajar- espet¨® Alester mostr¨¢ndole los colmillos y con cara de asco antes de darse vuelta y alejarse, no sin antes dejarle ver a ras marcas profundas de tres garras a lorgo de todo su brazo, al esta alzar cabeza pesta?eando repetidamente. E trag¨® en seco sintiendo dolor de est¨®mago ante el hambre que ten¨ªa de no haberido en mucho tiempo. Su padre era un lobo grande, fuerte y bastante violento por naturaleza, as¨ª que no cre¨ªa que hubiera sido f¨¢cil hac¨¦rs y no recordaba que ¨¦l hubieraentado sobre c¨®mo se hab¨ªa hecho. Con duda se levant¨® sintiendo un leve mareo ys im¨¢genes de su propia garra, romper piel ajena pas¨® por dnte de eo un destello haci¨¦ndole soltar un gemido. E se qued¨® recostada en pared detr¨¢s de e, jadeando y sacudiendo cabeza confundida. ?Qu¨¦ hab¨ªa sido eso? E no recordaba haber atacado a nadie y no era primera vez que pasaba. No era tan usual, pero de vez en cuando ven¨ªan destellos de recuerdos de cosas des que e no ten¨ªa nada de conciencia. Sin embargo, cuandoenz¨® a salir pudo notar punta de sus dedos ensangrentados y eso le m¨® atenci¨®n. -CLARA- pero el grito de su padre hizo temr y salir corriendo detr¨¢s de ¨¦l. Quiz¨¢s solo eran imaginaciones de e. S¨ª, era eso. E nunca podr¨ªa ser capaz de ir en contra de su progenitor. *** D¨¦bil In¨²til No sirves para nada Horrible Despreciable Asquerosa Defectuosa Esas y m¨¢s eran pbras que ra hab¨ªa escuchado toda su vida en manada. No sab¨ªa raz¨®n por que hab¨ªa llegado a ello, ni porque trataban as¨ª, quiz¨¢s era por su debilidad visual que se ve¨ªa a¨²n m¨¢s afectada cuando el sol estaba alto en el cielo o cuando casi se quedaba ciega en noche. Acaso era un fen¨®meno. S¨ª, era una loba d¨¦bil, sumisa por naturaleza, que sol¨ªa bajar sus orejas y esconder c antes de enfrentar a algo o alguien. Sin embargo, ten¨ªa buenos sentimientos y estaba segura que ser¨ªa capaz de querer al igual queo quisiera a e. Cuidar¨ªa de sus cachorros e intentar¨ªa hacer feliz a su mate. Era lo que se hab¨ªa repetido una y otra vez, aunque a esa altura no sab¨ªa si tendr¨ªa oportunidad de expresar sus sentimientos. Mas no era tiempo de estar pensando en eso. Ahora ten¨ªa que trabajar si quer¨ªa ganarse su porci¨®n deida, pues estaban de caza y a pesar de todass ofensas, rechazos e insultos, e, al tener uno de sus sentidos afectados, hac¨ªa que los dem¨¢s estuvieran potenciados, lo que hac¨ªa mejor rastreadora de manada. Eso no hac¨ªa especial. Para muchos podr¨ªa ser un beneficio y hasta un orgullo en su caso era una total maldici¨®n. Como mismo ten¨ªa que encontrars presas, su trabajo principal era avisar si hab¨ªa alg¨²n Salvaje en zona y mayor¨ªa des veces hasta ser de carnada para alejarlo, debido a ello hab¨ªa aprendido a correr realmente r¨¢pido para no ser atrapada. El miedo de que un Salvaje te persiguiera era algo que muchas veces el quitaba el sue?o y dejaba temndo por horas. Un solo lobo de ellos pod¨ªa matar a tres de ellos sin contemciones, triturar los huesos dentro de su mand¨ªb sin contemciones, destrozar piel aun con su presa viva y no tener arrepentimiento por ello. Y ra era consciente que no pod¨ªa dejar que se acercara a ninguno de los miembros de manada, pues e ser¨ªa, al final, que pagaras consecuencias. Y su padre pod¨ªa ser muy creativo. Lentamente, se fue deszando por el camino, con su cuerpo inclinado, su panza casi pegada al suelo. Su pje color casta?o ro se perd¨ªa entres hojas secas oto?ales de los altos arbustos, eso era una ventaja para e que estaba en primera f, aunque ahora se encontraba sucio y cubierto de barro que ocultabapletamente su olor. ra intensific¨® sus sentidos, desz¨¢ndolos incluso a kil¨®metros, buscando presas y enemigos, encontrando que hab¨ªa un animal grande y jugoso para cena de esa noche, pues se efectuar¨ªa ceremonia de emparejamiento de todos los a?os. Hab¨ªa intentado no pensar en ello para no deprimirse. Al haber encontrado un objetivo y ning¨²n enemigo por zona, para suerte de e, alz¨® cabeza y aull¨® de forma suave, pero que llegar¨ªa los lobos cazadores a metros detr¨¢s de e. Poco despu¨¦s los oy¨® correr, pasando por aldo suyo y yendo directamente por su presa. E se sent¨® en sus traseros a esperar y mantener vigncia en caso de que apareciera otra o¡­ El cuerpo entero de ra se tens¨® de pronto y alz¨®s orejas. Un olor desconocido lleg¨® a e y estremeci¨® de pies a cabeza. Comenz¨® a temr tanto que sus dientes casta?earon. Era un aroma denso, fuerte, incluso violento, mezdo sobre todo con sangre que no dejaba definir que era incluso con su olfato. Mir¨® hacia atr¨¢s entrecerrando los ojos para encontrar que a lo lejos estaban dos lobos solo a espera, pero que no le prestaban atenci¨®n. Y aunque ese olor misterioso asustaba, en partes iguales hac¨ªa avanzar hacia ¨¦l. As¨ª que camin¨® hasta que se encontr¨® corriendo, adentr¨¢ndose en el bosque. La luz descendi¨® dado los frondosos ¨¢rboles y su vista se vio afectada a¨²n m¨¢s, por lo que dej¨® que su instinto guiara. Sus patas temban mas no se deten¨ªa. Despu¨¦s de unos minutos se dio cuenta de que se hab¨ªa alejado demasiado del grupo y eso no ser¨ªa nada bueno para e. Se detuvo. Sent¨ªa el olor siendo m¨¢s fuerte, pero decidi¨® que no ir¨ªa m¨¢s all¨¢. ?Y si solo estuviera atrayendo? Ya era lo suficiente d¨¦bilo para caer en tentaci¨®n del olor que maba, pero le preocupaba fuerte esencia a sangre que casi lo opacaba. Sacudi¨® cabeza. Su nariz picaba y su cuerpo se negaba a ir en el sentido de sus pensamientos. Incluso le fue dif¨ªcil dar vuelta para irse cuando se petrific¨®. Detr¨¢s de e escuch¨® pasos que romp¨ªans ramas debajo de e. Todo el pje de ra se eriz¨® y mir¨® hacia atr¨¢s por encima del hombro. Le costaba mucho enfocar en medio de su nebulosa, pero aun as¨ª pudo definir, en medio de oscuridad, dos orbespletamente dorados que enfocaban y se acercaban a e. Y ra no supo esta vez s¨ª correr o quedarse all¨ª. Chapter 2 Chapter 2 2 ?Mu¨¦vete? ?Mu¨¦vete? ?Mu¨¦vete? ra se ordenaba una y otra vez, pero era in¨²til, sus patas temban aferr¨¢ndose a tierra bajo es y sus orejas estaban casi desapareciendo encima de su cr¨¢neo. La presencia que se acercaba a su ser era potente, fuerte, con un olor a sangre que lo cubr¨ªa completamente que casi hizo estremecerse de terror. Odiaba ese olor, lo detestaba, le recordabas veces en que su cuerpo hab¨ªa sido castigado y esta corr¨ªa por su piel y terminaba bajo eo un pegajoso charco. Apret¨® los dientes dentro de su hocico hasta que casi le doli¨®, pero no pudo evitar que de este saliera un gemidostimero. El lobo se detuvo un momento y alz¨® cabezao si ese sonido le hubiera mado atenci¨®n. Para ese momento, los rayos del sol se filtraban pors hojas altas de los ¨¢rboles e iluminaban su cuerpo, as¨ªo el denso pje totalmente negro azdo del inmenso animal, donde los dos orbes dorados, grandes y amenazantes resaltaban por encima de todo d¨¢ndole un aspecto, a¨²n m¨¢s imponentes. ra solo pod¨ªa diferenciar una silueta oscura con dos puntos amarillos que enfocaban amenazadoramente. Y a su vez se encontr¨® contrariada. Los ojos de ese color no era algo peculiar en manada, smente el alfa los ten¨ªa y era el s¨ªmbolo de sangre m¨¢s pura de los miembros de rama principal. Sin embargo, e estabapletamente aterrada al punto que sus patas cedieron debajo de e, cayendopletamente sobre yerba suave cuando este gru?¨®, no pod¨ªa pensar bien en ese momento. El loboenz¨® a caminar hacia e, de forma lenta pero segura. ra pod¨ªa escucharos ramas se romp¨ªan debajo de sus patas y tierra ced¨ªa. Conoc¨ªa a todos los machos de manada, pero ningunoo este. Tan fuerte, tan grande, tan dominante. Y su cuerpo casi obligaba a tirarse de espalda para mostrarle su panza y su cuello. Su temblor se hizo m¨¢s grande cuando el lobo se posicion¨® encima de e y el olor a sangre fue tan prante que dej¨® sin respiraci¨®n. Su cuerpo entero tan tenso que sus m¨²sculos se marcaban por encima de su pje lleno de barro. -?Qui¨¦n eres?- de pronto escuch¨® voz del lobo. Una voz grave, potente y que cal¨® dentro de e llevando una sensaci¨®n grande a su est¨®mago. Tuvo que obligarse a mantener su c tiesa, cuando esta le entr¨® el impulso de sacudi de undo a otro con ?emoci¨®n? ra noprendi¨® que estaba pasando. -Responde- esta vez el lobo gru?¨® tan fuerte que e cerr¨® sus ojos, cda de miedo, confusi¨®n. El macho sobre e se mostr¨® molesto ante la situaci¨®n. Ten¨ªa una hembra debajo de ¨¦l que no pod¨ªa saber su olor dado el repugnante aroma del lodo sobre su pje, pero que a vez hac¨ªa que quisiera tene debajo de ¨¦l. -?Qu¨¦ haces en mis terrenos?- hizo otra pegunta intentando buscar respuesta. A esta ra tampoco respondi¨®. Se hab¨ªa acurrucado tanto debajo de ¨¦l, intentando parecer tan peque?a que casi no lo escuch¨® en medio de sus temblores. Estaba cda del p¨¢nico. Ese lobo quer¨ªa algo con e, pero ra ten¨ªa tan ms experiencias a lorgo de toda su vida que solo pod¨ªa pensar en el peor escenario. Ayuda, Ayuda. Ped¨ªa una y otra vez dentro de e,o siempre hac¨ªa cada vez que ten¨ªa miedo. No era una loba fuerte, no pod¨ªa luchar, todos eran m¨¢s fuerte que e. Que pod¨ªa hacer. ?Ap¨¢rtate? y por no sab¨ªa que vez escuch¨® aque voz en su mente. Esa que siempre acog¨ªa con un calor familiar y protector antes de perder conciencia. Para cuando reion¨® estaba corriendo casi sin aliento, llegando a donde los miembros que hab¨ªan ido a cazar con e estaban yo des tantas veces, e no pod¨ªa explicar que hab¨ªa pasado. Solo sab¨ªa que hab¨ªa un dolor palpitante en su espalda, un sabor met¨¢lico en su boca,o si hubiera sangre que no era de e alrededor de sus colmillos¡­ y que ser¨ªa rega?ada. Cuando se detuvo su padre esperaba con todos los colmillos afuera. -ra, d¨®nde estabas- se acerc¨® a e gru?endo y e pens¨® que morder¨ªa. Las feromonas de su padre se mov¨ªan de forma agresiva, aunque ahora e pod¨ªa detectar que no tanto, al menos enparaci¨®n con aquel lobo. Sin embargo, e retrocedi¨® temblorosa y con el lobo palpitando. Si no se equivocaba el lobo hab¨ªa mordido, ?verdad? No pod¨ªa recordar. -Yo¡­ yo- Sinti¨® a su padre de pronto detenerse y oler por encima de e. ra se tens¨® y cerr¨® los ojos esperando el castigo, pero, en cambio, este fue el que retrocedi¨®. -Olv¨ªdalo- su padre dio medio vuelta dej¨¢nd y acerc¨¢ndose a los dem¨¢s machos. El pje de su lomo estaba erizado,o si algo lo hubiera puesto alerta. ra no comprendi¨® lo que acababa de ocurrir. Se levant¨® sintiendo sus pataso gtinas y sigui¨® al grupo desde atr¨¢s, con cabeza baja ys orejas pegadas a su cabeza. Siendo consciente que algo se remov¨ªa dentro de e y aun con su est¨®mago revoloteando. Sement¨® no tener una vista decente y haber podido ver aquel lobo extra?o de ojos dorados. No sab¨ªa qui¨¦n era¡­ y era mejor que su padre no supiera tampoco. Mientras tanto¡­ aun dentro del bosque, el macho sem¨ªa pata herida dondeUpstodatee from Novel(D)ra/m/a.O(r)g el sabor de su sangre con el de loba se mezba en su boca. Antes, al no recibir respuesta de e, la hab¨ªa mordido en su lomo buscando alg¨²n est¨ªmulo o para saca de su ataque de p¨¢nico. Inyectar¨ªa algunas feromonas y con eso podr¨ªa tranquiliza, solo no se esper¨® que el animal r¨¢pidamente hubiera dejado de temr y mientras ¨¦l ten¨ªa sus colmillos aun enterrados en el cuerpo de e, esta girar¨ªa cabeza buscando su pata y pod¨ªa jurar que si no hubiera reionado r¨¢pido se la hubiera desgarradopletamente. El lobo alz¨® cabeza sintiendo que piel yaenzaba a cerrar lentamente. No sab¨ªa qui¨¦n era esa loba, ni porque hab¨ªa reionado as¨ª. Sobre todo, forma de actuar de e yo hab¨ªa cambiado de una forma a otra era extra?a. Pero de algo estaba seguro y lo supo al saborear sangre de e. Esa loba era suya. E era sin dudas su mate. Chapter 3 Chapter 3 3 Exclusive ? content by N(?)ve/l/Drama.Org. ra estaba casi escondida en una esquina de inmensa s de celebraci¨®n, donde oscuridad se cern¨ªa sobre todo su cuerpo. Se encontraba cansada y tensa. La experiencia que hab¨ªa vivido durante la tarde todav¨ªa resonaba en su cabeza, y aunque se hab¨ªa ba?ado, el olor a sangre que se le hab¨ªa impregnado a su pje a¨²n permanec¨ªa. As¨ªo sensaci¨®n en su est¨®mago que no se esfumaba. Y era a su vez inc¨®moda y desconocida. Aun as¨ª, expresi¨®n de su rostro no era para nada buena y la tristeza amargaba su humoro resultado de toda bu y rechazo que hab¨ªa recibido aque noche. Se supon¨ªa que e deb¨ªa estar feliz y ansiosa por encontrar a su pareja, a su mate, a mitad de su alfa, al lobo quepartir¨ªa con ello el resto de su vida. Era algo natural para los que acababan de cumplir 18 a?os. La diosa luna les otorgaba este enorme cer. En cambio, cu¨¢l era el problema de e¡­ que, hasta ahora, ten¨ªa ya 22 a?os y todav¨ªa estaba soltara, y por lo que present¨ªa, su mate no aparecer¨ªa nunca. No estaba dentro de los miembros de gran manada, o ya se habr¨ªa dado cuenta. Al principio pens¨® que su imagen era un obst¨¢culo, pero para los lobos el f¨ªsico no era importante despu¨¦s de todo, no cuando exist¨ªa unzo de por medio. Adem¨¢s, e no se consideraba tan fea, con su cabellera casta?a ra yrga que hasta cintura que hab¨ªa heredado de su padre, un par de grandes ojos azules muy ros de parte de su padre, un cuerpo delgado, pero cons curvas decentes para parecer atractiva, una tez nca y lo que e cre¨ªa un rostro medianamente normal, no erao si fuera un fen¨®meno de naturaleza. Aun as¨ª, no ten¨ªa ninguna experiencia sentimental. Debido a esto era bu de todos los miembros, alegando que alguien tan d¨¦bilo e y tan sumisa nunca encontrar¨ªa a alguien que estuviera a sudo. Una loba defectuosao e no ten¨ªa derecho a ser feliz. Y eso deprim¨ªa a¨²n m¨¢s, haciendo que sus ojos, ya difusos de naturaleza, se llenaran de l¨¢grimas, desenfocando a¨²n m¨¢s su mirada. Estaba tan s, no era querida por sus padres, en sus a?os de vida solo hab¨ªa recibido desprecio por parte de los dem¨¢s. Si al menos recibiera una muestra de cari?o, quiz¨¢s no se sintiera tan miserable. Cerr¨® sus ojos y tom¨® una respiraci¨®n profunda, eso no evit¨® ques l¨¢grimas corrieran por sus mejis. ?Qu¨¦ sentido ten¨ªa seguir viviendo as¨ª? Sin ni siquiera encontrar al lobo que al menos querr¨ªa. Lo que m¨¢s le dol¨ªa era vero los nuevos j¨®venes de manada casi revoloteaban de undo a otro y algunos de ellos ya estaban encontrando parejas, y otros lobos espetaban o se tomaban su tiempo para cortejar a otras lobas, pero nadie se acercaba a e. No porque casi se estuviera escondiendo, es que lo hac¨ªa porque ya se hab¨ªan re¨ªdo yentado tanto sobre su ser, que otro m¨¢s podr¨ªa destruir. Se llev¨® mano a su boca intentando contener un sollozo con el pecho apretado cuando casi fiesta de ese a?o se terminaba y todosenzaban a salir del sal¨®n,pletamente ajenos a e. Otra vez era lo mismo. S,pletamente s y humida. Ya. No aguantaba m¨¢s. Este sufrimiento era en vano. Otro a?o m¨¢s, donde solo utilizar¨ªan por su olfato y dejar¨ªan dedo,o un objeto, encerrada en una habitaci¨®n oscura, sin esperanza alguna de ser salvada. Las l¨¢grimas para ese momento eran tan densas que manchaban su rostro. Aun cuando le hab¨ªa pedido a Diosa Luna una pareja o algo de amor en su vida, esta hab¨ªa sido igual de cruel que el resto que estaba a su alrededor. No pod¨ªa confiar en e, no pod¨ªa confiar en nadie¡­ no confiaba ni en s¨ª misma. Y con depresi¨®n siendo due?a de su ser, sali¨® corriendo, chocando contra algunos cuerpos, pero sin tomarlos en cuenta. Lloraba desesperada, vac¨ªa, sinti¨¦ndose in¨²til y miserable. No se reconoc¨ªa, no podr¨ªa hacerlo, e nunca hab¨ªa sido valorada o amada, y un ser sin recibir cari?o¡­ era igual a nada. Corri¨®, corri¨® tanto que sus piernas quemaron, que sus pulmones se quedaron sin aire, que sus brazos ardieron pors heridas provocadas pors ramas. Se alej¨® sin sentido, sin una diri¨®n. Solo quer¨ªa apartarse de manada, a un lugar tan alejado, donde no pudieran recrimina. Solo cuando crey¨® desfallecer cay¨® de rodis frente a ungo. Uno que reconoci¨® que pasaba en los l¨ªmites des tierras de manada. No se hab¨ªa alejado lo suficienteo para ser encontrada, pero si para tener algunos minutos de paz. All¨ª, con suave brisa de noche, golpeando su rostro y moviendo su cabello que ca¨ªan en una cascada h¨²meda por los costados, rompi¨® en nto, uno que partir¨ªa el coraz¨®n de cualquiera que escuchara. Sus manos apretaron fuerte suave tierra debajo de e y sinti¨®o su pecho se fue vaciando, hasta sentirse cada vez m¨¢s ligero. Si nadie quer¨ªa, por qu¨¦ tendr¨ªa que seguir viva. Y esto era algo que deb¨ªa haber hecho antes. Quiz¨¢s se hubiera ahorrado tanto sufrimiento. Lentamente, levant¨® su mano dejando salir sus garras. Si cortabas venas de su mu?eca, solo sentir¨ªa un leve dolor y despu¨¦s todo se desvanecer¨ªa, se pondr¨ªa oscuro y e solo descansar¨ªa al fin. Una leve sonrisa apareci¨® en su rostro. Por primera vez en a?os se sinti¨® feliz por tomar una decisi¨®n propia. Y as¨ª lo hizo. Levant¨® su otra mano, all¨ª dondes venas azdas palpitaban y acerc¨® sus garras a e. Nada m¨¢s tendr¨ªa que desgarras r¨¢pido. Una de sus garras toc¨® fina piel cuando. ?Detente? voz en su cabeza hizo que su cuerpo se detuviera en seco completamente. Paralizado y todo a su alrededor se volvi¨® negro por unos segundos. Solos l¨¢grimas volvieron a correr por su rostro poco despu¨¦s y cuando reion¨® sus garras se hab¨ªan retra¨ªdopletamente y no pod¨ªa desenfunda. Como si algo no dejara que pudiera terminar con todo de una vez. -?Por qu¨¦? ?Por qu¨¦ no puedo morir?- solloz¨®- Cuanto m¨¢s tengo que estar aguantando- se quebr¨® totalmente. Incluso su cuerpo traicionaba en ese momento, no dej¨¢nd buscar su fin. Y eso¡­ era mayor tortura para e. Su cuerpo se qued¨® sin fuerzas minutos despu¨¦s, tan agotada de llorar que solo quedaba el rastro de l¨¢grimas en su rostro enrojecido. Se qued¨® all¨ª, sentada en suave cama de hojas y pensando, pensando tanto que su cabeza dol¨ªa. -Acaso deseas darme otra oportunidad- exhal¨® sin desgano dejando caer cabeza hacia undo apoy¨¢nd en el ¨¢rbol que estaba all¨ª- Diosa Luna, si al menos mi mate est¨¢ vivo, al menos dame una se?al. No es justo que tenga que esperarlo tanto tiempo sufriendo in¨²tilmente. Si no es as¨ª, al menos dame oportunidad de descansar en paz- su voz apenas era un susurro, pero sus pbras eran fuertes. No supo cuando tiempo pas¨® y casi se dio por vencida cuando not¨® que el brillo delgo frente a e se hizo m¨¢s intenso, dado ques nubes se hab¨ªan corrido dejando ver una enorme luna llena. Su luz ba?aba, casi ceg¨¢nd m¨¢s de lo que estaba. ra sinti¨® su calor sobre su piel y su coraz¨®n comenz¨® atir. Acaso eso era una se?al¡­ Fue entonces que un sonido lleg¨® a sus o¨ªdos que hizo tensarse. Como rastreadora, sus sentidos menos el de vista estaba sumamente desarrodo. Y su cuerpo se crisp¨® al escuchars ramas romperse. Por un momento pas¨® por su cabeza que pudiera ser aquel extra?o lobo con el que hab¨ªa cruzado camino que pudiera habe encontrado. Su cuerpo entero se estremeci¨® y se levant¨® temndo retrocediendo. Un olorenz¨® a envolve de forma posesiva que hizo detenerse. ra se mordi¨® elbio inferior. La temperatura dentro de e aument¨® tanto que se sinti¨® quemarse por dentro, sent¨ªa su propia sangre palpitar en sus o¨ªdos y no solo eso. La sensaci¨®n de estarse humedeciendo por cer sexual dado aques feromonas alrededor de e fuepletamente nuevo. As¨ªo imagen de dos orbes dorados que salieron de la oscuridad y que gru?eron al tene cerca. Un gru?ido fuerte y dominante. Y este dec¨ªa: ?M¨ªa? Chapter 4 Chapter 4 4 Exclusive ? content by N(?)ve/l/Drama.Org. ra se qued¨® temndo en el suelo. Su cuerpo entero cubierto por una fina capa de sudor y comenzando a jadear. No pudo evitar apretar sus muslos sintiendo que su interior estaba empapado y palpitaba de una forma extra?a. No pod¨ªa creer que estuviera excitada solo por el olor de aquel macho que se acercaba a e. Incluso, e mismaenzaba a exudar feromonas respondiendo a ¨¦l. Y su voz a¨²n resonaba en su cabeza. ?M¨ªa? y e sab¨ªa que para eso hab¨ªa una s respuesta. Una que no se esperaba dar tan r¨¢pidamente. Solo que sent¨ªa que no estabapleta. Como si aun si lo dijera, si respondiera a ¨¦l, faltara algo. Lo vio aparecer entre los ¨¢rboles y su cuerpo lobuno qued¨® iluminado bajo luz de luna que pronto se vio opacando tras una nueva nube gris. Eso no evit¨® que su pjepletamente dorado brira entres ramas de los ¨¢rboles, haciendo juego con su par de orbes dorados. Para ra apenas era perceptible diferencia, pero esos ojos eran tan prantes que pod¨ªa definirlos sin dificultad. Por un momento le vino a mente el lobo que hab¨ªa atrapado antes, quiz¨¢s era el mismo, pero entre su miedo y su m vista, y este cubierto de sangre, quiz¨¢s no lo hab¨ªa visto bien. No sab¨ªa, su mente no respond¨ªao e quer¨ªa. El calor dentro de e comenzaba a ser doloroso. Y supo que estaba entrando en celo respondiendo a ¨¦l¡­ su mate. -T¨²¡­- su voz traicion¨® saliendo temblorosa y es que as¨ª estabapletamente. Y el lobo pareci¨® estar satisfecho, pues sus feromonas, a pesar de ser dominantes, eran deliciosas. Fuertes, protectoras y maban al sexo y a encende. El animal camin¨® hacia e y lentamente se fue transformando. Sus piernas torneadas, brazos fuertes, torso amplio y duro, y un rostro masculino y cincdo, con una cabellera rubia que cay¨® sobre sus hombros en deliciosas ondas,enz¨® a aparecer, hasta detenersepletamente desnudo, convertido dnte de loba. Desde su posici¨®n mir¨® entrecerrando sus ojos y una leve sonrisa en su rostro. El dorado de sus ojos ahora era m¨¢s fuerte que antes. Y su cuerpo mostraba evidencia de su excitaci¨®n. Su miembro palpitaba duro entre sus muslos dado que hab¨ªa encontrado a supa?era y esta hab¨ªa entrado en celo por ¨¦l. ra lo sinti¨® cerca de e y alz¨® cabeza intentando identificar, aunque sus rasgos eran bastante difusos, pero s¨ª pudo percatarse de una cosa. ¨¦l era mucho m¨¢s grande que e, con muchos m¨¢s kilos de m¨²sculos. Nunca se imagin¨® que su mate ser¨ªa un lobo con tanta diferencia de tama?o enparaci¨®n con el suyo. Y eso asust¨® un poco. Aunque no tuvo tiempo de pensar en ello. Su mirada se desz¨® pobremente y por instinto por el cuerpo del macho, intentando tener m¨¢s detalles de ¨¦l e imagin¨¢rselo. Y fue consciente de excitaci¨®n de este y trag¨® en seco. El lobo sonri¨® aun m¨¢s mostrando sus largos colmillos, dado que loba lo miraba a esa zona de su anatom¨ªa que estaba bastante emocionada por proba. Sobre todo porque e ol¨ªa a virgen. No hab¨ªa sido tocada por nadie. Y ro que no, e era de ¨¦l. Si otro lobo le hubiera puesto el dedo encima, lo hubiera asesinado con sus propias garras. Dio un paso m¨¢s hacia e y estir¨® su brazo, agarrando mu?eca de e, gan¨¢ndose un gemido por parte de loba, y hasta de s¨ª mismo. El contacto entre los dos hizo que ambos se estremecieran notablemente, con una corriente recorrerlos y haciendo que el ambiente se pusiera a¨²n m¨¢s caliente entre ellos. ra se mordi¨® elbio inferior y no opuso resistencia al lobo cuando jal¨® contra ¨¦l al este enderezarse. Sus pies quedaron sobre los de ¨¦l mientras su brazo envolvi¨® su estrecha cintura, con eri¨®n de ¨¦l presionando contra su est¨®mago. -Ah- solt¨® un gemido y sentir bajar por sus muslos el l¨ªquido hirviendo proveniente de su interior. Sab¨ªa que estaba dtada a pesar de ser virgen. Su cuerpo estaba pidiendo ser prada por ese lobo, por supa?ero destinado, por su mate. Y aunque temba ligeramente, y estaba miedosa por lo que pudiera pasar en un futuro, en ese momento solo pod¨ªa sonre¨ªr ligeramente por felicidad de haberlo encontrado. Pronto su espalda presionada contra un tronco de ¨¢rbol, quedando atrapada entre este y el cuerpo grande del lobo. El duro muslo de este se hab¨ªa posicionado en el medio de los suyos abri¨¦ndolos y r¨¢pidamente se humedeci¨® con los fluidos de e. -Est¨¢s empapada, cari?o- el lobo habl¨® con una voz grave por excitaci¨®n. Y no esper¨® mucho para agarrar parte dntera de ropa de e y desgarrar el vestido, dejando el torso de epletamente descubierto. Y con esto los pechos y los botones rojos e hinchados, inst¨¢ndolos a chuparlos. El lobo jade¨® y se rmi¨® losbios agradeciendo a Diosa Luna por unapa?era peque?a pero deliciosa. -Creo que te voy a romper- su rostro se hab¨ªa acercado tanto al de e que su aliento roz¨® losbios de e. Se dio cuenta de que no le hab¨ªa preguntado el nombre a su cachorra, mas no le importaba ahora, solo quer¨ªa devora. Su espalda estaba tensa por la tensi¨®n de contenerse. ra, al escucharlo, actu¨® extra?o. Sus manos se pusieron sobre el pecho del lobo y empuj¨® intentando alejarse de ¨¦l, dado que con el tama?o de ¨¦l era f¨¢cil que efectivamente la rompiera aun si estaba en celo. La diferencia de tama?o era notable y e no ten¨ªa ninguna experiencia sexual, pero, por otra parte, su abdomen e interior palpitaba por ser llenada por ¨¦l y aliviar el volc¨¢n ardiente en su interior. Su celo no se acar¨ªa hasta ser tomada y marcada por su mate. Solt¨® un gemidostimero, indecisa de que hacer. Ten¨ªa miedo. Las l¨¢grimas que en alg¨²n momento se hab¨ªan desvanecido volvieron a aparecer y recorrieron su meji. El lobo al ve gru?¨® sin que sonrisa desapareciera de susbios ymi¨® su meji, probando el sabor sdo de una de es. -Delicioso. Est¨¢s tan caliente, hueles tan bien- ¨¦l baj¨® su rostro, arrastrando su nariz por piel de e hasta llegar a curva de su cuello y enterr¨¢nd ah¨ª. Aspirando el olor de e con gusto. ra se estremeci¨® ante i¨®n y sus manos dejaron de empujarlo. -T¨®came, si¨¦nteme- ¨¦l gru?¨ªa contra el cuello de e dondeenzaba a dejar un trillo de besos y raspaba sensible piel con susrgos colmillos- Eres m¨ªa- volvi¨® a repetir,o si necesitara decirlo para ser consciente de ese hecho. ra dej¨® salir el aire de sus pulmones y cerr¨® sus ojos, sumi¨¦ndose en el mar de emociones dentro de e y lo bien que se sent¨ªa, adem¨¢s. Sus dedos quemaban sobre piel del lobo y por instinto los fue deszando lentamente por el torso de ¨¦l, sinti¨¦ndolo sumamente duro y firme, digno de un machopletamente desarrodo. El abdomenpletamente definido hizo salivar. Nunca hab¨ªa tenido oportunidad de tocar a un macho, a pesar de que por naturaleza ten¨ªan cuerpos definidos, sobre todo los dedicados a proti¨®n y caza de manada. As¨ª, que tener posibilidad de hacerlo ahora excitaba de una manera desconocida y que ansiaba que siguiera ¨¦l recorriendo cuando se detuvo a altura de su ingle. El lobo gru?¨® insatisfecho y su olor se hizo un poco agrio alrededor de e. ra ahog¨® un grito cuando este mordi¨® en el hombro. -?Por qu¨¦ te detienes?- ¨¦l son¨® dominante y exigente. La loba trag¨® en seco y se quiso hacer m¨¢s peque?a,enzando a temr notoriamente por el miedo. Y ante su rei¨®n, el lobo se dio cuenta de que hab¨ªa realmente brusco. Chasque¨® lengua al ver el rostro desfigurado de e y que su olor se hab¨ªa esfumado por completo, haciendo que su nariz picara ante el nuevo y denso alrededor de e. E hizo lo mejor que pod¨ªa hacer en ese momento y le vino a cabeza. Agarr¨® barbi de e y bes¨®. El primer beso de ra. Chapter 5 Chapter 5 5 ra ahog¨® un gemido al percibir losbios del lobo sobre los suyos sin ser nada amables, pero si lleno de ansias. Se mov¨ªan sobre los de e chupando el inferior hasta rasparlo con los colmillos haciendo que e se estremecer¨ªa y abriera boca dejando salir un jadeo. Momento que aprovech¨® el macho para introducir su lengua en lo m¨¢s profundo de su cavidad. Las manos de ra apretaron los hombros de ¨¦lo una estabilidad y ¨¦l agarr¨® sus mu?ecas para hacer que sus brazos envolvieran su cuello peg¨¢nd mucho m¨¢s a ¨¦l. E simplemente se dej¨® casi intoxicada por el aumento de feromonas que en ese momento envolvi¨® y embriag¨®, haciendo que su celo fuera a¨²n m¨¢s fuerte. Casi llorique¨® contra boca de ¨¦l. Mas no ten¨ªa tiempo de hacerlo. La lengua dentro de su boca se hab¨ªa enredado con de e, movi¨¦nd de undo a otro, sabore¨¢nd, jugando con e, atray¨¦nd a su boca para pincha con sus colmillos. Repasaba cada zona interna y h¨²meda. El beso era demasiado profundo, repasando sus enc¨ªas, su pdar, sus dientes, sus peque?os colmillos. Volviendo de nuevo a su lengua y chup¨¢nd ganando un estremecimiento por parte de loba. El lobo disfrutaba de e en todos los sentidos,o e ol¨ªa,o se sent¨ªa contra ¨¦l. Definitivamente, la Diosa Luna no se hab¨ªa equivocado mand¨¢ndole una peque?a y lujuriosapa?era, que pudiera compensar y soportar todo su l¨ªvido. No se hab¨ªa cansado deerle boca cuando eenz¨® a sacudirse dado falta de aire y tras una protesta ¨¦l se separ¨® no muy conforme. Le cost¨® mucho dado que nunca hab¨ªa disfrutado tanto un beso. Cuando ¨¦l sac¨® lengua, ra sinti¨® un hormigueo inc¨®modo dentro de su bocao si faltara algo y protest¨® en respuesta. Eso hizo que el lobo sonriera levemente ymiera su meji dejando un beso despu¨¦s. -Mi loba es incre¨ªble, pidiendo m¨¢s por m¨ª- una des manos de ¨¦l se desz¨® por el torso de e pasando por encima de su seno, pero sin centrarse en este. Su objetivo estaba mucho m¨¢s abajo. Al no estar t desgarrada de por medio, le fue f¨¢cil deszar sus dedos por el no abdomen de loba hasta llegar al centro caliente y palpitante que esperaba por ¨¦l. Los ojos dorados del lobo se hicieron m¨¢s intensos centrados en esta zona. Y no falt¨® mucho para que los dedos se empaparan con el l¨ªquido transparente que sal¨ªa de la hembra. ¨¦L gru?¨® con gusto metiendo sus dedos, acariciando el bot¨®n hinchado dentro de los sensiblesbios. -Espera- e protest¨® ante intensidad de estimci¨®n. Nunca se hab¨ªa sentido as¨ª y sent¨ªa que iba a perder cabezapletamente. -Hueles tan bien- ¨¦l no escuchaba, estaba centradopletamente en el cer que recorr¨ªa su cuerpo y en su instinto que le dictaba que hiciera a loba suya y marcara. Y ¨¦l estaba m¨¢s que dispuesto a eso. As¨ª queenzar¨ªa a prepara para lo que ten¨ªa en mente, llegar a lo m¨¢s profundo de e y hacer que llevara a sus cachorros en su vientre para que todos supieran que era supa?era. Lentamente, se fue inclinando, dejando un mar de besos en el medio de sus senos, por el abdomen de e que temba hasta llegar a esa zona donde el olor se hac¨ªa m¨¢s fuerte y su boca se hizo agua. Casi no ten¨ªa control de s¨ª mismo. Agarr¨® una des piernas de loba y puso por encima de su hombro para estabilizar sus cuerpos contra ¨¦l y no esper¨® mucho, separando losbios ¨ªntimos, h¨²medos y rojos de loba y enterrando su boca en su centro caliente. Pudo jurar que sinti¨® gritar. Las manos de ra apretaron el cabello de su compa?ero destinado, que ahora se encontraba de rodis devor¨¢ndpletamente. Pod¨ªa sentir su lenguamiendo su bot¨®n caliente, estimul¨¢nd m¨¢s si eso era posible y e lloriqueaba con su cuerpo en un mar de temblores er¨®ticos. Aun as¨ª, su piel picaba por ser a¨²n m¨¢s acariciada y no lo dec¨ªa, pero e quer¨ªa m¨¢s. La lengua en su interior se desz¨® hacia atr¨¢s buscando su interior que se derramaba ampliamente y roz¨® su zona sensible e intent¨® forza. ra se quej¨® con un leve dolor. El lobo pareci¨® darse cuenta, pues no forz¨® de nuevo, en cambio, se levant¨® dnte de e tragando ymiendo de susbios los restos de l¨ªquido de e. El rostro del lobo se notaba extasiado y mostrabas intenciones que ten¨ªa en ese momento. Iba a toma y ra sinti¨® miedo y ansiedad al mismo momento. Deseaba tener sexo con el lobo, con pareja que tanto hab¨ªa pedido, pero por el otro¡­ algo no se sent¨ªa bien y e tampoco estabapletamente razonable, as¨ª que¡­ mas no pudo pensar mucho. ¨¦l le hab¨ªa alzado una pierna para que rodeara su cintura, dej¨¢ndpletamente expuesta a ¨¦l mientras sus manos ahora se encontraban aguantadas sobre su cabeza priv¨¢nd de movimiento. Sinti¨®o algo caliente y grande rozaba contra su interior y al bajar mirada encontr¨® la gorda eri¨®n de ¨¦l roz¨¢ndose. Trag¨® en seco. -No, no por favor- le rog¨®. Por m¨¢s que quisiera hacerse uno con ¨¦l, no quer¨ªa que fuera as¨ª. Algo dentro de e le dec¨ªa que no era el momento indicado. Ante negativa el lobo gru?¨® insatisfecho y en vez de retroceder forz¨® a¨²n m¨¢s su entrada,C0pyright ? 2024 N?v)(elDrama.Org. susbios vaginales se abrieron ante instri¨®n y el dolor no falt¨® al momento. Aun con lo h¨²meda que estaba era muyplicado dado que era su primera vez. Un quejido lloroso sali¨® de su boca y sus l¨¢grimas se derramaron. Cunado¡­ el sonido des ramas rompi¨¦ndose a su alrededor hizo que ambos se detuvieran. El rostro del lobo se trasform¨® en una mueca desagradable al mirar por encima de su hombro al ser interrumpido. El sonido se hizo m¨¢s fuerte y ra cerr¨® sus ojos al escucharlo gru?ir tan fuerte que sus o¨ªdos retumbaron. Acto seguido dej¨® de sentir cercan¨ªa del lobo sobre e. Al abrir los ojos encontr¨® que no hab¨ªa anda dnte de e, el lobo hab¨ªa desaparecido, su compa?ero se hab¨ªa esfumado y su cuerpo se encontr¨® cayendo al suelo, jadeando y bajo el est¨ªmulo de su celo. Su mente tan confundida que apenas se percat¨® de dos lobos que se acercaban a e hasta que estuvieron lo suficientemente fuerte para que el olor de ambos prase el del macho dominante que antes estaba con e. -Oh, que encontramos aqu¨ª- risa de uno de ellos hizo que ra sacudiera su cabeza y mirara hacia undo. Dos machos estaban parados al costado de e mir¨¢nd de arriba abajo, pero retrocedieron y se cubrieron nariz,o si hubiera un olor desagradable que los alejara. -Ah, qu¨¦ l¨¢stima, encontrarse una loba en celo y no poder hacer nada- dijo uno de ellos. -Un maldito macho marc¨®- el otro chasque¨® lengua. ra se mordi¨® tanto el labio que sangr¨® e intent¨® cubrirse con ropa rasgada intentando tapar su desnudez, aunque humedad en sus muslos era a¨²n muy evidente. -Oh, pero mira, pero si es ra- al fin reconocieron y pusieron una mueca bastante desagradable en el rostro- Ni, aunque no estuviera ese olor hubiera tocado-s pbras del lobo fueron hirientes para e. -Todav¨ªa me pregunt¨® qui¨¦n fue el macho que toc¨® a esta hembra defectuosa- el otro se dio vuelta- Oye v¨¢monos, creo que voy a vomitar y no s¨¦ por qui¨¦n. El otro lobo le dio una ¨²ltima ojeada a ra y sigui¨® a supa?ero, dejando a loba all¨ª s. Las l¨¢grimas corrieron con m¨¢s fuerza por el rostro de e, sintiendos pbras tdrar dentro de e, pero por m¨¢s que esper¨® debajo del ¨¢rbol a que supa?ero volviera por e no lo hizo. Chapter 6 Chapter 6 6 C0pyright ? 2024 N?v)(elDrama.Org. ra se qued¨® m¨¢s de una hora sentada en el lugar hasta ques feromonas del lobo se esfumaron porpleto, qued¨¢ndose sumida en oscuridad del bosque y percat¨¢ndose que cada vez se hac¨ªa m¨¢s tarde, deb¨ªa volver a manada, pero en su estado actual ser¨ªa un serio problema. Primero porque su cuerpo no se hab¨ªa calmado del todo y segundo, su cuerpo ol¨ªa a fluidos por todas partes. Asi que primero al menos deb¨ªa limpiarse. Ayud¨¢ndose del ¨¢rbol se incorpor¨® temblorosa, donde sus piernas se negaban a soportar su peso y casi cae de nuevo. Necesit¨® usar toda su fuerza para avanzar hacia el estanque donde antes casi se quitaba vida y poder sumergirse hasta mitad del torso. El agua hda ayud¨® un poco a pasar el calor ardiente dentro de e. Aun as¨ª, su piel hormigueaba tanto que era inc¨®modo y se abraz¨® a s¨ª misma. Sus senos picaron ante el roce y gimi¨® levemente. Su interior aun palpitaba y a pesar del miedo que hab¨ªa sentido antes, deseaba que al menos supa?ero estuviera all¨ª, que no hubiera dejado s. Eso hac¨ªa sentir peor. Acaso hab¨ªa rechazado dado que no hab¨ªa podido tomao ¨¦l deseaba. No sab¨ªa, no quer¨ªa pensar. Solo baj¨®s manos hacia el interior de sus muslos y toc¨® su zona palpitante. Por el momento¡­ eso era lo ¨²nico que pod¨ªa hacer, otra vez,pletamente s. Cuando volvi¨® a su casa convertida y entr¨® a su cuarto escondida y sin hacer ruido usando todo lo que hab¨ªa aprendidoo rastreadora, cay¨® en camapletamente agotada. Y con el rastro del olor del lobo que todav¨ªa quedaba sobre e, aun cuando era leve, se qued¨® dormida. ra escuch¨® los pasos de su padre llegando a su puerta y esta se abri¨® de golpe. -ra- el lobo hizo acto de presencia. La loba se sent¨® en cama estando tan cansada que su cabeza se mov¨ªa de un lado a otro. No hab¨ªa podido dormir realmente. No recordaba el sue?o, pero deb¨ªa haber sido bastante movido porque le dol¨ªa cada parte de su cuerpo y algo resonaba en su interior. -?Qu¨¦ ocurre?- el sol que se filtraba por ventaba le indicaba que ya hab¨ªa amanecido hac¨ªa mucho. Su voz sali¨® apenas en un susurro. Y estaba tan aturdida que apenas escuch¨® los pasos de su padre acerc¨¢ndose a e. Cuando se dio cuenta ya era demasiado tarde. Sinti¨® un dolor terrible al ser agarrada del cabello ynzada al suelo con fuerza. Su cuerpo se estrell¨® con un sonido sordo y su rodienz¨® a palpitar. ra se hizo un ovillo en el suelo protegiendo su est¨®mago en caso de que este pateara. No ser¨ªa primera vez y dol¨ªa mucho despu¨¦s. -Acaba de levantarte de una m*****a vez y vistete, loba in¨²til- le grito dado que e se hab¨ªa demorado y adem¨¢s preguntadoo si estuviera ajena a todo, algo que a ¨¦l le hac¨ªa hervir sangre. No ten¨ªa paciencia con ra en ning¨²n aspecto. M¨¢s bien, muchas veces se preguntaba porque hab¨ªa tenido una hembrao cr¨ªa y adem¨¢s defectuosa, en vez de un macho que pudiera luchar por el t¨ªtulo de alfa de manada. ra se mordi¨® elbio inferior e hizo lo mejor para el momento. Se levant¨® lentamente intentando ser cuidadosa y manteniendo distancia de ¨¦l. Aunque algo en su interior le ordenaba que sacara sus dientes y se los encajara en su cuello, mas e no ten¨ªa el valor para hacer aquello E camin¨® hacia su peque?o y casi vac¨ªo escaparate para agarrar una de sus prendas y Su vista era su sentido m¨¢s afectado, as¨ª que estaba acostumbrada a no depender de ¨¦l y de quitarle importancia a los detalles y el aspecto, pero poder ver, aunque sea un poco mejor, hizo que se impresionara. Mas no pudo analizar bien este cambio dado el gru?ido de Alester. Se notaba de mal genio. -?Hay alg¨²n evento importante? ¨C habl¨® en voz muy baja y con cabeza gacha. Mirarlo a los ojos pod¨ªa ser una ofensa para ¨¦l y un castigo para e. Lo m¨¢s relevante en manada era reuni¨®n de uni¨®n de parejas yo segundo el cumplea?os del alfa, el cual no se celebraba hac¨ªa mucho dado que este estaba tan enfermo que se sab¨ªa que pronto fallecer¨ªa. Su padre chasque¨® lengua ante ignorancia de e. -Acaso no lo escuchaste ayer-e neg¨®, ro que no lo pudo haber o¨ªdo dado que casi estaba fondo con su pareja destinada que se hab¨ªa esfumadoo el agua, solo que no le dir¨ªa eso al lobo o de seguro encerrar¨ªa- Hoy regresa el hijo del alfa, lo m¨¢s probable es que asuma el liderazgo de manada. Todos debemos recibirlo y mostrar nuestro respeto hacia ¨¦l. Quiz¨¢s podamos ganarnos su confianza y subir de nivel en este lugar. Al escuchar aquello e sinti¨® un palpit¨® en su pecho inc¨®modo y no supo por qu¨¦. Baj¨® cabeza a¨²n m¨¢s y cerr¨® los ojos. -ra-el lobo casi le grito- Acaba de moverte, no tenemos todo el d¨ªa. Si llegamos tarde por tu culpa te encerrar¨¦ y te har¨¦ desear no haber nacido, ser inservible. Y ante eso e se estremeci¨®. Conoc¨ªa muy bien a que consecuencias se refer¨ªa. No tard¨® mucho en prepararse, aunque no puso mucha atenci¨®n en su imagen. Solo un vestido ajustado que cubr¨ªa todo el cuello para esconders marcas de mordidas de noche anterior, mangasrgas y hasta mitad del muslo. Su cabello lo pein¨® m¨¢s lento de lo que imagin¨®, cayendo pesado sobre su espalda. Y agradeci¨® no poder su rostro del todo bien, porque de seguro estaba demacrado, aunque sent¨ªa sus p¨¢rpados hinchados. No revis¨® su imagen, en su cuarto no hab¨ªa espejo, no erao si lo hubiera usado antes. Ahora hab¨ªa un vac¨ªo en su interior que ni siquiera cuando hab¨ªa estado s y encerrada se hab¨ªa atormentado de esa forma. Si hubiera sabido que encontrar a su pareja y que esta dejar¨ªa par sentir as¨ª, mejor que sus caminos no se hubieran encontrado. Con ese pensamiento sali¨® al exterior siguiendo a sus padres. Era mejor no pensar mucho en el tema, al final¡­ acaso no se hab¨ªa acostumbrado a ser rechazada. Entonces¡­ cu¨¢l era preocupaci¨®n. Al menos si ¨¦l no hubiera interrumpido su lesi¨®n para quitarse su vida, ahora no tuviera que estar haciendo eso. *** 1 ra sigui¨® a sus padres algunos pasos detr¨¢s y con cabeza baja. No le gustaba estar rodeada de la manada y menos despu¨¦s de lo de ayer. De seguro ya se hab¨ªa corrido elentario que e no hab¨ªa vuelto a encontrar a su mate y que estaba en el club des lobas solteronas, mayores de 20 a?os, donde solo estaba e. Si ellos supieran que hab¨ªa encontrado a su pareja destinada, solo que ¨¦l se hab¨ªa dado a fuga. Ah¡­ eso hac¨ªa sentir m¨¢s miserable. ra, no te quedes detr¨¢s ¨C escuch¨® voz de Isa, loba que le hab¨ªa dado a luz, que murmur¨® sin mira y con su o¨ªdo solo necesitaba eso. E camin¨® m¨¢s r¨¢pido para no quedarse atr¨¢s. Avergonzarlos podr¨ªa ocasionar que e no durmiera en su cuarto. Los tres avanzaron hasta donde manada se estaba reuniendo a espera del hijo del alfa. ra hab¨ªa escuchado rumores sobre ¨¦l, pero eran tan pocos que los hab¨ªa olvidado y no erao si le importara. De seguro estar¨ªa dentro de inmensa casa del alfa manada desde ah¨ª. Como hab¨ªa hecho el alfa anterior que hab¨ªa cambiado desde muerte de su pareja hasta enfermar gravemente como estaba ahora. ra baj¨® su rostro hasta que sus ojos se fijaron en sus pies y en gravi nca debajo de sus sandalias. Pudo definir un poco m¨¢s forma de e y se pregunt¨® que hab¨ªa cambiado para que su vista estuviera mejorando de buenas a primeras, cuando no lo hab¨ªa hecho en 22 a?os, m¨¢s bien, hab¨ªa ido a peor. Wao, algo estaba ocurriendo y eso estaba asustando. ?No te asustes por una estupidezo est¨¢? escuch¨® dentro de su cabeza y ra se tambale¨® sobre sus talones. Su alrededor se volvi¨® negro de pronto y vio algo caminar hacia e de color, de forma elegante y de ojos rojos. ra retrocedi¨® temblorosa. -?Qu¨¦ eres? ¨C pregunt¨® apretando losbios cuando. -?Qu¨¦ est¨¢s hando?- voz de su padre trajo de nuevo a realidad y se percat¨® que este estaba mirando ahora. Parec¨ªa tener el ce?o fruncido. -Nada- e neg¨® con cabeza r¨¢pidamente. El lobo volvi¨® a ignorar y se qued¨® quieta sintiendo que hab¨ªa olvidado algo reciente, pero no recordaba qu¨¦. Su cabeza palpit¨®. Algo que ocurr¨ªa con frecuencia recientemente. -Oh, ra- una voz familiar eriz¨® cada vello de su cuerpo y supo al momento quien era. Uno de los lobos del d¨ªa anterior, uno de los que hab¨ªa visto en su estado m¨¢s vulnerable ¨C Ya no hueles asquerosa. Los padres de e miraron para despu¨¦s enfocarse en el lobo que tranqumente se hab¨ªa acercado a e. ra pudo olero su padre se tensaba yenzaba a molestarse, de seguro rega?ar¨ªa despu¨¦s. -?A qu¨¦ te refieres? El otro lobo sonri¨® y ra supo que dtar¨ªa Chapter 7 Chapter 7 7 El coraz¨®n palpito dentro del pecho de ra. Si su padre se enteraba del estado en el que hab¨ªan visto ayer y con el otro de un macho encima de seguro pensar¨ªa que e hab¨ªa tenido sexo con ¨¦l, y sin ser pareja era una total desgracia para una loba. Despu¨¦s de todo, los machos preferian que sus parejas no hubieran sido marcadas de ninguna forma. Comenz¨® a sudar fr¨ªo y se decidi¨® caminar hacia ¨¦l para impedir que hara cuando voz de un lobo interrumpi¨® del desagradable momento. ¨C Atenci¨®n a todos por favor-era Will, el beta de manada y el que hab¨ªa lidiado con todo desde que el alfa hab¨ªa ca¨ªdo en cama. Era el que hab¨ªa mantenido a flote todo aquello. Era un lobo adulto con un cabello teado que siempre llevaba trenzado y que ca¨ªargo hasta cadera. Alto, fuerte y con un car¨¢cter amable y calmado, hab¨ªa hecho que todos hubieran confiado f¨¢cilmente en ¨¦l. Aun as¨ª, su rostro mostraba carga sobre sus hombros, haciendo que tuviera algunos rasgos y l¨ªneas de expresi¨®n marcados de m¨¢s. ra dio un suspiro de alivio ante interrupci¨®n y cuando el lobo buf¨® y se alej¨®, mas e sabia que volver¨ªa a dta. Todos siempre disfrutaban molesta desde que era muy joven. Y esa situaci¨®n no cambiar¨ªa, ?verdad? -Bueno, ya que todos est¨¢n aqu¨ª, es momento de dar una noticia- voz de Will hizo que e se girara en diri¨®n a donde todos estaban mirando, solo que e mantuvo cabeza gacha y se centr¨® en escuchar al lobo ¨C Como todos saben, el alfa ha estado enfermo desde hace mucho tiempo. Lastimosamente¡­- su voz tembl¨® un poco dado que ¨¦l hab¨ªa sido el amigo del alfa desde que eran cachorros- nuestro alfa est¨¢ a punto de dar el ¨²ltimo suspiro. Su estado es muy delicado. Los murmullosenzaron entre todos los miembros reunidos dnte de edificaci¨®n m¨¢s grande de manada, pero se detuvieron cuando el beta alz¨® mano buscando silencio. Pasaron al menos dos minutos hasta que no hubo sonidos alrededor. El lobo prosigui¨® su discurso. -Dada situaci¨®n actual ya se hab¨ªan tomado medidas con anterioridad. Y su lugar ser¨¢ tomado por su hijo. ¨¦l hab¨ªa sido enviado para una mejor preparaci¨®n en otro lugar secreto de todos, para s¨ª preservar su vida. No dese¨¢bamos que hubiera a¨²n m¨¢s masacre despu¨¦s del asesinato de luna. Otra vezenzaron los murmullos. Todos hab¨ªan escuchado har que el alfa hab¨ªa tenido un hijo, pero que este desde muy cachorro hab¨ªa sido separado de manada y algunos pensaron que hasta hab¨ªa muerto. El beta tuvo que volver a repetir el proceso anterior y esperar a que todos se calmaran. Hab¨ªa una enorme conmoci¨®n. Por su parte¡­ ra estaba m¨¢s centrada en el olor dulce que hab¨ªa poco, estabaenzando a llegar a e y que le pareci¨® tan familiar que su cuerpo se estremeci¨®. Era¡­o el de noche anterior, solo que¡­ algo diferente, por lo que no escuch¨® lo que vino despu¨¦s. Solo reion¨® cuando los pasosenzaron a escucharse, y puerta de enorme casa se abri¨® dejando ver a un macho. El lobo baj¨® los escalones de entrada y se dirigi¨® en diri¨®n al beta. Un silencio doloroso se hizo ante presencia de ¨¦l y del poder astador que exudaba, el cual hizo que todos los miembros de manada dieran un paso atr¨¢s. Dixon se detuvo aldo del beta y mir¨® a todos con sus ojos dorados, s¨ªmbolo distintivo de linea directa del alfa y tan inusual que nadie se atrever¨ªa a cuestionar su lugar. Y ten¨ªa todos los rasgos para ser el lider actual, al menos f¨ªsicamente. Era alto, incluso m¨¢s que el beta, su cuerpo duro y fornido, dado elrgo y extenuante entrenamiento al que hab¨ªa sido sometido, apenas se pod¨ªa esconder bajo su pantal¨®n ajustado y su camisa arremangada a mitad de sus gruesos brazos donde los tres primeros botones abiertos dejaban a ver parte de su torso solidificado y el inicio de su marcado abdomen. Su piel ra contrastabapletamente con su cabello tan negroo el ¨¦bano. Largo, que ca¨ªa sobre su espalda en ondas que enmarcaban su rostro hermoso y masculino. Unos ojos dorados rodeados de gruesas pesta?as, una nariz aguile?a y unosbios en una fina l¨ªnea le daban un aspecto serio e imprable. Un esp¨¦cimen perfecto de lobo macho. Y por su olor fuerte y prante, todos supieron que no era alguien d¨¦bil. -Les presento a Dixon, nuestro actual alfa. Espetamos el apoyo y aceptaci¨®n de todo ¨C Will explic¨® y en sus pbras hab¨ªa un deje de amenaza. En esos momentos era mejor dejars cosas ras. N?velDrama.Org ? content. Todos asintieron con cabeza sin protestar. Solo ra estaba est¨¢tica en su lugar, pregunt¨¢ndose por dentro si aquel lobo¡­ ?Era ¨¦l que se hab¨ªa encontrado en elgo? ?Podr¨ªa ser que mi mate es el alfa futuro? Estaba muy conmocionada todav¨ªa. Su olor, su porte, todo le indicaba que era ¨¦l, pero sent¨ªa que hab¨ªa diferente, su aroma era un poco m¨¢s dulce que el de noche anterior. Sin embargo, su interior revoloteaba al sentir nuevamente el olor de su mate. Y no se dio cuenta de que exudaba feromonas levemente. Feromonas que no pasaron desapercibidas. Dixon hab¨ªa estado algo intranquilo desde que hab¨ªa llegado a manada. No¡­ desde antes. No hab¨ªa estado del mejor humor dado que hab¨ªa encontrado a su mate, pero esta hab¨ªa escapado de ¨¦l y adem¨¢s lo hab¨ªa agredido. Pero desde que hab¨ªa llegado a manada hab¨ªa un olor dulce que hac¨ªa que su piel se erizara y aunque era d¨¦bil estaba convencido de una cosa. Su mate estaba en aquel lugar. Solo no se esper¨® que encontrar¨ªa tan r¨¢pido. Un gru?ido sali¨® de su garganta haciendo que todos se estremecieran. Los ojos dorados de Dixon se hicieron m¨¢s brintes y se enfocaron en diri¨®n a ra a trav¨¦s de los lobos que estaban dnte de e y comenz¨® a caminar hacia e. -Alfa-Will noprend¨ªa su rei¨®n ni por qu¨¦ iba hacia multitud¡­ de aque forma. La manera en que ¨¦l avanzaba mostraba que estaba cazando algo. Y ese algo era definitivamente ra. Los lobos se apartaron ante el paso del nuevo alfa, corri¨¦ndose de undo a otro, bajando cabeza ante su presencia. Dixon se detuvo dnte de los padres de ra que no supieron raz¨®n de por qu¨¦ los buscaba, pero Alester hizo una marcada reverencia pensando que hab¨ªa captado atenci¨®n del lobo. -Alfa. Bienveni¡­- fue interrumpido por un profundo gru?ido que lo hizo palidecer. Su esposa a sudo se tambale¨®. El olor del alfa era tan denso que mareaba, aunque no era en diri¨®n a ellos, e inconscientemente se corrieron a undo. Dixon, con toda autoridad, dio tres pasos m¨¢s. ra, aun parada en el lugar, alz¨® el rostro embelesada por el delicioso olor, lo percibi¨® detenerse dnte de e y su presencia se hizo m¨¢s fuerte. Temblo, mas no se corri¨®, aunque sus rodis amenazaban con ceder y su cuerpo se estaba calentando, en respuesta a su pareja destinada. Porque no hab¨ªa duda¡­ era ¨¦l. Solo ¨¦l. M¨ªa- voz grave del alfa se hizo o¨ªr y para ra sono satisfactoria en su oido. a lobo hab¨ªa venido por e. No hab¨ªa abandonado. No le importaba que su instinto le ijera que hab¨ªa algo que no estaba del todo bien. E solo quer¨ªa retorcijarse en sus brazos uevamente. Los murmullosenzaron nuevamente a su alrededor, sobre todo por impresi¨®n de leraci¨®n del nuevo alfa. Este hab¨ªa derado su mate dnte de toda manada. Uan leve sonrisa apareci¨® en losbios de ra. Ya no se volver¨ªan a re¨ªr de e, porque era mate de ese lobo, del alfa. -Espere, espere- Alester estaba conmocionado,o mayor¨ªa de los presentes. -?E es su mate? ¨C Isa a sudo ten¨ªa los ojos muy abiertos. Dixon no les respondi¨®, no dio explicaciones, no ten¨ªa que hacerlo, sobre todo porque, aunque estabacido de haber encontrado a su mate¡­ e¡­ ten¨ªa el olor de otro macho encima de e y eso le hizo mostrar sus colmillos en diri¨®n a e. Y al notar que e retroced¨ªa con miedo ante su cambio de rei¨®n, ¨¦l se inclin¨® y envolvi¨® su delgada mu?eca y carg¨® sobre su hombro con un movimiento r¨¢pido. Y se gir¨® en diri¨®n al interior de su ahora casa. Si hab¨ªa algo que Dixon odiaba, realmente era que lo suyo fuera tocado por alguien. Tendr¨ªa que ense?arle a esa loba quien era el que mandaba. Aun si e era su mate, tendr¨ªa que saber su lugar. Chapter 8 Chapter 8 8 ra se encontraba en una burbuja de emociones tan fuertes que se estaba mareando, aunque no sabia si era realmente por eso o por posici¨®n en que se encontraba, sobre el hombro duro del lobo que dol¨ªa contra sus costis y muy no abdomen, al estar baja de peso. Sent¨ªa emoci¨®n por estar por fin con su mete, porque este hab¨ªa remado dnte de todos, que este fuera el alfa, por lo que de seguro se acabar¨ªan los miles de maltratos contra e, pero de igual forma ten¨ªa algo de miedo. No le hab¨ªa gustadoo hab¨ªa mirado tanto. Como si le tuviera¡­ casco? Esperaba que no fuera el caso. E ansiaba estar junto a su pareja. Si no hab¨ªa rechazado¡­ era una buena se?al. E alz¨® levemente cabeza antes de alejarse de los miembros de manada y de su padre, notando las diversas expresiones de todos de manera difusa, entre asombro, indignaci¨®n, envidia. Como se imagin¨®, no hab¨ªa ninguna sonrisa en diri¨®n a e, ninguna de felicidad. Pero a ra no le import¨® mucho. Si estaba con su mate, los dem¨¢s eran irrelevantes. Dixon pas¨® por el costado del beta sin mirarlo, en diri¨®n a su ahora casa. -Que todos se vayan. Tengo un asunto que atender- le orden¨® en un tono que no admit¨ªa r¨¦plica alguna. Y el otro lobo orden¨®. ra, por su parte, dej¨® que ¨¦l llevara hacia el interior de mansi¨®n destinada al alfa. Cuando ¨¦l abri¨® puerta el olor fuerte a otro macho lleg¨® a e y le hizo temr. Era el olor de un lobo enfermo, aunque a¨²n el aroma era potente. Aferr¨® sus manos a t de camisa que ¨¦l ten¨ªa puesta buscando un anje que mantuviera su cordurao pudo desde su posici¨®n, pero escuch¨® un gru?ido proveniente de su pareja. -Quieta. ra se qued¨® petrificadapletamente p¨¢lida. Ese tono de voz empleada denotaba que el alfa estaba realmente molesto ?Pero molesto por qu¨¦? Acaso ¨¦l no estaba feliz por haberse encontrado con e. El d¨ªa anterior estaba m¨¢s que dispuesto a revolcarse con e en medio del bosque y hasta Grande fue su impresi¨®n cuandos baldosas de lo que parec¨ªa ser un ba?o entraron en su ¨¢ngulo de visi¨®n. Ahora si no sab¨ªa que pensar. Aunque no tuvo tiempo de ello. Su cuerpo, de pronto, fue lanzado al interior de una ducha y solt¨® un gemido ante el impacto en su espalda. Gimi¨® en voz baja sinprender que ocurr¨ªa. No hab¨ªa sido realmente violento, al menos noo su padre, pero tampoco tan suave. Su espalda palpitando era prueba de ello. Alz¨® cabeza entrecerrando los ojos para intentar descifrar expresi¨®n que ¨¦l ten¨ªa en su rostro, pero el agua cay¨® sobre esta. Agua caliente de regadera queenz¨® a mojar todo su cuerpo y el chorro no era muy agradable. -Espera, espera- e se abrazo a s¨ª misma, asustada pors iones de ¨¦l, intentando protegerse todo lo que pod¨ªa. El aguaenz¨® a poner su piel sonrojada y ard¨ªa bajo el chorro. ¨C Por favor.enz¨® a sollozarstimeramente. El alfa no parec¨ªa escucha para nada, parado dnte de e de forma prepotente, exudando densas feromonas que pronto llenaron el ba?o haciendo que a loba le costara trabajo respirar. ¨C Perd¨®n, perd¨®n, perd¨®n- e segu¨ªa suplicando ¨C Lo siento, lo siento ¨C su voz cada vez era m¨¢s rota dado los sollozos. Sus manos cubr¨ªan su cabeza donde los dedos ard¨ªan por el agua caliente- Lo siento, lo siento. Por suerte, despu¨¦s de lo que para e fue una eternidad y de disculparse tanto que hab¨ªa perdido cuenta ducha fue cerrada. ra solt¨® un gemido de alivio, mas su cuerpo temba y no era de fr¨ªo. Ten¨ªa miedo. No entend¨ªa nada. Con un muy leve movimiento alz¨® un poco cabeza en diri¨®n a su mate. Este le estaba dando espalda pasando una mano por su cabellorgo corri¨¦ndolo hacia atr¨¢s y aspirando. -Ya no hueles a otro macho. Ya est¨¢s limpia. S¨¦cate y sal- solo daba ¨®rdenes, sin un deje de sentimientos en torno a e. El pecho de ra se apret¨®. Cuando el lobo sali¨® del ba?o e a¨²n se qued¨® dentro sin moverse. Sintiendo sus miembros tan entumecidos que le costaba moverse. Miles de l¨¢grimas corr¨ªan por sus mejis. ?Por qu¨¦ estaba tratando as¨ª? ?Por qu¨¦ le dec¨ªa que estaba sucia? Con el lobo con quien ¨²nico se hab¨ªa rcionado al punto de que se le pegara su olor ser¨ªa ¨¦l mismo, noche anterior, aunque a cada momento que estas se intensificabans sent¨ªa m¨¢s diferentes que antes. ra no supo cuando tiempo fue el que pas¨® antes que e pudiera moverse y levantarse, muy lento y de forma temblorosa. Encontr¨® que hab¨ªa una toa grande colgada y agarr¨® para secar su cuerpo, quit¨¢ndose su ropa empapada. Hab¨ªa dejado de llorar y sent¨ªa sus ojos hinchados y su garganta ¨¢spera. Su piel estaba ligeramente roja por haber sido sometida a alta temperatura del agua, que por suerte no hab¨ªa creado quemaduras. No hall¨® ninguna prenda para vestirse en el ba?o por m¨¢s que pas¨®s manos pors superficies, as¨ª que solo opt¨® por envolverse en toa. Despu¨¦s de todo¡­ no era que ropa le fuera a durar mucho tiempo. N?velDrama.Org ? content. Lentamente sali¨® del ba?o oliendo al lobo que estaba dentro de habitaci¨®n. Y supo que sus orbes dorados estaban fijos en e. El peso de su mirada era mucho. No supo bien c¨®mo actuar. Si ¨¦l estaba todav¨ªa molesto podr¨ªa hacerle algo parecido a lo anterior o peor. Por otra parte, su cuerpo entero deseaba acercarse a ¨¦l y poder tocarlo, esperado no ser rechazada. As¨ª que se dej¨® llevar por su instinto y avanz¨® pas¨® tras paso en diri¨®n a ¨¦l notando que ¨¦l no se mov¨ªa. Estaba sentado sobre cama, cons piernas abiertas y rjadas y sin camisa, prenda que se encontraba arrojada en cama. ra se detuvo dnte de ¨¦l cons manos en su pecho y cabeza gacha temerosa de alza. Estaba acostumbrada a mostrar sumisi¨®n todo el tiempo y ahora m¨¢s que estaba frente a su pareja y mate imate? ?¨¦l era realmente su mate? La pregunta palpit¨® de pronto en su cabeza. ¨¦l hab¨ªa tratado mal,pletamente diferente al d¨ªa anterior, y, adem¨¢s, ol¨ªa un poco diferente. Para otro lobo no encontrar¨ªa diferencia, pero para e, leve diferencia era muy notable. Por lo que se arriesg¨® apretando sus manos, fuerte, con miedo de rei¨®n del lobo. -?Eres¡­ eres realmente mi mate?- trag¨® en seco, tan fuerte que le doli¨®. Un gru?ido sigui¨® a su pregunta proveniente de ¨¦l y ra retrocedi¨® un paso intentando poner distancia entre ellos. Solo no se esper¨® que ¨¦lenzara a soltar feromonas en diri¨®n a e, pero noos agresivas de antes. Si no de aques que eran para excitar a una hembra. Y al momento el calor del cuerpo de ra se intensific¨®, igual que noche anterior. E¡­ hab¨ªa vuelto a entrar en celo. -Acaso tienes dudas de eso ¨C Dixon dijo con voz grave y molesta. Chapter 9 Chapter 9 9 ra respondi¨® al momento a estimci¨®n des feromonas del alfa con su celo, olvidando as¨ª el miedo a ¨¦l. Sus piernas quearon y cay¨® al suelo con un sonido sordo haciendo que toa alrededor de su cuerpo se aflorara mostr¨¢ndole a ¨¦l sus piernaspletamente desnudas, as¨ªo sus n¨ªveos muslos. No pudo notaro los ojos de ¨¦l se oscurecieron, pero sio su olor se hizo m¨¢s intenso. Escuch¨® un gru?ido proveniente por parte de ¨¦l y e solo respondi¨® con un gemidostimero tanto de deseoo de verg¨¹enza. Baj¨® cabeza en sumisi¨®n y esper¨®, mas el lobo no se movi¨® en absoluto Su coraz¨®nenz¨® a palpitar duro en su pecho de ansiedad. Acaso ¨¦l quer¨ªa que eenzara. ra trag¨® en seco nerviosa y se levant¨® lentamente del suelo, y se acerc¨® al lobo casi por inercia deseando querer tocarlo. Sus manos temban cuandos alz¨® en torso al pecho fuerte y muy marcado dnte de e. Aun vte lo toc¨® sintiendo textura de piel caliente sobre su piel y una corriente el¨¦ctrica recorri¨®, y al parecer a ¨¦l tambi¨¦n pues los m¨²sculos de su abdomen se tensaron. ¨¦l estaba respondiendo a e. ra sonri¨® levemente aun sin alzar cabeza por lo que ¨¦l no pudo ve al cabello cubrir su expresi¨®n. La loba no fue apartada por ¨¦l as¨ª que e se permiti¨® tocarlo un poco, sin saber hasta cuando tendr¨ªa el privilegio. E era su mate, mitad de su alma, solo de estar a sudo hac¨ªa sentir completamente satisfecha y hasta cierto punto atrevida¡­ o eso era su celo orden¨¢ndole entregarse a ¨¦l. Se inclin¨® un poco m¨¢s para estar m¨¢s c¨®moda, donde sus dedos recorrieron tan lento su pecho que fue una tortura para ambos. Tocaba casi superficial temiendo que sus cortas u?as lo ara?aran. No sab¨ªa nada de ¨¦l, no ten¨ªao saber c¨®mo reionar¨ªa, pero al menos era consciente de algo. ¨¦l era peligroso, as¨ª que deb¨ªa ir con cuidado. Desz¨® un poco m¨¢s su mano esta vez por el abdomen marcado, sintiendo cada protuberancia de m¨²sculo bajo sedosa piel, y ¨¦l pareci¨® reionar. Un gru?ido se escuch¨® proveniente de su pecho, pero no de forma agresiva, sino m¨¢s bien de excitaci¨®n. Y ra no pas¨® por alto el bulto que ya se encontraba en sus pantalones que hasta con su vista borrosa lo pudo definir. El lobo se hab¨ªa puesto duro por e. Trag¨® en seco, respirando profundo, oliendos fuertes feromonas de ¨¦l y humedeci¨¦ndose a¨²n m¨¢s de lo que estaba ya, donde el l¨ªquido corri¨® por sus muslos, cayendo al suelo en varias gotas. La segregaci¨®n de lubricante natural era mayor durante el celo, celo estimdo por su pareja. Y el lobo lo oli¨® abriendo a¨²n m¨¢ss aletas de su nariz aspirando el dulce olor de loba. ra se detuvo al llegar al borde de su pantal¨®n. Si ¨¦l hab¨ªa esperado as¨ª en cama y hab¨ªa hecho ir hacia ¨¦l casi desnuda, de seguro el objetivo final era tener sexo, por lo que quitar el pantal¨®n era parte de su tarea. Aun indecisa y algo temblorosa, no supo si por ansiedad, pos¨® su mano sobre el bulto palpitante del alfa. Incluso a trav¨¦s de t pod¨ªa sentir lo caliente que estaba. Y no era para nada peque?o. El alfa abri¨® un poco m¨¢s sus piernas para que e se acercara un poco m¨¢s a ¨¦l. No parec¨ªa estarpletamente erecto y ya ten¨ªa un tama?o considerable. Se pregunt¨® si podr¨ªa tomarlo bien, lo m¨¢s seguro era que si dado que sus cuerpos estaban destinados, pero de seguro molestaria y hasta doler¨ªa. Deb¨ªa ser valiente. ¨¦l era su mate. Asi que apret¨® losbios y abri¨® el bot¨®n, solo no se espero que su mu?eca fuera agarrada con tanta fuerza que escuch¨® sus huesos crujir. Un grito sali¨® de susbios mientras era tirada sin nada de delicadeza por el lobo haciendo que su cuerpo se estrera contra el de ¨¦l y quedara sentada torpemente sobre uno de sus muslos, con miedo a caerse de lo inestable que estaba. El l¨ªquido que brotaba de e pronto empap¨® t oscura del pantal¨®n, sin embargo, e no pod¨ªa pensar en eso. La mano grande y ¨¢spera de alguien que hab¨ªa sido sometido a duros entrenamientos se enroll¨® con rudeza alrededor de su cuello y apret¨®. ra solt¨® un gemido de dolor ys l¨¢grimas volvieron a amenazar con salir. Ahorapletamente llena de miedo y apagando su deseo aun cuando este era impulsado por el celo, no sab¨ªa que estaba ocurriendo. -Lo siento, lo siento ¨C otra vezenz¨® a disculparse. No lo entend¨ªa. La forma en que agarr¨® hizo que e lo mirara al rostro, directamente a sus ojos, o eso cre¨ªa ¨¦l. E pod¨ªa ver siluetas y definir algunas cosas, ese d¨ªa muchas m¨¢s que antes, pero ro que ¨¦l no podr¨ªa saberlo, apenas hab¨ªan intercambiado pbras. Y por no decir sus nombres. E sabia que se maba Dixon porque lo hab¨ªan anunciadoo alfa, pero ¨¦l de e¡­ de seguro nada. De pronto, un gru?ido igual de potente que el que le hab¨ªa dado al inicio hizo estremecerse y perder todo el color del rostro. Sinti¨® el aliento del lobo al esta har. -?Haces esto con todos los machos que te encuentras? ?Tan f¨¢cil eres para entrar en celo y abrirs piernas? ¨C hab¨ªa desprecio, asco y odio, en partes iguales en sus pbras. La pulsada de dolor emocional que sinti¨® ra dentro de su ser fue igual queo si ¨¦l hubiera rechazado. -?Qu¨¦?- voz de ra sali¨® tan temblorosa que apenas se pod¨ªa entender. Las l¨¢grimas corrieron por sus mejis ante impresi¨®n. Su rostro ten¨ªa una expresi¨®n desfigura. -Ahora te haces idiota el alfa le mostr¨® los colmillos y el agarre en su nuca conteniendo parte del cabello de e se hizo m¨¢s fuerte haci¨¦ndole gritar de dolor a loba m¨¢s joven. -No s¨¦, no s¨¦. Lo siento, lo siento ¨C otra vez ped¨ªa perd¨®n y no sab¨ªa raz¨®n. Su pareja estaba diciendo cosaspletamente diferentes ao era e. Esta vez el lobo no se conmovi¨® con sus pbras y de un tir¨®nnz¨® al suelo. Esta vez su espalda toc¨® el suelo tan fuerte que perdi¨® el aire de sus pulmones y tom¨® acostumbrada posici¨®n fetal completamente aterrada. -Y ahora pareciendo indefensa. Acaso me quieres enga?ar. La Luna de manada se supone que sea una loba, pura, digna. Que sea hermosa tanto por dentroo por fuera. Que tenga al menos respeto por s¨ª misma y por su mate- casi escup¨ªa sus pbras con rabia que le hac¨ªa brir a¨²n m¨¢s sus ojos y que sus garras sobresalieran. ra aun en el suelo solo pod¨ªa temr y llorar. -No s¨¦ de qu¨¦ est¨¢ hando ¨C su voz era quebrada- No s¨¦. Yo no he estado con nadie. Soy virgen- crey¨® que era lo m¨¢s conveniente decir en ese momento. El alfa gru?¨® a¨²n m¨¢s fuerte. -?Virgen?- el buf¨® con iron¨ªa ¨C Bueno, quiz¨¢s, no s¨¦ decirlo. Tienes el olor de otro lobo sobre ti. Fuiste marcada por el-espet¨® y ra solo pudo petrificarse,pletamente aturdida. Era su mate el que hab¨ªa rociado sus feromonas sobre e. Y su mate estaba dnte de e. Acaso¡­ no hab¨ªa sido ¨¦l el que hab¨ªa marcado.C0pyright ? 2024 N?v)(elDrama.Org. Chapter 10 Chapter 10 ra negaba una y otra vez con su rostro ba?ado en l¨¢grimas. Por m¨¢s que ¨¦l alfa acusara, sus pbras no correspond¨ªan ni de lejos con realidad. ?Marcada? ¨C su voz tembapletamente quebrada-Solo pude ser marcada por un lobo sus pbras indicaban que lobo- He pasado toda mi vida s, siempre me han intimidado, se han reido de m¨ª. Y fue aun peor cuando, despu¨¦s de cumplir mis 18 a?os aun no apareci¨® mi mate. Y los a?os que vinieron despu¨¦s no cambiaron eso. ?C¨®mo estar¨ªa con alguien m¨¢s? Nadie aqu¨ª me desea y adem¨¢s solo puedo responder y entrar en celo a mi mate- haba tan r¨¢pido que apenas se pod¨ªa entender. Pero eso a Dixon lo descontrol¨® a¨²n m¨¢s. -Mentirosa- le expet¨® mostrando m¨¢s sus colmillos- Tienes el oro de otro macho encima y osas decir que soy yo el que te marc¨®. ra asinti¨® con cabeza. E no pod¨ªa ver muy bien, sin embargo, no deb¨ªa haberse equivocado tanto ?verdad? -Nos encontramos anoche- e intentaba buscar una respuesta e intentar arar el malentendido que estaba entre ellos ¨C Yo estaba all¨ª despu¨¦s de huir de la ceremonia. Me besaste, me tocaste, casi nos ezamos, pero desapareciste. -Mentira- Dixon gru?¨® tan fuerte que e se engurru?¨® toda, totalmente asustada- Anoche yo estaba junto a mi padre, acababa de llegar a manada en secreto, para que nadie supiera mi paradero. -Pero, pero¡­- ra lloraba sin consuelo, a¨²n m¨¢s confundida que antes ¨C Eras t¨², estoy segura ¨C solloz¨®- Tus ojos eran iguales. Dixon, ante eso frunci¨® el ce?o marcadamente y se arrodill¨® dnte de e. -?Est¨¢s jugando conmigo?- esos orbes fulminaron- El color dorado de nuestros ojos es parte del linaje del alfa de esta manada y por generaciones ha sido as¨ª. Solo mi padre y yo los poseemos. As¨ª que tu mentira se est¨¢ desmoronando. Inventa algo mejor. ra volvi¨® a negar con cabeza asustada y con cada vez menos opciones. No ten¨ªa forma de explicarle a su mate que era verdad lo que e estaba diciendo. -No estoy mintiendo, no estoy mintiendo- e solloz¨® a¨²n m¨¢s cubriendo su rostro con sus manos. Si ni siquiera su mate entend¨ªa entonces¡­ entonces¡­ que valor ten¨ªa. Solo hab¨ªa soportado estar viva junto a su abusadora familia, pensando que alg¨²n d¨ªa su mate har¨ªa feliz. Estaba tan equivocada. Dixon por su parte miraba a peque?a loba dnte de ¨¦l llorandoo si no tuviera consuelo y se sinti¨® vacr. E era su mate despu¨¦s de todo, pero por eso¡­ es que estaba tan molesto. Hab¨ªa sido entrenado para no tener emociones, ser serio, incluso arrogante cuando lo necesitaba y hasta cruel. Conoc¨ªa lo que era rci¨®n de mate, lo que deber¨ªa sentir y hasta estaba emocionado por el momento, pero al encontrar que loba que diosa luna le hab¨ªa entregado fuera alguien tan f¨¢cil y que se hubiera dejado marcar por otro macho, eso le hac¨ªa hervir sangre. Cuando en el bosque, ma?ana anterior se hab¨ªa encontrado con e y hasta le hab¨ªa mostrado resistencia se hab¨ªa sentido emocionado por encontrarse con e de nuevo. Saber c¨®mo se ver¨ªa transformada y no hab¨ªa fado al imaginarse tan be y perfectao a ¨¦l le gustaban, sobre todo ese par de ojos azules y tan ros que parec¨ªan irreales y extra?os al haberse reunido con e en su presentaci¨®n en manada. Recordaba no haberse medido para dera suya dnte de todos y demostrar que e era de ¨¦l, Sin embargo, en cuanto oli¨®s feromonas de otro lobo encima de su cuerpo hab¨ªa visto todo en negro y rabia lo hab¨ªa consumido de una formao nunca antes hab¨ªa ocurrido. No quer¨ªa hacerle da?o, pero no pod¨ªa contrrse. Con solo ve quer¨ªa expulsa de su lado. Lo hab¨ªa traicionado. Y ante esto solo hab¨ªa una soluci¨®n por muy desgarradora que fuera para los dos. Iba a rechaza. ?La matar¨ªa? No sab¨ªa, e se notaba ser una loba d¨¦bil y muy delgada por lo que hab¨ªa notado antes. No parec¨ªa tener fuerza suficiente para poder resistirlo. Bueno, si hab¨ªa podido dejar que otro lobo marcara eso significaba que no era tan as¨ª. Cerr¨® los ojos. Comenzaba a dolerle la cabeza de pensar tanto en el tema, y su pecho tambi¨¦n. En alg¨²n momento deseo haber tenido su mate,o todos los lobos, era un instinto primario, mas no ahora que solo le estaba quitando el aliento de solo pensar en lo que iba a hacer. Cuando abri¨® sus ojos hab¨ªa tomado decisi¨®n. No dar¨ªa un paso atr¨¢s. Ser¨ªa el hazmerreir de manada y eso no lo pod¨ªa permitir. Que e pagara por traicionarlo. -?Cu¨¢l es tu nombre?- su voz era ¨¢spera, mas sus ojos fr¨ªoso dos t¨¦mpanos de hielo. ra en el suelo y con sus manos aun en su rostro dej¨® de sollozar un momento y baj¨® cabeza. -ra- murmuro apenas en un murmullo. ¨C Bien ra, yo Dixon tu mate¡­- mientras dec¨ªa esas pbras loba se tens¨® tanto que apenas pudo respirar, ya sabiendo lo que pasar¨ªa- Yo te..- en ese preciso momento que el alfa dir¨ªa pbra m¨¢s letal paras parejas destinadas puerta de habitaci¨®n fue abierta de golpe. El alfa gru?¨® en consecuencia al reci¨¦n llegado fulmin¨¢ndolo con mirada. Hab¨ªa sido interrumpido en el momento justo y no supo por qu¨¦, pero sinti¨® alivio. Una parte de ¨¦l le dec¨ªa que deb¨ªa rechazar a loba, mientras otra que e no hab¨ªa hecho nada mantuviera a sudo. -Alfa, Alfa- Will estaba agitado y conmocionado. Su rostro desfigurado en una mueca poco agradable. -?Qu¨¦ ocurre?- Dixon debi¨® su rabia hacia el otro lobo haciendo que este retrocediera un paso y bajara cabeza en sumisi¨®n- Debe ser algo muy importante para que me hayas interrimpido de esa forma. Will hab¨ªa notado que algo no estaba bien. El alfa molesto, peque?a loba llorando dnte de ¨¦l y habitaci¨®n atestada de feromonas densas y muy agresivas. Algo no estaba para nada bien. Aunque no era quien para juzgar y menos para dar opini¨®n. Su trabajo era informar. As¨ª que alz¨® cabeza con m¨¢s convi¨®n para dar importante noticia. Exclusive ? content by N(?)ve/l/Drama.Org. -Es necesario que venga conmigo en ese momento- anunci¨® sin vacr. ¨C Despu¨¦s- para Dixon no hab¨ªa nada m¨¢s urgente que loba que estaba dnte de ¨¦l y hacerle saber su lugar. ¨C No puede ser para despu¨¦s. La forma en que el beta le habl¨® a Dixon no le gust¨® mucho y este se levant¨® en todos sus cent¨ªmetros. Por lo visto tendr¨ªa que hacer mucho trabajo para que lo respetaran. Will al darse cuenta que su tono no hab¨ªa sido el correcto retrocedi¨® otro paso y habl¨® en voz m¨¢s baja y contrda. -Alfa, realmente disculpa que lo moleste, pero necesitamos que vaya con nosotros a entrada de manada. Alguien se encuentra remando su puesto. Ante noticia Dixon no pareci¨® nada conmocionado. ¨C Nadie puede remar el puesto del alfa. Solo los del linaje leg¨ªtimo podemos y solo quedamos vivos mi padre y yo. Will neg¨® con cabeza. -Ahi se encuentra el problema. Eso m¨® a¨²n m¨¢s atenci¨®n del lobo. -Quien est¨¢ en puerta es muy parecido usted, pr¨¢cticamente su rostro es igual al suyo, solo los diferencia que su cabello es rubio¡­ y sus ojos¡­ ¨C se demor¨® en responder- son tambi¨¦n dorados. Eso conmocion¨® a Dixon, porque hasta donde ¨¦l sab¨ªa, no hab¨ªa nadie m¨¢s en l¨ªnea de sucesi¨®n. Y mucho menos que tuviera un hermano. Autom¨¢ticamente gir¨® su rostro en diri¨®n a loba. Acaso¡­ Chapter 11 Chapter 11 Definitivamente algo estaba pasando y Dixon no sab¨ªa bien que era. Y era de esos lobos que no le gustaba estar en incertidumbre. Se arrodill¨® dnte de loba y agarr¨® del hombro. -?Qu¨¦ sabes t¨² de esto? E neg¨® con cabeza y no se atrevi¨® a har de nuevo. Tem¨ªa que cualquiera de sus pbras pudiera descontrrlo de nuevo y e a¨²n estaba procesando que ¨¦l hac¨ªa unos segundos estaba a punto de¡­ rechaza. De solo pensarlo su pecho se apretaba tanto que dol¨ªa infinitamente. Incluso su mate estaba rechazando. E no estaba mintiendo, no ten¨ªa idea de quien estaban hando ellos dos. Dixon cerr¨® los ojos y busc¨® paciencia. No recibir¨ªa respuesta de parte de e, eso era seguro. Tendr¨ªa que atender este problema personalmente y saber qui¨¦n demonios era ese lobo que hab¨ªa osado tocar y marcar a su mate. Le arrancar¨ªa los dientes ao diera lugar. Eso era un hecho. Se levant¨® y mir¨® al beta aun en puerta. ¨C Tr¨¢eme una soga- espet¨® molesto. -?Soga? ¨C voz del beta sali¨® vte. Acaso ¨¦l iba a¡­ ¨C Tr¨¢eme¡­ una¡­ soga-el alfa repiti¨® sus pbraso si el otro lobo no hubiera escuchado y r¨¢pidamente este sali¨® corriendo. ra temblo aun m¨¢s e intent¨® retroceder. -?Qu¨¦ me vas a hacer?- e murmur¨®. -As¨ª que ahora has ¨C Dixon fulmin¨® con el rabillo del ojo- No te preocupes, a¨²n tengo cosas que resolver contigo, solo me aseguro que est¨¦s en el lugar que necesito cuando regrese. ra ya no quer¨ªa estar all¨ª. No con ¨¦l. Por muy bueno que fuera olers feromonas de ese lobo y que su cuerpo respondiera a ¨¦l, eso no significaba que quisiera estar con ¨¦l, no despu¨¦s del miedo que le hab¨ªa hecho pasar. Pero acaso e tend¨ªa opci¨®n de opinar alguna vez. Pues por lo visto no, cuando el beta apareci¨® con gruesa soga en sus manos. Para ese momento, e apenas lloraba, era in¨²til. Solo se dej¨® cargar en brazos por el lobo que dej¨® al costado de una des patas de cama y agarr¨® soga des manos del beta, que parec¨ªa renuente a entreg¨¢rss. Con agilidad ¨¦lenz¨® a envolve alrededor de su cuerpo aferr¨¢nd a madera, reteniendo todos los movimientos de e. Dixon noto que loba ya no mostr¨® resistencia hacia ¨¦l, solo ten¨ªa cabeza gacha y temba incontrblemente, mientras ¨¦l amarraba de tal forma que e no pudiera escapar. Ahora que hab¨ªa escuchado lo que hab¨ªa dicho el beta m¨¢s parte de es piezasenzaban a encajar. Veria quien era el visitante no esperado y haria m¨¢s tarde con loba. Quer¨ªa rechaza, pero el final sy instinto dictaba algopletamente diferente. Y era mejor no tomar un paso inal dado. Al terminar miro por un momento, pero el cabello de e no dejaba ver expresi¨®n facial de Ja loba Chasque¨® lengua y se levant¨® y no supo por que, pero acarici¨® su cabeza de forma Suave, sin se¡¯t agresivo. R¨¢pidamente, retir¨® mano al darse cuenta de lo que estaba haciendo Era un hecho de que le hab¨ªa gustados manos de e y su contacto, sobre ¨¦l. Su cuerpo rispondia a old con su male. Si solo no hubiera los detalles anteriores quiz¨¢s hublera stedo y alintamusmo estuvieran tentendo sexoo parejas destinadas que cran. Sin embargo, diosa luna siempre le pon¨ªa el camino dificil a ¨¦l. Hab¨ªa sido as¨ª desde el inicio. Dejando a loba amarrada a cama se dio media vuelta y sin decir nada m¨¢s sali¨® seguido del beta que cerr¨® puerta. Solo que ninguno de los dos not¨® cuando una sonrisa fr¨ªa apareci¨® en el rostro de la loba mientrass garras de estaenzaban a salir. Dixon camin¨® con paso firme y dejando salir sus feromonas apartando quien fuera quien estuviera en su camino. No conoc¨ªa existencia de un hermano o de otro lobo con los ojos de su mismo color. Y no erao si se pudiera hacer algo para tenerlo. Ten¨ªa que saber que estaba pasando. Hab¨ªa entrenado mucho tiempo y hab¨ªa sido criado para ser el alfa de manada. No ceder¨ªa ese lugar tan f¨¢cilmente. Pero grande fue su impresi¨®n, al llegar a entrada donde algunos lobos lo esperaban y el tener que esconder expresi¨®n de asombro que de seguro manifestaria. El beta no estaba jugando cuando mencion¨® que el reci¨¦n llegado era igual a ¨¦l. No¡­. era una copia exacta, solo que su cabello un poco m¨¢s corto sobre sus hombros era del mismo color de sus ojos. Dorado, C0pyright ? 2024 N?v)(elDrama.Org. Un grunido sali¨® de su garganta y todos retorcieron, mas no aquel lobo que inclin¨® cabeza. A diferencia de ¨¦l, su porte era rjado a pesar de su gran figura imponente Habia incluso una sonrisa en su rostro mostrando susrgos colmillos, dignos de un lobo macho con una gen¨¦tica prodigiosa. H- saludo de forma prepotente y hasta descarada enfocando a Dixon con sus tambi¨¦n ojos dorados. Por su parte, el promado al¨ªa ten¨ªa ganas de todo, menos de sonre¨ªr. Mostraba sus colmillos, pero en una expresi¨®npletamente contraria. -?Qui¨¦n eres? ?Qu¨¦ haces aqu¨ª?-o que ese d¨ªa todo estaba optando por mermarle paciencia a ¨¦l. El lobo de cabello ro no cambi¨® su expresi¨®n yenz¨® a caminar hasta Dixon disminuyendo distancia que exist¨ªa entre ellos. Al detenerse cerca sus ojos se oscurecieron y olfateo algo proveniente del alfa. La sonrisa en su rostro desapareci¨® un poco y le tom¨® unosrgos, muyrgos segundos responder. Soy Ethan. Vengo a remar mi posici¨®n de alfa de esta manada ¨C dijo con su voz un poco grave. La promaci¨®n tom¨® por sorpresa a todos los presentes ?Qu¨¦? ¨C Dixon frunci¨® el ce?o ¨C Eso no es posible. Ethan alz¨® una ceja ¨C Acaso a¨²n quedan dudas cuando mis ojos son dorados. No te mientas. Soy el hijo del bastardo vejestorio a de esta manada- alz¨® barbi ¨C Y t¨² qui¨¦n eres? ¨C el lobo reci¨¦n no era estupido, hab¨ªa notado tanto su parentesco como el color de sus orbes, e incluso ¨¦l no era consciente de tener un hermano. Dixon entrecerraba tanto sus ojos por furia y aun as¨ª el resndor de estos era muy intelis y trble. El olor de ese lobo lo estaba desquiciando, porque no hab¨ªa dudas, era el mismo que hal eurontrado sobre su mnate Elmalditob¨ªa marcado a su loba. Y alors, adem¨¢s, Venta a Tentar su puesto. Ni en sus mejores sitenos -Yo soy el alfa de esta manada- der¨® en un tono que no ten¨ªa r¨¦plica. Y Will detr¨¢s de ellos, viendo conversaci¨®n trag¨® en seco. Nunca se imagin¨® que este momento llegara. ¨¦l tendr¨ªa que dar muchas explicaciones. Chapter 12 Chapter 12 La atm¨®sfera era demasiado tensa, que oblig¨® a los dem¨¢s presentes a retroceder, alej¨¢ndose de los dos lobos macos que estaban exudando tantas feromonas que era asfixiante. Will, detr¨¢s de Dixon tragaba en seco, secando el sudor de su frente, ante presi¨®n existente. -Alfa-lo m¨®, pero los dos lobos parec¨ªan tener un conflicto de gru?idos, potentes y amenazantes. Sobre todo, el reci¨¦n llegado, que, para ese momento, no le quedaba nada de sonrisa en su rostro y fulminaba con mirada al actual alfa. -Vete de mi manada- Dixon gru?¨® con los dientes apretados. Ethan por su parte, solt¨® un bufido grave. -Y dejarte con todo. Ni en tus mejores sue?os. Adem¨¢s, ahora hay algo m¨¢s que est¨¢ en este lugar y me interesa recuperarlo. Y Dixon supo de que estaba hando. Si antes estaba molesto, para ese momento ya hab¨ªa perdido mayor parte de su paciencia. Sus garras se desenfundaron por completo, y solo no le salt¨® encima a desgarrar garganta de aquel que osaba buscar tanto el mandato de manadao su mate, porque el beta se puso entre ellos. -AP¨¢RTATE-los dos respondieron a vez y no fue solo el beta, los presentes que quedaban cayeron de rodis, petrificados y en total sumisi¨®n. Acto seguido unrgo minuto de silencio. Ambos hab¨ªan hado a vez creando una resonancia que hab¨ªan puesto un control que ninguno, por si solo lo hab¨ªa experimentado antes. Los dos se miraron contrndo un poco sus instintos para no matarse en ese momento. Noprend¨ªan situaci¨®n. Tampoco conoc¨ªan existencia del otro. Y hab¨ªa una pregunta que desde que se vieron les rondaba cabeza a los dos. ?Por qu¨¦ eran id¨¦nticos? Creo que eso podemos harlo con m¨¢s calma- voz del beta intervino de pronto y los cuatro orbes dorados se fijaron en ¨¦l. Ha r¨¢pido ¨C Dixon orden¨®. Deseaba tener respuestas, y pronto. Will trag¨® en seco Primero vayamos a s central de casa del al¨ªa Mandar¨¦ a buscar al lobo m¨¢s longevo y curandero de manada y esperemos respuesta de ¨¦l der¨® en un tono suave, buscando 101) (onsenso en ese momento. No lo dejar¨¦ entrar a manada pero Dixon a¨²n estaba renuente. No necesito tu permiso Yo tambi¨¦n tengo el mismo derecho a remar posici¨®n del a. monipta nurvanente se volvi¨® densa y el betaluvo que pensar r¨¢pido Lit pro hacia Dixon El tiene raz¨®n. Aitbos poseen el mismo color de ojos, y adem¨¢s, su FTPdo pindi cutible varerc¨® y le susurr¨® de forma que el lobo de cabello uscuro fue el HIDIT111 puro y La Si lo heci¡± 5e monentu, aln analizar bien situaci¨®n, su richarlimir P VPEST perwicada Si solo fuera eso nada m¨¢s. Dixon cada vez se volv¨ªa m¨¢s loco al reconocer el olor de el que era el que estaba sobre el cuerpo de su mate. El que hab¨ªa marcado. Renuentemente asinti¨® mostrando sus colmillos. -Vigilenlo-orden¨® y aunque Ethan entr¨® y los sigui¨®, dos guardias caminaron detr¨¢s de ¨¦l vigndo cada uno de sus pasos. Y aunque entraron a casa Dixon, al momento,enz¨® a atestar el lugar de densas feromonas para ocultar el olor de su mate, que aun encontr¨® all¨ª. E hab¨ªa sido obediente y se hab¨ªa quedado tranqu, eso le gustaba. Lo que si le iodaba era presencia del lobo detr¨¢s de ¨¦l que volv¨ªa a esbozar una sonrisa. Como indic¨¢ndole que aquello era en vano. Dixon supo que aquel macho ya hab¨ªa encontrado Despu¨¦s de todo, para eso exist¨ªans marcas Carinaron hacia una steral y se quedaron all¨ª El beta, el alfa, el reci¨¦n llegado, los dos guardias, y pronto un lobo m¨¢s joven que ayudaba a uno de tan avanzada edad que no podia caminar solo. Los cientos de a?os hab¨ªan caido sobre ¨¦l tanto en aspectoo en sabidur¨ªa. El de seguro podr¨ªa dar una respuesta ra y sacarlos a todos des dudas. Lo dejaron sentar en el sof¨¢ de alli y Will se arrodill¨® a sudo susurr¨¢ndole toda situaci¨®n al oido para que fuera capaz de oi. Dixon y Ethan esperaron uno parado aldo del otro. Usaban toda su fuerza de voluntad para mantener bestia interior a raya. Si alguno ced¨ªa correria sangre entre ellos. Ninguno de los dos era d¨¦bil y ambos ten¨ªan sus ideas bien ras. Ser el vencedor El lobo adulto alz¨® cabeza temblorosa y abri¨® los ojos. Sus iris algo difusos los enfocaron. Y cinco segundos despu¨¦s neg¨® con cabeza. -No puedo decidirlo- su voz era temblorosa pero segura ¨C Ambos¡­ pueden ser¡­ el alfa. Un gemido colectivo se escuch¨®. -?Es posible que luna haya tenido gemelos durante el nacimiento?- el beta presion¨® un poco ante impaciencia que estaban mostrando los dos lobos que no sal¨ªan del callej¨®n sin salida Upstodatee from Novel(D)ra/m/a.O(r)g El lobo adulto gir¨® cabeza hacia ¨¦l. -Puede que si.. puede que no- der¨®- La luna¡­ tuvo hizo el nacimiento¡­ s. Cuando encontramos¡­ solo hab¨ªa un¡­ cachorro, -Entonceso se explica ¨¦l ¨C Dixon apretaba sus brazos cruzados encima de su pecho. Era un hecho de que casi parec¨ªan hermanos gemelos sino fuera por el cabello rubio ¨C ¨¦L¡­ se parece a luna, ¡­usted al alfa¡­ hay una gran posibilidad¡­ de que hayan sido dos¡­ gemelos. -Eso no es posible ¨C Ethan interrumpi¨® por primera vez desde que entr¨® y todass miradas se posaron en ¨¦l ¨C Mi padre es el alfa, por eso mis ojos dorados, pero mi madre muri¨® hace solo un ano. No puedo ser hijo de luna que ustedes dicen- hab¨ªa desprecio en sus pbras ¨C Yustedes mismos lo dijeron, luna anterior dio a luz s, que garantia haya de que ¨¦l sea el hijo del alfa. El lobo mayor sonri¨® ligeramente. Si Dixon no tuviera los ojos doraros no habr¨ªa dudas de que el lobo rubjo seria el que tomara el manado, pero situaci¨®n no era as¨ª de simple. Al igual que hab¨ªa muchos secretos de la rci¨®n del alfa anterior y hasta rumores del pasado de infidelidad a su lufia. Nunca se hab¨ªan verificado, pero si hab¨ªan existido. FI 1 -Hay¡­ una forma de saber¡­ verdad ¨C se inclin¨® hacia el beta y le susurr¨® algo al o¨ªdo. Este palideci¨® un poco ante lo que le pidi¨®. Se levant¨® y camino hacia Dixon. ¨C Alfa, dice que es necesario preparar el ritual lunar de sangre para saber verdad. Es ¨²nica forma de verificar quien es el verdadero hijo del alfa. -?Ritual?- Dixon hab¨ªa pasado m¨¢s tiempo entrenando que aprendiendo de cuestiones tan sofisticadaso aques, que se usaban una vez cada cientos de a?os. -S¨ª, es un ritual sencillo pero muy certero y lleva un protocolo. Se debe mezr una gota de sangre de usted con de su padre, al igual que ¨¦l. De esta forma seprobar¨¢ si realmente legitimidad del linaje y si realmente son familia. En momentoso estos es necesario. Yaenzaron aentar-lo ¨²ltimo lo dijo en voz baja. Dixon entrecerr¨® los ojos. Era m¨¢s f¨¢cil rechazar aquello, pero a altura que estaban, si lo hac¨ªa su respetoo alfa peligrar¨ªa. Y estaba seguro que ¨¦l¡­ era el legitimo heredero de esa posici¨®n. Chapter 13 Chapter 13 Los casi 20 minutos que transcurrieron despu¨¦s fueron casi una prueba de supervivencia para los presentes dentro de s. A cada segundo el olor dentro de habitaci¨®n se hac¨ªa m¨¢s fuerte dado que los dos lobos tanto se fulminaban con mirada corno exudaban sus feromonas. Dixon no lo mostraba, pero deseaba que esto acabara pronto No estaba nervioso por el resultado del ritual, era seguro que saldr¨ªao hijo del alfa, tanto su f¨ªsicoo poder era simr a su padre. Pero ten¨ªa cosas que entender,o a su mate que estaba a pocas puertas de ellos. Mate que ten¨ªa el olor del lobo frente a ¨¦l y que de alguna forma tambi¨¦n estaba remando. ?C¨®mo se atrevia? E era de ¨¦l. Y no, no rechazaria, le har¨ªa entender el lugar de e. A ¨¦l no le arrebatar¨ªan nada otra vez. Tendr¨ªa que hacer un trabajo fuerte con loba, sin embargo, eprender¨ªa que deb¨ªa cerrars piernas a otros lobos y solo abrirss a ¨¦l. Por otrodo, Ethan solo estaba recostado contra pared, con los brazos sobre su pecho. Su aire parecia rjado, as¨ªo su porte, pero nada m¨¢s lejos de realidad. Aquel promado alfa podr¨ªa estar intentando esconder aquello, pero a su olfato nada lo enga?aba. La loba que hab¨ªa marcado estaba dentro de aques paredes y pronto estar¨ªa de nuevo en sus brazos. Y no solo e. Al abrirse puerta nuevamente, un olor que le hizo casi grunir invadi¨® estancia con mucha m¨¢s fuerza, el olor del anterior alfa. Sus garrasenzaron a salir. Su verdadero objetivo estaba cerca y se encargar¨ªa de ¨¦l una vez terminara con este falso lobo que estaba tomando su lugar en todo. Recuperar¨ªa manada que por derecho le pertenecia, mataria al lobo responsable de todo su sufrimiento y vivir¨ªa una vida plena aldo de loba que tanto lo excitaba, su mate. Y con esa idea en su mente no dud¨® en caminar hacia mesa donde hac¨ªan los preparativos, con un brillo peligroso en sus orbes. Will, que era el que hab¨ªa estado a cargo de todo, hab¨ªa vuelto con una copa de cristal llena de agua y un peque?o cuenco con una m¨ªnima cantidad de sangre que hab¨ªa sido extra¨ªda del alfa anterior, con mucho cuidado dado su d¨¦bil estado de salud. La copa fue puesta encima de mesa dnte del lobo m¨¢s viejo. Yenz¨® el ritual. El lobo adulto dej¨® caer dos gotas de sangre del antiguo al¨ªa en copa, separadas, y ambas mantuvieron suposici¨®n. La sangre era oscura y fuerte y el olor, a pesar de ser muy pequena cantidad era potente. ¨C T¨², s¨¦ el primero ¨C le indic¨® a Ethan que se acercara. El lobo lo hizo con confianza y sacando una garrapletamente de pinch¨® un dedo y dej¨® caer una gota de sangre aldo de una des que estaba all¨ª. Al momento tensi¨®n en senz¨®. Dixon no se hab¨ªa opuesto a que fuera el primero, as¨ª terminar¨ªan m¨¢s r¨¢pido. Estaba seguro que solo era un farsante¡­, pero¡­, tuvo que tragarse sus pensamientos cuandos gotas de sangre de diferente due?o se fusionaron entre si, sin ning¨²n problema y coloraci¨®n se volvi¨®pletamente negra, simbolo depatibilidad sanguinea. Algo que solo ocurr¨ªa entre los miembros de misma l¨ªnea. Un silencio inc¨®modo inund¨® habitaci¨®n hasta que fue el mismo Ethan el que lo rompi¨® en dirert t¨®n a lixoti. -?Y bien, qu¨¦ tienes que decir ahora¡­ alfa?- solt¨® con muy marcada iron¨ªa y prepotencia, el t¨ªtulo otorgado al otro lobo ¨C Me parece que est¨¢s ocupando un lugar err¨®neo. Sin embargo, Dixon, en vez de explotar en c¨®lera dio un paso hacia copa y se abri¨® su propia piel, no dej¨¢ndose intimidar por lo dicho por aquel lobo rubio. No perder¨ªa calma, no se rebajar¨ªa. Algo deb¨ªa estar mal. Y as¨ª su sangre cay¨® dentro de copa. No fue sorpresa para ¨¦l que el procedimiento fuera igual, lo que si m¨® atenci¨®n fue que toda sangre dentro de copa se fue uniendo,o una s mancha en el agua y despu¨¦s se volviera tan negra y brintes hasta cristalizarse en una piedra, que descendi¨® hasta el final. Los presentes solo pudieron apreciar este fen¨®meno con impresi¨®n e indignaci¨®n a vez. Lo que acababa de ocurrir solo arrojaba un resultado. Aquellos dos lobos eran hermanos, pero no simples hermanos, porpatibilidad eran gemelos. E hijos del alfa. Ahora situaci¨®n era a¨²n m¨¢s tensa, pues hab¨ªa solo una manada, un puesto y dos lobos luchando por ¨¦l. Y hab¨ªa otra pregunta que los invadia a todos. Por qu¨¦ no sab¨ªan de existencia del segundo lobo. Y m¨¢s a¨²n que solo sab¨ªan Dixon y Ethan. Si uno de ellos hab¨ªa marcado a loba era porque hab¨ªa una s raz¨®n, e ten¨ªa rci¨®n con ¨¦l. Solo se pod¨ªa marcar a una hembra si esta era su mate. Y para m¨¢s indignaci¨®n de Dixon su mente solo pod¨ªa pensar que incluso su mate ten¨ªa que serpartida. De eso nada. Exclusive ? content by N(?)ve/l/Drama.Org. Sinti¨®o una rabia se fue acumndo en su est¨®mago y volvi¨® a sacar sus colmillos. No ceder¨ªa a lo que era suyo por derecho, a ese lobo que hab¨ªa aparecido de nada. ¨¦l se hab¨ªa criado solo, separado de todo, de hasta manada para mantener su seguridad, sin una madre que hab¨ªa muerto hac¨ªa mucho tiempo, nunca le hab¨ªan mencionado un hermano y mucho menos que fuera gemelo. Esto deb¨ªa ser un enga?o o una muy m jugada por parte de su padre. Fue entonces que el odio que hab¨ªa sentido por el lobo, guardado en su interior desde hac¨ªa mucho se hizo incluso m¨¢s grande. Nunca le hab¨ªa dado nada, ni afecto, si lo hab¨ªa ido a visitar lo pod¨ªa contar con los dedos de una mano y era para saber su avance, le hab¨ªa arrebatado a su madre, y ahora incluso le pon¨ªa a otro hijo en el camino para quitarle lo poco que hab¨ªa podido obtener de ¨¦l. No. Sus ojos doradosenzaron a tornarse de un color rojizo. Finas hebras carmines invadieron sus orbes dorados y su raciocinioenz¨® a desvanecerse. Solo ten¨ªa que eliminar a los dos lobos que se le cruzaban en su camino. Su padre y su hermano. Despu¨¦s de eso¡­ El sonido del cristal rompi¨¦ndose a lo lejos lo trajo de nuevo en s¨ª y se dio cuenta que hasta su pje oscuro estaba cubriendo sus brazos y pecho. Pudo notaro el beta hab¨ªa retrocedido al igual que los guardias y Ethan estaba en posici¨®n de alerta mostrando sus colmillos. Dispuesto a defender o atacar, lo que fuera necesario. Sin embargo, eso no fue lo que m¨¢s le maba atenci¨®n. Ese sonido hab¨ªa provenido de un solo lugar. Y ese lugar era donde ten¨ªa amarrada a esa loba. Gru?¨® sonoramente y dejando situaci¨®n inconclusa sali¨® corriendo siguiendo su instinto, sin percatarse que Ethan tambi¨¦n lo hab¨ªa sentido y le cay¨® detr¨¢s logrando esquivar a los dos guardias que no era que supieran que bacer Despu¨¦s de todo, esos dos lobos eran los hijos del al¨ªa. Dixon corrio en diri¨®n a su cuarto con el coraz¨®n martille¨¢ndote en el pecho y al abrir prerta no se espero imagen que encontr¨® Ethan, que se detuvo detr¨¢s de ¨¦l tambi¨¦n jadeo. La soga que hab¨ªa amarrado a loba estabapletamente destrozando en el suelo, si que en alg¨²n momento se ubicaba en el escritorio hab¨ªa desaparecido habiendo sigonzada evidentemente por ventana de cristal, ahora hecha a?icos, y sobre el marco de esta estaba loba intentando salir. Y e pareci¨® percibirlo, girando levemente su rostro, con una sonrisa leve en susbios y el cabello, ondeado por el viento cubriendo casi su expresi¨®n. Acto seguido e se transform¨® y senz¨® huyendo de aquel lugar. -Demonio- exmaron los dos lobos a vez, sin darse cuenta de su sincron¨ªa, transform¨¢ndose para caerle detr¨¢s. Chapter 14 Chapter 14 ra estaba sumamente confundida. De encontrarse dnte del nuevo alfa que mirabao si e fuera loba m¨¢s promiscua de toda la manada y que dejara amarrada a camao si fuera un animal, se encontr¨® corriendo en medio del bosque,o si su vida dependiera de ello. Tuvo el impulso de detenerse y analizar situaci¨®n, pero estaba m¨¢s enfocada en no chocar cons sombras de los ¨¢rboles dnte de e y de sentiro era perseguida por dos presencias que estaban ya muy cerca de e. No olfatear mucho a su alrededor para saber qui¨¦nes eran. Las feromonas de los dos lobos machos detr¨¢s de e eran tan potentes y agresivas que obligaban a sus propias patas a seguir corriendo. Y nadie supo lo que e se alegr¨® de haber aprendido a huir tan r¨¢pidamente, teniendo que hacerlo como algo en su rutina cada vez que era perseguida por los Salvajes cuando sal¨ªan de caza. Gracias a eso, los lobos pod¨ªan estar cerca de e, mas no alcanza. Y ten¨ªa una resistencia bastante inusual a pesar de su peque?o cuerpo. Pod¨ªa o¨ªrlos grunir a su espalda, ante frustraci¨®n de no pode alcanzar y eso le daba m¨¢s miedo a e. Estaba sumamente aterrada. Su instinto dictaba que se detuviera y se postrara de panza ante esos lobos, mientras que su raciocinio le hacia escapar de ellos. Recordabao uno hab¨ªa marcado para deja despu¨¦s s en el bosque, sufriendo mayor verg¨¹enza de su vida de ser encontrada en pleno celo estimdo por ¨¦l, mientras el otro hab¨ªa mirado con asco y ofendido, trat¨¢ndo una loba sin escr¨²pulos, incluso casi hasta rechaz¨¢nd. No, definitivamente no se detendr¨ªa. Ellos no quer¨ªan aun cuando eran sus mates. Los mates no trataban as¨ª a sus parejas. Ante esos pensamientos gimi¨® por lo bajo con dolor en su pecho de decepci¨®n y no se dio cuenta que fue aminorando su paso. Una silueta de color dorado pas¨® r¨¢pidamente por aldo de e y le cort¨® el camino. ra se detuvo en seco al notar el brillo de los ojos dorados de un lobo, el mismo lobo que se hab¨ªa cruzado en su camino en noche. Afinc¨®s patas e iba a girar hacia el otrodo cuando algo cay¨® encima de e. Su cuerpo se estrell¨® en el suelo con un sonido sordo y con dos pesadas patas sobre sus omotos donde sus huesos crujieron, aunque no sestimaron en demas¨ªa. Aterrada y presa del miedo se sacudi¨® y gimi¨® bajo lo que estuviera sobre e, pero al sentir el aroma y el gru?ido que vino supo que era el alfa. Se qued¨® congda gimiendostimeramente,ment¨¢ndose de haber sido atrapada. No quer¨ªa estar ah¨ª. Te dije que no te movieras- escuch¨® al alfa grunir sobre su cuerpo. El lobo era tan grande en comparaci¨®n con e que impresionaba, y el otro macho dnte no se quedaba atr¨¢s. Susmanos eran simres y sus feronionas tan potentes queenzaban a aturdi. Tuvo que tragar en seco y usar toda su fuerza de voluntad para no entrar en celo estimdas por es. Eso era el s¨ªmbolo que demostraba que e era su mate. Estaba respondiendo a esos dos lobos en partes iguales y eso desconcertaba a vez. Mas no pod¨ªa entrar ahora en detalles. Un Benido sali¨® de susbios yenz¨® a temr. No pudo evitar que su cuerpo se calentara y si no fuera porque estaba en su forma animal estaba segura que tendr¨ªa l¨¢grimas saliendo de sus ojos Y los dos lobos se percataron del estado en que estaba entrando e al oler su excitaci¨®n que pronto estar¨ªa al mismo nivel que su miedo. Ambos gru?eron en respuesta y el pje erizado del lomo de ambos descendi¨® un poco. Desde que hab¨ªan visto saltar le hab¨ªan ca¨ªdo detr¨¢s. Y fue extra?o, pero en ese momento ninguno luch¨® por ver qui¨¦n ser¨ªa el que agarrar¨ªa, solo estaban centrados en llegar a e. Y m¨¢s fue impresi¨®n para ambos cuando intuitivamente hab¨ªan terminado actuando en conjunto. Ethan se rmi¨® el lobo al sentir el rico olor des feromonas de hembra, su hembra, su mate. Las ol¨ªa m¨¢s fuerte dado que hab¨ªa marcado antes con su olor y e respond¨ªa alzo que naturalmente estaba. As¨ª queenz¨® a avanzar hacia e cuando un gru?ido lo detuvo. ¨¦l respondi¨® de misma forma mostrando sus colmillos. Los segundos de tranquilidad se hab¨ªan acabado. Dixon hab¨ªa bajado su cabeza casi a altura de de loba y gru?¨ªa rem¨¢ndo suya y advirti¨¦ndole que no se acercara. Con su cuerpo casi cubri¨®. ¨C Ap¨¢rtate de mi loba ¨C Ethan alz¨® cabeza sacando su pecho intentando verse lo m¨¢s grande y agresivo posible. Sus colmillospletamente desenfundados y salivaba de rabia. Aquel lobo que supuestamente era su hermanoo hab¨ªa resultado en el ritual no lo dejaba acercarse a su mate. Eso era m¨¢s de lo que podia soportar. -E es m¨ªa- Dixon no se sinti¨® intimidado en lo m¨¢s m¨ªnimo. Una cosa era que ¨¦l fuera a rechazar a su mate, algo que ahora de seguro no har¨ªa, y otra muy diferente es que otro se quitara. Su respuesta no le gust¨® en nada a Ethan que sigui¨® avanzando erizando su lobo, dispuesto a atacar C0pyright ? 2024 N?v)(elDrama.Org. Debajo de ellos ra estaba petrificada. De haber dos machos intentando excita, ahora estaban ellos dos luchando por e y no hab¨ªa nada peor que eso para una loba. Y no pas¨® mucho tiempo antes de cerrar los ojos, bajar su cabeza al sentir que el peso de encima de e fue retirado. El sonido de los dos lobos revoc¨¢ndose en una pelea sumamente agresiva lleg¨® a e y hizo temr tanto que sus huesos crujieron. Su coraz¨®n martilleaba tanto en su pecho que dol¨ªa y un buche de sangre lleg¨® a su boca. No lo vomito, pero el l¨ªquido caliente y met¨¢lico inund¨® su cavidad y corri¨® por el costado. Necesitaba salir de all¨ª o terminar¨ªa peor. No se fijo detr¨¢s de e, ast¨®s orejas lo m¨¢s que pudo a su cabeza, y obviando a los dos machos que luchaban entre s¨ªo dos bestias sangrientas sali¨® corriendo en diri¨®n al bosque Esta vez sin un punto en espec¨ªfico, solo sab¨ªa que necesitaba salir de all¨ª lo antes posible. No quer¨ªa estar cerca de ellos. Hab¨ªa esperado tanto por su mate, tanto que hab¨ªa sido absurdo. Le hab¨ªan dado dos a cambio, pero acaso podr¨ªa vivir con ellos aterrada del miedo todo el tiempo. Si solo e pudiera rechazarlos. ?No lo har¨¢s? sinti¨® esas pbras en su mente que le hizo gemir. Si, si lo har¨ªa si pudiera, si tuviera el valor, si si¡­ El sonido del agua lleg¨® a e y supo que estaba cerca de cascada de los liinites de manada La idea de terninar nuevamente con su sufrimiento lleg¨® a e y se vio tan tentada que su pecho se liber¨® y el dolor que antes atormentaba desapareci¨®. ?Cobarde? ra no ten¨ªa idea de quien eran esas pbras. No le importo. Cobarde¡­ eso ser¨ªa de lo menos que la hab¨ªan mado en todos los a?os que hab¨ªa vivido, as¨ª que si, cobarde. Ya a esa altura no ten¨ªa nada que perder. Lo que m¨¢s hab¨ªa esperado hab¨ªa decepcionado tanto que su mente volvi¨® al n inicial. Acabar con su m*****a vida de una vez. Quiz¨¢s as¨ª todo su sufrimiento podr¨ªa terminar de una vez por todas. As¨ª que no vacilo cuando se debi¨® en ese sentido. Escuchaba a los dos lobos que hab¨ªan retomado marcha detr¨¢s de e y sonaban agitados intentando acordar distancia entre ellos. Por forma en que sus patas pisaban el terreno y e podr¨ªa percibirlos supo que estaban heridos y era ro, ellos estaban dispuestos a matarse, debido a su existencia. El remordimiento consumi¨® a¨²n m¨¢s. Pronto brisa suave golpe¨® su rostro y pje. El olor al agua dulce inund¨® sus fosas nasales y supo que estaba llegando a su destino. Grata fue sensaci¨®n cuando el vac¨ªo se precipito debajo de sus patas y se encontr¨® cayendo varios metros donde corriendo era tan fuerte que golpe¨® con rudeza, arrastrado su cuerpo. De esa forma, al fin podr¨ªa morir de una vez por todas y terminar con su miserable vida. Solo hubiera deseado ser amada, aunque sea una s vez. Chapter 15 Chapter 15 El agua golpeaba contra su pielo queriendo rompe, su cuerpo se estreba contras piedras rompiendostimando sus huesos a su paso. Y a pesar de todo aquello y del dolor que casi llevaba a inconciencia, Isab solo pod¨ªa sonreir internamente porque por fin, despu¨¦s de esto, cuando llegara al borde del rio, donde se encontraba el inicio de una violenta cascada, e podria encontrar paz tras muerte. ?NO? escuchaba en su cabeza, una voz que no pertenec¨ªa a su mate, m¨¢s e no le prestaba atenci¨®n. Hab¨ªa sido primera vez que hab¨ªa podido tomar una decisi¨®n y lleva a cabo hasta el final. M¨¢s feliz no pod¨ªa ser, incluso si esta significaba terminar con su vida. Sin embargo, su felicidad,o siempre no dur¨® mucho. Algo se cerr¨® en torno a su nuca de una manera violenta y tir¨® de e con fuerza impidiendo que llegara a su destino. ra intent¨® luchar y resistirse, para percatarse del da?o a su cuerpo y no poder moverse Adem¨¢s, lo que atravesaba piel trasera de su cuello eran colmillos y se aferraban a e con firmeza. Solo le qued¨® rendirse otra vez y resignarse a ser arrastrada, por ya ni le importaba quien de vuelta a la ori. Algo que no fue nada f¨¢cil. La corriente era sumamente fuerte y tiraba de los dos haciendo dif¨ªcil poder estabilizarse. ra intent¨® por ¨²ltima vez liberarse siendo un resultado in¨²til oyendo el gru?ido del lobo que tenia aguantada. Se estremeci¨® al reconocerlo. Era aquel de pje dorado. El que hab¨ªa marcado. Antes, mientras ellos estaban tan enfrascados en su lucha, mordi¨¦ndose en un intento e destruirse, ninguno se hab¨ªa dado cuenta que hab¨ªan dejado a su mate y e hab¨ªa huido. Descubri¨¦ndolo muy tarde teniendo que presenciaro e se precipitaba buscando acabar con su vida. Erthan no lo hab¨ªa pensado dos veces antes denzarse en busca de e dado que era el que estaba m¨¢s cerca. No dejar¨ªa que e muriese. Y agradeci¨® que sab¨ªa nadar bien aun en su forma animal, llev¨¢nd consigo de vuelta a tierra. Gruno, aun con piel de loba mientras Dixon, en ori agarraban de parte trasera del lomo y tiraba de e para estabiliza en ori. La presi¨®n del agua hac¨ªa que fuera un proceso muyplicado. Pero antes de poder volver a pelear con su hermano, Ethan necesitaba un respiro. Le dol¨ªa cada m¨²sculo de su cuerpo y ten¨ªa heridas de su pelea anterior. Lentamente abri¨® boca soltando piel maguda de loba. La sangre ba?aba su pdar deleit¨¢ndose con el dulce sabor. Retrocedi¨® un paso y se dej¨® caer en sus traseros. Acto seguido alz¨® cabeza mostrando sus colmillos. Al¨¦jate de e ¨C Ethan sent¨ªao rabia volv¨ªa a consumir su cuerpo viendo a Dixon casi sobre loba. Loba que estaba empapada y hecho un ovillo tembloroso en el suelo. ¨C T? a m¨ª no me mandas ¨C Dixon no se vio intimidado por el otro lobo y baj¨® cabeza para dar una larnida fuerte contra nuca de loba y dejando salir una cantidad absurda de feromonas contra e, con intenci¨®n de inarca tambi¨¦n con su olor. Si el otro habia marcado por que el no ra ya no pudo resistir y solt¨® un gemido de dolor estremeci¨¦ndose por aquello. Sent¨ªa su sangre ander y se recogi¨® tanto entre e misma, escondiendo su cabeza entre sus ps que parecia una cachorra muy peque?a. Su sangre demasiado caliente para su gusto corriendo por sus venas por lo que no pudo contrr su transformaci¨®n y pronto su cuerpo se encontr¨® desnudo en medio des dos bestias. E no subi¨® su cabeza. Se abrazabao pod¨ªa intentando protegerme. Estaba aterrada de ellos dos. Dixon y Ethan se quedaron, en partes iguales mirando el peque?o cuerpo desnudo y tembloroso, con la piel erizada dada baja temperatura del agua. Tendr¨ªan que lleva a manada para que entrara en calor, y Ethan fue el primero en moverse. Transform¨® su cuerpo r¨¢pidamente y agarr¨® del brazo con intenciones de tirar de e para carga en brazos, pero algo lo detuvo. Dixon lo hab¨ªa copiado y no ten¨ªa intenciones de que ¨¦l se hiciera con la loba. Ahora mano del promado alfa estaba alrededor del brazo de loba. ¨C Ni pienses que te la vas a llevar. E es m¨ªa. Es mi mate. Ethan entrecerr¨® los ojos y habl¨® mostrando sus colmillos. -E es mi mate. Hago lo que desee con e. Dixon no estaba para nada contento con el mismo discurso que ven¨ªa oyendo desde el inicio. Lo que, si estaba convencido, su supuesto hermano no se har¨ªa de su loba. Y tir¨® de ra hacia ¨¦l. Ethan al sentir aquello tir¨® por sudo sin despegar mirada del otro lobo. Ambos en una disputa entre ellos, sin haberse percatado del estado de loba que sent¨ªa sus m¨²sculos siendo estirados violentamente ante su estado casi let¨¢rgico. Un grit¨® proveniente de su boca hizo que los dos machos por sin salieran de su burbuja de demostrar quien era el m¨¢s fuerte. ra hab¨ªa gritado de dolor y se sacudi¨®. Sinti¨® alivio al ser soltada y se arrodill¨® en el suelo enterrando su cabeza en sus rodis. Lo que prosigui¨® hizo a los lobos quedarse sin saber qu¨¦ hacer. E estaba llorando fuertemente. Con sollozos potentes y dolor y de miedo. Ambos miraron mas no intentaron esta vez toca. Las lobas no lloraban con frecuencia. No estaba en su naturaleza. Pod¨ªan ser sumisas, sin embargo, cuando no pod¨ªan m¨¢s llegaban a ese estado. Eso significaba¡­. -Alfa Dixon escuch¨® una voz a lo lejos y vieron un lobo de un pje nco brinte correr en diri¨®n a ellos. Se detuvo y se transform¨® tan r¨¢pido que sus huesos crujieron. Los orbes del beta Will se deszaron por encima de los dos hermanos para terminar en loba. Suspiro cerrando los ojos. -Disculpen si soy un poco brusco con lo que voy a decir, pero dado que los dos est¨¢n remando a esa lobao su mate, es mejor que sepan algunas cosas- no era beta por gusto. ro que se hab¨ªa dado cuenta del detalle que esos lobos estaban luchando por e, solo hab¨ªa tenido que verlos salir corriendo detr¨¢s de lobao si sus vidas dependieran de ello. Adem¨¢s, e ahora estaba rodeadaN?velDrama.Org ? content. des feromonas de e y por forma en que estaban Impregnadas en piel no habia dudas que e era su mate. Qu¨¦ tienes que decir?- Dixon lo menos que quer¨ªa en ese momento era m¨¢s machos alrededor de su hembra. Hab rapido presion¨® Ethan frunciendo el veno Willinantlivo mejor postura que pudo, aunque se le apretaba el pechu al escuchar los sollozos de loba. Cualquier macho se sentir¨ªa igual de impotente, aunque al parecer no ellos dos. -Lo m¨¢s importante aqu¨ª es que no deber¨ªan trata de ese modo tan violento-escuch¨® a los dos lobos grunirlos, bueno, despu¨¦s de todoo que les estaba diciendo que hacer, y uno de ellos era el alfa- No lo digo en vano. ra es una loba de constituci¨®n d¨¦bil en nuestra manada Adem¨¢s, e es casi ciega, sus ojos son asi de ros pues apenas puede ver definir su alrededor, eso hace a¨²n m¨¢s vulnerable. Tanto Dixono Ethan miraron a loba con impresi¨®n en sus rostros. Se espetaban cualquier cosa menos aquello. Era bien sabido que un sentido debilitado podr¨ªa costarle vida a un lobo. -Adem¨¢s, deben entender que no es normal tener no un solo mate, sino a dos. ra es loba m¨¢s adulta de nuestra manada que a¨²n est¨¢ soltera. Tiene 22 a?os y puede estar muy confundida y agobiada por tenerlos a los doso sus parejas. Tambi¨¦n est¨¢ parte de que son hermanos y acaban de conocerse y entrar en su vida. E est¨¢ igual o peor de confundida que ustedes. Si tratan tan violentamente porque solo est¨¢ asustada y huye, smente buscar¨¢n que e muera. Will aprovech¨® que los dos lobos estaban conmocionados y pensando en sus pbras para acercarse a ra. Era consciente que ten¨ªa que aleja de ellos, al menos hasta que e se calmara, y ellos tambi¨¦n. -ra- m¨® arrodill¨¢ndose aldo de e y tom¨¢nd por los hombros. Intent¨® no tener mucho contacto con e en caso que los lobos reionaran. De seguro se volver¨ªano bestias. Eran muy impulsivos, eso¡­ no seria nada bueno. Igual escuch¨®o ambos le grun¨ªan al levantarse y agarrar m¨¢s fuerte a ra que se recosto contra ¨¦l. -Debemos lleva a manada. All¨¢ podemos har tanto de situaci¨®n de los tres,o del alfa- se gir¨® hacia Dixon- Por favor alfa. Los ojos dorados de Dixon lo fulminaron y luego mir¨® a su loba. Al final asinti¨® con cabeza. Solo no se esperaron que entre ellos apareciera el olor dulce de sangre de ra que provino de una gota de sangre a sus pies. -Eso¡­ ¨C Ethan habl¨® para vero de boca y nariz de loba sal¨ªa sangre, antes que e cayera hacia adnte¡­pletamente inconsciente. Chapter 16 Chapter 16 (Les dejo antes un mensajito por aqu¨ª para que puedan leerlo. Estoy lenta cons actualizaciones pues llevo casi un mes enferma, entre fiebres, temblores, decaimiento y mucho dolor muscr, mucha tos que me deja af¨®nica por d¨ªas, que muchas veces no me puedo ni levantar de cama. Har¨¦ todo mi esfuerzo para actualizar lo m¨¢s seguido posible, casi diario, siempre que mi cuerpo me lo permita. Disculpens tardanzas, yo tambi¨¦n estoy emocionada con esta historia. Esperoprendan) ra se despert¨® lentamente. Se encontraba confundida, mareada, con un sabor met¨¢lico en boca. Estaba acostada sobre una superficie suave m¨¢s no familiar. Apenas hab¨ªa luz en donde estaba y le result¨® casi imposible enfocar algo, si es que pod¨ªa. Hizo el esfuerzo de levantarse de cama para que llegara a e el sonido el metal, uno que para e no era desconocido y se estremeci¨®. Se sent¨® y estir¨® mano para encontrar que un grueso grillete estaba alrededor de su tobillo y unido a este una cadena grande que de seguro no dejaria escapar. A diferencia de otras veces no solt¨® un sollozo ni se vio afectada. No seria primera vez que se encontrara en una situaci¨®n as¨ª. Lo que m¨¢s le preocupaba era c¨®mo es que hab¨ªa llegado ah¨ª. El recuerdo de lo antes ocurrido pas¨® por su mente y pudo jurar que todo hab¨ªa sido un sue?o, pero por el olor de su cuerpo, nada m¨¢s lejos de realidad. Aparte de su aroma natural hab¨ªa dos fragancias fuertes que m¨¢s que luchar entre es seplementaban haci¨¦ndose una s bien fuerte y dominante, que remabao suya. Eso la hizo temr ante incertidumbre y al recordar que esos lobos que hab¨ªan marcado no hab¨ªan sido nada buenos con e. Le hab¨ªan hecho da?o, hab¨ªan amarrado y despu¨¦s mordido,o si e fuera un objeto. Peg¨® su espalda a pared llevando sus piernas a su pecho ys apret¨® fuerte. En serio Diosa Luna le hab¨ªa enviado a esos dos mate. Dos que no quer¨ªan. Esta vez sus ojos se llenaron de l¨¢grimas. ?No llores, demonios? otra vez voz en su cabeza y su conciencia amenaz¨® con esfumarseo siempre ocurr¨ªa cuando estaba en una situaci¨®n simr. Incluso doli¨®,o queriendo desza a undo donde estuviera a salvo. Siempre era as¨ª. No ser¨ªa primera vez que tuviese esa sensaci¨®n. C0pyright ? 2024 N?v)(elDrama.Org. ra sacudi¨® cabeza. No, no esta vez. No le gustaba estar a deriva sin saber que ocurr¨ªa con e y que despu¨¦s despertara en un lugar que no conoc¨ªa. Sab¨ªa que gracias a eso se ahorraba casi todo el sufrimiento, pero incertidumbre era letal. Sus pensamientos fueron interrumpidos por el sonido de puerta abri¨¦ndose. E se estremeci¨® y se refugi¨® m¨¢s en el borde de cama, aunque el olor que lleg¨® a e no era el de ninguno de sus dos inates, -Tranqu. Est¨¢s a salvo ¨C voz de Will no tranquiliz¨®. El beta se acerc¨® y dej¨® una bandeja deida sobre mesa. Luego se acerc¨® a ventaba y abri¨® ligeramente iluminando estancia de forma tenue. Y para sorpresa de ra pudo definir algunas cosas,o nunca antes, inas no lo dijo. En ese momento no confiaba en nadie. No sab¨ªa lo que le podr¨ªa ocurrir. -Esta en una habitaci¨®n dentro de casa del alfa en segunda nta. Es peque?a pero impedir¨¢ que salgas huyendo de nuevo- explic¨® Will acerc¨¢ndose nuevamente a e- Tuve que amarrarte por ¨®rdenes del alfa. Tanto por tu seguridado de ellos dos. ra no quer¨ªa saber eso. E quer¨ªa salir de all¨ª. -?Ahora soy una prisionera?- no pudo evitar preguntar. Will apret¨® losbios. -Solo por el momento en que se decida el destino del alfa de manada y tu posici¨®n aldo de ellos. Haces que pierdan el control y se vuelvan bestias. -Entonces yo soy culpable- peque?as l¨¢grimasenzaban a arremolinarse en sus ojos. El beta mantuvo silencio durante unos segundos. -Esta es una situaci¨®nplicada ypletamente desconocida por todos nosotros. Una loba con dos mates, dos alfas, manada es un caos ahora mismo. Por ahora es mejor que te quedes aqu¨ª tranqu. A ra no le qued¨® de otra que asentir con cabeza y enterrar su rostro entre sus piernas y otra vez volv¨ªa a ratificar que esperar a supa?ero, en ese caso dos, no salvar¨ªa de su dolor. Ser¨ªa una nueva prisi¨®n. Cuando puerta se cerr¨® mir¨®ida y pate¨® con el pie dejando ques l¨¢grimas corrieran por su rostro. Odiaba aquello. Lo detestaba. Chapter 17 Chapter 17 Will sentia que su cabeza estaba a punto de estar, sobre todo porque estaba siendo mediador en toda situaci¨®n ca¨®tica de manada. Tener al antiguo alfa a punto de morir, a sus supuestos hijos a punto de arrancarse el pescuezo remando tanto posici¨®n que por derecho les pertenece y tambi¨¦n a loba que era mate de ellos. Todo eso le sacar¨ªa canas en su ya ra cabellera, por que se pas¨® mano sinti¨¦nd empapada de sudor. Se estaba volviendo loco. Pero lo primero era lo primero. Solucionar el tema del alfa de manada eso era lo m¨¢s importante, despu¨¦s vendr¨ªa lo de Luna. Se pregunt¨® raz¨®n por que Diosa Luna le hab¨ªa otorgado a esos dos lobos a alguieno ra. Una hembra defectuosa, sin apenas personalidad y que prefer¨ªa quedarse en una esquina recibiendo castigos que levantarse en todo su esplendor. Eso siempre hab¨ªa detestado de e. Aun si era media ciega y hab¨ªa tenido una infancia un poco dura por lo que hab¨ªa o¨ªdo, al menos podr¨ªa tener m¨¢s fuerza de voluntad, pero no. Tener a alguien as¨ª en el puesto de Luna de manada, ser¨ªa una cat¨¢strofe, una que ya estaba ocurriendo. Demonios, Baj¨® escalera llen¨¢ndose de paciencia, caminando en diri¨®n a habitaci¨®n en donde hab¨ªa dejado a los hijos del alfa. Tocaba har con ellos y ver a que acuerdo se llegaba. Los dos no pod¨ªan ser alfas. Pero hab¨ªa una realidad, Ethan pod¨ªa ser su hijo, pero ten¨ªa menos derecho que Dixon, al menos a los ojos de manada. Ellos no aceptar¨ªan a un lobo que hubiera aparecido de nada simplemente a tomar un lugar con tanta responsabilidad. En cuanto a Dixon, todos sab¨ªan de su existencia y que hab¨ªa estado entrenando arduamente para ser el alfa. Un serio problema. Dio un profundo respiro y entr¨® a habitaci¨®n solo encontrando a Dixon sentado en un sof¨¢, con los ojos cerrados y cabeza recostada sobre su mano. Su ce?o estaba fruncido dolorosamente. Su cuerpo ten¨ªa marcas de pelea anterior con su hermano gemelo, sobre todo en su torso que ahora llevaba descubierto, aunque solo quedaban marcas,s heridas m¨¢s profundas hab¨ªan cerrado dado su alta recuperaci¨®n, digna de un loboo ¨¦l. Aunque en su piel hab¨ªa marcas m¨¢s finas de heridas muy viejas que mostraban por lo que su cuerpo hab¨ªa pasado. Will cerr¨® puerta con cuidado y se acerc¨® a ¨¦l con el mayor sigilo. Alfa se detuvo a una distancia prudente viendoo este abr¨ªa los ojos, mostrando sus orbes dorados en unas cuencas enrojecidas. Que? solt¨® Dixon con un tono de voz algo cansado. Will trago en seco. No lo conoc¨ªa por lo que no sab¨ªa c¨®mo reionar¨ªa. (D¨®nde se encuentra su hermano? Ante menci¨®n de vllo Dixon gruno. No lo vuelvas mar asi dnte de mi No ten¨ªa conocimiento de ning¨²n hermano, fio lo *eparo tan f¨¢cilmente, y menos dejar¨¦ que tome lo que es m¨ªo, despu¨¦s de todo por lo que pas TAS ANOS de L amiento, de estar separado de todo lo que conoc¨ªa. De no poder cerrar 10% noirs y dorinir Tranquilo una s noche si punsar que niana tendris otra ronda de golpes y heridas. No-solt¨® lo ¨²ltimo mostrando tan peligrosamente sus colmillos que Will retrocedi¨®. Content ? N?velDrama.Org 2024. -Lo siento, alfa, no fue mi intenc¡­ -¨¦l est¨¢ en una des celdas ¨C lo interrumpi¨® Dixon ¨C Lo mand¨¦ a encerrar, no tengo paciencia para tratar con ¨¦l y menos cuando trata de quitarme esto y a mi mate. Will se espero que eso ocurriera. Ethan pod¨ªa ser promado hijo del alfa, pero en el fondo era un total desconocido, ro que le har¨ªan caso a Dixon. ¨C La verdad es que hay un tema que tengo que har con los dos ya que el alfa hab¨ªa tomado cartas en el asunto hab¨ªa que pasar al n B. Dixon alz¨® cabeza fulmin¨¢ndolo con sus ojos entrecerrados. -?Me est¨¢s diciendo que tengo que verle cara de nuevo a ¨¦l? -Alfa, es algo importante, tiene que ver con su mate. Estuve investigando y vida de e puede estar en peligro, en caso que desee deshacerse de ¨¦l. Dixon pod¨ªa estar sumamente molesto pero no era un lobo est¨²pido. Sab¨ªa lo inteligente que era el beta por lo que se levant¨® del sof¨¢. -S¨ªgueme. Solo porque es ese tema iremos a verlo pero que no vuelva a repetirse. Will asinti¨® y lo sigui¨®, agradeciendo que su alfa no fuera tan cerrado de menteo el anterior. Caminaron atravesando manada dondes miradas recayeron en el nuevo alfa y en su cuerpo que apenas se hab¨ªa dedicado a cubrir. Las miradas des hembras danzaban entre celos, ilusi¨®n y deseo, y quiz¨¢s algo m¨¢s que Will no pudo definir. Se preocup¨® por ra, si ante lo hab¨ªa tenido dif¨ªcil, ahora ser¨ªa peor, pero no era en algo en lo que le tocaba meterse, Despu¨¦s de unos minutos llegaron as mazmorras alejadas de manada y entraron. El olor a humedad invadio sus fosas nasales. No era un lugar usado con regridad, pero todo indicaba que por el momento si lo ser¨ªa. Avanzaron casi hasta el final donde encontraron a Ethan sentado en el suelo con espalda recostada contra pared. -Oh, hermano, te arrepentiste de tu decisi¨®n tan pronto-solt¨® con ironia Ethan alzando una ceja. Dixon gru?¨® mostrando sus dientes, aunque contrndo sus m¨²sculos. ¨C Ha r¨¢pido Will ¨C le orden¨®. El beta pod¨ªa sentiro estancia se llenaban des feromonas de esos dos machos que querian arrancarse el cuello por lo que su espalda estaba toda empapada de sudor. Lo primero es que, si pudieran dejar de hacer eso, ser¨ªa lo mejor ¨C recibi¨® mirada acusadora de los gemelos ¨C Eso si quieren que su mate se mantenga viva. Ante lo dicho fueo si sus feromonas se esfumaran. Era incre¨ªbleo los machos pod¨ªan cambiar cuando se trataba de su pareja destinada. Explica mejor Ethan se le adnt¨® a su hermano, y ya se habia levantado y agarrado los Darrotes apretandolo entre sus inanos. Verin s Diosa Luna los paso a ustedes dono mate de misma loba por algo ser¨¢ Yo inisio ninguno de los dos puede ahora vivir sin e, es lo mismo para e sin ustedes clos motina Es posible que incluso no puedan marcar con su mordida cada uno por separado. ¡± N octeurde on danu prave selle intent¨® ser lo m¨¢s expl¨ªcito posible Dixon mir¨® a su hermano -Eso significa que los dos tenemos que estar vivo para que elzo estepleto y e no muera Si-afirm¨® el beta. ¨C Perfecto-el alfa alz¨® una ceja ¨C Entonces t¨² te quedas aqu¨ª hasta que seas necesario. Y diciendo esto Dixon dio media vuelta en diri¨®n a salida sin intenciones de dejar salir al lobo. Solo necesitaba que ¨¦l estuviera vivo, nada m¨¢s. Will sacudi¨® cabeza y sali¨® corriendo detr¨¢s del alfa dejando a Ethan nuevamente solo, pero llegando a salida un guardia entr¨® corriendo ¨C Alfa, beta- jadeaba- tengo una noticia importante. El antiguo a¡­ acaba de morir. Y as¨ª los nes de Dixon de ir a ver a su mate se tendr¨ªan que azar. Primero tendr¨ªa que enterrat a su padre, ese por el que nunca hab¨ªa tenido sentimientos de cari?o, Chapter 18 Chapter 18 El alfa hab¨ªa muerto muerto Ante aques pbras Ethan fue el que se qued¨® sin aliento. -?Qu¨¦?- no pudo evitar decir enterrandos manos tan fuerte en los barrotes que se pusieron ncas y su rostro p¨¢lido ¨C ?C¨®mo que muri¨®?- su expresi¨®n cambi¨® de pronto a una de odio y furia contenida. Will lo mir¨® por encima del hombro, hab¨ªa amargura en ¨¦l. -El alfa estaba muy enfermo. Esto era algo que esper¨¢bamos hac¨ªa mucho tiempo. Ya era bastante el tiempo que hab¨ªa durado en su estado. -Pero, pero yos pbras casi no sal¨ªan de boca de Ethan. -?Qu¨¦? ¨C esta vez fue Dixon el que habl¨®, su voz fue tan fr¨ªa que los presentes tragaron en seco ¨C Acaso ten¨ªas idea de matarlo t¨² mismo-buf¨®- Siento decepcionarte pero ¨¦l es era de esos lobos que siempre romp¨ªan tus nes. Y diciendo esto se encamin¨® a salida seguido del beta y el guardia dejando a Ethan aun en celda. el grito del lobo reson¨® en toda estancia estremeciendos paredes y ¨¦l cay¨® de rodis en el suelo, sintiendo que le faltaba el aire tanto por frustraci¨®no por el dolor. -Lo siento, lo siento- se apretaba el rostro evitando que l¨¢grimas corrieran por su rostro. Algo que hab¨ªa venido neando desde hac¨ªa mucho tiempo se hab¨ªa desvanecido as¨ª sin m¨¢s de sus manos y al final se quedabao cuando tuvo su primer recuerdo, sin nada ¨C Disc¨²lpame, madre. *** Dixon mirabao el cuerpo de su padre, el anterior alfa era apuesto en tumba cavada con antci¨®n para ¨¦l yo tierraenzaba a cubrirlo despu¨¦s. En su coraz¨®n apenas si sentia aprensi¨®n o alg¨²n sentimiento de dolor hacia ese lobo. No lo quer¨ªa no lo apreciano padre. No hab¨ªa estado ah¨ª el tiempo suficienteo para sentir su calor. As¨ª que solo era una masa muerta de huesos y m¨²sculos que hab¨ªa pasado al otro mundo dej¨¢ndole una monta?a de responsabilidades y problemas. A su alrededor pod¨ªa ver a manada desfallecida del dolor ante p¨¦rdida, pero no eran todos realmente, muchas des miradas estaban posadas en ¨¦l y en su rei¨®n y ¨¦l sab¨ªa c¨®mo actuar bien. Por lo que, aunque no dejo salir l¨¢grima alguna no mostr¨® desprecio y espero hasta que el ritual terminar¨¢ para retirarse lo antes posible para no tener que escuchars pbras de consuelo que para ¨¦l no significaban nada. Pronto sinti¨® al beta detr¨¢s de ¨¦l y se pregunt¨® si su vida desde ahora ser¨ªa as¨ª. Tenerlo todo el tiempo pegado a su espalda. Se dej¨® caer en el sof¨¢ de spletamente agotado. Terrible d¨ªa estaba teniendo Alfa, desea algo? Will le pregunt¨® por cortes¨ªa abriendo ventana dejando que brisa surve de noche enfriar¨¢ habitaci¨®n y sacudiera el cabellorgo y negro del lobo m¨¢s jovens. Dixon abrir los ojos sin darse cuenta en qu¨¦ momento los hab¨ªa cerrado -Si. Quiero algo. Ir a ver a mi mate-dijo sin el tono de odio de antes que hab¨ªa usado referente a e. Will lo miro detenidamente y no parec¨ªa que le fuera a hacer da?o -?Ya acept¨®? ¨C pregunt¨® dudoso ¨C Digo, noo mate de los dos. Sinoo lo que es, una hembra fr¨¢gil ¨C Exclusive ? content by N(?)ve/l/Drama.Org. -No me lo tienes que repetir dos veces. Se lo que hago-Dixon se levant¨® exhndo todo el aire de sus pulmones ¨C No voy a hacerle nada. Solo quiero ir a ve. Acaso no puedo. El beta retrocedi¨®. -Es su mate. ro que puede. Solo recuerde¡­ ¨C Se lo que tengo que recordar. Antes act¨²e as¨ª porque oli a otro macho en e y saque conclusiones no que deb¨ªa. Y ese macho es mi hermano y tambi¨¦n su mate, es l¨®gico que e respondiera a ¨¦l. T¨² mismo lo dijiste antes, que e es una loba que no ha tenido rci¨®n con ninguna. Creo que ahora puedo conversar con e- se levant¨® lentamente. Will pens¨® que este alfa era bastante severo con algunos asuntos, pero loprendi¨®. Ni el mismo tolerar¨ªa que su loba, su mate se hubiera revolcado con otros lobos antes de llegar con ¨¦l. La Diosa Luna los hab¨ªa preparado para encontrar a sus mates a una edad tan joven por lo que solo deb¨ªan esperar y tener paciencia. Antes de ir a ver a su loba Dixon paso por el ba?o y se dio una dicha r¨¢pido enjuagando hasta su cabello, sentia mugre pegada a ¨¦l y el olor de tierra que hab¨ªa cubierto el cuerpo de su padre. Una vez que sali¨® se sinti¨® mucho mejor y fresco y con solo un pantal¨®n y una camisa que no se molest¨® en abrochar se dirigi¨® a ver a ra. Al detenerse dnte de puerta encontr¨® que hab¨ªa mucho silencio dentro, incluso usando su o¨ªdo no sinti¨® movimiento alguno y todas sus rmas se activaron. La hab¨ªa dejado bien sujeta con cadera, en una habitaci¨®n bien resguardada y adem¨¢s en segunda nta, pero despu¨¦s de ver que e se hab¨ªa liberado f¨¢cilmente anteriormente cualquier cosa podr¨ªa ser. R¨¢pidamente abri¨® puerta para encontrar habitaci¨®npletamente en penumbras, apenas luz de luna entraba por ventaba abierta. Aspir¨® y a¨²n estaba all¨ª el olor de e y gir¨® su rostro en diri¨®n a cama. La silueta peque?a se desvanec¨ªa entres sombras pegada a pared, hecha un ovillo que respiraba lento y pausado,o si estuvierapletamente dormida. Dixon cerr¨® puerta tras ¨¦l y se acerc¨® a cama para sentarse en el borde. La loba no pareci¨® inmutarse por este hecho. Permaneci¨® en misma posici¨®n sin abrir los ojos. El lobo admir¨® su rostro cubierto en parte por su cabello y apart¨® un grueso mech¨®n con su dedo. Antes no se hab¨ªa detenido a mira con detalle dado su nivel de frustraci¨®n y rabia. E era muy joven, y aunque sab¨ªa su edad se notaba que no hab¨ªa desarrodo acorde a su tiempo. Susbios estaban resecos, pero no por ahora, sino se notaba que, desde antes, su cabello erargo, aunque le faltaba el brillo natural. Su cuerpo tambi¨¦n era muy peque?o y delgado, necesitar¨ªa mucho m¨¢s alimento, eso si queria soportar rcionarse con ¨¦l de forma intima. No hab¨ªa tenido rciones sexuales todav¨ªa dado que su entrenamiento nunca le hab¨ªa dado cabida, pero era consciente de su alto livido sexual y no sab¨ªa si e podria soportarlo. El olor a coinida lleg¨® a su nariz y se gir¨® d¨¢ndole espalda a e, encontr¨® que los tos con los alimentos que antes le hab¨ªan enviado estabali desparramados en el suelo sin haber sido tocados para ingerir. Solo que en ese momento no se dio cuenta que unas garras se acercaban a su cuello por detr¨¢s y el brillo de sus orbes rojos se proyectaron en su diri¨®n. Chapter 19 Chapter 19 -Sigue corriendo. No te detengas. Vas muy lento. Un cachorro de 10 anos escuchaba a su espalda, ¨®rdenes, y m¨¢s ¨®rdenes, que lo incitaban a continuar movi¨¦ndose, aun cuando su cuerpo ya no soportaba m¨¢s,s heridas en su piel eran profundas, haciendo que sangre corriera y manchara el suelo, dejando un rastro detr¨¢s de ¨¦l. Porque si, no importaba su estado, si se sent¨ªa mal, si estaba herido, si no hab¨ªa descansado, si era un simple cachorro. Estaba obligado a entrenar hasta que el sol se desvaneciera y m¨¢s all¨¢. As¨ª hab¨ªa sido ense?ado y entrenado desde que ten¨ªa memoria. Sin el amor de una familia, sin saber que era ser abrazado, o cuidado despu¨¦s desrgas jornadas de entrenamiento donde ni siquiera le daban suficienteida para saciar su hambre. Por lo que, Dixon solo hab¨ªa desarrodo sus instintos, no sus sentimientos. As¨ª que cuando percibi¨® sensaci¨®n de amozaba contra ¨¦l y algo rozando contra su cuello, se gir¨® con fuerza, agarrandos dos manos que encontr¨® en su camino y estrendo el cuerpo de su agresor contra pared. Un gru?ido de advertenc¨ªa sali¨® de su garganta mostrando sus colmillos. Un gemido femenino junto a un sollozo lo hizo disminuir levemente su fuerza y no ser lo realmente violento que era. Baj¨® mirada para encontra con h¨²meda y azda de ra que se encogia de miedo, mientras las l¨¢grimas corr¨ªan por sus mejis. -Lo siento, lo siento-dijo e apretando susbios en una fina l¨ªneaenzando a temr No me hagas da?o. Dixon entrecerr¨® los ojos pregunt¨¢ndose si aquello que hab¨ªa sentido a su espalda hab¨ªa sido su imaginaci¨®n, o paranoi de ¨¦l de tanto tiempo estando alerta. Aunque, solo estaba con el su mate, y e no podr¨ªa hacerle da?o. Su mente intentaba procesar una respuesta que no lleg¨®. -No te voy a hacer da?o-le dijo ¨¦l escondiendo los colmillos y rjando un poco expresi¨®n en su rostro, dejando una m¨¢scara fr¨ªa. Lentamente fue soltandos mu?ecas de loba y los brazos de e cayeron aldo de su peque?o cuerpo,o si estos pesaran una tonda. ra se movi¨® intentando alejarse de ¨¦l hacia esquina donde estaba antes haciendo que el sonido de cadena inundara el lugar. Dixon hab¨ªa mandado a encerrar con intenci¨®n de que e no escapara. No se imagin¨® que el beta hubiera sido tan literal, mas no quitaria el grillete, al menos no hasta que estuviera seguro que e no saldr¨ªa corriendo de all¨ª. Content ? N?velDrama.Org 2024. Dixon rj¨® un poco su cuerpo y se sent¨® m¨¢s c¨®modo sobre cama. Podr¨ªaenzar a intentar rcionarse con e, aunque no se imagin¨® que su encuentroenzara as¨ª. E estaba hecha una peque?a b de temres y l¨¢grimas en una esquina. Y no pod¨ªa decir que no le molestaba el sonido. Acostumbrado a no permitirse llorar, el solo acto lo indignada. Solo que por e tuvo paciencia. ¨C ?Puedes verme? ¨C le pregunt¨® ¨¦l queriendoprobar lo que hab¨ªa dicho el beta anteriormente. ra trag¨® un gemido y abraz¨¢ndose un poco m¨¢s sus piernas al pecho neg¨® lentamente despu¨¦s de unosrgos segundos. Sus ojos estaban dispuestos al vac¨ªo. ?Es as¨ª desde que eras cachorra?- ¨¦l sigui¨® queriendo saber m¨¢s, al inenos e le estaba respondiendo ra no respondi¨® al momento, asintiendo despu¨¦s. Dixon se apret¨® barbi, nunca hab¨ªa oido de un casoo ese, los lobos no solian nacer con ese tipo de defecto. Penso en todass preguntas que quer¨ªa hacerle a e, pero termin¨® en lo que realmente le interesaba. Ya tendria tiempo m¨¢s adnte de saber su pasado. -Sabes que somos mate-enz¨® a decir notando que e se pon¨ªa tensa- No te voy a rechazar. -Antes¡­ lo iba a hacer voz de e temba y sonaba muy baja. Dixon inclin¨® cabeza, su cabello aun h¨²medo acarici¨® su hombro -S¨ª, porque pens¨¦ que te hab¨ªas revolcado con media manada. Ten¨ªas el olor de otro macho sobre ti- der¨® ¨¦l sin reparo. ra neg¨® con cabeza, pero no dijo nada por lo que Dixon prosigui¨®. -El olor que ten¨ªas era el de mi hermano. El tambi¨¦n resulta que es tu mate- apretaba los dientes inconscientemente ¨C Es un asunto con el que estamos tratando. ra lo escuchaba tratando deprender. Al menos ya sab¨ªa algunos detalleso que eran dos lobos, eran hermanos y los dos estaban buscando. -?D¨®nde¡­ est¨¢ ¨¦l?- se atrevi¨® a preguntar. Dixon frunci¨® el ce?o. -En d¨®nde est¨¦ est¨¢ vivo. Ahora que est¨¢s marcada por el olor de los dos, ninguno puede estar lejos- no toc¨® el tema de terminar el ece pues no le gustaba para nada idea departir a su loba en la misma cama con otro macho. E hizo un leve movimiento de cabeza. -?Por qu¨¦ preguntas? ?Lo prefieres a ¨¦l?- Dixon no vacilo en preguntar de forma un poco brusca. ra se crisp¨® e intent¨® pegarse m¨¢s a esquina. -?Me tienes miedo? ¨C el alfa sab¨ªa respuesta mas no se contuvo de hace. No recibi¨® respuesta, pero el silencio fue m¨¢s que suficiente. La loba estaba sumamente tensa alrededor de ¨¦l, lloraba, ped¨ªa perd¨®n. Ten¨ªa que reconocer que hab¨ªa sido brusco con e desde un inicio, sin embargo, e era su mate. Y as¨ª responder¨ªa, porque naturaleza no enga?aba. Y dej¨® salir un poco de sus feromonas en diri¨®n a e Al momento, respiraci¨®n de raenz¨® a hacerse m¨¢s intensa y sus mejis tomaron una coloraci¨®n rojiza. Apret¨® susbios para no dejar salir un gemido, as¨ªo sus muslos ante sensaci¨®n de cosquilleo en su vientre y su sexo. Su cuerpo se estaba calentando en respuesta as feromonas del macho, de su mate. Y no quer¨ªa eso, pero no pod¨ªa luchar contra su instinto, ese que era m¨¢s fuerte que e Dixon aprovech¨® que e parecio perder fuerza para inclinarse y agarra de mu?eca atray¨¦nd hacia e El cuerpo desnudo de loba cay¨® sobre su regazo y ¨¦l odo a horcajadas contra el -No, no- e intentaba decir entre jadeos estremeci¨¦ndose ante cada toque de los dedos del alfa sobre su piel. Erano s de electricidad que le pon¨ªan cada vello de punta y hac¨ªan humedecerse a¨²n m¨¢s. -Shhhh- Dixon mand¨® a car poniendo cadera de e de forma que eri¨®n que ese estaba formando en su pantal¨®n quedara contra el sexo desnudo de e- Eres mi mate. No debes tenerme miedo- sonaba molesto por ese hecho y eso solo hacia temr. Pudo sentir los pezones ya duros rozar contra su pecho y era una sensaci¨®n incluso nueva para ¨¦l que se sinti¨® realmente centera. El cuerpo de e era tan diferente al de ¨¦l, tan peque?o, suave, duro y caliente ens zonas que necesitaba estarlo. La agarr¨® de nuca y atrajo el rostro de e hacia el de ¨¦l. ra no se notaba contenta por el hecho de estar en esta posici¨®n, tampoco lo rechazaba del todo. -Ya te dije que no te har¨¦ da?o. ?Por qu¨¦ sigues llorando?- Dixon intent¨® calmar su tono de voz pensando que estaba hando con su loba, no con otros machos, y una loba que estaba asustada de ¨¦l. ra neg¨® con cabeza en¨¦rgicamente y su cabello se peg¨® a su rostro. -Eso es¡­ ahora-solloz¨®- Despu¨¦s¡­ despu¨¦s¡­ volver¨¢n a¡­ hacerme da?o. Dixon cerr¨® los ojos con paciencia. La verdad es que no era su intenci¨®n hacerle da?o a e, m¨¢s no era algo que simplemente pudiera contrr. Era un lobo violento por c¨®mo hab¨ªa sido criado, ten¨ªa un instinto muy desarrodo para mantener el control. No ser¨ªa algo f¨¢cil y menos con su hermano dando vueltas. ¨C No lo har¨¦- dijo ¨¦l acercando su boca a de e- Ahora d¨¦jame probarte. Eres mi mate, nuestros cuerpos se est¨¢n mando. Y aunque ra quer¨ªa creer en sus pbras algo dentro de e no estaba muy convencida, solo que su cabeza no pensaba bien en ese momento. Era su celo provocado lo que estaba al mando y algo m¨¢s. Chapter 20 Chapter 20 A pesar de que no quer¨ªa sentirse as¨ª, no pod¨ªa evitarlo. Su cuerpo estaba respondiendo as feromonas ricas y densas de su pareja, as manos que recorr¨ªan su cuerpo desnudo, a su lengua que jugaba en su o¨ªdo y ahora se deszaba por su cuello,miendo su piel peda de gotas de sudor,o si fuera lo m¨¢s dulce que existiese. Dixon hab¨ªa acotado sobre cama y se hab¨ªa odado entre sus piernas haciendo que su eri¨®n cubriera se frionara con el sexo ahora h¨²medo de e. ra gemiastimeramente ante cada roce. Su mente dec¨ªa que no, que ten¨ªa miedo, que no quer¨ªa aquello, pero su cuerpo era otra cosa. L¨¢grimas corrieron por sus mejis presa del miedo,o siempre. E era tan d¨¦bil, tan d¨¦bil, tan d¨¦¡­ ?Ap¨¢rtate?> sinti¨® voz en su cabeza y tras un fuerte dolor de cabeza se sinti¨® hundi¨¦ndose en un vac¨ªo oscuro y sin fondo que de alguna forma hizo sentir reconfortada. As¨ª que cerr¨® los ojos y se acurruc¨® all¨ª, en ese escondite de su mente sin importarle nada m¨¢s sintiendo un chasquido de lengua que no supo de donde vino. Dixon estaba tan enfrascado enmer piel de loba desz¨¢ndose hasta agarrar el pecho de e que no se percat¨® cuando coloraci¨®n de los orbes de ra se fue tornado de un rojizo intenso. La excitaci¨®n del alfa lo ten¨ªa duro y jadeante. Su boca ten¨ªa el pecho de la loba dentro ym¨ªa sin cesar el peque?o pez¨®n rojo e hinchado. Sus colmillos pinch¨¢ndolo de forma atrevida. Se sent¨ªa tan bien hacer aquello, oler fragancia de loba que era suya, era tan dulce, tan delicioso. El alfa nunca hab¨ªa tenido oportunidad de sentirse asi, tan bien, tan satisfecho con algo, algo que le pertenecia, algo a lo que aferrarse. Solt¨® el pez¨®n para ir hacia el otro pecho, pero una mano se aferr¨® al cabello en zona de su nuca y su cabeza fue tirada hacia arriba. Susbios fueron cubiertos por unos m¨¢s suaves y ¨¦l se estremeci¨®. Su pecho se infl¨® al saber que su loba lo habia besado. Se od¨® sobre e, dejando caer su peso entre sus piernas y se deleitoiendo su boca, enredando su lengua con de eenzando una bata a ver qui¨¦n tomaba el control que lo hizo grunir en su garganta. De e haberlo estado rechazando ahora luchaba con ¨¦l en medio de un beso, algo que realmente lo confund¨ªa, pero en su estado no estaba para pensar. Solo deseaba ahogarse en el cer que e le ofrec¨ªa. Su lengua recorri¨® toda cavidad de su mate de formapleta, deleit¨¢ndose con el sabor dulce de e. El olor que e desprendia lo ten¨ªa dolorosamente duro y no pudo evitar bajar su mano y abrir bragueta de su pantal¨®n. Su eri¨®n golpe¨® su vientre entre los dos y el l¨ªquido preserninal caliente salpico sobre el sexo de e haci¨¦nd gemir. El alfa baj¨® nuevamente cadera y cuando el calor h¨²medo de e lo roz¨® Dixon pens¨® que perder¨ªa el control Su cuerpoenz¨® a temr ys ganas de enterrarse en e fue tan fuerte que tuvo que utilizar toda su fuerza de voluntad Era verdad que nada se lo imped¨ªa, pero Apenas conocia y si praba de seguro quernapletar el ece, y por lo que le hab¨ªa dicho al beta antes, eso le har¨ªa a¨²n m¨¢s dario Sin embargo, auhi podia haver que ambos se sintieran bien. Apenas soli¨® boca de loba y A del hombro para gira boca abajo Fue tan r¨¢pido que no pudo ver el color de los ojos durilor love sonried P susbies princi¨®n de e ahora se restrego contra los gl¨²tros redondos y movi¨® su cadera sobre ellos aumentando fri¨®n haci¨¦ndolo gemir. Agarr¨® cadera de ra y alz¨®. Introdujo su miembro entre los muslos de e donde losbios ¨ªntimos y h¨²medos lo envolvieron, jade¨® echando cabeza hacia atr¨¢s ante de ces que lo recorri¨® y tens¨® cada m¨²sculo de s¨´ cuerpo. Solo no se espero que los muslos de e se apretaran y su caderaenzara a moverse de adnta hacia atr¨¢s. Los dedos de ¨¦l se apretaron contra piel de e, sus garraspletamente desenfundadas dejaron ligeras heridas, pero ninguno se dio cuenta. Dixon estaba sumido en su cer yenz¨® un vaiv¨¦n roz¨¢ndose contra e con fuerza casio si estuviera pr¨¢nd. La humedad cubr¨ªa su miembro palpitante anunciando que no tardaria dem familiarizado con sensaci¨®n de ser estimdo por alguien m¨¢s y pod¨ªa decir que era gloriosa. El alfa jade¨® y se inclin¨®miendo zona de nuca de ra, donde su cuello mostraba una marca de mordida que ten¨ªa un olor que no era el de ¨¦l. Era el de su hermano y eso lo hizo grunir. Sus enc¨ªas picaron y abri¨® boca. Sus colmillos crecieron en toda extensi¨®n y aunque no ser¨ªa en ece completo dado que no anudar¨ªa dentro de e marca permanecer¨ªa en su piel. As¨ª que los enterr¨® del otrodo ganando un gemido por parte de su mate. Y eso hizo ue su cuerpo se estremeciera. El sabor de sangre de su loba fue potente y dulce recordando cuando hab¨ªa mordido antes, esta vez a¨²n m¨¢s profundo. La temperatura dentro de ¨¦l se elev¨® llev¨¢ndolo al orgasmo. Su mente se puso en nco mientras daba una ¨²ltima estocada contra cadera de e y se derramaba entre sus muslos. A Dixon le tom¨® un tiempo considerable dejar que su cuerpo dejara de temr para soltar el cuello de e y levantarse de su cuerpo que hab¨ªa quedadopletamente tendido. Se sinti¨® realmente agotado y se gir¨® boca arriba aldo de e, jadeando con boca abierta y su pecho pedo de sudor subiendo y bajando. Pas¨® un brazo por encima de sus ojos intentando tomar aire. Su eri¨®n descend¨ªa lentamente, aunque hab¨ªa un ligero nudo en base dado el orgasmo, aunque este era peque?o dado que no hab¨ªa anudado a su pareja. Al menos estaba satisfecho con habe marcado con su olor. Y no se dio cuenta, pero su cuerpo se fue rjando hasta que se quedo dormido envuelto en el olor de ambos mezdos. Exclusive ? content by N(?)ve/l/Drama.Org. A sudo, ra no se hab¨ªa movido hasta que alz¨® cabeza y se recarg¨® sobre sus codos. Sus ojos completamente rojos entrecerrados se dirigieron al lobo con respiraci¨®n ya pausada y constante. A diferencia de otras veces su mirada se enfocaba cada vez m¨¢s. Al menos ellos sirven para algo ¨C e inclin¨® cabeza con los ojos entrecerrados. Su voz apenas era un susurro ¨C Saquemos el mejor provecho de esto se rmi¨® losbios ¨C Despu¨¦s¡­ solo tengo que tornar yo el control de una m*****a vez. Sus ojos briron antes de levantarse de cama para secarse el semen sobre sus muslos y abdomen. Pudo escuchar muy a lo lejos un aullido y sacudi¨® cabeza en diri¨®n a ventana, Ese sonido proven¨ªa de su otro mate. De seguro ya sab¨ªa que el cuerpo de e habia sido marcado por el a Se llev¨® mano al cuello palpando inaria de mordida que se encontraba all¨ª y frunci¨® el Do, no era superficial hab¨ªa hecho con intenciones que dejara una muy buena Thatra Lobos territoriales en PXPSO. Despu¨¦s, agarr¨® una des s¨¢banas y se levant¨® de cama. Pudo escucharo el alfa protestaba gru?endo entre sue?os ante p¨¦rdida del peso en cama y que fragancia de su mate se alejara. Eso no impidi¨® que e caminara y se sentara envuelta en una des esquinas del cuarto lo m¨¢s lejos del lobo y cerr¨® los ojos. D¨¢ndole el camino libre a su parte m¨¢s d¨¦bil. Esa que de seguro llorar¨ªa en cuanto se despertara y e que tendria que aguantar.1 ra solo deseaba ser libre de una vez por todas, y utilizar¨ªa todos los medios posibles. Como si tendr¨ªa que utilizar a sus dos mates para renunciar luego a ellos. Chapter 21 Chapter 21 Dixon no recordaba ¨²ltima vez que hab¨ªa dormido tan bien, porque nunca antes lo hab¨ªa hecho. Siempre hab¨ªa alguien que lo despertaba de forma brusca y hasta violenta. Abri¨® sus ojos encontrando un techo para nada familiar y record¨® los ¨²ltimos sucesos en su vida. En c¨®mo hab¨ªa llegado a manada. Como se hab¨ªa hecho alfa. En llegada de su hermano En muerte de su padre¡­ y en el encuentro por fin con su mate. Su mate. Se levant¨® de golpe al sentir el olor de e muy a lo lejos. Gir¨® cabeza busc¨¢nd al no encontra a sudo imagin¨¢ndose peor escena. Que e hubiera escapado de nuevo. Sinti¨® algo de alivio al ve recostada en una esquina hecha un ovillo envuelta en s¨¢bana. Su posici¨®n no era nada c¨®moda para dormir, pero parec¨ªa rjada. Dixon se levant¨® de cama y se arregl¨® el pantal¨®n. No toleraba que e estuviera durmiendo all¨ª. Se supon¨ªa que e deb¨ªa haber despertado a sudo, donde ¨¦l despertar¨ªa, leer¨ªa boca y volver¨ªa a marcar su cuerpo con su olor y besos. Pero no, e parec¨ªa tener un don especial para molestarlo, aun cuando en noche¡­ e hab¨ªa estado al principio renuente y despu¨¦s, m¨¢s dispuesta de lo que imagin¨®. Al parecer ya lo estaba aceptando, entonces¡­ Se detuvo dnte de e y se arrodill¨®. La respiraci¨®n estable de loba le indic¨® que estaba realmente dormida y extendi¨® mano para acariciarle cabeza. En eso los ojos de e se abrieron de golpe y se fijaron en el rostro de ¨¦l. Una mueca de terror se mostr¨® en sus friones y otra vez sus orbes se llenaron de l¨¢grimas. -No, no me hagas da?o ¨C solloz¨®. Dixon cerr¨® los ojos y alejando su mano. Estaba teniendo que recurrir demasiado a su paciencia con e. -Ya te dije no que no voy a hacer dano- agarr¨® del hombro y tir¨® de e hacia adnte. La cadena larga en su tobillo son¨® ante el movimiento de forma suerte. La loba se removi¨® pensando que le har¨ªa algo, o terminar lo de anoche que no recordaba en que ha concluido. No, no se sacudi¨® con violencia mientras el lobo alzaba sobre su hoinbro y caminaba en diri¨®n al ba?o. Solo nos vamos a ba?ar. Estate quieta- nalgue¨® con algo m¨¢s de fuerza nalga de e ganando un gemidostimero que hizo quedarse quieta. As¨ª estaba mejor. La dej¨® sentada en medio de ba?era paraenzar a llena, sin darse cuenta que e hab¨ªa desenfundado sus colmillos. Con un r¨¢pido movimiento los enterr¨® en mano de ¨¦l sac¨¢ndole sangre. Dixon gruno m¨¢s 110 se movi¨® Solo mir¨® i¨®n rebelde de su pareja teinblorosa con los ojos azules llenos de l¨¢grimas. Sue silono fue autoritario y demandante oblig¨¢nd a e a abrir boca, enfundar sus Caninos y retroceder peg¨¢ndose al otro bordo de banera Su cuerpo hecho un mar de Temblores. Vas a golpetme? sus pbrus eran atropedas y cargadas de miedo Dixon, que imitaa yamalizabalduto ou si mano que llev¨® a su bora y ant¨® sangre que sal¨ªa de sus heridas neg¨® con cabeza. ¨C Acaso crees que por cualquier cosa te voy a golpear. ?Me veo tan salvaje?- despu¨¦s de decir esto record¨® que e no era capaz de ver- No soy una bestia maltratadora. Nunca he golpeado debidamente a una hembra y no creo que me encuentre en alguna situaci¨®n que me obligue a hacerlo. Quita esos pensamientos de tu cabeza. Dixon abri¨® p para que ba?eraenzara a llenarse de agua que corri¨® hasta los pies de loba. Por el flujo se llenaria bastante r¨¢pido. ra por su parte se mord¨ªa u?a nerviosa dejando de llorar. Hab¨ªa detectado que sus ojos ve¨ªan un poco m¨¢s n¨ªtido por lo que pudo definir los detalles del lobo con m¨¢s ridad, as¨ªo su tama?o y su cuerpo definido. Solo que no lo dir¨ªa. Will de seguro le hab¨ªa dicho sobre su deficiencia. Asi era mejor. No se dijeron nada mientras el agua llenaba tina, y cuando esta lleg¨® a mitad el lobo retir¨® su ¨²nica prenda yenz¨® a meterse dentro en el otro extremo. ra baj¨® su cabeza aunque ya hab¨ªa tenido una ojeada del miembro del lobo y era grande y grueso aun sin estar erecto. La noche anterior recordaba haberlo sentido cintra t, pero en vida real era m¨¢s impresionante. Con lo peque?a que era e tem¨ªa que pudiera hacerle da?o a hora del sexo. Y m¨¢s si eran dos. Eso pudo a¨²n m¨¢s nerviosa. Dixon termin¨® de sentarse y sus piernas quedaron a cadado de loba. La tina era grande, pero ¨¦l tambi¨¦n lo era. Le hubiera gustado tener a loba contra su pecho para deleitarse con el olor de e. Quiz¨¢s era mejor no insistir. -Eres extra?a- no pudo evitar decir. ra alz¨® cabeza para despu¨¦s baja de nuevo. -?Por qu¨¦ lo dice? -Anoche¡­ estuviste muy dispuesta, me aceptaste y hasta me besaste, pero hoy¡­ apenas si resistes mi contacto ¨C no era una acusaci¨®n, m¨¢s bien, hab¨ªa curiosidad en sus pbras ¨C Eso si¡­ -Yo no te bes¨¦ ¨C ra se mordi¨® losbios. Dixon alz¨® una ceja. ¨C Acaso pretendes jugar conmigo. Me besaste, me agarraste fuerte del cabello y hasta despu¨¦s los dos pasamos muy bien. T¨² misma iniciaste paste de eso. Las pbras de ¨¦l no coincid¨ªan con lo que ra ten¨ªa en su mente. Erao ocurr¨ªa otras veces que hab¨ªa algunas mentales en su cabeza que no pod¨ªa recordar. No volvi¨® a abrir la boca y aunque el alfa le pregunt¨® otras cosas ellos, simplemente no respondi¨®. Una hora m¨¢s tarde, despu¨¦s de que hab¨ªa sacado de tina, hab¨ªa secado su cuerpo tembloroso y casi tuviera queer obligada porque el alfa no se ir¨ªa sin que eiera lo suficiente, ra por fin se qued¨® s en habitaci¨®n. Afueraenzaba a llover y por los truenos anunciaba que ser¨ªa a¨²n m¨¢s fuerte. Content ? N?velDrama.Org 2024. E recogi¨® sus piernas recostando su espalda a pared sobre cama. Otra vez estaba encerrada y amarrada. El grillete en su tobillo no hab¨ªa sido retirado. El alfa no confiaba en e y bien que no lo hac¨ªa. E buscar¨ªa una forma de salir de all¨ª. Aunque volver con su padre¡­ tampoco era una buena opci¨®n. Suspiro sinti¨¦ndose agotada y pregunt¨¢ndoseo estar¨ªa el otro lobo. Ese que ahora tambi¨¦n era su mate y estaba encerrado en una celda. No erao si quisiera verlo, pero de igual fornia EL era su pareja destinada y se preocupaba de alguna forma por ¨¦l. Sacudi¨® cabeza y tembl¨® ligeramente recordando el miedo que le ten¨ªa cuando un mareo invadi¨® de pronto aun cuando estaba sentada. Cerr¨® sus ojos en un intento de contrrlo, pero todo se hizo negro alrededor de e. -Solo te limitas a temr en una esquina- otra vez esa voz en su cabeza. Solo que esta vez estaba tan cerca que le hizo abrir los ojos encontr¨¢ndose en una zonapletamente desprovista y oscura. Retrocedi¨® un paso con miedo. ¨C Incluso te asustas de ti misma- misma voz. ra se mordi¨® u?a buscando de undo a otro hasta que sinti¨® una presencia detr¨¢s de e. Al guitarse no se esper¨® encontrar a alguien. Solo que esta persona era igual a e, solo que sus ojos eranpletamente rojos. Los ojos de un Salvaje. Chapter 22 Chapter 22 ra solt¨® un chillido y se dio vuelta tan r¨¢pido que cay¨® de nalgas al suelo y retrocedi¨® en un intento de alejarse de esa loba. No era solo su imagen id¨¦ntica a e, los ojos rojospletamente salvajes u que tanto le aterraban, y, adem¨¢s, su cuerpo estaba cubierto de enormes heridas sangrantes, muchas de es abiertas, incluso m¨¢s notable atravesaba su rostro de undo a otro. La ropa desgarrada, dej¨¢nds ver, llena de moretones y un par de grilletes, amarraban sus mu?ecas y tobillos. E se pregunt¨®o estaba en ese estado. -?Qui¨¦n eres? ?Qu¨¦ quieres? ¨C ra temba otra vez. La loba mir¨® desde arriba hasta con desprecio en sus orbes. Chasque¨® lengua y tom¨® un profundo respiro. -Solo te limitas a temro un rat¨®n asustado. Acaso no tienes intenci¨®n de hacer nada por ti ¨C e le habl¨® con una voz grave que apenas sal¨ªa dada marca permanente en su cuello de una cadena que hab¨ªa sido enroscada de forma violenta. El cuerpo de loba daba l¨¢stima solo de verlo y ra se estremeci¨® de solo pensar que alguna vez eso estuviera en e. ra neg¨® fuertemente con cabeza. -Si me defiendo, si me revelo, me golpear¨¢n, me encerrar¨¢n, mis mates me dejar¨¢n. ¨C In¨²til, cobarde- le espet¨® loba alzando voz. De que tienes miedo si siempre que recibe todo el dolor soy yo, que siempre est¨¢ ahi, aguantando cada golpe, cada tortura, cada momento doloroso soy yo, mientras t¨² solo te acurrucas en una esquina. ra miraba con los ojos desbordados. -Siempre estoy ah¨ª, cubriendo tu espalda, sintiendo el dolor que nunca has experimentado. Siempre soy yo que tiene que estar ah¨ª en los momentos m¨¢s dif¨ªciles, asumiendos consecuencias porque no te levantas y luchas por tus derechos. -Yo no puedo ¨C raenz¨® a sollozar- No soy fuerte, yo¡­ -Eso es lo que has cre¨ªdo durante tantos a?os. Es m¨¢s f¨¢cil esconderte y dejar que el mundo solo siga su camino. Esperando a nuestro mate que en este caso son dos para que te salve- loba parec¨ªa euf¨®rica, molesta y luego solt¨® un respiro ¨C Pero, ya que no tienes intenci¨®n de ponerte de pie y te es m¨¢s f¨¢cil morir para terminar ese sufrimiento, yo no lo voy a permitir. ra sacudi¨® cabeza. ¨C No, no por favor. Solo lloras limosnas- loba se acerc¨® a e y se arrodill¨® dnte de e. Aun con todas esas heridas y su estado deprimente parec¨ªa incluso m¨¢s fuerte y poderosa, al mismo nivel que el alfa y ra se sinti¨® tan peque?a y miserable-Terminar tu vida para dejar todo atr¨¢s, para supuestamente dejar de sufrir en vez de levantarte y luchar por el reconocimiento. Para demostrarle a nuestros mates que no pueden hacer lo que desean con nosotras. Acaso no purdes hacer eso. ra se mordi¨® losbios mientrass l¨¢grimas banaban su rostro. Estaba aterrada, confundida y no sabia que responder. La loba inclin¨® cabeza. ¨C T¨² eres yo y yo soy t¨². Somos misma persona, por lo que no dejar¨¦ que acabes con nuestra existencia- ra de ojos escata se levant¨®- Como si tengo que tomar porpleto el control de este cuerpo. -No- ra de ojos ros sacudi¨® cabeza- ?Por qu¨¦ quieres hacer mi vida m¨¢s miserable? Mis mates no me quieren, mis padres no me quieren, manada solo me veo una in¨²til. -Porque somos Luna de esta manada, y aun cuando no lo fu¨¦ramos, somos una loba que al igual que tomas le toca respeto. Si Diosa Luna nos mand¨® dos alfas por algo ser¨¢ y si ellos no son los adecuados, siempre tenemos opci¨®n de volver a naturaleza de donde somos y empezar de nuevo. Nos doler¨¢ apartarnos de ellos, pero no podemos vivir siempre en una esquina recibiendos migajas de los dem¨¢s. ra casi se atragant¨®. Pero ser¨ªa una salvaje. No pod¨ªa vivir all¨¢ afuera yo s. La loba entrecerr¨® los ojos en diri¨®n a e, mas no dijo m¨¢s nada. Le dio espalda yenz¨® a caminar para perderse ens sombras con el sonido des cadenas, arrastr¨¢ndose detr¨¢s de e, dejando a ra muy confundida. Esta, segundos despu¨¦s,enz¨® a sentirse muy mareada y sus p¨¢rpados pesados. Sent¨ªa que si los cerraba porpleto olvidar¨ªa todo otra vez,o todass lagunas mentales que ten¨ªa, que ya sab¨ªa qui¨¦n era responsable. -No, no- dec¨ªa, pero no pod¨ªa contra ello. Sus p¨¢rpados cayeron y e se qued¨®pletamente inconsciente para volver a su realidad. *** Dixon volvi¨® en noche y en vez de ir a su habitaci¨®n, despu¨¦s de un ba?o, fue directo a ver a su mate. No hab¨ªa sabido de e en todo el d¨ªa, solo que hab¨ªa estado tranqu en cama. Y As¨ª mismo fueo encontr¨® cuando entr¨® a estancia. ra estaba cubierta por s¨¢bana y le daba espalda. Su olor era suave y su respiraci¨®n constante. Encima de mesa hab¨ªa una bandeja que no hab¨ªa sido tocada y se pregunt¨® raz¨®n por que e no¨ªa. Se acerc¨® a cama y se dej¨® caer en el borde mirando su cabeza. Su cabello desparramado por s¨¢bana suave y delicioso al tacto. Chasque¨® lengua, al menos si e hubiera estado despierta pudiera disfrutar igual que noche anterior, pero recordando su estado agotado despu¨¦s de poner en ordens cosas de manada, una buena noche de sue?o no le vendr¨ªa mal. En ma?ana quiz¨¢s pudiera besa nuevamente yer susbios. Su cuerpoenz¨® a calentarse de solo imaginarlo y eri¨®n se fue marcando en sus pantalones de seda. De seguro se sentir¨ªa realmente bien volver a enredarse con e. Definitivamente, e era su mate y seria solo suya. Se corri¨® el cabello hacia atr¨¢s y se fue odando detr¨¢s de loba despu¨¦s de alzar s¨¢bana y meterse debajo. Su cri¨®n od¨® entres nalgas de e y su brazo grueso alrededor de su cintura, apret¨¢nd a ¨¦l. Y aunque no tenia intenciones de hacer algo m¨¢s, por el momento disfrutaria del roce del cuerpo de e. Antes que pudiera pensar algo m¨¢s, sus ojos se hab¨ªan cerrado aspirando la fragancia de e. Olvid¨¢ndose de manada, de su posici¨®n, de sus responsabilidades y de su hermano. Ese que no se hab¨ªa quedado quieto dentro de su celda y que sabia que tendr¨ªa que buscar una soluci¨®n con el No pod¨ªa dejarlo all¨ª de por vida. Ya hab¨ªanenzado ar Hab¨ªa pasado una hora cuando Dixon no se mov¨ªapletamente dormido y ra abri¨® los ojos. Un brillo carmes¨ª baba en sus orbes, cubriendo el color ro de estos y enfoc¨¢ndoseo dos rub¨ªes llenos de sangre. La loba mir¨® por encima del hombro, notando el macho tras de s¨ª. Con movimientos sigilosos se fue deszando saliendo de su f¨¦rreo agarre hasta que ¨¦l se gir¨® boca arriba. Hizo un sonido con su garganta, pero no abri¨® los ojos. ra lo mir¨® m¨¢s de cerca. Sus ojos a¨²n no estaban del todo n¨ªtidos, pero eran m¨¢s fuertes que antes. Alz¨® su pierna y pas¨® por encima del cuerpo de Dixon sent¨¢ndose a horcajadas sobre su cadera. La dej¨® caer lentamente para no despertar al lobo. Exclusive content ? by N?(v)el/Dr/ama.Org. Se corri¨® el cabello hacia atr¨¢s que cay¨® sobre su espaldao una densa cascada y alz¨® mano dejando salir una de sus garras. Lentamente y para no rmarlo dej¨® que una de sus garras se extendiera con una leve sonrisa en su rostro. Y sin miedo alguna o vi¨®n acerc¨® al cuello del alfa. Chapter 23 Chapter 23 La habitaci¨®n estaba inundada de feromonas de loba hembra. ra lo hab¨ªa hecho con intenci¨®n de tener al lobo bajo e en trance. Aun cuando no estaban ezados, ¨¦l hab¨ªa marcado yo su mate su cuerpo se rjar¨ªa ante presencia de su olor. Una leve sonrisa apareci¨® en el rostro de ra mir¨¢ndolo desde su posici¨®n. A diferencia de ra consciente, e no tenia intenci¨®n de quedarse con los brazos cruzados. A e le costaba mucho m¨¢s trabajo salir. Normalmente ten¨ªa que usar esos momentos m¨¢s vulnerables o de noche cuando estaba durmiendo. Su consciencia era d¨¦bil, solo lo suficientemente fuerte para resistir el dolor que otra no podia, o no quer¨ªa enfrentar. Para e era m¨¢s f¨¢cil entregarse a muerte. Pero esta ra no ten¨ªa esa intenci¨®n. Y para eso iba a utilizar cualquier m¨¦todo que fuese necesario. Como el que hab¨ªa aprendido. Su mirada poco a poco se estaba mejorando y se hab¨ªa dado cuenta que esto estaba ocurriendo desde que se estaba vido con los alfas, con sus fluidos, con su esencia. En ese caso utilizar¨ªa el m¨¢s fuerte de ellos. Su sangre. Su fiera capaz de consumi, de seguro se volver¨ªa m¨¢s fuerte y podr¨ªa tomar el control porpleto de ese cuerpo. Y esta vez no se echar¨ªa hacia atr¨¢s. No dejar¨ªa que sus mates destruyeran. Su garra, cuando estuvopletamente desenfundada acarici¨® piel tierna del cuello el alfa. Este se removi¨® ligeramente sumido en su sue?o. ra no se detuvo y lentamenteenz¨® a hacer una leve herida por el costado, donde venat¨ªa m¨¢s fuerte. Pronto sangreenz¨® a brotar el un fino hilo. Dixon se removi¨® lentamente,o si ante peque?a de dolor fuera a despertar. ra puso su mano sobre meji exudando un acogedor calor y enfocando sus feromonas contra ¨¦l. -Shhhh-hizo un sonido con susbios y el lobo se volvi¨® a quedar quieto en su lugar. Las manos de ¨¦l se removieron terminado sobre los muslos de loba donde los apret¨® con algo de fuerza. E supo que al d¨ªa siguiente terminar¨ªa con marcas, mas no le import¨®. Pas¨® su lengua por el borde de losbios y se inclin¨® lentamente contra el cuerpo del lobo. Se detuvo al tener su rostro muy cerca del cuello del alfa para ver su rei¨®n y al notar que este no se movi¨® abri¨® su boca ymi¨® peque?a herida de undo a otro. Su cuerpo al momento se estremeci¨® ante el sabor tan fuerte y denso. Pudo sentiro con solo unamida su sangre entraba dentro de e tan caliente y poderosa. Definitivamente era un lobo con genes de alfa y uno que no era para nada d¨¦bil. Con m¨¢s confianza volvi¨® amer y esta vez peg¨® su boca saboreando sangre que sal¨ªa de herida sintiendo que no ser¨ªa suficiente. Dentro de e quer¨ªa m¨¢s, m¨¢s¡­ mucho m¨¢s. Dixon sentia que algo presionaba contra su cuello. Era una sensaci¨®n centera, pero de igual forma, yo todo al¨ªa entrenado, present¨ªa que algo no estaba bien. Sus rmas sonaron y lo hicieron abrir los ojos.. para no encontrar nada. Fruntiendo clo se recarg¨® en cama sobre sus codos y inir¨® a todosdos. La habitaci¨®n estaba en pennibras y no hab¨ªa nadie, solo estaba el.. y d¨¢ndole espalda su mate muy tranqu y quieta Aun as¨ª, se llev¨® mano a su cuello y pudo percibir que hab¨ªa algo all¨ª,tyco, in una pequena herida y no recordaba en qu¨¦ momento se lia herlio 1 d l 10 Cones dedos y piel estaba sensible alll donde locaban y sull¨®w leve frunko Enfoc¨® a loba a sudo y era imposible que e pudiese haberle hecho algo, le ten¨ªa miedo, e era incapaz de atacarlo de ese modo, aunque lo hab¨ªa mordido en el ba?o. Y, adem¨¢s, algo estaba extra?o con e. Se pas¨® mano por el cabello ech¨¢ndolo hacia atr¨¢s. Estaba pensando demasiado. Hab¨ªa descansado muy poco en los ¨²ltimos dias. En ma?ana, m¨¢s fresco analizar¨ªa bien situaci¨®n y har¨ªa con su mate. Necesitaba conocer m¨¢s de e. Acost¨¢ndose de nuevo en cama se gir¨® y pas¨® un brazo por encima de e peg¨¢nd a su cuerpo. ra no se movi¨® ante cercan¨ªa de ¨¦l. Y cerr¨® los ojos procurando dormir nuevamente, sin darse cuenta que loba ten¨ªa los ojos abiertos. Sus orbes pasando de rojo a azul cristalinos antes de cerrarse tambi¨¦n. *** El d¨ªa se hab¨ªa pasado lloviendo desde el amanecer. ra se encontraba sentada junto a ventana. El grillete aun en su tobilloenzaba a hacer da?o por lo que apenas se deszaba lo necesario. All¨ª dentro se sent¨ªa una prisionera. Abraz¨® sus piernas contra su pecho y se pregunt¨® cu¨¢ndo seria capaz de salir de all¨ª. Al menos cuando trabajaba ten¨ªa opci¨®n de sentir yerba bajo sus patas y brisa contra su pje. Pero all¨¢ adentro se estaba asfixiando. Era un lobo despu¨¦s de todo, y tenerlo encerrado erao cortarles patas. Y su padre era especialista en usar este tipo de castigo. Entonces¡­ que se diferenciaba su mate de su padre. Hasta el momento, en nada. Sinti¨®o puerta era abierta y ni siquiera mir¨® hacia all¨ª. Su vista cada dia era mejor y a diferencia de otros d¨ªas se le sumaba un sabor metalizado, pero a vez dulce en su pdar. No quer¨ªa pensar que fuera sangre¡­ porque no sabr¨ªa de d¨®nde hab¨ªa salido. -Vengo a quitarte el grillete ¨C Will se acerc¨® a e con una ve en sus manos. ra ni alz¨® cabeza. -El alfa me dijo que te quitara, que cuando mejorara lluvia te llevar¨ªa a correr por el bosque. Es momento de queiences a aprender c¨®mo ser Luna de manada. Ya todos est¨¢nentando y eso no es bueno. ra lo escuchaba mas no respond¨ªa nada. Las manos de ¨¦l se acercaron a su tobillo y quitaron el grillete que cay¨® en el suelo con un sonido sordo. Erao si su mate le hubiera le¨ªdo su mente y sus pensamientos. Al menos ya no estaba amarrada, sin embargo, no pod¨ªa sentir aun feliz. -No intentes de nuevo huir o intentar quitarte vida. El alfa no lo tolerar¨¢ de nuevo ¨C Will le dec¨ªa con un tono tajante,o un discurso dado a un ni?o malcriado ¨C Eres Luna de esta manada ahora, tienes que dar el ejemplo. ra mantuvo cabeza gacha. ¨C En serio, no entiendo c¨®mo fue que Diosa Luna te escogi¨® a ti para que fueras mate del a¡­ y se su hermano ¨C e lo escuch¨® chasquear lengua- Eres peque?a. Eres d¨¦bil, no tienes nada de especial, y aun as¨ª¡­ aun asi. ¨C Aun asi¡­ que el tono que sali¨® de loba y atinosfera que cambi¨® de pronto de e hizo que Will se rmara y retrocediera un paso. Exclusive ? content by N(?)ve/l/Drama.Org. Sk¨® sus colinillos y grunt¨® sonoramente viendoo loba que antes estaba en una posici¨®n completamente sumisa y cada, ahora se levantaba del borde de ventaba y alzaba cabeza mostrando una sonrosa en su rostro que le hel¨® sangre. -?No tengo nada especial?- e repiti¨® haciendo que sus orbes se fueran tornando de una coloraci¨®n rojiza nuevamente-?Qu¨¦ sabes t¨² para decir eso, beta?- sonrisa desapareci¨® porpleto. Will retrocedi¨® otro paso sacando sus garras y poni¨¦ndose en posici¨®n de ataque. Su cuerpoenz¨® a cubrirse de un sudor fr¨ªo y de su boca solo sali¨® una pbra. -Salvaje. Chapter 24 Chapter 24 Una bu sombr¨ªa se escuch¨® en habitaci¨®n. -Salvaje, in¨²til, defectuosa, asquerosa, buena para nada, no debiste haber nacido. Ah, me han dicho tantas cosas que creo que me estoy acostumbrando. Will escuchaba a loba para despu¨¦s desenfundar todos sus colmillos y garras. -?Qui¨¦n eres? ¨C grit¨® esta vez exaltado. Por su parte ra ni se inmut¨®. ¨C Tranquilo beta. Acaso me vas a poner un dedo encima. No creo que tu alfa te perdone por tocarme- inclin¨® cabeza hacia undo con un brillo escata en ellos. Will us¨® toda su fuerza de voluntad para contenerse. Su cerebro aun intentando descifrar que hab¨ªa pasado. N?velDrama.Org ? content. ¨C Soy ra- al parecer loba se dign¨® a cooperar misma ra pero no que todos conocen ¨C se dio vuelta y se dej¨® caer en cama cruzandos piernas. -Eres¡­ -Digamos que ha soportado todo el dolor de e. Mi otra yo¡­ es agobiante, temerosa, y una ego¨ªsta. Prefiere quedarse en una esquina mientras yo tengo que soportar todass torturas en mi cuerpo. Will no pod¨ªa har. En serio, noprendia. ¨C Pareces otra persona. Noo su parte salvaje. Y eres adem¨¢s¡­ un salvaje. La loba entrecerr¨® los ojos en torno a ¨¦l. -Esplicado. Siempre hemos estado juntas, yo soy m¨¢s fuerte y m¨¢s¡­ animal. Aunque nunca he tenido el control total de este cuerpo-alz¨® mano dejando salir sus garras hasta ahora. Will trag¨® en seco. Su mente divagando si era mejor decirle al alfa y a su hermano. Esta no era situaci¨®n que se esperaba. -No vayas a decirles nada- e le dijo con voz grave y el beta sinti¨® un escalofr¨ªo bajar por su columna, como si fuera una orden viniendo del mismo alfa-Tu olor dta lo que quieres hacer. No puedes enga?arme. will se mantuvo quieto. De noche a ma?ana esta loba hab¨ªa dado un giro de 360 grados. Incluso sent¨ªa que e pod¨ªa verlo mejor que antes y recordaba que e siempre hab¨ªa sido considerada menos por su m vista. Se estaba volviendo loco. Pero¡­ acaso esto no era lo mejor. Con una Luna fuerte, manada seria fuerte, y el alfa tambi¨¦n. La Luna era encargada de mantener bajo control el temperamento tan rebelde y recio de los alfas. De esta forma se evitar¨ªa tragedia que hab¨ªa ocurrido a?os anteriores que hab¨ªa llevado al antiguo alfa a tumba y el desastre que estaban presentando. Cara rj¨® los hombros dado que el beta tambi¨¦n se tranquiliz¨® retrayendo sus garras y colmillos. Por lo visto su n estaba funcionando. Solo hab¨ªa tomado una parte de sangre de su pareja, pero sent¨ªa esta correr por su cuerpo haci¨¦nd m¨¢s fuerte. Su inirada era m¨¢s nitida awi cuando sent¨ªa que faltaba algo. Necesitaba ir a ver a su otro mate. Necesitaria de ambos para poder salir coinpletamente. La ra d¨¦bil hab¨ªa estado demasiado tiempo al mando y mira el resultado. Era momento de que demostrara que no era alguien a tomar a ligera. Ni siquiera por sus mates. -Beta- e lo mir¨®, pudo apreciar mejor silueta del lobo ¨C Su¨¦ltame y d¨¦jame ir a ver a mi otro mate- no fue un pedido. Fue una orden. Will frunci¨® el ce?o. ¨C Lo siento, pero que usted est¨¦ amarrada es una orden de mi alfa. No puedo solta. ra alz¨® una ceja y levant¨® pierna donde estaba el grillete. -Aun cuando este me est¨¢ haciendo da?o. Mira mi tobillo- t del vestido se corri¨® hacia atr¨¢s dejando a vista el niveo muslo. Will apart¨® mirada. -No puedo hacerlo. Antes que tu est¨¢ el alfa. No puedo desobedecerlo. ra chasque¨® lengua. -¨¦l me est¨¢ mando- e afirm¨® ¨C Mi otro mate me quiere con ¨¦l. No soy solo de Dixon. Will afin¨® el o¨ªdo y aun con el sonido de lluvia pudo escuchar muy lejos unos aullidos de un macho pidiendo a su hembra que fuera con ¨¦l. -Debe tener fr¨ªo y estar sinti¨¦ndose solo- e se levant¨® de cama y camin¨® hasta el ¨C Su¨¦ltame. Tengo que irlo a ver. Adem¨¢s, quiz¨¢s pueda arrers cosas entre ellos. Yo soy el puente que los une. Will retrocedi¨® manteniendo distancia entre ellos. No estaba c¨®modo ante presencia tan fuerte y diferente de esta ra. Su instinto le dictaba que e era peligrosa. -Ir¨¦ a har con el alfa primero- der¨® el beta. -Si lo haces no me dejar¨¢ ir. Dixon me quiere mantener aqu¨ª encerradao si fuera una cachorra. No pienso escapar. Will aun asi neg¨®. -No ceder¨¦. Primero har¨¦ con el alfa. En base a lo que ¨¦l decida actuar¨¦. Eres su Luna, pero yo soy su beta- Will se mantuvo firme. Y por primera vez prefiri¨® tener dnte de ¨¦l a ra sumisa y temerosa, no a esta que le costaba trabajo tratar con e. Y ra no pareci¨® estar nada contenta con eso. Gru?¨® por lo bajo, sin embargo, se dio media vuelta y se dej¨® caer en cama. ¨C Haz lo que quieras pero que al menos me quite este grillete. Me tratao si fuera una perra rabiosa. -Es para que no escape y ponga su vida en peligro ¨C Will insisti¨®. -Pues dile que no lo har¨¦ de nuevo, as¨ª que me deje libre-ra se gir¨® en cama d¨¢ndole espalda, dando por terminada conversaci¨®n que al final no hab¨ªa tenido los resultados que e hab¨ªa deseado. El lobo respiro profundo y se dio vuelta para salir de habitaci¨®n dejando a hembra s. ra se sent¨® en cama sob¨¢ndose sien. Le hubiera gustado insistir un poco m¨¢s, pero su cabezaenzaba a martillear dolorosamente. No es moinento que salgas todav¨ªa. Tengo cosas que hacer ¨C ra gruno sintiendoo otra conciencia quer¨ªa tomar su lugar, pero si dejaba hacerlo de seguro no terminar¨ªa viendo a su otro mate. Y no pod¨ªa mentirse. Ansiaba verlo, era parte de su instinto. La conexi¨®n entre los tres era fuerte y sus cuerpos se mar¨ªan aun si estuvieran lejos. Y ra no ten¨ªa intenciones de dejar pasar esa noche. Necesitaba tanto sangre del loboo algo m¨¢s. Y si Dixon no pon¨ªa de su parte, pues e tendr¨ªa que salir de ese lugar aun si tuviera que hacerse da?o, despu¨¦s de todo estaba acostumbrada al dolor, un poco m¨¢s no har¨ªa diferencia. Chapter 25 Chapter 25 Will caminaba en diri¨®n a oficina donde estaba trabajando el alfa aun cuando el clima era tan h¨²medo, sec¨¢ndose de paso el sudor de su frente y con aun los recuerdos de hac¨ªa unos momentos cruzando por su mente. Aun le costaba procesar ver a ra tan cambiada, el brillo de aquellos orbes, la forma en que haba,o se mov¨ªa,o ol¨ªa. Si, e era mate de su alfa y del otro hijo de su exl¨ªder, pero en ese momento le pareci¨® loba m¨¢s atrayente que hab¨ªa visto hasta el momento en toda manada. Y aunque aquellos ojos rojos era sin¨®nimo de salvajismo, y hasta destri¨®n ¨¦l se hab¨ªa sentido atra¨ªdo. Se qued¨® parado en seco recordandos pbras de e, incluso piel descubierta que hab¨ªa podido apreciar. Los dos lobos no apreciaban. E una loba tan hermosa. Se mordi¨® lengua y estuvo tentado a golpearse al darse cuenta de los pensamientos tan impuros que le estaban cruzando debido a una loba que ya ten¨ªa pareja, y no solo una, sino dos. Suspir¨® y se apret¨® el entrecejo. Lo mejor es que no se rcionara con e m¨¢s de lo indicado. Lo podia atraer quiz¨¢s porque no pod¨ªaprende, alguieno ¨¦l que siempre ten¨ªa todo contrdo a su forma. Por ahora, solo pod¨ªa har a su favor para que el alfa liberara. Lo otro que e hiciera no ser¨ªa su problema, ten¨ªa que pensar en manada y su bienestar. Si e terminaba siendo un peligro para seguridad de los miembros¡­ en ese caso ya si interferir¨ªa¡­ su conciencia, no sus sentimientos. Con esos pensamientos se encamin¨® a oficina del alfa. Toc¨® puerta una vez estuvo alliy esper¨® hasta recibir respuesta del otrodo. Al entrar encontr¨® a Dixon sentado detr¨¢s del escritorio con cientos de papeles encima de mesa. Aunque ¨¦lo beta se hab¨ªa encargado de muchas cosas de la manada ante ausencia debido a enfermedad del anterior alfa, hab¨ªa mucho trabajo pendiente. - ?Qu¨¦ ocurre con ra?- Dixon pregunt¨® al sentir el olor de loba sobre su beta. Su voz sali¨® algo grave y con un leve gru?ido. -Alfa, vengo a pedir para quitarle el grillete a su mate. Su piel est¨¢ -?Qu¨¦ garant¨ªas tengo que e no saldr¨¢ corriendo otra vez en diri¨®n a cascada para matarse. Ya ha mostrado su rechazo hacia mi aun cuando soy su mate- el lobo no parec¨ªa nadacido con la situaci¨®n que estaba teniendo que llevar a cabo. El beta se qued¨® pensativo por unos segundos debati¨¦ndose consigo mismo, pero al final su mente racional gan¨® cerrando el dilema de su coraz¨®n. Algo que le cost¨® m¨¢s de lo que imagin¨®. -Alfa, si es un poco m¨¢s amable con e quiz¨¢s su mate deje de tenerle miedo. Su encuentro asust¨® mucho y est¨¢ aterrada de que le haga dano. Dixon se sob¨® barbi. -No s¨¦ c¨®mo ser cari?oso ni amable. No fui entrenado para ello- respondi¨® sinceramenteo si eso fuera lo m¨¢s norinal del mundo. Content ? N?velDrama.Org 2024. Alfa, solo tiene que ser menos agresivo con e y ceder un poco. E es una hembra y su male. De seguro si lo hace e misma cooperar¨¢ ¨C Will dej¨® salir aques pbras siendo un discurso que hab¨ªa repetido a m¨¢s de un lobo que hab¨ªa tenido problemas con sus mates en el pasado. Por alguna raz¨®n siempre funcionaba,o ahora. Despu¨¦s de unos pocos segundos, donde el alfa no habl¨®, finalmente se levant¨® de su asiento y camino hacia puerta. -?Alfa¡­ usted va a ver a su mate? ¨C Will se rm¨® por unos segundos recordando el estado de loba. Por alguna raz¨®n no quer¨ªa que sus mates lo supieran, e misma no lo hab¨ªa querido. El lobo se detuvo y lo mir¨® por encima del hombro. ¨C Acaso no puedo hacerlo ¨C sus ojos dorados se entrecerraron en torno a ¨¦l ¨C Es mi loba. -Si, si puedo ¨C Will sinti¨® una gota de sudor cruzar su espalda, era misma sensaci¨®n que hab¨ªa tenido cuando se hab¨ªa encontrado primeramente con nueva ra. Erao que atm¨®sfera era la misma entre los dos. Dixon sigui¨® su camino y fue directo a escalera despu¨¦s de salir cuando un lobo entr¨® corriendo. ¨C Alfa, alfa-se detuvo jadeando y dobl¨¢ndose. Estaba empapado por lluvia y se notaba rmado. - ?Qu¨¦ ocurre?- Dixon no perdi¨®postura sabiendo que algo no estaba bien. -Alfa, tenemos problemas. Fue detectada presencia de salvajes en los l¨ªmites de manada. Quiz¨¢s porque ya se hizo p¨²blica muerte del alfa, y piensan que usted es muy d¨¦bil para proteger sus terrenos. La boca de Dixon se hizo una fina y dura l¨ªnea. -prepara a los lobos guerreros. Yo ir¨¦ personalmente. ?Cu¨¢ntos salvajes son? El lobo neg¨® con cabeza sin alza. -No puedo responderle con exactitud. Sin embargo, no parece un grupo peque?o y parece bastante agresivos. Tenemos muchas lobas en estado y cachorros. Ser¨ªa peligroso que ellos ingresaran a los terrenos. Dixon asinti¨®. -Buen trabajo- respondi¨® sorprendiendo incluso a Will que estaba parado cerca de ¨¦l. El alfa se gir¨® hacia ¨¦l extendiendo mano. Al abri hab¨ªa una ve dentro de e ¨C Quita el grillete de ra de su tobillo y que se quede quieta dentro de habitaci¨®n- fue una orden rotunda ante de darse vuelta para desaparecer bajo densa lluvia. will se qued¨® solo en el medio del pasillo. Dixon era un Ibo extra?o. Frio hasta m¨¦d¡­ pero racional, eso lo ten¨ªa que reconocer. Ahora, apretando ve entre sus manos era mejor acatar sus ¨®rdenes. Se dirigi¨® nuevamente a habitaci¨®n de ra para encontra sentada en cama, cons piernas cruzadas. Al verlo entrar e extendi¨® el pie con el grillete. E ya sab¨ªa que tra¨ªa ve. No o¨ªdo era bastante delicado dado que se hab¨ªa desarrodo bien y el sonido met¨¢lico era indicio. Con cuidado el beta quit¨® el pesado grillete que cay¨® al suelo con un sonido sordo. La piel se v toda roja y con bastantes heridas que no hab¨ªan podido cerrar dado el constante roce. Buscar¨¦ una venda mientras tanto. El alfa no dio permiso para que salieras de habitaci¨®n. Hay ataque de salvajes en los alrededores y es peligroso salir ¨C Will se dio media vuelta en diri¨®n al ba?o. Solo no cont¨® con que unos brazos rodearan su cuello desde atr¨¢s y algo pinchara un punto en su cuello. Intent¨® quitarse el cuerpo sobre su espalda, pero su fuerza fue mermando desplom¨¢ndose sin poner resistencia. Su pecho se golpe¨® contra el fr¨ªo piso y gimi¨®. Apenas pudo mirar hacia arriba mientras ra aparec¨ªa en su rango de visi¨®nmiendo el dedo con garra que hab¨ªa pinchado su cuello, ¨C Tranquilo, solo estar¨¢s inconsciente por unas horas. No atentar¨¢ contra tu vida. Si quiero ver a mi otro mate es el momento perfecto- e sonri¨® levemente- Necesito algo de ¨¦l. -No- jade¨® Will intentando moverse m¨¢s no pudo hacerlo. Al parecer hab¨ªa tocado alg¨²n nervio pues no tenia control sobre su cuerpo. Y contra su voluntad sus p¨¢rpados se cerraron porpleto. ra se corri¨® el cabello hacia atr¨¢s. Ten¨ªa que aprovechar ahora. Su otro mate no estaba en los alrededores, el beta era los suficientemente descuidado para dejar siempre puerta abierta pensando que e no se dar¨ªa cuenta y ahora se hab¨ªa podido deshacer f¨¢cilmente de ¨¦l. -Bueno Ethan, lleg¨® tu turno-se rmi¨® losbios. Tomar¨ªa sangre de ¨¦l y seguir¨ªa fortaleci¨¦ndose hasta que su cuerpo le perteneciera porpleto. Y no desaprovechar¨ªa oportunidad para acar el calor que estaba invadiendo su cuerpo, aun cuando pod¨ªa escuchar los sollozos de su otra consciente dentro de su mente negada a tener contacto tambi¨¦n con ¨¦l. Chapter 26 Chapter 26 Ethan abri¨® los ojos de golpe, una sonrisa se proyecto en susbios. Se enderez¨® sintiendo su espaldapletamente tensa despu¨¦s de estar horas en misma posici¨®n. Su hermano, el supuesto alfa lo hab¨ªa dejado en aque celda solo con una manta y nada m¨¢s. Se pod¨ªa ser un poco m¨¢s considerado, pero viniendo de ¨¦l se lo esperaba. Que se pod¨ªa esperar del hijo de aquel maldito lobo que lo hab¨ªa abandonado junto con su madre a deriva, en pleno bosque, rodeados de salvajes y sin comida. De solo recordar aquellos a?os le hac¨ªa sacar sus colmillos y querer desenterrar el cuerpo del antiguo alfa, ese que solo hab¨ªa dado su esencia y degorlo por s¨ª mismo. Pero ahora no era el momento de pensar en ello. Quien ven¨ªa caminando en diri¨®n a ¨¦l era lo que llenaba toda su atenci¨®n. La hab¨ªa mado innumerables veces, sobre todo ens noches, para que dejara a su hermano y viniese con ¨¦l. ¨¦l pod¨ªa darle lo que de seguro Dixon no pod¨ªa. Al final e hab¨ªa acudido a su mado y eso lo llenaba de goce. Era su mate despu¨¦s de todo. Escuch¨® los pasos lentos y muy suaves que se acercaban a celda y se levant¨® para agarrar los barrotes entre sus manos. El olor rico des feromonas de su hembra le hicieron aspirar con fuerza y llenarse los pulmones. Dios, eso era lo mejor que pod¨ªa pasarle en el dia. Exclusive content ? by N?(v)el/Dr/ama.Org. Sinti¨® su cuerpo calentarse y su miembro ponerse duro ante esencia de e. Dej¨® salir tambi¨¦n sus feromonas en respuesta atray¨¦nd con m¨¢s fuerza. Queria besa y tocarlo, borrar esencia de su hermano, aun cuando era consciente que e lo necesitaba tambi¨¦n. Maldijo a diosa luna. ?Por qu¨¦ ten¨ªan que tener una misma loba para los dos? ?Por qu¨¦ ten¨ªa quepartir? La figura que se detuvo dnte de ¨¦l hizo que su mente dejara de pensar y toda su atenci¨®n se depositara en e. Al fin estaba all¨ª. ra sali¨® de mansi¨®n del alfa con paso seguro. No encontr¨® nadie que se atravesara en su camino Se notaba que hab¨ªa una emergencia en manada. Hizo tronar su cuello sinti¨¦ndolo tenso. Estar tantos d¨ªas encerrada no le hab¨ªan hecho nada bien a su cuerpo, e incluso lluvia mojando su vestido y enfriando su piel fue mejor sensaci¨®n del mundo. No permitir¨ªa que al menos ellos volvieran a encerrar. Bueno, al menos a e, su otra parte¡­ esa seria otra historia, ra d¨¦bil era dif¨ªcil de manejar, aunque en este momento tendr¨ªa que utilizar. Ya el beta se hab¨ªa enterado de su situaci¨®n, no podia permitir que sus mates lo supieran Solo espetaba que al lobo no se le fuera lengua Ahora, y con una leve sonrisa se encamino hacia donde estaba encerrado su mate. Lleg¨® r¨¢pido. Sus piernas se hab¨ªan movido por si ss En entrada encontr¨® que hab¨ªa un guardia. Era de spatarse, Dixon no dejaria solo a su hermano, dada amenaza que representara. Chasqueo Innf y rjo su rostro Spacer¨® a ¨¦l con cabeza pacha. Al ve el lobo se pudo tenso. T¨² no lo mucho m¨¢s Ya era bien sabido el hecho de que e era pareja del a y fu!uia lua de tanada Aun asl, idea no fn bien nepuna por algunos Ur de har con el lub qurista a letto, me punte da ve? e habl¨® con un tono suave y muy sumiso. Acto seguido hubo una carcajada por parte del guardia. -?Esto es en serio?- hab¨ªa desd¨¦n en su forma de har ¨C Acaso esto es lo que nos va a dirigir. Esta loba que ni siquiera puede alzar cabeza y pedirs cosas de forma tan miserable. El macho alz¨® mano en diri¨®n al cabello de e con intenciones de jrlo fuerte cuando se qued¨® congdo en el aire. El olor que e desprend¨ªa, uno mezdo non solo con el del alfa, y del que ten¨ªa encerrado, sino uno m¨¢s fuerte y demandante le hizo erizar todo el vello de su cuerpo y retroceder un paso. -Ah. Y yo que quer¨ªa ser amable ¨C ra dijo moviendo ligeramente su cabeza y apretando uno de sus pu?os. El cuerpo del guardia cay¨® en el suelo sobre un charco de agua de lluvia. Ante ¨¦l ra abri¨® su mano dejando que sus dedos se movieran para rjarlos despu¨¦s de haber golpeado al macho fuertemente en su est¨®mago, al punto de dejarlo inconsciente. -Este cuerpo est¨¢ muy d¨¦bil- se quej¨® ra con sus huesos palpitando- tendr¨¦ que entrenarlo m¨¢s cuando est¨¦ al mando. Suspir¨® y se arrodill¨® para sacar ve del bolsillo del pantal¨®n del lobo y se encamin¨® hacia el interior des celdas. Su mate ya esperaba. Solo con entrar pudo olers feromonas de ¨¦l respondiendo as de e. ra avanz¨® hasta el final donde el cuerpo del macho estaba contra los barrotes con una posici¨®n rjada y una expresi¨®n t¨ªpica de aquel que sab¨ªa que hab¨ªa ganado. ro, ¨¦l llevaba mando desde hac¨ªa tiempo atr¨¢s y e al final hab¨ªa acudido. Baj¨® cabeza para que ¨¦l no pudiera notar el brillo carmes¨ª de sus ojos y sac¨® ve. Pudo oler ansiedad del lobo ante los movimientos de e, se notaba que ansiaba que esa puerta no estuviera entre ellos. Pero ra no ten¨ªa intenciones de ser descubierta. Y as¨ª, cuando reja ya no fue un obst¨¢culo entre ellos dej¨® que su parte d¨¦bil retomara el control no pudiendo retroceder cuando los brazos de ¨¦l envolvieron su cuerpo y lo abrazaron con fuerza. ra nuevamente consciente se impresion¨® tanto por donde estaba, con quien estaba y lo que estaba haciendo¡­ con boca del loboenzando a devorar suya. + Chapter 27 Chapter 27 La lengua del lobo macho se introdujo en peque?a cavidad h¨²meda de loba buscando su lengua para enro con suya. El peque?o cuerpo en sus brazos se estremeci¨® yenz¨® a temr y eso estimul¨® a¨²n m¨¢s a Ethan. E estaba reionando a ¨¦l. Sonriendo levemente reforz¨® a¨²n m¨¢s el beso. Chupando,besando, mordiendo, sorbiendo hasta que el sabor de su mate se impregnara en su boca. Podia estar haciendo eso todo el tiempo y no se aburrir¨ªa. Si solo e no tuviera el olor de su hermano todo ser¨ªa mejor. -No escuch¨® articr pobremente cuando separ¨® su boca para dejar entrar aire entre ellos No¡­ quiero. ¨C Por qu¨¦ dices eso ¨C Ethan chup¨® subio inferior y arrastr¨® hasta pegar espalda de e a pared y meter su pierna entre los muslos de e impidiendo que pudiera moverse mucho. Esa posici¨®n le hizo recordar primera vez que hab¨ªa encontrado y casi hab¨ªan tenido sexo en el bosque. Esa noche ten¨ªa guardada en su mente y repet¨ªa una y otra vez. Ethan no hizo caso as r¨¦plicas de e y sigui¨® con su beso. El sonido h¨²medo de saliva entre ellos fue audible en toda celda de forma abscena. El cuerpo de loba se sacudi¨® un poco m¨¢s y ¨¦l se separ¨® esperando ver el rostro saciado y excitado de e, pero en cambio, se encontr¨® con los ojos llorosos de e y terror en su rostro. ¨C Por favor, no- e casi solloz¨® intentando empujar el pecho de ¨¦l con sus manos cerradas in¨²tilmente. La rei¨®n de ¨¦l hizo que sonrisa de Ethan desapareciera porpleto y gru?¨® lo que hizo que e se encogiera en el lugar. -?Por qu¨¦?- ¨¦l se inclin¨® hasta que su nariz estuvo rozando con de e ¨C ?Por qu¨¦ no puedo besarte, hacerte mia? Se lo permitiste a mi hermano. Tienes el olor de ¨¦l, ¨¦l si te toc¨®. Acaso yo no soy tu mate. Tengo el derecho de tocarte, de marcarte, de hacerte m¨ªa- voz del macho era sumamente grave y mostraba que estaba molesto. Las manos de ¨¦l ahora agarraban los brazos de e de una forma dura que dejar¨ªan marcas en piel de e. ra solo pudo negar con cabeza agitando su cabello y toda temblorosa. ¨C ¨¦l no me ha hecho suya- intent¨® entrar en raz¨®n con ¨¦l pero parec¨ªa en vano. Los ojos dorados de Ethan estabanpletamente relucientes. Y fue cuando e se dio cuenta que este lobo no era tan diferente a su hermano. Mas no tuvo mucho tiempo de pensar. Ethan se inclin¨® a¨²n m¨¢s y termin¨® mordiendo el cuello de e con fuerza. ra solt¨® un grito de dolor al sentir los colmillos de ¨¦l romper su piel y el olor a sangre inund¨® habitaci¨®n. Esta vezs l¨¢grimas de e bajaron por sus mejis. -?Por qu¨¦? ¨C e solloz¨® con voz rota. Siempre era as¨ª. Todos le hac¨ªan da?o. ¨C Porque eres m¨ªa- Ethan alz¨® cabezamiendo sangre de su boca. Su rostro mortalmente serio. ra bajo suya y se milit¨® a llorar. Sent¨ªa su pecho apretado. No sab¨ªa que hab¨ªa sido peor. Encontrar a su mate y separarse de su padre para meterse en aque locura, o volver con ¨¦l donde tampoco era feliz. ?Qu¨¦ hice mal?- no pudo evitar decir y ante sus pbras el agarre del lobo se hizo m¨¢s suave Yo no soy m. ?Por qu¨¦ todos me maltratan?- sus sollozos se hicieron a¨²n m¨¢s fuertes. Ethan mir¨® a loba que parecia no tener consuelo y parte de rabia en su interior merm¨® un poco de su cuerpo Abraz¨® a ra contra ¨¦l, aunque e mostr¨® resistencia al inicio. -Shhh. Tranqu-acarici¨® cabeza de e de forma suave, intentando no ser tan brusco con e, pero realmente no sab¨ªa c¨®mo consr. Nunca lo hab¨ªa hecho, aun cuando su madre habia estado en sus peores momentos. E le hubiera desgarrado el cuello si hubiera mostrado tan debilidad Exclusive ? content by N(?)ve/l/Drama.Org. Aun as¨ª, ra no se calm¨®. Sigui¨® llorando, aunque no lo empuj¨® m¨¢s. Su cuerpo se volvi¨® suave contra el del lobo Ethan aprovech¨® y gir¨¢ndos se sent¨® en el suelo con e sobre su regaz¨®. Tenia la intenci¨®n de besar su cuerpo, marca con su olor con m¨¢s fuerza, hace suya si fuera necesario. La idea de pega contra pared inclinando su espalda para que mostrara su trasero hacia ¨¦l y donde buscar¨ªa su peque?o sexo donde se introducir¨ªa hasta lo m¨¢s profundo pas¨® por su cabeza y su miembro palpito dentro de su ropa. Oh, si, eso seria realmente satisfactorio, pero record¨® el estado de e y apret¨® susbios para no grunir. Aquello era realmente una tortura. Sin embargo, no dejaria pasar oportunidad que ten¨ªa entre sus manos de poder aprovechar para toca. Solo esperar¨ªa que se calmara lo suficiente y excitaria con sus feromonas. Y no tuvo que esperar mucho. La loba poco a poco dej¨® de sollozar contra ¨¦l. ra lloraba casi sin consuelo, apenas movi¨¦ndose. Aterrada de estar junto con ¨¦l. Todass feromonas que exudaba del cuerpo masculino indicaban una cosa. Quer¨ªa for con e y marcao suya. Y eso e no lo quer¨ªa, no de forma salvaje y animal que tenia aterrada. Quer¨ªa salir de all¨ª. Estar lejos de los dos lobos. De su padre, de manada. (?D¨¦jame espacio. Es mi turno? voz en su cabeza reson¨® yo siempre ocurr¨ªa cuando ten¨ªa miedo, dej¨® que aquello que ahora conoc¨ªa tomara el control. Hab¨ªa descubierto que era mucho mejor quedarse en aque oscuridad, c¨¢lida, pero sobre todo segura. Los ojos de ra se abrieron con el iris torn¨¢ndose rojizo y dejando de llorar. Alz¨® los brazos para envolverlos alrededor del cuello del lobo y este no mostr¨® resistencia sin saber que era lo que e neaba. ra od¨® su cuerpo y sin que ¨¦l pudiera ver el brillo de sus ojos, e abri¨® boca y rompi¨® piel de su cuello directo a su yugr. Con eso estaba segura que su cuerpo se volver¨ªa aun m¨¢s fuerte. Chapter 28 Chapter 28 Ethan recost¨® cabeza en pared detr¨¢s de ¨¦l con boca abierta y soltando un jadeo en respuesta a enorme excitaci¨®n que recorr¨ªa su cuerpo entero. Dios, eso se sentia realmente bien, aun cuando habia dolido. Los dientes de su pareja atravesando su piel y chupando su sangre, aunque pod¨ªa parecer un acto salvaje era lo m¨¢s er¨®tico que pudiera sentir. Adem¨¢s, que era un acto bastante intimo y sobre todo entres parejas. Reforzaba elzo entre ellos, y en ese momento Ethan eso era lo que m¨¢s queria. Y que su pareja fuera que hubiera iniciado no podr¨ªa ser mejor. Una sonrisa de satisfi¨®n se dibuj¨® en susbios. Sab¨ªa que ser¨ªa el ganador despu¨¦s de todo. Su cuerpo entero se calent¨® tanto que su piel picaba tras estimci¨®n de boca de su mate contra su peil. Su eri¨®n dol¨ªa y estaba sumamente h¨²meda de l¨ªquido preseminal que amenazaba con ser m¨¢s abundante. Un hilo se saliva corri¨® por el borde de boca de ¨¦l sin poder contenerlo. Su cadera se removi¨® y sus manos apretaron cadera de loba acerc¨¢nd m¨¢s contra suya buscando fri¨®n que har¨ªa que tortura fuera m¨¢s llevadera. De esta forma su eri¨®n se presion¨® contra e y¡­ ?Demonios? maldijo el lobo sintiendoo el calorenzaba a deszarse a su vientre, a su ingle, a su miembro. Si segu¨ªa as¨ª de seguro se correr¨ªa. Si, si lo har¨ªa y no estaria avergonzando. Nunca se hab¨ªa imaginado que dejarse morder fuera tan excitante y m¨¢s por una hembra. Si ese era el sentimiento pues ro que se lo permitir¨ªa todass veces que e quisiese. Estaba a punto de correrse y apenas se hab¨ªan tocado, eso no quitaba que estaba sumamente excitado. Jade¨® cuando los dientes de e apretaron m¨¢s fuerte. -Suave cachorra, o de seguro voy a forte bien duro aqu¨ª mismo- no era un lobo recatado en cuanto a sexo se refer¨ªa. Y decirlo, hacerlo y disfrutar de los deseos carnales ro que era mejor experiencia que le gustaba experimentar. Y si pudiese tener a loba cons piernas abiertas para ¨¦l chorreando y oliendo a su esencia, pues mucho mejor. Solo de ¨¦l. ¨C M¨ªa ¨C gimi¨®cido agarrandos nalgas de e y peg¨¢nd tanto a ¨¦l que pudo sentir el calor del sexo de loba sobre su eri¨®n a pesar de piel. Movi¨® su cadera un poco hacia arriba comenzando un suave vaiv¨¦n roz¨¢ndose contra e. Era tortuoso, doloroso, pero a vez delicioso. Solo que no cont¨® con que el tiempoenz¨® a pasar sumido en su excitaci¨®n. El orgasmo ya estaba rayando en l¨ªnea de cordura y locura y no pudo evitar dejarlo ir. Apret¨® los dientes gru?endo mientras el orgasmo lo atravesaba de forma brutal. Su pene palpito dentro de su pantal¨®n manchando la t con su semen que sal¨ªa sin l¨ªmites y lo ¨²nico que evit¨® que pudiese anudar era que no estaba dentro de e. Una l¨¢stima total. Sin embargo, y a pesar de que se sent¨ªa realmente bien tuvo que llevar su mano al cabello de nuca de loba y tirar un poco de este alenzarse a sentir d¨¦bil tanto por orgasmoo por p¨¦rdida de sangre. Su mate estaba tragando sin mediars consecuencias y eso no era nada bueno. Cachorra, d¨¦jame, suelta mi cuello- le dijo jadeando y con el cuerpo cubierto con una capa de sudor sobre su piel. Tir¨® de e sin intenci¨®n de hacerle da?o, pero ra no solt¨® de primeras Tuvo que usar un poco m¨¢s de su fuerza hasta que los colmillos soltaron su piel, solo para volverse a enterrar. Esta vez Ethan solt¨® un gemido no de cer, sino de dolor. Qu¨¦ demonios? En ese momento unos pasos r¨¢pido seenzaron a escuchar provenientes de entrada de aquel lugar y un olor familiar a feromonasenzaron a llenar estanciapitiendo cons de ¨¦l. Ethan gru?¨® y envolvi¨® su brazo alrededor del cuerpo de loba aferr¨¢nd a ¨¦l. No dejar¨ªa que su hermano se quitara. No ahora que tenia con e. Pocos segundos despu¨¦s figura imponente, empapada y furiosa de Dixon se hizo presente entrando en celda. Su cabello negro yrgo se pegaba a su cuerpo desnudo despu¨¦s de haber resuelto los problemas en los l¨ªmites de manada y haberse trasformado No pod¨ªa creer lo que hab¨ªa encontrado al volver a mansi¨®n, o m¨¢s bien, a quien no hab¨ªa encontrado. ra hab¨ªa escapado y su beta estaba en el suelo aturdido. Cuando hab¨ªa seguido el rastro de e por mansi¨®n hasta salida y que se hab¨ªa perdido debido a la lluvia supo que solo hab¨ªa un lugar a donde e podr¨ªa ir. Y por supuesto lo que vio al entrar no le gust¨® para nada. Su gru?ido fue tan fuerte ques paredes retumbaron. Por su parte Ethan no pareci¨® inmutarse. ¨C ?Qu¨¦ pasa hermano? ¨C solt¨® con ironia ¨C Acaso te molesta que esta linda loba venga al lugar que pertenece. N?velDrama.Org ? content. Devu¨¦lveme a mi mate ¨C Dixon mostr¨® sus colmillos. Ethan no se qued¨® atr¨¢s. Se levant¨® a¨²n rodeando cintura de ra con su brazo aunque hab¨ªa sentido que e hab¨ªa soltado su cuello. ¨¦l tambi¨¦n mostr¨® sus colmillos aferrando m¨¢s a hembra contra ¨¦l. -ra tambi¨¦n es mi mate. No tienes el derecho de quedarte solo con e-espet¨® dejando salir sus feromonas que chocaron junto cons del alfa-te crees que puedes quedarte con todo. Con posici¨®n de alfa, con mi loba. No lo permitir¨¦. Los brazos de Ethanenzaron cubrirse con una densa capa de pje mientras sus garras sal¨ªan. Ten¨ªa intenci¨®n de pelear con su hermano de una vez por todas. Una situaci¨®n que llevaban dtando desde el inicio. Una bata real donde el ganador se lo llevar¨ªa todo. Y Dixon no se quedar¨ªa quieta ante amenaza. Su cuerpoenz¨® transformaci¨®n. ra, con cabeza recostada contra el hombro de Ethan se dio cuenta que situaci¨®n se estaba poniendo tensa. Los dos machos iban a degorse vivos en ese lugar. Y no era precisamente eso lo que e deseaba. Si ellos dos mor¨ªan o uno solo de ellos, vida de e tambi¨¦n llegar¨ªa a su fin. Esa era maldici¨®n de los mates, cual detestaba. Era buen momento para que e retrocediera y le diera paso a magia de su parte m¨¢s d¨¦bil. Dejar¨ªa que e se encargara de toda situaci¨®n actual. De seguro ellos ceder¨ªan. Asi que cerrando los ojos y dejando que su consciencia actual retrocediese le dio camino libre a otra ra Y lo primero que ocurri¨® fue que esta empujara al lobo que sosten¨ªa y cay¨® al suelo, arrastr¨¢ndose hacia atr¨¢s y comenzando a sollozar. Sus orbes, ahora ros los miraban a los dos con miedo. Chapter 29 Chapter 29 Lo que encontr¨® Will al entrar a celda fue un escenario bastante at¨ªpico y muy desagradable. No podia decir que estuviera de buen humor. La m*****a pareja de su alfa lo habia noqueado despu¨¦s de hacer todo un espect¨¢culo. Como resultado, habia dejado escapar, al despertar se hab¨ªa encontrado con un muy furioso alfa que hab¨ªa salido corriendo, y por supuesto, ¨¦l detr¨¢s de ¨¦l, para llegar empapado, agitado y aun recuper¨¢ndose a celda. Y alli dentro encontr¨® a dos machos a medio transformarse, con sus miradas doradaspletamente reluciente, con un aura asesina que los rodeaba amenazadoramente, sus feromonas agresivas por doquier que incluso casi lo obligaban a salir de all¨ª dentro, y entre los dos, pegada a pared del fondo, temndoo si fuera una d¨¦bil hoja indefensa, loba destinada a ambos. Definitivamente eso no se veia todos los d¨ªas, aunque recordando esta imagen se le hacia familiar a unos d¨ªas atr¨¢s. -Por favor, c¨¢lmense- pidi¨® Will entrando a celda con cuidado, si hacia movimientos muy exagerados los colmillos de esos dos terminarian dentro de piel de su cuello, pero tenia que hacer algo o se podr¨ªa salir de control situaci¨®n. Los dos machos que ten¨ªan su atenci¨®n centrada en loba se giraron hacia ¨¦l, gru?¨¦ndole y mostrando sus dientes. Will retrocedi¨®. Siempre era dif¨ªcil har con un lobo en medio de transformaci¨®n. ¨C No los voy a separar de su mate. Solo quiero ver su estado ¨C Will alzo sus manos en son de paz en un intento de calmar a los machos, algo bastante dificil. Vioo ellos dos, lentamente,enzaron a hacer retroceder sus pjes y a ser menos amenazantes. Inclusos feromonas disminuyeron un poco y el beta pudo respirar profundo. Ahora¡­ Acuerdo? ?¨¦l y yo? ¨C por supuesto Dixon no tenia esa intenci¨®n, pero al escuchar los sollozos de ra miro por un momento para cerrar los ojos despu¨¦s ¨C Por favor, dime que no estoy haciendo esto ¨C ¨²ltima parte murmur¨® para si, sin embargo Ethan lo escuch¨® y sonri¨® dedo. -?Qu¨¦ ocurre hermano?- usaba un tono despectivo para nombrarlo con el t¨ªtulo familiar Sabes que no puedes dejarme aqu¨ª mucho tiempo. hernano del alfa-Wil le in¨® atenci¨®n y este alz¨® una ceja en diri¨®n al beta ¨C Por favor, usted tambi¨¦n coopere con todo esto. No es f¨¢cil para ninguno y si no se ponen de acuerdo que m¨¢s sufre es su mate. Por un momento piensen en e. Los dos lobos se miraron de nuevo fijamente. Dixon suspiro apretando sus pu?os. Nunca le hab¨ªa gustado que le contrran vida, ya lo hab¨ªan hecho por bastante tiempo y pens¨® que una vez en posici¨®n de alfa podr¨ªa serpletamente libre, pero al parecer¡­ se hab¨ªa equivocado. -Est¨¢ bien- dijo con voz grave-hablemos, por ra ceder¨¦, pero no pienses que tendr¨¢s toda libertad de estar en mansi¨®n o manada. -Te recuerdo que tengo el mismo derecho que t¨². Que me mantengas aqu¨ª encerrado en contra ley- Ethan era de car¨¢cter dificil a pesar de que sol¨ªa tener un rostro rjado y una sonrisa en susbios, una fachada que sol¨ªa enga?ar y mucho. Ante esto Dixon gru?¨® en advertencia. Will suspiro esto no iba a ser f¨¢cil. Y tensi¨®n en el ambiente hizo que un nuevo sollozo se escuchara y los tres machos se enfocaran en hembra llorosa en una esquina. Dixon y Ethna se movieron a par, pero al solo dar un paso e se encogi¨® m¨¢s en su lugar y ellos se quedaran quietos en su lugar sin saber qu¨¦ hacer. Dixon ya estaba acostumbrado a este tipo de escena, e se lo hab¨ªa hecho antes ya, pero por su parte Ethan se qued¨® un poco conmocionado al ver el cambio de aptitud de e, primero lloraba, despu¨¦s lo mord¨ªa haciendo que llegara a un brutal orgasmo y casi despu¨¦s lo drenaba y le arrancaba un pedazo de cuello para despu¨¦s volver a llorar. Definitivamente algo estaba mal en todo aquello. ¨C Alfa, hermano del alfa¡­ -Ethan-el lobo lo miro por encima del hombro-No me mes m¨¢s hermano del alfa, te recuerdo que yo tambi¨¦n tengo derecho a esa posici¨®n- gru?¨®. Will cerr¨® los ojos y busc¨® paciencia en lo m¨¢s profundo de s¨ª. Esos dos le sacar¨ªan canas en su ya ra cabellera, demonios con los tres. Y teniendo cuidado de que ellos no le saltaran encimaenz¨® a acercarse a loba, con paso pausado y vigil¨¢ndolos. ra no se resisti¨® al avance de ¨¦l, porque no era ¨¦l quien le daba miedo, sino sus dos mates. Lentamente se arrodill¨® dnte de e verificando que s¨ª, era ra que conoc¨ªa. Por un momento no supo a qui¨¦n preferir,s dos eranplicadas, cada una a su manera -ra- le extendi¨® mano ¨C Volvamos a mansi¨®n y sent¨¦monos a har de una por todas. Ellos te escuchar¨¢n- el beta midi¨® cada una de sus pbras. La loba temblorosa alz¨® cabeza de donde ten¨ªa escondida y lo mir¨® con sus dos orbes azules llenos de l¨¢grimas. Acto seguido los gir¨® y repas¨® a cada uno de sus mates, Dixon primero y Ethan despu¨¦s, para encogerse a¨²n m¨¢s en su lugar. ¨C Ellos dos me hacen da?o siempre que estoy cerca de ellos ¨C murmur¨® de forma quebrada y con voz grave pors l¨¢grimas. ¨C No lo volver¨¢n a hacer, por eso vamos a har ¨C Will ten¨ªa que buscar una manera de resolver aquello aun si ten¨ªa que mentir, ¨¦l no era nadie para decirle a aquello dos loboso trata una vez que cayera en sus manos nuevamente. ¨¦l me encaden¨® y encerr¨®- e sorbio- No quiero volver alli. Ante sus pbras un gru?ido llen¨® estancia proveniente de Ethan. ile hiciste qu¨¦?- se gir¨® hacia su hermano ¨C Acaso e es tu prisionera. Dixon frunci¨® el ce?o en diri¨®n a ¨¦l. -Lo hice parea que no volviera a escapar e intentara matarseo vez pasada- le dijo mostrando sus colmillos. ra se recogi¨® m¨¢s en su lugar al ellos alzar voz. -Tranqu- le murmur¨® Will ¨C Calma, ellos no lo volver¨¢n a hacer. ¨C Dices eso, pero ¨¦l tambi¨¦n intent¨® forzarme- esta vez acusaci¨®n era dirigida hacia Ethan. El cuerpo de este se qued¨® petrificado en el lugar. -?En serio?- los ojos e Dixon se entrecerraron. ¨C Pero si e vino primero a mi- se justific¨® el lobo rubio. Will no supo si situaci¨®n estaba mejorando, m¨¢s bien, loba hando loplicaba todo y no fue ¨²nica. ra, dentro de loba chasque¨® lengua y se removi¨®, pero esta vez los grilletes que manten¨ªan su cuerpo atrapado en lo m¨¢s profundo de inconciencia mantuvieron firmemente cautiva, noo otras veces. Content ? N?velDrama.Org 2024. Y aun cuando se esforz¨® desgarrando sus mulecas para soltarse y tomar e el control no pudo hacerlo, ra que estaba al mando ahora no dejar¨ªa y e no era lo suficientemente fuerte todav¨ªao para poder tomar el control. As¨ª que tuvo que rendirse, pero todo su esfuerzo hizo estrago. ra dej¨® de llorar para estremecersepletamente y una oleada de dolor envolvi¨®. Apret¨® sus dientes para no soltar un gemido de dolor, pero al final no pudo evitarlo y su cuerpo fue perdiendo consciencia cayendo dedo, frente a los impotentes machos. Todo a su alrededor se puso negro y e nunca supoo fue que hab¨ªa llegado all¨ª Chapter 30 Chapter 30 Sent¨ªa que su cuerpo dol¨ªa, estaba caliente, dejaba sin aliento, era sofocante. ra sent¨ªa que se estaba quemando de adentro hacia afuera. La sangre en su cuerpo palpitaba tanto que no sab¨ªa d¨®nde empezaba o cuando terminaba. Podia sentir su coraz¨®n palpitar en su pecho haciendo que abriera su boca y soltara un gemido inc¨®modo. Algo fr¨ªo se pos¨® sobre su frente y hizo estremecerse de alivio. Se removi¨® un poco buscando estar m¨¢s cerca de ello. ¨C Tranqu-escuch¨® una voz familiar pero que en ese momento no reconoci¨®, estaba muy aturdida y su cabeza era un lio total. En medio de su nebulosa abri¨® los ojos para solo poder divisar una mancha oscura que se mov¨ªa de undo a otro. Por un momento se imagin¨® a Dixon, pero su toque era demasiado suave y delicado para ser ¨¦l ?verdad? Aquellos dedos se mov¨ªan sobre eo bloques fr¨ªos de hielo que refrescaban su cuerpo ardiente. Sin embargo, no pudo pensar mucho sobre ello. Sus ojos se volvieron a cerrar y cay¨® en total inconsciencia, para despertar de nuevo m¨¢s tarde, pero esta vez estaba hda. Como si su cuerpo no pudiera regr su temperatura corporal. Temba, sus dientes casta?eaban, necesita aferrarse a algo que le diera calor. -Estoy aqui- ahora era otra voz que tambi¨¦n le result¨® familiar. Solo que no era misma de antes. Abri¨® los ojos con dificultad. Estaba oscuro ahora, apenas una leve luz hac¨ªa resndecer algo dorado proveniente de aquel macho que estaba envolviendo entre sus brazos y atra¨ªa a su pecho. El calor que pronto envolvi¨® fue realmente reconfortante y dado que no ten¨ªa nada de fuerzao para poder luchar cerr¨® los ojos. Ahora fue m¨¢s f¨¢cil dormir sin temr o sintiendo que se derretia. Y asi estuvo durmiendo hasta que ya no pudo hacerlo m¨¢s ys voces a su alrededorenzaron a tdrar su cabeza. A diferencia de antes, fuerza de su cuerpo era palpitante,o si fuera mucho m¨¢s fuerte,o si no tuviera miedo, y cuando abri¨® sus orbes estos se ti?eron de un color rojizo y una leve sonrisa se dibuj¨® en susbios. Por iluminaci¨®n supo que era de d¨ªa, y esta vez¡­ hab¨ªa sido mucho m¨¢s f¨¢cil salir, mas no era momento de hacerlo. Dejarse vero era realmente era una carta bajo manga que ten¨ªa, por lo que dej¨® que otra ra saliera, aunque esta preferia quedarse en una esquina que estar entre aquello tres machos que ahora se encontraban discutiendo en medio de habitaci¨®n. Los orbes de ra se rearon hasta volverse azules y lentamente se sent¨® en cama. No supo por qu¨¦, pero no temba de miedo ante presencia de elloso veces anteriores y sentia conexi¨®n entre ellos mucho m¨¢s fuerte. No recordaba que hab¨ªa ocurrido pero el sabor met¨¢lico de sangre a¨²n estaba pegado a su pdar. Acaso¡­ ¨C ra ¨C escuch¨® su nombre proveniente de los dos lobos que eran sus mates que dejaron su acalorada discusi¨®n para enfocarse en e. Sin embargo, y aunque e ahora no sent¨ªa el mismo miedo e retrocedi¨® hasta pegar su espalda a la pared poniendo distancia entre ellos. Negaba con su cabeza para despu¨¦s baja en surmisi¨®n. Pudo escuchar a ellos chasquear lengua, seguro de frustraci¨®n A, Elliani Will que Kababa de entrar a habitaci¨®n presenci¨® escena se acerc¨® a ellos. De alguna forma ellos hab¨ªan cedido a que fuera el mediador de todo aquello, despu¨¦s de todo, loba parec¨ªa reionar con ¨¦l. El beta se detuvo entre ellos dnte de cama. -ra- e alz¨® levemente cabeza para mirarlo entre el cabello- Es bueno que hayas despertado. Llevas tres d¨ªas inconsciente, tuviste una fiebre muy fuerte que no bajaba. ¨C Yo ayud¨¦ a que bajara ¨C Ethan lo interrumpi¨® de pronto. ¨C Yo tambi¨¦n-Dixon cruz¨® los brazos sobre su pecho. La discusi¨®n entre ellos cual no acababan de llegar a un acuerdo qued¨® en segundoN?velDrama.Org ? content. no. Durante esos tres dias solo hab¨ªan podido ver a su loba acostada en cama casi sin moverse, p¨¢lidao una hoja y con una temperatura corporal incluso preocupante para su especie. Realmente hab¨ªan pensado que perder¨ªan de nuevo y eso casi los hab¨ªa enloquecido. Su mate era despu¨¦s de todo estabilidad de un macho y m¨¢s de ellos dos. ra aun en misma posici¨®n, lentamente dej¨® ver su rostro y repas¨® uno a uno de los lobos demor¨¢ndose m¨¢s tiempo en su mate. ¨C Pero despu¨¦s me amarrar¨¢n y me forzar¨¢n a tener sexo con ustedes-su voz temba ligeramente- ya lo hicieron antes- se abraz¨® m¨¢s sus piernas que pegaba a su pecho. Los dos gemelos se miraron y apretaron sus pu?os hasta que dolieron. De forma en que e lo dec¨ªa parecia que ellos eran unas bestias y discutir con e seria en vano, no parec¨ªa querer escuchar excusas, yas hab¨ªan dicho y e no los hab¨ªa escuchado. En resumen, estaban dando vueltas en c¨ªrculo, y en el medio Will que realmente no deb¨ªa meterse en esa situaci¨®n, aunque si no lo hac¨ªa no terminar¨ªa bien. Se levant¨® y se gir¨® hacia los dos hermanos. Ser¨¢ mejor que hablen con e de una forma pausada- les habl¨® tantoo betao un lobo mayor que ellos dos. Despu¨¦s mir¨® a loba por encima del hombro y se encamino hacia puerta cuando esta fue tocada. Al abri hab¨ªa uno de los lobos que custodiaba entrada a casa del alfa. -?Qu¨¦ ocurre? -Beta, alfa, el padre de su Luna¡­ est¨¢ buscando. Esta vez el cuerpo de ra se petrific¨® en su lugar y trag¨® en seco. Si su padre hab¨ªa ido a ve era por algo. ¨¦l no era el buen padreo para preocuparse por e de esa forma. ¨C D¨¦jelo pasar- pero ante respuesta del beta supo que ten¨ªa que ir a verlo y quiz¨¢s era mejor Negarse a lo que quisiera Alester era jugar con fuego, y aunque ten¨ªa ahora a sus mates, ellos¡­ no eran tan diferentes a ¨¦l. Como si su cuerpo pesara una tonda se arrastro al borde de cama y se levant¨®. Su cuerpo estaba pesado por lo que cuando se enderez¨® se tainbale¨®. Dixon, que era el m¨¢s cercano a e agarr¨® de cintura. Ante ello loba se estremeci¨® de miedo y forcejeo para soltarse. ra forma en que pronunci¨® su nombre fue en advertencia para que se quedara quieta La loba se paraliz¨® nuevamente y se qued¨® mirando fijamente los ojos del alfa- No voy a amarrarte si le comportas, si no sales corriendo, si no arriesgas tu vida entendido?- aquello sonaba m¨¢s una orden sin una sorunda apci¨®n, A e no le qued¨® m¨¢s remedio que eder con un casi imperceptible movimiento de cabeza. Tambi¨¦n era mejor no llevarle contraria. No sabia de lo que era capaz bueno si. No supo cuando tiempo pas¨® antes de que el alfa soltara y e pudo enderezarse con sus propias piernas que estaban temblorosas. Estaba muy tensa, tanto por su padreo aquellos lobos. Dnte de e fue puesta una prenda de ropa y se dio cuenta que hab¨ªa sido Ethan. ¨C Ponte esto ¨C le dijo ¨¦l con una sonrisa, sonrisa que e sab¨ªa muy bien que era falsa. E agarr¨® y la peg¨® al pecho d¨¢ndose cuenta que solo llevaba un rop¨®n muy delgado que apenas le cubr¨ªa hasta el inicio de los muslos. Y mirada de los dos machos devotaban de arriba abajo. -C¨¢mbiate-le dijo el lobo rubio rjando su cuerpo. ra apret¨® a¨²n m¨¢s t en sus manos. No pod¨ªa salir en su estado a ver a su padre, y cambiarse con aquellos dos lobos all¨ª no era una opci¨®n. As¨ª que se oblig¨® a caminar en diri¨®n al ba?o de habitaci¨®n que hab¨ªa reconocidoo del alfa. La mano de Ethan se envolvi¨® alrededor de su brazo deteni¨¦nd en el lugar. El brillo de los ojos de ¨¦l le indicaba que no hiciera el mismo espect¨¢culo que con su hermano, y aun as¨ª no dejaba de ser lujurioso. La sangre caliente que no ten¨ªa uno de los hermanos ten¨ªa el otro y de sobra. E se encogi¨® en el lugar y neg¨® con cabeza. ¨C Por favor no. No quiero. Ethan inclin¨® cabeza ante negativa y abri¨® boca para har cuando¡­ -Ethan, su¨¦lt ¨C fue una orden por parte de Dixon El noinbrado lo miro alzando una ceja. Acaso tu no quieres ve tambi¨¦n. Somos lobos, ver nuestros cuerpos desnudos es parte de nuestra naturaleza. -Su¨¦lt y deja que se vaya a cambiar ¨C Dixon no respondi¨® a su provocaci¨®n. Ethan alz¨® los hombros y abri¨® sus dedos liberando a loba de su agarre. Al verse libre ra corri¨® en diri¨®n al ba?o y cerr¨® puerta escuchadoo ellosenzaban a grunirse otra vez. Acaso eso era lo que e quer¨ªa. ro que no. Las l¨¢grimas amenazaron con correr de nuevo por su rostro, pero es contuvo, se desz¨® por puerta hasta que cay¨® sobre el suelo y escondi¨® su rostro en t en sus brazos. Otra vez no. Esto era realmente duro de soportar, dos mates era m¨¢s de lo que e pod¨ªa soportar y dos tan dominantes como los que le Diosa Luna le hab¨ªa enviado. Sin embargo, hab¨ªa dos cosas cons que no podia mentirse a s¨ª misma. La primera, su vista hab¨ªa mejorado exponencialmente. Ahora era capaz de divisar divisi¨®n entre dos baldosas del bano, aunque luz molestaba un poco en sus delicados ojos Y lo segundo y lo que m¨¢s le preocupaba. A pesar de que ellos hab¨ªan tocado antes de una forma algo brusca y e los hab¨ªa rechazado su cuerpo no pensaba igual. Este realmente queria estar en medio de los dos lobos con cada uno de ellos toc¨¢ndolo. Ante idea que cruz¨® mente se estreineci¨® tanto por miedoo por cer. Sus pezones se DISWTon duros de solo pensar en los cuerpos desnudos de ellos, y de igual forna le daba miedo cabr lo que tendria despu¨¦s L¡¯oporatariar durante el sXU?¡¯ ?Bien, cari?osos? Lo dudaba, si hasta el momento no lo hab¨ªan hecho. Fue entonces que los recuerdos de los brazos c¨¢lidos envolviendo su cuerpo y el suave roce vinieron a su mente y no pudo definir si hab¨ªa real o solo un sue?o. Chapter 31 Chapter 31 ra se dio una ducha r¨¢pido para quitarse el sudor que apenas quedaba en su cuerpo. E no ol¨ªa mal por lo que indicaba que su cuerpo hab¨ªa sido limpiado con espero y mantenido limpio, eso pudo inc¨®moda y pregunta de cu¨¢l de los dos hab¨ªa sido invadi¨®. Sacudi¨® cabeza y se seco poni¨¦ndose el vestido que Ethan le hab¨ªa dado. Agradeci¨® que esta, aunque ten¨ªa tirantes y llegaba a las rodis era de una t gruesa que se ajust¨® a su forma perfectamente. Eso le record¨® que no ten¨ªa nada dentro de aques paredes que fuera de e. Todo estaba en casa de sus padres. Con pasos lentos sali¨® del ba?o para encontrar habitaci¨®n s al asomarse por puerta del ba?o. Un suspiro de alivio invadi¨®. Al menos no ten¨ªa que lidiar con ellos dos al menos por unos minutos, pero ten¨ªa al peor esperando afuera. Se encamino hacia entrada de mansi¨®n y el olor de su padre que estaba inundando estancia llev¨® a una habitaci¨®n donde ¨¦l estaba sentado en el sof¨¢o si este le perteneciera. Acariciaba textura de t con punta de sus dedos y despu¨¦s asent¨ªa. ra conoc¨ªa esa rei¨®n en ¨¦l. Su padre ya se ve¨ªa viviendo en ese lugar y sabia muy bien que el usar¨ªa de puente para ello. Entr¨® a estancia y eso m¨® atenci¨®n de Alester. -ra- su padre se levant¨® mostrando una sonrisa c¨¢lida y abriendo sus brazos caminando en diri¨®n a e- C¨®mo has estado, c¨®mo puedes olvidarte de tus padres as¨ª ¨C us¨® un tono completamente diferente al usado con e. ra baj¨® cabeza y trag¨® en seco. Al ¨¦l acercarse a¨²n m¨¢s e dio un paso atr¨¢s. El lobo se detuvo vte. -?Qu¨¦ ocurre mi hija hermosa? Ahora le tienes miedo a tu padre. Si sabes que solo quiero lo mejor para ti. Tener dos parejas debe ser duro, pero no te preocupes que todo estar¨¢ bien. Yo te apoyar¨¦. ra no respondi¨®, solo se mantuvo con cabeza gacha y apretando losbios. Pasaron dosrgos minutos sin los dos moverse. Fue entonces que Alester mir¨® de undo a otro, sobre todo a puerta donde no hab¨ªa entrado m¨¢s nadie detr¨¢s de loba. E estaba s. -Espera¡­- ya hab¨ªa cambiado su tono siendo el normal que usaba siempre- ?Est¨¢s t¨² s ahora aqu¨ª?- hab¨ªa desprecio en su voz. ra asinti¨® con cabeza. No sab¨ªa a donde hab¨ªa ido el beta y sus mates, no erao si ellos fueran a ser de mucha ayuda en esa situaci¨®n. Demonios- gru?¨® el lobo y se dio media vuelta. Volvi¨® al sof¨¢ y se dej¨® caer pasando el brazo por el respaldar y con una mueca de indignaci¨®n-Yo actuandoo un est¨²pido para que¡­ para que solo est¨¦s t¨² aqu¨ª- chasque¨® lengua. ra no se movi¨®. Al menos sab¨ªa c¨®mo reionar con este padre, no con el anterior. Sab¨ªa que solo era una m¨¢scara que solo estaba usando para caerle bien sobre todo al alfa. ?Y bien? ?Qu¨¦ has estado haciendo estos ¨²ltimos d¨ªas? C¨®mo m¨ªnimo te los foste para salir prenada ¨C Alester solto sin ninguna muestra de sentimientos ¨C Debiste entrar en celo. Al menos espero que hayas sido lo suficientemente intellgente para for con el alfa. Ten un cachorro de ¨¦l y asi garantizaras tu posici¨®n y as¨ª nosotros ¨C el lobo no ocultaba sus intenciones de mejorar su estado a trav¨¦s de su hija ao diera lugar ¨C Tu madre y yo nos merecemos algo mejor. Asi que has bien tu trabajo. -?Y si no quiero? ¨C ra a¨²n ten¨ªa cabeza gacha pero hab¨ªa una sonrisa en su rostro que el cabello escond¨ªa y Alester no pudo ver. Pero no necesito hacerlo. El tono usado por e, totalmente extra?o hizo que este frunciera el ce?o. N?velDrama.Org ? content. ¨C Acaso me respondiste. Repite eso, que dijiste. ra buf¨® por lo bajo rjando su pose. -Dije, y si no quiero forme al al¨ªa. No lo he hecho hasta ahora, y si lo hago lo har¨¦ cuando me d¨¦ gana. Aque respuesta fue suficiente para que el lobo se levantara hecho una furia de su asiento y se acercara loba. Sus feromonas mostraban su estado y que estaba perdiendo el control sobre si mismo. -M*****a- ¨¦l dijo apretando los dientes alzando mano en diri¨®n a e-?Qui¨¦n te crees que eres para harme asi? Gru?¨® sonoramente bajando mano con intenci¨®n de golpear con fuerza a ra,o normalmente hacia para corregir su actitud. Solo no cont¨® con que su mano fuera agarrada antes que esta se estrera en el rostro de e y dejara tirada. -E es mi mate- Ethan apret¨® con fuerza mu?eca de Alestar haciendo incluso que los huesos debajo de piel sonaran al punto de casi quebrarse. Alestar apret¨® los dientes y sacudi¨® mano, pero esta no fue soltada. En cambio, Ethan no parec¨ªa tener intenciones de soltarlo. La habitaci¨®n se llen¨® de feromonas y por inercia e instinto ra retrocedi¨® detr¨¢s de Ethan, lejos de su padre, acto que no pas¨® desapercibido por el lobo, aunque e no ten¨ªa precisamente miedo, m¨¢s un poco de inteligencia en ese momento era necesario y as¨ª poder ocultar sus orbes rojizos. -?Ten¨ªas intenci¨®n de golpear a mi mate? ?Con qu¨¦ derecho?- Los colmillos de Ethan estaban completamente desenfundados. Alester sinti¨® una gota de sudor bajar por su espalda. Esta vez agit¨® con m¨¢s fuerza su mano liber¨¢ndose y retrocediendo. Bien sab¨ªa ¨¦lo reionaba aun macho cuando tocaban a su herbra. Enderez¨® los hombroso si nada hubiera pasado. -E es mi hija, y lo sigue siendo. No iba a golpea, solo- mir¨® a loba m¨¢s no pudo terminar sus pbras. Una nueva feromona entr¨® en habitaci¨®n y los dos lobos enfocaron a Dixon parado en puerta, Fuera- fue lo ¨²nico que dijo. No hab¨ªa tenido que presenciar toda situaci¨®n para saber que estaba ocurriendo. Alester no ten¨ªa intenciones de irse tan f¨¢cilmente, a¨²n no hab¨ªa hado con su hija todo lo que necesitaba, adem¨¢s pod¨ªa ser el alfa y su hermano, pero eran unos cachorros todav¨ªa enparaci¨®n con ¨¦l. Aun asi, mantuvopostura, perder el favor del alfa no era nada bueno en manada, pod¨ªa llevarle a ser un expulsado de e. A, creo que¡­ otra vez fue interrumpido. Ethan s¨¢ralo de aqui- orden¨® el a entrando a habitaci¨®n en diri¨®n a ra, inclin¨¢ndose y carg¨¢nd sobre su hombro sin ninguna resistencia ¨C No soy tu esvo ¨C dijo gru?endo Ethan y se gir¨® a Alester inclinado cabeza. -Sale solo o lo saco,s dos opciones est¨¢n sobre mesa, sons ¨²nicas que est¨¢n ¨C indicio de que ten¨ªa que irse si o si. Alester no era un lobo idiota. Sab¨ªa que era mejor no provocar asi que asinti¨® con cabeza -Vendr¨¦ de nuevo a ver a mi hija. E tiene padres- afloj¨® su tono de voz, aunque eso no rj¨® para nada al lobo frente a ¨¦l. Y Ethan lo sigui¨® hacia salida y se asegur¨® que ¨¦l se desapareciera de su vista. Antes, hab¨ªa visto a la loba ir en diri¨®n a donde estaba su padre y se hab¨ªa quedado afuera por su acaso. Lo que no se esper¨® fue escuchar el tono de e y rei¨®n de su padre. Ese lobo debia agradecer que no le hab¨ªa puesto un dedo encima a e, porque solo lo hab¨ªa visto levantar su mano en torno a e para golpea y eso hab¨ªa sido suficiente para soportar. Le hubiera sacado todos los dientes si se lo hubiera propuesto. Ahora¡­ ten¨ªa que har con ra y sabero era e realmente. Lo tenia confundido, muy confundido. Dixon subi¨® escalera con loba sobre su hombro y esta se mantuvo tranqu para su sorpresa. No puso resistencia o hizo rechazo a su toqueo antes -ra- m¨® y e respondi¨® con un sonido de su garganta. Dixon no habl¨® m¨¢s, pensaba que e se hab¨ªa desmayado, pero no, estaba consciente. ?Qu¨¦ estaba pasando? Fue directo a su habitaci¨®n y al llegar tir¨® a loba a cama y se meti¨® entres piernas de e, se inclin¨® y bes¨® metiendo su lengua dentro de su boca. Ahora que e estaba tranqu aprovechar¨ªa para poder toca, porque realmente lo necesitaba. Se estaba volviendo adicto al sabor de e. Era tal dulce y e tan suave. Y, adem¨¢s, ten¨ªa que borrar el olor de esos machos del cuerpo de e, aunque por m¨¢s que hiciera, del de su hermano no se iba. Casi ast¨® el cuerpo de e contra cama devorando su boca. La loba no pon¨ªa resistencia, pero no respond¨ªa con misma intensidad, m¨¢s bien, lo dejaba hacer lo que ¨¦l quer¨ªa. Su mente en ese momento. -Hueles mucho m¨¢s fuerte- le dijo contra susbios envolvi¨¦nd entre sus feromonas y chupando el inferior ¨C Quiero marcarteo m¨ªa. As¨ª nadie podr¨¢ tocarte ¨C grun¨ªa levemente. Y tras el de ¨¦l se oy¨® otro m¨¢s fuerte proveniente de puerta. Ethan casi hab¨ªa corrido escaleras arriba. No quer¨ªa dejar a su hermano solo con su mate. -Vete- le dijo Dixon mostrando sus colmillos por encima de su hombro. Ap¨¢rtate de e ¨C Ethan entr¨® en diri¨®n a ellos y tensi¨®n en el ambiente aumento, ra, que estaba acostada aun debajo de Dixon suspiro. Ellos dos solo se pasaban peleando y no se acababan de poner de acuerdo, y su parte sumisa solo los alteraba m¨¢s. Al parecer e era que tendr¨ªa que poner el control en toda aque situaci¨®n, sino que terminar¨ªa muerta era e. Cada vez que ellos peleaban su pecho se apretaba y palpitaba de dolor Asi que alz¨®s manos y gir¨® el rostro de Dixon en diri¨®n a e y esta vez fue que inici¨® el beso, algo queo al alfapletamente fuera de s¨ª y sus ojos se abrieron de impresi¨®n, despu¨¦s de todo e steinpre ha mostrado miedo en torno a ellos. En medio de sus pensamientos e solt¨® susbios mordiendo ligeramente el inferior con sus colmillos y ses arregl¨® para salir de debajo de ¨¦l. Se levant¨® de cama y se acerc¨® a Ethan. Hizo lo mismo, alz¨® los brazos y los envolvi¨® en su cuello. El lobo rubio al ver su intenci¨®n baj¨® su cabeza y apret¨® cintura de e para atrae m¨¢s hacia ¨¦l, profundizando el beso. Ten¨ªa cientos de preguntas,o su hermano que solo se hab¨ªa sentado en cama viendo escena Por dentro ra sonre¨ªa. Definitivamente domarlos no ser¨ªa una tarea tan complicada. Chapter 32 Chapter 32 Dixon, atareado por lo que estaba ocurriendo y por el denso aroma que ahora inundaba habitaci¨®n se sinti¨® realmente mareado, y con una dolorosa eri¨®n en sus pantalones que no parec¨ªa tener intenciones de ceder. Aun as¨ª, no pod¨ªa apartar mirada de lo que ocurr¨ªa dnte de ¨¦l, de c¨®mo su loba estaba siendo besada por su hermano, apretada entre sus brazos,o estaba siendo tocada¡­ eso fue m¨¢s de lo que podia soportar. Se levant¨® y camino hacia ellos, agar r¨® el cabello de nuca de ra y tiro de su cabello hacia atr¨¢s logrando despegar boca de e de de su hermano ganando un gru?ido por parte de este, m¨¢s no le importo. ¨¦l puso suya sobre de su pareja devotando sus labios de forma tan evidente que el sonido h¨²medo llen¨® habitaci¨®n y los ojos de Ethan se llenaron de imagen. Mas ¨¦l no se qued¨® quiero siendo solo un espectador. A pesar de que su hermano besaba profundamente a lobas miradas retadoras de ambos se encontraban y chocaban de forma feroz, comopitiendo quien era mejor. Por lo que Ethan no ten¨ªa intenciones de perder contra ¨¦l y menos de dnte de loba, loba a quemi¨® su cuellopletamente a su merced dada forma en que su hermano tenia agarrada. Pod¨ªa sentir vena palpitando a un costado yo se mov¨ªa debajo de piel. Ethan se rmi¨® losbios, as¨ªo losrgos colmillos y rasp¨® garganta de e ganando un gemido aun cuando boca de esta estaba cubierta. La sinti¨® temr en sus brazos agarrada en f¨¦rreo abrazo. No ten¨ªa intenciones de solta. Su boca se desz¨® desde mand¨ªb por su cuello y un poco m¨¢s abajo teniendo que inclinarse. La t gruesa le bloqueaba el camino impidi¨¦ndole llegar a donde realmente quer¨ªa. Gru?¨® inconforme y abri¨® boca con intenciones de rompe cuando e se sacudi¨® incluso rompiendo el beso yenzando a jadear. Aun as¨ª, los machos no se detuvieron sumidos en excitaci¨®n tanto de retarseo de tene entre ellos. Ethan no dej¨® que e tomara un respiro antes de volver a apoderarse de susbios y esta vez fue Dixon el que se apoder¨® del cuello de e dejando una marca de beso profunda y oscura a un costado con algunas marcas de puntos proveniente de sus colmillos. Peg¨® su cuerpo grande a espalda de e rozando su eri¨®n con el inicio de sus gl¨²teos dada altura de e, aun as¨ª, queria que e sintiera su eri¨®n sin darse cuenta que tambi¨¦n forzaba a sentir del otro lobo rozando por dnte. ra se encontr¨® abrumada a pesar de tener el control de alguna forma. La parte sexual de los machos era muy intensa y m¨¢s cuando se estaba en el proceso de ece donde el instinto era el que mandaba. Sin embargo, era consciente que ellos estaban luchando por tomar el dominio sobre e y eso hac¨ªa que su pecho se apretara. Si ellos no llegaban a buenos t¨¦rminos e era que pagaba y pagar¨ªas consecuencias. Elzo entre ellos era de tres, e en el medio, as¨ª que, sis otras dos partes luchaban entre si de esa forma, corr¨ªa peligro. Debia encontrar forma de hacer que ellos se llevaran rtivamente bien, algo que al parecer no estaba funcionando. Los habia besado a los dos con el objetivo que entendieran que debian trabajar entre si, pero no, ellos dos estaban m¨¢s enfocados en demostrar qui¨¦n era el m¨¢s dominante que incluso satisface a e. Y hasta se indigno. Eso no estaba funcionando. Rompi¨® el beso con Ellian teniendo que morder subio de forma suerte hasta que este se apart¨® a un lado por el dolor, y e baj¨® su mano y enterr¨® sus garras en el muslo del Dixon Ante peque?a pero sorpresiva muestra de dolor los dos lobos aflojaron el agarre entre e, momento que aprovech¨® ra para escabullirse entre ellos y poner distancia. Al encontrarse ellos frente a frente gru?eron y se separaron para mira acusadoramente ra no retrocedi¨® al notar que ellos estaban molestos por lo que acababa de ocurrir, pero no se pondr¨ªa a lloraro su otra parte ni formar¨ªa una escena. Lo que hizo fue rear sus ojos lo m¨¢s que pudo sintiendo a su otra parte removerse y se ayud¨® de su cabello para que ellos no notaran su verdadero cambio. Ellos estaban m¨¢s enfocados en otros asuntos, as¨ª que pod¨ªa enga?arlos m¨¢s f¨¢cilmente. - ra ven aqui- demand¨® Dixon con una marcada eri¨®n en sus pantalones. ¨C Ven ac¨¢ ra- su hermano no se qued¨® atr¨¢s alzando mano en diri¨®n a e. ra hizo girar su cabeza provocando que su cuello sonara, hasta susbios palpitaran. La parte de atr¨¢s de su cabello hasta dol¨ªa un poco. ¨C Solo si son m¨¢s gentiles conmigo, soy una hembra, no una bestia- e se quej¨® y tanto su respuesta como su tono dej¨® a los dos lobos aturdidos nuevamente. Ambos se miraron, pero no dijeron nada, pensaron que e retroceder¨ªa temblorosa de nuevo. ra se dio media vuelta y se dej¨® caer en cama, sus piernas estaban pesadas despu¨¦s de los besos y estimci¨®n de su cuerpo. Y no peleen m¨¢s entre ustedes, duelen cuando lo hacen- se llev¨® mano a su pecho. -Eso es verdad- en eso entr¨® Will interrumpiendo escena y no fue bienvenido Los tres lobos que estaban en el interior alzaron sus cabezas y le gru?eron. Era un momento entre los tres, un cuarto estaba de m¨¢s, aunque el beta, aunque se tens¨® no retrocedi¨®. -Alfa, disc¨²lpame meterme en conversaci¨®n. -No lo hago ¨C Dixon no ten¨ªa menor paciencia para tratar con ese lobo ahora, ya ten¨ªa suficiente con su hermano. -Debes tener muchas agas para entrar e interrumpir de esa forma. Dixon le has dado bastantes libertades. Lo que se esperar¨ªa de un alfa incapaz. N?velDrama.Org ? content. El alfa apret¨® sus pu?os hasta que estos se volvieron ncos. No le prest¨® mucha atenci¨®n, sab¨ªa que el lobo solo lo estaba provocando. -Pero alfa es importante- prosigui¨® Will notado que loba mov¨ªa su pie con impaciencia y por el aura alrededor de e no era precisamente su versi¨®n sumisa que estaba al mando Tengo que decirle sobre ustedes tres, descubr¨ªa algo importante que tengo que notificarles a los tres Chapter 33 Chapter 33 Elentario y el tono usado por el beta m¨® atenci¨®n de los dos machos que se giraron hacia ¨¦l con sus cenos fruncidos. El dorado de los orbes de ambos era muy intenso, dado el estado de excitaci¨®n de ambos. -Ha-Dixon orden¨® mostrado en sus pups impaciencia que ten¨ªa. Su loba y situaci¨®n en que estaba enredado era un total desastre, cualquier cosa que pudiera arar un poco todo aquello era bienvenido, aunque no lo demostr¨®, Ethan, a sudo era capaz de re¨ªrse, aunque no se hab¨ªa dado cuenta que su hermano estaba en misma situaci¨®n. Desde el inicio Ethan hab¨ªa tenido intenci¨®n de hacerse con manada y vengarse de su maldito padre que lo hab¨ªa dejado abandonado junto a su madre, pasando incluso hambre y frio, pero al encontrar a su pareja destinada s en medio del bosque, aquello cambio sus prioridades. No pod¨ªa evitarlo, su instinto era sumamente fuerte y m¨¢s cuando tenia a su loba dnte. La naturaleza los hab¨ªa dise?ado para reproducirse y sobrevivir y por m¨¢s que luchara contra eso no era algo que pod¨ªa dejar dedo. Entonces¡­ que le imped¨ªa tener as dos cosas, si, su hermano. Si hab¨ªa alguna forma de separarlo de e har¨ªa lo que fuera, solo si no hubiera el peque?o detalle de que loba los necesitaba a ambos. Will sinti¨® tensi¨®n en el ambiente, tragando en seco y sintiendoo el sudor empapaba su espalda. Tres lobos que no eran f¨¢cil de enfrentar juntos no era una f¨®rm f¨¢cil de tratar. Aun as¨ª, respir¨® profundo. -La verdad es que en estos d¨ªas he estado estudiando el caso de ustedes y he descubierto en textos antiguos que hubo un casoo ustedes en el pasado. De una loba que tuvo dos machoso parejas destinadas. El inter¨¦s llen¨® el rostro de Ethan y Dixon. Will prosigui¨® habiendo captado toda su atenci¨®n. -En esos textos explicaban conexi¨®n tan grande que existe y que una vez juntos loba no podr¨ªa vivir sin ninguno de los dos. Su ece est¨¢ dividido a mitad entre cada uno de sus lobos. Y si estos pelean o no se llevan bien, o hay sentimientos negativos pasan por e provoc¨¢ndole dolor e incluso muerte ¨C era algo que hab¨ªaentado antes pero ahora con m¨¢s fundamentos era m¨¢s f¨¢cil convencer a aquellos dos machos. -?Quieres decir que tengo que llevarme bien con este?- Ethan se?al¨® con el dedo a su hermano despectivamente y solt¨® un jade¨®- Esto es incre¨ªble, adem¨¢s tengo que ser tolerante y vero todo se le pone ens manoso bandeja de ta, incluso a mi mate. -E tambi¨¦n es mi mate-Dixon no se movi¨® de su lugar y parec¨ªa pensativo, no ten¨ªa intenciones de dejar morir a loba, e era una bendici¨®n y primera que le hab¨ªa despertado sensaciones tanto en su cuerpoo en su alma-Yo tampoco estoy contento con esta situaci¨®n. pero termin¨® gru?endo ante idea de ve siendo tocada por el otro lobo. Era un macho dominante y se aferraba a lo poco que ten¨ªa. Compartir no estaba en su diaturaleza Es mejor que se entiendan entre ustedes y busquen una forma de encontrar un equilibrio. No creo que e vaya a morir porque nosotros dos¡­ no nos llevenios biej ¨C Ethan cruz¨® los brazos sobre su pecho Buscaba una forma de no tener que rcionarse demasiado con Dixon Will neg¨® con cabeza. ¨C Por lo que estuve leyendo eso mismo pensaron aquellos dos lobos. No eran hermanoso ustedes, solo eran conocidos de manada, no se llevaban bien dada nuestra naturaleza dominante, pelearon, encerraron a su mate, intentaron secuestra para ellos solos, zaron a ezarse con ellos cada uno por sudo, escondieron para que el otro no encontrara y era de nuevo arrebatada de los brazos de uno para el otro. Loszosenzaron a ser dolorosos para e ya que no quedaba marcadapletamente. Los machos siempre discutian y peleaban por ver qui¨¦n era el ganador. La loba no tuvo opci¨®n durante todo ese proceso y fue obligada a mantener la boca cerrada. Como resultado e se fue marchitando, su alma se fue frionando en varios pedazos hasta que fue demasiado tarde y e muri¨® en una esquina viendoo ellos peleaban. Ellos dos se volvieron locos ante ello y se suicidaron. Un silenciorgo invadi¨® estancia despu¨¦s del beta terminar de decir aquello. ra, sentada en cama pudo jurar que los rostros de sus dos parejas se habian vuelto ligeramente p¨¢lidos Una leve sonrisa apareci¨® en susbios y se contuvo de bufar. Era pr¨¢cticamente lo mismo que le estaban haciendo a e. Solo faltaba que le abrierans piernas y se forano animales que eran. -Ven, se los dije. Duele cuando pelean y m¨¢s cuando me hacen todas esas cosas sin tomar en cuenta mi opini¨®n. As¨ª que ll¨¦vense bien de una puta vez-solt¨® ra sin darse cuenta o mediar su vocabrio ya que no estaba del todo de buen humor al recordar una por una sus no muy agradables experiencias desde que ellos hab¨ªan entrado en su vida. Los malditos hab¨ªan besadoo les hab¨ªa dado gana hasta que sus lenguas hab¨ªan sofocado suya y pod¨ªa jurar que casi hab¨ªan llegado a su garganta. Los agarres de ellos hab¨ªan sido fuertes y de seguro quedarian marcas en piel de e y, adem¨¢s,o no se llevaban nada bien su pecho se apretaba dolorosamente. En resumen, quer¨ªa patearlo a los dos juntos de una vez para que le tuvieran en consideraci¨®n. Solo que actuando de esa forma contrastabapletamente ao e era dnte de ellos normalmente y los tres machos se le quedaron mirando fijamente. ra reion¨® y se dijo a si misma que por el momento deb¨ªa actuaro loba sumisa, algo que la desquiciaba. Viviendo tantos a?os soportando el dolor en su cuerpo destruido lo menos que ten¨ªa eran emociones de miedo. As¨ª que hizo lo primero que le vino a mente. Se toc¨® el est¨®mago y baj¨® la cabeza. Tengo hambre- us¨® el tono m¨¢sstimero que encontr¨® bajando cabeza hasta que su rostro fue ocultado por su cabello. Levemente dej¨® salir sus feromonas para entretener a los dos lobos. Dixon fue el primero en reionar -Pedir¨¦ que te traigan algo- dijo encamin¨¢ndose hacia puerta. Aun procesaba lo que Will hab¨ªa dicho antes y eso giraba en su cabeza una y otra vez, solo con pensar que su forma de actuar podia llevar a muerte a su mate era¡­apret¨® losbios en un intento de bajar su frustraci¨®n. No deb¨ªa dejarse agobiar con cosaso esas. Camino en diri¨®n a puerta, necesitaba aire fresco para pensar con in¨¢s calma, pero antes de salir gir¨® su cabeza por encima del hombro, Ethanin¨® a su gemelo con tono autoritario ¨C Tu vienes coninigo. El otro lobo inclin¨® cabeza ¨C ?Por qu¨¦ tendr¨ªa que hacerlo?-le gruno- No eres nadie para darme ¨®rdenes. Dixon entrecerr¨® los ojos. -Recuerda el trato al que llegamos. No cruces linea- en sus pbras hab¨ªa una ra advertencia Ethan chasque¨® lengua sonoramente, sin embargo, sigui¨® a su gemelo y un minuto despu¨¦s ra se qued¨® s con Will dentro de habitaci¨®n en un silencio total -?Trato?- e alz¨® cabeza y se pas¨® mano echando el cabello hacia atr¨¢s y od¨¢ndose sobre cama. Will asinti¨® con cabeza. -Digamos que en los d¨ªas que estuviste enferma, ellos dos de alguna manera llegaron a un acuerdo. No s¨¦ bien a cu¨¢l, ellos haron entre ellos y nadie m¨¢s sabe que ocurri¨®. Solo por el momento s¨¦ que Ethan puede permanecer en manada siempre y cuando siga ciertas normas y no se sobrepase con usted. Mas no le puedo dar m¨¢s detalles porque no los tengo, no es algo que el alfa haya hado f¨¢cilmente y su hermano solo me ignora mayor parte del tiempo ¨C y eso que no hab¨ªa mencionado que no lo hab¨ªa dejado estar cerca de loba en los d¨ªas que e hab¨ªa estado en cama -Oh, ahora entiendo- e hizo una mueca y se qued¨® pensativa- Esa historia es falsa ?verdad? Porque por forma en que contaste es una versi¨®n un poco m¨¢s resumida de lo que ellos est¨¢n haciendo conmigo y de lo que puede ocurrir. Pero Will neg¨®. -No menti. Encontre esta historia ys similitudes son solo casualidad- el beta parec¨ªa algo preocupado ¨C Si ellos no se llevan bien y pelean su vida estar¨¢prometida. ra mir¨® al vac¨ªo. -AL menos ahora parece que est¨¢n en una tregua. Sabiendo eso debo tener cuidado de no provocarlos mucho ¨C record¨®o antes hab¨ªan luchado por tomar el dominio sexual sobre e, aunque ten¨ªa que reconocer que, incluso al ser bruscos se hab¨ªa sentido realmente bien todo aquello. Las manos sobre su cuerpo, el calor que emanaban, sus miembros roz¨¢ndose con e, duros por excitaci¨®n que les despertaba. ¨C Ahora, yo soy el que tiene que hacer una pregunta- Will camino y se puso dnte de e. ra cruz¨®s piernas y su rostro se volvi¨®pletamente fr¨ªo. El olor del lobo no le gustaba y su instinto le decia que algo se tra¨ªa entre manos. -?Qu¨¦ quieres saber sobre m¨ª? ¨C e pregunt¨® sabiendo que ¨¦l iba por ese camino, Will se demor¨® en abrir boca para por fin dejar salirs pbras. Content ? N?velDrama.Org 2024. ?Qui¨¦n eres realmente? S¨¦ que eres ra, pero hay algo en ti diferente, noo si fueras e misma Quiero saber, sino le dir¨¦ al al¨ªa verdad que he estado escondiendo ?Me estis amenazando? ra no retrocedi¨® ante ra amenaza de Will. Soy el beta de manada, mi trabajo es vr por estabilidad de todos los mierubrus y para OSO no me importa tener que saber los secretos de cada uno de ellos,enzando por ti. Asi que respondere Quien eres Por que est¨¢ en ra? ra solt¨® un suspirorgo. -Y si te dijera que soy otra hija que mi madre no quer¨ªa ?qu¨¦ dir¨ªas? Y Will se qued¨® a¨²n m¨¢s confundido. Chapter 34 Chapter 34 ra no habl¨® durante unrgo rato. El color de sus orbes se hac¨ªa cada vez m¨¢s carm¨ªn enfocando al beta, lobo que tenia boca ligeramente abierta. -?Qu¨¦ fue lo que dijiste? ra sonri¨® ligeramente y su cabeza palpit¨®. -Ah, duele solo recordarlo- murmur¨® esperando unos segundos a que se calmara- Fue lo que escuchaste- Mi madre no quer¨ªa tenerme ni a mi ni a ra. ra¡­ es mi hermana. Will pesta?e¨® varias veces. Primero el tema de los gemelos y ahora esto. Se pas¨® mano por su nuca intentando aligerar tensi¨®n queenzaba a acumrse. Como cuando ¨C Explicate mejor. No estoy entendiendo. ra se levant¨® yenz¨® a caminar por habitaci¨®n. -Es muy f¨¢cil. Mi madre y mi padre no nos quer¨ªan. Cuando mi madre se enter¨® que hab¨ªa sido pre?ada por mi padre hizo todo lo posible por abortarnos, incluso tom¨® veneno por lo que termin¨® muy enferma-Will no estaba al tanto de ello, pero recordaba haber oido unentario donde mencionaba que efectivamente Isa,pa?era de Alester hab¨ªa estado un tiempo considerable fuera del ojo p¨²blico para despu¨¦s aparecer con solo una cachorra en brazos ¨C Mi madre no quer¨ªa tener cachorros, eso deformar¨ªa su cuerpo y dado lo exigente de mi padre de seguro despu¨¦s despreciaria, por lo que no le import¨® atentar contra su propia vida con tal de deshacerse de nosotros, pues para colmo ¨¦ramos dos. -?Y¡­ c¨®mo fue que sobrevivieron? O m¨¢s bien ra- Will fue esta vez el que se dej¨® caer en cama. ?Qui¨¦n crees que ha estado cuidando a ra todo este tiempo?- se detuvo dnte del beta ra es mi hermana, quien es igual a mi, por eso desde el vientre yo me sacrifiqu¨¦. Ml cuerpo f¨ªsico en crecimiento fue el que sufri¨® todos los ataques de mi madre hasta que no pudo hacer m¨¢s nada dado que su estado ya fue mi notable. Eso caus¨® que mi cuerpo no pudiera resistir Sin embargo, somos lobos, nuestro ece es muy fuerte y m¨¢s si somos de sangre. Quiz¨¢s mi contenedor hab¨ªa muerto pero ra y yo nos fusionamoso un solo ser. Dos mentes en un solo cuerpo ¨C Will murmuro. -Algo as¨ª, pero ra y yo estamos tan unidas que nuestras almas est¨¢n igual de fusionadas. La he cuidado desde el vientre y lo he seguido haciendo todo este tiempo, incluso de los abusos de mi padre ra nunca fue fuerte, hubiera muerto en el primer ataque de mi padre, adem¨¢s no tjene voluntad propia, llora por todo, le teme a todo, prefiere quedarse en una esquina oscura antes de enfrentarse a la realidad solt¨® un bufido a modo de queja ¨C Eso me ha obligado a tener que sufrir yo los golpes y que e no recuerde despu¨¦s que ocurri¨® Ya sabemos que tiene Tendencia a suicidarse, algo que no permitire Espeta, abusos, golpes de tu padre? Will se levant¨® de cama apretando los puntos One Acaso no sabes que Alesier es un abusador- dijo ra con iron¨ªa El desgraciado tiene una esqulriada tindenia a set salto y bastante violento, sobre todo en los castigos will post alento Yr walia ra alz¨® los hombros. ¨C Acaso el alfa y tu estaban al tanto de todo en manada. Lo dudo. Al final ahora no hace falta que te preocupes, ya el pasado estaba en el pasado. No eso si pudieras hacer algo para recuperar el tiempo perdido y curars heridas que tengo ¨C hab¨ªa un deje de reproche en sus pbras. Porque si, ra, debido a todo el sufrimiento que hab¨ªa pasado y que al parecer aun tendr¨ªa que pasar hab¨ªa albergado emocionesplicadas y que sentia que dentro de poco explotar¨ªan por completo. -Yo lo¡­ -Si vas a decir lo siento, ah¨®rrates pbras. T¨² mismo lo dijiste, una loba d¨¦bil y defectuosa no es v¨¢lida para manada el cabello de loba cay¨® hacia adnte cuando se inclin¨® y sus dos orbes completamente definidos lo enfocaron- Pero te puedo asegurar que eso ya no es un problema beta. Will trag¨® en seco. Pod¨ªa olers feromonas densas de loba y aunque ¨¦l era un macho,s de e ol¨ªano un salvaje, un lobo rozando locura, uno que pod¨ªa destrozarle el cuello sin que ¨¦l se diera cuenta. -Recuerda no decirles a mis mates nada de esto. Con ellos tratar¨¦ yo. No tengo intenciones que me vean con l¨¢stima, aunque al parecer que sea d¨¦bil solo los motiva a hacerme m¨¢s da?o chasque¨® lengua. Aunque tengo confianza de poder lidiar con ellos, siempre que est¨¦ yo al mando. Se pas¨® mano por nuca para despu¨¦s apretar sien. ¨C Ahora d¨¦jame. Me duele cabeza ¨C hab¨ªa palpitacioneso s¨ªntoma que se le estaba acabando el tiempo. Hab¨ªa logrado estar consciente mayor parte del tiempo, pero ra d¨¦bil y miedosa estaba retomando el control de su cuerpo, algo que no pod¨ªa evitar. Era conciencia principal. Will asinti¨® y sin decir ninguna pbra sali¨® de habitaci¨®n. ra no ten¨ªa realmente hambre. Solo deseaba acostarse y cerrar los ojos para descansar de nuevo. Necesitaba recuperar energia para poder tratar con sus mates, porque cuando ellos volvieran de seguro querr¨ªan toca de nuevo. N?velDrama.Org ? content. *** Dixon hab¨ªa indicado a un lobo que prepararaida para su mate, sin embargo, sigui¨® dergo hacia el exterior. Detr¨¢s de ¨¦l Ethan se preguntaba que quer¨ªa ahora har con ¨¦l. La conversaci¨®n d¨ªas atr¨¢s no hab¨ªa terminado tan bien, a presar de que hab¨ªan llegado a un acuerdo que ¨¦l hab¨ªa cedido porque le convenia. Ten¨ªa su n en mente y no desistir¨ªa de ¨¦l. Por ahora lo acataria, Dixon lo dejar¨ªa libre siempre y cuando ¨¦l se mantuviera dentro de casa y asi hasta cerca de ra, siempre y cuando no luchara por posici¨®n de alfa ni intentara acaparar a loba. Algo que, por supuesto le hab¨ªa costado decir a Dixon, pero tanto por seguridad y estabilidad de manada,o por supervivencia de ra. Acaba de decirine que quieres. D¨¦jate de vueltas. Ethan se detuvo en entrada de mansi¨®n una vez salieron al exterior. Dixon se detuvo y se dio vuelta, ¨C No sienfes algo diferente en ra? pregunta por supuesto que no tom¨® por sorpresa al lobo. -Si lo dices por lo rico que huele y por c¨®mo nos besamos¡­- dec¨ªa con una sonrisa rjada en el rostro. -Ethan, hablo en serio. Dixon frunci¨® el ce?o. T¨² debiste haberlo sentido. No parec¨ªa misma loba de antes, no parecia tenernos miedo. La sonrisa del lobo se desvaneci¨® y supo a que se refer¨ªa Dixon. Y no solo era su actitud y forma en que cambiaba de estar llorando y temblorosa a m¨¢s atrevida. Su olor se hac¨ªa m¨¢s fuerte y ellos mismos reionaban de una forma m¨¢s intensa en torno a e. -Si, ro que lo sent¨ª, pero que quieres que diga. Apenas conozco. ¨C No te importa e- lo acus¨® su hermano. Ethan alz¨® los hombros con despreocupaci¨®n -E es mi mate, nada cambiar¨¢ si est¨¢ loca o tiene doble o triple personalidad. ?Qu¨¦? Ahora no te gusta?-lo provoc¨®, no podia evitarlo, su temperamento era as¨ª de retorcido- M¨¢s f¨¢cil para m¨ª, me quedo con epletamente. Me encantar¨¢ foll¨¢rm sin ti alrededor mirando mi culo, o si quieres matarme puedes intentarlo. Dixon sac¨® sus colmillos gru?endo. Un lobo que pasaba cerca de all¨ª se estremeci¨® ante el sonido y sali¨® corriendo lo m¨¢s r¨¢pido que pudo. ¨C No ser¨¢ tuya. La Diosa Luna nos ofreci¨® a los dos y por algo ser¨¢. Piensa con esa est¨²pida cabeza tuya. Y matarse es lo mejor que pudiese hacer sino fuera porque vida de ra estar¨ªa en peligro. Los ojos de Ethan se oscurecieron. ¨C Pienso m¨¢s con tu cabeza que t¨² que no acabas de darte cuenta que tu querido ahora beta¡­ tiene alg¨²n tipo de rci¨®n con mi mate. Si le pone un dedo encima te puedo prometer arrancarle cada colmillo y dejarlo chorreando sangre en una esquina. Y aunque Dixon se hab¨ªa notado que Will¡­ estaba demasiado cercano a su loba, no pens¨® que fuera tan rmante, pero si Ethan tambi¨¦n lo hab¨ªa notado es que algo estaba en el ambiente. Ten¨ªa que saber qu¨¦. En eso escucharon a un lobo correr en diri¨®n a ellos y arrodirse dnte del alfa. Como que se estaba volviendo una costumbre interrumpirs conversacionesenzando por Will. ?Qu¨¦ ocurre? ¨C pregunt¨® el lobo de cabello oscuro. -Alfa, vengo a pedi asistencia de ¡­ Nuestra luna Dixon alz¨® una ceja Para qu¨¦? El pequeno lobo trag¨® en seco. Hueno necesitamos pues.. Varnos a cazar) Chapter 35 Chapter 35 Si hab¨ªa un hecho que Dixon recordaba muy ramente en su cabeza fie primera vez que hab¨ªa tenido a loba frente a ¨¦l. No hab¨ªa podido reconocer su olor dada suciedad sobre su pje que escond¨ªa su aroma, pero era e ra. Y bien sabia que e se hab¨ªa encontrado con ¨¦l s, en medio del bosque por estar precisamente cazando. Hab¨ªa podido oler salvajes cerca de e, incluso ¨¦l mismo hab¨ªa atacado. -E es mi mate, es luna de esta manada. ?C¨®mo osas pedir que e vaya a cazar?- Los colmillos de Dixon saltaron a vista. Ethan a sudo not¨® el cambio en su hermano, aunque a ¨¦l tampoco le gustaba idea de que e fuera a cazar, y eso que no conoc¨ªa parte de historia. El peque?o lobo baj¨® cabeza apretando losbios yenzando a temr. ¨C Alfa, disculpe insistencia, pero necesitamos que ra venga con nosotros. Dado su olfato y su habilidad para detectar f¨¢cil a los salvajes es m¨¢s f¨¢cil cazar para nosotros. -Y de paso usao carnada-Dixon dio un paso hacia el lobo pareciendo m¨¢s grande y sintiendo sangre recorrer su cuerpo de forma caliente. El lobo retrocedi¨®. -Espera ?qu¨¦?- Ethan fue ahora que reion¨®- ?Qu¨¦ le hac¨ªan a ra? El lobo, atrapado entre aquellos machos pareci¨® que se hizo m¨¢s peque?o y que ten¨ªa intenciones de huir. Hab¨ªa interrumpido una conversaci¨®n entre ellos y, adem¨¢s, ahora pedia algo que pod¨ªa costa algo m¨¢s que su garganta. -La primera vez que me encontr¨¦ con ra, que fue antes que t¨² ¨C Dixon especifico-estaban en esta misma situaci¨®n y e era carnada para atraer a los salvajes mientras ellos cazaban. -En serio-el tono de voz arrastrado que sali¨® de Ethan fue profundamente fr¨ªo y sus orbes se enfocaron en el lobo que hab¨ªa hecho solicitud. ¨¦l, ternndo r¨¢pidamente busc¨® una excusa. -Es que ra es realmente r¨¢pida, es f¨¢cil que e pueda atraerlos. ! Eso hizo que los dos mates gru?eran sonoramente. Y eso puede lleva a muerte ¨C Dixon se inclin¨® y agarr¨® del cuello al lobo alz¨¢ndolo sobre sus pies ¨C Ese d¨ªa que me encontr¨¦ con e yo mismo pude habe matado ¨C su rostro se desfigur¨® en una mueca de odio, horros y asco por s¨ª mismo al recordar el sabor de sangre de e. -Lo siento, lo siento, lo siento-el lobo temba notoriamente, -Aaaaa ¨C alguien m¨¢s vino corriendo hacia ellos y se arrodillo- Por favor, no mate a ini hijo ¨C era un lobo adulto que pertenec¨ªa a guardia y su semnte estaba mortal?nente p¨¢lido Lo que ¨¦l dice es verdad, ra es pieza fundamental para cazar, sin e nuestras vidas corren peligro La furia dentro de Dixon no disminuy¨® y sus dedos se apretaron m¨¢s alrededor del cuello del lobo que casi se estaba desvaneciendo. No es mi idea que los panie de pronto lo que hab¨ªa dicho Ethan hizo que Dixon abriera mano. Su v¨ªctima cay¨® al suelo tosiendo y estremeci¨¦ndose de miedo, casi hab¨ªa visto su vida pasar dnte de sus ojos. Su padre se acerc¨® y lo ayud¨® a incorporarse lentamente. -?Qu¨¦ locura est¨¢s diciendo?- el tono de Dixon fue a¨²n m¨¢s g¨¦lido. -V¨¢yanse- orden¨® Ethan de forma demandante-ra ir¨¢ a cazar con ustedes en una hora. Los dos lobos no tuvieron intenci¨®n de replicarle, as¨ª que simplemente se levantaron y salieron corriendo. -No recuerdo que tengas autoridad de mandar en este lugar ¨C el alfa le record¨®. Ethan alz¨® los hombros con desinter¨¦s. ¨C Tampoco me importa lo que digas, pero creo que es una buena oportunidad para que ra sea reconocida en manada. Si e va a cazar pa?ada de alguno de nosotros tomar¨¢n m¨¢s en cuenta, as¨ªo su posici¨®n. 1 Dixon frunci¨® el ce?o. -No estuviste ah¨ª cuando encontr¨¦. E era presa. -Ahora no lo ser¨¢. Yo ir¨¦ con e, pa?ar¨¦o supa?ero ¨C Ethan sonri¨®. -Y dejar que hagas lo que quieras estando lejos-Dixon estaba renuente, aunque idea que hab¨ªa nteado su hermano rondaba su cabeza. ¨C Piensa un poco m¨¢s, lobo est¨²pido ¨C Ethan le solt¨® lo que hizo que Dixon apretara sus manos en pu?os casi conteni¨¦ndose de estrerlo en el rostro de su gemelo. Content ? N?velDrama.Org 2024. Al final el alfa cerr¨® los ojos por unos segundos. ra ser¨ªa Luna de manada, pero por forma en que era mirada y por losentarios que hab¨ªa escuchado mayor¨ªa no lo aceptaba y mucho menos consideraban que rci¨®n entre ellos solo era una falsa. Adem¨¢s, ¨¦l hab¨ªa contribuido a ello manteni¨¦nd dentro de mansi¨®n sin que nadie supiera de su situaci¨®n. Aun as¨ª, idea de dejar a su gemelo junto a su loba era m¨¢s de lo que pod¨ªa tolerar. ¨C Yo ir¨¦ con e- der¨® el lobo de cabello oscuro. 1 Ethan se mostr¨® totalmente en desacuerdo. -Yo nteo idea y t¨² te tomas atribuciones. No lo creo. Yo ser¨¦ quien vaya con ra a cazar. T¨² eres el alfa, tienes muchas cosas que hacer aqu¨ª, hermanito. ?Qu¨¦ dir¨¢n cuando vean que dejas tus responsabilidades para estar detr¨¢s de c de su loba?- movi¨® cabeza fingiendo desesperaci¨®n- La manada podr¨¢enzar a decir cosas que no debe entrecerr¨® los ojos con un brillo peligroso ¨C Acabas de tomar el lugar y no es tan s¨®lido¡­ alguien podr¨ªa retarte para tomarlo. ?Alguieno t¨²?- Dixon se dec¨ªa una y otra vez que deb¨ªa contrrse para no arrancarle el cuello al otro macho. Pensaba ens consecuencias sobre su mate y lo que ocurrir¨ªa si perd¨ªa. Pero su paciencia estaba siendo puesta a prueba constantemente. Ethan hizo una se?a de desinter¨¦s. ¨C Puedo ser el a de esta manada cuando me d¨¦ gana. Aunque pens¨¢ndolo bien, es divertido verte detr¨¢s del escritorio con tanto trabajo mientras yo ine divierto, paso el tiempo libre y me devoro a ini mate. ! Las feroinonas de Dixonenzaban a salir de forma violenta. Era incre¨ªbleo pod¨ªa hacerle perder el control. Nadie lo hab¨ªa logrado antes, pero su hermano ten¨ªa habilidad para tocar los puntos sensibles. Las garras de Dixonenzaron a salir nuevamente y idea de enterras en el cuello del otro que solo lo provocaban pasaba por su cabeza opacando cualquier pensamiento racional cuando, -Alfa- una loba apareci¨® en puerta- lo que usted pidi¨® est¨¢ preparado y tenemos un problema. Hace falta organizar el tema de los alimentos. Dixon chasque¨® lengua reprimiendo sus feromonas. De todass veces agradeci¨® sinceramente que fueran interrumpidos, pues tenninaria desgarrando el cuello de Ethan. -Ves, tienes mucho trabajo. Yo ir¨¦ con ra, no te preocupes, no me sobrepasar¨¦ con e. Al menos no lo suficiente para que e no sufra en el proceso ¨C hab¨ªa una sonrisa en losbios del lobo rubio. 1 Dixon gru?o, pero al final le dio espalda y se encamin¨® al interior de casa pasando por aldo de la loba para recoger bandeja preparada en cocina y volver a habitaci¨®n donde hab¨ªa dejado a ra. Su cabezaenzaba a doler y era algo que estaba ocurriendo con demasiada frecuencia. Ethan lo vio desaparecer y su rostro se rj¨®. Tenia una mez de emociones dentro de ¨¦l que lo estaban atormentando. Deseaba matarlo, al menos en parte para cumplir su venganza, pero a vez algo dentro de ¨¦l le dec¨ªa que no pod¨ªa hacerlo,o unzo debido a que eran gernelos. Adem¨¢s, estaba inc¨®gnita de porque hab¨ªan sido separados, y ahora que lo pensaba ¡­ si eran gemelos era porque eran de una misma madre, pero luna anterior hab¨ªa sido asesinada y su madre lo hab¨ªa llevado con ¨¦l. Ethan ech¨® cabeza hacia atr¨¢s con algo de mareo. Pensar no era su fuerte. Era m¨¢s un lobo que se guiaba por el instinto. Dixon subi¨® escalera y abri¨® puerta de habitaci¨®n. Estaba en silencio y lo primero que hizo fue buscar a su mate, encontr¨¢nd en cama, durmiendo boca abajo con su rostro cubierto por su cabello. La s¨¢bana cubr¨ªa hasta su cadera dejando a vista su torso apenas cubierto por una camisa, que por el olor supo que era de ¨¦l. La ropa que e ten¨ªa antes puesta estaba regada en el suelo. Sin hacer mucho ruido camin¨® sigiloso hasta el costado de cama y dej¨® bandeja en mesa de noche y se sent¨® en el borde. Pod¨ªa o¨ªr respiraci¨®n pausada de ra, no se hab¨ªa despertado con su presencia y parec¨ªa tan vulnerable dnte de ¨¦l. Dixon pod¨ªa correr el cabello de su nuca y morde fuertemente mientras alzaba su cadera y praba, anud¨¢nd y llenando su interior con su esencia hasta que su vientre se hinchara. Eso de seguro ser¨ªa realmente satisfactorio para ambos. Lentamente se inclin¨® y bes¨® el hombro descubierto de e. La camisa le quedaba algo grande por lo que su espalda no estaba del todo cubierta. Ante el peso y su calor loba gimi¨® y se removi¨® ligeramente. Dixon no retrocedi¨® y rasp¨® con sus colmillos piel delicada dnte de el para despu¨¦s lamers marcas que desaparecieron. E era tan sabrosa que lo estaba tentando. Con un ¨¢gil movimiento se incorpor¨®, apart¨® s¨¢bana dejando a vista el trasero desnudo solo cubierto por t de cuinisa que corri¨® hacia arriba, para sentarse sobre cadera de e, con sus muslos a cadado de esta. Baj¨® ¨¦l e se veia tan peque?a por lo que no recarg¨® porpleto pero su dej¨® que e pudiera sentir el calor de su creciente eri¨®n contra sus nalgas a pesar de t de su pantal¨®n. Baj¨® ¨¦l loba gimi¨® girando cabeza hacia el otrodo y alzando su cadera inconscientemente un poco por lo que se rez¨® a¨²n m¨¢s con ¨¦l. 1 Ante eso Dixon fue el que gimi¨®. No hab¨ªa entrado a habitaci¨®n con intenci¨®n de hacer aquello y menos de fo, su objetivo era darle deer, peroo no pod¨ªa sentirse tentado. Su mate, era delgada, pero hermosa para sus ojos a pesar de todo. No pudo evitar inclinarse recargando su peso sobre sus brazos y baj¨® cabeza hasta que susbios estuvieron tan cerca de oreja de e que rozaron. -S¨¦ que est¨¢s despierta, est¨¢s temndo, pero no tengas miedo, te voy a hacer sentir bien- le dijo el lobo chupando el l¨®bulo. Y ra, debajo de su gran cuerpo, abri¨® sus ojos azules y ros y lo miro de reojo. Hab¨ªa miedo en ellos, as¨ªo curiosidad dado que los toques de ¨¦l, a diferencia de antes, era mucho m¨¢s gentiles y el olor del macho estaba excitando. No sab¨ªa en que terminar¨ªa eso, pero esperaba poder salir ilesa. Chapter 36 Chapter 36 -No pongas resistencia- fue lo que le dijo el lobo contra su pido despu¨¦s de soltar el l¨®bulo que dej¨® h¨²medo y con algunas marcas de colmillos que hab¨ªan hecho gemir-Soy tu mate, tu alfa, tu lobo. El macho del que llevar¨¢s sus cachorros-s manos de ¨¦l recorr¨ªan el cuerpo de e de arriba abajo, de una forma algo dura, pero a vez excitante. Su eri¨®n presionando entres nalgas de e- Ac¨¦ptame, no me tengas miedo, no tiembles por mi- su tono era m¨¢s de orden que de un pedido. 1 ra se mordi¨® elbio inferior. E sab¨ªa de lo que el macho era capaz, ya lo hab¨ªa hecho antes, y aunque le hab¨ªa dicho sus excusas a¨²n ten¨ªa miedo del futuro, de c¨®mo tratar¨ªa, sin embargo, no era muy diferente a lo que estaba acostumbrada. -Ah-un gemido sali¨® de susbios cuando el cabello de e fue corrido hacia undo cayendo sobre almohadao una pesada cascada y lengua ¨¢spera del alfami¨® sobre su gl¨¢nd, una zona er¨®gena e igual de sensible que su interior. Sus manos se apretaron a almohada y se estremeci¨®. Ir en contra de marea, luchar por lo que le estaba haciendo, intentar huir era en vano. Estaba atrapada en una espiral que no pod¨ªa salir, por lo que solo le quedaba dejarse tocar, solo que no espero que su cuerpo respondiera con m¨¢s intensidad que antes. Dixon tocaba de una forma que dejaba caliente cada zona donde sus dedos presionaban. Pod¨ªa ser debido a que hab¨ªa marcado con su olor. No lo sab¨ªa, no pod¨ªa pensar.. -Lo est¨¢s sintiendo bien-Dixon susurr¨® contra su nuca. Su cabello negro acariciaba piel de e y le daba cosqui. Aun as¨ª, el lobo deseaba m¨¢s. Su boca se estaba haciendo agua ¨C Deja de temr, no te fore- se rmi¨® losbios- Voy aerte. 1 Y ra no entendi¨® sus pbras pues no estaba rcionado con el sexo y sus padres no haban del tema en su casa. Eso tens¨® a¨²n m¨¢s. ¨C No, no quiero. No me hagas da?o-lo tom¨® de peor forma aumentando sus temblores y sus ojos se llenaron de l¨¢grimas. Exclusive content ? by N?(v)el/Dr/ama.Org. Ah¨ª estaba de nuevo, esa rei¨®n que hac¨ªa que Dixon se quedara confuso. Por momentos e tomaba iniciativa y se sent¨ªa tan fuerte y decidida y ahora erao si estuviera aterrada. No te voy a hacer dano- voz de ¨¦l son¨® grave otra vez en su o¨ªdo y ra pudo sentiro unos dedos se deszaban por su cadera hasta llegar a sus nalgas y seguir a¨²n m¨¢s abajo, all¨ª estaba su sexo y presionaron all¨ª, en un punto que le hizo jadear y apretar s¨¢bana ¨C Es aqu¨ª donde voy a comerte- punta de los dedos de Dixon apretaron el cl¨ªtoris escondido en losbios vaginales, incluso ah¨ª e era pequena. ra abri¨® boca, pero no sali¨® ning¨²n sonido ante estimci¨®n de su cuerpo. Una sensaci¨®n que hab¨ªa sentido y con que no estaba del todo familiarizada y m¨¢s que miedo¡­ le daba curiosidad, Dixon volvi¨® amer el cuello de e y se alz¨® para quitarse camisa dejando su torso descubierto que se estaba cubriendo de una ligera capa de sudor. No pod¨ªa tener sexo con e, IMI CSO no evitarta que pudiera toca y saborea. Y por expresi¨®n que Cara ten¨ªa en su rostro supo que e tenia curiosidad, su cuerpobia dejado de lemt ligeramente. Solo ten¨ªa que ser un poco m¨¢s agradable, coino hab¨ªa dicho Willy po tene asi. Nu era tan dificil. Alinenos de esa manera podia cuba con su olor cuando e saliera con su hermano. Por lo que estir¨® mano, agarr¨® camisa de e y de un tir¨®n desgarr¨®, loba grito de impresi¨®n, mas no tuvo tiempo de procesar aquello pues una cascada de besos cay¨® sobre su espalda ahorapletamente desnuda. 1 Sus sollozos se mantuvieron a raya. Las feromonas del alfa se vert¨ªan sobre e mare¨¢nd y haciendo que se humedeciera y aunque a¨²n ten¨ªa miedo, no podia evitarlo o mentirse a e misma, su cuerpo exigia tener aquellos dedos que le hab¨ªan hecho sentir realmente bien. Escondi¨® cabeza en la almohada dej¨¢ndose llevar pors sensaciones abrumaba pors emociones que recorr¨ªan. En su interior unos brazos envolv¨ªan abraz¨¢nd y susurr¨¢ndole algo al o¨ªdo que hac¨ªa que no presentara tanta negaci¨®n a lo que estaba ocurriendo, aunque se oida cansada, agotada, casi sin fuerza. De seguro era e. Dixon se desz¨® por peque?a y delgada espalda besando cada parte de piel. Hab¨ªa notado algo muy importante -Est¨¢s llena de cicatrices- no pudo evitar mencionar. Ante esto ra alz¨® cabeza y lo mir¨® por encima del hombro dudosa de que decir o de si eso le desangraba, despu¨¦s de todo a los machos le gustabans hembras perfectas y hermosas ¨C ?C¨®mo tes hiciste? ra no respondi¨® y volvi¨® a esconder su rostro en almohada para evitar decir algo sobre su padre. Bien le hab¨ªa inculcado ¨¦l que si dec¨ªa una s pbra pagar¨ªas consecuencias. Sus manos se empaparon de sudor de solo recordarlo. Alester era de los que cumpl¨ªa sus amenazas. Ante no respuesta de loba Dixon se alz¨® ligeramente y su mano se extendi¨® en diri¨®n al pelo de nuca de hembra, pero se detuvo en seco. La idea que le pas¨® por cabeza fue agarrarlo con fuerza, tirar hasta que pudiera verle el rostro y luego de eso formar una respuesta, sin embargo, el resultado que ganar¨ªa ser¨ªa tene en esquina de cama llorando de forma molesta otra vez. En vez de eso era mejor tene sumisa y gimiendo debajo de ¨¦l. Aun as¨ª, un sentimiento inc¨®modo se aloj¨® dentro de ¨¦l. Sacudi¨® cabeza y prosigui¨® besando su piel donde pod¨ªa sentir textura de heridas pasadas. La piel era nca por lo que casi no pod¨ªan verse, pero algunas eranrgas lo que indicaban que para que quedaran en ese estado debieron ser profundas y dolorosas en su momento. 1 Despu¨¦s de lo que Ethan le hab¨ªaentado que hab¨ªa ocurrido con el padre de ra, ¨²nica persona que pod¨ªa pasar por su cabeza era ¨¦l. Tend¨ªa que ajustar cuentas de una vez por todas. A su loba nadie pod¨ªa tocar. Una rabia fue subiendo por el que no se dio cuenta que hab¨ªa descendido y mordi¨® nalga de e. Chapter 37 Chapter 37 ra grit¨® alzando cabeza tanto de doloro de sorpresa y eso hizo reionar a Dixon que separ¨® sus colmillos de piel viendoo dos hilos de sangre bajaban ahora por nalga de loba. E por supuesto intent¨® alejarse, pero el peso de ¨¦l sobre sus piernas se lo impidi¨®. -Shhhh, quieta- le dijo bajando cabeza ymiendo sangre empapando su pdar con el dulce sabor de e. ra se estremeci¨® y aunque forcejeo de nuevo no logr¨® apartarse rindi¨¦ndose nuevamente. El cuerpo del lobo era m¨¢s grande, por m¨¢s que quisiese no pod¨ªa escapar. Dixon pod¨ªa oler, ahora con la cercania fragancia del sexo de e, h¨²medo por estimci¨®n yenz¨® a salivar, tenia boca hecha agua. Nunca hab¨ªa chupando el sexo de ninguna loba, su mate seria primera que saborear¨ªa, pero no necesitaba experiencia. Se guiaba por su instinto. Es que incluso idea de tener sexo con otra hembra le desagradaba ahora que tenia a su loba debajo de ¨¦l. Y no pod¨ªa aguantar m¨¢s. Agarrando cadera de e giro para que quedara boca arriba. ra solt¨® un chillido ante nueva posici¨®n y llev¨® por reflejo sus brazos dnte de su pecho para ocultarlo y recogi¨® sus piernas. Comenz¨® a temr nuevamente y se mordi¨® elbio inferior. Sus ojos llenos de l¨¢grimas.. Dixon mir¨® escena y no podia negar que era caliente. Tan peque?a, tan deliciosa, tan inocente, y ¨¦l quer¨ªa tomar todo, aunque por el estado de e ten¨ªa que tener cuidado de c¨®mo actuar o e terminar¨ªa con otro ataque. Se inclin¨® y bes¨® una des rodis de e. -Abre tus piernas ¨C intent¨® ser lo m¨¢s¡­ suave con el tono de voz empleado o eso pens¨® ¨¦l. ra neg¨® con cabeza en un intento de mantener su voluntad. En cambio, los dedos de Dixon que estaban en su cadera se movieron en diri¨®n al sexo de e y rozaron zona espec¨ªfica que ¨¦l sab¨ªa que e le gustaba. ra solt¨® un gemido y su cuerpo rj¨® un poco el agarre. Momento que utiliz¨® Dixon para presionar a¨²n m¨¢s, quer¨ªa que e se abriera a ¨¦l por voluntad propia dado que perfectamente pod¨ªa orden¨¢rselo y e por sumisi¨®n abriera sus piernas sin m¨¢s -ra, d¨¦jame verte- le dijo ahora masajeando su bot¨®n hinchado. Un estremecimiento pas¨® por el cuerpo de loba e inconscientemente sus muslos se rjaron. Sus piernas fueron cayendo a cadado hasta que su sexo qued¨® a vista de Dixon. Y era tan hermoso para ¨¦l que sus ojos briron, pequeno, hinchado, rosado y con un cl¨ªtoris diminuto pero muy sensible. Se rmi¨® los colmillos que estabanpletamente desenfundados. Se od¨® descendiendo su cuerpo hasta que su rostro estuvo cerca de este d¨®nde su aliento roz¨® zona inmada. ra quiso cerrar de nuevo sus piernas y huir, solo que esta vez Dixon no se lo permiti¨® agarrando cada muslo con sus grandes manos y manteni¨¦ndolos abiertos para sumergir su boca en el sexo h¨²medo de e. La habitaci¨®n se llen¨® del grito de ra. Las manos de loba se enterraron en elrgo y oscuro cabello del al¨ªa para aferrarse a algo. No, no decia, pero por dentro su coraz¨®ntia desbocado y algo caliente se remov¨ªa en su est¨®mago, las l¨¢grimas cayeron por el borde de sus ojos. De su boca san pbras que no ten¨ªan ninguna concordancia con lo que estaba pasado ahora mismo con su cuerpo. Y el lobo lo sab¨ªa, as¨ª que su boca chup¨® el peque?o bot¨®n con fuerza gan¨¢ndose un gemido agudo de ra, y dios que se o¨ªan bien. No se hab¨ªa enfocado en su propia excitaci¨®n, pero ese sonido hab¨ªa ido directo a su pene que ya estaba dolorosamente duro dentro de su pantal¨®n. El sabor de su hembra era exquisito. Lamia piel sensible y h¨²meda, chupaba tanto losbios hinchado,o met¨ªa la lengua en el estrecho y virgen canal frente a ¨¦l chocando con fina barrera natural que le ser¨ªa f¨¢cil desgarra con su pene. Lo mejor eran los sonidos de loba. Como intentaba moverse para salir del agarre de ¨¦l cuando casi no lo pod¨ªa soportar m¨¢s.Exclusive content ? by N?(v)el/Dr/ama.Org. Pod¨ªa sentir que e estaba llegando al orgasmo. Se estaba estremeciendo, su sexo palpitaba y chorreaba dnte de ¨¦l, permitiendo saborear a¨²n m¨¢s el n¨¦ctar transparente de e, ol¨ªa delicioso, sab¨ªa a¨²n mejor. ¨C C¨®rrete- esta vez fue una orden al escuchar respiraci¨®n agitada de e. Y no pas¨® m¨¢s de tres segundos para que e se tensara, su cuerpo se estremeciera y tuviera un orgasmo provocado por ¨¦l. Dixon peg¨® su boca al sexo de e tomando esencia que sali¨® de e llen¨¢ndose de su sabor, encontrando que esto era mucho mejor de lo que se imagin¨® y que no necesito tocarse¡­ para correrse ¨¦l tambi¨¦n en su pantal¨®n Chapter 38 Chapter 38 M¨¢s que tener miedo en ese momento, ra estaba cautelosa sentada en cama mirandoo Dixon caminaba en habitaci¨®n de undo a otro. El cuerpo de e a¨²n estaba tembloroso, pero no de estar aterradao otras veces que estaba cerca de ¨¦l o de su hermano, era debido al orgasmo que ¨¦l le hab¨ªa provocado con su boca. La imagen aun hacia sonrojar. Nunca se imagin¨® una escenao esa y menos que un machoo Dixon hiciera eso. Adem¨¢s, se sentia extra?a. No sab¨ªa que estaba pasando, pero constantemente perd¨ªa conciencia y cada vez que volv¨ªa en s¨ª su vista estaba mejor. Y hab¨ªa mejorado tanto que ahora pod¨ªa hasta definir los m¨²sculos del cuerpo del alfa, y hastas leves hondas de su cabellera oscura que ca¨ªa sobre esta. Lo otro m¨¢s notable era fuerza que corr¨ªa dentro de e, incluso haciendo que tuviera menos miedo de ellos y que sus presencias fueran m¨¢s notables. Podia jurar que el olor del alfa era incluso m¨¢s atrayente que antes. Se imagin¨® que responsable de todo aquello era e, aquello que estaba dentro de e, sin embargo, no pod¨ªa recordar nada de lo que e hacia. -Ponte esto-Dixon volvi¨® despu¨¦s de cerrar el armario entreg¨¢ndole a e un vestido que ten¨ªa all¨ª dentro-Ordene que hace unos d¨ªas trajeran algunas ropas para ti dado que tienes todo aun en tu casa- el alfa le dec¨ªa mientras se sentaba en el borde de cama, aldo de e. ra apret¨® el borde de s¨¢bana sobre sus senos, era lo ¨²nico que escond¨ªa su desnudez. Agarr¨¦ el vestido y ses arregl¨® para pon¨¦rselo sin mostrarle demasiada piel al alfa, aunque era un pensamiento est¨²pido dado que ¨¦l hab¨ªa visto desnuda, y, adem¨¢s, tocado ymido. Aun as¨ª, pudo sentir el peso de mirada de ¨¦l fija sobre e. Ahora, vestido se sinti¨® un poco m¨¢s¡­ protegida. -No est¨¢s temndo de miedo, o llorando ¨C Dixon agarraba bandeja sobre mesa y ubicaba sobre sus muslos. ra baj¨® cabeza mordi¨¦ndose elbio inferior. Decir que no ten¨ªa miedo ser¨ªa in¨²til, ro que lo ten¨ªa, pero en ese mismo momento, y despu¨¦s de forma en que habia tocado y hecho sentir e estaba¡­ solo un poco m¨¢s c¨®moda. -As¨ª es mejor- hab¨ªa un ligero tono de satisfi¨®n en voz del alfa que sorprendi¨®. Dixon pod¨ªa ser un lobo caliente al igual que su hermano, pero normalmente sol¨ªa ser bastante frio y tratar a los dem¨¢s como sino valieses nada. -Come- Dixon le ofreci¨® un pedazo de algo que fue puesto dnte del rostro de e. Fue entonces que e se dio cuenta del hambre que ten¨ªa y su est¨®mago son¨®o muestra de ello. Sus mejis ya sonrojadas por lo hecho anteriormente se tornaron un poco m¨¢s rojas y mantuvo cabeza gacha. Ante no rei¨®n de loba, el alfa llev¨® ese pedazo a su boca y lo mastico para tragarlo. ¨C No ttene nada- le dijo el pensando que e noia temiendo que suida pudiera estar manipda Aun as¨ª, ra se mantuvo al inargen y esto estaba llevando al l¨ªmite de poca pariencia que puseia Dixon Llev¨® otro pedazo a su boca, mas no lo trag¨® Extendi¨® inano y agarr¨® nuca de loba afray¨¦nd al La boca de e se estrell¨® contra del alfa y algo fue puesto dentro de e -Come- fue una orden por parte de ¨¦l y e no se obligada a masticar y tragar. Si definitivamente ten¨ªa hambre. Exclusive content ? by N?(v)el/Dr/ama.Org. El alfa no solt¨® hasta queprob¨® que hab¨ªaido y su boca estaba vac¨ªa, entonces solt¨® y puso bandeja sobre los muslos de e. ¨C Deja bandeja vac¨ªa. Saldr¨¢s en un rato a cazar junto a miembros de manada y Ethan-se recordarlo casi le hac¨ªa grunir, pero se contuvo al ve llevar un bocado a susbios yer lentamente, con un poco m¨¢s de confianza, aunque el m¨¦todo para lograr aquello hab¨ªa sido algo rudo. La mano de ra se detuvo en seco al escuchar aquello y lo m¨ªr¨®. ?ir a cazar? ?de nuevo? Se estremeci¨® de pensar en aquello. Nunca le hab¨ªa gustado cazar, solo lo hac¨ªa porque su padre obligaba. Ser perseguida por Salvajes y que tu vida dependiera de ello no era nada divertido. Dixon pudo ver ansiedad en su rostro y puso una mano sobre pierna de e sob¨¢nd en un intento de cons? Apart¨® mano r¨¢pidamente d¨¢ndose cuenta de lo que hab¨ªa hecho inconscientemente. -Mi hermano ir¨¢ contigo. No correr¨¢s peligro ¨C le afirm¨® ¨¦l ¨C pero eres ahora luna de esta manada. De esa forma podr¨¢s demostrar tu posici¨®n mostr¨¢ndote. Hay muchos rumores en manada. ¨C No har¨ªa diferencia-e murmur¨®. Dixon inclin¨® cabeza y su cabello oscuro se ondeo en el aire. -Si har¨¢. Ahora eres tanto mi mate¡­o de mi hermano- no pudo evitar decir esta parte porque era verdad, y negarlo seria contraproducente ahora que sab¨ªan lo rcionado que estaban los tres ¨C Que te vean en p¨²blico junto a nosotros evitar¨¢ que no tomen en cuenta y no te respeten. ra escuch¨® en silencio sus pbras mientras masticaba, aunque no estaba para nada convencido que eso fuera a ocurrir. Desde cachorra siempre hab¨ªa sido intimidada tanto por su discapacidado por ser d¨¦bil y eso solo hab¨ªa aumentado a lorgo de los a?os y m¨¢s cuando no hab¨ªa encontrado pareja al cumplir sus 18 a?os. Aun si fuera mate del alfa, nada cambiar¨ªa de noche a ma?ana, m¨¢s bien, conociendo todo aquello estaba segura que situaci¨®n empeorar¨ªa) No termin¨® toda bandeja, peroi¨® lo suficiente para recuperar fuerza suficienteo para sentirse mejor. Dixon le quit¨® bandeja de que ¨¦l mismo hab¨ªa robado algunos bocados y los hab¨ªa comido, y dej¨® sobre mesita de noche. vamos, ya se est¨¢n reuniendo ¨¦l se levant¨® en diri¨®n a puerta- Es hora. ra simplemente asinti¨® con cabeza y baj¨¢ndose de cama lo sigui¨® con paso lento hasta salida de mansi¨®n Despu¨¦s de ver coino Dixon se iba para alimentar a loba casi una hora antes se hab¨ªa quedado Hann vuel pit manada, con intenci¨®n de inspionar estancia y un poco m¨¢s lejos Apule maviiniento reciente de los Salvajes en torno a los terrenos no detect¨® nyin I . Ir que nte muy buena noticia No tenia intenciones de poner rao carnada 1. 1. prodi survu do lisiww .viadums Despu¨¦s de un rato y haber abarcado bastante territorio se detuvo debajo de uno de los ¨¢rboles y se recost¨® contra el tronco para tomar un respiro. De pronto sinti¨® una presencia cerca de ¨¦l y estir¨® mano agarrando un brazo que ven¨ªa en diri¨®n a ¨¦l. Sus dedos se envolvieron alrededor de estrecha mu?eca y apretaron ganando un gemido de dolor femenino. -?Qu¨¦ quieres ¨C grun¨® el lobo con el ce?o fruncido. La loba que hab¨ªa chido camin¨® hasta aparecer en el rango de visi¨®n de Ethan. ¨¦l reconoci¨®, era la que hab¨ªa avisado deida para su mate. -Usted¡­ me miro-dijo e de forma coqueta y con una leve sonrisa en su rostro. Sus mejis estaban ligeramente sonrojadas y sus ojos briban. Un ligero olor a feromonas se desprendia de e y Ethan arrug¨® nariz. Despu¨¦s de haber olido a su loba cualquier fragancia que no fuera de e le desagradaba. -S¨ª, te mir¨¦ y qu¨¦- no estaba de buen humor para tratar con e. Ten¨ªa a ra esperando en casa y con su hermano. -Puedo satisfacerlo. Yo¡­ soy una mejor hembra-se pas¨® mano por el vientreo s¨ªmbolo de fertilidad. Era joven, reci¨¦n cumplida edad perfecta para encontrarpa?ero y mate, y se notaba que e estaba detr¨¢s de un buen partido. Solo que en este caso no ser¨ªa ¨¦l. -Vete ¨C orden¨® Ethan con una voz mortalmente fr¨ªa- No me gustans hembras tan f¨¢ciles ¨C le espeto recordando que con su loba estaba teniendo que tener una paciencia¡­ que no sol¨ªa tener. Y eso era lo divertido. Eso sin quitar que e era su mate. La loba ante negativa hacia su propuesta cambi¨® expresi¨®n de su rostro. -?Por qu¨¦?- casi chillo lo que hizo que los o¨ªdos de Ethan dolieran- ?Por qu¨¦ tiene que ser e, ra? Es loba m¨¢s d¨¦bil de toda manada, con defectos, no podr¨¢ satisface¡­ ¨C una mano se puso sobre su boca agarrando con fuerza su rostro y mirada que le dio el macho hizo que eenzara a temr de miedo. -Porque e es mi mate. As¨ª de simple y mi hembra ¨C se acerc¨® a e hasta que sus narices se tocaron-Y te lo advierto porque te veo en casa de Dixon-si mueves un solo dedo para hacerle algo a e o est¨¢s rcionada pagar¨¢ss consecuencias bastante altas ?entendiste hembra?- era una ra advertencia. 1 La loba temblorosa asinti¨® con cabeza no queriendo molestar m¨¢s al lobo. El cuerpo de e estaba ba?ado en sudor. Ahora sal de mi vista y no vuelvas a acercarte, ni a ti ni a Dixon, si sabes a que me refiero ¨C No hab¨ªa necesidad de decir nada m¨¢s. La hembra asinti¨® y al ser soltada por Ethans piernas de esta cedieron con su peso quedando en el suelo. Este no se dio vuelta cuando se encamino de vuelta. Estaba m¨¢s interesado en ver a su loba en ese inomento que a nadie m¨¢s. Se meti¨®s manos en los bolsillos y se alej¨®, hasta que se reuni¨® con los al menos diez lobos que saldr¨ªan de caza y se qued¨® esperando dado que el alfa se encontraba ?ocupado?. Mejor as¨ª, de esa forma se podr¨ªa ir el olor de loba sobre ¨¦l que se pegabao una segunda piel. Aunque, una vez que vio a su hermano salir junto con ra a su espalda not¨® que este no se habia desvanecido porpleto y cuando su mate se hab¨ªa acercado a ellobia sentido. Chapter 39 Chapter 39 ra hab¨ªa ido detr¨¢s de Dixon hasta donde el grupo de lobos ir¨ªan a cazar. R¨¢pidamente pudo detectar a Ethan en una esquina apartado de todos con una expresi¨®n molesta en su rostro. Eso puso nerviosa. No quer¨ªa adem¨¢s tener al lobo con ms pulgas cerca -ra-Dixon le murmur¨® por encima del hombro ¨C Ponte a mido. La loba que hasta el momento casi caminaba sobre sombra de ¨¦l le hizo caso y se puso a sudo, aunque no alz¨® cabeza y mantuvo sus manos apretadas dnte de e. No quer¨ªa vers expresiones y el rechazo de los otros lobos hacia e. ¨C Permitir¨¦ que ra vaya a cazar ¨Cenz¨® a decir Dixon pasando un brazo por detr¨¢s de e. Su mano se puso de forma posesiva sobre su cadera a modo de advertencia. Y los dem¨¢s lo supieron pues bajaron sus cabezas en sumisi¨®n. Dixon se inclin¨® hacia loba y le susurro al o¨ªdo. -No ser¨¢s usada de carnada esta vez. Solo rastrea y regresa cuando terminen- su tono era demandante. ra asinti¨® levemente y cuando mano del alfa se levant¨® de su cadera e camin¨® en diri¨®n a Ethan que esperaba, solo que se detuvo cuando estaba llegando a ¨¦l. Un olor que no era familiar le lleg¨® y proven¨ªa del cuerpo de ¨¦l. M¨¢s bien, estaba ba?ado en una dulce feromonas que hizo que su coraz¨®n palpitara de dolor. Apret¨® losbios y se mantuvo quieta. Ethan not¨® rei¨®n de su mate y se acerc¨® a e. Su mirada se encontr¨® por encima de cabeza de esta con de su hermano que no estaba nadacido con deja ir con ¨¦l, aunque ser¨ªa un mal necesario. Sab¨ªa que si a loba le arrancaban un solo pelo ellos dos terminar¨ªan peleando a muerte. -?Qu¨¦ ocurre?- le dijo ¨¦l con una sonrisa dado que su estado de ¨¢nimo hab¨ªa mejorado al ve a e y poder oler su fragancia. ra no le respondi¨® y apret¨® a¨²n m¨¢s sus manos dnte de e. Ethan se inclin¨® hacia adnte hasta que susbios estuvieron a altura de oreja de e. -Acaso es porque huelo a otra hembra ¨C jugar y provocar era algo que se le daba muy bien a ¨¦l, quiz¨¢s podr¨ªa formar un poco los celos de supa?era a vero reionaba. Ve celosa ser¨ªa de seguro un espect¨¢culo. 1 ra hizo un sonido con garganta tan bajo que apenas pudo escucharse, pero nada m¨¢s. Ethan se sinti¨® decepcionado. -Fue solo una hembra que intent¨® provocarme- le dijo antes de dejar un beso en su meji Nada m¨¢s. T¨² eres m¨ªa, solo me interesas t¨². Aunque¡­- se inclin¨® y oli¨® el hueco del cuello de e-Est¨¢s gada del olor de mi hermano y a¨²n queda algo de rastro de tu excitaci¨®n- su tono se volvi¨® g¨¦lido imagin¨¢ndose que pudo haber pasado, aunque a¨²n pod¨ªa oler virginidad en su interior. Y con eso se enderez¨® con sonrisa un poco desvanecida pudiendo apreciaros manos de e temba. Al menos no se hab¨ªa puesto a llorar. Minutos despu¨¦s el grupo conienz¨® a transformarse. ra lo hizo m¨¢s lento y detr¨¢s de espalda de Ethan. Dixon a¨²n estaba ah¨ª con un porte vignte y muy serio. Dnte de e N?velDrama.Org ? content. Ethan retir¨® su camisa y dej¨® caer en el suelo flexionando sus m¨²sculos para soltar el pantal¨®n y comenzar transformaci¨®n hasta que su cuerpo se llen¨® de pje dorado y apareciera en su lugar un lobo enorme de color dorado. Ethan sacaba los cent¨ªmetros con creces a todos los que estaban all¨ª, y por supuesto mucho m¨¢s a e. Esta vez seria el que dirigir¨ªa el grupo al menos hasta el ¨¢rea de caza y despu¨¦s¡­ ver¨ªao era que lo hac¨ªan sin despegarse de su loba. Y hando de e, gir¨¢ndose acerc¨® el hocico al de e y lo toc¨® con punta de su nariz. E dio un paso hacia atr¨¢s con c entres patas y marcada sumisi¨®n. -No te separes de mido en ning¨²n momento ?Entendiste? Si lo haces te agarrar¨¦ de nuca y te traer¨¦ de vuelta ¨C gru?¨®. ra simplemente pudo soltar un jadeo en respuesta. No erao si pudiera ir en contra. Solo que Ethan no sab¨ªa que e era que sol¨ªa dirigir el grupo cuando cazaban dado su olfato que los llevaba directo a presa, as¨ª que cuandoenzaron a correr para e fue f¨¢cil ponerse a cabeza y aunque ¨¦l era mucho m¨¢s grande tuvo que reconocer que e corr¨ªa ¨¢gilmente. Y bien lo sab¨ªa ¨¦l que hab¨ªa tenido problemas en el pasado para seguirle el paso. Dixon se qued¨® detr¨¢s un poco inc¨®modo. Algo no le gustaba y estaba intranquilo, sobre todo porque loba estaba lejos de ¨¦l. -Alfa- y por supuesto ah¨ª estaba el beta paraenzar a trabajar. Aun as¨ª, estuvo alerta, porque no sab¨ªa porque dentro de ¨¦l su instinto le dec¨ªa que estuviera listo para ir en busca de ra. Chapter 40 Chapter 40 A pesar de lo que conllevaba y de poner su vida en peligro, cuando salia a correr era el ¨²nico momento en que ra se sent¨ªa realmente libre. La brisa golpeaba agradablemente en su rostro y agitaba su pje, sus patas podian pisar el suave c¨¦sped debajo de e, y aunque segu¨ªan pod¨ªa separarse siempre del grupo dada su habilidad para correr r¨¢pido. Solo que esta vez no pod¨ªa enfocarse en ese agradable sentimiento. Primero su cuerpo aun picaba, sobre todo su zona inferior donde lengua de uno de sus mates hab¨ªa indagado hasta el fondo y rozado todas sus paredes vaginales. Aun pod¨ªa sentir losbios de ¨¦l chupando ymiendo hasta que la piel se hab¨ªa vuelto sensible y ard¨ªa. Dixon era bastante insistente. Y tambi¨¦n a eso se le sumaba que ten¨ªa a su otro mate a su espalda corriendo, con su mirada fija en eo miles de dagas y podia atraves¨¢nd vigndo cada uno de sus movimientos y adem¨¢s, vertiendo una considerable cantidad de feromonaso queriendo borrar el olor de su hermano in¨²tilmente. No estaba para nada c¨®moda. Lo peor es que ¨¦l estaba consciente deo estaba haciendo sentir. Por qu¨¦ le hac¨ªan eso. Despu¨¦s de m¨¢s de veinte minutos corriendo, llegaron a los l¨ªmites de manada que colindaba con un bosque. Ese d¨ªa cazar¨ªan venados y ese era el mejor lugar. Esas presas sol¨ªan esconderse entre los ¨¢rboles con el objetivo de ser cazados. El grupo de detuvo y ra sab¨ªa muy bien lo que ten¨ªa que hacer, pero Ethan se puso a sudo, su gran tama?o casi le hac¨ªa sombra. E baj¨® cabeza y apret¨®s mand¨ªbs. Cinco minutos despu¨¦s e no hab¨ªa hecho nada y los lobos de detr¨¢senzaban a ponerse ansiosos. -?Qu¨¦ ocurre?- Ethan gir¨® su gran cabeza hacia atr¨¢s y le gruno a un lobo que iba caminando en diri¨®n a e para despu¨¦s enfocarse en loba. E supo que pregunta era en diri¨®n a su persona. ¨C No puedo ¨C su voz sali¨® silenciosa. -?Qu¨¦ no puedes? ¨C le baj¨® cabeza y puso sobre de e para que sintiera su cercan¨ªa y se restreg¨® esparciendo su olor sobre el cuerpo de hembra. ¨C No puedo¡­ oler nada¡­ si est¨¢s¡­- se demor¨® en decir lo ¨²ltimo temndo notoriamente y con c tan metida dentro de sus patas que no pod¨ªa verse. Se notaba aterrada- cerca. Ante esto Ethan detuvo sus movimientos, -?No puedes oler nada porque estoy yo aqu¨ª? E asinti¨® lentamente aun con cabeza gacha, ¨C Tus feromonas¡­ son muy fuertes ¨C su voz era apenas un murmullo que el lobo tuvo que enfocar su pido para poder escucha. Chasque¨® lengua y retrajo sus feromonas. Ahora est¨¢ blen? N?velDrama.Org ? content. E niego T¨² olor..Ps muy fuerte con eso le indicaba que solo por ser el y ser su mate le era dif¨ªcil. percibir otra fragancias cosas no estaban funcionando. Tragando un gru?ido de insatisfi¨®n se dio media vuelta. -Hazlo r¨¢pido. Quiero volver a manada y quitarte todo rastro de mi hermano de encima de ti ¨C eso no calm¨® en absoluto a loba sobre todo porque podia percibir el tono de excitaci¨®n ens pbras de ¨¦l. Eraplicado tener a dos mates, uno fr¨ªoo el hielo, y el otro calienteo el fuego. Aunque¡­ ambos ten¨ªan cosas en¨²n aun cuando no se dieran cuenta de ello, Ethan retrocedi¨® uni¨¦ndose al resto de los machos, d¨¢ndole espacio a e para que pudiera hacer su trabajo. Desde ah¨ª e se ve¨ªa tan peque?a, era incre¨ªble c¨®mo hab¨ªa podido salir ilesa de ser perseguida por Salvajes. Ethan conoc¨ªa muy de cerca lo crueles que ellos pod¨ªan ser as¨ªo de fuertes, hab¨ªa tenido algunos encuentros en el pasado dado que tanto ¨¦lo su madre hab¨ªan quedado a deriva sin una manada. Algo dentro de ¨¦l palpit¨®, definitivamente e era loba perfecta. ra, al verse por fin s, suspir¨® profundo y se fue enderezando de forma lenta. Su cuerpo aun temba al igual que sus patas. Ahora que si vista era m¨¢s definida no depend¨ªa tanto de su olfatoo antes, esperaba no haber perdido habilidad que ten¨ªa. Sin embargo, tuvo que cerrar sus ojos yenzar a concentrarse. Aun cuando Ethan se hab¨ªa alejado de e su olor estaba en todos lados invit¨¢nd a acercarse a ¨¦l. Por lo que tuvo que usar toda su fuerza de voluntad para apartarlo y enfocarse en lo que deb¨ªa hacer. Sinti¨® alivio cuando pudo percibir el ambiente que se extendia frente a e, as¨ªo los animales del lugar. Primero busc¨®s presas encontrando que hab¨ªao cuatro cercas y guard¨® en su mentes ubicaciones. Luego busc¨® lo m¨¢s preocupante, Salvajes. El olor de estos era sumamente fuerte por lo que era f¨¢cil encontrarlos cuando estaban con guardia baja. Por suerte y por m¨¢s que busc¨® no encontr¨® nada. No hab¨ªa ninguno cerca, aunque pudo percibir una fragancia un poco diferente de lo habitual. No reconoc¨ªa y no era un salvaje. Abri¨® los ojos y gir¨® cabeza hacia atr¨¢s dando afirmaci¨®n de que ya hab¨ªa hecho inspi¨®n. -Esta vez e no ir¨¢ con ustedes ¨C Ethan camino de nuevo para ponerse a sudo ¨C As¨ª que vayan por sus medios. Los otros lobos se miraron y apretaron sus mand¨ªbs para no protestar, era estresante para ellos que viniera un lobo de otro lugar a darles ¨®rdenes, pero aquellos ojos dorados y su memorable tama?o hac¨ªa que ellos se reprimieran considerablemente. Tras ra darle ubicaci¨®n de cada presa, as¨ªo que no hab¨ªa ning¨²n salvaje y que estuvieran alertas por aquello que no pudo reconocer los lobos salieron corriendo. El olor de Ethan los estaba expulsando, no los quer¨ªa cerca de su loba. ra se qued¨® mirando cuando ellos se alejaron con el coraz¨®n apretado. Mientras ellos estaban el lobo se habia contenido, pero ahora que estaba s de nuevo con ¨¦l. Ah jadeo de sorpresa cuando algo c¨¢lido, grande y calientemi¨® entre el pje de sus patas traseras exactamente donde se encontraban sus genitales. Se aparto de momento d¨¢ndose vuelta y cubri¨¦ndolos con c y pegando su cuerpo al surlo linte de e, Ethan alz¨® cabeza rmi¨¦ndose boca saboreando lo que acababa de mer Sabes dulce cachorra, pero puedo sentir que hay algo m¨¢s ?Mi hermano te lumj¨® ahi? E hinchado y todav¨ªa h¨²medo,o si hubiera sido usado ¨C su voz se hab¨ªa vuelto grave. Si ra estuviese transformada de seguro estariapletamente roja de verg¨¹enza, no estaba acostumbrada a este tipo de trato desvergonzado y menos a losentarios, en cambio intent¨® hacerse una b. ¨C Respondere ra- pudo oir a Ethan muy cerca y abri¨® los ojos que no supo en que momento los hab¨ªa cerrado y lo encontr¨® cerca de e. El hocico grande estaba junto a su rostro Mientras no estaba, ¨¦l temi¨® ?verdad? Husme¨® en tu sexo caliente y h¨²medo. Resp¨®ndeme ra- un tono ahora m¨¢s gutural. = La loba solo pudo asentir tan leve que fue imperceptible, pegando sus orejas a su cabeza. -Dime, con tus pbras que te hizo ¨C Ethan fue insoportablemente insistente con un deje de molestia y curiosidad en su voz- Como temi¨®,o te ten¨ªa, si lo hizo profundo o solo temi¨®, si su lengua entr¨® muy profunda, si bebi¨® de ti. Ha ra o no podr¨ªa contenerme. 1 La loba temblo a¨²n m¨¢s en su lugar y abri¨® boca, pero no sali¨® nada de e. Entonces Ethan ten¨ªa que saberlo por ¨¦l mismo. As¨ª que con un r¨¢pido movimiento choc¨® con fuerza su hocico con el hombro de e y hizo ponerse boca arriba con mucha facilidad. Y antes que e pudiera enderezarse o escapar de e, se puso sobre e a inversa, con una pata sobre su est¨®mago. La loba pudo sentir el aliento caliente de ¨¦l sobre su vientre mientrass patas traseras de ¨¦l quedaban a cadado de su cabeza. Bajo ¨¦l se sent¨ªa tan peque?a y sus temblores aumentaron. -No te har¨¦ dano cachorra. Abre tus patas para m¨ª y mu¨¦strame- el macho orden¨® de forma demandante. ra no pod¨ªa negarse ante el pedido y dada su forma animal era posici¨®n m¨¢s c¨®moda, as¨ª que sus patas traseras cayeron a cadado mostrando lo que el lobo queria. Ethan se rmi¨® los colmillos sintiendo que estabaenzando a salivar. Bajo ¨¦l pudo oir un gemidostimero por parte de e. No le gustaba rei¨®n hacia ¨¦l, pero eso cambiar¨ªa dentro de poco. Estar en su forma animal lo limitaba bastante, pero pod¨ªa probar cosas que normalmente no pod¨ªa. Baj¨® su cabeza ymi¨® el vientre suave de e escuchandoo respiraci¨®n de e se hac¨ªa intensa. Y sigui¨® el recorrido m¨¢s abajo en busca de su bocado que pudo ver entre el pje. Lo primero que hizo fue darle una lamida, aunque era peque?o. ra gimi¨® esta vez. -Shhh, cachorra, estamos en el exterior, baja voz, no quiero ninguno de esos machos alrededor tuyo ¨C Ethan mir¨® por entre sus patas para volver amer el sexo sobresaliente. El sabor explot¨® en su boca ymi¨® pequena raja donde su lengua apenas. Aun as¨ª,mi¨® con intenci¨®n de abri con punta ganando ahora un estremecimiento por parte de ra. -Duele- e se quej¨®- Duele, no por favor. Ethan se rmi¨® los jugos que sal¨ªan de e y que hab¨ªan manchado su hocico. -Si dejaste a mi hermano chuparte yo tambi¨¦n puedo hacerlo. ra se removi¨® debajo de ¨¦l. ¨C Pero ¨¦l no lo hizo tan profundo. Me duele, se m¨¢s suave- casi le suplic¨®. Ethan se qued¨® quieto un inomento para volver a bajar cabeza ymer el sexo hinchado. Ten¨ªa que reconocer que con lo ¨¢spera que era su lengua estaba haciendo que piel se pusiera aunin¨¢s roja y h¨²meda. Podia olor lo caliente que se estaba volviendo e ys ganas de ezarse con e se estaban haciendo mucho m¨¢s fuerte que su fuerza de voluntad. Su miembro se estaba endureciendo dentro de su funda. En su forma lobuna ¨¦l era mucho m¨¢s animal y con lo peque?a que era de seguro herir¨ªa. Cerr¨® los ojos y control¨® cada fibra nerviosa dentro de ¨¦l. La sigui¨®miendo y aunque abri¨® el sexo de e con lengua ymia el interior maltratado intent¨® no forzar m¨¢s all¨¢ de barrera delgada que le provocaba dolor a e, pero que el estaba ansioso por desgarrar con su miembro. La punta de esteenzaba a desenfundarse dnte de cabeza de loba. Iba a pedirle que lomiera, pero un sonido se escuch¨® cerca de ellos. Ethan alz¨® cabeza en alerta. Por un momento pens¨® que era uno de los lobos que estaban con ellos que hab¨ªa vuelto antes de tiempo, pero no. Algo se acercaba a ellos con un potente aroma, prante y poderoso. Dos orbes amarillos y un cuerpo cubierto de rayas negras se iluminaron bajo los rayos que entraban entre el foje de los ¨¢rboles. Ethan gru?¨® con todo el pje del lomo erizado. ?Qu¨¦ demonios hac¨ªa un tigre cerca de los terrenos de manada? Chapter 41 Chapter 41 Los enemigos naturales de los lobos eran los tigres, pues tanto rivalizaban en fuerzao en letalidad, por lo que intentaban no cruzar sus caminos puess peleas pod¨ªan ser a muerte. Incluso no sol¨ªan acercarse a los territorios ajenos sobre todo los tigres que eran seres solitarios, pero que uno estuviera por aques zonas no era nada bueno. Y eso lo sab¨ªa Ethan. No sab¨ªa que era mejor, o eso o salvajes. Gru?¨® mostrando todos sus colmillos en advertencia a otra bestia que era pr¨¢cticamente de su tama?o, aunque esto no hizo que el otro se detuviera, por el contrario, sus felinos ojos briron y estaban enfocados en cierto lugar entres piernas de ¨¦l. Ethan mostr¨® a¨²n m¨¢s colmillos bajando su cabeza. -ra, lev¨¢ntate y ponte detr¨¢s de mi- el tono empleado no ten¨ªa cabida para r¨¦plica. La loba, aterrada por lo que estaba ocurriendo y el nuevo presente, gir¨® su cuerpo debajo de Ethan y se desz¨® entre sus patas para esconderse detr¨¢s de ¨¦l. La tensi¨®n en el ambiente era tan tensa que todos sus m¨²sculos estaban tensos. -Eth¡­ -Si te digo que corras hazme caso, hazlo directo a manada. No mires atr¨¢s- ¨¦l le dijo sin mira. ra detr¨¢s de ¨¦l asinti¨®. Todo el pje del lobo estaba erizado haci¨¦ndolo parecer m¨¢s grande, incluso sus m¨²sculos se ve¨ªan definidos. Estaba tenso, alerta. El tigre sacudi¨® su cuerpo y desenfund¨® sus garras dej¨¢ndoss ver a los dos. Eranrgas y gruesas, pudiendo destrozar piel f¨¢cilmente. As¨ª mismo dej¨® ver susrgos colmillos yenz¨® a acercarse a ellos con una ra intenci¨®n. Estaba provocando a Ethan y este se imagin¨® por qu¨¦. Primero matarlo a ¨¦l y segundo¡­ era conocido el gusto de esa raza por jugar cons hembras lobas para despu¨¦s dejas muertas y desgarradaso muestras de su poder. Ya se hab¨ªan escuchado varias historias de este tipo antes. Y Ethan no ten¨ªa que le pusiera un dedo un dedo encima a su mate. Y cuando ambos estuvieron a una distancia cercana ambosenzaron a correr y sus cuerpos se enredaron entre ara?azos y mordidas. ra aterrada ante imagen de los dos revolcados por el suelo retrocedi¨® hasta un ¨¢rbol y se hizo una b temblorosa. Le dol¨ªa el pecho al ver a stimate luchar y donde sangre pronto einpap¨® su pje, pero e no podia hacer nada. Aunque por c¨®mo estaba yendo bata no sab¨ªa el resultado, solo sabia que Ethan no saldria del todo lleso. HI lobo molesto por igualdad de fuerza del tigre dio un ¨¢gil salto y se puso sobre el lomo derste y mordi¨® r¨¢pidamente nuca de esta con fuerza, enterrando los colmillos hasta lo m¨¢s profundo Esto provoc¨® que bestia se molestara a¨²n m¨¢s y se sacudiera para quit¨¢rselo Dacado que mand¨ªb de este casi se dislocara Ethan se aferro dejando que sangre el Terrorrieta, y el buscandos ventas y arteria con sus colmillos, pero en uno de esos forcejnos to deponia y su cuer serstrell¨® cuntra el suelo sonotatnente 11 monto, vlugte Cambio de diri¨®n locul donde estaba lob.1, ignorando por plclipewe saadion urillo y inachio dnte del ra solto un chillerat voor my writo de cobar, aunque puntia roinnte, Al ver aquello, Ethan reneg¨® de todos los dolores en su cuerpo y se levant¨® correr -ra, vete- le grit¨® a loba, apretando ¨¦l el paso tensando cada m¨²sculo en su cuerpo. La loba lo escuch¨® y fueo si cada nervio de e reionara y senz¨® a correr en diri¨®n contraria al tigre. Este sigui¨®, pero pronto no pudo escucharlo detr¨¢s de e mientras se alejaba. En un ¨²ltimo momento hab¨ªa mirado hacia atr¨¢s y visto el cuerpo de Ethan bloquearlo para volver a luchar contra ¨¦l.1 ra no se detuvo, estaba aterrada y se alejaba, aunque a lo lejos pod¨ªa escuchar los gru?idos y aullidos des dos bestias. De pronto se detuvo en seco al llegar a e el olor de sangre de Ethan y por lo fuerte de fragancia le indic¨® que no era poca que se estaba derramando. Un dolor fuerte y cegador atraveso pata derecha de e y eso hizo perder el equilibrio. Un estremecimiento recorri¨® y mareo, aun cuando no hab¨ªa heridas en su cuerpo. Su respiraci¨®n se volvi¨® pesada y apret¨® los ojos esperando que el dolor cediera. Cuando este por fin fue disminuyendo hasta desaparecer e se dio cuenta de una cosa. ?Est¨¢ herido? un gru?ido reson¨® dentro de e y el mundo de ra se hizopletamente negro Ethan retrocedi¨® sin poder poner su pata sobre el suelo. Estaba seguro que desde el tend¨®n hasta el hueso estaban destrozado. Aun si hab¨ªa podido destrozar mitad del cuello del tigre en un ataque certero, garra let al de este hab¨ªa golpeado su omoto y roto piel a su paso y todo lo que estaba abajo. Como resumen, ahora sangraba notablemente y el dolor era insoportable, al punto de marearlo. Lo que m¨¢s lo molestaba era que eso limitaba mucho sus movimientos y eso ser¨ªa un problema. El tigre estaba herido, pero segu¨ªa fuerte. No era un rival f¨¢cil y Ethan no era un lobo d¨¦bil. Y por supuesto se imagin¨® que no tendr¨ªa refuerzos. Los otros lobos deb¨ªan haberse alejado al escucharlos, no cualquier macho enfrentar¨ªa a un tigre, ¨¦l no lo har¨ªa sino fuera porque estaba con su mate. ! Y, adem¨¢s, acaso no ser¨ªa m¨¢s conveniente que aquel que quer¨ªapetir con su alfa muriese. Quiso bufar, pero el dolor era demasiado fuerte. Maldito dia estaba teniendo ¨¦l. El tigre se sacudi¨® dnte de ¨¦l y se prepar¨® de nuevo para el ataque. Ethan aferr¨® sus tres patas medianamente sanas al suelo y mostr¨® sus colmillos con intenci¨®n de hacerle frente. No pod¨ªa dejar que el fuera detr¨¢s de ra. El agresor corri¨® hacia ¨¦l con su pesado cuerpo cuando algo cay¨® sobre ¨¦l ys patas del tigre faron ante el ataque sorpresa. El pequeno lobo de pje ro sobre su lomo mordi¨® profundamente en el mismo lugar donde Ethan lo hab¨ªa hecho antes logrando llegar a¨²n m¨¢s profundo, precisamente donde se encontraba vena central y desgarro. No solr¨® y dej¨® de atacar inientras el tigre se sacudia intentando liberarse manchando su alrededor de sangre, asio el cuerpo de su agresor, pero lur en vano. El pequeno lobo era una fiera enterrando sus garras sobre el lomo de bestia A pesar de los esfuerzos del tigre su cuerpo se fue debilitado con mucha raputez ante Exclusive ? content by N(?)ve/l/Drama.Org. du de sangre y lentamente fue cediendo con ifiuerte apoder¨¢ndose de el.sta que cay¨® Colon vjos ncos sobre el suelu.. sin vida Ithal, que rii todo en Ontic to estaba iles de impresi¨®n abri¨® boca para soz vui suspiro, sin darse cuenta que de debajo de ¨¦l se hab¨ªa formado un enorme charco de sangre ante enorme p¨¦rdida de sangre. Y sus ojos se fueron cerrando en contra de su voluntad mientras ve¨ªa el cuerpo familiar de aquel lobo alzarse sobre el tigre de forma victoriosa. La oscuridad pronto se apoder¨® de ¨¦l al igual que debilidad y cay¨® sobre su propia sangre con respiraci¨®n agitada y lleno de heridas sin haber podido ver el brillo carmes¨ª casi negro de los ojos de su mate. Chapter 42 Chapter 42 ra mir¨®, aun encima del cuerpo de tigre muerto con los ojos entrecerrados a supa?eroo ca¨ªa deldo inconsciente. Traque¨® el cuello y abri¨® y cerr¨® boca que le dol¨ªa por el esfuerzo que acababa de hacer. La sangre empapaba su boca llenado sus paps gustativas con un sabor asqueroso que casi le daba arcadas, su pje estaba manchado y chorreaba. -Ah, este cuerpo es muy d¨¦bil ¨C sent¨ªa tensi¨®n en su cuerpo despu¨¦s de densa actividad ¨C Tendr¨¦ que entrenarlo un poco m¨¢s si quiero estar bien- jade¨® notoriamente. Sus patas quer¨ªan ceder y estaba cansada. 1 Se baj¨® del animal muerto y camin¨® en diri¨®n a su lobo que no mostraba s¨ªntomas de despertar. Llev¨® su nariz a enorme herida provocada por el tigre en el hombro. Eran tresrgas l¨ªneas profundas y gruesas que se hab¨ªan vuelto negra ante espesa sangre del macho. -Ah, esto va a ser agotador -dijo emiendo su hocico para despu¨¦s hacerlo con herida. *** Cuando Dixon sent¨ªa que algo no iba a estar bien era porque as¨ª era. Ten¨ªa un instinto muy desarrodo dado susrgos a?os de entrenamiento. Estaba sentado en oficina revisando los archivos de manada sin poder concentrarse del todo dado que su cabeza estaba en otrodo. Se preguntaba que estaba haciendo su loba con su hermano, si estaban bien en caza, si no hab¨ªa ocurrido algo, porque esa iodidad dentro de ¨¦l no se desvanec¨ªa.. Will entraba y sal¨ªa y no se atrev¨ªa a decirle nada debido a su rostro contorsionado en una mueca algo desagradable. ¨¦l era al que le hubiera gustado ir a cazar junto a su loba. Era muy bueno en ello e igual de ¨¢gil que alguien con experiencia, normalmente ten¨ªa que hacer eso para sobrevivir en su etapa de entrenamiento. De pronto sinti¨® un aullido a lo lejos junto con un dolor cegador en su hombro que le hizo perder el aliento. Apret¨® zona casi dobl¨¢ndose y se preocup¨® aun m¨¢s. Acaso su loba estaba herida. La idea rond¨® su cabeza y se estremeci¨®. Se levant¨® de golpe tirando si hacia atr¨¢s haciendo un gran estruendo. Sus ojos se volvieron sumamente dorados. Reconoc¨ªa ese sonido aun si nunca lo hab¨ªa escuchado, era voz de su loba. Con una velocidad rmante, que incluso le doli¨® al torcerse los huesos sonoramente, se transform¨® y sali¨® corriendo casi derribando a Will en el camino. No le import¨® nada, su loba estaba en peligro. Dixon no recordaba nunca ante haber corrido de aque forma tan r¨¢pido en todos sus a?os de vida, pero en su cabeza solo hab¨ªa una cosa, salvar a su loba. Los miembros de su manada lo vieron atravesa convertido en un gran lobo negro y se preguntaban qu¨¦ hab¨ªa pasado, mas ¨¦l no ten¨ªa tiempo de sentarse a explicarles, cada segundo contaba, su mate pod¨ªa morir ?Qu¨¦ demonios estaba haciendo su hermano? solo hab¨ªa dejado ir porque sab¨ªa lo fuerte que era ¨¦l, no pod¨ªa negarlo, su fuerza rivalizaba con de ¨¦l, pero de ah¨ª a que e hubiera sido herida por no habe protegido¡­ se arrepent¨ªa de haberlo sacado de celda. Sab¨ªa que no de confiar en cl. Solo no se espero que escena que se encontr¨® una vez llegado al lugar, donde el olor de saligre que sinti¨® era denso, espeso y asqueroso, fuera encontrar a su hermano en el suelo con los ojos cerrados y respiraci¨®n pesada, y a su loba manchada de sangre y que se encontraba notablemente cansada recostada contra el cuerpo de este.. Cara m¨® rmado ante escena cuando lleg¨® y esta alz¨® cabeza al escucharlo -Dixon ¨C e se levant¨® lentamente cons patas pesadas, no se hab¨ªa equivocado. Content ? N?velDrama.Org 2024. Hab¨ªa usado su saliva para cerrar mayor cantidad de piel posible dado que el proceso podia ser muy lento por si solo y no le dar¨ªa tiempo a Ethan a que hemorragia se detuviera, lo que hab¨ªa llevado a que drenara todas sus energ¨ªas y ahora se encontrara d¨¦bil. Apenas pod¨ªa mantener los ojos abiertos y su conciencia fuerte. Dentro de e pod¨ªa sentir a otra ra removerse, pero sin intenci¨®n de salir al menos a ver el estado de su mate que casi hab¨ªa estado a punto de morir. Cobarde. El alfa r¨¢pidamente se acerc¨® a e y inspion¨® por encima de su pje, apartando este con su morro sin encontrar heridas preocupantes. Su coraz¨®n martilleaba en su pecho por preocupaci¨®n, sin embargo, sinti¨® alivio al notar que e solo estaba cansada. Lami¨® meji de e y restreg¨® su rostro sintiendo alivio, su mate estaba bien, herida pero bien. Su cuerpo entero se suaviz¨® de tensi¨®n que ten¨ªa, aunque no baj¨® guardia. -Dixon, Ethan, ¨¦l est¨¢¡­ ay¨²dalo por favor- e casi cay¨® dedo casi sin poderse sostener recostando su cuerpo contra el del gran lobo. Solt¨® un suspiro de alivio. El olor de ¨¦l opacaba el de sangre que la rodeaba. El alfa gir¨® su cabeza hacia el lobo de pje dorado manchado de sangre y que respiraba sofocada mente. Inclin¨® su cabeza para olerlo y verificar su estado d¨¢ndose cuenta que estaba d¨¦bil pero estable. Las heridas en su hombro que parec¨ªans peores estaban cerrando r¨¢pidamente por lo que el sangrado hab¨ªa cesado. Mir¨® por encima del hombro al animal que estaba muerto detr¨¢s de ¨¦l. -?Qu¨¦ hace un tigre por esta zona? ¨C se pregunt¨® a s¨ª mismo. No era normal que hubiera por zona y que precisamente los hubieran atacados a ellos. -?Est¨¢s bien? ¨C se enfoc¨® nuevamente en loba. E asinti¨® con un sonido de garganta. -Solo me duele todo y estoy cansada-jade¨® restregando su cabeza contra el pje del pecho de su lobo impregn¨¢ndose con su olor en un intento de quitar el del tigre sobre e. El aroma de bestia era sumamente fuerte y repugnaba. + -?Mi hermano fue el que lo mat¨®? ¨C pregunt¨® ¨¦l, aunque a¨²n se preguntaba por qu¨¦ su loba estaba llena de sangre, porque el olor que e desprend¨ªa no era de Ethan, solo en su morro, pero el resto de su cuerpo ol¨ªa al agresor. ¨C Fue ¨¦l quien lo mato ¨C e dero, aunque sab¨ªa bien que estaba mintiendo, pero eso solo traer¨ªa una ronda infinita de peguntas que no ten¨ªa intenciones de responder. Adem¨¢s, por el estado de Ethan este no se levantar¨ªa de pronto a decir lo contrario ?verdad? Dixon se qued¨® por un momento en silencio analizando situaci¨®n dondes piezas no encajaban en el rompecabezas. Hab¨ªa muchas cosas que no coincid¨ªan, pero no era momento de eso. Su loba estaba d¨¦bil. Descansa, yo me encargo de todo ¨C Dixon le dijo en voz baja. ra nuncabia escuchado ese tono en ¨¦l, suave, tranquilizador, rjante que casi fue una drog para su cuerpo. Se nba preocupaci¨®n por e, quiz¨¢s debido a que pensaba que iba a jurder si estuviera transformada hubiera sonriendo. Dixon, al parecer, podia parecer un Todo sonance frios, pero enrl fondo.. tenia sentinientos por e. -Despierta¡­me, m¨¢s tarde ¨C los ojos de e se fueron cerrando patinamente, hasta que ya no pudo soportarlo, su cuerpo se fue deszando al perder fuerza inconsciente. La cabeza de Dixon se puso debajo de de e para que no cayera de golpe y deposit¨® cabeza de e sobre sus patas dnteras para centrar su atenci¨®n en su hermano. Si por ¨¦l fuera lo dejar¨ªa morir, no ten¨ªa sentimientos por ¨¦l ni apego, era al final el lobo que intentaba el lugar de alfa y adem¨¢s con quien ten¨ªa quepartir a su mate. En otro momento lo hubiera dejado morir, pero por alguna raz¨®n, algo dentro de ¨¦l y no solo era aquello de que ten¨ªa que dejarlo vivir dado que era el mate de su loba, se remov¨ªa inc¨®modo. Veia el cuerpo inconsciente y sent¨ªa ganas de arrastrarlo de vuelta y hacer que abriera los ojos. Sacudi¨® cabeza. Hab¨ªa escuchado que no era nada normal que nacieran gemelos entre los lobos. Normalmente era una cr¨ªa por pareja, y esta sol¨ªa casi drenar a madre, pero cuando eran dos cachorros, conexi¨®n que exist¨ªa era sumamente fuerte. Aun si ellos hab¨ªan sido separados en el pasado segu¨ªan siendo hermanos de sangre, que hab¨ªan estado varios meses juntos. La conexi¨®n entre ellos era algo que no se pod¨ªa borrar tan f¨¢cilmente. Gru?¨® en un tono bajo. Una parte de ¨¦l le dec¨ªa que lo dejara ah¨ª, sin embargo, era muy n para ese momento, porque ten¨ªa otra que primero le indicaba que no pod¨ªa hacer eso pues su mate sufrir¨ªa, y segundo¡­ no pod¨ªa dejarlo morir simplemente porque era su hermano. ¨C Maldici¨®n ¨C jadeo debido a tormenta de pensamientos que comenzaba a inundar su mente. ?Por qu¨¦ su vida ten¨ªa que ser tanplicada? Acaso diosa luna no pod¨ªa haberle dado una mate solo a ¨¦l. Pues no, le hab¨ªa dado un hermano con el que no se llevaba y adem¨¢s una loba para los dos. Peor, imposible. Solt¨® un suspiro para alzar cabeza hacia atr¨¢s y aur sonoramente. Ahora tambi¨¦n quer¨ªa saber d¨®nde estaba el grupo que iba con ellos. Bien hab¨ªa indicado que su loba no pod¨ªa estar en peligro. No pasaron muchos minutos antes de queenzaran a aparecer de entre el foje del bosque, cons orejas pegadas a sus cabezas y c entres patas. Ver al alfa, con su mate y su hermano ba?ados en sangre, y ¨¦l molesto y con los ojos dorados tan intensos que atravesar¨ªan cualquier cosa no era una imagen agradable. Chapter 43 Chapter 43 -ra, ra-los paso que se o¨ªan a su alrededor hac¨ªan un suave eco, junto el des cadenas que se arrastraba detr¨¢s, d¨¢ndole a entender que estaba s y en ese lugar, ese donde solo pod¨ªan estar es dos. Se abraz¨® m¨¢s fuertes piernas contra su cuerpo. No quer¨ªa salir de all¨ª. Ten¨ªa miedo. Cada vez que sal¨ªa ten¨ªa el mundo real donde todo era miedo, sufrimiento, dolor. No, no quer¨ªa aquello. Solo quer¨ªa quedarse all¨ª, sumida en oscuridad, sin nada que le hiciera da?o, abrazada por aque tranquilidad acogedora y que manten¨ªa segura. S¨ª, eso har¨ªa, se quedar¨ªa all¨ª, as¨ª no ten¨ªa que pensar en nada, ni soportar nada. -?Solo te vas a quedar ah¨ª sin hacer nada?- aque voz de nuevo. La misma que e, pero totalmente diferente a vez. Esta era m¨¢s fuerte, llena de confianza y determinaci¨®n, todo lo contrario, a e que prefer¨ªa esconderse, incluso de sus mates, aquellos que hab¨ªa espetado en todos sus a?os de su vida y que ahora e no quer¨ªa cerca. -D¨¦jame s- solloz¨® en silencio acurruc¨¢ndose intentando hacerse m¨¢s peque?a. La ra parada dnte de e, dio otro paso, peros cadenas sobre su cuerpo se lo impidieron y se detuvo. Su mirada estaba fija en aque cosa peque?a y temblorosa que no hac¨ªa nada por e misma y cerr¨® los ojos tomando un suspiro. No pod¨ªa creer que a pesar de e recibir todo el da?o y el dolor de todos los a?os anteriores aun esta solo prefer¨ªa esconderse. -Cobarde- no pudo evitar decirle ¨C Eres una m*****a cobarde ¨C ra le gru?¨® con sus ojos rojos inundados en sangre ¨C Solo te quedas ah¨ª sin hacer nada. Lev¨¢ntate de una vez y lucha.¡± N?velDrama.Org ? content. A pesar de que quer¨ªa tomar el control total de ese cuerpo ra a¨²n no estaba del todo fuerte,s cadenas alrededor de e que romp¨ªan su cuerpo y manten¨ªan retenida se lo imped¨ªan. Al menos el grillete de su cuello se hab¨ªa desmoronado despu¨¦s de consumir sangre de sus mates. Aun as¨ª, necesitaba consumir m¨¢s. Por el momento solo le quedaba dejarle todo a otra ra, esa que temba en el suelo. Cada vez que e sal¨ªa sobre todo en el dia era sumamente agotador y su fuerza se drenabao el agua. -No quiero, no quiero ¨C b en el suelo temblo m¨¢s notoriamente. ¨C Acaso no te preocupa tu mate ¨C ra le espet¨® desde arriba con los dientes apretados y molesta ¨C Ethan lucho y te protegi¨®, aunque eso caus¨® que casi muriese. Es nuestro mate, nuestra pareja. La loba en el suelo no respondi¨® solo sigui¨® llorando en el lugar. ra cerr¨® los ojos rub¨ªs y apret¨® los labios. Aque conversaci¨®n era en vano, no lograr¨ªa nada. Dio media vuelta yenz¨® a alejarse para perderse en oscuridad. Ya que otra no har¨ªa e tendr¨ªa que poner manos a obra y aumentar su fuerza porque si segu¨ªa asi, otra ras llevar¨ªa a muerte. *** Will deposit¨® una bandeja con una bandeja y un vaso con agua esperando que loba acostada en el medio de cama del alfa despertara. Hab¨ªan pasado dos d¨ªas y al igual que el hermano de este, matr de ambos estaba profundamente dorniida y ya los conientarios hab¨ªan Comienzado a correr en manada. Se dio media vuelta para salir cuando sinti¨® un movimiento en cama y m¨ªr¨® por encima del hombro para encontrar a ra abriendo los ojos. Se acerc¨® r¨¢pido a cama. -ra- m¨®. Los ojos de loba giraron sobre su cuenca para enfocarlo a ¨¦l. Sus orbes ten¨ªan un color rub¨ª marcado y su rostro serio. -Eres¡­ -E no quiere salir, quiere quedarse segura adentro de este cuerpo ¨C dijo con algo de desprecio hacia su otra parte que no quer¨ªa enfrentar realidad ¨C Ah, estoy tan cansada-dijo con un suspiro. Tomar el control cuando estaba tan aferrada aun al subconsciente era tan agotador que incluso har era doloroso. ¨C Descansa un poco m¨¢s ¨C Will le ofreci¨® el vaso a sudo con agua. La garganta de ra estaba sumamente seca y se sento para tomarlo todo de un trago. Le dio de nuevo el vaso para que se lo llenara y bebi¨® de nuevo. ¨C Tr¨¢eme algo deer ¨C le pidi¨® recostando su espalda en el espaldar de cama- Tengo que recuperar energ¨ªas ¨C se pas¨® mano por su cabeza-?C¨®mo sigue Ethan? El beta asinti¨® primero al pedido de e para despu¨¦s responder su respuesta. -El hermano del alfa se encuentra estable. Sus heridas han cerrado, pero a¨²n le tomar¨¢ al menos un d¨ªa m¨¢s despertar. Ha perdido mucha sangre y ten¨ªa bastante da?o en su cuerpo, pero su pron¨®stico es muy bueno. ¨C Ya veo- hab¨ªa alivio en voz de loba. Hab¨ªa cerrado su herida, pero no pod¨ªa garantizar seguridadpleta de ¨¦l- ?Y d¨®nde est¨¢ Dixon? No puedo olerlo cerca. -Ah, el alfa ha estado saliendo junto a algunos miembros de manada. Est¨¢n asegurando los limites. Es muy extra?o encontrar a tigres por zona y mientras usted estaba durmiendo apareci¨® otro a lo lejos. Debe volver entrada noche, dentro de unas horas. Si quiere lo mo, estar¨¢cido de saber que usted est¨¢ bien. Ha estado cuid¨¢nd desde que volvieron. ra nego, aunque se sent¨ªa bien saber que el alfa hab¨ªa estado a sudo. Bruto y frio, pero¡­ lo hab¨ªa sentido dormir a sudo, abraz¨¢nd, para darle calor y proti¨®n. El olor de ¨¦l a¨²n estaba impregnado sobre su piel. ¨C No hace falta que interrumpas su trabajo, yo¡­. tengo algo que hacer. Will miro extra?ado. -Es mejor que te quedes quieta aqu¨ª y esperes a que ¨¦l llegue. ¨C No soy su prisionera- dijo ra inclinando su cabeza ¨C Necesito hacer mis cosas, entre es ir a casa de mis padres a buscar mis cosas. No tengo nada que ponerse. Will neg¨® rmado ¨C Acaso no recuerdas lo que pas¨® antes cuando vino tu padre. E asinti¨®. Perfectamente, Alester es asi. Aunque yo lo provoqu¨¦ un poco, no queria que ganara el favor de alfa y que mejor forma de que ¨¦l me agrediera. Ante sus pbras Wull supo que loba que tenia dnte de ¨¦l no era una cachorra tranqu y reservada Frana bastante unipdora -Mandar¨¦ a alguien a que te pa?e. ra neg¨®. -Cr¨¦eme que eso alterar¨¢ a¨²n m¨¢s a mi padre. No lo conocer lo suficiente-cerr¨® los ojos y recost¨® cabeza hacia atr¨¢s agotada- Solo buscar¨¦ algunas cosas que tengo all¨¢. Son muy pocas, no tengo muchas despu¨¦s de todo. Will se qued¨® en silencio durante algunosrgos segundos. -?Tan mal pasaste con tus padres? ?Abusaron tanto de ti? ¨C era una pregunta que normalmente no se har¨ªa dado que era algo at¨ªpico ese nivel de agresi¨®n contra un cachorro y sobre todo una hembra. ra apret¨® losbios. Y eso que Will no ten¨ªa idea de situaci¨®n real. E aun pod¨ªa sentir su piel palpitar de dolor mientras Alester azotaba solo por haber dejado caer un vaso al suelo y mojado sus zapatos. O cuando despertaba a mitad de noche, agarraba del cabello y arrastraba al cuarto oscuro solo porque hab¨ªa dejado de hacer algo des tareas que le hab¨ªa dado para que hiciera en el d¨ªa. O cuando dejaba siner porque ¨¦l dec¨ªa que caza no hab¨ªa sido eficiente por culpa de ellos mismos. En su mente estaban grabados cada uno de esos sucesos y m¨¢s. En alg¨²n momento hab¨ªa buscado el apoyo de su madre, pero e solo prefer¨ªa quedarse en una esquina viendoo su padre abusaba. Lo ¨²nico que le falt¨® hacer fue vi, y eso era porque le daba asco su cuerpo,o el mismo dec¨ªa. Pero ahora¡­ ya no estaba s y no ten¨ªa necesidad de sufrir de nuevo ese tipo de abusos por parte de su padre o madre. Quiz¨¢s en eso se parec¨ªa a sus mates. Sus padres nunca hab¨ªan estado en sus vidas de una forma positiva, quiz¨¢s por eso ellos necesitaban aferrarse a algo¡­ y e tambi¨¦n. Chapter 44 Chapter 44 ra pas¨® mano por el rostro durmiente de Ethan. Se notaba cansado y a¨²n un poco p¨¢lido. Hab¨ªa podido revisar y ya no quedaba rastro de heridao tal, pero a trav¨¦s del vinculo y ahora tan cerca de ¨¦l podia sentir que ¨¦l estaba sumamente d¨¦bil. Sus dedos rozaron fuerte mand¨ªb para despu¨¦s deszarse hacia susbios que repas¨®. Se qued¨® mir¨¢ndolos con sus ojos rubies para despu¨¦s inclinarse y dejar un casto beso sobre ellos. Bajo e pudo sentiro el lobo reionaba ligeramente m¨¢s no se despert¨®. Era una l¨¢stima. Despu¨¦s de verlo defende de aque forma, sin importarle morir en el intento estaba un poco m¨¢s suave en lo referente con ¨¦l. Era su mate despu¨¦s de todo aun si tenia algunos aspectos retorcidos en su car¨¢cter. Quiz¨¢s porque ¨¦l, al igual que su hermano, ninguno de los dos hab¨ªa recibido el afecto necesario en todos sus a?os de vida. Tal vez e tendr¨ªa que d¨¢rselo y ense?arlos a ser m¨¢s cari?osos, aun si e tampoco ten¨ªa mucha experiencia Vuelvo pronto ¨C le dijo contra susbios y se levant¨® para dirigirse en diri¨®n a casa donde hab¨ªa nacido y viv¨ªan sus padres. No ten¨ªa muchas ganas de volver all¨ª, y no mentiria, no era que le tuviese miedo a esa casa, era que despu¨¦s de todo por lo que hab¨ªa pasado dentro de e, no era f¨¢cil volver a entrar. Alli solo ten¨ªa recuerdos de dolor, gritos, hambre y hasta desesperaci¨®n. Aun as¨ª, sabia que deb¨ªa enfrentarlo y superarlo. ra regul¨® el color de sus ojos hasta volverlos lo m¨¢s azules que pudo, aunque eso debilito bastante pues sentia a su parte m¨¢s cobarde rozar su conciencia. No quer¨ªa salir, pero si lo intentara lo lograria f¨¢cilmente. Al menos no destacaria tanto en manada. Si e apareciera con su color de ojos rojos seria, adem¨¢s de juzgada, atacada dado que era el mismo color que el de los Salvajes, y con ello tambi¨¦n sufrir¨ªan sus mates. Ah, queplicado era todo, Camin¨® en diri¨®n a su antigua casa notando que todass miradas de los miembros de manada que estaban cercanos por zona por que atravesaba reca¨ªan en e, sobre todo des lobas solteras, que luegoenzaban a murmurar por lo bajo su hab¨ªa alguien cerca. Envidia, tensi¨®n, odio, toda esa presi¨®n pod¨ªa senti sobre e y se lo esperaba. Se hab¨ªa llevado el premio doble, al alfa y para colmo a su hermano gemelo tambi¨¦n v candidato al mismo t¨ªtulo, sino era uno era el otro, pero e terminar¨ªa siendo Luna de manada, un lugar sumamente cotizado por cualquier hembra. Mas no era prioridad de ra, ten¨ªa primero a sus mates que bastantes dolores de cabeza le estaban dando. Como el que ten¨ªa cuando se detuvo dnte de casa de sus padres. Se apret¨® sien. Sent¨ªa a ra removerse dentro de e, ro que tampoco deb¨ªa estar all¨ª. Por un momento se mares y se tuvo que sostener del marco de puerta para no caer en el suelo. Cuando otra ra toinaba conciencia fuerte perdia fuerza. Maldijo internamente, si dejaba salir de seguro seria golpeada y e en ese momento no estaba lo suficientemente fuerteo para cubri esta vez En eso puerta fue abierta y figura peligrosa e imponente de Alester se hizo ver. Sus ojos fulminaron y r¨¢pidamente ra se enderez¨® adoptando un porte igual de imponente y desidido. No mostra debilidad contra ¨¦l. No aliora que podia Que haces aqui? Acaso te quieres arrastrar ahora ante nosotros o tengo que darte una des liones que a ti te gustanntos pbras de ¨¦l resonaron en cabeza de loba y los recuerdos de sus abusos quisieron salir a flote, solo que los retuvo. -Vengo a buscar lo poco que tengo aqu¨ª- no retrocedi¨® y habl¨® en un tono no. La ceja de Alester se alz¨®. -Aqu¨ª t¨² no tienes nada. Aunque debo reconocer que tu imagen de perra faldera pudiendo poca limosna que tiene es agradable. ra apret¨® sus pu?os hasta que sus nudillos se volvieron ncos. Respiro profundo y mantuvopostura. ¨C Nunca me consideraste tu hija ni una s vez ?Tanto asco te doyo para tratarme de esa forma tan despectiva? -Ojal¨¢ nunca hubieras nacido, y lo sabes muy bien Nunca quise que entraras en nuestra vida. Arruinaste todo, y ni siquiera eres lo suficientemente ¨²tilo para que pueda usarte para tener los favores del alfa- cada pbra era una daga para ra, aunque esta no lo mostrara y se lo esperaba, pero siempre era doloroso cuando esto venia de boca de tu propio padre Vete de una vez de aqu¨ª. No le dar¨¦ lo m¨ªo a una alima?ao t¨²- der¨® por ¨²ltimo Alester con intenci¨®n de cerrar puerta, peros pbras de ra lo detuvieron. ¨C Acaso tengo que venir con el alfa- e inclin¨® cabeza, su cabello cay¨®o una cascada oscureciendo su expresi¨®n-Estoy segura que a ¨¦l no le cerrar¨¢s puerta y le dir¨¢s todo esto¡­ o me equivoco¡­ padre ¨²ltima parte hab¨ªa dicho con una iron¨ªa tan que sonaba desagradable para e misma. El rostro de Alester se puso rojo de furia y indignaci¨®n y alz¨® mano con intenci¨®n de golpea, bajo, pero esta se detuvo a unos cent¨ªmetros del rostro de loba. Al parecer no era un lobo est¨²pido despu¨¦s de todo. Si golpeaba de seguro tendria que enfrentars consecuencias directamente del alfa y del hermano de este. Minimo era expulsado de manada. -D¨¦jame pasar a buscar mis cosas- en losbios de e hab¨ªa una sonrisa triunfadora. ¨C Acaso te crees tan fuerte porque est¨¢s aldo de ellos. Nunca te atreviste a harme asi Alester gruno,s garras de ¨¦l salieron y tocaron meji de e, desz¨® mano en tomo al cuello de e, olvid¨¢ndose por un segundo des consecuencias, solo queriendo acabar con aque vida que odiaba sin ning¨²n sentido alguno, cuando¡­ ¨C Alerter- una voz femenina se escuch¨® desde adentro ¨C No lo hagas, sino¡­ Eso pareci¨® que lo hizo reionar. Sacudi¨® cabeza y le gru?¨® a su hija. ¨C Ll¨¦vates porquer¨ªas que tienes aqu¨ª y desaparece una vez de mi vista- y se gir¨® para desaparecer dentro de casa, ra no se rj¨® con ello y su mirada se encontr¨® con de su madre. Ni se tom¨® molestia de saluda, no eso si e hubiera hecho algo en el pasado para evitar el abuso a e. Su madre¡­ ni siquiera se ganaba ese titulo. Entr¨® con paso pesado a esa casa llena de recuerdos, ninguno positivo y solo tenia una cosa en cabeza. Recoger lo necesario, y salir de all¨ª lo antes posible Solo no cont¨® que cuando hab¨ªa Guardado ¨²ltiina prenda en una bolsa se sintiera tan d¨¦bil que todo se volviera negro a su alrededor y otra ra, saliera, haciendo que el temblor, as¨ªo su miedo invadiera todo sul cuerpo. Mal momento para salir.Exclusive ? content by N(?)ve/l/Drama.Org. Chapter 45 Chapter 45 Dixon terminaba inspi¨®n hecha por toda zona. Estaba agotado y extenuado de todo el trabajo que le estaba cayendo sobre los hombros. Normalmente ten¨ªa una idea de c¨®mo deb¨ªa ser un alfa, pero de ah¨ª hasta quitarse horas de sue?o debido al trabajo era otro asunto. Y si a eso se le sumaba una mate un pocoplicada y a un hermano que le gustaba apremiar m¨¢s el asunto, sent¨ªa que dentro de poco le sacar¨ªan canas en su cabello oscuro a pesar de lo joven que era. -Alfa, no hemos detectado m¨¢s ning¨²n rastro-un lobo vino corriendo y se detuvo dnte de ¨¦l para despu¨¦s bajar cabeza. Dixon, aun despu¨¦s de volver de su forma de lobo pod¨ªa mantener sus sentidos sumamente desarrodos, por lo que alz¨® cabeza y aspir¨®. Se concentr¨® y efectivamente, solo pod¨ªa sentir a los lobos de su manada, m¨¢s ninguna amenaza. Aun as¨ª, se asegur¨® por sus propios medios. Era el alfa y no confiaba en nadie, ni siquiera en su sombra. Una vezcida dej¨® que su cuerpo se cubriera de su denso pje negro. ¨C Nos vamos de regreso- orden¨® d¨¢ndose vuelta cuando su interior palpit¨®. Su coraz¨®nenz¨® atir con fuerza y algo no se sent¨ªa bien. Miedo, p¨¢nico, pero no era de ¨¦l. Demonios, ven¨ªa a trav¨¦s de su ece, ven¨ªa de su mate. ?Qu¨¦ demonios estaba ocurriendo con su pareja ahora? Gru?¨® sonoramente, rmando a los otros lobos que retrocedieron cons orejas contra su cabeza y c entres patas, para ver a su alfa salir corriendo dej¨¢ndolos atr¨¢s. Se preguntaron si hab¨ªa ocurrido algo en manada por lo que lo siguieron sin preguntar. *** ra mir¨® de undo a otro, dentro de aque habitaci¨®n casi a oscuras y l¨²gubre y un sollozo se ahog¨® en su garganta ?Por qu¨¦ estaba ah¨ª de nuevo? No es ese lugar. Prefer¨ªa estar en cualquier sitio menos ese. Aquel cuarto junto a otros lugares de esa casa solo le tra¨ªan malos, muy malos recuerdos. Y e quer¨ªa salir huyendo de ah¨ª en ese momento. -No te acabas de ir de una vez- voz en su espalda hizo palidecer a¨²n m¨¢s si era posible y se estremeci¨®. Baj¨® cabeza y apret¨® prenda en sus manos. Alester en puerta not¨® su inusual cambio y entrecerr¨® los ojos. -ra- le gru?¨® sonoramente y esta casi cay¨® de rodis en el suelo. Esta vez el gemido de miedo lleg¨® a los o¨ªdos de su padre para despu¨¦s sentir un dolor en su cabeza. -Ahhh ¨C grit¨® al ser tirada de su cabello hasta que su rostro estuvo dnte del de su padre. La expresi¨®n de este no era nada agradable, m¨¢s bien destba odio e indignaci¨®n. -Con qu¨¦ ahora no me miras a los ojos ¨C le espet¨® apretando a¨²n m¨¢s su mano. Su¨¦ltame, su¨¦ltame- e jade¨® de dolor, el cabello casi se desprend¨ªa de su cabeza con el tir¨®n que ¨¦l le estaba dando, cargando casi su peso. Alester estudio por unos segundos y un bufido de iron¨ªa se escap¨® de susbios. ?Y entonces? ?D¨®nde est¨¢ loba toda fuerte que me estaba enfrentando? ¨C su pu?o se apret¨® a¨²n m¨¢s? RESPONDEME. La violencia de Alester contra e incluso se reflejaba en sus feromonas. Su esposa se asomo a puerta en un intento de intervenir. ¨C Recuerda que es mate del alfa, no puedes¡­ -C¨¢te- le grit¨® el lobo haciendo que supa?era retrocediera temblorosa -Esta inmunda criatura os¨® amenazarme antes. Al parecer estar fuera de este lugar por tanto tiempo ha hecho sentir m¨¢s fuerte. -No, no- ra sollozaba sonoramente y aunque intentaba hacer lo de siempre, sumirse en oscuridad que siempre protegia, no pod¨ªa, erao si aquello que siempre protegia estuviera¡­ consumida en un profundo sue?o. ¨C No, a qui¨¦n le dices no- Alester ten¨ªa el rostro rojo de indignaci¨®n- Entras en esta casa con infs de grandeza para solo terminar llorando. Eres una in¨²til, asquerosa, no puedo creer que hayas salido de mis genes ¨Cs ofensas se desparramaban de boca del lobo sin control. Y diciendo estoenz¨® a arrastrar a ra por el cabello por casa en diri¨®n a un solo lugar. Uno que e conoc¨ªa muy bien y ante ello e mostr¨® resistencia. -No, no quiero ir all¨ª ¨C ra solloz¨® sonoramente y tir¨® hacia atr¨¢s en un intento de soltarse, pero fuerza de Alester era a¨²n m¨¢s fuerte y dio un tir¨®n tan fuerte que el cabello dentro del pu?o de ¨¦l se revent¨®. ra cay¨® en el suelo viendoo un pedazo de pech¨®n terminaba en el pu?o de su padre y este ca¨ªa a altura de sus hombros todo destrozado. Sin embargo, eso no fue lo que m¨¢s le aterr¨®, sino el color profundo y los colmillos de Alester. No le importabas consecuencias, era un lobo muy vengativo y no dejar¨ªa pasar verg¨¹enza que hab¨ªa sufrido antes. E intent¨® huir, pero fue agarra de nuevo por el cabello y esta vez Alester no ten¨ªa intenciones de deja ir, arrastr¨¢nd por el piso de cocina y escaleras abajo, al s¨®tano, profundo y oscuro. ra crey¨® en alg¨²n momento haber pedido ayuda a esa loba que supuestamente era su madre, pero esta, en ning¨²n momento hab¨ªa movido un dedo para ayuda, solo se hab¨ªa quedado en una esquina mirandoo su hija era abusada por su padre. Alester arrastr¨® hasta el interior de aquel cuarto oscuro y cerr¨® puerta dej¨¢nd sumida en aque estancia peque?a y ustrof¨®bica. -Abreme, ¨¢breme, d¨¦jame salir de aqu¨ª- e golpe¨® puerta hasta que sus manos dolieron. Del otrodo escuch¨® un bufido. -primero tendr¨¦ que domesticarte de nuevo, quiz¨¢s despu¨¦s lo piense de nuevo- y con eso Alester camin¨® escaleras arriba y cerr¨® puerta en cima que aiba todo el sonido del exterior. Ni siquiera un lobo podr¨ªa oir a trav¨¦s de esta, esa era raz¨®n por que hab¨ªa podido abusar tantos a?os de e sin que nadie se diera cuenta. Y all¨ª dentro de qued¨® ra, dej¨¢ndose caer por madera astida de la puerta, temblorosa, llorosa y sin saber a qui¨¦n pedir ayuda.Exclusive ? content by N(?)ve/l/Drama.Org. Chapter 46 Chapter 46 Cuando Dixon entr¨® por puerta de su casa casi astill¨® al tira convirtiendo su cuerpo. Su semnte no era nada agradable. -CLARAAAA- grit¨® mando a su mate mas no recibi¨® respuesta y eso lo puso sumamente inc¨®modo, porque, adem¨¢s, no sent¨ªa su aroma cerca- raaaaa. Ante su mado insistente y el tono utilizado Will apareci¨® corriendo bajando r¨¢pido por escalera. -?D¨®ndes est¨¢ mi mate? ¨C Dixon jadeaba y su cuerpo estaba sudado, su cabello negro se pegaba a su piel y sensaci¨®n dentro de su pecho era sumamente desagradable. Necesitaba saber d¨®nde estaba su pareja en ese momento. -Alfa, Luna no est¨¢ aqu¨ª. El gru?ido que vino despu¨¦s hizo que hasta el beta retrocediera. La ansiedad dentro del lobo alfa creci¨®. -?D¨®nde est¨¢?- exigi¨® una respuesta y Will supo que no le iba a gustar lo que iba a decir. -E¡­- el beta trag¨® en seco ¨C E aprovech¨® que usted no estaba ¡­ y fue a su casa a recoger sus pertenencias. Los ojos dorados de Dixon casi soltaron mas. -?Y dejaste ir s?- grito con voz ronca, sus m¨²sculos marc¨¢ndose con fuerza bajo su piel. -E insisti¨® en ir s, dec¨ªa que su padre se molestar¨ªa si iba s, y su hermano a¨²n no ha recobrado conciencia-Will baj¨® cabeza, ahora esperando cualquier situaci¨®n, golpe, rega?o, lo que viniera del alfa. En cambio, Dixon chasque¨® lengua y se gir¨®, pero antes de salir mir¨® por encima del hombro al beta. -?Qu¨¦ est¨¢s haciendo? Mu¨¦vete, ll¨¦vame a casa de los padres de e-dijo entre dientes. Will no entend¨ªa del todo bien su agitaci¨®n. Parec¨ªa m¨¢s inusual de lo normal. -?Alfa, le pas¨® algo a ra?- fue lo que le pas¨® por cabeza pues ¨¦l lobo se notaba ansioso. -E tiene miedo- y fue lo que dijo antes de salir y respuesta no sorprendi¨® al beta. La hab¨ªa visto tener miedo m¨¢s de una vez, sobre todo al estar cerca de ellos y ser¡­ ra que conoc¨ªa, pero entonces record¨® lo que le hab¨ªa contado antes e y sus ojos se abrieron. Acaso¡­ *** Alester escuch¨®o puerta era tocada con fuerza mientras ¨¦l estaba con los ojos cerrados recostado en uno de los butacones de su casa. Gru?¨® con molestia. ?Qui¨¦n se atrev¨ªa a tocar as¨ª? Abre puerta- le orden¨® a su esposa que estaba en cocina y e sin remar le hizo caso. Replicarle a su esposo no era buena idea, era un lobo muy violento cuando estaba molesto, y en ese momento, estaba m¨¢s all¨¢ de eso. Hubo unosrgos minutos de silencio despu¨¦s de abrir puerta hasta que a nariz de ¨¦l lleg¨® una fuerte Fragancia posesiva que lo hizo estremecer. Alester se levant¨® mientras su esposa caminaba rmada hacia ¨¦l. -El alfa¡­ est¨¢ aqu¨ª Alester mir¨® entrecerrando los ojos en advertencia de si hab¨ªa dicho algo y e nego sigilosamente con mirada en diri¨®n al suelo. Luego se encamin¨® ¨¦l hacia entrada. -Alfa, ?qu¨¦ desea?- puso su semnte m¨¢s tranquilo, en cambio Dixon no parec¨ªa tener mucha paciencia con ¨¦l. -?D¨®nde est¨¢ ra?- ni siquiera hab¨ªa saludado, no ten¨ªa paciencia para ello, quer¨ªa a su loba ah¨ª, y ahora. -?ra? Oh, e vino hace un rato y se fue-dijo el muy tranquilo, pero eso no convenci¨® al alfa. -D¨¦jame entrar- no era una petici¨®n. Dixon le ordenaba que se corriera a undo. Alester se iba a mostrar renuente pero detr¨¢s de ¨¦l Will neg¨® con cabeza en advertencia que lo hiciera. Dixon pod¨ªa matarlo en ese momento si quisiera. Cuando se trataba de su mate,s cosas no eran tan f¨¢ciles. El lobo estuvo renuente. -No entiendo por que el alfa est¨¢ buscando a su mate aqu¨ª. E no se encuentra. Quiz¨¢s est¨¢ dando vueltas por manada. ¨C Ap¨¢rtate- los ojos de Dixon se iluminaron a¨²n m¨¢s y esta vez el otro lobo si se corri¨® a undo, hab¨ªa podido veros garras y los colmillos del alfa se estaban extendiendo cada vez m¨¢s. Dixon pas¨® sin pedir permiso buscando a supa?era. El olor de e o llev¨® a su habitaci¨®n y al entrar se qued¨® sin aire. El cuarto de e apenas ten¨ªa una cama y un peque?o armario donde ropa hab¨ªa sido retirada hac¨ªa poco. Pero nada m¨¢s. Ni un adorno, nada que le indicara que alguien hubiera vivido all¨ª por m¨¢s de veinte a?os, muy diferente al resto de casa. Gru?¨® sintiendo que indignaci¨®n inundaba su cuerpo y mir¨® por encima del hombro a Alester parado en puerta. -E no le gustaba tener muchas cosas, solo lo necesario-dijo ¨¦l alzando los hombros con despreocupaci¨®n ¨C mas a esto lo necesario ¨C Dixon alz¨® voz se?ndo ausencia de todo, adem¨¢s que se notaba que habitaci¨®n era fr¨ªa, h¨²meda y apenas con ventci¨®n, apenas con una peque?a ventana usurada con tablones martilleados. Will se hab¨ªa imagino que situaci¨®n era m, m¨¢s no tanto. Cuando e le hab¨ªa mencionado que no hab¨ªa vivido bien no pens¨® que magnitud era tan grande. Con raz¨®n e era tan reprimida. Cualquiera lo ser¨ªa. -?D¨®nde est¨¢ ra?- Dixon se hab¨ªa girado en diri¨®n a Alester y al acercarse lo agarr¨® del cuello de camisa y lo alz¨®- Responde. ¨C Yale dije, ra no est¨¢ aqu¨ª, e sali¨® y no s¨¦ d¨®nde est¨¢- Alester respondi¨® con los dientes apretados. Dixon no se lo crey¨®. Lo solt¨® dej¨¢ndolo inestable en sus dos piernas y sali¨® a busca Exclusive content ? by N?(v)el/Dr/ama.Org. revisando cada estancia de casa, abriendo cada puerta, m¨¢s no encontr¨® nada. No hab¨ªa rastro de su loba en ninguna parte de aquel lugar. Sin saber que ¨²nica puerta que no hab¨ªa revisado estaba oculta. En eso puerta son¨® y loba que hasta el momento se hab¨ªa mantenido en una esquina intentado pasar desapercibida abri¨®. La imagen a semejanza del alfa que entr¨® no se mostraba tampoco para nadacido. -Ethan-Dixon dijo su nombre de forma na. -H hermano, vengo a buscar a mi mate-inclin¨® cabeza en diri¨®n al padre de supa?era- T¨² tambi¨¦n puedes sentirlo. E est¨¢ aqu¨ª. 4 Chapter 47 Chapter 47 Dixon pod¨ªa afirmar que su hermano no se equivocaba. Por mucho que el otro lobo dijera que su mate no estaba ah¨ª y que el olor de e se hubiera desvanecido hasta solo ser una suave fraganciao s¨ªmbolo de que en alg¨²n momento estuvo ah¨ª, era un lobo con un instinto lo suficientemente desarrodo para que este le indicara que e no se hab¨ªa ido. ra estaba en esa casa. En alg¨²n lugar. No sab¨ªa cual, pero lo iba a encontrar Sus orbes dorados se fijaron en Alester que pareci¨® inc¨®modo con presencia de los dos lobos dentro de su casa, el olor de sus feromonas y rabia que de lejos se sentia desbordando desde ellos. -Hermano, haces los honores t¨², o yo- Ethan tenia una sonrisa siniestra en su rostro a pesar de que parec¨ªa rjado, pero se notaba que estaba m¨¢s all¨¢ de lo molesto incluso para levantarse de cama en su estado ¨C No tolerar¨¦ que alguieno ¨¦l le haya puesto un dedo encima a mi mate. Dixon mir¨® a su hermano y se sorprendi¨® que estuvieran en sinton¨ªa en ese momento. -Lo har¨¦ yo ¨C der¨®. Ethan no era el alfa de manada por lo que no podr¨ªa poner orden, en cambio ¨¦l¡­ podr¨ªa revolcarlo, desgarrar su garganta, matarlo y aun as¨ª nadie interferiria. Ethan alz¨® los hombros con desinter¨¦s dej¨¢ndole el resto a su gemelo. ¨¦l tambi¨¦n conoc¨ªa los limites. Dixon se gir¨® completamente e hizo crujir sus dedos entre sus manos en se?al de lo que iba a hacer. -Solo d¨¦jalo vivo. S¨¢cale los colmillos sin deseas, pero que pueda har ¨C Ethan le advirti¨®. A sudo Will lo miraba con los ojos muy abiertos. Hab¨ªa pensado que el lobo era el m¨¢s calmado, nada m¨¢s lejos de realidad. Ethan era igual o m¨¢s cruel que Dixon. -No me des ¨®rdenes ¨C protest¨® el alfa caminado en diri¨®n a Alester que hab¨ªa palidecido. -No puede hacer eso-dec¨ªa ¨¦l mostrando sus colmillos, esos mismos que Dixon ten¨ªa en mira. La valent¨ªa con que hab¨ªa tratado desp¨®ticamente a ra se hab¨ªa esfumado. Aquellos dos gemelos eran grandes e imponentes a pesar de ser m¨¢s j¨®venes que ¨¦l ¨C No se acerque alfa le gru?¨® pareciendo agresivo. Pero Dixon ni se inmuto. Solo tuvo que dejar salir un poco de sus astantes feromonas de forma dominante y Alester cay¨® de rodis temndo y p¨¢lidoo el papel. No hab¨ªa duda de donde gen¨¦tica era m¨¢s fuerte. Donde estaba el lobo que mandaba. Donde estaba el alfa que estaba sumamente molesto porque le hab¨ªan tocado su mate, y quien lo hubiera hecho pagar¨ªa las consecuencias. Will estaba sin pbras ante escena que se hab¨ªa desarrodo dnte de ¨¦l. Cerca de ¨¦l loba estaba sumamente aterrada y no emit¨ªa sonido alguno. Varios lobos se hab¨ªan agrupado fuera de casa mas no se atrev¨ªan a entrar. Ethan bloqueaba el camino y no se atrever¨ªan a retarlo, ni ¨¦l ni su hermano. Alfa que en ese momento se enderezo, cons manos embarradas en sangre y que al abri cay¨® al suelo precisamente un colmillo acabado de ser arrancado. El lobo dnte de ¨¦l solo podia geinir de dolor en el suelo, temndo, siendo casi una masa amorfa entre sangre y inoretones en su plel. Dixon corri¨® cabeza hacia atr¨¢s, para quitar el cabello que se hab¨ªa pegado a su frente y rostro, y dej¨® salir un suspiro cansado. Se sent¨ªa algo mejor. Despu¨¦s mir¨® al lobo desde arriba. -Ha ?d¨®nde est¨¢ ra?- sonaba tranquilo, nada m¨¢s lejos de realidad. Aun as¨ª, el lobo no habl¨®. El alfa alz¨® una ceja y gir¨® su rostro hacia loba aterrada en una esquina. No era un macho abusador como para hacerle lo mismo a e, por lo que solo necesito usar sus feromonas para hace temr a¨²n m¨¢s y eso imagen le hizo recordar a ra,o siempre hu¨ªa de ellos,o una cachorra asustada -Ll¨¦vame a donde est¨¢ e- le orden¨®. Sus ojos eranpletamente lobunos. Los iris totalmente dorados, y zona nca hab¨ªa tomado una coloraci¨®n oscura La loba solo alz¨® un brazo, indecisa, despu¨¦s de notar que su esposo no har¨ªa nada dado que no se pod¨ªa mover. En ese momento, aquellos dos machos daban m¨¢s miedo que ¨¦l. Los dos gemelos miraron en diri¨®n a donde se?ba y no dudaron en dirigirse all¨ª, a cocina, dejando que el beta se encargara de lo dem¨¢s en s aunque el alfa ya hab¨ªa estado ah¨ª antes. Ambos se detuvieron y no encontraron nada m¨¢s que estufa, y losplementos para cocinar. ¨C Parece que tendr¨¢s que traer a esa rata hasta aqu¨ª para que nos diga donde est¨¢- Ethan habl¨® en voz baja. No estaba contento, su expresi¨®n era amenazadora. Dixon entrecerr¨® los ojos y se concentr¨®. Alli dentro podia senti, a¨²n m¨¢s cerca, ra estaba ah¨ª. En alguna parte. En eso vislumbr¨® algo que le pareci¨® familiar. Se acerc¨® all¨ª y se arrodillo. No pudo creerlo y su mano temblo al agarrar un muy fino mech¨®n de pelo regado en el suelo cerca de una pared limpia. Al enderezarse se qued¨® mirando el cabello que parec¨ªa haber sido brutalmente arrancado y por forma que estaba en el suelo indicaba que antes hab¨ªa m¨¢s. La rabia consumi¨® casi su raciocinio por lo que gru?¨® cuando el cabello fue arrebatado de su mano. Ethan ahora a sudo lo acarici¨® entre sus dedos. Exclusive ? content by N(?)ve/l/Drama.Org. -Esto¡­ es de ra- ol¨ªa a e. Bien sab¨ªan c¨®mo se sentia el cabello suave y delicioso de loba. Eso fue suficiente para que ambos mostraran sus colmillos desfigurando sus rostros. Sus garras hab¨ªan salido amenazadoramente y sus brazos se cubr¨ªan de pje negro y crema alternativamente. Ambos giraron su rostro hacia aque pared frente a ellos que desde lejos parec¨ªa inofensiva, pero ahora¡­ y con el cabello de su mate cerca, no hab¨ªa dudas. Yo si estuvieran sincronizados, ambos levantaron su pierna y golpearon con fuerza. La puerta oculta detr¨¢s de un fino panel nco se astillo dejando a vista un pasadizo oscuro y profundo. Uno que de seguro los llevar¨ªa en diri¨®n a su imate. Chapter 48 Chapter 48 Ethan y Dixon se miraron, en medio de oscuridad dnte de aque puerta subterr¨¢nea el brillo de los orbes dorados de ambos era muy intenso dando a entender lo cerca que estaban de su parte m¨¢s salvaje y primitiva que les dictaba salvar a su mate. Ethan puso mano sobre madera vieja, h¨²meda y agrietada. Aquel lugar oscuro y estrecho ol¨ªa realmente mal, casi impidi¨¦ndoles respirar, sin contar que no hab¨ªa ninguna ventci¨®n, No pod¨ªan creer que su loba estuviera ah¨ª. Cerr¨® los ojos y aspir¨®. Espero por unos segundos intentando sentir elzo y estaba all¨ª, palpitando fuerte, ra estaba detr¨¢s de esa puerta. ra sollozaba apretandos piernas contra su pecho, intentando hacerse m¨¢s peque?a en una esquina. Estaba adolorida, aterrada y s otra vez en medio de aque oscuridad. Solo que esta vez, dado que sus ojos se hab¨ªan recuperado bastante pod¨ªa divisar entrada y lo rugoso de pared. Aun as¨ª, imagen no era agradable, solo le recordaba que se encontraba atrapada en aquel pequeno y mustio lugar, Entonces su coraz¨®n palpit¨® y alz¨® cabeza con los ojos muy abiertos. Era muy nulo pero lo sent¨ªa, del otrodo hab¨ªa algo que estaba mando. El temblor en su cuerpo disminuy¨® un poco. Acaso¡­ La puerta se estrell¨® con un sonido seco y astill¨¢ndose contra pared aldo de e. Los pedazos de madera y polvo cayeron sobre e que grit¨® y se cubri¨®. ¨C Imb¨¦cil, casi matas- voz familiar de una de sus mate se escuch¨® y supo que eran Ethan. ¨C T¨² tambi¨¦n pateaste puerta- esta vez fue Dixon quien habl¨® y camin¨® al interior con pasos que renovada en el piso podrido amenazando con hundirse bajo el peso del lobo. Exclusive ? content by N(?)ve/l/Drama.Org. Erthan chasque¨® lengua y entr¨® detr¨¢s de ¨¦l. Las feromonas de ambos eran potentes y r¨¢pidamente inundaron el lugar reemzando el asqueroso que hab¨ªa. Dixon se acerc¨® a loba en una esquina luego de encontra y alzando una mano intent¨® retirar el polvo sobre e, mas loba gimi¨® por lo bajo e intento huir de su toque. La loba se hab¨ªa vuelto a envolver entre sus brazos e intentaba fundirse con pared. Eso no le gust¨® a Dixon. Otra vez lo estaba rechazando. ¨C Vivimos a sacarte de aqu¨ª- dijo ¨¦l con voz grave dado que casi antes se transformaba y porque intentaba contrrse, no estaba del mejor humor en ese momento por lo que su paciencia era sumamente n y eso lo hac¨ªa peligroso. Acerc¨® nuevamente su mano hacia e, pero de su hermano se envolvi¨® alrededor de su mu?eca. El alfa en consecuencias gru?¨®. ¡ª Tus manos est¨¢n llenas de sangre- le dijo esteo si fuera algo normal ¨C D¨¦jame a m¨ª. Dixon no quer¨ªa dejar a su loba a cargo de su hermano, pero ten¨ªa hasta gotas de sangre manchando su rostro y el olor met¨¢lico era potente sobre ¨¦l. Renuente a idea, pero sabiendo que era lo m¨¢s consecuente se levant¨® y dej¨® que su hermano tomara su lugar. Ethan sonri¨® dedo victorioso y se arrodill¨® frente a ra que se negaba a mirarlos. Tu padre no podr¨¢ hacerte dano de nuevo ¨C le dijo tomando entre sus dedos parte del grueso mech¨®n de cabello arruinado y se contuvo de grunir molesto. El bello cabello de su loba, de su mate-ra m¨ªranos, m¨ªrame- el lobo utiliz¨® un tono suave, pero a vez demandante. La loba se apret¨® m¨¢s contra s¨ª, pero despu¨¦s de unos segundos alz¨® levemente el rostro dejando ver sus orbes azules cristalinos llenos de l¨¢grimas e hinchados. -Eso es, buena chica ¨C Ethan mantuvo mano extendida dnte de e para que tomara V¨¢monos de aqu¨ª. Estar¨¢s a salvo, tu padre no te har¨¢ da?o de nuevo. E lo mir¨® con vi¨®n, sus l¨¢grimas brotaban silenciosamente. -Mi padre¡­ ¨C ¨¦l no te har¨¢ da?o de nuevo-Dixon reafirm¨® aquello y de seguro no lo har¨ªa, ¨¦l mismo se encargar¨ªa de ello. ra apret¨® losbios y temblorosa acerc¨® sus dedos a mano de Ethan aun sin confiar en ninguno de sus dos mates. Con elloss cosas tampoco hab¨ªan sido f¨¢ciles. Tambi¨¦n hab¨ªan encerrado, casi forzado. Al recordar eso desisti¨® de ir con ellos, pero fue demasiado tarde. Ya Ethan hab¨ªa agarrado y atrajo hacia ¨¦l. ra gimi¨® cuando su cuerpo se estrell¨® contra el m¨¢s grande y ¨¦l lobo carg¨® en brazos aferr¨¢nd con fuerza. -Nos vamos ¨C Ethan se levant¨® con agilidado si e no pesara nada. Su mano sobre cabeza de e presionaba su rostro contra su cuello para que e pudiera oler sobre sus gl¨¢nds y sinti¨® tranquilizarse en sus brazos. Dixon no respondi¨®, solo se dio media vuelta y sali¨® de all¨ª inconforme por no ser ¨¦l el que tuviera en sus brazos. Tener contacto con e era cada vez m¨¢splicado. Ambos subieron escalera y vieron al beta correr hacia ellos con rostro conmocionado al ver el estado de loba, ahora tranqu junto a Ethan. -?C¨®mo est¨¢ e? ¨C pregunt¨® al alfa ¨C Necesita descansar ¨C este respondi¨® y despu¨¦s mir¨® a su hermano por encima del hombro. ¨C Ll¨¦vat. Yo a¨²n tengo cosas que hacer aqu¨ª- fue una orden. Su gemelo iba a remar, pero simplemente alz¨® los hombros y pas¨® por sudo. ¨C No le vayas a hacer nada- fue una advertencia por parte del alfa. ¨C Eso¡­ no lo puedo prometer ¨C fue lo que dijo Ethan antes de salir de casa donde los lobos de exterior se abrieron cainino para dejarlo pasar sin decir una s pbra sobre situaci¨®n. Por su parte Dixon se gir¨® hacia Alester y tambi¨¦n hacia loba que ahora estaba aldo de su esposo completamente aterrada. Ustedes y yo tenemos asuntos que atender. Dixon mostr¨® sus colmillos y con eso los dem¨¢s lotos supieron que ellos dos recibir¨ªan condena m¨¢s huminte para un lobo.

> La loba no lo quer¨ªa aceptar porque eso era darles una oportunidad a ellos dos. Y tambi¨¦n record¨® que hab¨ªa sido cumpa de su otra parte por lo que le hab¨ªa pasado en ese momento. 1 ??Por qu¨¦ fuiste a esa casa si sab¨ªas lo que me iba a pasar??- gru?¨® internamente. Ubo unos segundos antes de recibir respuesta donde pudo sentir lengua del lobo aun repasando su sexo ahora centrado en su bot¨®n rojo m¨¢s sensible lo que hizo que su cadera temra y su est¨®mago se estremeciera. Estaba a punto de correrse con lengua de m***** a bestia.) ?Si no enfrentaba a padre de una vez siempre vivir¨ªamos con miedo, pero tu ten¨ªas que aparecer en el momento en que m¨¢s d¨¦bil estaba. Si solo hubieras esperado un poco m¨¢s hubiera vuelto con nuestros mates? 1 ra solt¨® un peque?o sollozo. Al final todo era su culpa. Todos siempre culpaban y por eso siempre sufr¨ªa y ahora estaba siendo castigada. El dolor dentro de e opac¨® excitaci¨®n que ten¨ªa y se meti¨® dentro de su mente quedando sentada en el suelo abrazando sus piernas. De entre oscuridad otra ra sali¨® pareciendo toda demacrada y cansada, arrastrado los grilletes que no parec¨ªan querer ceder. Esta se arrodill¨® y abrazo oyendoo otra ra temba llena de miedo. A pesar de todo, solo le quedaba hacer lo de siempre. 1 -Qu¨¦date tranqu aqu¨ª y d¨¦jame resolver eso ¨C le dijo, pero sent¨ªa que se iba a desmoronar. Tomar el control total de cuerpo no era tan f¨¢cil y eso agotaba de una forma sin igual, peroo mismo antes e ocupaba los momentos en que ra sufr¨ªa, lo deb¨ªa hacer ahora. Porque loba no acababa de aceptar a sus mates. Solo no se espero que cuando abriera los ojos tomando el control, su cuerpo temblo y se estreineci¨® con violencia tras el orgasmo atravesa. Chapter 51 Chapter 51 ra jadeaba ante sensaci¨®n que recorr¨ªa su cuerpo y recogi¨® sus piernas dobl¨¢nd sobre su est¨®mago para intentar tranquilizarse. Pod¨ªa aun sentir lengua del lobomiendo ahora sus tobillos, sus muslos para volver a bajar ymer su sexo palpitante y sensible. -Ah, espera- esta vez e se oblig¨® a moverse para retroceder y puso una mano sobre su sexo notando el estado de este y ten¨ªa que decir que tambi¨¦n le dol¨ªa. Ethan hab¨ªa abusado de ¨¦l con su lenguao hab¨ªa querido. El lobo gru?¨® ante resistencia de e. -Me duele ?lobo imb¨¦cil? lo ¨²ltimo lo pens¨®. Hab¨ªa estado ens sombras, pero ten¨ªa una idea de todo lo ocurrido y era lo bastante inteligenteo para no provocar de m¨¢s a un macho molestoo estaba ahora su pareja- Mira. E se sent¨® alejada ahora de ¨¦l y abri¨®s piernas. Retir¨® mano dejando a vista todo su sexo rojo y sensible donde hasta el aire estremec¨ªa. Ethan entrecerr¨® sus ojos amarillos y se acerc¨® a e. ra cerr¨®s piernas otra vez poniendo su mano en esa zona entre sus muslos en caso de que quisierame de nuevo. ¨C Vas a romper mi piel de ah¨ª- e se quej¨®, pero el macho hab¨ªa tenido esa intenci¨®n ¨C Ya asum¨ª mi castigo, si sigues me har¨¢s da?o-prob¨® fuerza con ¨¦l. No dejar¨ªa que destruyera su cuerpo solo porque estaba molesto. Ethan se detuvo en el lugar mir¨¢nd y pareci¨® vacr. En eso escucharonos ramas se romp¨ªan cerca de ellos y un olor familiar les lleg¨®. De entre los ¨¢rboles el cuerpo de pje negro brinte de Dixon se hizo presente. El cuerpo de Ethan se tens¨® ante su presencia. Y ra supo que deb¨ªa hacer algo porque por el estado de esos dos lobos podr¨ªan terminar peleando de nuevo y uno de ellos ya hab¨ªa resultado herido antes. As¨ª que espero que el alfa se acercara sigilosoo lo estaba haciendo yenz¨® a dejar salir sus feromonas de forma discreta. Quer¨ªa que ellos se fueran rjando en vez de que se estimra en sobre medida con su olor. Y pareci¨® funcionar cuando vio que el pje dorado del lobo junto a e dej¨® de crisparse. Dixon por su parte no se detuvo hasta estar al otrodo de e y examin¨® de pies a cabeza donde sus orbes dorados se detuvieron en donde e ten¨ªa su mano. Grit¨® su cabeza y le gru?¨® a Ethan aunque este no se intimid¨® en absoluto. -La estaba castigando- dijoo si eso fuera lo m¨¢s normal ¨C Sali¨® sin permiso, se puso en peligro. Ten¨ªa que ense?arle que hab¨ªa hecho mal. -Me trat¨®o si yo fuera una cachorra que necesita correctivo ¨C ra se quej¨® con una mueca en su rostro indignada de forma en que hab¨ªa sido tratado, por supuesto que su parte m¨¢s d¨¦bil, E le hubiera pateado el hocico para que no dejara su sexo en ese estado tan deprimente. Dixon gru?¨® primero a su hermano y despu¨¦s a e. ?Qu¨¦? Es verdad ¨C ra alz¨® los hombros. Y ¨¦l tiene raz¨®n ?Por qu¨¦ no fuiste con alguien? ?Por qu¨¦ fuiste s? ?Hubieras esperado al menos que alguno de nosotros pudiera ir contigo?- iba alzando su tono de voz a cada pbra Casi no te encontramos a menos que hubi¨¦ramos tenido unzo entre nosotros, Cuando termin¨® el lobo jadeaba. ra escuch¨® cada una de sus pbras y ten¨ªa que reconocer que ellos ten¨ªan raz¨®n, aunque e hab¨ªa tenido situaci¨®n bajo control hasta que otra ra le hab¨ªa dado gana de salir a luz. Ah¨ª era cuando todo se hab¨ªa ido al demonio. Pero hab¨ªa una cosa que e sab¨ªa muy bien. Ten¨ªa que hacer algo para intentar calmar a Dixon o su cuerpo tendr¨ªa el doble de castigo. Ellos dos estaban en sinton¨ªa. As¨ª que hizo lo m¨¢s adecuado en ese momento dado que ya conoc¨ªao pod¨ªa domarlos de alguna forma. rg¨® su mano y acarici¨® el pje del pecho del lobo en una caricia suave y tentadora -Lo siento. No lo volver¨¢ a hacer ¨C por naturaleza si e mostraba algo de sumisi¨®n los machos ceder¨ªan a lo que e quisiese, as¨ª que aprovechar¨ªa eso. Desz¨® su mano para tocar el costado tenso del rostro del animal dejando salir sus feromonas un poco m¨¢s centradas en ¨¦l. Dixon ahora era el m¨¢s peligroso. -Quita mano ¨C le dijo con un tono grave y ra pens¨® que se refer¨ªa a que lo estaba tocando, pero ¨¦l le gru?¨® cuando lo hizo y por lo visto se hab¨ªa equivocado. Oh, ¨¦l quer¨ªa ver su estado actual. Verificando que Ethan estaba quieto sin hacer nada, abri¨®s piernas y retir¨® mano para mostrarle. ¨C Me duele, tu hermano ha hecho un desastre all¨¢ abajo- con sus dedos abri¨® un poco susbios para que el lobo pudiera vero su interior tambi¨¦n estaba hinchado y muy irritado. Los orbes de Dixon se enfocaron en esa ¨¢rea y a pesar del estado en que ese encontraba boca se le hizo agua, sobre todo porque a¨²n se encontraba h¨²medo y el olor de excitaci¨®n y corrida de e aun manchaba su piel. No pudo evitar bajar cabeza y dar unmet¨®n en todo el sexo sensible Content ? N?velDrama.Org 2024. ra jadeo y se estremeci¨® de dolor y deseo en partes iguales, pero r¨¢pidamente cerr¨®s piernas Duele, duele se quej¨®. Dixoni alz¨® su cabezapletamente insatisfecho viendoo su hermano se pon¨ªa detr¨¢s de loba y bajaba su hocino al costado del cuello de e. Sabe delicioso dijo con una sonrosa lobuno mostrando sus colmillos restreg¨¢ndole a su hermano que ¨¦l hab¨ªa podido disfrutar de aquellopletamente Dixon gruno de nuevo, algo que se estaba volviendo bastante habitual ¨²ltinamente sobre Fondo porque fihan le encantaba provocarlo,o ahora que sac¨® lengua ysnio pun Inca del juwhu dry ubierto de loba estimndo el pezon No. DATA ra intent¨® alejarse dado que en ese nomento estaba muy sensible despres del 11084 mo y lrngua de los lobos era dmnasiulo ¨¢spera Sin embargo, los lobos numcall n, #yoende que o frui qimirabajar S pinta Hey,:17 Ne in dojo con syurmandhin rdose yntendurl on juhu de vist. I es malutayap Prakliyenteljasta 100 miel miedo de ellos p untualno Nepalnirinn Bueno, en algo se estaban poniendo de acuerdo. Ya los dos eran consciente que pertenec¨ªa a los dos. Pens¨® ra que se estaba cansando de estar en el medioo una mu?eca. ¨C Basta- e se llen¨® de fuerza al perder paciencia y alz¨® sus manos separandos dos grandes cabezas de e. Jur¨® que necesit¨® bastante fuerza dado que esos dos lobos eran bastantes grandes y pesados enparaci¨®n con e. Aprovech¨® que ellos estaban bastante confundidos con su actitud para gatear alej¨¢ndose de ellos lo m¨¢s que pod¨ªa. -Demonios con estos dos malditos lobos- maldijo en un murmullo, con los dientes apretados, pero lo suficientemente alto para que los lobos pudieran o¨ªr. ¨C No deber¨ªas expresarte de esa forma grosera de tus mates- aun cuando dec¨ªa eso los ojos de Ethan estaban fijos en el trasero de ra que estaba todav¨ªa en posici¨®n de gateo sin darse cuenta del espect¨¢culo que les estaba dando a los dos hermanos. 1 E chasque¨® lengua y baj¨® su espalda baja hasta sentarse sobre sus talones y los mir¨® por encima del hombro. -Y ustedes acaso me tratano su mate- su tono era serio- No me escuchan ni siquiera cuando les digo que me duele. Bestias. 1 ra sent¨ªa queenzaba a molestarse y tuvo que contrr que el pigmento rojo de sus ojos se volviera tan intenso que dtara. Cerr¨® sus p¨¢rpados unos segundos para abrirlos cuando se sinti¨® siendo alzada. Solt¨® un chillido y se encontr¨® sobre el hombro de un cuerpo donde pod¨ªa ver ancha espalda y los gl¨²teos redondeados y fuertes. ¨C Hamos en casa- voz de Dixon se escuch¨® bajo aquel cuerpo y supo que era ¨¦l ¨C Y tu Ethan te quedas fuera de esto ¨C le gru?¨®- Yo necesito tiempo con mi mate. Y terminando estoenz¨® a caminar con ra cargada. Y ah¨ª iban otra vez, loba teniendo que pensar eno lidiar con ellos. Algo que quiz¨¢s no le gustaba a su otra parte, pero a e, divert¨ªa bastante. Chapter 52 Chapter 52 ra no protest¨® cuando ¨¦l se llev¨® cargada sobre su hombroo si fuera un simple costal de papas, y no su mate, loba que Diosa Luna le hab¨ªa enviado, pero no ten¨ªa energ¨ªa para molestarse m¨¢s con aquellos dos lobos idiotas sin una neurona en cabeza. Vioo Ethan se quedaba parado dej¨¢ndolos ir y no parec¨ªa para nadacido, de seguro quer¨ªa llegar a m¨¢s, sin embargo, ¨¦l se hab¨ªa pasado con su lengua y ahora en consecuencia su sexo estabapletamente hinchado e irritado. Por no mencionar sensible y sobre todo dolorido. Hab¨ªa intentado pra y Dios, eso hab¨ªa dolido. No quer¨ªa imaginarse cuando tuviera que enfrentarse a sus miembros, y no solo uno, sino dos. El nudo¡­ definitivamente romper¨ªa. Dixon llev¨® por toda manada donde recibi¨® todo tipo de miradas. ra solo se mantuvo quieta y od¨® su rostro sobre su brazo dodo para que no le doliera m¨¢s espalda de lo que estaba ya. El cuerpo del lobo era sumamente duro y le estaba haciendo da?o en su est¨®mago. -Me duele- al final se quej¨® con una mueca en su rostro. Ante sus pbras el alfa se detuvo. -?D¨®nde? ?Aqu¨ª?- desz¨® una mano por su muslo hasta lleva a su sexo y tocarlo por encima. -Ah, adem¨¢s de eso, me duele esta posici¨®n- le golpe¨® espalda con el pu?o cerrado sintiendoo una corriente el¨¦ctrica recorr¨ªa entera, el lobo era puro m¨²sculo. Pens¨® que Dixon dejar¨ªa en esa misma posici¨®n, pero por suerte ¨¦l corri¨® hacia adnte y carg¨® en brazos en una posici¨®n m¨¢s c¨®moda. ra se sob¨® el abdomen donde hab¨ªa ahora una marca algo rojiza. -Te duele- Dixon le pregunt¨® y e alz¨® cabeza. -No tanto ahora. Me duele m¨¢s all¨¢ abajo-deszo su mano en diri¨®n a su sexo, aunque dej¨® en su vientre bajo a modo sugerente. E pudo notaro los ojos del alfa se iluminaron. Una leve sonrisa apareci¨® en sus Pudo escucharo el lobo trag¨® en seco. -?A qu¨¦ te refieres? ra alz¨® una ceja, por lo visto ¨¦l tambi¨¦n sab¨ªa jugar. Quer¨ªa que e lo dijera, pero a diferencia de su versi¨®n t¨ªmida y miedosa, e le gustaban los retos. Pas¨® un dedo por elbio inferior de ¨¦l. A mi sabor ?te gust¨®? Y el rostro del lobo se suaviz¨® ligeramente mostrando por primera vez muestra de una sonrisa oscura y llena de excitaci¨®n. ra supo dos cosas, primero que no le hab¨ªa gustado, sino encantado, y segundo¡­ su mate era realmente hermoso cuando sonre¨ªa. Chapter 53 Chapter 53 Adem¨¢s de todo hubo una cosa m¨¢s que ra supo. Tentar demasiado a sus mates era contraproducente y bien lo supo cuando fue arrojada en cama con un poco de rudeza y el cuerpo grande de Dixon se posicion¨® sobre e presion¨¢nd contra el colch¨®n y apoder¨¢ndose de su boca con un ansia que mareo. La lengua de ¨¦l se introdujo en su peque?a cavidad y busc¨® lengua de e enroll¨¢ndose de forma demandante ra solo pudo gemir y contorsionarse debajo de ¨¦l. La saliva inundaba su boca que apenas podia tragar y esta se derramo porisura de su boca. Si se sentia bien, forma en que besaba era realmente deliciosa, pero demonios, estaba ahogando. Se removi¨® bajo el gran cuerpo sin tener un resultado. 1 Lobo terco que no me escuchaenz¨® a molestarse y lo agarr¨® del cuello de nuca y tiro con todas sus fuerzas El alfa se separo de e gru?endo ante el tir¨®n que le estaba dando y mir¨® con los ojos inyectados en sangre y totalmente dorados. -?Qu¨¦ haces?- le espeto sacudiendo su cabeza para soltarse de su agarre. E chasque¨® lengua -Salvarle a mi misma de no ahogarme con el beso- e, por su parte jadeaba. Dixon inclin¨® cabeza y su mirada se qued¨® fija en e. -?Qu¨¦? Tengo algo raro- ra recuperaba el aliento. -No siento miedo ahora de tu parte-habia sospecha en su voz- ?Por qu¨¦? ra se detuvo en seco. Bueno, actuar siempreo una loba d¨¦bil marcaba diferencia de cuando e estaba consciente y que no le ten¨ªa nada de miedo a esos dos lobos. As¨ª que era cuesti¨®n de tiempo antes que se dieran cuenta. Agradecia que al menos hubiera podido tener fuerza para contrr el color de sus ojos, aunque estaba segura que si el alfa se fijaba bien podr¨ªa ver un fino velo rojizo sobre sus ros ojos. -Digamos que¡­ estoy conmovida porque me salvaron- fingio inocencia. Le tengo m¨¢s miedo a mi pap¨¢ ahora que a ustedes dos dijo primera excusa que le vino a mente Exclusive content ? by N?(v)el/Dr/ama.Org. Pero por supuesto Dixon no se lo crey¨®, hab¨ªa sido muy bien entrenado por lo que podia oler mentira desde lejos. Solo que no dijo nada e intent¨® besar de nuevo a ra. E se sacudi¨® un poco. -No, no- se neg¨®. -Por qu¨¦?- el lobo estaba perdiendo cabeza-Eres m¨ªa ?por qu¨¦ no puedo besarte? Mi hermano te hace lo que quiere y no lo rechazas. Ha un ligero repudio hacia su hermano, pero sobre todo un sentimiento de dolor en el d¨®nde de sus pbras que ra sinti¨® y si recordaba bien¡­ Ethan era el que m¨¢s cosas sexuales le hab¨ªa hecho y e y su otra parte se lo habian permitido, fuera a fuerza o no. En cambio, Dixon se hab¨ªa visto limitado y eso era doloroso dado que para los machos sobre todo el contacto f¨ªsico era parte de muestra de sentimientos. Son decirme mas cosas por el roce y el sexo que por pbras Dixon debia sentirse excluido y eso hizo sentir una presi¨®n en su pecho. Alz¨®s manos y acunos mejis del alfa para dejar un beso en susbios despu¨¦s. Uno simple sobre susbios. D¨¦jame ba?arme primero, me siento sucia y despu¨¦s veremos que podemos hacer- habia una connotaci¨®n sexual en sus pbras. Yo ra se imagin¨® el lobo asinti¨® ante el pedido de e. + Sonrio ligeramente y al sentir que el peso del lobo sobre e disminuy¨® aprovech¨® y sali¨® de debajo de el arra strandose por inmensa cama Dixon se qued¨® acostado en camapletamente desnudo y se od¨® dedo mir¨¢nd fijamente. ra se levant¨®o pudo sintiendo el peso de su mirada con fuerza y tambale¨¢ndose se meti¨® en el ba?o lo m¨¢s r¨¢pido que pudo. Peg¨® cabeza a madera de detr¨¢s de e y solt¨® un profundo suspiro. Ser mate de dos lobos y pr¨¢cticamente ni?era de loba dentro de e le saca canas de una vez 1 Hando de canas el mech¨®n cort¨® acarici¨® su cuello y e lo toc¨® con sus dedos. Tendr¨ªa que cortarlo bastante. Era una l¨¢stima Camino hacia ducha sintiendoo el interior de sus muslos y sexo palpitaba con un poco de dolor Estaba hinchado y aun ¨¢spero pormida brutal de Ethan. Es que incluso reviso sus pezones y estaban algo enrojecido Esas lenguas eran peligrosas. Abri¨® ducha y dej¨® que el agua corriera sobre e. La sensaci¨®n fue gratificante y fue consciente que hac¨ªa mucho que no disfrutaba de algo tan sencilloo eso. En casa de sus padres si podia ba?arse era un lujo, pero despu¨¦s de llegar a casa donde ahora estaba,s cosas eran complicadas, pero una ducha caliente, un to deida y una cama caliente era algo que era normal en su vida. Una leve sonrisa apareci¨® en susbios y agradeci¨® por ello Estaba tan sumida en sus pensamientos que no se dio cuenta que puerta era abierta y casi grito cuando una mano se puso sobre su nalga. -Ah-salt¨® conmocionada Intento girarse, sin embargo,s manos en su cadera mantuvieron en su lugar -Quieta- sinti¨® voz de Dixon en su o¨ªdo y el calor del pecho de ¨¦l en su espalda -Acaso no puedes esperar- e intent¨® alejarse, peros feromonas del lobo estaban llenando estancia Al parecer no, no podia esperar ¨C Pens¨¢ndolo mejor, no le pediste a mi hermano que esperara, porque tengo que hacerlo yo-mi¨® detr¨¢s del cuello de e- No voy a forte todav¨ªa porque no puedo, pero abre sus piernas para mi. ra se estremeci¨® ante sus pbras juntadas con el calor de aquello que ahora descansaba sobre sus nalgas y que estaba bastante ansioso. Despu¨¦s de esto, e tendria que estar al menos un dia en cama despu¨¦s de lidiar con un alfa celoso Chapter 54 Chapter 54 ra mordi¨® su mano en un intento de contener un gemido audible -No te cubras boca, quiero oirte-Dixon le dijo detr¨¢s de e dando una dura embestida. El sonido de las nalgas de e chocando contra ingle del alfa fue sumamente audible. Esta vez no pudo contener el gemido dado que ¨¦l le hab¨ªa aguantado mano y solo podia sostenerse de pared de ducha con su pecho Suave, me duele, animal, AH-ra jade¨® temndo Si no fuera por el brazo del macho alrededor de su cintura de seguro cpsaria Sus piernas apenas podian mantener su peso Detr¨¢s de e el lobo movia su cadera sin detenerse, su miembro grueso y caliente se restregaba en entre los muslos cerrados de e, sobre todo rozandose duro contra losbios hinchados y al rojo Vivo del sexo femenino El hacia que su nde rozara el bot¨®n sensible entre ellos con cada embestida que la hacia estremecerse -Te est¨¢ gustando- ¨¦l mordi¨® su oreja por que te est¨¢s quejando tanto ra ech¨® cabeza hacia atr¨¢s sin energia para protestar. Esos dos machos realmente podian cansa y m¨¢s cuando e no se hab¨ªa recuperado del todo -Dame vuelta- e le pidi¨® con un susurro- No puedo m¨¢s y no mentia, su cadera estaba entumecida y por no decir de su sexo, hab¨ªa vistoo el miembro del lobo salia y entraba entre sus muslos, y aunque se sintiese bien, sensaci¨®n ya era demasiado intensa ?D¨®nde demonios estaba su parte d¨¦bil para que asumiera ahora ?Eh? E estaba agotada gracias a e misma dado que estar consciente sin ser personalidad dominante era totalmente sofocante, y adem¨¢s de eso, tener que soportar a esos dos lobos que siempre que los encontraba ya estaban molestos por forma en que otra ra seportabao que e no tenia esa paciencia precisamente Debido a eso, sus ojos se posaron en el cuello del alfa, cuando este giro sobre e misma Su espalda qued¨® contra baldosa, una de sus piernas alzada alrededor de cadera de Dixon mientras la otra casi colgaba, dado que el aguantaba agarrando sus nalgas entre sus grandes manos E envolvi¨® sus brazos alrededor del cuello de ¨¦l y puso su cabeza contra su piel Su nariz lo m¨¢s cerca de gl¨¢nd y aspiro el olor de ¨¦l,s molestias en su cuerpo parecieron desaparecer y se encontro temndo ante el buen olor que exudaba el lobo. Su cuerpo estaba caliente y su piel mojada entre aqua y sudor, aun as¨ª, parecia tan delicioso Esta vez ra no pudo detener que sus orbes se volvieron rojos, su parte m¨¢s intuitiva estaba totalmente despierta. Abri¨® su boca de senfundando porpleto sus colmillos y mordi¨® el cuello del alfa con fuerza, bebiendo sangre de ¨¦l que ha m¨¢s fuerte. Dixon gruno ante oleada de dolor y excitaci¨®n a partes iguales que lo recorri¨®. Su miembro palpito entre los muslos de e y dio otra nueva estacada en nueva posici¨®n. Los cuerpos de ambos se estremecieron y el sigui¨® movi¨¦ndose sintiendoo loba bebia ¨¢vidamente de ¨¦l, lo que trajo como consecuencia, que entre eso y los tiernosbios vaginales h¨²medos de su pareja el orgasmo se estuviera formando en su vientre Hizo m¨¢s fuertes sus estocadas, maltratando el clitoris de e e intentando forzar estrecha entrada de e sin mucho resultado, e intentaba huir o mor m¨¢s fuerte ante muestra de dolor. Segundos despu¨¦s lo sinti¨® soltar su cuello y grunir ra casi convulsiono en sus brazos mientras se corria sobre su miembro y ¨¦l no se contuvo m¨¢s dej¨¢ndose llevar. Los gruesos chorros de semen se deszaron por los muslos de e Los unicos sonidos en el ba?o era respiraci¨®n agitada de ambos, asio el agua corriendo. Tanto el altao loba habian tenido un fuerte orgasmo y estaban muy sensibles Dixon solto pierna de e y dej¨® que se sostuviera por s¨ª mismo, pero fue inutil Tuvo que rodear su cintura con su brazo pues e parecia casi desvanecerse Hay que ba?arte- le dijo el de forma suave pero demandante -No puedo- e jadeo revolviendo su cabeza sobre el pecho de el ahora que se hab¨ªa deszado con sus dos pies en el suelo Se rmi¨® losbios saboreando sangre que a¨²n quedaba en ellos y pudo percibiro sangre del a fortalecia cada una de sus c¨¦ls Pero sabia que tocaba ahora Dixon se quedo mirando cabeza de e y al linal agarr¨® el jab¨®n para limpia el pues notaba que e no se moveria, parecia una mu?eca de trapo en sus brazos Aunque seria una tarea un poco dificil. Asi que agarr¨® y sento en el borde de ba?era ra abri¨® los ojos que no sipo en que momento lo habia hecho ys manos de Dixon se detuvieron en el aire E noprendi¨® su rei¨®n, pero el ce?o del lobo se habia fruncido de pronto, mas no dijo nada Tampoco e estaba para pensar Como mismo se sentia fuerte por haber bebido su sangre, estaba agotada por los recientes hechos y su sero demonios, eso si dolia Juraba que cuando les hiciera un oral a cada uno de ellos su regalo especial ser¨ªa enterrarle sus colmillos en sus penes. Sin embargo, no seria ahora Los ojos de e se cerraron lentamente y se quedo sumida en el silencio con sensaci¨®n des manos de Dixon recorriendo su cuerpo Crey¨® escuchar algo que el le dijo m¨¢s no lo pudo descifrar Ethan volvi¨® a habitaci¨®n donde podia percibir el olor de su mate Su fragancia estaba mezda, tanto con de elo con de su hermano y eso lo hizo grunir Por lo visto no hab¨ªan hado nada, mas bien el se hab¨ªa aprovechado de e Aunque el no era el mejor para decir nada, en cada momento que podia tocaba a su mate Cuando deseaba que acabara de llegar el celo de loba para hace suya Con ese pensamiento abri¨® puerta para busca y envolve en sus brazos cuando encontr¨® a loba acostada sobre cama estabapletamente desnuda y dormida, y sus piernas abiertas a su hermano poniendo una toa entres piernas de e Que haces? Dixon cerr¨® puerta detr¨¢s de su espalda Si pasaba alguien tendria que arrancarle el cuello por ver a loba asi Dixon no lo miro, aunque lo habia percibido desde hab¨ªa entrado en el pasillo. Solo alz¨® toa para que el viera el desastre que ambos hab¨ªan hecho La piel del sexo de ra estaba muy roja, casi a carne viva e hinchada Fuimos bastante bruscos con e Es mas delicada de lo que pense-Duon odo toa fria entre sus muslos, cerr¨® sus piernas y despues cubrio con sabana hasta el pecho E apenas se inmuto Despu¨¦s se levanto Sigueme, tengo que har contigo no dej¨® que Ethanentara nada al respecto Por su parte, su gemelo cruzo los brazos por encima de su pecho Dudo que seas de lo que hablen mucho hizo sena en diri¨®n a loba acostada en cama-Y hazme elvor, ponte un poco de ropa Odio los cuerpos de los machos, a menos que sea el mio Dixon ni siquiera se inmulo en grunirle En su mente corria algo m¨¢s importante ques provocaciones de su hermano En su armario agarr¨® solo un pantal¨®n y se lo puso y una camisa de seda negra para su forgo No protestes y siqueme volvi¨® a insistir y esta vez lo fulmin¨® con mirada Ethan se puso un poco inc¨®modo, no por forma en que le habl¨® su hermano sino por forma en que le estaba pidiendo har, pero cuando el alfa paso por sudo le agarr¨® el cuello de camisa y dej¨® a vista marca de mordido en su cuello. La ceja del lobo rubio se alz¨® y habl¨® mostrando sus colmillos -?Es esto de lo que quieres har?- habia celos en su voz. Una mordida por parte de su mate era una muestra de posesividad y reconocimiento por parte de loba. Y ¨¦l queria tener otra igual. 2 Dixon golpe¨® su mano. Si, de esto¡­ y de algo m¨¢s, pero no podemos har aqui. Asi que mueve tu culo que vamos a despertar Y el lobo sali¨® seguido de su hermano con mal rostro. Se encontraba inquieto,Exclusive content ? by N?(v)el/Dr/ama.Org. Chapter 55 Chapter 55 A pesar que nunca se fijaba mucho en su hermano, Ethan pudo afirmar dentro de ¨¦l que el lobo no estaba de buen humor y tensi¨®n en su cuerpo era notable. Adem¨¢s, sus feromonas estaban a su alrededoro una densa capa que hizo que todos los lobos que se encontraran cerca de ellos cuando pasaron se alejaran o barajan cabeza en sumisi¨®n. Iba a soltar unentario sarc¨¢stico, pero se contuvo de hacerlo, no era tan est¨²pido para no darse cuenta que el asunto que tocarian era delicadoo todo lo referente a su mate. Y por el tono que habia usado Dixon¡­ era mejor estar preparado. Despu¨¦s de unos minutos y que se alejaron tanto que se adentraron en el bosque trasero de manada, cerca de los limites al fin se detuvieron y el alfa se giro en diri¨®n a su hermano. -Espero que sea lo bastante interesante conversaci¨®n para que nos alej¨¢ramos tanto de casa. No me gusta idea de dejar a ra s y menos despu¨¦s de todo lo que ha pasado. Ni tampoco tan cerca de Will, ¨¦l es otro macho. E eso sal, se escurre a trav¨¦s de.. ¨C T¨² tambi¨¦n lo has sentido ?verdad?- voz de Dixon lo interrumpi¨®. Ethan se qued¨® con boca abierta para despu¨¦s asentir con cabeza. -No hay que ser est¨²pido para no darse cuenta que mi querida mate tiene unos cambien de humor y de car¨¢cter bastante contrastantes. En un momento est¨¢ aterrada de nosotros, y en el otro deja que toquemos y hasta casi follemos. Dixon asinti¨® y recost¨® espalda en un ¨¢rbol detr¨¢s de ¨¦l y cruz¨® los brazos dnte de su pecho. -No solo eso- Ethan le presto atenci¨®n- Hoy cuando estaba en el ba?o con e pude verlos. -?Ver que?- el ce?o del lobo dorado se frunci¨® marcadamente. -E lo ha sabido esconder muy bien, pero sus orbes hab¨ªan tomado una coloraci¨®n rojiza- afirm¨® con marcada preocupaci¨®n en su rostro que normalmente se encontraba ausente de expresi¨®n. Ethan por su parte abri¨® los ojos de impresi¨®n. -?Rojos? ?C¨®mo un salvaje?- vio a su hermano asentir-?C¨®mo es posible eso? Dixon esta vez neg¨®. -No s¨¦, algo est¨¢ dentro de ra. Y lo puedo sentir tambi¨¦n por el ece, aunque no puedo descifrarlo. Ethan tambi¨¦n lo entendia. ¨¦l lo hab¨ªa sentido de igual forma. De c¨®mo esencia de ra se hac¨ªa m¨¢s fuerte en su interior cuando los aceptaba,o mismo, les dolia cuando e los rechazaba y mostraba miedo, lo que los po a ellos m¨¢s agresivos de frustraci¨®n. -?Y que vamos a hacer? Si e es una salvaje, sabes lo que eso significa- Ethan sentia ansiedad removerse dentro de ¨¦l. -No creo que sea una Salvaje, al menos no porpleto. Pero tenemos que buscar alguna informaci¨®n sobre su estado y lidiar con sus cambios, hasta que tengamos una respuesta. E no parece que nos quiera decir. Ethan asinti¨® pensativo. -Eso si fueran dos raspletamente diferentes, pero a vez misma- se toc¨® barbi Crees que puede ser que tenga doble personalidad o no se haya fusionado bien con su parte salvaje? Dixon analiz¨® posibilidad. -Estuve preguntando a ra¨ªz de situaci¨®n con su padre, y aunque no se rcionaba mucho con los dem¨¢s miembros de manada, me dijeron que nunca hab¨ªa mostrado signos de ser una loba rebelde o fuerte de car¨¢cter. Asi que no creo que tenga que ver algo con doble personalidad. En cuando a fusionarse con su parte salvaje, e puede transformarse de forma estable, si no estuviera fusionada no podria hacerlo. ?Y entonces?- Ethan tuvo que reconocer que su hermano, por mucho que lo molestara, ten¨ªa muchos m¨¢s conocimientos que ¨¦l. Quiz¨¢s demasiados. De seguro se deb¨ªa a los entrenamientos a los que hab¨ªa sido sometidos y que ¨¦l tambi¨¦n debi¨® recibir sino hubiera sido apartado de manada. -Tendremos que esperar, investigar un poco m¨¢s y ver c¨®mo se desarrons cosas. Actuamoso mismo e lo hace,o si no supi¨¦ramos nada. Tengo el presentimiento que podremos encontrar respuestas pronto. Ethan hizo una mueca. -Entonces lo mantenemos en secreto, por seguridad de e. -Tambi¨¦n. Me preocupa rei¨®n de manada. Ya he visto que gracias a su padre no ha sido bien aceptada-gru?¨® mostrando sus colmillos- E es luna de esta manada. Tendr¨¢n que hacerlo al final de todo -ra tampoco es muy receptiva con ese tema- Ethan cruz¨® los brazos- Tendremos que trabajar mucho. -Seria m¨¢s f¨¢cil si e estuviera ezada con nosotros- Dixon cerr¨® los ojos-Lo bueno es que su celo debe estar cerca ya. Hoy pude olerlo en el ba?o. Est¨¢ m¨¢s sensible de lo normal. 1 Los orbes dorados de Ethan briron ante noticia. Que su loba ya estuviera cerca de su celo era mejor noticia que pudiera recibir, pero¡­ -?Y c¨®mo se supone que t¨² y yo nos vamos a ezar con e?- su voz sonaba molesta- Por mio si est¨¢s fuera de ecuaci¨®n. Dixon lo fulmin¨® con mirada. Content is property of N?velDrama.Org. -Cr¨¦eme que, si fuera por m¨ª, seria de misma forma, pero por desgracia para garantizar vida de e tenemos que ezarnos los dos, a vez. Ethan alz¨® ceja. -Eso va a ser intenso para e- bien era sabido que el proceso de uni¨®n de los lobos no era de color de rosas, los colmillos, el nudo y el sexo en general era desgastante para loba en si, y que fueran dos machos esta vez y adem¨¢s que no se llevaran muy bien¡­plicabas cosas. Al menos con ra durante el celo ayudaria que experiencia no fuera tan traum¨¢tica. Eso es lo que ellos esperaban. ra abri¨® los ojos sinti¨¦ndosepletamente desgastada. Su cuerpo dolia, su sexo dol¨ªa, sin embargo, a vez se encontraba satisfecha. Aun as¨ª, se sent¨® temblorosa en cama y mir¨® alrededor. Estaba en habitaci¨®n del alfa, el olor era fuerte, denso, posesivo y eso estremeci¨®. -?Ya desperto?- una voz femenina se escuch¨® a undo y ra miro a una loba joven, cerca de su edad, poniendo una bandeja deida en mesita de noche. ra baj¨® cabeza asintiendo sin abrir boca. .Le avisar¨¦ entonces al alfa- e le sonri¨® ligeramente- Puede iriendo para prepararse para actividad de esta noche. -?Actividad? La loba asinti¨®. -Es presentaci¨®n formal del alfa Dixon a manada. Es una celebraci¨®n que tuvimos que extender debido al fallecimiento del alfa anterior. Todos deben asistir. ra apret¨® tantos losbioso s¨¢bana a su cuerpo. Neg¨® con cabeza con vehemencia. -no, no quiero- dijo con voz temblorosa- No quiero, no quiero. 1 De solo recordars miradas de todos los miembros de manada nuevamente sobre e, mostrando desprecio hacia su persona hizo estremecerse. En ese caso preferia quedarse en su peque?a habitaci¨®n encerrada. O mejor, en aquel rinc¨®n oscuro de su mente, donde habia tenido m¨¢s calma que en cualquier momento de su vida. Chapter 56 Chapter 56 La loba, parada alli, en el medio de habitaci¨®n mir¨® a que era su luna lloraro una cachorra asustada que le daba miedo el mundo exterior. Chasque¨® lengua por lo bajo y se dio vuelta para salir. E no lidiaria con e. Era increible lo bajo que hab¨ªan caido. ?Qu¨¦ est¨¢ pasando aqui?- puerta se abri¨® de pronto y el beta de manada apareci¨®. La loba abri¨® boca para decirle que nadie tenia permitido entrar a aque habitaci¨®n, pero cerr¨® al ver mirada del lobo. Este le advertia que era mejor no decir nada. Sal. Yo me encargo de esto- Will dirigi¨® su mirada en diri¨®n a loba temblorosa en cama y se acerc¨® a e en cuanto escuch¨® puerta cerrarse. Se sent¨® en el borde y esper¨® a que ra le prestara atenci¨®n -No tienes que ir a ceremonia si no lo deseas. Los ojos de ra briron ante aques pbras, aunque a¨²n habia incertidumbre dentro de e. -?Puedo ausentarme? Will asinti¨® con cabeza. -Yo har¨¦ con tus mates. Estoy seguro que ellosprender¨¢n. -Pero loba dijo que era importante que asistierao luna. Will neg¨®. -Es solo parte del protocolo. Qu¨¦date aqui descansando hasta que termine ceremonia. ra sonrio levemente con alivio ante aquello y se od¨® de nuevo. Prefer¨ªa quedarse alli. Will espero a que e cerrara los ojos y sali¨® de habitaci¨®n en el mayor silencio posible. -Que nadie moleste a Luna- fue orden que dej¨® dada a los guardias que se encontraban en segunda nta y se encamino en diri¨®n al centro de manada. Debia supervisar el arreglo del nombramiento oficial del alfa. Algunas horas despu¨¦s vio a lo lejos tanto al Dixono Ethan que caminaban uno a par del otro, y parecia que discutian nuevamente. Dej¨® lo que estaba haciendo y corri¨® hacia ellos. -Alfa- lo m¨® deteni¨¦ndose dnte. Dixon frunci¨® el ce?o. No le gustaba que le cortaran el camino de aque forma y menos cuando discutia con el lobo a sudo. ?Qu¨¦ ocurre? -Alfa, su Luna no desea asistir al evento. Creo que es mejor que¡­ -ra sabe que es importante que asista a esta celebraci¨®n a mido-Dixon gru?¨® y pas¨® caminando r¨¢pido por sudo. Will iba a seguirlo, pero mano de Ethan sobre su hombro se lo impidi¨®. ?A d¨®nde vas?. el lobo alz¨® una caja acusadora. Yo. -Mi hermano y yo creemos que pasas demasiado tiempo con nuestra mate mano de ¨¦l se apret¨® un poco m¨¢s en su nombro en forma de advertencia- Quiz¨¢s debes centrarte m¨¢s en tus asuntoso Exclusive ? content by N(?)ve/l/Drama.Org. beta de manada y noo consejero y cuidador de loba de otros Ethan mostr¨® disimdamente sus colmillos. Will tens¨® su espalda, aunque no mostro miedo ante un lobo menor, aunque dada gen¨¦tica del menor se notaba que era m¨¢s fuerte que ¨¦l. -No tengo ninguna segunda intenci¨®n con r¡­ luna. Los ojos de Ethan se entrecerraron m¨¢s y se volvieron a¨²n m¨¢s dorados. -Mejor que no tengas. E tiene due?o, l¨¢stima que tenga quepartir con mi hermano, pero solo porque e lo necesita, pero no tolerare a un tercero, asi que te advierto que mantengas distancia. palme¨® el hombro del beta y sigui¨® el camino de su hermano en diri¨®n a habitaci¨®n donde habian dejado a su mate. Solo no se encontro con una imagen bastante familiar para su gusto. Dixon parado frente a cama y la loba pegada al respaldaro una b, ternndo y negando con cabeza El alfa lo miro por encima del hombro indic¨¢ndole lo que ¨¦l ya sab¨ªa dado cuenta. Se acerc¨® y se sent¨® en el borde de cama prestando atenci¨®n solo a su mate. -ra- mo, pero e apret¨® m¨¢s almohada entre sus brazos -Yo no ir¨¦ a celebraci¨®n- e estaba negadapletamente, -Es necesario que asistas, preciosa- dado que ahora conocian un poco el patron de rei¨®n de e ambos intentaban ser lo m¨¢s suaves posibles, para forma de ser de ellos, aunque no parecia que estuviera funcionando. Su mate parecia m¨¢s rebelde y mostraba cada vez m¨¢s resistencia, al menos esta parte que preferia quedarse en una esquina llorando -No ir¨¦, no ir¨¦- no salia de eso. -ra- Dixon se repet¨ªa que debia ser paciente, pero precisamente paciencia no era su fuerte- Como Luna debes aparecer, eso fijar¨¢ tu posici¨®no magnate de manada y por lo tanto te deben respetar. No, no, no0000-grit¨® y se cubri¨® cabeza entre sus brazos. No quiero, me dijeron que no era necesario. no tengo que ir, y no voy a ir. yenz¨® a sollozar. Los dos gemelos se miraron y tomaron una respiraci¨®n. Esto era m¨¢s f¨¢cil si ellos arrastraban pero eso solo crear¨ªa m¨¢s fri¨®n entre ellos. -Dejemos que se calme un poco. Vendremos dentro de un rato- Ethan le dijo para salir agarrando del brazo a Dixon casi enterrando sus u?as en piel. ?Qu¨¦ m****a haces?- le grit¨® el alfa sacudi¨¦ndose del agarre. -Lo notaste t¨² tambi¨¦n. E est¨¢ aterrada, pero alguien se dedic¨® a decirle que no ten¨ªa que asistir. 1 Dixon se qued¨® pensativo. -Quisiera saber qui¨¦n, porque gracias a su ayuda mi mate no quiere acabar de salir a dar cara y prefiere quedarse aqu¨ª adentro. -Y si de casualidad camra de nuevo-Ethan presion¨®. Si e cambiarao lo ha hecho antes y apareciera dnte de todos cr¨¦eme que marcaria ahi mismo-Dixon no escondi¨® su intensidad. 1 Chapter 57 Chapter 57 Los dos hermanos se quedaron pensativos ante idea Si ra se mostrabao ellos habian visto ultimamente, donde se notaba m¨¢s segura y posesiva que imagen que ten¨ªan ahora dentro del cuarto de seguro seria una buena sorpresa para manada. Smente tendrian que lidiar el tema de sus orbes rojos, pero eso e parecia tenerlo contrdo D¨¦jame a mi un momento-Ethan sonri¨® y se corri¨® el cabello hacia atr¨¢s -?Qu¨¦ vas a hacer? Dixon esta vez fue el que lo agarro del brazo con fuerza para no dejarlo ir. -No me voy a for a mi mate ahora mismo asi que sueltame su gemelo sacudi¨® su miembro solt¨¢ndose con algo de trabajo- Voy a hacer mi magia. Dixon gruno y lo iba a detener cuando dos guardias aparecieron a sudo. ¨C Alfa-bajaron cabeza en sumisi¨®n para no verle directo a sus ojos dorados que los intimidaban -?Qu¨¦ necesitan? Content is property of N?velDrama.Org. Uno de ellos extendi¨® mano y mostr¨® un papel escrito Dixon lo tom¨® y lo ley¨® su hermano se puso a sudo y extendi¨® el cuello viendo el contenido Bueno hermanito, tienes trabajo que atender, y yo asuntos m¨¢s centeros que tratar-se burl¨® de ¨¦l, hacerlo en ese dia tan tenso le quit¨® un poco de peso de sus hombros Dixon por su parte, que odiaba susentarios burlones le gruno, ¨C Ni se te ocurra que vas a cruzar linea Ethan-le advirti¨® -Yo solo estoy haciendo mi parte, y en estos momentos me alegro de no ser el alfa de esta manada. En resumen, mucho trabajo con pocos beneficios. Al final puedo vivir c¨®modo, tener a mi mate, y vaguear todo el dia de todas esas pbras, pero en su interior habia un sentimiento de insatisfi¨®n total. La venganza que tenia neada hace a?os y que no ha podido llevar a cabo era un trago amargo en su vida ! Ser abandonado por su padre, y pasar por mil miserias hasta no lener queer era algo que no se olvida. Solo aprovechar¨ªa mientras aun no estaba ezado a su mate, despu¨¦s de eso, ya veriao podria sanar todos aquellos sentimientos, porque sangre tendria que correr, aun si fuera de su hermano -Al parecer quieres volver as mazmorras, ese lugar te sienta bien-Dixon lo provoco. Ethan alz¨® los hombros y le dio espalda encamin¨¢ndose de nuevo a habitacion Puedes hacerlo de nuevo, al final mi male vendr¨¢ por mi-lo miro por encima del hombroo hizo antes Y despu¨¦s de dicho aquello abri¨® puerta y entro. Dixon cerro los ojos buscando paciencia Iba a perder su pelo si segn asl, tanto su hermanoo su male -A uno de los lobos lo mo Ya voy gruno y se dirigi¨® a atender los asuntos de manada para celebraci¨®n de esa noche ra escuchoo lo pueria se abri¨® y se cerraba y se cubri¨® cabeza con lo s¨¢bana Se habia costado de nuevo en cuanto los dos lobos han desaparecido, pero al entro uno de ellos de nuevo Ethan pudo sentir su olor a miedo. Ese que detestaba Preferia cuando e estaba excitada que olia mucho m¨¢s dulce y rico Se acerc¨® a cama y agilmente se subi¨® a e Percibi¨® que loba intent¨® pegarse m¨¢s al borde de la cama por lo que se movi¨® r¨¢pido y desde atras atrap¨® con uno de sus brazos peg¨¢nd a su pecho. Alli se quedo acostado detr¨¢s de e sosteniend con fuerza mientras e era una b de temblores. Tanto miedo nos tienes, ra? Despu¨¦s que fuimos por ti, que te hemos hecho sentir bien?. oli¨® su cabeza por encima de t. Somos tus males No le haremos da?o. Aun a?i, esas pbras no fueron suficientes para que e cediera Su olor se hacia m¨¢s intenso a miedo y no era el que estaba esperando -ra mo, pero e solt¨® un chillido debajo de to si fuera un cachorro asustado. Y eso que no estaba locandoo el deseaba Su paciencia estaba llegando al limite-Tu eres nuestra mate, mi mate Vas a tenernos miedo por toda vida? La loba no respondio E no hab¨ªa tenido intenciones de durar mucho despu¨¦s que no los habia encontrado, solo que ellos habian aparecido en el momento y lugar indicado porque Diosa Luna siempre estaba en contra de sus nes Dixon mirabao los miembros de manadaenzaban a reunirse en zoleta dnte de su casa Esa noche todos vestian de negro y rojo, con ropas lustrosa, dignas del evento ¨¦l mismo portaba un pantalon negro con una camisa de mangasrgas roja que contrastaba con su cabello oscuro suelto en ondas Hermosas, aunque despu¨¦ss desgarrarian para correr bajo luz de luna sigui¨¦ndolo a ¨¦l Aun as¨ª, no se sentia satisfecho Sudo estaba vacio. ra no habia podido ser persuadida Incluso han intentado forza y el remedio habia sido peor, encerrandose en el ba?o, usar sus feromonasmbi¨¦n fue contraproducente. E era un real dolor de cabeza cuando se podia en ese estado Mirando tus dominios en solitario?- su hermano vestido simr a el solo que con su cabello rubio suelto se detuvo a sudo La sonrisa en su rostro fue totalmente falsa Al final tus esfuerzos por traer a ra fueron en vanos Esta vei Ethan fue el que gruno -No eches m¨¢s sal a herida E ni siquiera me miro en ning¨²n momento Sin embargo, lo que m¨¢s le preocupaba a ambos y no se decian era que si e aun les temia cuando se ezaran sufriria enormemente, ya de por si experiencia le seria bastante intensa. Debemos hacer algo Dixon miraba en linea recta sin ning¨²n objetivo en mira f vo no me lo tienes que decir. Ethan cruz¨® los brazos sobre su pecho, estaban tan lensos que se nban sus musculos por encima de ropa Musculos donde una mano delicada se poso de forma ringante mon into ha eldo fra misma loba que lo ha inlentado songacar en tarde, pero su rostro le Toruto fanno An quistar udando a ro Dwon parecio leerle lo menle il u neither.hr introllo y dio un paio atto quando mano de encima de 1 Dixon nolo qu Wir tru c i Aldirir lobo in greu lon intenciones de roqurtrar Aco AMe, po d ohrouge tile bajo lncato ravno timidapletamente ditrim Ur us feromonas y de su lenguaje corporal. -Ahora no, no es momento Dixon respondi¨® renuente y seco pero loba no retrocedi¨® ante esto. Alz¨® cabeza y abri¨® susbios pintados de rojos para har, pero fue interrumpida. -No creo que tengas nada que har con mis mate voz femenina que se hizo sonar hizo a m¨¢s de uno mirar en diri¨®n a hembra que bajaba escalera y caminaba hacia donde estaba el alfa y su hermano. 1 Y al detenerse hizo algo que dej¨® a todos con un gemido atrapado en garganta cuando agarr¨® el borde de camisa del alfa y lo hizo inclinarse. Losbios de ra atraparon posesivamente los de Dixon entre los de e en un beso que demostraba el dominio sobre su lobo. Chapter 58 Chapter 58 ra se quit¨® colcha que cubr¨ªa de pies a cabeza y solt¨® una gran bocanada de aire. -Maldici¨®n con esta loba miedosa ¨C hab¨ªa obstinaci¨®n en su voz. Se hab¨ªa tenido que forzar a salir de nuevo, aunque gracias a sangre que hab¨ªa consumido de Dixon no estaba tan cansadao antes. Aun as¨ª, necesit¨® de unos minutos para tener el control total de su cuerpo. La otra ra ya se hab¨ªa refugiado en su rinc¨®n en su mente. No pod¨ªa culpar, esta estaba perdiendo fuerzas mientras e se hac¨ªa m¨¢s fuerte. Eso solo significaba una cosa. Dentro de poco ese cuerpo ser¨ªapletamente suyo. Y eso era lo que queria, aunque una pulsada en su pecho dej¨® sin oxigeno. Hab¨ªa estado tanto tiempo cuidando de esa ra al punto ques heridas internas y mentales eran tan profundas y marcadas que daban l¨¢stima, que el hecho de imaginarse s era algo ¡­ inc¨®modo. No, deb¨ªa centrarse. La otra ra rechazaba porpleto a sus mates. E, los necesitaba para vivir y no permitiria que sus a?os se vieran limitados si e podia interceder. Content ? N?velDrama.Org 2024. Escuch¨®o puerta se abr¨ªa de nuevo y loba de antes entraba con un bulto en sus manos, qued¨¢ndose mir¨¢nd fijamente al dejarlo sobre c¨®moda. -?Ocurre algo?- ra se recost¨® contra el respaldar de cama. Hab¨ªa regdo el color de sus ojos por lo que tonalidad rojiza solo se encontrabao un d¨¦bil halo alrededor de sus iris. Hab¨ªa que estar muy cerca para verlo. La loba se gir¨® hacia e y ra pudo jurar que hab¨ªa fruncido el ce?o y hasta gru?ido en voz baja. -?Qu¨¦? Acaso te molestas tambi¨¦n porque soy mate del alfa- fue tajante. La otra ra pod¨ªa centrarse en tener miedo, pero e era mucho m¨¢s intuitiva. La loba no dijo nada. Simplemente dio vuelta y sali¨® de habitaci¨®n. ra alz¨® los hombros con desinter¨¦s. Los sonidos de afuera llegaron a sus o¨ªdos y a pesar de que estaba dormida mientras sus mates le hab¨ªan dicho que ten¨ªa que estar en la ceremonia, e aun lo recordaba. Pues bueno, que mejor que darles una sorpresa, tanto a ellos como a toda manada. Adem¨¢s ¡­ ya hab¨ªa olido aque fragancia de aque loba en un lugar donde no deb¨ªa estar, un lugar que era de e. Gate¨® por cama sintiendo sus m¨²sculos tensos y baj¨® de esta con cuidado. Se enderez¨® quedando mirando en diri¨®n al espejo de cuerpo entero. Sus ojos se fijaron en su cabello precisamente en donde su padre hab¨ªa destrozado un buen mech¨®n. odarlo de tal forma que se viera medianamente bien ser¨ªa algoplicado. Acarici¨® el resto de su melena. L¨¢stima, pero el cabello le crecia bastante r¨¢pido as¨ª que simplemente se puso a buscar una tijera en el cuarto in¨²tilmente. No encontro ninguna. Retorno dnte del espejo y utiliz¨® lo mejor que pod¨ªa usar. Dej¨® salir una de sus garras y con esta fue cortando los mechones hasta que su cabello call¨® a altura de los hombros en una melena bastante pareja. Ahora tocaba arrerse para el evento. Le encantar¨ªa ver el rostro de sus mates cuando vieran. Y no se equivoc¨® en idea que ten¨ªa en su mente cuando hizo acto de presencia. La exmaci¨®n colectiva que se escuch¨® no fue precisamente por iida por loba de besar a su alfa de forma posesiva. Fue m¨¢s bien por imagen que e proyectaba muy diferente a como todos recordaban. No quedaba nada de aque loba miedosa que siempre era intimidada por los dem¨¢s y que siempre se quedaba con cabeza gacha esperando simplemente a ver qu¨¦ ocurr¨ªa. No, nada de eso. La ra que ten¨ªan dnte y que chupaba losbios del lobo m¨¢s poderoso de manada no mostraba miedo por ning¨²n poro de su cuerpo, m¨¢s bien, parec¨ªa intimidante, incluso aldo del alfa. Y eso hizo que todosenzaran aentar en voz baja sinprender bien. Dixon por sudo ni siquiera escuchaba losentarios. Estaba m¨¢s centrado en su loba y forma en que losbios de e se pegaban a los suyos y ¨¦l sac¨® su lengua para enterra en boca de e, despu¨¦s de agarrar su nuca y reforzando el beso. Deseaba que fuera m¨¢srgo y profundo. Esta parte de e era que le gustaba, que se rendia al cer junto con ¨¦l y respond¨ªao su mate. Su lengua se enred¨® con de emi¨¦nd, sabore¨¢nd sin importarles quienes estaban alrededor. ra hizo un tir¨®n hacia atr¨¢s para soltarse, pero ¨¦l se puso renuente sintiendo segundos despu¨¦s una d¨¦bil pulsada en subio inferior. Eso lo hizo grunir y solta d¨¢ndose cuenta que lo hab¨ªa mordido. ra se pas¨® lengua por susbios limpiando el exceso de saliva y de sangre que no le desagrado. Los orbes muy dorados de Dixon enfocaron y si no fuera por ceremonia llevar¨ªa de nuevo a habitaci¨®n. Se hab¨ªa emocionado con aque muestra de posesividad de e y su sangre ya corr¨ªa caliente. ra retrocedi¨® un paso para liberarse del calor del cuerpo de ¨¦l cuando su espalda choc¨® con una dura pared, su barbi fue agarrada desde atr¨¢s y girada a undo. Esta vez fue boca de Ethan que cay¨® sobre de e y no se limit¨® de igual forma a meter su lengua en el interior y saborea como lo hizo su hermano. Solo que no limit¨® los movimientos de e, pero quer¨ªa demostrar a toda manada que e tambi¨¦n era de ¨¦l. ra jade¨® buscando un poco de aire cuando fue soltada y se enderez¨® recuperandopostura. El ambiente entre ellos tres era cargado de feromonas sexuales. La tensi¨®n entre ellos era grande. -Hueles mucho m¨¢s fuerte ahora-Ethan le bes¨® meji poni¨¦ndose a sudo y oliendo su cuello despu¨¦s ¨C Tu celo viene pronto. -?Tanto lo esperan?- ra se corri¨® un mech¨®n detr¨¢s de oreja. -Si-a su otrodo Dixon fue el que respondi¨®, Su mirada recorr¨ªa y no era de m¨¢s. El vestido de e erapletamente rojo y cenido a su cuerpo marcando sus curvas. Con un escote en V que dejaba sus v¨ªcs al aire de forma sensual. Pero lo que m¨¢s destacaba de e era su cambio de imagen. Dixon llev¨® sus dedos y toc¨® uno de sus ahora mechones recortados. ¨C Tu cabello es corto ahora- le gustaba melena de e, ve asi pens¨® que era un desperdicio total. -Crecer¨¢ de nuevo- e dijo con desinter¨¦s ¨C Aunque creo que el cabello corto tambi¨¦n me queda bien. ¨C Ter queda hermoso ¨C Ethan a sudo pas¨® su brazo por encima de los hombros de e y se peg¨® a su cuerpo. Despu¨¦s de ve con ese cambio molestia que ten¨ªa antes se hab¨ªa disipado y solo quer¨ªa ve, toca, besa. Ah que se acabara m*****a ceremonia de una vez. Ceremonia que ambos hab¨ªan pasado porpleto hasta que Will se acerc¨® a ellos. -Alfa, ahora que est¨¢ aqu¨ª luna de manada, es momento de iniciar-los ojos del beta pasaron del alfa a loba y recorrieron de arriba abajo haciendo que este frunciera el ce?o. Dixon se puso dnte de e rompiendo el ¨¢ngulo de visi¨®n. -Est¨¢ bien- y mir¨® por encima del hombro a Ethan a modo de advertencia. Y con esto su hermano sab¨ªa que no pod¨ªa apartarse de aldo de loba durante todo el evento. Ahora que e se hab¨ªa mostrado de esa forma hab¨ªan detectado que algunos machos hab¨ªan prestado su atenci¨®n a e, por iron¨ªas de vida. Chapter 59 Chapter 59 Dixon agarr¨® mano de ra entrzando sus dedos con los de e, y llev¨® a sudo. Aun si e no estar¨ªa a sudo gran parte de ceremonia, quer¨ªa al menos mostra dnte de los dem¨¢so su loba. Y por suerte era parte fuerte de e que estaba despierta, eso hac¨ªa el proceso m¨¢s f¨¢cil. Y as¨ª avanz¨® con e a sudo por el medio de todos los miembros de manada en diri¨®n a zona donde se har¨ªa ceremonia. A sudo ra avanz¨® con paso fluido, con el cabello danzando sobre sus hombros¡­ y una sonrisa delicada, sin ser exagerada. La mayor¨ªa de los miembros estaban estupefactos por presencia de e yo se ve¨ªa en general, adem¨¢s de que no bajaba cabeza. La barbi de e estaba en alto junto al alfa. Y no hab¨ªa miedo en su mirada. Y no pod¨ªan negarlo, e se ve¨ªa realmente bien aldo de alfa de manada Ethan, que caminaba detr¨¢s de ellos, le gru?ia, sobre todo, a aquellos machos que fijaban mucho tiempo su mirada a ra. Por lo que hab¨ªa averiguado, el padre de ra nunca hab¨ªa tratado bien por lo que nunca se hab¨ªa podido vestir tan lindao ahora. Con raz¨®n miraban tan fijamente, l¨¢stima que e ya ten¨ªa a su mate a sudo. Al llegar a unos pasos de tarima Dixon solt¨® mano de ra y se inclin¨® para dejar una marca de beso en el cuello de e sin importarle que todass miradas estaban sobre ellos. Lo que m¨¢s quer¨ªa es que todos supieran que su loba era de ¨¦l, aun si no hab¨ªa podido marca. Agradeci¨® que despu¨¦s de todo e no se hubiera ezado con cualquier lobo solo por decir que estaba con una pareja, porque de seguro hubiera matado a ese mucho para recupera. Ante ausencia de Dixon que se encamino en diri¨®n a peque?a tarima, Ethan se puso aldo de ra y rode¨® su cintura posesivamente con su brazo. El tambi¨¦n baj¨® su cabeza y del otrodo dej¨® una marca simr a de su hermano. ra esta vez no se pudo contener y chasque¨® la lengua. ¨C ?Me van a marcar todo el tiempo?- murmur¨® contra el lobo que a¨²n ten¨ªa su rostro muy cerca del de e. -M¨¢s de lo que te puedas imaginar- le bes¨® meji. ra se lo pod¨ªa imaginar. Al menos no hab¨ªan mordido los doso veces anteriores. La piel de su cuello ya era sensible y con ellos constantemente estimul¨¢ndolo, era todo un peligro. De repente se tenso. Una sensaci¨®n recorri¨® y fue diferente a todo lo que conoc¨ªa, pero a vez se sinti¨® familiar. Mir¨® por encima del hombro mucho m¨¢s all¨¢ de los lobos de manada, perdi¨¦ndose en el horizonte, pero sin resultado. ?Qu¨¦ ocurre? Dixon ha notado su cambio y aferro a¨²n m¨¢s su cadera. ?No lo sent Iste? e gir¨® su rostro hacia ¨¦l encontrando una negativa por parte de ¨¦l. ra iba a seguir, pero Will mand¨® a car a todos par¨¢ndose aldo del alfa. La ceremonia iba a empezar. La loba dio un ¨²ltimo vistazo r¨¢pido detr¨¢s de e y se enfoc¨® en Willy Dixon. Al menos no tuvo ese sentimiento de nuevo, pero se pregunt¨® que ser¨ªa. -En noche de hoy-Willenz¨® a decir ¨C Despu¨¦s de despedida de nuestro alfa, tras varios a?os de mandato y luchar duramente contra su cuerpo enfermo, tenemos el privilegio de nombrar a su suceder directoo el que ser¨¢ nuestro nuevo alfa- se?al¨® a Dixon- La sangre de su padre corre por sus venas, y sus ojos dorados son muestra de ello. Exclusive ? content by N(?)ve/l/Drama.Org. Dixon se mantenia tranquilo, aunque sus orbes no se apartaban de ra y de forma que su hermano ten¨ªa sujeta. Era que cuidara, no que se revolcara con e de esa forma. Y con eso en la cabeza no escuch¨®s otras pbras que el beta promaba, no le interesaba realmente dado que sab¨ªa que era. Lo que quer¨ªa era agarrar a su loba, lleva a habitaci¨®n y hacer con e cualquier cosa que se sintiera bien, antes que cambiara de nuevo y lo viera con ellos llenos de terror. -¡­ y por esto, Dixon es nuestro nuevo alfa- fue lo ¨²ltimo que lleg¨® a sus o¨ªdos y pestane¨® con disimulo. Los lobos de manada audieron, incluso ra lo hizo medido. Solo Ethan se qued¨® con el ce?o fruncido y su hermano sab¨ªa el por qu¨¦. Dixon agarr¨® daga que un lobo le trajo y se hizo una herida en palma dejando caer algunas gotas en el suelo. El olor del l¨ªquido carm¨ªn inund¨® todo el ambiente marcando fragancia del nuevo l¨ªder. Ahora tocaba segunda parte. Dixon agarr¨® con su misma mano herida que r¨¢pidamente hab¨ªa dejado de sangrar y desgarro dejando que todo su pje negro envolviera su cuerpo y segundos despu¨¦s un lobo grande y negro estuvo presente dnte de todos. Alz¨® cabeza y dio un profundo aullido anunciado el inicio de corrida de manada de esa noche en conmemoraci¨®n a su nombramiento. Y todos a su alrededorenzaron a transformarse. ra no ten¨ªa muchas ganas de salir a correr junto con el resto de manada. No tenia muy buenas experiencias de ello, pero Ethan a sudo incito. -vamos preciosa. Transformate, no puedes quedarte detr¨¢s. Eres Luna de todos ellos ¨C le pas¨® lengua por su oreja. Y aunque ra estaba algo renuente dej¨® que su pjeenzara a brotar, porque aparte de estar al lado del alfa fortaleciendo su posici¨®n, hab¨ªa algo all¨¢ afuera que estaba mando¡­ y e necesitaba saber que era, Chapter 60 Chapter 60 La luz de luna iluminaba los senderos del bosque. El sonido de los pasos agitados era lo ¨²nico que irrump¨ªa en tranqu noche junto con los jadeos h¨²medos de los lobos corriendo. La corrida de manada se estaba llevando a cabo. Y todos los miembros segu¨ªan a su nuevo alfa a cierta distancia pero sin perderle el rastro. Solo ra, su promada pareja corria casi a par de ¨¦l sin apenas esfuerzo. Tantos a?os corriendo por su vida de los salvajes le hab¨ªa valido para algo. Aun le impresiona que Dixon hubiera dejado correr junto con ¨¦l en el punto inicial de manada, pero si, ah¨ª estaba e. El lobo hab¨ªa bajado de tarima con su enorme cuerpo de color negro azabache que le suplicaba el tama?o y se habia parado aldo de e restregando su cabeza grande por su cuello. Hab¨ªamido justo detr¨¢s de su orejao una muestra de posesividad cari?osa por decirlo de alg¨²n modo. De esa forma le indicaba que e tenia que estar aldo de ¨¦l. Incluso hab¨ªa vertido feromonas encima de e casi borrandos de su hermano que hasta el momento hab¨ªan marcado su cuerpo. Mas no era precisamente correr aldo de su pareja lo que inundaba sus pensamientos. ra sent¨ªa que su pechotia de una emoci¨®n desconocida y hasta preocupante. Hab¨ªa escuchado aullidos a lo lejos, aullidos que los dem¨¢s miernbros de manada al parecer no los hab¨ªan percibido, y hasta pens¨® que eran ideas suyas. Sin embargo, despu¨¦s de escucharlos por al menos tres veces n¨¢s se dio cuenta que no. Y estaban mando. No dec¨ªan su nombre, pero su parte m¨¢s salvajet¨ªa profundamente y el impulso de correr hacia all¨¢ era inminente. Ten¨ªa que luchar para mantener junto a Dixon y eso era algo que tambi¨¦n desconcertaba. Algo m¨¢s fuerte que sus mates era capaz de atrae. Y no pudo contenerse m¨¢s cuando entraron en zona m¨¢s concurrida del bosque donde ten¨ªan que sortear los ¨¢rboles haciendo que e se separara por momento de Dixon hasta que ya no sinti¨® el olor de ¨¦l sobre e, sus pasos, su cercan¨ªa. Todo a su alrededor era¡­ ?ra>> Esta vez, en vez de seguir de frente para encontrarse con Dixono llevaba haciendo antes. Su cuerpo solo gir¨® hacia su izquierda y corri¨® alej¨¢ndose de manada, tan r¨¢pido que alguno no lo notaron. Su cuerpo se fund¨ªa con el denso foje. Mas sus mates si lo notaron. Y el gru?ido que dio Dixon fue lo suficientemente alto para ques ramas de los ¨¢rboles se estremecieran a su alrededor demandando que e volviera junto con ¨¦l, pero ra simplemente lo ignoro. E se alejaba dej¨¢ndolos dedo. La imagen que pas¨® por mente de Dixon fue cuando e habia huido primera vez de ellos. Fue tan vivida que se estremeci¨®. No podia dejar corrida de manada pues eso era una falta que podia costarle el puesto, aunque no le importaba mucho dado que estaba hando de su mate, solo que en este momento¡­ no le qued¨® m¨¢s opci¨®n. ¨C Ethan-mencion¨® su nombre de una forma que solo su hermano pudo escuchar y este no necesit¨® que terminara de decir el pedido. Content ? N?velDrama.Org 2024. EL lobo dorado se desvi¨® forzando sus patas traseras y corri¨® en diri¨®n a donde ra hab¨ªa corrido. Al inicio penso que su hermano lo haria, nunca se imagin¨® que se lo pidiera a ¨¦l, despu¨¦s de todo, no erao si estuvieran en buenos t¨¦rminos los dos Y lo primero que hizo Ethan fue maldecir al casi no poder alcanzar a ra, recordando que no era primera vez y que e corria realmente r¨¢pido. Aun cuando sus patas eran m¨¢srgas y fuertes le cost¨® acortar distancia entre ellos, y lo que m¨¢s le preocupaba, e estaba llegando a los l¨ªmites de la manada y se dirig¨ªa a una zona donde era sabida presencia de salvajes. -CLARAAAAA ¨C m¨® con un gru?ido ¨C ra detente. raaaa Pero por m¨¢s que m¨® e no respondi¨®. Lo estaba ignorando porpleto. Solo corr¨ªa contra el viento adentr¨¢ndose m¨¢s. -M****a ¨C Ethan apret¨® los dientes y tens¨® sus patas. Definitivamente le tendria que poner una correa despu¨¦s de esto. E ya le hab¨ªa demostrado m¨¢s de una vez que se le pod¨ªa desvanecer des garraso el viento. Apret¨® m¨¢s el paso y corri¨® utilizando toda su fuerza logrando acortar distancia, pero cuando casi habia tocado ra se detuvo en seco gir¨¢ndose hacia ¨¦l mostrando todos sus colmillos,o real fiera molesta. Sus orbespletamente rojos y Ethan se paraliz¨® en el lugar ante imagen. ra ¨C m¨® con un muy mal presentimiento. Aque era una imagen que recordaba muy bien. Cuando era m¨¢s cacorro hab¨ªa sido atacado por salvajes m¨¢s de una vez era precisamente un Salvaje lo que ten¨ªa dnte. No lo podr¨ªa creer. Su mate, su loba era¡­ Sin embargo, no pudo procesar bien aquello pues ra, con un r¨¢pido movimiento se dio vuelta y volvi¨® a correr. A Ethan le tom¨® unos segundos reionar y volve a caer detr¨¢s. De seguro esto no le iba a gustar a su SA hermano, sobre todo por lo que implicaba presencia de un salvaje en manada. Tampoco comprend¨ªao era que e hab¨ªa llegado a ese estado al no estar renegada y s. Algo¡­. Algo no estaba bien. Pero despu¨¦s pensar¨ªa en eso. Ahora ten¨ªa que atrapa. Por lo que corri¨®, persigui¨¦nd lo m¨¢s r¨¢pido que pudo y salt¨®. Su cuerpo cas cay¨® sobre e agarr¨¢nd de nuca con sus dientes en un intento de tranquiliza, sin embargo, terminaron rodando sin percatarse que dnte de ellos el suelo se inclinaba en una colina hacia abajo por que terminaron cayendo. Ethan ante aquello envolvi¨® a loba entre sus patas para minimizar el da?o ocasionado pors diversas ramas que se cruzaron en el camino, hasta que sus cuerpos llegaron abajo, a ungo. El espejo de agua se rompi¨® cuando ambos cayeron en su interior. Chapter 61 Chapter 61 La ca¨ªda en elgo hab¨ªa sido tan brutal que conciencia de Ethan se vio afectada. Aun con su pareja entre suspatas, aferrada fuertemente contra su pecho y su instinto le dictaba que era lo primero que deb¨ªa proteger, eso no evit¨® que se fueran hundiendo. Solo cuando sus pulmones se apretaron y por el ece sinti¨® a supa?era casi con un hilo de vida, Ethan abri¨® sus ojos y forz¨® cada parte de¨¦l a moverse. Olvid¨® el dolor que ten¨ªa provocado por el golpe ys heridas yenz¨® a patear en el agua, con sus patastraseras en un intento de sacarlos a flote a los dos. Contra ¨¦l su pareja estaba inerte y el p¨¢nicoenz¨® a asaltarlo. Pate¨® con m¨¢s fuerza hasta que el borde del agua salpicado por luz de lunaestuvo dnte de sus ojos y lo atraves¨®. Ethan tom¨® una profunda bocanada de aire al salir a superficie y oblig¨® a su cuerpo a transformarse lo m¨¢s r¨¢pidoque pudo sintiendoo sus huesos cruj¨ªan de forma escandalosa bajo su piel. Sus ahora sostuvieron con fuerza a ra que estaba inconsciente en sus brazos y¡­ no respiraba. M****a. No lo hab¨ªa hecho a tiempo. Nad¨® hasta ori llev¨¢nd consigo r¨¢pidamente. Deb¨ªa hacer algo r¨¢pido. El ece a medias en su interior dol¨ªa. Aun pod¨ªa sentir uni¨®n, que pod¨ªa desvanecerse en cualquier momento. Al tocar ori lo primero que hizo fue arrastrar a loba y ¨¦l se puso sobre e ahorcajadas. Us¨® sus feromonas y lo poco que pod¨ªa sentir del eceo mate y forz¨® el cuerpo de e a transformarse. Era m¨¢s f¨¢cil de esa forma lo que iba a hacer. Casi se desesper¨® con lo lento que fue el proceso y no esper¨® a que terminara para agarrar el rostro de e caspletamente trasformado para abrir su boca y unir de ¨¦l pasando aire directo a sus pulmones. Lo hizo una, dos, tres veces, para despu¨¦s unir sus manos entre los pechos de e y presionar con fuerzadando pulsaciones, con el objetivo de bombear el agua en sus pulmones. Ethan sent¨ªa sus manos temr dado que despu¨¦s de varias veces intentandolo e no reion¨®. Aun as¨ª no se rindi¨® y lo intento de nuevo. No dejaria que ra muriese. No de aque forma. Volvi¨® a pasar aire a sus pulmones volvi¨® a presionar contra su pecho con insistencia. De pronto el cuerpo de loba tosi¨® y aguaenz¨® a salir de su boca mientras se estremecia. Ethan dej¨® de bombear su pecho para ayuda a poner dedo y que e terminara de toser. - As¨ª, hazlo lento- le acarici¨® nuca en un movimiento suave. Solo cuando e dej¨® de toser yenz¨® a respirar, pesado pero constante, el lobo pudo suspirar de alivio. Los ojos de e se abrieron lentamente para mirarlo por el rabillo de uno de ellos. A¨²n estaba desenfocada mirada, pero al menos estaba viva. El lobo se pas¨® mano por su cabello dorado y lo corri¨® hacia atr¨¢s, para dejarse caer aldo de e, boca arribay esta vez el fue el que cerr¨® los ojos y se dej¨® arar mente. Maldijo, por un momento pens¨® que casi perder¨ªa¡­ otra vez. - Tienes m*****a costumbre de buscar el final de tu vida ?sab¨ªas? Acaso quieres matarme- no pudo evitargru?ir-?En qu¨¦ estabas pensando?- su tono iba aumentando de volumen dado que alteraci¨®n de analizar los hechos estaba desat¨¢ndose en su interior. ra, aun a sudo pesta?e¨® varias veces enfocando su mirada y alz¨® cabeza mas no loestaba mirando a ¨¦l. Su mirada estaba a lo lejos,o buscando algo. Ethan gru?¨® y agarr¨® barbi de e para gira hacia ¨¦l. -Estoy hando contigo ra, pr¨¦stame atenci¨®n. Los ojos de loba,pletamente rojo se deszaron de nada hacia ¨¦l. -hasta que por fin me miras, Ah-gimi¨® Ethan con dolor cuando ahora en su mano estaban encajados los dientes de loba. ra lo hab¨ªa movido. En otro momento, y si fuera alguien m¨¢s Ethan hubiera agarrado del cuello a quien hubiera osadohacer aquello, sin embargo, era su mate y por forma en que e estaba reionando, algo no estaba bien. -?Me vas a seguir atacando ra?- calm¨® su tono de voz intentando llegar a loba. 1 No se movi¨®, no atac¨®, solo se qued¨® quieto mientras sangre corr¨ªa por su mano bajando por sumu?eca desde sus colmillos. Antes e lo hab¨ªa enfrentado, ahora lo mord¨ªa, definitivamente esta no era ni de cerca ninguna delos estados en que conoc¨ªa, ni ra miedosa, ni aque que pod¨ªa provocarlo en todos los sentidos. -Me duele ra, su¨¦ltame- us¨® sus feromonas y un tono suave pero autoritario en torno a e. Y pareci¨® funcionar. ra, rj¨® sus p¨¢rpados, as¨ªo sus colmillos sobre mano de ¨¦l. Lentamente los fue sacando de carne hasta que estuvieronpletamente afuera y lo que hizo despu¨¦s hizosonre¨ªr ligeramente al lobo. Comenz¨® amer sangre que sal¨ªa de ¨¦l. - Buena chica - Ethan felicit¨® para recibir un gru?ido. El olor de ra se hizo m¨¢s fuerte. ¨C No soy una cachorra- escuch¨® decir. Esta vez los ojos de e estaban menos desenfocados, y su expresi¨®n era m¨¢s natural. Esta era e. Ethan se rmi¨® losbios. Definitivamente le gustaba m¨¢s esta personalidad de e. -Pues a veces lo pareces- provoc¨®. ra no le respondi¨®, por el contrario, volvi¨® amer sangre siguiendo uno de lossurcos desde su mu?eca hasta una des heridas. Deleit¨¢ndose con el sabor y el poder de sangre del lobo. Con un ¨¢gil movimiento se subi¨® encima de ¨¦l a horcajadas, dejando cada una de sus piernas aldo de su cadera, sosteniendo aun su manosangrante y sin dejar deme. Ethan se enderez¨® un poco sosteni¨¦ndose sobre su codo para tener su rostro m¨¢s cerca del de e besando sumeji cuando tuvo al alcance. El olor de su loba era cada vez m¨¢s fuerte. Content ? N?velDrama.Org 2024. -Cuando regresemos a manada, te pondr¨¦ una correa, as¨ª no tendr¨¦ que pasar por el susto de verte al borde de muerte. ra, ante sus pbras, enterr¨® un colmillo en uno de los dedos de ¨¦l sinti¨¦ndolo gemir tanto de cero de dolor. -Si lo hacer enterrar¨¦ mis colmillos en tu yugr. Adem¨¢s, muerte no me quiere. Ya me ha rechazado dos veces - dijo emiendo herida nueva. Ethan inclin¨® cabeza. ¨C ra, te equivocas. Fueron tres. Acaso no recuerdas ahora. Estabas corriendo directo al barranco. Pero loba se detuvo en seco sin entender. E no ten¨ªa intenciones de matarse, solo estaba siguiendo aque voz que estaba mando. No recordaba mucho, solo segu¨ªa el instinto de su cuerpo. No entend¨ªa que estaba hando el lobo. Chapter 62 Chapter 62 62 ra no se estaba volviendo loca ?verdad? Aunque ahora que lo pensaba¡­ recordaba estar en ceremonia, junto a manada, estar aldo de Ethan,despu¨¦s de Dixon... y¡­ su mente estaba en nco despu¨¦s de eso, hasta ahora que Ethano que hab¨ªa despertado. 1 No supo que expresi¨®n hab¨ªa tenido en su rostro para que Ethan abrazara y apretaracontra su pecho envolvi¨¦nd con sus feromonas. -Shh, tranqu. E estaba tranqu, solo que confundida, realmente confundida. No entend¨ªa bien que estaba ocurriendo. No era que otra ra hubiera tomado el control, lo hubiera sabido, adem¨¢s, otra estabao encerrada por s¨ª misma en lo m¨¢s profundode su mente. Entonces¡­. Que hab¨ªa sido, era algo que no pod¨ªa responder. Ahora ya no pod¨ªa sentir aquel sonido en su cabeza, m¨¢s no hab¨ªan sido ideas suyas que antes hubieraestado ah¨ª. -Lame- mano de Ethan se puso dnte de e nuevamente, y el olor desangre de ¨¦l le lleg¨® a su nariz, estimndo sus paps gustativas. La sangre de sus mates erao un caramelo en su lengua, dulce, espesa y poderosa, y muchas veces quitaba el malestar ensu cuerpo, malestar que ahora azotaba. As¨ª que agarr¨® mano de ¨¦l yenz¨® amer sangre que brotaba ya apenaspero que a¨²n manchaba su mano. Solo en ese momento dejaba de pensar, algo que ¨²ltimamente estaba agotando. Eran muchas cosas para asimr en tan poco tiempo. Lami¨® cada gota que hab¨ªa sido regada sobre su piel para terminar en el dedo que hab¨ªa mordido y llevarlo asu boca chup¨¢ndolo. Ethan no mencion¨® el tema que hab¨ªa ocurrido, pero de que tendr¨ªa que harlo con Dixon, oh si, por mucho que no quisierapartir los temasde su loba con alguien m¨¢s. Sin embargo, su hermano ten¨ªa muchos m¨¢s conocimientos. Y de que lo interrogar¨ªa ro que s¨ª. De seguro ya hab¨ªa sentido que ra hab¨ªa estado en peligro antes. Adem¨¢s, los ojos de loba que al parecer no se hab¨ªa dado cuenta estaban sumamente rojos, casi como su sangre. No le daba miedo, pero lo preocupaba junto con rei¨®n de e. Solo hab¨ªa una forma de poder hacer algo al respecto con lo que creia que estaba ocurriendo. Y por suerte el tiempo estaba llegando. -Tu celo est¨¢ bien cerca- solt¨® ¨¦l estremeci¨¦ndose al e chupar con m¨¢s fuerza su dedo y su lengua surcar herida provocada all¨ª. ra solo asinti¨® con cabeza. El olor de sus feromonas era potente. Casi rayando en desesperaci¨®n para el macho. Al parecer estar tan cerca de ellos se hab¨ªa adntado y en ese momento era lo m¨¢s factible. Si e se ezaba a elloso deb¨ªa ser podr¨ªan contr m¨¢s f¨¢cilmente, sobre todo estos nuevos impulsos. Nunca se imagin¨® que supa?era le diera tantos dolores de cabeza, que encontr¨® entretenidos en su na vida. ra, por su parte solt¨® su dedo con el ce?o fruncido. - Pero al parecer alguien pretende que sea antes- mir¨® por encima de su hombro eri¨®n dellobo que rozaba contra sus nalgas. Ethan alz¨® una ceja. - Desnuda, sentada a horcajadas sobre m¨ª, chupando y mordiendo mi dedo, soltando esas ricas feromonas¡­ tienes suerte que no te haya fodo todav¨ªa querida. -Sabes que no puedes hacerlo- e le record¨® con el rostro serio- No sin Dixon presentetambi¨¦n LLLLLL Ethan apret¨® losbios y se sent¨® r¨¢pido agarr¨¢nd a e por cintura peg¨¢nd a ¨¦l. - No menciones a mi hermano de nuevo- le mostr¨® los colmillos. - ¨¦l tambi¨¦n es mi mate y si no hacen el eceo debe ser yo soy que pagos consecuencias. As¨ª que al menos debo tener cabeza fr¨ªa para tratar con ustedes. Ethan frunci¨® el ce?o y acerc¨® su rostro a e mordiendo elbio inferior sac¨¢ndole un quejido. ¨C No tienes que recordarme esa parte. Si no fuera por eso te hubiera hecho m¨ªa hace rato, pero Dixon est¨¢ siempre en el medio para todo- aun cuando se mostraba molesto por ello, hab¨ªa frustraci¨®nen su voz. ra sonri¨® internamente. De alguna forma esos lobos era cada vez m¨¢s f¨¢cil tratar con ellos y ponerlos en palma de su mano. Antes de seguro ¨¦l hubiera puesto debajo de su cuerpo y hubiera mordido en un intento de marca una y otra vez, e incluso hasta forma, ahora,habl¨¢ndolo un poco notabao se tensaba para contenerse. Le bes¨® meji, estaba siendo un buen chico, as¨ª que ten¨ªa que rpensarlo. Pero un buen chico excitado, porque ante eso eri¨®n contra e palpit¨®. La mano de Ethan se detuvo en su nuca de forma dominando y hizo mira. -Al menos sino puedo forte enc¨¢rgate de hacer algo con eso. T¨² lo provocaste y me merezco una rpensa por haberte tra¨ªdo de regreso del m¨¢s all¨¢. ra no pudo evitar soltar un bufido. La lengua de Ethan era mucho m¨¢s suelta que de Dixon, que al final era el m¨¢splicado delos dos. ?Qu¨¦ puedo hacer? No tengo experiencia en esto-dijo fingiendo ignorancia lo que lo hizo grunir. Se notaba frustrado y e se carcaje¨® un poco m¨¢s. Hab¨ªa visto varias facetas del car¨¢cter e Ethan en pocos minutos. Asustado, angustiado, preocupado, excitado, molesto, ansioso y pod¨ªa seguir. Y todo eso lo hab¨ªa provocado e. Eso elevaba el ego a cualquier sabiendo que le importaba al lobo. Si, era su mate, pero una cosa era eso y otra era que mostrara reiones reales basada en sus sentimientos. Agarr¨® el rostro de Ethan entre sus manos y bes¨® losbios de ¨¦l. La hab¨ªa salvado, no ser¨ªa tan mgradecida de no ayudarlo, aunque e no pod¨ªa negar que estar encima de ¨¦l, con su cuerpo desnudo abajo y su eri¨®nrozando contra su piel, era una total tentaci¨®n que estaba humedeciendo. As¨ª que se corri¨® un poco hacia atr¨¢s mientras su lengua se enredaba contra de ¨¦l y alz¨¢ndose un poco dej¨® queel miembro de ¨¦l quedara entre los muslos de e. Al sentarse nuevamente losbios de su sexo quedaron encima de su pene. Ethan gimi¨® en su boca siendo ¨¦l el que estaba tomando el control del beso. Sus manos se aferraron a sus nalgas con fuerza. Exclusive ? content by N(?)ve/l/Drama.Org. El calor y humedad de e lo estaban envolviendo y aun sin pra era una sensaci¨®n gloriosa. Solt¨® boca de e para deszar su lengua sobre el cuello aun mojado,miendos gotasde agua junto con el sabor de su piel. Sus manos forzarons caderas de loba a moverse, en un movimiento suave de adnte hacia atr¨¢s, frot¨¢ndosecon ¨¦l. Las manos de ra terminaron en sus hombros, apret¨¢ndolos, dejando salir un gemido cuando el nde de ¨¦l presion¨® contra sucl¨ªtoris. Realmente era capaz de responder a ¨¦l con mucha m¨¢s sensibilidad que si se tocaba e misma. La lengua de ¨¦l termin¨® encima de su pez¨®n donde su boca se cerr¨® porpleto encima de ¨¦l. La loba sobre el tembl¨® ante estimci¨®n. Le estaba gustando, y tambi¨¦n a ¨¦l que sent¨ªa chorrear encima de ¨¦l haciendo el movimiento m¨¢s h¨²medo y caliente. Y todo hubiera sido perfecto para llegar al orgasmo sis ramas en ese momento no hubieran crujido¡­ y de entre los arbustos que rodeaban el lugar no hubiera aparecido una bestia de pje negro y ojos dorados. Dixon hab¨ªa aparecido demasiado r¨¢pido. TIL Los brazos de Ethan apretaron cintura de ra contra su cuerpo mientras miraba a su hermano acercarse. El lobo negro grun¨ªa y sus ojos estabanpletamente dorados y Ethan supo que este estaba realmente molesto. Y sab¨ªa perfectamente raz¨®n del porqu¨¦ de ello. De seguro sentir a loba casi muriendo lo hab¨ªa alterado. Y no se equivoc¨® cuando el cuerpo de Dixonenz¨® a transformarse, mostr¨¢ndose agitado, jadeando de haber corrido r¨¢pidamente en su diri¨®n. Mostraba una notable muestra de disgusto en su rostro. -H hermano- Ethan lo provoc¨®, alzando su torso y besando sonoramente meji de loba que ten¨ªa surostro girado hacia el otro hermano - Est¨¢s arruinando diversi¨®n. Ethan alz¨® su cadera roz¨¢ndose m¨¢s contra ra y esta gimi¨® enterrando su rostro en elpecho de este. E estaba sensible y sus feromonas se regaban por toda zona. Dixons hab¨ªa sentido, por eso hab¨ªa podido encontrar mucho m¨¢s r¨¢pido, y se hab¨ªa afectadopor e, pues su eri¨®n termin¨® de llenarse entre sus muslos. Se acerc¨® a donde estaba pareja y se detuvo detr¨¢s de ra. -?Qu¨¦ pretendes?- Ethan le gru?¨® alzando una ceja. Sab¨ªa que su hermano no se iba a contrr con loba excitada y desnuda, aunque para nada le gustaba idea. -C¨¢te. Despu¨¦s los dos tendr¨¢n que darme muchas explicaciones de lo que ocurri¨®. ra separ¨® su cabeza del pecho del lobo y lo mir¨® por encima de su hombro. Dixon se arrodill¨® justo detr¨¢s de e entres piernas de su hermano que movi¨® con sus rodis de forma brusca y se od¨®. La eri¨®n de ¨¦l roz¨® los mont¨ªculos des nalgas de ra haci¨¦nd gemir. Esta se alz¨® poniendo su mano sobre el pecho de Ethan y pegando su espalda a Dixon. Alz¨® su mano y busc¨® nuca del lobo para buscar su rostro. Al estar este m¨¢s cerca gir¨® su rostro y bes¨®isura de susbios exudandosus feromonas en torno a ¨¦l. El lobo gruno y rodeando con su brazo por el pecho de e agarr¨® su barbi y gir¨® uniendosus labios en un beso algo brusco. Sus colinillos rasparon elbio inferior de e, pero a esa altura su miernbro humedecia el centroentre las nalgas de e. - No juegues conmigo ra - le murmur¨® contra su o¨ªdo. No dijo mucho, hab¨ªa notado los ojospletamente rojos de e. As¨ª que su parte m¨¢s salvaje estaba despierta, y ten¨ªa que decirlo, no sab¨ªa bieno tratarcon su mate en ese momento. Sin embargo, si e lo provocaba que se atuviera a consecuencias. La agarr¨® de nuca y inclin¨® hacia adnte, recost¨¢nd contra el pecho de Ethan. od¨® su eri¨®n corriendo uno de sus nalgas hacia undo haciendo que estas atraparan dealguna forma su miembro. Yenz¨® a rozarse contra e de forma imponente. - Aprovechado- Ethan rode¨® cintura de loba, manteni¨¦nd contra ¨¦l alzando as¨ª su cadera, de esta forma fue mucho m¨¢s c¨®modo para ambospoder rozarse contra e. ra entre ellos solo pod¨ªa gemir. Cada miembro de sus mates se rozaba contra su sexo y su trasero, calientes, palpitantes, y pod¨ªa sentiroellos estaban tensos al no poder enterrarse porpleto en su interior. Las feromonas mareaban y se sent¨ªa realmente bien. Las sensaciones del orgasmo que antes hab¨ªa sido interrumpido por llegada de Dixon estaban volviendo a descender. Losbios de Dixon estuvieron pronto en su cuellomiendo zona desprovista. Su miembro haciendo m¨¢s presi¨®n dejando zona empapada y sensible. Sus colmillos raspando su piel de forma provocativa. Y Ethan no se qued¨® atr¨¢s. Alz¨® su cabeza y bes¨® su cuello del otrodo dejando una marca roja. ra no pudo resistirlo m¨¢s cuando estos mordieron su sensible cuello casi a vez. El orgasmo asalto derram¨¢ndose entre sus parejas con un profundo gemido. Su cuerpo qued¨® temndo entre los dos mientras ambos se mov¨ªan buscando su liberaci¨®n aun sin solta. Ethan fue el primero en correrse, ya estaba casi al l¨ªmite antes de ser interrumpido. Su semen se derram¨® entre su vientre y el de su loba. Solt¨® su cuello con un gru?ido y se abrazo m¨¢s fuerte contra e. Dixon solo necesit¨® moverse tres veces despu¨¦s de su hermano bajo los sonidos h¨²medos y el calor de corrida de su loba. Se agarr¨® base de su miembro alej¨¢ndose un poco y dejando salir su semen encima delsexo palpitante de e, escuch¨¢nd jadear ante el chorro caliente. El lobo corri¨® su cabeza hacia atr¨¢s con un gemido gutural sintiendoo un nudo peque?o se creaba entre sus dedos, aunque no anudaba nada. Y eso le doli¨® un poco. Se qued¨® sentado entre sus talones viendoo su esencia nquecina se derramaba del interior de su loba. Tom¨® unas profundas respiraciones y se acerc¨® a e agarr¨¢nd del brazo y acost¨¢nd aldo de Ethan, despu¨¦s de quit¨¢rs de encima. Su hermano grun¨® ante lejan¨ªa del calor de su pareja, mas no podia moverse debido a lod¨¦bil que se encontraba debido a ca¨ªda y del orgasmo. Dixon se inclin¨® sobre su loba buscando susbios. E no se quej¨® al recibirlos dejando que lengua de ¨¦l se introdujera dentro de su boca buscando suya. ra envolvi¨® el cuello del lobo con apenas fuerza. Sus brazos pesaban trass mordidas en su cuello. El alfa baj¨® sus dedos hasta el sexo de e yenz¨® a acariciarlo, metiendo sus dedos hasta donde pudo manchando su interior con su esencia dejando queeste marcara a¨²n m¨¢s con su olor. Chapter 63 Chapter 63 Los brazos de Ethan apretaron cintura de ra contra su cuerpo mientras miraba a su hermano acercarse. El lobo negro gru?¨ªa y sus ojos estabanpletamente dorados y Ethan supo que este estaba realmente molesto. Y sab¨ªa perfectamente raz¨®n del porqu¨¦ de ello. De seguro sentir a loba casi muriendo lo hab¨ªa alterado. Content ? N?velDrama.Org 2024. Y no se equivoc¨® cuando el cuerpo de Dixonenz¨® a transformarse, mostr¨¢ndose agitado, jadeando de haber corrido r¨¢pidamente en su diri¨®n. Mostraba una notable muestra de disgusto en su rostro. -H hermano ¨C Ethan lo provoc¨®, alzando su torso y besando sonoramente meji de loba que ten¨ªa su rostro girado hacia el otro hermano Est¨¢s arruinando diversi¨®n. Ethan alz¨® su cadera roz¨¢ndose m¨¢s contra ra y esta gimi¨® enterrando su rostro en el pecho de este. E estaba sensible y sus feromonas se regaban por toda zona. Dixons hab¨ªa sentido, por eso hab¨ªa podido encontrar mucho m¨¢s r¨¢pido, y se hab¨ªa afectado por e, pues su eri¨®n termin¨® de llenarse entre sus muslos. Se acerc¨® a donde estaba pareja y se detuvo detr¨¢s de ra. -?Qu¨¦ pretendes?- Ethan le gru?¨® alzando una ceja. Sab¨ªa que su hermano no se iba a contrr con la loba excitada y desnuda, aunque para nada le gustaba idea. ¨C C¨¢te. Despu¨¦s los dos tendr¨¢n que darme muchas explicaciones de lo que ocurri¨®. ra separ¨® su cabeza del pecho del lobo y lo mir¨® por encima de su hombro. Dixon se arrodill¨® justo detr¨¢s de e entres piernas de su hermano que movi¨® con sus rodis de forma brusca y se od¨®. La eri¨®n de ¨¦l roz¨® los mont¨ªculos des nalgas de ra haci¨¦nd gemir. Esta se alz¨® poniendo su mano sobre el pecho de Ethan y pegando su espalda a Dixon. Alz¨® su mano y busc¨® nuca del lobo para buscar su rostro. Al estar este m¨¢s cerca gir¨® su rostro y bes¨® comisura de susbios exudando sus feromonas en torno a ¨¦l. El lobo gru?¨® y rodeando con su brazo por el pecho de e agarr¨® su barbi y gir¨® uniendo susbios en un beso algo brusco. Sus colmillos rasparon elbio inferior de e, pero a esa altura su miernbro humedec¨ªa el centro entres nalgas de e. ¨C No juegues conmigo ra- le murmur¨® contra su o¨ªdo. No dijo mucho, hab¨ªa notado los ojospletamente rojos de e. As¨ª que su parte m¨¢s salvaje estaba despierta, y ten¨ªa que decirlo, no sab¨ªa bieno tratar con su mate en ese momento. Sin embargo, si e lo provocaba que se atuviera a consecuencias. La agarr¨® de nuca y inclin¨® hacia adnte, recost¨¢nd contra el pecho de Ethan. odo su eri¨®n corriendo uno de sus nalgas hacia undo haciendo que estas atraparan de alguna forma su miembro. Yenz¨® a rozarse contra e de forma imponente -Aprovechado- Ethan rode¨® cintura de loba, manteni¨¦nd contra el alzando as¨ª su cadera, de esta forma fue mucho m¨¢s c¨®modo para ambos poder rozarse contra e. ra entre ellos solo pod¨ªa gemir. Cada miembro de sus mates se rozaba contra su sexo y su trasero, calientes, palpitantes, y pod¨ªa sentiro ellos estaban tensos al no poder enterrarse porpleto en su interior. Las feromonas mareaban y se sentia realmente bien. Las sensaciones del orgasmo que antes hab¨ªa sido interrumpido por llegada de Dixon estaban volviendo a descender. Losbios de Dixon estuvieron pronto en su cuellomiendo zona desprovista. Su miembro haciendo m¨¢s presi¨®n dejando zona empapada y sensible. Sus colmillos raspando su piel de forma provocativa. Y Ethan no se qued¨® atr¨¢s. Alz¨® su cabeza y bes¨® su cuello del otrodo dejando una marca roja. ra no pudo resistirlo m¨¢s cuando estos mordieron su sensible cuello casi a vez. El orgasmo asalt¨® derram¨¢ndose entre sus parejas con un profundo gemido. Su cuerpo qued¨® temndo entre los dos mientras ambos se mov¨ªan buscando su liberaci¨®n aun sin solta. Ethan fue el primero en correrse, ya estaba casi al limite antes de ser interrumpido. Su semen se derram¨® entre su vientre y el de su loba. Solt¨® su cuello con un gru?ido y se abrazo m¨¢s fuerte contra e. Dixon solo necesit¨® moverse tres veces despu¨¦s de su hermano bajo los sonidos h¨²medos y el calor de corrida de su loba. Se agarr¨® base de su miembro alej¨¢ndose un poco y dejando salir su semen encima del sexo palpitante de e, escuch¨¢nd jadear ante el chorro caliente. El lobo corri¨® su cabeza hacia atr¨¢s con un perido gurural sintiendoo un nudo peque?o se creaba entre sus dedos, aunque no anudaba nada. Y eso le doli¨® un poco. Se qued¨® sentado entre sus talones viendoo su esencia nquecina se derramaba del interior de su lobu. Tom¨® unas profundas respiraciones y se acerco de agarr¨¢nd delbrzoy.costand aldo de Ethan, despu¨¦s de quit¨¢rs dr encima. Sulin o Bruno ante l¡¯ania del calor de su pareja, mas no podia moverse debido a lo debil que se encontraba debido a ca¨ªda y del orgasmo Dixon se inclin¨® sobre su loba buscando susbios. E no se quej¨® al recibirlos dejando que lengua de ¨¦l se introdujera dentro de su boca buscando suya. ra envolvi¨® el cuello del lobo con apenas fuerza. Sus brazos pesaban trass mordidas en su cuello. El alfa baj¨® sus dedos hasta el sexo de e yenz¨® a acariciarlo, metiendo sus dedos hasta donde pudo manchando su interior con su esencia dejando que este marcara a¨²n m¨¢s con su olor. 1 Chapter 64 Chapter 64 -Y¡­ eso fue lo que pas¨®. Ethan iba caminando detr¨¢s de Dixon, moviendo su peluda c de undo a otra. A pesar de que aun ten¨ªa rastros des heridas de ca¨ªda en su cuerpo y uno que otro m¨²sculo martilleando dentro de ¨¦l, estaba de muy buen humor. Revolcarse con su loba y correrse contra e, hab¨ªa sido lo mejor de noche. Pod¨ªa aguantar el mal car¨¢cter de su hermano. Aunque este fuera el que llevara encima. ra se hab¨ªa quedado rendida despu¨¦s de haberse corrido y que Dixon le hubieraida boca hasta que esta no hab¨ªa podido m¨¢s. Ethan no se hab¨ªa dado cuenta hasta muy tarde que ¨¦l desgraciado hab¨ªa metido su propia corrida dentro de e con sus dedos marcand un m¨¢s con su olor. Por lo que ¨¦l no se hab¨ªa quedado atr¨¢s, y el poco semen que a¨²n no se habia secado en el vientre de e lo hab¨ªa esparcido por su piel hasta manchar sus senos. De esa forma e ahora ol¨ªa asquerosamente a ellos. Ning¨²n macho se atrever¨ªa a acercarse a e, y m¨¢s cons mordidas a cada lado de su cuello.¡¯ A pesar de que lo odiaba reconocer, ellos dos se hab¨ªan sincronizado perfectamente parapartir a la loba y darle el mayor cer posible. Y lo m¨¢s destacable, sus feromonas no hab¨ªan luchado entre es. Todo lo contrario, se hab¨ªanplementado. Ahora, ra estabapletamente rendida sobre el lomo de Dixon. Una pierna a cadado de su lomo mientras su cabeza descansaba sobre el cuello de este que apenas alcazaba a abrazar entre sus brazos ncos. Su rostro se mostraba rjado y eso les gustaba a sus dos mates. Cuando su loba era feliz ellos tambi¨¦n lo eran. -Entonces, e te atac¨®-Dixon habl¨® recapitndo todo lo dicho por Ethan. ¨C Si, lo viste, sus ojos estabanpletamente rojos, pero reionaba diferente a otras veces. Era m¨¢s agresiva, no me prestaba atenci¨®n ninguna, incluso me mordi¨®. Mi mate me mordi¨®. Si lo hizo fue porque te lo merec¨ªas ¨C Dixon respondi¨® de forma tranqu. -Oye, imb¨¦cil, estamos hando cosas serias ¨C Ethan trot¨® m¨¢s r¨¢pido y se pudo a par de ¨¦l. ¨C Yo no estoy jugando ¨C Dixon le respondi¨® ¨C Cuando despierte tendremos que interroga, usando el m¨¦todo que sea. Esto se est¨¢plicando. ¨C Espero que al menos sea m¨¢s cooperativa que esa parte que nos tiene miedo. Me gusta en todas sus facetas, pero el nto de e realmente me descontr. Dixon lo miro por el rabillo del ojo. No quer¨ªa reconocerlo, pero estaba de acuerdo con ¨¦l. -Y bien, en qu¨¦ momento pasaron de e estar casi muriendo a casi teniendo sexo ¨C voz del alfa sali¨® grave, casio un gru?ido que hizo que ra se restregara con el denso pje del lobo negro. Ethan casi sonri¨® mostrando sus colmillos. ¨C Capacidades que tenemos algunos. Solo pas¨®. No debiste aparecer tan r¨¢pido. Hubiera disfrutado de e mucho m¨¢s tiempo. -Ethan, estoy hando serio. E est¨¢ a punto de entrar en celo. Sus feromonas son mucho m¨¢s fuerte, sobre todo, cuando est¨¢ excitada, sietemos el error y nos ezamos por separados, a sabers consecuencias que puede haber, para e. Dixon buscaba parte m¨¢s racional de aquello. ¨C No soy est¨²pido hermanito- Ethan tambi¨¦n le gruno-S¨¦ muy bieno no poner vida de mi mate en peligro. ¨C No lo parece el al¨ªa lo fulmin¨® con mirada ¨C E casi muere hace un momento. Tuve que ordenarle a Will que volviera con el resto de manada. ¨C Nuestra querida loba tiene tendencia al suicidio. Ya le adverti que le pond¨ªa una correa cuando volvamos. Dixon tambi¨¦n lo penso, Estaba m¨¢s tranquilo sabiendo que e estaba encerrada en una habitaci¨®n segura, que corriendo por ah¨ª y que le pasaran todos los hechos desafortunados del mundo. Sin embargo, eso hab¨ªa ocasionado que rci¨®n de ellos en un inicio se viera seriamente perjudicada y le hab¨ªa costado mucho llegar al punto donde estaban. ¨C No amarraremos de nuevo-der¨®. Ethan sacudi¨® cabeza y no volvieron a intercambiar pbra hasta llegar a manada. Ya era bien entrada noche. Los dem¨¢s lobos de manada hab¨ªan vuelto a sus casas y tranquilidad reinaba. Dixon se transform¨® y carg¨® a loba en sus brazos apret¨¢nd contra ¨¦l. ra no se despert¨®. En entrada de manada se encontraba Will esper¨¢ndolos. ¨C Alfa- exm¨® cuando los vieron llegar y su atenci¨®n r¨¢pidamente se pos¨® en loba. Ethan se movi¨® y le cort¨® el camino poni¨¦ndose dnte de ellos. ¨C vamos a descansar, que nadie nos moleste era una advertencia, una muy severa. Dixon no ten¨ªa que repetirlo, pero al pasar por aldo de ¨¦l dej¨® que el beta oliera en loba el olor de los dos machos, bien potente. Si, era una advertencia. ¨C No ba?es ¨Cent¨® Ethan entrando a habitaci¨®n y dej¨¢ndose caer en cama- Que despierte y que nos sienta en e. Content ? N?velDrama.Org 2024. Dixon, aun con loba en brazos se qued¨® pensativo. -?Qu¨¦ haces aqu¨ª? Fuera. Ethan alz¨® una ceja. -No tengo esa intenci¨®n. Se desz¨® a undo de cama y palme¨® el colch¨®n ¨C Voy a dormir con mi loba, aun si eso implica dormir contigo y tu desagradable olor ¨C Pero si no me quieres aqu¨ª dame a ra y llevo directo a mi habitaci¨®n. No me molestar¨¢ devora mientras tanto. Dixon gru?¨® en respuesta haciendo que ra se removiera contra ¨¦l. Eso hizo que se calmara. Y Ethan ten¨ªa raz¨®n. Ellos eran lobos, el olor era lo m¨¢s esencial en ellos y sus fluidos era forma m¨¢s factible, a falta de mordida de dejar una marca m¨¢s potente. Mientras m¨¢s tiempo estuvieran en el cuerpo ajeno, m¨¢s intenso ser¨ªa. Por lo que, no supo si era por fragancia de loba, porque estaba c¨®moda con e, o porque estaba cansado, pero cedi¨® silenciosamente, llevando a ra a cama y acost¨¢nd entre ellos. Ethan sonri¨® victorioso mientras cubr¨ªa con colcha y los tres se quedaron durmiendo cuando el cansancio los invadi¨®. Chapter 65 Chapter 65 -Entonces¡­ no tienes intenciones de salir de ah¨ª- ra ten¨ªa los brazos cruzados y una expresi¨®n sombr¨ªa mientras ve¨ªa a otra ra en el suelo casi hecha una b, encogi¨¦ndose lo m¨¢s que pod¨ªa. Esta negaba con cabeza, su rostro escondido tras su cabello. ra suspir¨® y solt¨® un respiro pasando una mano por su rostro con mano donde cadena que antes ten¨ªa aprisionada hab¨ªa desaparecido. Aun as¨ª, le quedaba otra mano y los grilletes en sus piernas. Las cadenas de estos eran tanrgas que se desvanec¨ªan. -ra, estoy agotada. Aun eres conciencia principal de este cuerpo por lo que me consume mucho tener que esta yo siempre mando cuando yo a¨²n tengo esto ¨C sacudi¨® mano aun encadenada donde el metal hab¨ªa perforado su piel. ra, en el suelo volvi¨® a negar. -No me interesa ¨C solloz¨®- Yo quer¨ªa morir. ra, dnte de e apret¨® los pu?os para no golpea. - Querias matarnos porque no hab¨ªas conocido a tus mates, pero ellos est¨¢n ah¨ª ahora, junto a nosotras. Si no lo quieres, bueno tu problema. Al menos espera a que me haga m¨¢s fuerte para liberarme de esto y entonces haz lo que te venga en gana. Pero ahora necesito que trabajemos en conjunto. Al menos por esta vez le estaba gritando ya sin paciencia alguna. La otra ra se abrazo m¨¢s a e misma. -Siempre eres as¨ª, me he llevado peor parte de todo esto y tu solo prefieres quedarte dedo en vez de luchars heridas en el cuerpo de ra eran evidencia de que todo el sufrimiento serio lo hab¨ªa sufrido e. Se hab¨ªa llevado siempre peor parte. No quiero, no quiero. Ellos me dan miedo- alz¨® cabeza con los ojos llenos de l¨¢grimas. ¨C Solo buscas una excusa. Ellos sonplicados, pero no nos har¨¢n dano. Nos salvaron, nos cuidan, tienes sus defectos, pero porque ellos tienen un pasadoplicado igual. Solo hay que ser un poco firmes con ellos dio un paso hacia loba y se arrodill¨® dnte de e Solo dales una oportunidad. De seguro te entender¨¢s con ellos. ra alz¨® un poco cabeza para mira por el rabillo del ojo. Hab¨ªa vi¨®n en su VOZ ¨C Yo¡­ tengo que pensarlo. ra tom¨® un respiro profundo y se volvi¨® a levantar. -Que no te tome mucho. Realmente necesito un descanso ¨C Dijo sintiendo los hombros sumamente pesados. Y, adem¨¢s, una sensaci¨®n surcando su cuello. Ya era momento. Ni siquiera recordaba haber descansado. A¨²n no hab¨ªa consumido sangre suficiente por parte de sus parejas y estaba segura que una vez que se ezaran en su celo ser¨ªa m¨¢s fuerte, pero, por el momento no era lo suficientemente para mantener su cuerpo al 100 por ciento. Exclusive ? content by N(?)ve/l/Drama.Org. Sin embargo, algo ya estaba remando que e abriera los ojos. Sus mates en eso eran bastante exigentes. Se dio media vuelta y dej¨® que neblina de su conciencia envolviera dejando a otra ra que solo solloz¨® y se qued¨® all¨ª s. *** ra se removi¨® ligeramente aun con los ojos cerrados, soltando un leve gru?ido en garganta. La sensaci¨®n en su nuca volvi¨® siendo h¨²meda y caliente. Algo duro estaba pegado a toda parte trasera de su cuerpo calent¨¢ndolo a¨²n m¨¢s. -Buenos d¨ªas, preciosa. Es momento de despertarse- una voz familiar se escuch¨® en su o¨ªdo junto a su aliento c¨¢lido. Una mano se deszaba desde su cintura hasta su cadera de forma estimnte. ra ya ni pudo quedarse con los ojos cerrados y pestane¨® pesadamente encontrando dnte de e un pecho duro y definido donde algunos mechones negros estaban sobre ¨¦l. Aun as¨ª no era de ¨¦l de d¨®nde proven¨ªa voz, este pecho tenia una respiraci¨®n pesada y constante dictando que a¨²n estaba dormido. Entonces¡­ ¨C Preciosa ¨C Ethan, acostado detr¨¢s de e, pegando su cuerpo desnudo al de e sonri¨® dejando un beso detr¨¢s de su cuello. E gir¨® un poco su cabeza dado que no pudo mover nada de su cuerpo. Se encontr¨® acostada en el medio de enorme cama de Dixon, pero entre los dos lobos. Dixon dnte de e, con raz¨®n lo duro de su almohada que en este caso era el brazo de ¨¦l, y detr¨¢s Ethan. No sab¨ªa c¨®mo se hab¨ªan ingeniado peros piernas de los tres estaban entrzad debajo de gruesa colcha peluda. ¨C Ethan, espera ¨C e jade¨® ligeramente cuando este le palp¨® el vientre bajo. Eso estremeci¨® y no por el motivo que el lobo podria imaginar. Por su parte el lobo se peg¨® m¨¢s a emiendo el costado de su cuello y pasando su mano por todo el vientre no de loba presion¨¢ndolo provocativamente. -?Qu¨¦ ocurre? Acaso no te gusta, despu¨¦s de lo que hicimos anoche. No era eso, era que¡­ -Espera- ra agarr¨® su muleca en un intento de alejarlo e intent¨® levantarse, pero el brazo grueso del lobo era realmente pesado. Realmente pesado. -?A d¨®nde vas?- Ethan buf¨® ligeramente bajando su mano peligrosamente, roz¨¢ndose contra el trasero de e. Pero, a diferencia del lobo que se estaba excitando por el supuesto juego, e necesitaba levantarse, en serio. -Ethan su¨¦ltame, ahora-e forz¨® a¨²n m¨¢s para levantarse casi in¨²tilmente. -ra ¨C el lobo bes¨® su hombro ignorando lucha de e, ya sab¨ªa bien que e sucumb¨ªa f¨¢cil a sus toques, as¨ª que solo deb¨ªa hacer su magia ¨C Aprovechemos que mi hermano est¨¢ dormido para. -Que me sueltes, demonios- e le grito usando toda su fuerza para apartar su brazo de una vez y sentarse en cama. ¨C Podr¨ªan carse de una m*****a vez esta vez fue voz de Dixon que se escuch¨® sumamente grave mientras se removi¨® ligeramente en misma posici¨®n. Hab¨ªa levas marcas de ojeras debajo de sus ojos. ¨C Alguien se levant¨® gru?¨®n- Ethan se burl¨® intentando agarrar de nuevo a ra. La loba not¨® su intenci¨®n y se movi¨® r¨¢pido pasando por encima de Dixon poni¨¦ndose del otrodo. Eso hizo que el alfa abriera porpletos los ojos y mirara por encima del hombro. -?Qu¨¦ haces? Vuelve a la cama. Y ya ra no pudo aguantarlo m¨¢s. ¨C Malditas bestias, tengo que ir al ba?o. ?C¨®mo lo van a entender? ¨C y se arrastr¨® r¨¢pido por cama para caminar r¨¢pido hacia el ba?o y encerrarse. Al fin, unos segundos de intimidad con e misma y sus necesidades. Acaso ellos pretend¨ªan que e orinara encima de cama. Que se jodieran no. Por mucho que les gustara el olor de los fluidos de e, no lo har¨ªa dnte de ellos. Pero para su sorpresa encontr¨® que su cuerpo no estaba tan limpioo e imagino. El olor de los dos machos all¨¢ fuera estaba bien impregnado en su cuerpo, tanto dentroo por fuera. Y fue f¨¢cil el saber por qu¨¦, su vientre ten¨ªa algo encima de ¨¦l, apenas perfectible, al igual que el interior de su sexo. Acaso¡­ Apret¨® los dientes. Ellos hab¨ªan hecho de su cuerpo lo que les hab¨ªa venido en gana cuando¡­ Se qued¨® paralizada. La noche anterior. La ceremonia, corrida de manada¡­ lo que hab¨ªa venido despu¨¦s¡­ despu¨¦s¡­ aque voz, aques voces, antes de revolcarse con sus mates. 1 Su cabeza doli¨®. ?Qu¨¦ realmente hab¨ªa ocurrido? Chapter 66 Chapter 66 ra no sabia cu¨¢nto tiempo hab¨ªa estado dentro del ba?o pues puerta de esta fue tocada varias veces, E sali¨® de debajo del chorro de agua de ducha corriendo su cabello hacia atr¨¢s. -ra est¨¢s bien? era voz de Dixon del otrodo. E pestane¨® sacudiendos gotas de agua de sus pesta?as. Bien bien no estaba. Hab¨ªa analizado una que otra vez lo pasado noche anterior y no tenia una respuesta que darse. Estaba confundida. No reconoc¨ªa esas voces, pero aun su sangre herv¨ªa m¨¢nd a moverse en aque diri¨®n. Pas¨® su mano por su vientre ligeramente hinchado. Hab¨ªa pensado que iodidad que tenia era debido a que necesitaba usar el ba?o por razones fisiol¨®gicas, pero no. Este todav¨ªa dol¨ªa y era inc¨®modo. Se sent¨ªa caliente y palpitante al punto de sacarle una mueca. No se sentia bien. Apag¨® ducha, se envolvi¨® en una toa y abri¨® puerta aun empapada con movimientos lentos. Dixon del otrodo se qued¨® mir¨¢nd, y no rechaz¨® cuando e dio un paso hacia ¨¦l y lo abrazo enterrando su rostro en el pecho descubierto. Los brazos del alfa pronto estuvieron alrededor de e apret¨¢nd contra su cuerpo. -?Qu¨¦ ocurre?- voz de Dixon era m¨¢s suave que otras veces aunque no dejaba de ser na. ra no le respondi¨®. Aspir¨® el aroma de su mate que al momento tranquiliz¨® y le ayud¨® a no pensar en ese momento. Los m¨²sculos tensos que tenia se fueron rjando hasta que se recost¨® porpleto sobre el alfa. El calor en su vientre fue m¨¢s tolerable. Dixon al notar esto carg¨® en brazos y camino hasta cama donde Ethan estaba acostado boca abajo, al parecer durmiendo de nuevo. Hab¨ªa algunos moretones en su espalda. De seguro por ca¨ªda. Eran lobos, no seres inmortales por lo que necesitaban cierto tiempo de recuperaci¨®n para curarse porpleto. Los dedos del lobo acariciaron marca que le hab¨ªan hecho sus colmillos en su nuca. Estas ya estaban cerradas, pero se notaban en su piel y se desvanecer¨ªan dentro de poco. Cuando se ezaran, estas dejar¨ªan una marcada cicatrizo muestra que ra ya era de ellos, de ¨¦l. Se inclin¨® y beso La loba se estremeci¨® en sus brazos. -Te sientes bien? ¨C Dixon estaba siendo bastante suave en ese momento, algo que a e le dio alivio Era de los dos lobos el m¨¢splicado con el que tratar. E se od¨® dedo sobre ¨¦l y pas¨® su mano por su vientre cubierto por toa. Frunci¨® un poco el ceno. Al tocarlo sensaci¨®n era m¨¢s fuerte. Y Dixon sab¨ªa que era Nunca habia visto una loba en celo, pero habia estudiado sobre el tema para cuando el d¨ªa llegara. El cuerpo de ra se estaba preparando para su celo estimdo pors feromonas tanto de ¨¦lo de su hermano Las molestas era su ¨²tero naturalmente pequeno, estir¨¢ndose para poder albergar cantidad de semen que un macho soltaba al anudar Lashembras hab¨ªan sido disenadas para prendre en eSOS momentos garantizando prosperidad de mand. Quiz¨¢s esa noche ra no cayera en celo La preparaci¨®n pod¨ªa tomar de uno a dos dias hasta que pudiera lubricar con m¨¢s l l y dtarse sin necesidad de tanta preparaci¨®n permitiendo realizaci¨®n del sexo por los tres dias que durara el celo Su loba era peque?a y Content is property of N?velDrama.Org. muy joven. Su primera vez seria dolorosa dado el tama?o de ellos, y m¨¢s que eran dos, as¨ª que ese era un tema que ten¨ªa que sentarse a har detenidamente con su hermano. Pas¨® su mano por el vientre de e por encima de t, dejando que el calor natural de ¨¦l se filtrara. Busc¨® el borde de toa y meti¨® su mano desz¨¢nd por su muslo primero subiendo por su ingle, pero antes de llegar a su vientre su brazo fue aguantado por e. -No quiero ¨C no se sent¨ªa en condiciones de hacer algo sexual ene se momento. Su sexo y trasero estaba palpitante e irritados todav¨ªa. Adem¨¢s, con aque molestia no cre¨ªa que pudiera soportar mucho tiempo. Y si a eso le sumaba que estaba drenada de energ¨ªa debido a que deb¨ªa mantener este cuerpo. No, definitivamente no pod¨ªa hacer nada sexual. -No voy a hacer nada-s pbras de Dixon fueron nas y el agarre de e no fue un obst¨¢culo para que el siguiera el recorrido hasta detenerse en el vientre ¨C Est¨¢ ligeramente hinchado- presion¨® ligeramente zona sacando un gemido de ra. Su mano se movi¨® con movimientos suaves, masajeando en un intento de calma, soltando feromonas sobre e. -Oigan- voz de Ethan se escuch¨® detr¨¢s de ellos- Ni piensen que se van a divertir y me van a dejar dedo. ra mir¨® por encima del hombro de Dixon encontrando a Ethan desnudo sent¨¢ndose en cama, dando un bostezo y restreg¨¢ndose el cabello dorado dej¨¢ndoloo una mara?a. No pudo negar que la imagen era sexy, bastanteo para no tenerlo en cuenta. La diosa Luna no hab¨ªa sido rigurosa al mand¨¢rselos a los dos. Solo se preguntaba c¨®mo podr¨ªa tener sexo con ambos sin que le doliese. Ya hab¨ªa probado primera parte noche anterior y al menos los tres en una misma cama podr¨ªan estar sin que los dos machos lucharan por el dominio. 1 Ah, tantas cosas en su mente. Que se fueron a vr cuando su rostro fue agarrado por Ethan y un beso cay¨® sobre susbios. ¨C No se besen encima de mi- Dixon gru?¨® ante cercan¨ªa de Ethan hacia ¨¦l. El lobo no se vio inmutado y tras soltar losbios de loba le gru?¨®. Como si quisiera tenerte cerca. Y buenos d¨ªas bonita- se enfoc¨® en su loba ¨C Quiere que yo te de un masaje tambi¨¦n. Te aseguro que soy mejor que el bruto de mi hermano. Creo que eso va a ser para despu¨¦s ¨C puerta fue abierta de pronto Will no se espero que los dos lobos dentro del cuarto, que antes hab¨ªan estados embelesados con su pareja, ahora fueran fueras que le mostraron los colmillos, expuls¨¢ndolo de Habitaci¨®n Chapter 67 Chapter 67 ra gimi¨® ante lo fuerte que su cintura fue agarrada por Dixon mientras tanto ¨¦lo su hermano se pon¨ªan bastante sobreprotectores y agresivos con el lobo que acababa de entrar a habitaci¨®n sin pedir permiso. Error terrible dado que e estaba a punto de entrar en celo y eso pon¨ªa a sus parejas muy sensibles. Y Will not¨® que tambi¨¦n hab¨ªaetido un error. Pudo oler en el ambiente el olor des feromonas de los dos lobos, pero sobre todos de loba que sobresal¨ªan por encima y hasta lo incitaban. Era una hembra casi rayando en su celo. Sin embargo, retrocedi¨®. Nunca hab¨ªa visto los ojos de los lobos tan doradoso ahora. Eran dos machos protegiendo lo suyo. Por instinto lo ve¨ªano una amenaza. -Alfa Este le gru?¨® y respondi¨® con los dientes apretados. -?Qu¨¦ quieres? El lobo trag¨® en seco. Un temblor invadi¨® su cuerpo yenz¨® a sudar. Ya entend¨ªa porque era el alfa. -Alfa, tenemos avistamiento de salvajes der¨® bajando cabeza ¨C Est¨¢n muy cerca. Dixon frunci¨® el ce?o. -?Est¨¢n en los l¨ªmites de manada?- era donde siempre sol¨ªan agruparse. Exclusive content ? by N?(v)el/Dr/ama.Org. Will asinti¨®. -Parece que buscan algo. Est¨¢n dando vueltas constantemente y por lo que me avisaron parece que tienen intenci¨®n de entrar. Puede ser peligroso. No sabemos su cambio deportamiento. Dixon supo que ten¨ªa que intervenir. Algo no estaba bien. Gir¨® cabeza mirando a su hermano y ambos miraron a loba que estaba acurrucada contra el cuerpo del alfa, el rostro de e en curva de su cuello con los ojos cerrados. E temba ligeramente, -Enc¨¢rgate de e. Yo ir¨¦ a ver- a pesar del tono autoritario de Dixon, el otro gemelo no protest¨® y agarr¨® a loba entre sus brazos. ra gimi¨® abraz¨¢ndose a ¨¦l. Dixon se levant¨® y pas¨® por aldo de Will. -Vamos ¨C orden¨® por encima del hombro cuando not¨® que el beta no lo segu¨ªa, m¨¢s bien a¨²n estaba mirando a pareja dentro de habitaci¨®n- Beta- gru?¨® al no haberlo escuchado. Will entonces reion¨® y asinti¨® con cabeza de forma agitada y lo sigui¨®. Dixon no le gustaba atenci¨®n que le estaba dando a ra. Era un macho m¨¢s y aunque e estaba abri¨¦ndose m¨¢s a e. Ethan abrazo a ra al escuchar que los pasos de los dos lobos desaparecer por el pasillo. -Al fin solos- ¨¦l sonri¨® besando coroni de cabeza de e. Solo no se esper¨® que cuando ra alzara cabeza para mirarlo, sus ojos estuvieran realmente rojos. El lobo frunci¨® el ce?o. Pas¨® el pulgar por cerca deisura de uno sus orbes. -?te sientes rara?- no pudo evitar preguntar od¨¢nd contra ¨¦l. Sin embargo, a pesar de que Ethan le estaba hando en cabeza de ra hab¨ªa miles de voces en ese momento que maban. Dec¨ªan su nombre una y otra vez atray¨¦nd. Y e solo quer¨ªa gritar. 2 Se apret¨® m¨¢s contra su pareja y aspir¨® el olor de su cuello. Dej¨® salir un suspiro. Demonios, estaba pasando un momento dif¨ªcil, agotador. -Libera tus feromonas- e le pidi¨®. De esa forma su cuerpo responder¨ªa y dejar¨ªa de pensar. Ethan extra?ado acarici¨® su espalda de arriba abajo y le hizo caso. Pronto sus feromonas envolvieron sintiendoo el cuerpo tenso de e se rjaba patinamente. No sab¨ªa bien que hab¨ªa ocurrido con e desde noche anterior, pero de seguro esperar¨ªa a que Dixon regresara. Ambos ten¨ªan que encontrar esa respuesta ya. Deb¨ªan haber pasado cerca de dos horas. El alfa a¨²n no hab¨ªa vuelto. Ethan no se hab¨ªa levantado de la cama con ra acostada a sudo. E no dorm¨ªa, lo sab¨ªa por su respiraci¨®n, pero su ce?o estaba fruncido. No quer¨ªa presiona, no m¨¢s de lo que ya hab¨ªan hecho hasta el momento. En eso puerta fue tocada de nuevo. Ethan chasque¨® lengua. -?Qu¨¦ es? ¨C grito desde su posici¨®n. ¨C Informo. Tenemos problemas ¨C era voz de uno de los guardias de manada- El alfa solicita presencia de su hermano en los l¨ªmites. Se necesita refuerzo lo antes posible. Ethan se sent¨® en cama. ra a sudo se mostr¨® preocupada. El lobo pas¨® mano por cabeza. Vuelvo pronto con el est¨²pido de mi hermano. No te vayas de casa ¨C le gruno- Si lo haces te amarrar¨¦ el tobillo a cama. Y no juego- se mosteaba de mal humor. ra no le respondi¨®, pero por forma en que hab¨ªa sido traida noticia y que lo solicitaran tambi¨¦n a ¨¦l solo significaba que situaci¨®n eraplicada. Ethan se inclin¨® y bes¨® losbios de e antes de transformarse y deja Mientras m¨¢s r¨¢pido resolvieran situaci¨®n, m¨¢s r¨¢pido podrial atender a su mate Chapter 68 Chapter 68 ra hab¨ªa esperado mucho tiempo dentro de habitaci¨®n y no hab¨ªa recibido noticia alguna de situaci¨®n de manada y de sus mates. Y ten¨ªa una muy m sensaci¨®n sobre el tema. Estaba preocupada. Sumamente preocupada. Aquello que lo maba se hab¨ªa esfumado poco despu¨¦s que Ethan se hab¨ªa ido, sin embargo, eso no tranquilizaba. Se llev¨® mano al vientre y lo acarici¨® en un intento de calmar molestia que hab¨ªa en este. El dolor y el calor que cada vez iba en aumento ya era inc¨®modo. Las mordidas de sus mates palpitaban en su cuelloo un recordatorio que e tenia due?os. Malditos due?os que no estaban con e en ese momento. El olor, de cualquiera de los dos, era suficiente para calmar molestia dentro de e. Al parecer ya pronto estar¨ªan ezados. El celo estaba rayando en su interior. Despu¨¦s de eso e podr¨ªa tomar el control del cuerpo sin sufrir tanto en el proceso. La presencia de otra ra estaba debilitando demasiado. Pas¨® otra hora m¨¢s y los rayos amarillentos del atardecerenzaban a pintar los techos des casas de manada. ra hab¨ªa tenido que salir y pararse en entrada de casa del alfa, a ver si consegu¨ªas noticias in¨²tilmente. Hab¨ªa muy pocos lobos por aque zona y los pocos que pasaban no le dirig¨ªan pbra. Se imaginaba el porqu¨¦. Por razoneso esas e se preguntaba qu¨¦ valor tendria ser Luna de una manada que siempre la hab¨ªa tratado peor que el esti¨¦rcol y nunca hab¨ªan hecho algo con el objetivo de ayuda. Simplemente se hab¨ªan quedado dergo, Pero ro. Cuando e se hab¨ªa hecho con el pez gordo¡­ o mejor con los peces gordos, ahi habian cambiado su perspectiva hacia e, pero no de mejor manera. Aunque despu¨¦s del espect¨¢culo que hab¨ªa dado en ceremonia de Dixon cualquier cosa podria ser. Pate¨® el piso con punta de su pie y cruz¨® los brazos sobre su pecho. Ni siquiera tenia noticia de sus mates y eso estaba poniendo ansiosa. ?Qu¨¦ realmente estaba pasando? Al menos estaban vivos. La sangre dentro de e de ambos,t¨ªa con fuerza -Luna-escuch¨® una voz detr¨¢s de e y ra mir¨® encima del hombro era uno de los guardias de puerta. Buen momento. Alguna noticia del alfa EL lobo inclin¨® cabeza. Content ? N?velDrama.Org 2024. Est¨¢ en los l¨ªmites de manada ¨C respondi¨® de forma directa y seca. Como e se esperar¨ªa ¨C Espero que ¨¦l y su hermano terminen pronto y regresen. ¨C ¨¦l y su hermano?- el lobo pareci¨® confundido. ra se gir¨® hacia ¨¦l. -El beta lo mand¨® a mar que lo fuera a ayudar. El entrecejo del guardia se frunci¨® un poco. ¨C Lo siento, pero el hermano del a fue en diri¨®n contraria a donde se encuentra el alfa. Dudo que est¨¦n juntos. Y con eso todass rmas de ra se activaron. Entrecerr¨® los ojos. -?Entonces, de donde vivo ese mensaje? El lobo neg¨® con cabeza. ¨C Realmente no s¨¦ de donde lo sac¨®, pero al menos de parte del alfa no fue. Hay lobos especificos para dar recados de ese tipo junto al alfa y ninguno de ellos ha pasado por aqu¨ª. Demonios. ra chasque¨® lengua. Algo estaba pasando. Algo muy malo. Un escalofrio recorri¨®. ?Por qu¨¦ hab¨ªan mandado ese recado? ?Por qu¨¦ hab¨ªan mencionado a Will? ?Por qu¨¦ en diriones diferentes? Si, definitivamente algo no estaba bien. -Luna- alguien m¨® y eso hizo salir de su encrucijada mental. Era aque loba que cuidada y que noche anterior hab¨ªa osado coquetearle a su lobo. No recordaba su nombre, no hab¨ªa tenido tiempo de ello. Y ra estaba de muy mal humor en ese momento para lidiar con e. Aun as¨ª, apret¨® los pu?os y contuvo un gru?ido. Si reionaba con violencia pondr¨ªa en una situaci¨®nplicada a sus mates. -?Qu¨¦ ocurre? ¨C Suida est¨¢ lista. Nos dieron ¨®rdenes de que mantuvi¨¦ramos alimentada. ra lo menos que ten¨ªa en ese momento era apetito. -Comere despu¨¦s dijo con seguridad ¨C Esperar¨¦ a que regrese el alfa. Un poco m¨¢s no me har¨¢ da?o. ¨C Luna, es necesario quea. Sino pagaremoss consecuencias nosotros esta vez fue el guardia el que intercedi¨®. ra les dio espalda mirando de nuevo hacia zoleta dnte de manada esperando el regreso de cualquiera de sus mates. No pasar¨¢ nada. Yo hablo con Dixon. Sio algo ahora lo voy a devolver ¨C no ment¨ªa, su est¨®mago estaba caliente y sensible. Se llev¨® mano de pronto a cabeza. Tuvo una pulsada. Mal momento para que otra ra estuviera fastidiando. No era momento de salir. Sin embargo, antes que pudiese hacer nada por el aturdimiento sinti¨®o algo se posaba en su espalda y le daba un fuerte empuj¨®n. ra resbal¨® por escalera y descendi¨® golpe¨¢ndose los tres escalones hasta llegar al suelo. Su cabeza sono contra el ¨²ltimo escal¨®n de forma brusca. La loba gimi¨® de dolor ante el imparto Acaso Otra vez aque pulsaba junto con el mareo del golpe. Intent¨® levantarse, pero perdi¨® toda fuerza. Eba perdiendo el control de su cuerpo. Como hab¨ªa dicho. Mal momento para que a La otra ra le diera por salir Solo pudo escutar los pasos de aque loba bajando hacia e antes de ser arrastrada pors Cadetias de sue La loba v detuvo a Lido de ra mir¨¢nd desde arriba con rostro serio. Venir desde lo vas bajo a darme ¨®rdenes buf¨® con desprecio Ni pienses que me quitar¨¢s todo por lo que he luctuado Se arrodill¨® y agarr¨® del pelo a ahora muy tranqu ra y hizo enderezarse levemente. El guardia detr¨¢s de e simplemente avanz¨® y se puso aldo de loba. -Al parecer se golpe¨® duro. No parece responder. ?Estar¨¢ muerta? -¨¦l no quiere que e est¨¦ muerta. La quiere para el respondi¨® e- aunque yo tengo mejores nes. ¨¦l no lo sabr¨¢ hasta que sea demasiado tarde. E no se ha vincdo tampoco as¨ª que para que encuentren pasar¨¢ el tiempo suficiente para que sea destruida porpleto sonri¨® cuando sinti¨® a loba temr entre sus garras y le cubri¨® boca al ve abrir los ojos. Si gritaba mar¨ªa atenci¨®n de los dem¨¢s lobos que no estaban por zona. ra, al verse en aque situaci¨®n casi entr¨® en un ataque de p¨¢nico. Los temblores fueron muy marcados yenz¨® a luchar para quitarse de arriba a aque hembra buscando ayuda en el macho aldo de e. Que no movi¨® un dedo. -Qu¨¦date quieta ¨Cs garras en su rostro se apretaron hasta hace sangrar ynz¨® al suelo con un sonido seco ¨C loba se levant¨® en toda su altura- Enc¨¢rgate de e- fue lo que orden¨® hacia su pa?ante. Y ra sinti¨® un dolor tan fuerte en su nuca que, aunque intent¨® arrastrarse para escapar dej¨® en el suelo aturdida. Penso que ver¨ªa a sus mates venir hacia e para rescatao hab¨ªa ocurrido cuando su padre hab¨ªa apresado, pero sus p¨¢rpados se fueron cerrando hasta que perdi¨® conciencia. Chapter 69 Chapter 69 La situaci¨®n era realmente tensa. Desde hac¨ªa horas estaban intentando contrr a los salvajes, pero parec¨ªan m¨¢s rebeldes que en otro momento que hab¨ªan rodeado a manada. Estaban de forma insistente intentando entrar a manada por lo que ya hab¨ªa algunos lobos junto a ¨¦l que estaban heridos. Hasta el mismo estaba agotado. Gru?¨® nuevamente erizando el lomo de los lobos junto a ¨¦l, sin embargo, los salvajes apenas se inmutaron. Era sabido que al estar en naturaleza y con el resentimiento de haber sido expulsados o de no haber sido acogidos en ninguna manada no sol¨ªan tener miedo tan f¨¢cilmente. Y Dixon pod¨ªa jurar que una pelea directamente podr¨ªa ser realmente peligrosa. Los Salvajes eran lobos sin nada que los frenara. Sin embargo, y cuando pens¨® que situaci¨®n se volver¨ªa peor uno de ellos aull¨®. Los dem¨¢s salvajes lo miraron y lentamenteenzaron a retroceder hasta dar vuelta yenzar a correr. Alej¨¢ndose. Dixon no supo que hab¨ªa ocurrido exactamente, pero de que algo estaba pasando, estaba. 1 -Alfa- sinti¨® a Will a sudo ¨C Creo que deber¨ªamos quedarnos m¨¢s tiempo a ver si vuelven. 1 Dixon estaba de acuerdo, pero desde hac¨ªa un tiempo su pechot¨ªa de forma inc¨®moda. Como hac¨ªa cuando ten¨ªa un mal presentimiento respecto a su mate. Pero e estaba con su hermano. Pod¨ªa ser un imb¨¦cil, pero sab¨ªa que no dejar¨ªa que le ocurriera algo a loba. -Est¨²pido hermano. Por qu¨¦ demonios me mandas a buscar al otro extremo de manada si est¨¢s aqu¨ª. Yo si casi lo hubiera invocado con su pensamiento, Ethan apareci¨® de entre los arbustos. Se mostraba bastante agitado y molesto. Eso activ¨®s rmas de Dixon. -?Qu¨¦ m****a haces aqu¨ª?- le gru?¨® mostrando todos sus colmillos. Su gru?ido hizo que varios lobos a su alrededor retrocedieran. Mientras que Ethan le respondi¨® tambi¨¦n mostrando los colmillos. ¨C T¨² me mandaste a buscar, acaso no recuerdas. El lobo a tudo mand¨® el recado de que era algo urgente. No me pides ayuda para nada as¨ª que cre¨ªa que realmente era algo serio. Los ojos dorados de Dixon que casi resndec¨ªan de rabia se fijaron en el beta a sudo. Will retrocedi¨® dos pasos con c entres patas, Su Alfa parec¨ªa que podr¨ªa caerle encima en cualquier momento. -?Es cierto lo que acaba de mencionar ¨¦l? Will neg¨®. Content ? N?velDrama.Org 2024. ¨C No alfa, debe haber un malentendido. Nunca mand¨¦ a buscar a su hermano. El coraz¨®n de Dixon palpit¨® fuerte en su pecho. -?Y qui¨¦n est¨¢ con ra?- una pregunta bastante considerable dado que loba ya hab¨ªa tenido tres intentos de asesinato. Ten¨ªa tendencia a buscar su muerto y eso era algo que los dos lobos no pod¨ªan permitirse. -S-fue lo que respondi¨® Ethan con voz ahogada.! En eso un estremecimiento los recorri¨® a los dos. Miedo, p¨¢nico, terror, dolor. Emociones que no eran de ellos, peros sintieron muy dentro. Y fueo aque vez. Los dos se miraron, no necesitaron har. Su loba estaba en peligro. Ambos salieron corriendo en diri¨®n a casa. Solo hab¨ªa dejado s por poco tiempo y ahora¡­ Las patas de los dos lobos apenas tocaban el suelo. Ambos cuerpos corr¨ªan r¨¢pidamente, por sus mentes pasando lo peor, deseando que cuando llegaran ra estuviera en el cuarto, esper¨¢ndolos enredadas entres s¨¢banas. Pero con solo llegar y ver que entrada no estaba custodiada ya se dieron cuenta que algo no estaba bien. Y sus temores tuvieron validez cuando al entrar a habitaci¨®n la encontraron s. ra no estaba. Chapter 70 Chapter 70 Dixon pens¨® que enloquecer¨ªa cuando no encontr¨® a su mate en habitaci¨®n. Dio media vuelta y comenz¨® a correr por toda casa busc¨¢nd en cada cuarto, en cada rinc¨®n aun si este no ten¨ªa olor a e. El rastro de ra estaba tan d¨¦bil que apenas si pod¨ªa sentirlo. Pod¨ªa o¨ªr a su hermano corriendo detr¨¢s de ¨¦lo loco. Aun as¨ª, cuando se detuvieron en nta baja, jadeando y salivando, no hab¨ªan encontrado a su mate. Dixon se trasform¨® haciendo que una densa capa de feromonas lo envolvieran. Sus garras, colmillos y ojos apenas notaron transformaci¨®n, se gir¨® hacia su hermano que lo hab¨ªa copiado y no lo pens¨® dos veces antes denzarle un pu?etazo. Ethan no tuvo tiempo de reionar y el dolor en su rostro lo atraves¨® cayendo al suelo con un sonido sordo. La sangre pronto brot¨® de su nariz y boca y hasta los huesos de su rostro hab¨ªan crujido bajo los nudillos del alfa. -Solo ten¨ªas que quedarte con e- Dixon gru?¨® sonoramente y Will y los pocos lobos que se acercaban a ellos retrocedieron. El alfa estaba m¨¢s all¨¢ de lo molesto ¨C Acaso no pod¨ªas ignorar todo y quedarte a sudo. Ahora no est¨¢. Ethan se levant¨® limpi¨¢ndose bruscamente sangre. ¨C Fui porque si me mandaste a buscar era porque tu maldito trasero necesitaba ayuda. Si mueres e tambi¨¦n est¨²pido- Ethan le respondi¨® mostrando igual sus colmillos de forma amenazante. La tensi¨®n entre ellos era inminente. En cualquier momentoenzar¨ªan a pelear, pero para sorpresa de los presentes Dixon cerr¨® los ojos y se apret¨® el entrecejo. Segundos despu¨¦s los abri¨®, su rostro era el mismo fr¨ªo y serio de siempre. No miraba a Ethan, si lo hac¨ªa le arrancar¨ªa garganta. -Will- m¨® al beta. El lobo corri¨® r¨¢pido a su encuentro, aunques densas feromonas del alfa aun danzaban fuertes alrededor de ¨¦l de forma intimidante. -Si, alfa. ¨C Voy a ir a buscar a mi mate. Mueve a todos los lobos. Que busquen en cada per¨ªmetro fuera de manada, en cada casa, detr¨¢s de casa ¨¢rbol, detr¨¢s de cada piedra. No puede quedar un solo lugar sin revisar. Los ojos de Will se abrieron con sorpresa. -?ra¡­ ya no est¨¢ en los l¨ªmites de manada? Los ojos de Dixon lo fulminaron. -Si estuviera cerca hubiera detectado ya por nuestro ece, pero apenas si puedo senti y est¨¢ muy lejos ¨C haba con un nudo en el pecho. ra estaba demasiado lejos para poder encontra como hab¨ªan hecho ¨¦l y su hermano cuando su padre hab¨ªa encerrado. Eso lo alteraba un m¨¢s, pero perder los estribos no llevar¨ªa nada. *** -?Est¨¢s segura de esto?- el guardia caminaba detr¨¢s de loba que guiaba el camino. Sobre su lobo se encontraba el cuerpo inconsciente de ra que no hab¨ªa reionado a pesar de que el cuerpo bajo e hab¨ªa corrido r¨¢pidamente- Si esto no sale bien definitivamente vamos a morir ens garras del alfa. -C¨¢te de una vez. ¨¦l nos dijo que el n iba muy bien. Que sigui¨¦ramos nuestro guion y yo me volver¨ªa Luna de manada, y obtendr¨ªa al alfa Dixon para mi esvo, mientras t¨² te volver¨ªas el beta. El guardia se not¨® dudoso y se detuvo. ¨C ?Ahora te pones a vacr?- loba lo mir¨® por encima del hombro peludo-es demasiado tarde para volver. Ya lo hicimos, no hay paso atr¨¢s. Acaso no conf¨ªas en ¨¦l- destac¨® con su tono de voz a quien especificaba. -Es que ¨¦l¡­ aun cuando dice todo aquello. ¨C Por favor, cierra el hocico o prefieres volver a vida miserable de estar sirviendo a los dem¨¢s- e lo cuestion¨®. El lobo neg¨®. -Pues entonces mov¨¢monos. Solo nos quedan pocos kil¨®metros hasta el punto de encuentro y donde nos esconderemos para iniciar el gran n. Si todo sale bien, en menos de tres d¨ªas tendremoss posiciones que nos prometieron- dijo e retomando marcha con una sonrisa lobuna. El lobo a¨²n ten¨ªa sus dudas, pero ya a esa altura volver atr¨¢s no era una alternativa. Movi¨® sus omotos para odador mejor el cuerpo de ra sobre ¨¦l y sigui¨® a loba. La loba miraba de un lado a otro preocupada. Al salir de los l¨ªmites de manada se expon¨ªan a muchos peligros. Quiz¨¢s demasiados. No solo estaban los salvajes que eran su mayor preocupaci¨®n. Era sabido que de vez en cuando hab¨ªa avistamiento de humanos que sal¨ªan a cazar y sol¨ªan matar o llevarse a los lobos en su camino. Generalmente salvajes, pero en el caso de ellos, los humanos no los diferenciar¨ªan, los querr¨ªan atrapar sin importarle ese detalle. Sin embargo, eso era un caso muy hipot¨¦tico. Los cazadores no tendr¨ªan que estar por esa zona ?verdad? Fue tarde su pensamiento cuando puso una pata en el suelo y algo se cerr¨® en torno a e. El gemido de dolor que solt¨® loba fuestimero mientrass p¨²as de metal se enterraban en su piel casi arrancando su miembro. Aterrada e tir¨® desgarr¨¢ndose a¨²n m¨¢s carne de su pata. La sangre brot¨® en grandes cantidades. Content ? N?velDrama.Org 2024. -No, no. Ayuda, duele- loba se sacudi¨® mirando atr¨¢s al lobo pidiendo que ayudara. Este dej¨® el cuerpo de ra con un sonido sordo al caer al sueloo un peso muerto y corri¨® hacia e viendo infame escena, sin saber que estaba pasando. Nunca hab¨ªa visto algoo eso. Solo pod¨ªa decir que era una trampa pare bestias. Unos pasos hicieron crujirs ramas y ojos alrededor. Los dos lobos se tensaron, hembra temndo ahora de temor y dolor. De entre los arbustos una forma humanaenz¨® a aparecer portando algo en sus brazos. Los dos se tensaron. Era un maldito cazador. Chapter 71 Chapter 71 Los dos lobos se pusieron en alerta. El cuerpo de loba estaba temndo adem¨¢s de miedo. Era bien sabido que si hab¨ªa algo m¨¢s peligroso que los salvajes eran los mismos cazadores. No hab¨ªa una historia donde el lobo que fuera atrapado por ellos hubiera sobrevivido ni que ocurr¨ªa con ellos. Hab¨ªa algunas teor¨ªas de que eran llevados lejos para venta de especies y sus pieles, pero nunca hab¨ªan estado tan cerca de elloso para saberlo. El lobo a pesar de tensi¨®n gru?¨® y se puso dnte de hembra. El cazador por su parte solo ten¨ªa una sonrisa en el rostro y cargaba algo pesado yrgo en sus brazos que lo hizo tronar en entre sus dedos y levantarlo en diri¨®n a ellos. El macho no lo pens¨® dos veces. Cuando el peligro se aventuraba contra ellos deb¨ªan responder, por lo que no lo pens¨® dos veces antes denzarse contra el cazador. Grave error. Tras un sonido ensordecedor el cuerpo del lobo cay¨® en el suelo, jadeando y con sangre brotando ahora de su cuerpo y boca. El cazador se puso aldo de ¨¦l apuntando su cabeza con el arma. El lobo no se pod¨ªa mover. ¨C Ya tenemos suficientes machos. Son muy problem¨¢ticos para mantenerlo, incluso para venderlos, solo sirven para dar cachorros- dijo y con una sonrisa apret¨® el gatillo. Tras eso un gemido se escuch¨® por parte de hembra. La loba tiraba de su pata sin importarle desgarra. Estaba aterrada de vero a supa?ero lo hab¨ªan dejado inerte en el suelo. El cazador al notar el estado de pata de loba chasque¨® lengua, molesto. ¨C Que desperdicio, pero no nos sirves as¨ª de defectuosa- alz¨® el arma y nuevamente apret¨® el gatillo. La b dio directo en cabeza de loba y esta cay¨® al suelopletamente muerta. El cazador baj¨® el arma y dio un suspiro. -Cada d¨ªa es m¨¢splicado un ejemr decente. Estos lobos ya ni siquiera sirven. En eso escuch¨® un leve gemido y mir¨® al animal en el suelo alejado un poco de ¨¦l. Alz¨® una ceja y se acerc¨®. -Oh, otra hembra- prepar¨® el arma por si acaso, pero se dio cuenta que e no respond¨ªa a ¨¦l. Estaba inconsciente y por su tama?o peque?o era joven. Se pregunt¨® si le podr¨ªa servir y se inclin¨® revisando su nuca, encontrando marcas de mordidas, pero ninguna definitiva. Esta vez su sonrisa fue genuina. -Vaya, una loba joven que no est¨¢ ezada y adem¨¢s su temperatura es alta. Debe estar a punto de caer en celo- su rostro cambi¨® en una expresi¨®n de felicidad ¨C De seguro el macho que tenemos en ja de confinamiento podr¨¢ hacer un buen trabajo contigo y que nos des unos buenos cachorros. Y diciendo eso carg¨® a loba sobre su hombro con facilidad yenz¨® a alejarse. Atravesando m¨¢s adnte el rio y perdiendo su rastro en diri¨®n a su destino. *** Tanto Ethano Dixon buscaban a su mate recorriendo tanto los terrenos, fuerao dentro de manada sin resultado. Cuando ten¨ªan un rastro de e lo perd¨ªan y no lo encontraban por el suelo. E no estaba caminando. Cuando se reunieron de nuevo ambos estabano al inicio. Sin resultado alguno y agotados. Hab¨ªan estado corriendo sin resultados. -No paremos- A pesar de que a Dixon le dol¨ªans patas no ten¨ªa intenciones de detenerse, encontrar¨ªa a ra, pasara lo que pasara, por lo que dio orden a los lobos alrededor de ¨¦l. Exclusive ? content by N(?)ve/l/Drama.Org. Dnte de ¨¦l Ethan sent¨ªa sus patas temr m¨¢s tampoco se rendir¨ªa. Sab¨ªa que su hermano estaba molesto con ¨¦l por habe abandonado, y ¨¦l mismo se culpaba. Sin embargo, Dixon no se lo hab¨ªa remado m¨¢s despu¨¦s de que hab¨ªan salido en b¨²squeda. As¨ª que no sab¨ªa que pensar. Dixon era un lobo m¨¢splicado que ¨¦l. En eso escucharon un ruido lejos de ello, a varios kil¨®metros. Despu¨¦s son¨® de nuevo, y una tercera vez. No pod¨ªan saber que hab¨ªa sido realmente, pero ten¨ªa similitud a lo que conoc¨ªan¡­ solo los cazadores ten¨ªan cosas que pod¨ªan hacer esos sonidos. Los dos hermanos se miraron y sin pensarlo mucho se mandaron a correr en aque diri¨®n. Ambos hab¨ªan tenido un presentimiento en su pecho que no era nada bueno. Los lobos corrieron tan r¨¢pido que dejaron al grupo detr¨¢s de ellos. No les importaba, su objetivo era encontrar a ra ao diera lugar y lleva de vuelta a casa, ezarse con e y mantene a sudo. E era su mate, loba que diosa luna les hab¨ªa enviado y a ¨²nica que aceptar¨ªan. Era un hecho. Aun as¨ª e los rechazaba. Sin embargo ciando llegaron al lugar donde hab¨ªa provenido el ruido solo hab¨ªa dos cuerpos en el suelo y un fierte olor a sangre y p¨®lvora. No hab¨ªa rastro de ra por ning¨²ndo. El desespero se apoder¨® de los dos lobos. Will lleg¨® con el resto del grupo y vio a los dos lobos en el suelo. Se acerc¨® a ellos y los oli¨®. -Est¨¢n muertos- su voz era grave-son miembros de manada, una era una des lobas que atend¨ªa en casa de usted alfa y el otro uno de los guardias -Crees que me importa ¨C Dixon no evit¨® gru?ir, mostrando sus colmillos y sus ojos torn¨¢ndose rojos ¨C Si est¨¢n aqu¨ª es por algo, sino estuvieran muertos los matar¨ªa yo mismo. Ethan temba de impotencia hasta que le lleg¨® el ligero olor de su loba, solo que de donde vino. Se acerc¨® y lo encontr¨® encima del cuerpo del macho. Eso significaba que efectivamente ¨¦l hab¨ªa estado en contacto con loba. Tuvo el impulso de agarrar su cuello y desgarrarlo pero el lobo ya estaba muerto. Ser¨ªa en vano. Alz¨® su cabeza y dio un aullido de frustraci¨®n. Dixon, cerca de ¨¦l apret¨® sus dientes tanto que le doli¨®. Cerr¨® los ojos y se concentr¨®. Deb¨ªa estar cerca, no era normal que un rastro se desvaneciera tan r¨¢pido y que adem¨¢s no pudieran senti. Enfoc¨® todos sus sentidos. Encontrar a su mate era su prioridad. Un peque?o hilo de olor lleg¨® a su nariz lejos del cuerpo muerto en el suelo. Mir¨® hacia diri¨®n de donde vino y senz¨® a correr. Sin dudarlo Ethan fue detr¨¢s de ¨¦l. Sab¨ªa que hab¨ªa encontrado algo. Sin embargo, cuando el rio les cort¨® el paso el leve rastro se desvaneci¨® porpleto. No hab¨ªa m¨¢s hue de ra por ning¨²ndo, no pod¨ªan encontra. Y si lo que hab¨ªa estado antes ah¨ª era un cazadors recupera eran m¨ªnimas. 1 El mundo se les vino abajo. Hab¨ªa grandes posibilidades de que perdieran a su mate. Chapter 72 Chapter 72 ra sent¨ªa movimiento a su alrededoro mismo escuchaba murmullos encima de e. Hab¨ªa un olor raro, mezdo con varios individuos, pero no solo de lobos tambi¨¦n eran algunos diferentes. Se oblig¨® a abrir los ojos para encontrarse aun en su cuerpo lobuno, cons patas de adnte y atr¨¢s amarradas a par, una gruesa soga alrededor de su morro y acostada dedo en el suelo. Alrededor de e pod¨ªa ver diversas sombras que se mov¨ªan de undo a otro yentaban entre ellos. Sinti¨® unas manos sobre su cuerpo, pero cuando intent¨® moverse para apartarse se dio cuenta que estaba paralizada. Comenz¨® a temr y a soltar un gemidostimero. Ten¨ªa miedo, mucho miedo. Primero raptada. Despu¨¦s atrapada as¨ª por extra?os que no conoc¨ªa. Se aterr¨® a¨²n m¨¢s que antes. La ¨²nica idea que le vino a mente fue cuando fue rescatada por sus mates des garras de su padre cuando este hab¨ªa encerrado, pero ahora no hab¨ªa esa esperanza. Si era lo que se imaginaba y hab¨ªa escuchado har¡­ esos eran cazadores. Por lo que estaba bastante lejos de manada. Eso la hizo soltar un gemidostimero y si no estuviera en su cuerpo animal de seguro estar¨ªa llorando. -?Est¨¢s segura que es virgen?- escuchaba encima de e sin poder girar mucho cabeza -Sabes que a ¨¦l no le gusta aparearse con lobas que han sido usadas. -?Quieresprobarlo t¨² mismo?- era una voz que hab¨ªa o¨ªdo antes. Si, que hab¨ªa atrapado apenas en su inconciencia. Uno de los hombres se arrodill¨® aldo de e y revis¨® su nuca encontrando que estaba limpia, al menos de marcas permanentes. -Al parecer esta loba estaba en medio de su cortejo. Tiene mordidas en el cuello que se borraran, pero han dejado el olor en e. Tendremos que ba?a bien para que ¨¦l no rechace- dirigi¨® su mirada y levant¨® una des patas de e. Llev¨® su mano al sexo de e que estaba ligeramente hinchado dado que casi su celo estaba por empezar, y sin consideraci¨®n meti¨® un dedo lo m¨¢s profundo que pudo siendo detenido por una dura barrera. No hubo tanta resistencia debido a que su cuerpo se estabaContent ? N?velDrama.Org 2024. adaptando a ser prado por algo m¨¢s duro. -Si, es virgen- lo sac¨® con un gemidostimero de loba- A ¨¦l de seguro encantar¨¢. Es una loba joven y virgen. Tambi¨¦n es peque?a. Esperemos que no mate en el proceso. -¨¦l puede ser muy violento, pero al menos est¨¢ bien adaptado para darnos cr¨ªas. De seguro dejar¨¢ con vida- dijo uno que agarr¨® y puso en su hombro ¨C Yo me encargar¨¦ de limpia. Ser¨ªa un problema que ¨¦l sintiera de lejos el olor de otro macho. ra se dej¨® llevar sin mostrar resistencia. Solo pudo pedir ayuda a parte fuerte de e, que siempre hab¨ªa enfrentado todo lo terrible por e. Sin embargo, esta vez no tuvo respuesta. Las cadenas hab¨ªan aprisionado a ra y sus ojos estabanpletamente cerrados. Por m¨¢s que m¨® esta no reion¨®. Y e no sab¨ªa que hacer realmente en esta situaci¨®n. La otra ra era que siempre hab¨ªa estado despierta afrontando todos los momentos duros y el dolor. Ahora e ten¨ªa que hacerles frente y solo pod¨ªa temr y llorar de miedo. De terror. Solo quer¨ªa que eso terminara. E no lo hab¨ªa pedido. EL agua caliente salpico sobre su cuerpo y pronto algo estuvo raspando su pje, sobre todo alrededor de su cuello. Lo hac¨ªan de forma fuerte casi rayando encima des mordidas de sus mates. Dol¨ªa, y por m¨¢s que intentaba alejarse era en vano. Su cuerpo parec¨ªa que hab¨ªa sido drogado, apenas ten¨ªa movilidad. Solo leves sonidos saliendo de su garganta. Cuando el agua caliente volvi¨® a ba?a fue alzada de nuevo y secada de forma r¨¢pida para ser llevada a una habitaci¨®n peque?a, de puntal bajo y adem¨¢s oscura. Su cuerpo fue puesto en el medio de e sin que le quitarans correas. ¨C Denle algo deer para que tenga fuerzas. E debe caer esta noche en celo, eso le encantar¨¢ a ¨¦l. Chapter 73 Chapter 73 La boca de ra fue soltada debido a que e no se podia mover. ¨¦l to conida exuberante ol¨ªa bien he hizo ques tripas se e se emovieran en su interior. Ten¨ªa hambre. Mucha hambre. El d¨ªa anterior no hab¨ªaido nada. Y a pesar del calor en su cuerpo quer¨ªa alimentarse. Era un instinto nato de naturaleza de supervivencia. No¡­ Apenas un murmullo en su cabeza alertaba Que no tocara y aun asi ra espero a que pudiera moverse un poco su cuerpo, que droga se hubiera desvanecido para levantar su cabeza y probar el primer bocado. El sabor jugoso empgoso su boca mas sigui¨®iendo. Uno tras otro hasta soltar un gemido a modo de sollozo. Porque e. Hubiera sido mas f¨¢cil si hubiera muerto aque noche. Si al final no se hubiera encontrado con sus mates. Todo ser¨ªa realmente mas f¨¢cil -Oh, una nuev- Escuch¨® una voz cerca de e. No ven¨ªa de su cabeza. Apenas gir¨® su cuello buscando de donde proven¨ªa sin mucho ¨¦xito. Alrededor de e solo estaban paredes gruesas y oscuras. -Huele igual que nosotros. Pobre fue atrapada -Quien es?- ra apenas pod¨ªa articr pbras. Su lengua estaba levemente entumecida. -Oh. Esta despierta Exclusive ? content by N(?)ve/l/Drama.Org. -Quien es?-. ra volvio a repetir pregunta. -Somos salvajes ¨C Una des dos voces a su alrededor le respondi¨®. -Salvajes? ra se impresion¨®. Hasta el momento e ten¨ªa entendido que los salvajes estaban sumidos en locura total. No eran capaces de articr pbra algunao ellos. Entonceso era posible que se estuvieranunicando con e as¨ª de f¨¢cil. -Tienes miedo ¨C Uno de ellos afirm¨®. ra ro que ten¨ªa miedo. No sab¨ªa donde se encontraba. Estaba amarrada y sin saber que ocurrir¨ªa con e. -Donde¡­ Esto ¨C Apenas pudo articr. Una leve carcajada. -Estas en un centro de detenci¨®n de bestias. Cari?o. Aqui nos obligan a reproducirnos o nos venden. Hay muchos que desean a un lobo tanto por diversi¨®no una mascota Esta vez ra si tuvo ganas de llorar. -Yo¡­ Yo¡­ No soy una mascota. Aun soy virgen. No quiero aparearme-. Un gemidostimero sali¨® de su boca, Uno de los lobos a su alrededor se demor¨® en responder pero al final lo hizo. ¨C Lo siento. Pero una vez entras aqui. No vuelves a salir Chapter 74 Chapter 74 El cuerpo entero de raenz¨® a temr. Quedarse en aquel lugar no era una opci¨®n para nada centera. Su vida iba de mal en peor. Por que nada bueno le ocurr¨ªa. Solo era una tragedia detras de otra. Y ahora estaba ah¨ª. Atrapada a su suerte. Lejos de todo lo que conocia y adem¨¢s sin ninguna esperanza. No era estupida. Estaba lo suficientemente lejos de manada para saber que esta vez no ser¨ªa salvada por sus mates. Y si era verdad lo que ellos dec¨ªan quiz¨¢s no los viera de nuevo. ¨C ¨C Aque idea hizo tener sentimientos contradictorios. Por una parte no le interesaba reunirse con ellos. Pero por otra, s idea de no volver a verlos y pasar el resto de su vida a sudo hizo casienzar a llorar de nuevo. -No llores ¨C Uno de los lobos le dijo con todo depasi¨®n.- Eso solo los alentara aun m¨¢s. Les gusta ver el sufrimiento en garras de sus v¨ªctimas. No les muestres debilidad. O eso te traer¨¢ peores resultados. ra trag¨® en seco. Cerr¨® sus ojos e intent¨® volver a aque zona que tan segura manten¨ªa mas le fue imposible. No pod¨ªa ir. -ra. ra. Sal t¨². Dejame ir all¨ª-. Le imploro pero por m¨¢s que lo hizo otra ra no pudo responder. Su estado era muy debil. El celo adem¨¢s agotaba. Estaba lejos de sus mates ys cadenas hab¨ªan aferrado tan fuerte al final de sus conciencia que aun si deseara soltarse le seria in¨²til No. No. ra llor¨® internamente hasta que se qued¨® dormida. Escuchabas voces de aquellos dos lobos pero no les prestaba atenci¨®n. Al final ellos no evitar¨ªan lo que le fuese a ocurrir. *** Calor. Hac¨ªa mucho calor. Su cuerpo erao si se estuviese quemando. Quer¨ªa ser tocada para buscar un alivio que no sab¨ªa si llegar¨ªa. Su interiort¨ªa tanto que era inc¨®modo y se encontraba h¨²meda al punto que su pje estaba manchado. ra abri¨® los ojos jadeando. Su cuerpotia con fuerza. Dolia. Afuera ya se hab¨ªa disipado toda luz. Un indicio de que era de noche Y por iodidad que sent¨ªa no hab¨ªa dudas. Su celo por fin hab¨ªa llegado. Y aunque para cualquier hembra era un motivo para celebrar, sobre todo si su mate estaba cerca, para e y con sus dos mates lejos, atrapada en aquel lugar no era motivo de ninguna celebraci¨®n sino de su desgracia total Una mano grande paso por encima de su lomo. Fue una caricia agradable para ¨¦l calor en su Exclusive ? content by N(?)ve/l/Drama.Org. cuerpo. La reconfortaba, sin embargo cuando escucho una voz masculina para nada familiar su cuerpo se paraliz¨®. -Estas lista para ¨¦l. Chapter 75 Chapter 75 Como hab¨ªa ocurrido cuando habian atrapado, su cuerpo fue cargado sobre el hombro del lobo y fue sacada de prisi¨®n donde se encontraba ra jadeaba y con cada roce sobre e soltaba un gemido de dolor. Las manos del hombre se sentian ¨¢speras incluso por encima de su pje y agarraban con tanta fuerza que dejar¨ªan de seguro marcas. -iya est¨¢ lista para ¨¦l? ¨C escuchaba voces a su alrededor -S¨ª, ya su celo est¨¢ en su m¨¢ximo esplendor De seguro a ¨¦l le gustar¨¢. Lleva uni tjeinpo sin aparearse asi que no se demorar¨¢ mucho en prena. ¨C Me preocupa que mate en el proceso. Es un poco violento durante el apareamiento y e es tan pequena ¨C No matar¨¢ el hombre que cargaba se r¨ªo Es un macho, en su instinto est¨¢ tener cria con una hembra en celo, no marca. No sabemos bieno funciona, pero es capaz de destroza y deja lo suficientemente vivao para pueda a dar a luz despu¨¦s Los cachorros se venden muy caros asi que no nos podemos dar el lujo que ¨¦l haga des suyas El entrenamiento al que fue sometido antes tambi¨¦n ayudo. Exclusive ? content by N(?)ve/l/Drama.Org. -Oh, ya veo ¨C otro de ellos se rio. ra hizo un esfuerzo por removerse solo pudiendo mover ligeramente su cabeza. Su cuerpo pesaba una tonda y no le respondia, erao si estuviese igual de paralizada que antes solo que con cada m¨²sculo de e quem¨¢ndose por dentro. ¨C Llev¨¦mo entonces. No lo hagamos esperar. El celo des lobas dura poco y el primer dia es el mejor para que tenga cachorros con m¨¢s facilidad. Y diciendo esto el hombre llev¨® a ra por unrgo pasillo oscuro donde el olor se hizo fuerte y rancia y a vez muy masculino. Era potente y a e hizo estremecerse. La loba pens¨® que se ahogar¨ªa. Pod¨ªa definir con facilidad que hab¨ªa un macho poderoso all¨¢ adentro. Quiz¨¢s noo sus mates que por gen¨¦tica estaban en lo m¨¢s alto de linea lobuna masculina, pero este macho era fuerte. Se podia sentir desde donde e estaba y eso aterro a¨²n m¨¢s. Lo peor. Sabia que escapar era imposible. Por m¨¢s que orden¨® a su cuerpo a moverse no lo logr¨®. Erao un saco sin fuerza, y as¨ª fueo aterriz¨® en el frio piso de celda a que fue arrojada. El hombre traque¨® su cuelloo si hubiera cargado en gran eso y con una sonrisa mir¨® a loba en el suelo. ¨C Volver¨¦ en ma?ana, pequena. Entret¨¦n a nuestro campe¨®n, lleva un tiempo sin probar carne fresca y de seguro est¨¢ ansioso ¨C se inclin¨® y le quit¨®s correas des patas y boca- No podr¨¢s hacer mucho as¨ª que esto est¨¢ de m¨¢s y solo limitar¨¢ el eso a ¨¦l, sin embargo, no podemos permitir que te ece- Agarr¨® una gruesa correa del bolsillo de su pantal¨®n y envolvi¨® alrededor del cuello de loba. Este cubri¨® toda zona de nuca, precisamente donde se encontraba gl¨¢nd que podia ser marcada. Y diciendo esto el hombre sali¨® cerrando una puerta a su espalda y dej¨¢nd sumida en oscuridad, solo opacada por el leve reflejo que entraba por una rendija. Los ojos aterrados de loba se quedaron fijos en ese punto sabiendo lo que de seguro ocurriria. Asi que as¨ª se sent¨ªa tener miedo. Normalmentc era otra ra que siempre asum¨ªa su lugar y luchaba con mantenes vivas, pero esta vez no pod¨ªa contar con e, solo le quedaba rendirse a su suerte. Escuch¨® no muy lejos de e el sonido de unas cadenas movi¨¦ndose y ra se tenso. Levant¨® un poco su torso jadeando,o si el aire no llegaba a sus pulmones. Escuch¨® unos pasos pesados que atravesaban oscuridad en diri¨®n a e. En medio de nada dos orbes relucientesenzaron a hacerse visibles junto con un humo denso. Feromonasenzaron a danzar y envolvieron con violencia. ra jade¨® con m¨¢s fuerza.. Intent¨® alejarse sacudiendo sus cuatro en vano. Su vientre caliente quemaba por dentro debido al celo y su conciencia se estaba desenfocando, pero pudo vero entres sombras el cuerpo de un lobo marr¨®nenz¨® a aparecer porpleto. Hab¨ªa una gruesa cadena en su cuello, su tama?o era menor que el de sus mates, mas eso no indicaba que no fuera m¨¢s grande de e. Sus colmillos eranrgos y su expresi¨®n amenazante. Alz¨® la nariz y olfateos feromonas de celo de e y su pje se eriz¨®. ra sab¨ªa que si no sal¨ªa se ah¨ª ser¨ªa demasiado tarde. Ese lobo de seguro viria, mas no pudo evitarlo cuando los dientes de ¨¦l se enterraron en piel de su lobo y hizo ponerse boca abajo, cuando su cuerpo fue perforado rompiendo su virginidad causando un dolor que atraves¨® soltando un gemidostimero, cuando fue sometida tantas veces que perdi¨® cuenta y a pesar del celo y que su interior ped¨ªa ser llenado, e aborrecia el toque sobre e. Y cuando el nudo se cre¨® en su interior se asque¨® tanto que perdi¨® conciencia sintiendoo su interior era inyectado con esencia del lobo y de esa forma garantizaba que e tuviera en un futuro un cachorro de un lobo que ni siquiera conoc¨ªa. 4 Y solo hab¨ªa un sentimiento que cre¨ªa dentro de e. El odio por sus mates por no evitar que aquello le hubiese ocurrido. Si al menos ellos no hubiesen aparecido en su vida. Se arrepentia de haberle pedido aquello a Diosa Luna. Ahora al menos rezaba porque e le diera el descanso eterno. No le iinportaba m¨¢s nada. Chapter 76 Chapter 76 76 Dixon ya no sab¨ªa c¨®mo caminar por casa. Sus pies estaban en carne viva cubiertos por vendas y aun con su r¨¢pida facilidad para curarse no le hab¨ªa dado tiempo a que carne se reconstruyera. Sus manos en igual estado. Hab¨ªa enormes ojeras y su cabello estabapletamente enmara?ado. Alrededor de los muebles de oficina estaban destrozados, con marcas de garras o partes partidas. ¨¦l, se encontraba sentado en el ¨²nico butac¨®n que no hab¨ªa volcado pero que sus garras ya hab¨ªan astido madera del reposabrazos. Su pecho estaba apretado. No sent¨ªa a su loba, erao si e estuviera muy lejos, tampoco hab¨ªan encontrado, por mucho que hubiera buscado. Erao si hubiera algo que no les dejara llegar a e. Content ? N?velDrama.Org 2024. Y durante toda noche hab¨ªa estado un sentimiento de angustia que lo hab¨ªa hecho derramar l¨¢grimas de sus ojos. No supo si era realmente ¨¦l el que estaba llorando, pero solo le pudo venir idea a su cabeza que hab¨ªa sido su loba que hab¨ªa pasado por algo que hab¨ªa hecho sufrir. ?D¨®nde estaba ra? ?D¨®nde estaba su mate? La extra?aba, necesitaba a sudo en ese momento. Ten¨ªa que toca, que besa, que sentir su calor, y mientras m¨¢s tiempo pasaba separado de e peor era sensaci¨®n. Unos pasos se escucharon acerc¨¢ndose a ¨¦l y alz¨® mirada. -Alfa- Will se mantuvo a distancia sin intenciones de estar muy cerca del lobo. Las feromonas inundaban toda la habitaci¨®n de forma densa y violenta. Era realmente un suicidio entrar solo en aquel lugar. Trag¨® en seco sonoramente. -?Qu¨¦ quieres? ¨C Dixon no ten¨ªa paciencia para tratar con el lobo ni con nadie. Solo estaba en aque habitaci¨®n descansando porque sus patas cuando se trasformaban estaba casi destruidas de correr por horas y horas de forma brutal. ¨C A¨²n no tenemos noticias pero seguiremos buscando. E de seguro aparecer¨¢- Will insisti¨®. -ro que ra va a aparecer- Dixon ten¨ªa sus colmillos desenfundados ¨C E es mi mate, luna de esta manada, loba que llevar¨¢ mis cachorros y estar¨¢ a mido por el resto de su vida, ro que voy a encontrar- recalc¨® de forma dominante y con un tono de advertencia As¨ª que mant¨¦n distancia de e cuando regrese- si, era una advertencia. Will baj¨® mirada apretando sus manoso pu?os. ¨C Alfa, tengo otra cosa queentar- su voz era m¨¢s baja. ¨C Ha r¨¢pido ¨C Dixon se apret¨® el entrecejo, no pod¨ªa creer que hubiera alg¨²n problema m¨¢s, porque no ten¨ªa cabeza. Will se mantuvo en silencio unrgo minuto para har despu¨¦s,o si hubiera pensado bien lo que iba a decir. -Alfa, creo que su hermano¡­ puede aprovechar este momento para revrse contra usted y tomar su lugar-not¨® que el alfa se pon¨ªa tenso ¨C Es un momento vulnerable, bien es sabido importancia de los mates para nosotros los machos, y ¨¦l desde el inicio estaba buscando un modo de hacerse de posici¨®n de alf¡­ -C¨¢te ¨C Dixon no grito, pero su voz fue tan grave que reson¨® ens paredes y el beta se estremeci¨® de pies a cabeza ¨C Sal de aqu¨ª, no quiero escucharte. -Pero alfa¡­- el lobo sigui¨® insistiendo. Esta vez Dixon se levant¨®. Su expresi¨®n de agradable no ten¨ªa nada de nada. ¨C Te lo dir¨¦ una s vez. No conf¨ªo en Ethan, no conf¨ªo en nadie a menos que sea mi propia sombra, pero ¨¦l tuvo muchas oportunidades para deshacerse de m¨ª, incluso dormimos en misma cama y no hizo nada. Salimos a buscar a ra uno aldo del otro y pudo haberse hecho con mi cuello, pero tampoco lo hizo. Acaso solo puedes pensar en posici¨®n de alfa y crear discordia entre los dos cuando estamos en un momento donde encontrar a ra es prioridad ¨C no se dio cuenta que termin¨® gritando y jadeando. Su cuerpo estaba realmente tenso ¨C Sal, no quiero har con nadie. Will apret¨® tanto los pu?os que sus palmasenzaron a sangrar. -Si, alfa- dijo con voz seca y sali¨® de habitaci¨®n. Dixon se qued¨® all¨ª dentro dej¨¢ndose caer de nuevo en el asiento y suspirando. Ser alfa no era nada f¨¢cil. Llevar responsabilidad de todass vidas de manada y aun as¨ª no mostrar emociones o debilidad. No sab¨ªa lo que era realmente amar a alguien, siempre lo hab¨ªan mantenido alejado, solo entrenando para hacerse un lobo que pudiera cuidar de manada. Ese era el ¨²nico fin. Toda su vida hab¨ªa sido nificada. Solo no hab¨ªa contado con que ra aparecer¨ªa en el camino y ser¨ªa todo un misterio para ¨¦l. Estaba cansado realmente. No erao si hubiera querido aquello. Ser alfa era algo que se le hab¨ªa inculcado, pero despu¨¦s de estar en el poder se hab¨ªa dado cuenta que no era nada parecido a lo que le hab¨ªan dicho todo el tiempo. Ser alfa te daba poder, pero te limitaba de los m¨¢s importante¡­ de ser feliz. Un olor pa?¨® el de ¨¦l en habitaci¨®n y no se dign¨® a abrir los ojos, y tampoco gru?ir. Solo hab¨ªa alguien que ten¨ªa un olor tan simr a ¨¦l. -Vi a ese beta tuyo salir de aqu¨ª con una cara de perro que quer¨ªaerse el mundo- voz de Ethan no ten¨ªa el tono divertido de costumbre, m¨¢s bien, parec¨ªa sombr¨ªa ¨C ?A qu¨¦ vino? ?A seguir sembrando m¨¢s discordia entre nosotros? ¨C pregunta sali¨® tan natural que ninguno se inmut¨® por las sospechas. -Meent¨® que utilizar¨ªas este momento para atacarme y hacerte de posici¨®n del alfa Dixon se enderez¨® en el asiento. Ethan alz¨® una ceja y se recost¨® contra pared cruzando los brazos sobre su pecho, ese que hab¨ªa dolido toda noche y ¨¦l escond¨ªao se sent¨ªa. Sus manos y pies estaban ens mismas condiciones que su hermano despu¨¦s de haber corrido incluso m¨¢s que ¨¦l, necesitaba encontrar a ra. En cuanto piel cerraba m¨ªnimamente saldr¨ªa de nuevo a busca. -Es bastante creativo sobre todo cuando ninguno de los dos tenemos cabeza para eso Dixon se qued¨® mir¨¢ndolo unosrgos segundos. -Aun quieres posici¨®n de alfa? ¨C fue una pregunta que danz¨® entre los dos. El ce?o de Ethan se frunci¨®, ¨C Nunca me sent¨ª c¨®modo en este lugar. Solo lo hac¨ªa porque ra es de aqu¨ª- alz¨® los hombros con desinter¨¦s- Al principio realmente quer¨ªa vengarme de todos, incluy¨¦ndote, matar a ese que hizo su parte en crearme y que ni siquiera le puedo mar por lo que es¡­ solo que desde que he estado aqu¨ª me he dado cuenta de algunas cosas. -As¨ª que t¨² tambi¨¦n-Dixon apret¨® losbios-Ya me parec¨ªa bastante misterio que seamos gemelos y que supuestamente nos hayan separado y tuvi¨¦ramos madres diferentes. Adem¨¢s¡­ lo del secuestro de ra. Ante menci¨®n de ello Ethan se tens¨®. En parte sent¨ªa culpa por haber dejado a ra s. Nunca se imagin¨® que su descuido ocasionar¨ªa tal tragedia. Dixon no lo hab¨ªa vuelto a acusar sobre ello, no lo mencionaba, incluso su tono estaba siendo menos arisco,o si se hubiera dado cuenta que todo era un n para separarlos de ra. Y ellos ten¨ªan sospechas, aun cuando hab¨ªan encontrado los dos cuerpos. El padre de su mate hab¨ªa sido desterrado, pero cab¨ªa posibilidad de que estuviera vivo y ¨¦l lo hab¨ªa prometido, que se iba a venga. Chapter 77 Chapter 77 ra se estremeci¨® al sentir aque lengua rasposa de su anterior atacante pasar pors heridas que ¨¦l le hab¨ªa provocado en su lomo y cuello durante noche. Ya hab¨ªa amanecido, era lo que le indicaba poca luz que entraba en aque habitaci¨®n. Sin embargo, para e a¨²n era oscuro. Estaba en una esquina hecha una b temnte, con su cuerpo adolorido, con desgarro en su interior dado el nudo que hab¨ªa intentado sacar solo caus¨¢ndose m¨¢s da?o del que le hab¨ªa hecho, y el semen del lobo aun escurriendo por su sexo asquerosamente. Gimiendo bajo con su cabeza escondida entres patas queriendo que el mundo se le acabase. E hab¨ªa sido vida por otro lobo brutalmente. No hab¨ªa sido tomada por sus mates, El celo hab¨ªa mermado significativamente dado el fluido que corr¨ªa en su interior y que calmar¨ªa hasta noche donde los s¨ªntomas volver¨ªan. De solo pensar que pasar¨ªa por lo mismo hizo comenzar casi a sollozar. Exclusive ? content by N(?)ve/l/Drama.Org. Se retorci¨® m¨¢s e intent¨® fundirse con pared intentando huir de lengua del lobo que parec¨ªa insistente en querermer sus heridas para detener el sangrado de estas, despu¨¦s de lo que le hab¨ªa hecho. Sab¨ªa que hab¨ªa sido influenciado por el celo, pero, aun as¨ª, el dolor que recorr¨ªa era real y realidad era muy cruelo para pensar en ¨¦l. En eso puerta se abri¨® y varios hombres entraron. El macho gir¨® su cabeza y les gruno sonoramente mostrando sus colmillos. L¨®gico despu¨¦s de haber estado con una hembra, no quer¨ªa que se quitasen. Un instinto primitivo. -Enc¨¢rguense de ¨¦l- uno de los hombres orden¨®. Y entre tres rodearon al lobo y utilizado una vara el¨¦ctrica lo tocaron varias veces. El animal estaba renuente a dejarse dominar, pero su cuerpo no resisti¨® m¨¢s y cay¨®pletamente en el suelo inconsciente. Lona solo escuchaba. Ten¨ªa miedo de hasta mirar. Solo sent¨ªa los pasos a su alrededor. Ahora lengua ¨¢spera fue sustituida por una mano que revisaba sus heridas por debajo del pje manchado y sucio. E se sent¨ªa asquerosa. -Las heridas son profundas en su piel- uno de ellosenz¨® a har- ¨¦l intent¨® marca para hace supa?era, pero fall¨® todass veces que intent¨®. Est¨¢ bastante herida. -Hmmm- sinti¨®o otro hombre se acercaba a e de frente, era el mismo que hab¨ªa recogido. ¨C Pero a¨²n est¨¢ en celo, as¨ª que hasta que no termine y quede pre?ada no podr¨¢ quedarse tranqu en una ja- hab¨ªa prepotencia en su voz. -Si deja as¨ª, ¨¦l puede mata, su estado es bastante cuestionableo para que resista de nuevo- el hombre hab¨ªa notado sangre mezda con el semen- Creo que est¨¢ desgarrada. -No subestimes fuerza de recuperaci¨®n de un lobo. Para noche e estar¨¢ perfecta para ¨¦l. As¨ª que ll¨¦ve as celdas de los salvajes y denle algo deer. Su tarea a¨²n no ha terminado. E nos ser¨¢ muy ¨²til por bastante tiempo- fue lo ¨²ltimo que dijo antes de dar vuelta y salir mientras los dem¨¢s hombres se encargaban de terminars tareas. El que estaba al otrodo de ra agarr¨® vara de electricidad de ¨¦l, y no se arriesg¨® a ser mordido por lo que toc¨® el lomo de loba dej¨¢nd inconsciente de momento. Para cuando ra recobr¨® el sentido sent¨ªa de nuevo pasos a su alrededor, pero no de personas, sino de animales, loboso e. Los recuerdos de lo ocurrido pasaron por su mente y eenz¨® a temr. Abri¨® los ojos asustada. El dolor en e hab¨ªa disminuido un poco pero aun as¨ª se sent¨ªa totalmente asqueada. -?Despertaste?- alguien habl¨® dnte de e y para sorpresa de ra era una loba color marr¨®n, pero no fue eso lo que impresion¨®, era que sus ojos eranpletamente rojos. El coraz¨®n en el pecho de raenz¨® atir desbocado y mir¨® a todos los lobos a su alrededor con miedo. A pesar de los diversos pjes todos ten¨ªan en¨²n eso, los ojos de color rub¨ª. -Nos tiene miedo-escuch¨® de otra loba junto con e, una mucho m¨¢s joven, pero con parches de pelo que le faltaban en su pje. ra pesta?eaba tan confundida que olvid¨® su estado actual. - ?Ustedes¡­ pueden har? La primera loba que hab¨ªa hado si hubiera tenido ceja hubiera levantado, pero si solt¨® una carcajada grave, se notaba que no era joven. ¨C As¨ª que alguien que cree todo lo que se dice ens manadas- tras esto los dem¨¢s a su alrededor comenzaron a re¨ªrse ¨C Podemos har, yunicarnoso lo hac¨ªamos antes ? Cu¨¢l es sorpresa? -Ustedes¡­ son salvajes ¨C ra sent¨ªa su voz quear. -?Y? otro lobo se mostr¨® ofendido- Somos salvajes porque fuimos expulsados de proti¨®n de una manada, pero no dejamos de ser lo que somos, lobos. -pero¡­ pero, siempre se ha dicho¡­ que los salvajes¡­ son eso¡­ salvajes. Otra carcajada a su alrededor que hizo que pegaras orejas a su cabeza avergonzada. ¨C Inocente cachorra. Eso es lo que siempre dicen los alfas para mantener el control- loba marr¨®n se levant¨®, pero no pudo avanzar mucho, al igual que todos no ten¨ªan mucho rango de movimiento dadass correas alrededor de su cuello ¨C Nosotros los salvajeso nos man ustedes somos lobos que tras vivir en naturaleza y sobrevivir por nuestros propios medios, con miedo a ser atacados nos hemos hecho m¨¢s fuerte gracias a nuestro instinto. Cualquiera de nosotros¡­ puede matar a uno de sus in¨²tiles y contrdores alfas. Chapter 78 Chapter 78 78 Las pbras de aque loba aun resonaban en cabeza de ra acostada en una esquina hecha una b. Su cuerpo dol¨ªa ya recuper¨¢ndose del ataque recibido antes. Sus recuerdos eran difusos durante el suceso. No sab¨ªa si por mez de emociones, o por el miedo, o porque hab¨ªa perdido conciencia, varias veces. Eso no quitaba que se tuviera asco y que temrao si pudiese quebrarse en cualquier momento. Su cuerpo hab¨ªa sido mancido. Aunque a esa altura ya no le importaba. Tampoco se abr¨ªa sentido bien junto a sus mates. E nunca los hab¨ªa aceptado en ning¨²n momento. Les ten¨ªa miedo. Ellos¡­ ellos. Acerc¨® su boca al to deida que estaba dnte de e. Ten¨ªa ganas de vomitar, pero sab¨ªa que al menoser no har¨ªa pensar. -Yo t¨² noer¨ªa eso ¨C oy¨® voz de una loba amarrada cerca de e, con un cachorro peque?o durmiendoo una b entre sus patas que al igual que su madre estaba delgado y demacrado, no muy diferente a todos a su alrededor- Laida que nos dan drogan muchas veces y despu¨¦s no sabemos que pasar¨¢ con nosotros, por eso noemos. T¨² est¨¢s en tu celo, de seguro tiene algo para estimrlo a¨²n m¨¢s. Puedo oler el olor del macho reproductor de ellos en ti. ra se hizo a¨²n m¨¢s b temndo angustiada. De recordar los ojos de aquel lobo se estremec¨ªa. Y pensar estar en misma celda con ¨¦l de nuevo¡­ no, no quer¨ªa eso¡­ -?T¨² tienes un mate? ¨C pregunta de misma loba interrumpi¨® su angustia y respondi¨® con un movimiento ligero de su cabeza. Al abrir boca su voz temba. ¨C La verdad¡­ tengo dos mates. La loba se mostr¨® realmente impresionada. -Eso es fabuloso. Ya tener uno es una bendici¨®n. De seguro dos ser¨ªa maravilloso. ra agit¨® cabeza con fuerza. ¨C No, no lo es. Los odio, los detesto ¨C gimi¨® con dolor en su pecho- Ellos solo me encerraban, me amarraban, solo me quer¨ªano un ser para aparearse, no me quer¨ªan, me daban miedo. Ellos no eran buenos- si estuviera transformada llorar¨ªa a l¨¢grima tendida. No se dio cuenta que estaba gritando y que los dem¨¢s miraban fijamente. Exclusive ? content by N(?)ve/l/Drama.Org. La loba baj¨® cabeza ymi¨® el morro de su cachorro que se hab¨ªa removido. -A los machos hay que entrenarlos- fue respuesta de e-Y m¨¢s si son brutos y dominantes. Se gu¨ªan por su instinto y lo que este dicte. Eso hace que sean sobreprotectores hasta un punto que pueden hacerle da?o a su pareja sin darse cuenta- acarici¨® el lomo de su hijo con punta de nariz, ra admir¨® por un momento esta escena, nunca se imagin¨® que un cachorro fuera tan hermoso, en la manada ni siquiera se atrev¨ªa a verlos- ?T¨²¡­ hiciste tu parte con ellos? ra mir¨® extra?ada. -?Por qu¨¦ tengo que hace algo? Escuch¨® un resoplido de otra hembra un poco m¨¢s lejos. ¨C Acaso no escuchaste lo que acaba de decir. A los machos hay que guiarlos cons feromonas. Ense?arles que nos gusta y que no. Incluso domarlos durante el sexo. Son m¨¢s animales que otra cosa, por mucho que parezcan seres muy inteligentes. Si dominas su instinto y sabes lidiar con ¨¦l ser¨¢ns mejores parejas y m¨¢s si son mates. Si t¨² tienes miedo y dudas¡­ ellos tendr¨¢n tambi¨¦n. ra sacudi¨® cabeza. -?C¨®mo¡­ saben tanto¡­ de eso?- haba cons orejas pegadas a cabeza. ¨C Porque nuestros mates nos esperan- loba del cachorromi¨® a su cr¨ªa- Fui atrapada antes de dar a luz al hijo de mi pareja. Y lo extra?o, quiero volver con ¨¦l porque somos uno. Me tom¨® todo un a?o que ¨¦l aprendiera todo lo que me gustaba, pero me tratabao una reina despu¨¦s de eso- voz de la loba se quebr¨®- debe estarnos extra?ando. OITIO U Las pbras de e hicieron que los dem¨¢s lobos dentro del lugar bajaran cabeza. Todos hab¨ªan sido atrapados, separados de donde viv¨ªan, aun si eran salvajes, separados de su familia. ra por su parte solo estaba pensando en su desdicha. -Pero yo no los quer¨ªa desde un inicio. Ellos solo quer¨ªan mi cuerpo y yo¡­- record¨®o cuando cambiaba de conciencia con su parte m¨¢s fuerte, esta intentaba domar a sus los dos machos, y si hab¨ªa notadoo ellos seportaban a su alrededor, muy diferente cuando e estaba despierta completamente que ellos parec¨ªan m¨¢s irritados ¨C Yo quiero desaparecer casi solloz¨®. La loba cerca de e mir¨® con l¨¢stima, y no le dijo m¨¢s nada. Ver a una hembra que ni siquiera luchaba por algo salir adnte, por mucho que hubiera pasado solo era cuesti¨®n de tiempo antes que se acabaran sus d¨ªas. *** La puerta fue abierta horas m¨¢s tarde. Los lobos dentro se pegaron as paredes temblorosos mientras uno de los cazadores entraba portando una vara de electricidad y una correa en otra mano. Sus pasos avanzaron hasta ra en el fondo de celda y se detuvo dnte de e. La loba al percibirlo alz¨®s orejas yenz¨® a deshacer b en que estaba acostada lentamente. Sus movimientos eran medidos y su cuerpo no temba. Se fue enderezando hasta que qued¨® levantada, pero con su cabeza gacha. Jadeaba un poco, pero menos que antes. El hombre estudio y despu¨¦sida derramada en el suelo. -parece que aun est¨¢s d¨¦bil, pero al menos puedes pararte por ti misma- hab¨ªa una mueca dado que no hab¨ªa consumido droga, pero igual estaba en celo y funcionar¨ªa con el macho fecundador. Este hab¨ªa estado inquieto todo el d¨ªa. Se notaba que le gustaba loba. Con un ¨¢gil movimiento y amenazando con vara a hembra le puso correa y jal¨® hacia salida, ra no mostr¨® resistencia. Camin¨® siguiendo al cazador con el peso des miradas de los dem¨¢s lobos que no entend¨ªan el cambio en e. Acaso se hab¨ªa rendido porpleto. Fue llevada por el cazador por unrgo pasillo hasta una celda inundada de olor familiar y hasta nauseabundo. El hombre sospechaba delportamiento tan tranquilo de loba, pero dado que e no era ninguna amenaza para el macho simplemente lo dej¨® pasar, ya abri¨® puerta metiendo a ra dentro y cerr¨¢nd. Dentro el olor del lobo era m¨¢s fuerte y este se removi¨® de esquina al escucha. Se levant¨® en todo su tama?o y jade¨®. Hab¨ªan tra¨ªdo a loba de nuevo y eso lo emocion¨®. Esta vez no sent¨ªa gemir de dolor o tristeza. No sent¨ªa sonido por parte de e aparte de nube de feromonas del celo, quiz¨¢s algo m¨¢s ligero que noche anterior. Se acerc¨® a e con ansias de estar con e de nuevo. Quer¨ªa desgarrar el cor y ezarse con e, nunca se hab¨ªa sentido tan emocionado, y ese sentimiento creci¨® al detenerse junto a e y no sentir el rechazo de loba. Movi¨® c de undo a otro y se dign¨® a pasar cabeza por el cuello de e para impregna de s¨² olor. Solo no se fij¨® que cuando ra alz¨® su cabeza para darle eso¡­ sus orbes ten¨ªan un peligroso color carm¨ªn encendido en los ojos y estos estaban fijos en el cuello del macho. Sus colmillos comenzaron a asomarse y solo atin¨® a una cosa. Un r¨¢pido movimiento en diri¨®n a su yugr. Chapter 79 Chapter 79 79 Hab¨ªa demasiado silencio. Normalmente cada vez que le llevaban una loba a su macho reproductor durante noche, sol¨ªa haber sonidos saliendo de celda, no muchos y en varias frecuencias, pero si hab¨ªa. Entonces era de suponer que algo raro estaba ocurriendo. Uno de los cazadores que custodiaba el pasillo avanz¨® algo preocupado. Apret¨® vara el¨¦ctrica en su mano cauteloso. Entrar¨ªa en una celda con dos lobos en celo. Uno de ellos, un macho que intentar¨ªa proteger a hembra con que se estaba apareando y con el car¨¢cter del lobo de seguro lo atacar¨ªa. Trag¨® en seco y acerc¨® mano a manigueta yenz¨® a bajar con cuidado creando un chirrido oxidado. Aun as¨ª, no sinti¨® sonido dentro. Frunci¨® el ce?o, algo no estaba bien. Abri¨® puerta con vara en otra mano y entr¨®. La luz del pasillo inund¨® habitaci¨®n y su pie se posicion¨® en el suelo escuchando un leve chapoteo. Cuando mir¨® abajo sus ojos se abrieron grandes de impresi¨®n. Sangre. Mucha sangre. Su primera impresi¨®n era que el macho hab¨ªa matado a hembra que le hab¨ªan llegado, pero al enfocar su vista se dio cuenta que el cuerpo tirado en el medio de celda no era ni peque?o no de color ro. -No-exm¨®. Lo que ve¨ªa era al macho reproductor sobre un enorme charco de sangre de su garganta desgarrada. Sus ojospletamente ncos. El lobo estaba muerto. El hombre entr¨® en p¨¢nico. Aquello no pod¨ªa ser, quien hab¨ªa matado al macho. Corri¨® hacia ¨¦l y lo miro desde arriba. Acaso¡­. Busc¨® con mirada por los alrededores de habitaci¨®n para escucharo puerta se cerraba detr¨¢s de ¨¦l con un sonido sordo. El cazador mir¨® por encima del hombro para no encontrar nada, su cuerpo se hizo prisionera de oscuridad. Apret¨® vara en alerta y cuando mir¨® hacia adnte un dolor fuerte lo recorri¨® desde el pecho haciendo que, aunque su boca se abriera no pudiera dejar salir un solo sonido. Baj¨® su cabeza encontrando que una mano se enterraba en su pecho. Esta retrocedi¨® saliendo empapada de sangre dejando un hueco letal en su cuerpo. La sangre ba?¨® al lobo que estaba debajo de ¨¦l y su cuerpo se precipit¨® al suelo perdiendo esencia de su vida. Antes de que el mundo se le volvierapletamente negro pudo ver una peque?a silueta de una mujer, con dos orbes completamente carmes¨ª cerca de ¨¦l. ra esper¨® que el hombre se quedar inerte en el suelo sin respirar. Mir¨® su mano ensangrentada ymi¨® haciendo una mueca de asco. Primero el macho, despu¨¦s al cazador, Nunca hab¨ªa matado tanto en una misma noche. No se sent¨ªa realmente bien, pero era un mal necesario, No ten¨ªa intenciones de quedarse en aquel lugar atrapadao un ¨²tero reproductor E pod¨ªa recordar por lo que hab¨ªa pasado otra ra con aquel lobo, los recuerdos eran bastante difusos producto del miedo y los episodios de desmayo, pero estaban ah¨ª y eran bastante desagradables. El olor de ¨¦l a¨²n estaba impregnado en su cuerpo. No ser¨ªa algo f¨¢cil de superar, al menos para otra ra que era que hab¨ªa estado consciente, pero no se pod¨ªa quedar en una esquina todo el tiempo llorando, Trag¨® en seco y se guard¨® sus sentimientos, no era momento de ello. Deb¨ªa centrarse. Agarr¨® el cuello de ropa del hombre yenz¨® a quit¨¢rs. Retir¨® camisa que estaba llena de sangre y el pantal¨®n. Necesitaba pasar desapercibida. Al menos el chaleco que llevaba no hab¨ªa sido manchado, as¨ª que lo cerr¨® al vestirse cubriendo mancha de sangre. Agarr¨® gorra y cubri¨® su cabeza recogiendo su cabello. Tom¨® vara en su mano y les dio un ¨²ltimo vistazo a sus v¨ªctimas. Quiz¨¢s esa noche habr¨ªa m¨¢s sangre corriendo por sus manos. Ahora¡­ deb¨ªa ir a sacar a los dem¨¢s lobos en aquel lugar. Su instinto lo dictaba y no se detendr¨ªa en hacerlo. Exclusive content ? by N?(v)el/Dr/ama.Org. Chapter 80 Chapter 80 80 A pesar de no haber estado en control mientras ra m¨¢s d¨¦bil era que mandaba, ra de ahora recordaba tanto eo su cuerpoo era tanto esconderseo huir de los Salvajes para salvar su pellejo. Por lo tanto, a diferencia de otros lobos, e ten¨ªa un o¨ªdo y un olfato muy por encima de media, algo tambi¨¦n influenciado a su antigua falta de vista. Content is property of N?velDrama.Org. Ahora era mucho mejor, pero depender de sus otros sentidos en ese momento era lo mejor. Y gracias a ellos pudo salir del pasillo y avanzar, en lo que parec¨ªa un campamento grande sin ser vista. Escuchaba los sonidos de cazadores y los pasos de estos y e se escond¨ªa o iba en otra diri¨®n con tal de no encontrarlos. Pod¨ªa matarlos, pero eso mar¨ªa mucho atenci¨®n. Y necesitaba todo el tiempo posible al menos para liberar a los otros salvajes. Pas¨® mano por su cuello quet¨ªa y dol¨ªa con iodidad. Hab¨ªa tenido que rasgar parte de su piel en un intento por quitar el cor que no le permit¨ªa convertirse, eso ys mordidas del lobo hac¨ªan que fueraplicado mover su cabeza con facilidad. Sin embargo, no era momento para que el dolor en cada parte de su cuerpo detuviese. Con su o¨ªdo busc¨® presencia de los dem¨¢s lobos y encontr¨®s naves donde estaban atrapados. Avanz¨® en esa diri¨®n, pero su camino estaba interrumpido por dos cazadores que custodiaban el inicio del pasillo que daba eso as jas. En ese caso solo hab¨ªa una alternativa. ra baj¨® cabeza y se acerc¨® a ellos apretando vara en su mano intentando ser lo menos amenazante posible. Sab¨ªa lo que har¨ªa, pero primero era acercarse a ellos. Los dos hombres al detecta saludaron confundi¨¦nd con supa?ero. La gorra ocultaba el rostro de loba. -Oye, vistao van esos lobos. ?Ya terminaron? ra apret¨® a¨²n m¨¢s vara al detenerse frente a ellos. -Si, ya terminaron- alz¨® mirada enfoc¨¢ndolo con sus dos orbespletamente rojos y antes que este sacara el arma de su cintur¨®n vara estaba enterrada en el medio de su pecho. -?Qu¨¦ demoni¡­?- pero ra hab¨ªa rodeado al hombre, agarrado su cabeza desde atr¨¢s con sus manos y girado su cuello con fuerza haciendo que este se rompiese. El cuerpo del cazador cay¨® inerte aldo del otro. ra jade¨® y se llev¨® mano al pecho. Su cuerpo entero temblo y tuvo que apretar sus dientes para no soltar un chillido. Estaba pasando por el celo, y aun cuando lo estaba reprimiendo actividad f¨ªsica estimba su cuerpo. Su interior palpit¨® y e se golpe¨® zona con el pu?o cerrado. -No es momento de esto-dijo jadeando y secando el sudor con su mano. Entr¨® corriendo al pasillo deteni¨¦ndose dnte de ja donde antes hab¨ªa estado encerrada. Dentro las lobas temron ante su presencia. -Soy yo- dijo retirando gorra de un tir¨®n y mir¨¢ndolos dentro-Voy a sacarlos de aqui. -Es por gusto- una des lobas, al igual que el resto no hizo el menor esfuerzo por levantarse ¨C Aun si salimos seremos de nuevo encerradas. Son cazadores, est¨¢n preparados para atraparnos. Eso no detuvo a ra. Su instinto le dictaba salir de all¨ª con todos ellos, y eso ser¨ªa lo que har¨ªa. -?Conf¨ªan en mi?- forma directa y seguro con que hab¨ªa hado,pletamente diferente a antes m¨® atenci¨®n de los lobos y m¨¢s cuando notaron el color carm¨ªn en sus orbes. ¨C Un salvaje, igual que nosotros, una de es exm¨®. ra sonri¨® levemente alzando vara. ¨C Algo m¨¢splicado que eso- y tras un golpe fuerte a cerradura utilizando electricidad de esta logr¨® aflojar el candado. Acto seguido pate¨® puerta con mayor fuerza que pudo su cuerpo, y aunque tuvo que golpear dos veces m¨¢s esta al final cedi¨®. R¨¢pidamente sac¨® sus garras y corri¨® hacia cada uno de los lobos cortandos correas en los cuellos de ellos. El proceso no fue f¨¢cil y parte de sus garras se vieron alectadas y terminando sangrando. Las correas estaban hechas de un fuerte material, cayendo en el suelo juntos cadenas. Agradeci¨® que los que iban siendo soltados fueran ayudando, por lo que r¨¢pidamente mayoria fue liberada. Se enderez¨® jadeando y con punta de sus dedos ensangrentados. Sali¨® corriendo hacia ja de aldo. En ese lugar apenas hab¨ªa cuatro lobos, pero en tan mal estado que apenas notaron cuando e lleg¨®. Aun as¨ª, no se detuvo y pate¨® de nuevo puerta. Esta cedi¨® m¨¢s r¨¢pido, y dos de los salvajes que antes hab¨ªan sido liberados ayudaron con aquello lobos. Ahora ven¨ªa parteplicada, ten¨ªa que apurarse, a lo lejos pudo o¨ªro los hombresenzaban a agruparse dentro de celda del lobo que hab¨ªa matado. Ya lo hab¨ªan descubierto. Maldici¨®n. No eran muchos, se notaba que eran confiados en su trabajo. Al menos unos 10 los que se encontraban all¨ª, pero por el sonido alrededor de ellos estaban armados. Salir no ser¨ªa dif¨ªcil, pero si peligroso y m¨¢s con cantidad de lobos que eran. Mir¨® por encima del hombro. -Saldremos de aqu¨ª. No importa c¨®mo. Necesito que tres de ustedes me ayuden- en su voz no hab¨ªa margen para r¨¦plica. Dos hembras y un macho que le faltaba el ojo por una reciente herida dieron dos pasos adnte. Todos ellos hab¨ªan tenido miedo de enfrentar a aquello cazadores, pero junto a ra sent¨ªan una confianza y proti¨®n que los hac¨ªa querer luchar por su libertad. ¨C nosotros ayudaremos. ra sonri¨® aun sin transformarse. -En ese caso, meta es salida. Chapter 81 Chapter 81 81 A pesar de que el n era sencillo conllevaba bastantes riesgos y eso era algo que ra sab¨ªa muy bien. Por lo que e ser¨ªa carnada, ten¨ªa experiencia en ello despu¨¦s de todo. Escapar de los Salvajes para mantenerse viva ahora serv¨ªa de algo. Asi que e les indic¨® a los otros lobos por d¨®nde ir. Deb¨ªan alejar a los cazadores, e haria que centraran su atenci¨®n en e y despu¨¦s ellos los atacar¨ªan por detr¨¢s. Un patr¨®n simple, pero un paso en falso y vida de m¨¢s de uno correr¨ªa peligro. Con su o¨ªdo localiz¨® a cada uno de los cazadores. Eran diez en total, pero no estaban todos agrupados. Los m¨¢s cercanos eran dos que se acercaban corriendo en diri¨®n a ellos. Era momento de actuar. ra les dijo a todos que se quedaran detr¨¢s mientras los otros que ayudar¨ªan se escondieron. Transform¨® r¨¢pido su cuerpo, dejando que su pje cubriera y sali¨® corriendo atraves¨¢ndoseles en el camino a los dos hombres que r¨¢pidamente alzarons armas en su diri¨®n. ra ya sab¨ªa lo letales que eran es y que lo m¨¢s seguro era que perdiera vida si estas alcanzaban. As¨ª que retrocedi¨® saliendo del ¨¢ngulo de ellos yenz¨® a correr dondo en esquina. Los escuch¨® maldecir y caerle detr¨¢s. Perfecto. Los dos hombres le siguieron el paso de lejos hasta que lo que qued¨® fue el grito de estos. Los lobos que ayudaban los hab¨ªa atacado con guardia baja y les hab¨ªa desgarrando el cuello. Eran salvajes despu¨¦s de todo. El instinto de supervivencia y de matar estaba por encima de todo. E dio media vuelta y mir¨® a los lobos con sus bocas llenas de sangre pero que no se arrepentian de haberlo hecho. Con raz¨®n. Los hab¨ªan tenido encerrados y a saber que m¨¢s. E asinti¨® con cabeza por el buen trabajo. Ahora era momento de moverse. Y el patr¨®n lo siguieron deshaci¨¦ndose de aquellos que se les cruzaban por el camino y fue tan f¨¢cil salir que les pareci¨® incre¨ªble. Con una buena organizaci¨®n y un n r¨¢pidamente borado los lobos hab¨ªan dejado atr¨¢s un rastro de cazadores fuera del juego y ning¨²n herido. Una vez fuera todos no se detuvieron al correr alej¨¢ndose lo m¨¢s que pod¨ªan. Quedaron dos cazadores dentro que dispararon, pero mano de uno fue arrancada. La boca de ra se llev¨® el pedazo de carne haciendo que este cayera en el suelo gritando. El otro cuando lo fue a agredir hab¨ªa desaparecido. E gru?¨®, tampoco se quedar¨ªa a esperarlo, as¨ª que escupi¨® el pedazo de mano y corri¨® detr¨¢s de los salvajes que se alejaban. Con su velocidad r¨¢pidamente los alcanz¨® y ellos se detuvieron al e unirseles. -Gracias- loba que primeramente le hab¨ªa hado cuando hab¨ªa estado encerrada se le acerc¨® e inclin¨® cabeza hacia e. Todos estaban cansados y un poco desorientados ahora que estaban en libertad, peros feromonas de felicidad de todos danzaban en el ambiente- ?Vienes con nosotros? ra se qued¨® all¨ª quieta ante pregunta. Mir¨® por encima de su hombro peludo a lo lejos para despu¨¦s desviar tu vista hacia los salvajes. Ellos eran todo lo contrario a lo que conoc¨ªa. Ellos eran¡­ simplemente lobos, al igual que e. Si fuera con ellos podr¨ªa iniciar desde cero y ser fiel a su naturaleza. No tener que preocuparse por tantas cosas que agobiaban, pero¡­ A lo lejos lo pudo sentir. El sonido de aques patas acerc¨¢ndose a e, ys marcas en su cuello, completamente diferentes as heridas auto provocadas por e al quitarse el cor os que hab¨ªa hecho aquel lobo, palpitaban anunciando que ellos estaban cerca. Lo que ahora no sab¨ªa realmente que pensar. ?Ellos acaso aceptar¨ªan despu¨¦s de lo que su cuerpo hab¨ªa sufrido? El lobo no hab¨ªa marcado, pero si hab¨ªa tomado algo que aquellos lobos gemelos hab¨ªan estado ansiando tanto y era bien sabidoo reionaban los machos a este hecho. Apret¨® losbios. Dixon y Ethan no parec¨ªan ser lobos muy condescendientes, se lo hab¨ªan demostrado antes, aunque hab¨ªa visto a lorgo de los d¨ªas que hab¨ªan estado juntos,o ellos hab¨ªan cambiado poco a poco. Sin embargo, posibilidad de que no aceptarano su mate para ezarse despu¨¦s de ser tocada no estaba fuera del juego. Ten¨ªa dos opciones. Ir con los salvajes, renunciar a ellos yenzar nuevamente o¡­, quedarse con ellos y esperar que asimran aque idea sin prever los resultados. ra se qued¨® por un momento pensativa. Quiz¨¢s era el momento perfecto para saber si ellos realmente quer¨ªan por quien era e, o solo por su instinto. Si respuesta de ellos era el rechazo¡­ ya e sab¨ªa a donde deb¨ªa Sonri¨® levemente hacia los lobos que acababa de ayudar a salir de aquel lugar. Content ? N?velDrama.Org 2024. ¨C Yo¡­ tengo un lugar a donde volver- der¨®- Pero tomar¨¦ en consideraci¨®n su propuesta por si acaso. La loba mir¨® detenidamente. -Solo d¨¦jate guiar por tu instinto, ¨¦l te llevar¨¢ a tu destino. ra asinti¨® y vioo todos ellos se fueron retirando, alej¨¢ndose uno por uno mientras e se quedaba esperando a que sus dos mates llegaran. Se sinti¨® nerviosa, m¨¢s que cuando estaba luchando con esos cazadores. No sab¨ªa rei¨®n que ellos tendr¨ªan. Y adem¨¢s, tendr¨ªa tambi¨¦n que mediar con otra ra. Algo realmenteplicado. Cerr¨® los ojos y respir¨® profundo. Se encontraba d¨¦bil, pero esperaba que su fuerza fuera suficiente para poder lidiar con todo aquello. De repente escuch¨® un sonido a su espalda que le hizo abrir los ojos de golpe. Mir¨® por encima de su hombro y un gru?ido sali¨® de su boca. El cazador que antes se hab¨ªa escapadoenzaba a salir de entre maleza alzando entre sus brazos su arma, y esta apuntaba a e. ra no se movi¨®, pero escuch¨®o este quitaba el seguro, preparaba el arma. No le dar¨ªa tiempo. ¨¦l iba a disparar. Y lo hizo cuando una sombra negra y dorada aparecieron entre ellos. La sangre corri¨® empapando yerba bajo ellos y ra se estremeci¨®. Chapter 82 Chapter 82 82 ra pudo sentir el calor y humedad de sangre ajena palpitarle el rostro, mientras e no sent¨ªa ning¨²n dolor a pesar del disparo. Todo hab¨ªa sido realmente r¨¢pido, pero lo suficiente para que e fuera consciente de los hechos, de situaci¨®n y solo pudo hacer una cosa. -ETHAN- grit¨® al ver el cuerpo de su mate tambalearse dnte de e, con una herida en su pata de donde brotaba sangre. Seguido escuch¨® el grito del cazador cuando boca llena de dientes del lobo de pje azabache se cerraba alrededor de su cuello y lo desgarraba. Dixon no tuvo contemciones para matar al agresor de su pareja. Apret¨® hasta que el hombre dej¨® de moverse. Y solo as¨ª alz¨® cabeza. Los ojos dorador de ¨¦l se fijaron en ra,o los de su hermano que mir¨® por encima del hombro. Exclusive content ? by N?(v)el/Dr/ama.Org. A pesar de lo que hab¨ªa pasado, de que pudiera estar resentida porque ellos no hubieran llegado a tiempo, fueo aque vez, ellos hab¨ªan ido a buscar, y por el estado del cuerpo de ambos, incluyendos heridas en sus patas desgastadas y casi a carne viva, y herida reci¨¦n, e supo que la llevaban buscando por inucho, mucho tiempo. El coraz¨®n en su pechoenz¨® a palpitar. Su instinto le dictaba que fuera hacia ellos, pero e se mantuvo quieta en el lugar. No sab¨ªa c¨®mo los dos gemelos reionar¨ªan dado que de seguro oler¨ªan la esencia del macho dentro de e. La hab¨ªa anudado y marcado con su olor. Y ellos eran realmente dominantes. El resultado estaba fuera de sus expectativas. Por lo que se mantuvo lo m¨¢s serena que pudo, esperando ver rei¨®n de ellos. Dixon fue el primero en acercarse. No dec¨ªa nada al igual que Ethan. Las aletas de su nariz se mov¨ªan. Ya estaba oliendo. Lara se sent¨® cuando este se acerc¨® a e. Lo primero que hizo fue enterrar su nariz en su cuello olfateando m¨¢s de cerca. E lo escuch¨® grunir contra su piel, mas no le hac¨ªa da?o. Su nariz revolvi¨® sobre su pje estudiando cada una des heridas,o si buscara aque que hubiera marcado y ses hubiera arrebatado de sudo. -No me marco- e le dijo de forma na. ra, tragaba en seco, su mente dec¨ªa una cosa, pero su cuerpo estaba extra?o. La cercan¨ªa de sus mates tranquilizaba, pero igual hac¨ªa temr. La lengua de Dixon en su cuello hab¨ªa calmado ahora el dolor des heridas de mordidas que antes estaban alli, y podia sentir lengua de Ethan lamiendo su vientre y m¨¢s abajo, incluso en su sexo que estaba adolorido Se estremeci¨® ante ello y se removi¨® haci¨¦ndose b entre ellos. Escondi¨® si rostro entre su c peluda en un intento de calmar su temr. Sentia su conciencia quear. Esta no era solo e. Sus defensas estaban bajas y se sentia cansada. Su celo incluso hab¨ªa fado. No sabia que le ocurria. Pensaba que sus mates iban a actuaro todo macho enloquecido por furia, pero, por el contrario, ellos estaban cuidando de e. Preocupados por e. -ra ¨C Ethan rode¨® y se acost¨® detr¨¢s de e pegando su cuerpo lobuno al suyo y recargando su cabeza sobre el cuello de loba ¨C Dinos quien fue. Necesitamos hacer algo sino enloqueceremos, Dixonmi¨® cabeza de su mate y se recost¨® ahora por dnte en un intento de hacer que e sintiera cercan¨ªa de ellos. La llenaba con sus feromonas. Los ojos de ¨¦l estabanpletamente dorados, amenazantes, pero bien sabia que no podia hacerle da?o a loba. ¨¦l pod¨ªa ser un bruto, estar rabioso hasta m¨¦d, pero e no tenia culpa. Solo quedaba una opci¨®n. Volver a manada y eza con ellos. Saber que les pertenec¨ªa y hace sentir de nuevo protegida, porque en esos d¨ªas que no hab¨ªa estado aldo de ellos, habian sentido falta de su loba, de su segunda mitad. Y no era solo por el ece. ra era m¨¢s importante en sus vidas de lo que e pod¨ªa entender. Y se iban a dignar a lleva de regreso cuando el temr de loba que se hab¨ªa calmado un poco se hizo m¨¢s fuerte de repente. Esta alz¨® cabeza y tras sacudirseo si estuviera loca para salir de entre ellos, salt¨® hacia atr¨¢s alej¨¢ndose de ellos. Y ambos supieron que ahora todo ser¨ªa m¨¢splicado porque ra que ten¨ªan dnte no ser¨ªa tan f¨¢cil de convencer. The Novel will be updated first on this website. Come back and continue reading tomorrow, everyone!