Chapter 7
7
El corazón palpito dentro del pecho de ra. Si su padre se enteraba del estado en el que habían
visto ayer y con el otro de un macho encima de seguro pensaría que e había tenido sexo con él, y
sin ser pareja era una total desgracia para una loba. Después de todo, los machos preferian que sus
parejas no hubieran sido marcadas de ninguna forma. Comenzó a sudar frío y se decidió caminar
hacia él para impedir que hara cuando voz de un lobo interrumpió del desagradable momento.
– Atención a todos por favor-era Will, el beta de manada y el que había lidiado con todo desde que
el alfa había caído en cama. Era el que había mantenido a flote todo aquello. Era un lobo adulto con
un cabello teado que siempre llevaba trenzado y que caíargo hasta cadera. Alto, fuerte y con
un carácter amable y calmado, había hecho que todos hubieran confiado fácilmente en él. Aun así, su
rostro mostraba carga sobre sus hombros, haciendo que tuviera algunos rasgos y líneas de
expresión marcados de más. ra dio un suspiro de alivio ante interrupción y cuando el lobo bufó y
se alejó, mas e sabia que volvería a dta. Todos siempre disfrutaban molesta desde que era
muy joven. Y esa situación no cambiaría, ?verdad?
-Bueno, ya que todos están aquí, es momento de dar una noticia- voz de Will hizo que e se girara
en dirión a donde todos estaban mirando, solo que e mantuvo cabeza gacha y se centró en
escuchar al lobo – Como todos saben, el alfa ha estado enfermo desde hace mucho tiempo.
Lastimosamente…- su voz tembló un poco dado que él había sido el amigo del alfa desde que eran
cachorros- nuestro alfa está a punto de dar el último suspiro. Su estado es muy delicado.
Los murmullosenzaron entre todos los miembros reunidos dnte de edificación más grande
de manada, pero se detuvieron cuando el beta alzó mano buscando silencio. Pasaron al menos
dos minutos hasta que no hubo sonidos alrededor. El lobo prosiguió su discurso.
-Dada situación actual ya se habían tomado medidas con anterioridad. Y su lugar será tomado por
su hijo. él había sido enviado para una mejor preparación en otro lugar secreto de todos, para sí
preservar su vida. No deseábamos que hubiera aún más masacre después del asesinato de luna.
Otra vezenzaron los murmullos. Todos habían escuchado har que el alfa había tenido un hijo,
pero que este desde muy cachorro había sido separado de manada y algunos pensaron que hasta
había muerto. El beta tuvo que volver a repetir el proceso anterior y esperar a que todos se calmaran.
Había una enorme conmoción.
Por su parte… ra estaba más centrada en el olor dulce que había poco, estabaenzando a
llegar a e y que le pareció tan familiar que su cuerpo se estremeció. Era…o el de noche
anterior, solo que… algo diferente, por lo que no escuchó lo que vino después. Solo reionó cuando
los pasosenzaron a escucharse, y puerta de enorme casa se abrió dejando ver a un macho.
El lobo bajó los escalones de entrada y se dirigió en dirión al beta. Un silencio doloroso se hizo
ante presencia de él y del poder astador que exudaba, el cual hizo que todos los miembros de
manada dieran un paso atrás. Dixon se detuvo aldo del beta y miró a todos con sus ojos dorados,
símbolo distintivo de linea directa del alfa y tan inusual que nadie se atrevería a cuestionar su lugar.
Y tenía todos los
rasgos para ser el lider actual, al menos físicamente. Era alto, incluso más que el beta, su cuerpo duro
y fornido, dado elrgo y extenuante entrenamiento al que había sido sometido, apenas se podía
esconder bajo su pantalón ajustado y su camisa arremangada a mitad de sus gruesos brazos donde
los tres primeros botones abiertos dejaban a ver parte de su torso solidificado y el inicio de su marcado
abdomen. Su piel ra contrastabapletamente con su cabello tan negroo el ébano. Largo,
que caía sobre su espalda en ondas que enmarcaban su rostro hermoso y masculino. Unos ojos
dorados rodeados de gruesas pesta?as, una nariz aguile?a y unosbios en una fina línea le daban un
aspecto serio e imprable. Un espécimen perfecto de lobo macho. Y por su olor fuerte y prante,
todos supieron que no era alguien débil.
-Les presento a Dixon, nuestro actual alfa. Espetamos el apoyo y aceptación de todo – Will explicó y
en sus pbras había un deje de amenaza. En esos momentos era mejor dejars cosas ras.
N?velDrama.Org ? content.
Todos asintieron con cabeza sin protestar. Solo ra estaba estática en su lugar, preguntándose
por dentro si aquel lobo… ?Era él que se había encontrado en elgo? ?Podría ser que mi mate es el
alfa futuro? Estaba muy conmocionada todavía. Su olor, su porte, todo le indicaba que era él, pero
sentía que había diferente, su aroma era un poco más dulce que el de noche anterior. Sin embargo,
su interior revoloteaba al sentir nuevamente el olor de su mate. Y no se dio cuenta de que exudaba
feromonas levemente.
Feromonas que no pasaron desapercibidas. Dixon había estado algo intranquilo desde que había
llegado a manada. No… desde antes. No había estado del mejor humor dado que había encontrado
a su mate, pero esta había escapado de él y además lo había agredido. Pero desde que había llegado
a manada había un olor dulce que hacía que su piel se erizara y aunque era débil estaba
convencido de una cosa.
Su mate estaba en aquel lugar. Solo no se esperó que encontraría tan rápido. Un gru?ido salió de
su garganta haciendo que todos se estremecieran. Los ojos dorados de Dixon se hicieron más
brintes y se enfocaron en dirión a ra a través de los lobos que estaban dnte de e y
comenzó a caminar hacia e.
-Alfa-Will noprendía su reión ni por qué iba hacia multitud… de aque forma. La manera en
que él avanzaba mostraba que estaba cazando algo.
Y ese algo era definitivamente ra.
Los lobos se apartaron ante el paso del nuevo alfa, corriéndose de undo a otro, bajando cabeza
ante su presencia. Dixon se detuvo dnte de los padres de ra que no supieron razón de por
qué los buscaba, pero Alester hizo una marcada reverencia pensando que había captado atención
del lobo. -Alfa. Bienveni…- fue interrumpido por un profundo gru?ido que lo hizo palidecer. Su esposa
a sudo se tambaleó.
El olor del alfa era tan denso que mareaba, aunque no era en dirión a ellos, e inconscientemente
se corrieron a undo. Dixon, con toda autoridad, dio tres pasos más. ra, aun parada en el lugar,
alzó el rostro embelesada por el delicioso olor, lo percibió detenerse dnte de e y su presencia se
hizo más fuerte. Temblo, mas no se corrió, aunque sus rodis amenazaban con ceder y su cuerpo se
estaba calentando, en respuesta a su pareja destinada. Porque no había duda… era él. Solo él.
Mía- voz grave del alfa se hizo oír y para ra sono satisfactoria en su oido.
a lobo había venido por e. No había abandonado. No le importaba que su instinto le ijera que
había algo que no estaba del todo bien. E solo quería retorcijarse en sus brazos uevamente. Los
murmullosenzaron nuevamente a su alrededor, sobre todo por impresión de leración del
nuevo alfa. Este había derado su mate dnte de toda manada. Uan leve sonrisa apareció en
losbios de ra. Ya no se volverían a reír de e, porque era mate de ese lobo, del alfa.
-Espere, espere- Alester estaba conmocionado,o mayoría de los presentes. -?E es su mate?
– Isa a sudo tenía los ojos muy abiertos. Dixon no les respondió, no dio explicaciones, no tenía que
hacerlo, sobre todo porque, aunque estabacido de haber encontrado a su mate… e… tenía
el olor de otro macho encima de e y eso le hizo mostrar sus colmillos en dirión a e. Y al notar
que e retrocedía con miedo ante su cambio de reión, él se inclinó y envolvió su delgada mu?eca
y cargó sobre su hombro con un movimiento rápido. Y se giró en dirión al interior de su ahora
casa. Si había algo que Dixon odiaba, realmente era que lo suyo fuera tocado por alguien. Tendría que
ense?arle a esa loba quien era el que mandaba. Aun si e era su mate, tendría que saber su lugar.