Chapter 3
3
Exclusive ? content by N(?)ve/l/Drama.Org.
ra estaba casi escondida en una esquina de inmensa s de celebración, donde oscuridad se
cernía sobre todo su cuerpo. Se encontraba cansada y tensa. La experiencia que había vivido durante
la tarde todavía resonaba en su cabeza, y aunque se había ba?ado, el olor a sangre que se le había
impregnado a su pje aún permanecía. Asío sensación en su estómago que no se esfumaba.
Y era a su vez incómoda y desconocida. Aun así, expresión de su rostro no era para nada buena y
la tristeza amargaba su humoro resultado de toda bu y rechazo que había recibido aque
noche. Se suponía que e debía estar feliz y ansiosa por encontrar a su pareja, a su mate, a mitad
de su alfa, al lobo quepartiría con ello el resto de su vida. Era algo natural para los que acababan
de cumplir 18 a?os. La diosa luna les otorgaba este enorme cer. En cambio, cuál era el problema
de e… que, hasta ahora, tenía ya 22 a?os y todavía estaba soltara, y por lo que presentía, su mate
no aparecería nunca. No estaba dentro de los miembros de gran manada, o ya se habría dado
cuenta. Al principio pensó que su imagen era un obstáculo, pero para los lobos el físico no era
importante después de todo, no cuando existía unzo de por medio. Además, e no se consideraba
tan fea, con su cabellera casta?a ra yrga que hasta cintura que había heredado de su padre,
un par de grandes ojos azules muy ros de parte de su padre, un cuerpo delgado, pero cons
curvas decentes para parecer atractiva, una tez nca y lo que e creía un rostro medianamente
normal, no erao si fuera un fenómeno de naturaleza. Aun así, no tenía ninguna experiencia
sentimental. Debido a esto era bu de todos los miembros, alegando que alguien tan débilo
e y tan sumisa nunca encontraría a alguien que estuviera a sudo. Una loba defectuosao e
no tenía derecho a ser feliz. Y eso deprimía aún más, haciendo que sus ojos, ya difusos de
naturaleza, se llenaran de lágrimas, desenfocando aún más su mirada. Estaba tan s, no era querida
por sus padres, en sus a?os de vida solo había recibido desprecio por parte de los demás. Si al menos
recibiera una muestra de cari?o, quizás no se sintiera tan miserable. Cerró sus ojos y tomó una
respiración profunda, eso no evitó ques lágrimas corrieran por sus mejis. ?Qué sentido tenía
seguir viviendo así? Sin ni siquiera encontrar al lobo que al menos querría. Lo que más le dolía era
vero los nuevos jóvenes de manada casi revoloteaban de undo a otro y algunos de ellos ya
estaban encontrando parejas, y otros lobos espetaban o se tomaban su tiempo para cortejar a otras
lobas, pero nadie se acercaba a e. No porque casi se estuviera escondiendo, es que lo hacía porque
ya se habían reído yentado tanto sobre su ser, que otro más podría destruir. Se llevó mano a
su boca intentando contener un sollozo con el pecho apretado cuando casi fiesta de ese a?o se
terminaba y todosenzaban a salir del salón,pletamente ajenos a e. Otra vez era lo mismo.
S,pletamente s y humida. Ya. No aguantaba más. Este sufrimiento era en vano. Otro a?o
más, donde solo utilizarían por su olfato y dejarían dedo,o un objeto, encerrada en una
habitación oscura, sin esperanza alguna de ser salvada. Las lágrimas para ese momento eran tan
densas que manchaban su rostro. Aun cuando le había pedido a Diosa Luna una pareja o algo de
amor en su vida, esta había sido igual de cruel que el resto que estaba a su alrededor. No podía
confiar en e, no podía confiar en nadie… no confiaba ni en sí misma. Y con depresión siendo
due?a de su ser, salió corriendo, chocando contra algunos cuerpos, pero sin tomarlos en cuenta.
Lloraba desesperada, vacía, sintiéndose inútil y miserable. No se reconocía, no podría hacerlo, e
nunca había sido valorada o amada, y un ser sin recibir cari?o… era igual a nada. Corrió, corrió tanto
que sus piernas quemaron, que sus pulmones se quedaron sin aire, que sus brazos ardieron pors
heridas provocadas pors ramas. Se alejó sin sentido, sin una dirión. Solo quería apartarse de
manada, a un lugar tan alejado, donde no pudieran recrimina. Solo cuando creyó desfallecer cayó
de rodis frente a ungo. Uno que reconoció que pasaba en los límites des tierras de manada.
No se había alejado lo suficienteo para ser encontrada, pero si para tener algunos minutos de
paz. Allí, con suave brisa de noche, golpeando su rostro y moviendo su cabello que caían en una
cascada húmeda por los costados, rompió en nto, uno que partiría el corazón de cualquiera que
escuchara. Sus manos apretaron fuerte suave tierra debajo de e y sintióo su pecho se fue
vaciando, hasta sentirse cada vez más ligero. Si nadie quería, por qué tendría que seguir viva. Y
esto era algo que debía haber hecho antes. Quizás se hubiera ahorrado tanto
sufrimiento. Lentamente, levantó su mano dejando salir sus garras. Si cortabas venas de su
mu?eca, solo sentiría un leve dolor y después todo se desvanecería, se pondría oscuro y e solo
descansaría al fin. Una leve sonrisa apareció en su rostro. Por primera vez en a?os se sintió feliz por
tomar una decisión propia. Y así lo hizo. Levantó su otra mano, allí dondes venas azdas
palpitaban y acercó sus garras a e. Nada más tendría que desgarras rápido. Una de sus garras
tocó fina piel cuando. ?Detente? voz en su cabeza hizo que su cuerpo se detuviera en seco
completamente. Paralizado y todo a su alrededor se volvió negro por unos segundos. Solos
lágrimas volvieron a correr por su rostro poco después y cuando reionó sus garras se habían
retraídopletamente y no podía desenfunda. Como si algo no dejara que pudiera terminar con
todo de una vez. -?Por qué? ?Por qué no puedo morir?- sollozó- Cuanto más tengo que estar
aguantando- se quebró totalmente. Incluso su cuerpo traicionaba en ese momento, no dejánd
buscar su fin. Y eso… era mayor tortura para e. Su cuerpo se quedó sin fuerzas minutos después,
tan agotada de llorar que solo quedaba el rastro de lágrimas en su rostro enrojecido. Se quedó allí,
sentada en suave cama de hojas y pensando, pensando tanto que su cabeza dolía. -Acaso deseas
darme otra oportunidad- exhaló sin desgano dejando caer cabeza hacia undo apoyánd en el
árbol que estaba allí- Diosa Luna, si al menos mi mate está vivo, al menos dame una se?al. No es
justo que tenga que esperarlo tanto tiempo sufriendo inútilmente. Si no es así, al menos dame
oportunidad de descansar en paz- su voz apenas era un susurro, pero sus pbras eran fuertes. No
supo cuando tiempo pasó y casi se dio por vencida cuando notó que el brillo delgo frente a e se
hizo más intenso, dado ques nubes se habían corrido dejando ver una enorme luna llena. Su luz
ba?aba, casi cegánd más de lo que estaba. ra sintió su calor sobre su piel y su corazón
comenzó atir. Acaso eso era una se?al… Fue entonces que un sonido llegó a sus oídos que hizo
tensarse. Como rastreadora, sus sentidos menos el de vista estaba sumamente desarrodo. Y su
cuerpo se crispó al escuchars ramas romperse. Por un momento pasó por su cabeza que pudiera
ser aquel extra?o lobo con el que había cruzado camino que pudiera habe encontrado. Su cuerpo
entero se estremeció y se levantó temndo retrocediendo. Un olorenzó a envolve de forma
posesiva que hizo detenerse. ra se mordió elbio inferior. La temperatura dentro de e
aumentó tanto que se sintió quemarse por dentro, sentía su propia sangre palpitar en sus oídos y no
solo eso. La sensación de estarse humedeciendo por cer sexual dado aques feromonas
alrededor de e fuepletamente nuevo. Asío imagen de dos orbes dorados que salieron de
la oscuridad y que gru?eron al tene cerca. Un gru?ido fuerte y dominante. Y este decía: ?Mía?