Chapter 2
2
?Muévete? ?Muévete? ?Muévete? ra se ordenaba una y otra vez, pero era inútil, sus patas
temban aferrándose a tierra bajo es y sus orejas estaban casi desapareciendo encima de su
cráneo. La presencia que se acercaba a su ser era potente, fuerte, con un olor a sangre que lo cubría
completamente que casi hizo estremecerse de terror. Odiaba ese olor, lo detestaba, le recordabas
veces en que su cuerpo había sido castigado y esta corría por su piel y terminaba bajo eo un
pegajoso charco. Apretó los dientes dentro de su hocico hasta que casi le dolió, pero no pudo evitar
que de este saliera un gemidostimero. El lobo se detuvo un momento y alzó cabezao si ese
sonido le hubiera mado atención. Para ese momento, los rayos del sol se filtraban pors hojas
altas de los árboles e iluminaban su cuerpo, asío el denso pje totalmente negro azdo del
inmenso animal, donde los dos orbes dorados, grandes y amenazantes resaltaban por encima de todo
dándole un aspecto, aún más imponentes. ra solo podía diferenciar una silueta oscura con dos
puntos amarillos que enfocaban amenazadoramente. Y a su vez se encontró contrariada. Los ojos
de ese color no era algo peculiar en manada, smente el alfa los tenía y era el símbolo de
sangre más pura de los miembros de rama principal. Sin embargo, e estabapletamente
aterrada al punto que sus patas cedieron debajo de e, cayendopletamente sobre yerba suave
cuando este gru?ó, no podía pensar bien en ese momento. El loboenzó a caminar hacia e, de
forma lenta pero segura. ra podía escucharos ramas se rompían debajo de sus patas y
tierra cedía. Conocía a todos los machos de manada, pero ningunoo este. Tan fuerte, tan
grande, tan dominante. Y su cuerpo casi obligaba a tirarse de espalda para mostrarle su panza y su
cuello. Su temblor se hizo más grande cuando el lobo se posicionó encima de e y el olor a sangre
fue tan prante que dejó sin respiración. Su cuerpo entero tan tenso que sus músculos se
marcaban por encima de su pje lleno de barro. -?Quién eres?- de pronto escuchó voz del lobo.
Una voz grave, potente y que caló dentro de e llevando una sensación grande a su estómago. Tuvo
que obligarse a mantener su c tiesa, cuando esta le entró el impulso de sacudi de undo a otro
con ?emoción? ra noprendió que estaba pasando. -Responde- esta vez el lobo gru?ó tan
fuerte que e cerró sus ojos, cda de miedo, confusión. El macho sobre e se mostró molesto ante
la situación. Tenía una hembra debajo de él que no podía saber su olor dado el repugnante aroma del
lodo sobre su pje, pero que a vez hacía que quisiera tene debajo de él. -?Qué haces en mis
terrenos?- hizo otra pegunta intentando buscar respuesta. A esta ra tampoco respondió. Se había
acurrucado tanto debajo de él, intentando parecer tan peque?a que casi no lo escuchó en medio de
sus temblores. Estaba cda del pánico. Ese lobo quería algo con e, pero ra tenía tan ms
experiencias a lorgo de toda su vida que solo podía pensar en el peor escenario. Ayuda, Ayuda.
Pedía una y otra vez dentro de e,o siempre hacía cada vez que tenía miedo. No era una loba
fuerte, no podía luchar, todos eran más fuerte que e. Que podía hacer. ?Apártate? y por no sabía
que vez escuchó aque voz en su mente. Esa que siempre acogía con un calor familiar y protector
antes de perder conciencia. Para cuando reionó estaba corriendo casi sin aliento, llegando a
donde los miembros que habían ido a cazar con e estaban yo des tantas veces, e no podía
explicar que había pasado. Solo sabía que había un dolor palpitante en su espalda, un sabor metálico
en su boca,o si hubiera sangre que no era de e alrededor de sus colmillos… y que sería
rega?ada. Cuando se detuvo su padre esperaba con todos los colmillos afuera. -ra, dónde
estabas- se acercó a e gru?endo y e pensó que mordería. Las feromonas de su padre se
movían de forma agresiva, aunque ahora e podía detectar que no tanto, al menos enparación
con aquel lobo. Sin embargo, e retrocedió temblorosa y con el lobo palpitando. Si no se equivocaba
el lobo había mordido, ?verdad? No podía recordar. -Yo… yo- Sintió a su padre de pronto detenerse
y oler por encima de e. ra se tensó y cerró los ojos esperando el castigo, pero, en cambio, este
fue el que retrocedió. -Olvídalo- su padre dio medio vuelta dejánd y acercándose a los demás
machos. El pje de su lomo estaba erizado,o si algo lo hubiera puesto alerta. ra no
comprendió lo que acababa de ocurrir. Se levantó sintiendo sus pataso gtinas y siguió al grupo
desde atrás, con cabeza baja ys orejas pegadas a su cabeza. Siendo consciente que algo se
removía dentro de e y aun con su estómago revoloteando. Sementó no tener una vista decente y
haber podido ver aquel lobo extra?o de ojos dorados. No sabía quién era… y era mejor que su padre
no supiera tampoco. Mientras tanto… aun dentro del bosque, el macho semía pata herida dondeUpstodatee from Novel(D)ra/m/a.O(r)g
el sabor de su sangre con el de loba se mezba en su boca. Antes, al no recibir respuesta de e,
la había mordido en su lomo buscando algún estímulo o para saca de su ataque de pánico.
Inyectaría algunas feromonas y con eso podría tranquiliza, solo no se esperó que el animal
rápidamente hubiera dejado de temr y mientras él tenía sus colmillos aun enterrados en el cuerpo
de e, esta giraría cabeza buscando su pata y podía jurar que si no hubiera reionado rápido se
la hubiera desgarradopletamente. El lobo alzó cabeza sintiendo que piel yaenzaba a
cerrar lentamente. No sabía quién era esa loba, ni porque había reionado así. Sobre todo, forma
de actuar de e yo había cambiado de una forma a otra era extra?a. Pero de algo estaba seguro
y lo supo al saborear sangre de e. Esa loba era suya. E era sin dudas su mate.