17kNovel

Font: Big Medium Small
Dark Eye-protection
17kNovel > La Licantropa Luna Perdida > Chapter 138

Chapter 138

    Chapter 138


    Libro 2. Su Encontrado Lycan Luna Capítulo 13


    azalea punto de vista


    Al salir de mi habitación, me saludó Liam, quien se acercó y pasó su brazo por el míoo si fuéramos


    los mejores amigos. “?Y qué aventura nos vamos hoy, mi Reina?” pregunta, y yo me río, mirando a mi


    alrededor en busca de Dustin.


    “Dustin fue a buscar tu desayuno”, dice Liam mientras miro a mi alrededor.


    This belongs to N?velDrama.Org - ?.


    “No tengo hambre. Solo quiero ver a Abbie —le digo con el ce?o fruncido mientras bajo los escalones


    hacia habitación de Gannon. Abbie no había salido de habitación desde primera noche, y sé que


    por eso Gannon quería lleva a algúndo, y yo quería ver a Abbie antes de que se fuera.


    Kyson me dijo que se iría a través del ece mental. Siempre me asustaba cuando lo usaba. No estoy


    acostumbrado a tener a alguien en mi cabeza, y mucho menos a ser parte de algo. Abbie volvió a ser


    rebelde, y odiaba eso, pero se negó a dejar que Gannon marcara. Cada vez que le pedía a Kyson


    que hiciera su paquete, él decía que e se negaba y que no podía a menos que cambiara.


    Sabía por qué. No se creía digna de tener cosas buenas, pero eso no era todo. Si Gannon no pudiera


    cambia, entonces e no sería Lycan, y no sé qué haría sin Abbie. Gannon pasó poco después de


    que el Rey se fuera para decirme que llevaría a algúndo y que se irían después del almuerzo.


    Caminando por los sinuosos pasillos y hacia parte trasera del castillo, mé pero no obtuve


    respuesta. Mirando a Liam, agarró manija de puerta y abrió, y asomó cabeza por puerta.


    “Creo que se está duchando”, susurra Liam, aunque tenía una mirada extra?a en su rostroo si


    supiera algo que yo no sabía, así que abro más puerta y entro.


    “Voy a esperar aquí. Gannon no está aquí —dice Liam, olfateando el aire y apartando mirada de mí


    con torpeza—. Le doy un asentimiento antes de entrar en el cuarto oscuro. Las cortinas se cerraron y


    falta de luz dificultó un poco ver mientras mis ojos se acostumbraban al cuarto oscuro. Mes arreglé


    para patear mi dedo del pie en una mesa de café y sentí ganas de maldecir maldita


    cosa. Dirigiéndome al ba?o, mo a puerta.


    “?Abbie? Soy yo  mo, pero no obtengo respuesta. Sin embargo, sonabao si estuviera


    llorando detrás de puerta, y de repente supe por qué Liam no quería entrar. Miro alrededor de


    habitación, abro puerta y cierro detrás de mí. Volteándome hacia el ba?o oscuro, encuentro que los


    espejos están cubiertos con grandes hojas de papel negro, el ba?o es más oscuro que habitación


    principal, el aire espeso con sal de sus lágrimas y el vapor ondnte.


    Instantáneamenteencé a sudar. Erao una sauna aquí. Se podían escuchar murmullos desde


    enorme cabina de ducha de vidrio que estaba empa?ada.


    “?Abbie?” susurro, abriendo mampara de ducha. La encuentro en el fondo de ducha, frotándose


    con sa?a mientras se presiona contra esquina. Su piel es de color rojo brinte por el calor del agua


    hirviendo. Sabía que e no estaba bien. Todo el mundo lo sabía, pero ve así me rompió el


    corazón. Se detieneo si no se hubiera dado cuenta de que estaba aquí. Levantó cabeza y miró


    fijamente al frente. Tenía un estropajo en mano, algo con lo que limpiarías una o muy manchada, no


    con piel.


    “Todavía puedo sentir sus manos, Az, todavía puedo saborear su vileza en mi boca”, susurra mientras


    mira al vacío. Una lágrima se desliza por su meji antes de desaparecer por el desagüe con una


    cascada de agua. Subio tembló cuando entró en ducha, mi ropa se empapó y el agua estaba


    hirviendo. Me acerco a e cerca de pared del fondo y me siento a sudo. Algunas partes de su piel


    sangrabano si se hubiera frotado en carne viva. Las cicatrices que cubrían su cuerpo están en


    carne viva y enojadas, pero afortunadamente curadas, ahora recién levantadas delvado.


    “A veces está bien recordars partes oscuras, Abbie. No te quedes allí demasiado tiempo, no dejes


    que te atrape,


    no le des el control que ya no tiene sobre ti —le digo, y e gira cabeza para mirarme. Agarré su


    mano, agarrando el estropajo, y entrcé mis dedos con los de e.


    “No quiero contrr, quiero olvidar, quiero odiarlo y aún así no amarlo. ?Cómo puedes seguir amando a


    alguien incluso después de que haga algo así? Debería haber escuchado a Gannon. Debería haberme


    quedado —susurra Abbie.


    “Era el vínculo de pareja. Eso no era realmente amor, solo una versión retorcida de lo que percibías


    como amor”, | Dile a e.


    “Fui ingenua, estúpida”, se rega?a a sí misma.


    “No, querías algo más de lo que nos han dado, y eso no es culpa tuya”, le digo. Me siento con e,


    dejando que el agua hirviendo me ara?es piernas. Afortunadamente, solo tenías piernas debajo del


    agua, el resto de e presionado contra pared. Sin embargo, su piel estaba en carne viva y levantada.


    “No puedo vivir así, Az. ya no quiero No quiero ser mu?eca rota”,


    Esta no era mi Abbie, esta Abbie se había rendido. Esto fue lo que quedó. Parecía tan indefensa ahora


    como cuando entramos por primera vez en ese orfanato. Sólo entonces éramos más jóvenes y


    ni?os. Los ni?os solo saben lo que se nos dice, y aceptan cualquier destino que se nos presente porque


    no lo sabemos mejor.


    Sin embargo, ahora que somos mayores vemos los horrores del mundo con una luz diferente, vemos los


    monstruos,s mentiras y entendemos que nada de nuestra infancia fue normal. Lo que pensábamos


    que era normal ya no lo es, y de esta nueva normalidad aún no estamos seguros. Cómodos con el dolor


    porque era normal, cómodos en nuestra propia miseria que era normal, así que rota era normal. ?Cómo


    se arre normalidad?


    ?Cómo romper el ciclo de un patrón de pensamiento? El dolor no es normal, pero todo lo que sabemos,


    o lo sabía hasta que conocí a Kyson, Abbie no ha conocido su nueva normalidad, todavía sufre en


    versión con que crecimos. Y supe que estaba cansada, cansada de vieja normalidad. E usa su


    resilienciao una armadura, pero ahora al descubierto supe por una vez que no quería seguir


    llevánd.


    —No estás rota —susurro a pesar de que lo parecía.


    “Soy. Ya no sé quién soy —susurra, con mirada perdida.


    Eres mi mejor amiga, mi hermana. Eres más que mi vida —le digo apretando su mano.


    “?No, somos ustedes! Somos canas, somos lo que nos dejen ser y nada más”, dice.


    “Solo si te dejas ser, no eres lo que te hizo, Abbie, no eres lo que te hizo el carnicero, y no somos lo que


    la Sra. Daley nos hizo creer”.


    No lo eres. Eres una princesa y pronto serás reina, eres Azalea Ivy Landeena, soy pícara, no soy nada,


    y ahora todos saben lo que hicieron, todos sabens cosas sucias que desearía poder olvidar, estoy


    harto de que me miren. lástima, hartos de que me miren con asco, hartos de ser lo que él me hizo!”


    “Entonces sé Abbie”, le digo poniendo mi cabeza en su hombro.


    “Pero no sé quién es e”, murmura Abbie, su voz sin emociones.


    “Lo que te hicieron no eres tú sino un reflejo de ellos. Eso es lo que eran, eran Abbie. Ellos están


    muertos y tú todavía respiras. Ellos no tienen otra oportunidad, pero tú sí, así que tóm, no dejes que


    te encadenen en el recuerdo de lo que hicieron. No se lo merecen. Vive porque puedes y quieres —le


    digo y e niega con cabeza y empujas rodis contra el pecho.


    Abbie pone su cabeza en sus manos y llora. Sus hombros temron, y no podía empezar a imaginar


    por lo que estaba pasando, pero lo superaría. Tenía que hacerlo porque no valía pena estar en este


    mundo sin e.


    “Suenaso Gannon, pero incluso él me mira igual que todos los demás, incluso tú lo haces; se que


    no puedes


    ayúdalo, pero…” se atragantó, todo su cuerpo temndo.
『Add To Library for easy reading』
Popular recommendations
The Wrong Woman The Day I Kissed An Older Man Meet My Brothers Even After Death A Ruthless Proposition Wired (Buchanan-Renard #13)