Chapter 53
kyson punto de vista
Gannon nunca regresó en toda noche. Esperé a que se abriera el ece mental y me dijera que e
comenzó a cambiar, pero una vez que llegó medianoche y salió el sol, miré hacia los establos en
distancia a través de mi ventana. Gannon estaba en el frente y vi a Abbie corriendo por el camino de
tierra hacia e.
Me enojó que Abbie desafiaras órdenes y fuera con e. Les dije a todos que se mantuvieran alejados
de los establos.
Abriendo el ece mental, busqué correa de Gannon cuando mi puerta se abrió y Damian entró. “E
nunca cambió”, afirmó.
“Ya me di cuenta de eso”, le dije, mi tono cortante. Damian miró alrededor de habitación y sacudió
cabeza.
“Estás borracho y ramente no has dormido”, espetó con desaprobación.
“Estaba esperando a que e cambiara”,
?Ys botes? pregunta, recogiendo uno vacío y arrojándolo a chimenea.
“No necesito que me rega?es, Damian,” respondí, caminando hacia mi cama y acostándome.
“E nunca cambió”, afirmó Damian nuevamente.
“Soy consciente,”
“Gannon dijo que toda noche estuvo preocupada, tratando de anidar con los malditos caballos. La
estás retrasando”, me gritó Damian. Su iraenzaba a molestarme y estaba llegando al punto, tendría
que ponerlo en su lugar.
“No estoy haciendo tal cosa; La puse afuera donde está maldita luna, así que no me culpes por no
cambiar. E es probablemente rareza que obtiene los rasgos y no cambia”, Damian gru?ó ante mis
pbras, aunque en el fondo sabía que era por mí. Podía sentir su angustia, simplemente no me atrevía
a acercarme a e.
“Al menos sácale mano y deja de ser un imbécil”, gru?ó, y se dirigió furioso a mi armario. Sale con
algo de mi ropa en sus brazos.
La vamos a tradar al este, a tu antigua habitación. Ahí es donde e estará cuando te
superes. Damián me dice.
“No quiero en el castillo”
“Lástima, no voy a tener a mi Reina en los malditos establoso un animal de granja”, espetó Damian
antes de salir y cerrar puerta. Suspiré antes de mirar foto de mi hermana en parte superior del
cajón de mesita de noche.
Tal vez él tenía razón y yo estaba siendo irracional, pero no podía obtener imagen de su madre de mi
cabeza, el estado de mi hermana y forma en que su estómago fue desgarrado y mi sobrino mutdo
en su útero. Estaba atrapado en ese patrón de pensamiento cuando su voz invadió mi cabeza y me hizo
gru?ir.
“Encontraron más cuerpos”, dice Trey a través del ece.
“Dónde”
“A dos días de aquí”, respondió.
“Prepara un auto”, le digo.
Me cambié rápidamente, tropezando por habitación. Quizás me excedí. Al salir, Dustin miró fijamente
al frente.
Dile a Gannon y Damian que se reúnan conmigo en los autos. Tú te quedarás conmigo. Envía a Trey a
cuidar de Ivy por mí —le dije. él asintió, y bajé los escalones a trompicones tratando de encontrar mis
pies.
Dustin agarró mi brazo cuando perdí el equilibrio y le asentí con cabeza. “Mi rey, no creo que Trey sea
una buena opción para ver a reina”, dice, y lo miro. Dejó caer cabeza, y me di cuenta de su
mamada mientras lo miraba.
“él es parte de mi guardia; hará el trabajo que se le pida” le dije, bajando los escalones.
Perdiendo el equilibrio de nuevo, tropecé con el último escalón y casi me golpeo en el suelo. Los
guardias corrieron hacia mí cuando choqué con alguien. Previnieron mi caída, y negué con cabeza
mientras agarraba su hombro.
“?Estás bien, mi rey?” preguntó Ester, y les hice se?as a los otros hombres para que se fueran.
“Bien, solo ayúdame a mi oficina”
“Por supuesto”, dijo e un poco demasiado dispuesta. Contuve mi juramento, dejando que me llevara a
mi oficina. Me dejé caer en mi si.
N?velDrama.Org ? content.
“Recuperaré un poco de agua”, dijo, y despedí.
“Mi rey”,enzó Dustin, y gru?í.
“Déjame, dile a Damian que me busque cuando esté listo para irse”, le espeté, despidiéndolo. Cierro los
ojos, tratando de dormir un poco antes de tener que irme, lo que sin duda sería pronto cuando se
abriera el ece mental.
“Las carreteras están cerradas sobre el puente. Tenemos que esperar”, me dice Damian.
Despiértame cuando se abra le digo.
“Sí, mi Rey. ?Qué pasa con Ivy? Presiono misbios antes de suspirar y pellizco el puente de mi nariz.
“Po en mis viejos aposentos, asegúrate de que tenga lo que necesita”, le digo no contento con que
e esté aquí, pero si me los quita de espalda y calma mis malditos instintos, lo permitiría.
“E te necesita, mi rey”, me dice Damian.
“Y no puedo estar cerca de e en este momento”, respondí con un gru?ido.
“Kyson, te vas, ?qué sucede cuando e cambia?” preguntó.
“?Que esperas que yo haga?”
—Espero que te quedes —gru?o.
“Haremos cuando me despiertes”, le digo, interrumpiéndolo antes de que pudiera decir más.
Obligándome a ponerme de pie, me tambaleé hacia mi diván, cayendo pesadamente en él y dando
bienvenida al olvido cuando el sue?o finalmente se apodera de mí. Sin embargo, di vueltas y más
vueltas alzo, mándome para que fuera con e, su angustia me despertaba
constantemente. Tratando de ponerme cómodo, bloqueé a todos. Damian me encontraría cuando fuera
hora de irse. Aunque no me quedé dormido por mucho tiempo cuando sentí que alguien me tocaba.
La sensación de que alguien tiraba de mi cinturón me hizo mover, y parpadeé hacia el techo, confundido
antes de sentir una mano en mis pantalones. Di un salto, tambaleándome en posición vertical y mirando
al intruso. Su vil olor flotando en mi nariz.
“No fue mi intención asustarte, mi Rey,” voz de Ester llegóo si alguien estuviera perforando mis
oídos.
“?Qué crees que estás haciendo?” Le gru?í antes de frotarme los ojos y mira. Vuelvo a parpadear
cuando veo que está desnuda.
“?Dónde está tu maldita ropa?” Le digo, desviando mi mirada a cualquier otra cosa que no sea e.
“Tenías problemas para dormir; te he estado observando Déjame ayudarte —dice mientras se inclina y
tira de mis pantalones. Agarré su mano y le gru?í.
“No necesito tu ayuda, Ester; Te sugiero que te vayas —le advierto. E sacude su mano de mi agarre, y
sus ojos se llenan de lágrimas.
“?Mi rey?” E llora.
“Yo no soy tuyo, ni tú nunca serás mío. Ahora vete antes de que te haga azotar —le gru?í.
“Oh, mi rey, debes estar cansado; soy yo, Ester —dice, tratando de subirse a mi regazo. Agarro su
garganta. Disgustada, se atrevió a pensar que podría tocarme, tocar lo que no le pertenece.
“Dije que te fueras, no eres Ivy. No me toques —le dije antes de darme cuenta de lo que dije. Tropieza
hacia atrás cuando dejo ir. La observo mientras toma su ropa antes de mirarme. Le gru?o y sale
corriendo por puerta, abriénd justo cuando Damian está a punto de entrar.
“?Lo has perdido porpleto?” Damian gru?ó, entrando, cerrando puerta detrás de él.
“Me desperté cuando me tocó”
“Por favor, dime que no lo hiciste”, gru?ó.
“Qué, por supuesto que no. ?Por qué me tomas? Suspiró y volví a abrocharme los pantalones antes de
oler mi ropa. Su hedor estaba sobre mí.
Me quito camisa, tiro a basura, con un gru?ido.
La quiero lejos de mido del castillo. No quiero volver a ver cara de Ester aquí.
“?Lo tendrá arredo? ?Qué hay de lo que Dustin nos dijo sobre e? preguntó. Me había olvidado por
completo de eso.
“Destierr”
“Mi Rey, e es una Lycan”
—Entonces destiérr del castillo —le digo y él asiente.