17kNovel

Font: Big Medium Small
Dark Eye-protection
17kNovel > EI Centímetro > EI Centímetro 268

EI Centímetro 268

    <b>Capítulo </b>268


    Observé su rostro sonrojado ys gotas de sudor en punta de su nariz, y no pude evitar sonreír con losbios apretados. Jorge giró su rostro hacia otrodo, y yo ya no seguí provocándolo, honestamente


    empecé a manejar.


    <b>Un </b>tema ‘delicado logró silenciarnos a ambos por unos buenos minutos. Pensando en lo que habia dicho antes sobre nuestro mundo de dos, fui yo quien rompió el silencio y le pregunté. ?A dónde neas


    <b>ir</b><b>?</b><b>” </b>


    ?Tienes tiempo libre esta tarde? Me preguntó Jorge.


    Si Tan prontoo pbra salió de mi boca, me di cuenta de que ha respondido demasiado rápido, casio si estuviera desesperada por ello.


    La cara tensa de Jorge se suavizo con una sonrisa proponiéndome: “Te llevare a un lugar


    Esa vez me contuve de har.


    Yo activo el GPS, tú sólo sigueme. Jorge asumió que estaba de acuerdo.


    Siguiendo su GPS, llegamos a un suburbio bastante aido y desdo, rodeado de maleza por todosdos. Lo único que me causó una buena impresión fue un río. Era increíblemente ro, y briba a lo lejos.


    Jorge, me has traido aquí para empezar a cultivar tierra?” Bromeé


    Jorge miraba alrededor y sorprendentemente, respondió: “Si.”


    Rei y luego le dije: “Mejor sigue jugueteando con tus cables y luces, y gana tu millón de pesos anuales.”


    Jorge camino adnte y yo lo segui, pero después de unos pasos, de repente vi algo moverse rápidamente entre los arbustos y grité: “?Ah!”


    Jorge, que estaba a solo unos pasos de distancia, giró y corrió hacia mí enseguida. Y yo, casio si vra, mencé hacia él, saltando y enganchándorne a su cuello y cintura. Cuando estaba en escu, siempre reprobaba en salto alto, pero esa vez salté perfectamente, y mi pose fue absolutamente superior, siendo imposible de sacudirme.


    Jorge inmediatamente sostuvo mi espalda baja preguntando: “?Qué pasa?<b>” </b>


    “?Una serpiente, hay una serpiente!“,i voz temba.


    Aunque no estaba segura de lo que había visto, esa era mi sensación. Y en ese campo de hierba alta y abandonado, ?qué más podría haber aparte de serpientes<b>? </b>


    Me aterrorizan esos animales ndos, incluso una oruga me podía hacer gritar de miedo.


    Jorge me llevó a undo diciéndome: “Fue mi culpa”


    No dijo en qué habia fado, simplemente me sacó del campo de hierba y nos llevó al borde de un peque?ogo.


    Pero yo todavia estaba en shock, ni siquiera pensé en bajarme hasta que él me preguntó: “?Quieres intentar meterte en el agua?”


    Fue entonces cuando me di cuenta de lo fuerte que lo estaba abrazando, incluso había dejado marcas rojas en su cuello. Discretamente saqué lengua, lo solté rápido y me bajé de sus brazos<b>, </b>luego hacia el borde delgo.


    Jorge me siguió de cerca diciéndome: “Lilia dijo que querías un mundoo el suyo, un peque?o paraíso


    Si, con monta?as, agua, <i>y </i>un patio con flores…” Dije eso y <i>de </i>repente me detuve, luego me giré para mirar el terreno baldío detrás de mí: “Jorge, no me digas que quieres…. quieres…”


    No había terminado mi frase cuando Jorge asintió: “Cuando nos casemos, te regré este lugar para que sea tu propio peque?o paraíso.”


    Quedé asombrada mirando a Jorge, ya que nunca pensé que tendría esa idea.


    ?Lo quieres? Me preguntó Jorge.


    “Sí.” Respondi sin pensarlo otra vez.


    Jorge sonrió y dijo: “Bien.”


    S


    Dijo eso mientras seguía contemndo ese lugar desdo,o si ya estuviera neando cómo construir nuestra casa de bodas. ?Casa de bodas? Esa frase cruzó mi mente, y solo entonces me di cuenta de que algo estaba mal. Espera, espera… ?eso fue una propuesta de matrimonio? ?Y yo había aceptado sin darme cuenta?


    Jorge, eres bastante astuto, eh.” Le dije.


    THE S


    ?


    2 3


    él sonrió levemente y siguió caminando. Lo seguí, pero él empezó a correr. No llegamos muy lejos cuando se detuvo, corrí hasta sudo, sin esperar golpearlo, de repente me sentí ligera, ya que él me levantó en brazos.


    Y luego, el mundo giró a nuestro alrededor…


    “Se?ora Oliver,” Jorge, con sus brazos alrededor de mi cintura, me levantó en un <i>giro</i><i>, </i><i>y </i>su mado suave resonó en mis oídos.


    Capitulo <b>269 </b>


    <b>Capítulo </b>269
『Add To Library for easy reading』
Popular recommendations
The Wrong Woman The Day I Kissed An Older Man Meet My Brothers Even After Death A Ruthless Proposition Wired (Buchanan-Renard #13)