17kNovel

Font: Big Medium Small
Dark Eye-protection
17kNovel > EI Centímetro > EI Centímetro 131-140

EI Centímetro 131-140

    Capitulo 131


    Lleguée empresa para entrevista às once al lugar estaba un poco Opertado No era en Cabo San Lucas, sho en un suburbio a menos de veinte minutes de donde vivia. Ya habia bido har de esapa?ia, se dedicaban al desarrollo de iluminación y habian participado en una licitación para un proyecto de luces en un parque de atriones, aunque al final no fueron selionados. Incluso cuando hubo problemas cons luces en el parque de atriones, pensé en contactar a esa empresa para que los solucionaran. Fue por <b>estas </b>dos razones que me fijé en esapa?ía, y justo cuando estaban buscando personal para un puesto que me veniao anillo al dedo: marketing y promoción. Fue primera empresa a que apliqué, y ro, también fue primera en contratarme.


    La empresa alquba un edificio de oficinas, nada que ver con el Edificio Imperial de Chispa Global. Pero esapa?ía tampoco era peque?a, habian alqudo tres pisos del edificio. Subí en el ascensor hasta nta que me correspondia y siguiendo los letreros encontré oficina de recursos humanos. Apenas entré, alguien me saludó con una sonrisa: “?Vienes a entrevista, se?orita Gámez, verdad?”


    Sonrei y asentí: “?Así es!”


    “?Por favor, toma asiento!” La persona era un hombre de unos treinta a?os, de apariencia corriente pero con una sonrisa muy amable que lo hacía destacar.


    La amabilidad siempre deja una hue profunda.


    “Hoy solo te hemos citado a ti para entrevista.” Explicó, resolviendo mi duda sobre cómo sabía quién era.


    “H.” Extendí mano, él pareció sorprenderse brevemente, pero luego sonrió y estrechó mi mano, presentándose.


    “Me mo Víctor Sierra, he visto tu currículum, es muy impresionante y encaja perfectamente con el puesto que estamos ofreciendo. Ahora me gustaría conocer tus expectativas, se?orita Gámez.” Dijo Víctor con profesionalismo.


    13:17


    the * *watu at gas die je da marketing v


    jone di


    MG Sedquam mengum ante sente quelleque ma nie pomar que tal


    gesucht in darle más vueltas y


    que tourie babu zonu sign my condiciones, fur directa:


    artis die leer y tambis quers saber sobre los nen des deseo de empresa rs tetanos de acuerdo con los dos mememe puntes podemos dicurell m


    Como una personamām, necesitaba trabajar para ganarme vida y descansar, asi que mis principales predcupaciones eranos de


    nualquier candidato


    Victor sirvió un vaso de agua y lo coloco frente a mi diciendo: “Hemos revisado tu historialboral en Chispa Global, sabemos que eras primera secretaria all. Estamos al tanto de tu srio y aunque no podemos


    ofrecerte lo misma, si ofreceremos bonificaciones basadas en tu


    desempe?o


    No me sorprendio y Victor continuó “Tu srio será de 60,000 pesos al mes, con un bono de fin de a?o basado en el 0.3% del rendimiento anual, los seguros y beneficios por dias festivos seguiráns normas


    establecidas, ?tienes alguna pregunta, se?orita Gámez?”


    “No” El srio era 20,000 pesos menos al mes de lo que ganaba en Chispa Global Business, lo que significaba un cuarto menos, pero aun así acepté.


    En realidad no se podiaparar esapa?ía con Chispa Global Business Si me hubieran ofrecido lo mismo que en Chispa Global Business, habría sospechado. Además, aunque en Chispa Global Business oficialmente era primera secretaria, todos sabian que era futura se?ora de casa, por lo que mi srio no eraparable. En esa otra empresa, era solo yo, ganandome vida con mi esfuerzo, y lo que ganaba era justo y razonable


    “Si se?orita Gámez tiene alguna otra solicitud, por favor, no dude en hace” Me dijo Victor


    “Ahora mismo quiero echar un vistazo al n de desarrollo de empresa.” Indagué sobre eso porque necesitaba saber qué tan prometedor era el futuro de empresa, no quería estar en un lugar que cerraría en tres of cinco meses, sería un desperdicio de mi esfuerzo y dedicación.


    Victor caminó hacia el escritorio, sacó una caja del estante de archivos y me pasó.


    Me tomé diez minutos para revisa y luego se devolví diciéndole: “Se?or Sierra, si no tienen ninguna objeción conmigo, estoy lista para empezar en cualquier momento.”


    La sonrisa de Víctor se hizo aún más brinte y me dijo: “Hoy es jueves, se?orita Gámez podría empezar con los trámites de contratación y regresar el lunes próximo paraenzar oficialmente, ?qué le parece?”


    Acepté: “?Perfecto!”


    Capítulo


    Capítulo <b>132 </b>


    “Bienvenida a bordo, directora Gámez. Esa vez fue Victor quien me extendió <b </b>mano, luego mandó a alguien para que me ayudara con los trámites de ingreso.


    En menos de media hora, ya estaba todo arredo para mi incorporación. Fue entonces cuando me acordé de algo, todavía no había recibido aprobación de Sergio, pero no importaba, podía har con Ricardo, seguro el estaría de acuerdo.


    El celr en mi bolsillo vibraba, había vibrado varias veces, peroo estaba chando con Victor no lo había atendido. Era una mada de Virginia.


    “?Dónde estás? Hoy tengo el día libre, ?qué dices?” Me preguntó.


    ?Qué suerte que e tenía el día libre! últimamente, debido a temporada alta de nacimientos, Virginia había estado trabajando sin parar en el hospital.


    “?Qué, ahora entraste en periodo de descanso?” Bromeé.


    “Si, ahora todos deciden tener hijos al mismo tiempo, y cuando dicen que no, entonces nadie tiene.” Se quejó Virginia, y no era primera vez que lo hacía.


    últimamente gente era más astuta, nifican científicamente los


    embarazos, cado a conveniencia fechas específicas para tener los hijos. Incluso calcban el zodiaco, pensando en buscar forma para que sus hijos fueran más exitosos. Pero no se daban cuenta de que lo raro se vuelve preciado; si todos fueran especiales, entonces loún se volvería valioso.


    “?Estás en casa? Iré a verte.” Le dije, sabía que no era fácil que e tuviera un día libre y no quería que se cansara demasiado.


    Virginia: “Sí, ven.”


    “?Qué tal si preparamos un par de tragos para el mediodía?” Pregunté riendo.


    <b>ro</b>, yo prepararé algo deer, tú trae el vino.” Virginia aceptó de Inmediato.


    Colqué el teléfono y revisés otras madas perdidas de números desconocidos, pensando que podrían ser de empresas donde había aplicado, pero no devolví ninguna mada. Si realmente estabant interesados en contratarme, seguro volverían a mar.


    No solopré vino, sino también frutas y una juguera, pensando en preparar un jugo para tomar con Virginia. Virginia abrió puerta, tomós cosas que llevaba y al ver juguera me dio un beso: “Eres increíble, amiga, justo estaba pensando enprar una de estas, pero no había tenido tiempo.”


    “Compré una aunque temía que no tuvieras tiempo para usa.” Bromeé. Virginia se detuvo un momento: “El tiempo eso el escote de una mujer, siempre puedes encontrar un filo si lo buscas.”


    Eso me hizo reír, y eché un vistazo a su pecho no: “?Crees que podrás sacar algo de ahí?”


    No era por molestar, pero Virginia realmente tenía poco pecho; en verano a menudo salía solo con un cubrepezones porque no afectaba en nada.


    “No te fijes en lo peque?o que es ahora, en el futuro esto será un tesoro para los ni?os, tus grandes pechos no serán tan útileso los míos.” Aseguró Virginia, e realmente era una experta en ginecología, sabía todo sobre tener y cuidar ni?os.


    “Entonces, cuando sea el momento, tengamos hijos al mismo tiempo, tú amamantas a dos.” Le dije sin ningún reparo.


    Virginia me dio una patada juguetona: “Solo a ti se te ocurriría algo así.”


    Nos reímos a carcajadas, y mi teléfono sono de nuevo, otro número desconocido. Pensando que podría ser otra mada de trabajo, contesté muy educadamente: “H, ?quién ma?”


    Del otrodo de mada, persona me dijo: “Se?orita Gámez, su vestido de novia ha llegado, queríamos coordinar una cita para que venga a probárselo.”


    Perdona?” Me quedé sorprendida. “Creo <b>que </b>tienes el número equivocado.


    “<b>No </b>creo. Respondió persona al otrodo, y luego repitió mi número.


    Efectivamente era mi número. Pero yo definitivamente no había ordenado un vestido de novia, ?quién me estaría haciendo una broma?


    Capitulo 133


    mentiras nye preguntaba quién me estaba jugando una broma, segui


    biendo madas sobre el pedido de anillos y sobre organización de boda fue entonces cuando me <b>di </b>cuenta de que no era simplemente una broma<b>, </b>cuando pregunté quién había hecho esos pedidos, fue cuando entendi cuan loco estaba Sergio. Todo había sido obra suya. Sabía <b>que </b>él no era tan infantilo para jugar una broma o hacerme pasar un mal rato a propósito<b>. </b>


    Pensando en otra posibilidad, le mé: ?Qué demonios estás tratando de hacer, Sergio? Ya terminamos, y tú pidiendo vestidos de novia y anillos, ?a quién pretendes molestar?”


    “No pienses que soy tan aburrido e infantil, ?no decías que no me


    importabas? ?Que dudabas de mi amor? Casémonos ya, deberías creerme, solo quiero casarme contigo.” Las pbras de Sergio solo aumentaron mi decepción.


    “Sergio, ?crees que amar a alguien es hace usar un vestido de novia y ponerle un anillo? ?Todavía no entiendes por qué terminé contigo?” Pregunté enfadada.


    Sergio se quedó cado unos segundos: “?Todo esto es por Zoé, verdad?”


    Admiti: “?Si! Me puedes decir, ?cómo neas manejar ese gran obstáculo?”


    De repente, Sergio se quedó sin pbras, y después de un momento respondió: “No volveré a tener nada que ver con e, ?estarías contenta si hago salir de empresa?”


    Escuchar su tono, cuán a rega?adientes lo decía.


    “?Y luego qué? ?La vas a esconder y a guardao si fuera un tesoro?” Pregunté con sarcasmo.


    Sergio se enfureció de inmediato: “Cam, ya es suficiente, ?cómo puedes ser tan irrazonable? Te dije que Zoé está s y embarazada ahora, e está muy vulnerable, ?no tienes ni un poco depasión?”


    él estaba muy enojado, casi gritando. Alejé el teléfono de mi oído, evitandol


    que da?ara mi timpanos


    Aun asi, escuche a Sergio gritar: “Cam, to también eres mujer, zy si fueras 10 Como cuando tus padres murieron, at no fuera por mi familia que te acogio, ?cuán desesperada y desamparada estarian?”


    Esas pbras fuerono un pu?al vado en mi corazón. Así que, en sus


    ojos, yo era alguien sin valor, su familia implemente me habia dado un lugar por canidad.


    “Entonces, tu bondad hacia mí, ?también era caridad, verdad?” Mi voz temba.


    Sergio guardó silencio unos segundos, Juego dijo: “No, no tergiverses mis pbras.”


    “Sergio, no quiero tu caridad, así que tu amor y afecto dáselo a quien quieras. Una vez fui una huérfana digna de lástima sin nadie en el mundo, y tú me diste tu caridad. Ahora Zoé es vulnerable, ám a e.” Misbios temban, me sentia fríao si me hubieran echado agua hda.


    Nuestro amor se había desvanecido, sus sentimientos cambiaron de dirión, pero eso no importaba, el mundo y gente cambian a cada segundo, lo que no esperaba era que su bondad hacia mí fuera falsa, que desde el principio solo fuera por lástima.


    “Cam, erespletamente irrazonable, sabes que no quise decir eso.” Sergio seguía discutiendo.


    “Sergio, lo que quieras decir ya no importa, por favor, ?puedes dejar de molestarme?” Yo ya casi no tenía fuerzas.


    Ese sentimiento de estar atrapada en algo que no termina después de ruptura, realmente era agotador.


    Pero Sergio solo soltó una risa fría: “Cam, eres mi mujer, si yo no te suelto, no tienes derecho a decir que no.”


    Sus pbras dominantes me hicieron entender que simplemente no aceptaba ser el rechazado. Pero ya lo había dicho, no importaba cuánto insistiera, no volvería atrás.


    “Entonces, si no te da vergüenza, sigue haciendo escándalo<i>.</i><i>” </i>Le dije y colgué el teléfono.


    Igual que antes, esa mada me había agotado porpleto, me temba todo el cuerpo, y ni siquiera me di cuenta cuando Virginia llegó a mido.


    <b>Capítulo </b>134


    Haste que e me trajo el jugo que ha preparado, me dijo: Ese Sergio, <b>nunca </b>imaginé que detrás de su máscara se escondiera algo tan


    despreciable.”


    Tomé un par de sorbos del jugoentándole: “Al final, solo me tenía lástima.”


    Aunque ya no estaba con Sergio, los recuerdos y los buenos momentos aún permanecían en mi corazón, peros pbras de ese día desgarraron falsa fachada de felicidad que los envolvía.


    Virginia apretó mis hombros con sus manos, acariciándome: “Ver su verdadera cara ahora es mejor que no habe visto nunca.”


    No dije nada y Virginia me tocó proponiéndome: “?Qué tal si le devolvemos una des suyas?”


    Mi ánimo estaba por los suelos. Las pbras de Sergio habían rasgados heridas de mi corazón, haciéndome revivir el episodio más doloroso de mi vida. Tenía razón en algo: después del idente de auto, cuando mis padres yacían en morgue, fríoso el hielo, me quedépletamente s en el mundo, sin saber qué hacer. Ni siquiera me atrevía a volver a casa, pensé en morirme para poder reunirme con ellos. Pero cuando Ricardo y Sandra aparecieron y me abrazaron, diciéndome que a partir de ese día, ellos serían mis padres, fue entonces cuando dejé de tener miedo. En ese momento, fuerono un salvavidas para mí, me aferré a ellos sin pensar en nada más, incluso llegué a creer que el mundo todavía me amaba. Por eso malinterpreté esa sonrisa de Sergio cuando me vio, ese día entendí que no era de amistad, sino de bu, ?verdad? Pero para mí, fueo una luz en mi vida…


    “Date prisa y encuentra a alguien con quien salir o casate, así Sergio se dará cuenta de que no estás jugando, que puedes vivir sin él y que tú, Cam, no dependes de él.” Virginia giró mis hombros para que mirara cuando me haba: “Ese tipo de hombre orgulloso solo siente el dolor cuando el fuego le quema los pies.” Virginia apretó mis hombros con fuerza. Se notaba que e también estaba enfadada, molesta con Sergio.


    Sonrel amargamente<b>: </b>“?Crees que esto es una telenov, que se puede <b>amar </b>a orden<b>?</b><b>” </b>


    “Las telenovs se basan en vida real, además solo así podrás liberartepletamente de Sergio y hacer que el también despierte.” Virginia me animaba.


    Bajé mirada, y entonces Virginia a?adió: “Jorge, ese hombre es perfecto para esto.”


    “No, él no, definitivamente no.” Negué con cabeza al har.


    él ya tenía sentimientos por mí, si le proponía eso y se lo tomaba en serio, acabaría metida en un lío.


    “él es el más indicado, el más adecuado.” Virginia no estaba de acuerdo conmigo.


    “Deja que lo piense.” Le dije, mi mente era un caos.


    Pero Virginia parecía obsesionada con idea, tanto que, después de tomar unas copas, seguía instándome: “ma ahora a Jorge y dile tus


    condiciones; que sea un noviazgo de mentira. Si no está de acuerdo, entonces no pasa nada.”


    “No, ?y si se lo toma en serio?” Le pregunté a Virginia, yo seguía sin estar segura.


    Virginia me contradijo: “?Y si está dispuesto a participar en tu juego<b>?</b><b>” </b>


    Al final, después de beber demasiado, no pude resistirme as persuasiones de Virginia y mé a Jorge.


    “?Qué pasa?” La voz de Jorge era profunda y atractiva.


    Mientras jugaba con mi copa, mirando el líquido en su interior, dije: “Jorge, ?te gustaría fingir ser mi novio? Lo digo en serio… fingir, no de verdad.”


    Capitulo <b>135 </b>


    Estas peda?<b>” </b>Jorge guardo silencio unos segundos antes de preguntarme <b>con </b>voz baja y agradable,


    Te gustaria?” No respondí, y volvi a preguntarle.


    ?Dónde estás?” Jorge tampoco respondió, me devolvió pregunta.


    “Olvidalo, ya sé respuesta.” Estaba a punto de colgar, pero Jorge me detuvo.


    “Cam, ?dónde estás? ?En casa o afuera?” La voz de Jorge tenía un tono de urgencia.


    Las emociones que había estado reprimiendo en mi interior estaron de repente: “?Quién eres tú para mí para que te importe donde estoy? Estoy donde quiero estar, yo…”


    De repente, Virginia se acercó interrumpiendo: “Se?or Olivera, no se preocupe, está conmigo, soy su mejor amiga.”


    Después de decir eso, Virginia se acercó a mi oído: “Ha bien, hay que ser amable cuando se pide algo.”


    Le empujé con mano, jugueteando con e, cuando voz de Jorge llegó desde el auricr: “Ma?ana, cuando te pase resaca, hamos.”


    Colgó el teléfono, y yo me quedé mirando a Virginia: “Cree que estoy borracha.”


    Virginia se rio: “Teme que ma?ana no recuerdes lo que dijiste hoy.”


    Yo había bebido, pero no estaba tan mal. Quizás, era su manera de rechazarme. Después de todo, él me había escuchado decir que no me gustaba, en ese momento probablemente pensaba que estaba jugando con él, o tal vez él también estaba vengándose de mi rechazo.


    Esa noche de bebida me dejó tan ebria que al día siguiente ni siquiera supe cuándo se fue Virginia a trabajar, hasta que el ruido de mi teléfono me obligó a abrir los ojos.


    “H.” Ni siquiera miré quión II—


    Conta Gamez, podria <b>venir </b>al parque de atriones<b>?</b><b>” </b><b>La </b>voz ansiosa <b>de </b>


    me lego


    runci <b>el </b>ce?o respondiendo. “Erik, ya renuncie, no lo sabes? Si hay algo<b>, </b>busca a Serg… a Manuel, el director nuevo.”


    <b>Se?orita </b>Gámez, te necesito a ti. La insistencia de Erik me hizo sonreír, y también me despertópletamente.


    Me giré en cama, extendiendo una mano para alisar mi cabello


    desordenado: “?Qué pasa?”


    “Necesito que vengas, cuando llegues sabrás de qué se trata.” Erik inclusoenzó a jugar al misterioso.


    Miré hora en mi teléfono, ya erans diez de ma?ana, pero aún estaba acostada, ese sentimiento de dejadez era realmente agradable.


    “Ya te dije que renuncié, nada tiene que ver conmigo.” Le recordé a Erik.


    “?Se?orita Gámez!” Erik me mó con urgencia: “Aunque sea algo personal, ?podrías venir?”


    Hice una mueca: “Eso podría ser, pero ?no necesitamos ir al parque de atriones, verdad?”


    “?Entonces dónde quieres ir?” Me preguntó Erik.


    Al darme cuenta de que realmente necesitaba har conmigo, dije directamente: “Dilo por teléfono.”


    Cuando estaba en empresa, aunque Erik era el secretario de Sergio, debido a mi rción con Sergio, él también me cuidaba mucho, incluso muchos de los regalos que Sergio me había dado, incluyendo los arreglos de cada festividad, eran todos obra suya. Enparación con Sergio, Erik parecía haberme dado mucho más.


    “No se puede decir por teléfono, tenemos que vernos.” La voz de Erik sonabamentable.


    Pero incluso así, no me dejé convencer: “Si no lo quieres decir, entonces déjalo.”


    <b>Amiga</b><b>! </b>Erik <b>de </b>repente me mó así: Si no vienes, ma?ana me echarán a <b>calle</b>.


    <b>Frunci </b><b>el </b>ce?o, pensando en algo: “?Así que es Sergio quien te mandó a enga?arme para ir?”


    “Bueno, si…” Erik respondió torpemente: “El presidente Vásquez quiere que vayas al parque de atriones porque en realidad quiere… proponerte


    <b>Capitulo </b>136


    “Que? Quede impactada y luego solté una maldición: “?Está loco o qué?<b>” </b>


    “Se?orta Gámez, el presidente Vásquez ha estado bastante loco estos dias” Dijo Erik y con eso lo entendi todo. Esas cosas de los anillos depromiso debieron ser órdenes que él le dio a Erik.


    ?Qué demonios quiere hacer, darme asco?” Pregunté enfadada.


    Erik se quedó cado un momento: “Amiga, realmente no sé qué quiere hacer el presidente Vásquez, pero siento que no quiere perderte, él te ama.” “Erik!” Lo mé: “Si lo dijera otra persona, podría dejarlo pasar, pero ?cómo puedes decirlo tú? ?Realmente crees que él me ama de verdad?”


    Erik ya no dijo nada.


    “Erik, si él quiere volverse loco, que se vuelva, pero yo no voy a pa?arlo en su locura.” Dejé ra mi posición.


    “Se?orita Gámez, en realidad yo siempre me he sentido muy culpable, si aque vez yo no hubiera… tú y el presidente Vásquez probablemente no estarían en esta situación.” Erik todavía se culpaba por aquel error queetió.


    “Erik, en realidad te estoy agradecida.” Hice una pausa: “Si no fuera por aquello, no habría tomado decisión de separarme de Sergio. Pero quiero que sepas que lo que pasó entre nosotros no fue solo por lo de ese día, no se cong un río en un día, deberías saberlo.”


    “Pero yo di el golpe final.” Murmuró Erik con pesar.


    “Ya te lo he dicho todo, si todavía quieres culparte, eso es cosa tuya. En cuanto a Sergio, si te despide por lo que hiciste hoy, entonces vete, el mundo es grande y con tu capacidad encontrarás un trabajo mejor.” Lo consolé.


    “Gámez, ?ya encontraste un trabajo adecuado?” Preguntó Erik.


    “Creo que con mi capacidad no será difícil encontrar trabajo.” Respondi de


    1/73


    meheta evasiva porque no <b>queria </b>causar más problemas.


    Serolo estaba loco en ese momento, realmente temia que si se enteraba de que habia encontrado un nuevo trabajo, hiciera algo más. Tras colgar <b>el </b>teléfono, cerré los ojos. Realmente no esperaba que Sergio hubiera llegado a tal extremo de locura, incluso pensando en proponerme matrimonio. Al parecer realmente tenia que ser dura con él, hacer que se diera por vencido. Pensando en mada que tuve con Jorge noche anterior, reuni valor nuevamente y le envié un mensaje: Ya me he recuperado. ?cuándo podemos har?


    No hubo respuesta. Erans diez y media de ma?ana, probablemente estaba trabajando y no había visto el mensaje. No esperé y me preparé para volver, pero después de ba?arme, recibi un mensaje de Jorge: Ven al parque de diversiones.


    ?Otra vez el parque de diversiones? Pensando en lo que Erik dijo sobre Sergio queriendo proponerme matrimonio, rechacé directamente: No, elige otro lugar.


    “Estoy apurado.” Volvió a responder Jorge.


    Mirando ese mensaje estaba considerando si ceder, cuando llegó otro mensaje de Jorge: ?Temes a una propuesta?


    Jorge también lo sabía, ?qué tan grande había sido escena que Sergio preparó en el parque de diversiones?


    Respondi con cinco pbras: No quiero hacer el ridículo.


    “Si te escapas esta vez, habrá una próxima. Ven y resolvámoslo de una vez.” Esa respuesta de Jorge me hizo sonreír.


    ?Ese hombre estaba aceptando ser mi novio falso? Mirando su mensaje, pensé que tenía razón. Virginia también dijo que mejor manera de hacer que ese sinvergüenza de Sergio se diera por vencido era dejarle ro que ya tenía a alguien. Así que respondi a Jorge con una pbra: Ok.


    Para hacerme ver diferente, elegí un vestidorgo amarillo de tirantes del armario de Virginia, solté mi cabello que usualmente llevaba recogido, e incluso me pinté losbios de rojo intenso. Asi de arreda, parecía un hada. Nunca solía vestirme así antes, porque a Sergio p


    que era bonita, pero <b>no </b>queria que otros hombres me vieran.


    Cuando llegué al parque de diversiones y le envié un mensaje a Jorge, llegóendo enseguida.


    Al verme, noté ramente cómo tragó saliva varias veces.


    <b>Capitulo </b><b>137 </b>


    queda impactado por <b>mi</b><b>? </b>Pensé que ese hombre, al igual que su apariencia, eta firme y no se dejaba llevar por belleza. Al parecer, eso de “hombres siéndo hombres no era ningun mito.


    A pesar de saber que ya habia cautivado a Jorge, no pude resistir y nuevamentencé una mirada coqueta mientras jugaba con mi cabello onddo. Vio mirada de Jorge se profundizaba aún más, su rostro parecia volverse más frio. No estaba segura de qué era lo que provocaba su cambio de humor, y francamente, me daba pereza adivinarlo. Fui directo al


    grano:


    “Vas a aceptar mi propuesta, Jorge?”


    “?Qué?” Preguntó, desviando su mirada de mí.


    Sonrei, ?cómo es que yo no olvidé nada y él sí? Sabía que no era así, solo estaba fingiendo.


    “Ser mi novio, pero temporalmente.” Repetí lo que había dicho noche anterior.


    Jorge no respondió de inmediato, solo miraba hacia el horizonte. Seguí su mirada y noté que rueda de fortuna había alcanzado su punto más alto. Pensando en lo que Erik había dicho sobre Sergio neando proponerme matrimonio, ?sería que lo haría en rueda de fortuna?


    Entrecerré los ojos, tratando de discernir algo diferente en rueda de fortuna, cuando Jorge finalmente habló: “?Qué significa ‘temporal‘?”


    “Significa ser mi novio por un tiempo, hasta que a Sergio, el loco presidente Vásquez, se le pase su locura y luego ya no seremos nada.” Al decir eso, sentí un poco de culpa.


    Tragué saliva y traté de explicar mejor: “No estamos realmente


    enamorados, sólo fingiremos para que Sergio piense de que estamos juntos.”


    “?Por qué debería aceptar hacer algo así?” Jorge me miró.


    Evité su mirada, ese tipo de <b>cosas </b>—


    <b>por </b>Virginia instigándome noche anterior, y creciente locura de Sergio, Jamás habría considerado hacer algo así. Justo entonces, una brisa levantó


    el cabello que caia libremente sobre mi rostro.


    Pasé <b>mi </b>mano por el cabello, tratando de ordenarlo, y le dije: “Porque eres el <b>más </b>adecuado para esto, y además…”


    Me detuve, lo que realmente quería decir era que él había pensado en casarse conmigo y que también sentía algo por mí. Pero si decía eso,s cosas serian diferentes, haría que Jorge sintiera que estoy


    aprovechándome de sus sentimientos hacia mí. Así que no podía decir eso. “?Y además qué?” Jorge preguntó, justo cuando decidí no continuar.


    Me reí nerviosamente: “Nada.”


    “?Y además me gustas y te he dicho que quiero casarme contigo, cierto?” Dijo él sin rodeos, sacando a relucir lo que yo no había dicho.


    él lo entendía todo, así que ya no tenía sentido ocultar nada. Entonces lo miré: “Sí, ?entonces aceptas?”


    Jorge me miró sin decir nada, y mi corazón empezó atir más rápido, incluso me sentí nerviosa. Después de unos segundos, aún sin har, sentí cómo mi rostro se calentaba. Eso era un rechazo silencioso.


    Volví a jugar con <b>mi </b>cabello, tratando de romper el hielo de forma proactiva, le dije: “Si no quieres aceptar, está bien, olvídalo.”


    Luego me giré para irme, pero Jorge extendió su mano, bloqueándome mientras decía: “Puedo aceptar, pero si lo hago, será de verdad.”


    Levanté vista y me encontré con sus ojos oscuros, él me miraba con determinación: “Cam, no quiero ser tu novio temporal. Quiero ser tu novio de verdad. Si después de estar juntos sientes que no es lo correcto, entonces podemos terminar, pero no quiero ser solo tu novio de mentira, un instrumento para tu actuación.”


    Jorge siendo un hombre guapo y firme, sus pbras siempre transmitían una sensación de autoridad, una sensación de ser intocable. Con ese tipo de hombres no se podía jugar. Yo solo quería que él participar-


    teatro, pero el queria tomarselo en serio, eso definitivamente no podia ser


    C


    apítulo <b>138 </b>


    Me rel: “Jorge, creo que fui ra, si nopartimos los mismos objetivos, mejor dejémoslo asi.”


    “Pero necesitas un novio, ?no?” Me preguntó,


    “Si, lo necesito, pero no estoy para jugar de forma que quieres. Mejor busco otra solución.” Mis pbras solo hicieron que mirada de Jorge se. intensificara. Pensé que me detendría, o que llegaríamos a unpromiso, pero sobreestimé mi efecto en él, no dijo nada.


    “Adiós, fue un atrevimiento de mi parte. Dije antes de girarme, subir al auto y alejarme, sintiendoo si estuviera huyendo.


    No fue hasta que sentí que Jorge ya no podía verme que detuve el auto, tomé un momento para respirar profundamente ymenté profundamente impulsividad de noche anterior. No debería haber involucrado a Jorge, incluso buscar a Pablo para que fingiera ser mi novio habría sido una mejor opción. Pero lo hecho, hecho está, ymentarse ya no servía de nada.


    Después de calmarme, conduje hasta una floristería,pré un ramo de flores y me dirigi al cementerio a ver tumba de mis padres. Aparte de los días de conmemoracióno el Día de Muertos y el aniversario de su fallecimiento, rara vez iba allí. Pero últimamente había estado so?ando mucho con mi infancia, y con mis padres, así que sentí que querían que los visitara. Sin embargo, al llegar, vi que ya había un ramo de flores frente a su tumba, y por cómo se veían, el visitante había venido hacía no más de dos semanas. Mis padres habían fallecido hacía más de una década, ys únicas personas que los recordaban aparte de mi, su hija, eran Ricardo y


    Sandra.


    ?Habrían ido ellos a visitar a mis padres? Pero si hubieran ido, ?por qué Sandra no me lo mencionó? Estaba algo confundida, pero considerando cómo estabans cosas entre Sergio y yo, era posible que Sandra simplemente lo hubiera olvidado. Retirés flores marchitas y coloqués mías.


    Mirandos jóvenes caras de mis padres en lápida, mi corazón se sintió an argo, pero aun así sonreí diciendo: “Papá, mamá, ?han estado pensando


    13:19


    Capitulo 138


    en mi? últimamente he so?ado mucho con ustedes.”


    “Papá, mamá, terminé con Sergio, lo siento, no pude cumplir con el deseo de ustedes y de Ricardo y Sandra de casarme con él.”


    “Papá, mamá, más que verme casarme con un hombre inadecuado, creo que ustedes preferirían que fuera feliz, ?verdad?”


    Me senté frente a su tumba,partiendo todo lo que me había pasado, y sin darme cuenta, pasé más de una hora hando con ellos hasta que el solenzó a quemar, y fue entonces cuando decidí irme. Al irme, tomés flores que había retirado, pensando en tiras en el contenedor de basura más cercano, fue entonces cuando noté que no eran lirios, sino margaritas, peque?as margaritas ncas.


    Durante todos esos a?os con familia Vásquez, Ricardo, Sandra, incluso Sergio y yo siempre llevábamos lirios porque a mi madre le gustaban. Pero esas flores eran margaritas, ramente no eran de ellos. ?Entonces de quién podrían ser?


    Me sentí aún más confundida. ?Podría ser que algún viejo amigo de mis padres hubiera ido a visitarlos? Descarté idea casi de inmediato, porque el cementerio fue elegido por Ricardo y Sandra, y en el momento del entierro de mis padres, no había otros familiares o amigos presentes. Incluso si los amigos de mis padres hubieran querido ir, no sabrían dónde. ?Entonces quién más podría ser?


    Una sensación extra?a y difícil de describir creció en mí, al final decidí mar a Sandra.


    “Cami.” Respondió con alegría apenas contestó: “Justo estaba pensando en marte.”


    Contuve lo que iba a decir: “Sandra, ?querías har conmigo por algo en particr?”


    Capítulo <b>139 </b>


    “En unos dias es el cumplea?os de Ricardo, ?vendrás, verdad?”


    Las pbras de Sandra me dejaron pensativa, y fue entonces cuando recordé que efectivamente el cumplea?os de Ricardo estaba cerca. Aunque e no me lo hubiera recordado, de todas formas no lo habría olvidado, porque tenia un recordatorio para el cumplea?os de cada miembro de familia Vásquez. Viviendo en su casa, siempre intentaba preparar todo con antción para hacer feliz a cada uno. Aunque no vivíao una extra?a, siempre prestaba mucha atención a los detalles, temiendo hacer algo mal y que eso pudiera hacer que pensaran mal de mí o que no les gustara.


    Me quedé cada y no respondí de inmediato a Sandra, quien continuó: “Cami, sabes que siempre te hemos consideradoo si fueras nuestra propia hija. Todos estos a?os hemos recibido tus regalos y buenos deseos en cada cumplea?os. Si este a?o no vienes, Ricardo definitivamente se sentirá triste.”


    Realmente yo no tenía nes de ir, pero el regalo sí llegaría. Ya que e me preguntab


    de esa manera, me encontraba en una posición difícil para responder, especialmente porque Sergio últimamente había estado actuandoo un loco. Me preocupaba que si iba a casa de familia Vásquez, ?podría Sergio llegar al punto de llevarme a fuerza?


    Pero si decía que no iría, probablemente Sandra tendría un montón de cosas que decir, así que tranquilicé: “Por supuesto que iré.”


    “Me alegro, gracias Cami. Yo estaba realmente preocupada de que no vinieras y que Ricardo no pudiera disfrutar su cumplea?os.” Dijo Sandra, ejerciendo presión sobre mí.


    No dije nada más, y Sandra continuó: “Lo que Sergio ha hecho, Ricardo y yo. ya lo hemos reprendido. ?No te ha molestado de nuevo, verdad?”


    Al escuchar eso casi me río. Al parecer no sabían lo que Sergio había estado haciendo esos días. ?Realmente no lo sabían, o solo estaban fingiendo?


    No quería


    ir mal de ellos, después de todo, ellos habían sido buenos


    13.20


    CE


    conmigo, asi que simplemente dije: “No”


    Porque incluso si dijera que sí, Sandra implemente rega?aría a Sergio por teléfono para tranquilizarme, prometiéndome que lo castigarían. Pero Sergio siempre había sido terco, nadie podía detenerlo. Incluso si Sandra lo reprendiera, no detendría sus locuras. Para hacer que Sergio se detuviera, tendría que ser yo misma quien interviniera. Solo que Jorge no quería fingir ser mi novio, lo queplicabas cosas.


    “Cami, si se atreve a hacerte algo o aportarse de manera inapropiada, Ilámame.” Me animó Sandra..


    “Está bien.” Le respondi.


    “Por cierto, ?me maste porque necesitas algo?” Sandra, que apenas tenía cincuenta a?os, estaba en plenitud de su ridad mental.


    Había hado primero de sus asuntos y luego me preguntó sobre los míos. Mirandos flores marchitas en mi mano, le pregunté: “Sandra, ?a mis padres les gustabans margaritas?”


    “?Margaritas?” Sandra repitió pregunta y luego me preguntó: “Cami, ?vas a visitar a tus padres? ?Cuándo vas? Llámanos si vas a ir, hace mucho que no vamos, sería bueno ir juntos.”


    Las pbras de Sandra me hicieron entender que ese ramo de margaritas,o sospechaba, no era de ellos.


    Apreté más fuerte mano que sostenías flores y le dije: “Ya estoy en el cementerio.”


    “Ah, ?ya fuiste?” Sandra dijo con un tono de pesar: “Ricardo y yo estábamos pensando en ir cuando tuvieras tiempo, justo para ir juntos<b>.</b><b>” </b>


    ?Qué coincidencia! Pero hay quien dice que el noventa y nueve por ciento des coincidencias en este mundo son provocadas.


    Tal vez cuando lo mencioné, Sandra simplemente siguió mi conversación.


    “Sandra, ?los amigos de mis padres todavía los recuerdan o podrían haber venido a visitarlos?” Pregunté directamente.


    Hubo un silencio del otrodo de lineb<b>, </b>y después de un momento, Sandra dijo: “Cami, ?te encontraste con algún conocido? ?Por qué preguntas de repente?”


    “Había un ramo de margaritas frente a tumba de mis padres, pensé que alguien habia venido a visitarlos.” Dije sinceramente.


    Capítulo 140


    ?En serio? ?Quién podría ser? Tus papás se fueron hace a?os, y esos amigos de antes ya se olvidaron de ellos, ni siquiera los mencionan, ?quién iria a rendirles homenaje?‘ Las pbras de Sandra me causaron un dolor en el pecho.


    <b>La </b>gente se olvida de ti tan prontoo te vas<b>, </b>esta frase no podría ser más cierta.


    Antes no me afectaba, pero cuando Sandra lo dijo tan directamente, me dejó un sabor amargo en el alma.


    “Cami, tal vez alguien se equivocó.” Sandra incluso me soltó eso.


    Miré lápida, con foto y nombre, ?cómo podrían haberse equivocado? Eso simplemente sonaba a excusas para ni?os.


    “Tal vez.” Le seguí el juego a Sandra, para no tener que escucha har sin parar.


    Ya estaba segura de que no había sido Sandra ni ellos, y tampoco podían ser amigos de mis papás, así que ese ramo de flores era aún más misterioso, tenía que investigar.


    “Cami, no te preocupes demasiado, después le pregunto a Ricardo si tenía algún viejo amigo que haya ido.” Sandra trató de tranquilizarme.


    Le respondí con un murmullo, y Sandra insistió en que debía celebrar el cumplea?os de Ricardo antes de colgar.


    Tomé una foto des flores y subí a Instagram, con leyenda: ?De quién son estos recuerdos?


    Virginia me mó después de ver mi post en Instagram, era sorprendente tuviera tanto tiempo libre para mirar Instagram.


    “?Qué pasa?” Me preguntó Virginia.


    Le conté todo y murmuré: “Tengo mucha curiosidad, ?quién será?”


    ?De verdad vas a ir a casa de familia Vásquez? ?No es esoo entrar en boca del lobo?” Preguntó Virginia <b>después </b>1


    historia, e ya no se preocupó pors flores.


    “No ir seria malo, pero ir también me preocupa por lo que pueda pasar.” Compartimi dilema con e.


    “Entonces necesitas encontrar a un hombre que te pa?e, así si pasa algo, tienes quien te proteja, y además hatás que Sergio y toda farmilia Vásquez se den por vencidos. Dijo Virginia y luego preguntó: “?Jorge te ha contactado?”


    “El no está de acuerdo.” Le conté lo que dijo Jorge.


    E se rio: “Ese hombre tiene su carácter, ?por qué no pruebas de verdad salir con él? Tal vez realmente surja algo, y eso también seríao encontrar a un buen hombre.”


    Mire hacia afuera por ventana, sin ánimo al contestar: “No estoy de humor para eso, ?entiendes?”


    Conocia situación de Jorge. él era un novato en el amor, y si ibamos a salir, definitivamente se entregaría porpleto. Sería <b>injusto </b>para él si yo no lo tomara en serio. Además, Jorge no era alguien a quien se podía tratar superficialmente, eso lo supe desde el momento en que lo vi.


    Virginia, conociendo cómo soy, no insistió más, sino que se preocupó por mi: “Entonces, ?qué vas a hacer? Si quieres, puedo pa?arte. Tal vez no hagamos que Sergio y los Vásquez se den por vencidos, pero al menos. Sergio no tendrá oportunidad de hacerte algo.”


    Pensé por unos segundos: “Aun así<b>, </b>necesito encontrar a un hombre.”


    “Exacto, dale una oportunidad a Jorge, y entonces……”


    No dejé que Virginia terminara de har antes de interrumpi: “?Conoces a algún hombre? Preséntame a alguien, puedo pagar por alqurlo.”


    “Vaya, solo a ti se te ocurre algo así.” Virginia estaba sorprendida por mi


    idea.


    “Es mejor solución, así no habrá problemas ni consecuencias después.” También pensé que mi idea era perfecta.


    Vir


    a suspiró: “Tengo conocidos, pero todos son doctores decentes, dudo


    <ol start="13">


    <li>20</li>


    </ol>


    que quieran participar en esto, a menos que……”


    “?Qué?” Pregunté.


    “Cami, ?por qué no vas a una cita a ciegas? últimamente ese programa de ‘Enamorándonos‘ está muy popr, ?por qué no vas y buscas pareja ahí? Así tendrías a todo el país promocionándote, y ni siquiera tendrías que hacer un anuncio oficial frente a los Vásquez.”


    Eso definitivamente no funcionaría, pero su sugerencia me recordó que podría intentar <b>ir </b>a citas a ciegas.
『Add To Library for easy reading』
Popular recommendations
The Wrong Woman The Day I Kissed An Older Man Meet My Brothers Even After Death A Ruthless Proposition Wired (Buchanan-Renard #13)