17kNovel

Font: Big Medium Small
Dark Eye-protection
17kNovel > Alfa Dom y Su Sustituta Humana > Cap铆tulo 489

Cap铆tulo 489

    Capítulo 489


    Capítulo 489 – El tiempo se acorta


    Cinco meses y medio después


    e


    Hoy hay una atmósfera extra?a en el pcio y admito que no sé cómo sentirme, porque todo es mitad


    miedo y mitad expectación.


    Al menos, así es para todos los demás.


    ?Para mí? Para mí es simplemente una gran iodidad.


    “E”, me rega?a Cora mientras intento agacharme y recoger uno de los calcetines de Rafe del suelo.


    “Dejame hacer eso – “


    “?Puedo hacerlo!” Jadeo, alcanzándolo.


    Pero entonces tropiezo y casi me caigo, y Cora me agarra por los hombros.


    “?Suficiente!” —espeta, sacudiendo cabeza hacia mí. “?De vuelta al nido! ?Deja de salir de esto!


    Estás embarazada de seis mesespletos, E, ?a término! Por el amor de Dios, si te caes, tengo


    miedo de que te partaso una sandía y derrames al bebé.


    “Eso podría ser mejor”, murmuro, mirando el calcetín errante y haciendo lo que dice mi hermana,


    regresando a mi cama. “Este bebé es grande y no tengo muchas ganas de sacarlo”.


    “Bueno, ?qué esperabas?”, Dice Cora, colocando el calcetín en un cesto y caminando detrás de mí


    hacia cama. “Decidiste tener bebés con el hombre más gigantesco que he visto en mi vida”.


    “Primero”, digo, levantando un dedo mientras me hundo en mi cama yienzo a meters piernas


    debajo des sábanas, “no elegí tener hijos con ese hombre gigantesco, elegí un donante de esperma


    lindo y delgado para mí”. mi primer hijo…


    “Sí, bueno, elegiste tener el segundo bebé”, me recuerda Cora, alzando una ceja mientras se sienta en


    el borde de cama.


    “Y segundo”, digo, eligiendo ignorar su lógica, “Rafe era un bebé peque?o. No es mi culpa que ésta


    esté contenta de quedarse tanto tiempoo le sea posible”. Suspiro, apoyo cabeza contras


    almohadas y pongos manos a cadado de mi vientre.


    “Pobre hermana”, arru Cora, extendiendo mano para acariciar mi estómago también. “E estará


    aquí muy pronto”.


    Lo que dice Cora es cierto. Ya llevo un par de horas en preparto. Tengo contriones leves e


    irregres que, según Cora, es poco probable que sean Braxton Hicks en esta última etapa.


    Entonces, ni?a llegará pronto, incluso si e también se está tomando su tiempo para esto.


    “?Recuerdas lo loco que fue?” Digo suavemente, mi mente volviendo al pasado. “?Cuándo nació


    Rafe?”


    “Sí”, responde e. “?Lo extra?as?”


    La miro a través de mis párpados, sonriendo un poco. “?Extra?o casi morir y temer por mi vida, tener


    que detenerme y dar a luz en un pcio extra?o porque los caminos al hospital estaban bloqueados?”


    E se encoge de hombros. “Bueno, ?y tú?”


    “Tal vez un poco”, murmuro, y luego me río, sacudiendo cabeza. “Fue todo muy emocionante. La


    pobre ni?a también necesita un escándalo”.


    “Le daremos mucho alboroto”, dice Cora, pasando su mano reconfortantemente por mi estómago.


    “Además, dentro de dos meses tendremos su bautismo, y luego será venganza de tía Cora”.


    “Cora”, gemí. “Honestamente, no fue tan malo -“


    “Voy a volver empapada”, dice, sonriéndome, “cubierta de barro, con una historia demencial sobre el


    futuro de tu hija…”


    “Sabes”, digo, sentándome sobre mis codos y miránd, “no tienes que ser su madrina…”


    “Oh, lo que sea, E”, dice Cora, poniendo los ojos en nco y riendo. “Como si tuvieras otros


    amigos”.


    “Tengo muchos amigos – -“Protesto, con boca abierta, pero nuestra peleapletamente poco


    seria termina abruptamente cuando se abre puerta y entran nuestrospa?eros, con nuestros


    hijos en brazos.


    Rafe se gira en los brazos de Sinir y suelta un peque?o grito de felicidad cuando me ve. “?Mamá!”


    —me ma, levantandos manos por encima de cabeza y luego inclinándose para alcanzarme.


    “Vaya, chico”, dice Sinir, riéndose y atrapando a Rafe antes de que se arroje al suelo en su afán por


    llegar a mí. Cuando están a mitad de camino de habitación, Sinir pone a Rafe de pie y él se


    tambalea hacia cama, rompiéndome el corazón por lo lindo que es.


    “?Oye, Rafey!” mo, acercándome a él. Se golpea contra el costado de cama y se ríe,


    extendiéndose hacia mí, y Cora lo obliga levantándolo para que pueda gatear hacia mí y acurrucarse


    en mis brazos.


    “Dios, ?cuándo se hizo tan grande?” Cora murmura, sacudiendo cabeza hacia Rafe.


    “No me lo recuerdes”, digo con un suspiro, acercando a mi peque?o y dándole un gran beso en


    cabeza. él es uno ahora. Lloré todo el día de su cumplea?os. Honestamente, Sinir estaba un poco


    asustado.


    “Es un fanfarrón”, dice Roger, con voz un poco amarga mientras se sienta junto a Cora con Jesse en


    su regazo. Sinir se mueve al otrodo de cama para poder sentarse en su lugar a mido.


    “Roger simplemente está celoso”, dice, inclinándose para besarme en meji. “Porque Rafe es más


    rápido que Jesse”.


    “Jesse tiene seis meses”, dice Cora, poniendo los ojos en nco hacia los papás.


    “Podría ser más rápido durante seis meses”, dice secamente Sinir, tratando de contener su sonrisa.


    “No te preocupes, Jesse”, le dice Roger con cari?o a su hijo, acariciando suavemente el sedoso


    cabello casta?o que haenzado a crecer en su cabeza. “Algún día vencerás a esa albóndiga; eres


    más ligero y más rápido.


    Me eché a reír ante ridiculez de mi familia, sacudiendo cabeza ante todos ellos. “No puedo creer


    que estés debatiendo qué ni?o va a ganar una carrera a pie”, digo, “cuando estoy acostado aquí, en


    agonía…”


    “E no está en agonía”, dice Cora, agitando una mano desde?osa, “al menos no todavía…”


    “En agonía”, insisto, acercándome para darle una palmada en el brazo.


    “Lo siento, mi reina”, suspira Sinir, rodeándome con sus brazos. “Pero buena noticia es que todo


    está resuelto por ahora. Roger y yo hemos limpiado nuestros calendarios, así que ahora no hay nada


    que hacer más que concentrarnos en ti.


    “Sí, será mejor que lo hagas divertido”, bromea Roger. “Cuando Cora estaba de parto, había bebidas;


    tienes que estar a altura de esto, E”.


    Cora se ríe y golpea a supa?ero, sacudiendo cabeza hacia él. Se estremece y luego cae sobre


    el colchón en fingida agonía, llevándose a Jesse con él y haciendo reír al bebé, murmurando algo


    sobre una esposa y madre abusiva.


    Me río de ellos pero me giro para poner mi cabeza en el hombro de Sinir. “?Cómo te va por ahí?”


    Pregunto. “?Todo bien?”


    “No hay nada de qué preocuparte”, murmura.


    “Lo sé”, digo en voz baja, mirándolo de cerca. “No significa que no quiera saberlo. También es mi


    nación”.


    Sinir me da una peque?a sonrisa triste y presiona su frente contra mía. Luego transmite un


    montón de información a través de nuestro vínculo a vez, permitiéndome ver y sentir que los


    atxianos han estado aprovechando su ventaja. Son conscientes de que nuestro ejército se está


    recuperando rápidamente y que los atxianos están perdiendo influencia que tenían. Significa que


    todo va según lo neado, pero también significa un aumento de losbates reales en el frente.


    “Lo siento, Dominic”, murmuro, poniendo una mano en su meji. “Sé que no es fácil enviar gente a


    guerra”.


    “No hay nada de qué preocuparnos hoy”, suspira, gira cabeza y me da un beso en palma. “Hoy se


    trata de ti y del bebé”.


    Asiento, estoy de acuerdo, dejándonos pasar a ese mejor pensamiento. Ha sido más difícil de lo que


    pensé que sería separar nuestra feliz vida personal des pruebas de guerra cuando eres el Rey y


    Pero hemos sido bastante buenos celebrando nuestros momentos felices cuando los tenemos. Es


    prácticamente todo lo que podemos hacer.


    “No puedo creer que aún no le hayas puesto nombre al bebé”, dice Roger, interrumpiéndonos con el


    ce?o fruncido. “?No habías nombrado a Rafe así desde el principio?”


    “Lo hicimos”, digo en voz baja, pasando mi mano por mi estómago. “Pero fue fácil: nos dijo lo que le


    gustaba”.


    “Con este, hemos elegido nombres que nos gustan”, dice Sinir. “Pero ses dijimos,o lo hiciste


    con Jesse, y e no indicó nada destacado”.


    “Entonces, estamos esperando ver cómo se verá cuando nazca. Vea si algo hace clic”.


    Exclusive ? content by N(?)ve/l/Drama.Org.


    “Creo que es dulce”, dice Cora, sonriéndome suavemente. “Muy de vieja escu, muy humana,


    cuando ya se sabe mucho sobre estos ni?os lobo antes de que nazcan”.


    “Lo sé”, digo, sonriendo a mi estómago. “Creo que es genial que e sea tan diferente”.


    “El próximo que tenemos”, dice Roger, acostando a Jesse boca abajo para que Jesse pueda practicar


    levantar cabeza con un poco de tiempo boca abajo, “simplemente estamos sacando el nombre de


    un sombrero. Manteniéndolo picante”.


    Cora baja un poco los párpados y niega con cabeza, haciéndome reír.


    Pero risa termina muy rápidamente cuandoienza otra contrión. Exhalo unrgo suspiro,


    cierro los ojos mientras mi cuerpo se tensa en algún lugar bajo dentro de mí. Todavía no es


    precisamente doloroso, pero es intenso.


    “Es hora de preparar el cronómetro, papá”, dice Cora, se?ndo a Sinir. “Creo que están lo


    suficientemente cercao para empezar a cronometras”.


    “Estoy en ello”, dice Sinir, presionando un beso en mi meji mientras salta de cama. “Y en el


    medio, podemos poner a los ni?os en el suelo y usar el cronómetro con ellos, ver cuál es realmente


    más rápido…”


    “Oh, Dios mío”, murmuro, respirando a través del dolor.


    Cora se ríe. “?No vamos apetir con los bebés mientras esperamos que E dé a luz!” dice,


    gritándole a mipa?ero mientras él se esconde en el armario para encontrar el cronómetro que usa


    en el gimnasio.


    “Oh, cari?o”, dice Roger, sentándose con Jesse en sus brazos, dándole palmaditas consdoras a


    Cora en rodi. “Sí… sí, lo somos”.
『Add To Library for easy reading』
Popular recommendations
The Wrong Woman The Day I Kissed An Older Man Meet My Brothers Even After Death A Ruthless Proposition Wired (Buchanan-Renard #13)