Capítulo 488
e
“Me gustaría saber cuál será el poder de Rafe ahora”, murmuro mientras sacamos el portabebés de
Rafe del auto temprano a ma?ana siguiente.
Cora y Roger permanecieron en su habitación unos minutos más, pero bajaron mucho más alegres y
listos para celebrar. Los observé atentamente durante mucho tiempo,probando si simplemente
estaban poniendo buena cara ante sus invitados, pero, ?honestamente? Por todo lo que pude ver,
realmente decidieron aceptars buenas noticias que les dio Diosa.
Fue una noche maravillosa y una ma?ana brinte.
?Pero ahora? Ahora quiero irme a dormir.
“Ya sé cuál es su don”, dice Sinir, pasando un brazo sobre mis hombros mientras entramos al
pcio.
“?Tú haces?” Jadeo, mirándolo a cara. Pero luego frunzo el ce?o cuando veo su sonrisa y me doy
cuenta de que está bromeando. “Oh, mentiroso”.
“En realidad no”, dice, alzandos cejas hacia mí. “El poder que le dio diosa es simplemente…
hermoso”.
“??Qué!?” Chillo, un poco horrorizada, y mi boca se abre ante esta ridíc idea.
“?Vamos!” Sinir dice, riéndose y sonriéndome. “?Mira qué guapo es este ni?o!” continúa, se?ndo
a nuestro hijo en su portabebés, que duerme con un poco de baba goteando por un costado de su
boca.
“Oh, Dios mío”, gemí, acelerando mis pasos e intentando adntarme a mi ridículopa?ero.
“?Lo digo en serio!” Sinir empuja, riendo, alcanzándome fácilmente con susrgas piernas. “?No lo
viste en esa visión, ya adulto? Es un chico guapo; tiene que ser su poder”.
“Deja de hgarte, Dominic”, murmuro, entrando a nuestro ascensor y presionando el botón de subida
con el pulgar. “Se parecía a ti”.
“?Precisamente mi punto!” Sinir dice, envolviendo mi brazo alrededor de mi cintura y acercándome a
su costado mientras el ascensorienza a subir, “pondrá as naciones de rodis con solo su
mirada ardiente…”
“?Tápate los oídos, bebé!” mo a Rafe y le pongo los ojos en nco a Sinir. “Tu papá te criará
para que seas vanidoso y demasiado satisfecho contigo mismo…”
“?Quiero que el ni?o conozca todo el alcance de su poder! ?Tiene que estar preparado! él también
tendrá semidiosas cayendo sobre él.
No puedo evitarlo – me eché a reír. “?Para!” Jadeo, golpeando a Sinir en el pecho. “Estamos
tratando de criar a un buen ni?o, ?no a un egtra!”
“Pero no estás diciendo que esté equivocado”, dice mipa?ero, sonriendo y tomando mi cara con
su mano gigantesca.
“Bueno, no creo que sea su regalo”, digo, entrecerrando los ojos mientrass puertas se abren.
Aunque me muerdo elbio. “Pero él realmente era guapo, ?no? En visión”.
“Te lo digo, E”, dice Sinir, sonriéndome mientras entramos a nuestro pasillo. “Si no es un regalo
es una maldición. Tendrá que tener un matamoscas a sudo todo el tiempo para mantener as
chicas alejadas de él…
Me eché a reír de nuevo ante imagen mental, apoyándome con fuerza contra mi pareja mientras mis
mejis y mi costadoienzan a doler. Pasamos junto a algunos miembros del personal en el pasillo
que nos sonríen alegremente mientras avanzamos por el pasillo hacia nuestra puerta. Sinir abre
y presiona una mano cálida en mi espalda mientras entro.
“Honestamente”, digo con un suspiro feliz, mirando a nuestro hijo, “creo que tal vez su regalo de Diosa
es… dormir profundamente. A través de todo”.
“Simplemente está acostumbrado a su madre ruidosa”, suspira Sinir, dejando un beso en mi meji
antes de agacharme para sacar al bebé de su portabebé.
“No escuches nada de lo que dice papá”, le murmuro a mi dulce y flexible bebé mientras lo tomo en
mis brazos. “él es un mentiroso muy feo esta noche -“
“?Yo no soy feo!” Me ma desde el armario porque, por supuesto, su audición alfa captó mi
conversación privada con mi hijo.
“Lo es”, le susurro, sonriéndole a Rafe mientras lo odo contra mi hombro y me levanto para
llevarlo al armario, con intención de cambiarlo y ponerse un pijama. “Y diga lo que diga, tu buena
apariencia te debo yo”.
“Bueno, eso no lo voy a disputar”, dice Sinir, agarrándome contra su cuerpo semidesnudo en el
momento en que cruzo puerta.
“Hombre sabio”, digo, poniéndome de puntis para besarme. Sinir me da unarga y prolongada
palmada en el trasero antes de tomar unos pantalones de pijama.
Hay un peque?o silencio feliz en el armario mientras todos nos preparamos para ir a cama a pesar
de que son alrededor des siete de ma?ana. Estos bautismos son agotadores, pero hay algo
bueno en tener un día entero de descanso después. Como si el gran día del bebé nos diera a todos un
peque?o respiro para sentarnos y pensar en nuestro mundo, nuestras vidas.
Cuando estamos todos listos, Sinir y yo le damos un beso a Rafe y luego lo odamos en su
peque?a cuna. Suspiro después de dejarlo en el suelo, cruzando los brazos sobre el pecho. “Tal vez
deberíamos llevarlo al nido esta noche”, murmuro. “Mantenlo cerca mientras podamos”.
Original from N?velDrama.Org.
“No puedes dormir con ellos todass noches”, dice Sinir en voz baja, inclinándose para besarme
en undo de cabeza, justo encima de oreja.
“Sólo intentas detenerme”, gru?í. “Tal vez reuniré a todos los ni?os con nosotros en cama hasta que
tengan sesenta a?os…”
“Esa es una m idea”, dice mipa?ero, rodeándome con sus brazos y caminando hacia cama,
tirando de mí con él para que ambos caigamos juntos sobre el colchón. Los traumatizarás”.
“Bien”, suspiro, acurrucándome con mi pareja en mi fresco y acogedor nido. “Entonces, sólo hasta que
tengan veinte a?os”.
“Está bien”, está de acuerdo, apoyando su cabeza contra mi hombro y jugando con mi cabello con una
mano, mientras otra baja por mi costado para acariciar mi peque?a barriga. “?Cómo le va a éste?”
“Creo que e está bien”, digo, suspirando felizmente. Y luego me muerdo elbio, volviendo mi mente
completamente hacia mi hija por primera vez esta noche. “Fue increíble ve también, ?no?”
“Lo fue”, murmura. “Qué regalo fue ser el padrino de Jesse”.
“E es tan bonita”, susurro, mi voz chirriando un poco de emoción.
“E se parece a ti”, susurra Sinir, riendo.
“Lo sé”, digo, riendo. “Solo piensa que tendrá reyes cayendo a sus pies, naciones cpsando bajo el
peso de su fuego…”
“Las chicas no arden”, murmura, riendo conmigo.
“Este lo hará”, suspiro, poniendo mi mano sobre suya en mi estómago. “Creo que e va a ser
realmente especial, Dominic”, susurro.
“Yo también lo creo”, susurra. Y sonrío, y me acurruco contra mi pareja, y envueltos cálidamente en los
brazos del otro nos quedamos dormidos.
Soy mi lobo en mis sue?os esta ma?ana, corriendo sin aliento por el bosque, con el viento ondeando
entre mi cabello. Echo cabeza hacia atrás y corro por el cer de hacerlo. Sinir está a mido, su
propio lobo gigantesco sigue mi ritmo, y muerdo a sudo, provocándolo, instándolo a acelerar.
Me chasquea los dientes en broma y obedece, acelerando para pasarme, y detrás de él hay un
cachorrito marrón, aundo de alegría mientras persigue c de su padre. Me río por dentro,
alegría corre por mi corazón, viendo partir a Rafe y Sinir.
Pero no los persigo, porque cerca de mido está mi peque?o protegido. E apenas está ahí, medio
visible, medio sustancial a luz de ma?ana que se filtra entre los árboles. Pero puedo senti, en
mi corazón y en mi vínculo. Mi peque?a gem, una cachorrita rosa dorada, que levanta el hocico
hacia el cielo y aú de alegría.
Mojo mi hocico y le doy unamida rápida en cabeza, y e me mira con ojos tan felices que
entrecierran los ojos.
Y luego corro, con mi hija a mido, toda ma?ana.