17kNovel

Font: Big Medium Small
Dark Eye-protection
17kNovel > Alfa Dom y Su Sustituta Humana > Cap铆tulo 195

Cap铆tulo 195

    Capítulo 195


    Sustituto idental de Alpha por Caroline Historia anterior Capítulo 195


    e


    N?velDrama.Org owns this text.


    “?Qué quieres decir con que era un recuerdo?” Sinir pregunta con cuidado. “?Pensé que los


    sacerdotes vinieron a verte en el orfanato? No recuerdo nada acerca de que los humanos te atacaran


    en el bosque”.


    Miro mi regazo, acunando mi vientre y tratando de descubrir cómo explicar mi enga?o. Sabía que esta


    conversación era inevitable; incluso me preparé para e, pero estas no sons circunstancias que


    esperaba. No imaginé que sería tan frágil emocionalmente, o que Sinir estaría envuelto a mi


    alrededor ronroneando, recién rescatado de una pesadi traumática. Pensé que podría presentar mi


    caso y disculparme, reconociendo mi malportamiento con confianza y fuerza de convión.


    Ahora temo que todo se convierta en un lío de excusas y sentimientos enredados.


    “?E?” Sinir presiona, su voz adquiere un tono dominante.


    Cuando finalmente lo miro,s lágrimas brotan de mis pesta?as. “Todavía he estado haciendo


    hipnosis”. Lo confieso, misbios tiemn con cada pbra. “Fui a tus espaldas y convencí a los


    demás para que me ayudaran”.


    Los brintes ojos esmeralda de Sinir me tdrarono a mí”.


    Los brintes ojos esmeralda de Sinir me tdran mientras su mandíb se aprieta con fuerza, los


    músculos se contraen peligrosamente. Le abro mi mente, mostrándole todo lo que pasó a través de


    nuestro vínculo, tanto el período previo a segunda sesióno los eventos que descubrimos a


    través del éter. Incluso le muestro conversación después, sin querer ocultar nada ahora que el juego


    ha terminado.


    Lenta y cuidadosamente, Sinir aleja mi cuerpo del suyo, incluso mientras trato de aferrarme a él.


    “No, por favor no te vayas, Dominic”.


    “No me estoy yendo.” Me asegura con brusquedad. “Sólo necesito pensar un minuto y no puedo


    hacerlo ramente cuando estás acurrucado mirándome con esos ojos de cachorrito”.


    Sollozo y puedo sentir continua agitación de su lobo sobre mis lágrimas, incluso mientras el


    posesivo Alfa lucha con su temperamento. Envuelvo mis brazos alrededor de mis rodis, sujetando


    mi mano sobre mi mu?eca con un agarre mortal para quedarme quieto. Me resulta muy difícil no


    retorcerme ante desaprobación de mi pareja.


    Sinir camina de undo a otro, gru?endo sin pbras mientras trabaja en sus pensamientos. No me


    deja sentir sus emociones, pero algunas se escapan, dándome destellos de ira, frustración y…


    desgarradora decepción. Me sorprende lo poderosamente que me afecta esto último. He oído a


    personas que crecieron en familias felices decir que decepción puede ser peor que ira, algo que


    nunca había entendido hasta este momento. No creía que nada pudiera ser más horrible que


    violencia y el dolor provocados por ira de una persona, no me di cuenta de lo diferentes que sons


    cosas cuando hay amor de por medio… cuando una persona es todo tu mundo y decepcionas.


    Empiezo a llorar de nuevo y escondo mi cara entre mis rodis para que no pueda ver mis lágrimas.


    Después de un momento, sus pasos se can y levanto cara para encontrar a mi pareja


    acercándose sobre mí, con una expresión fría en su rostro. “?Qué se supone que debo decirle a esta


    E?”


    “Lo que quieras.” Yo croo. “Lo que sea que estés pensando, lo que sea que estés sintiendo. Se que


    me equivoque.”


    “?Tú?” él responde con rudeza. “Porque me pareció que estabas tan convencido de que tenías razón


    que estabas dispuesto a traicionar mi confianza. Pedirle a mi familia, amigos y guardias que hagan lo


    mismo”.


    “No está mal hacerlo, está mal mentir sobre ello, ocultarlo”. Me corrijo suavemente. Déjame salir. Mi


    lobo suplica.


    Necesitopensarlo. Déjame mostrarle cuánto lo siento.


    Aún no. Le advierto. Primero tenemos que sacar esto a luz.


    “?Qué pensaste que pasaría?” Pregunta Sinir, cruzando los brazos sobre el pecho. “?Que


    descubrirías el secreto para ganar guerra y eso excusaría lo que hiciste? ?Que podrías venir a


    verme cuando llegara a casa, contarme todo lo que aprendiste y ser perdonado?


    Sacudo cabeza, absolutamente miserable. “Sólo necesitaba saberlo. Necesitábamos saberlo. Pero


    no creo que eso justifique nada”.


    “Ni siquiera me diste oportunidad de estar de acuerdo”.


    Sinir muerde y, aunque está furioso, no parece poder resistirse a tocarme. Desliza su poderosa


    mano alrededor de mi nuca, aplicando una suave presión que de alguna manera me estabiliza y


    emociona.


    “Lo hice”, insisto,miendo misbios. “Traté de har contigo pero no me escuchaste”.


    “No lo hiciste”, corrige con firmeza, acariciando el costado de mi cuello con su pulgar – puro afecto


    dominante. “No por forma en que haste con los demás, asumiste que no podía ser objetivo


    contigo”.


    Un destello de desafío chispea en mi pecho, y levanto barbi, tratando de igur su ce?o fruncido.


    “?Estaba equivocado?”


    Puedo sentir a su lobo luchando por el control, y al momento siguiente me pone de rodis.


    No, maldito seas. No lo eras. él retumba, arrastrándome a sus brazos y remando mi boca en un


    beso abrasador. No me resisto, le rodeo el cuello con mis brazos y me dejo llevar. Sus manos son


    ásperas con mi cuerpo, al igual que susbios. Sinir muerde mi l!p inferior con sus colmillos y


    aprovecha mi jadeo, deslizando su lengua dentro de mi boca. Su gran mano permanece fija en mi


    nuca, sosteniéndome en su lugar para su conquista, inclinando mi cabeza de undo a otro. él se


    queja y gru?e, y yo me estremezco en respuesta, sin importarme lo que pase, siempre y cuando siga


    besándome de esta manera.


    Al poco tiempo me quedo sin aliento y abrumada por el calor líquido. Cuando Sinir se retira, trato de


    seguirlo y lloro decepcionada cuando no me deja. “No te mentiré, amigo”. Comenta con voz ronca,


    mientras nuestros alientos se mezn. “Esto nos ha herido. ?Cómo se supone que voy a volver a


    confiar en ti?


    Me encojo de hombros, aunque esto me devasta. “?No es esa elión que tomaste cuando te


    fuiste? ?Para tenerme a salvo y odiarte, en lugar de feliz y muerto?


    pregunto. “Elegí perder su confianza y ayudar a guerra, en lugar de mantene y obstaculizar


    nuestros esfuerzos”.


    Sinir suspira y acaricia mi columna con líneasrgas y tranquilizadoras. “Hugo tenía razón”. Dice,


    desconcertándome.


    Somos dos caras de misma moneda, tú y yo”.


    “Por supuesto que somos.” Respondo, empujando su nariz con mía. “Somospa?eros. Si tengo


    que lidiar con que seas testarudo, imposible y exasperantemente sacrificado, es lógico que tengas que


    lidiar con lo mismo de mi parte. Soy tu único postre, Alfa.


    Laisura de boca de Sinir se curva hacia arriba. “?Me estás diciendo cosas, peque?o lobo?


    ?No crees que ya estás en suficientes problemas?


    “Me imagino que si voy a hacer algo, también podría hacerlo con todo”. Respondo, ofreciéndole una


    sonrisa tímida.


    Aunque tengo muchos otros nombres en mente para ti”.


    “Mhmm, ?y qué son esos?” Pregunta, deslizando su mano sobre mi trasero y apretando. Es a vez


    una promesa sensual y una amenaza, pero lo único que importa es mirada hambrienta en sus ojos,


    todos los signos de ira y angustia reemzados por deseo.


    “Mandón”, empiezo, deteniéndome para mordisquearle mandíb.


    Sobreprotector, posesivo, tiránico, sediento de sangre, irrazonable…” Beso o muerdo un nuevo punto


    con cada pbra, bajando por su cuello y sobre su pecho, deleitándome con los sonidos de


    advertencia de su lobo. Justo cuando siento que está a punto de saltar, lo miro y dejo que todo mi


    amor atraviese nuestro vínculo. “Valiente”, ofrezco, besando sus musculosos abdominales, “Noble…”


    k!ss, “astuto”, pellizco”, poderoso…” l!ck, “apasionado”, desabotono su elegante vestido negro.


    pantalones. “Hermosa, sexy, generosa hasta el extremo”. Deslizo sus pantalones por sus piernas. “Mi


    absoluto corazón y alma. El mejor hombre que he conocido. El único que siempre quiero”.


    Sinir agarra mis manos antes de que pueda tomar su dureza en mi palma, empujándome hacia el


    nivel de mis ojos. Me besa de nuevo y mi pulso se acelera de emoción, tan febril y estimnteo


    primera vez. “Gracias, cari?o.”


    Me sorprende escuchar su voz profunda, ronca por emoción, y me doy cuenta de lo dura que ha


    sido esta distancia para él también.


    “?Ha sido horrible, esperándome todass noches y nunca viniendo?” Pregunto ansiosamente.


    “No quiero har de eso ahora”. Sinir me informa, con pura autoridad. “En lo que a mí respecta,


    podremos ocuparnos de todo eso cuando regrese.


    Pero ahora sólo quiero estar con mi pareja”. Me aparta el pelo de cara con ambas manos y toma


    mis mejis. “?Estás lo suficientemente recuperado de tu pesadi?”


    Asiento, alcanzando de nuevo el miembro duro que presiona mi barriga. Me detiene de nuevo, por


    supuesto, dándome una mirada prante. Resoplo “Sí, Dominic. Lo hiciste todo bien, siempre lo


    haces”.


    “Bien, porque también tengo algunas pbras para ti, problema”. Sinir me informa sombríamente,


    recostándome en cama frente a él. Tiene esa mirada lobuna en sus ojos, que me dice que me


    espera unarga noche a merced de mi pareja. El que me dice que apenas tiene el control y que todo


    lo que puedo hacer es aguantar e intentar sobrevivir al cer. “Empecemos con brinte…”, me quita


    el camisón. “Hermoso…”


    él traza línea de mis curvas. “Valiente…” k!ss, “dulce”, mordisquear, “jodidamente delicioso”, l!ck, “…


    y muy, muy travieso”.
『Add To Library for easy reading』
Popular recommendations
The Wrong Woman The Day I Kissed An Older Man Meet My Brothers Even After Death A Ruthless Proposition Wired (Buchanan-Renard #13)