17kNovel

Font: Big Medium Small
Dark Eye-protection
17kNovel > Alfa Dom y Su Sustituta Humana > Cap铆tulo 112

Cap铆tulo 112

    Capítulo 112


    Capítulo 112 – E tienta al destino


    e


    “A veces me sorprende que pueda estar contigo de esta manera”. Le digo a Sinir, acariciando su


    hombro. Todavía estamos en su cama y aún no me he recuperado del todo de nuestra conversación.


    Estoy empezando a pensar que un hipnotizador podría ser realmente necesario para abrirs puertas


    a mi pasado, pero por ahora simplemente estoy emocionado de deleitarme con el brillo embriagador


    de nuestro nido de amor. “Aprendí a confiarle mi cuerpo a Mike, pero nunca pude contarle nada de


    esto… por otra parte, él no habría querido saberlo”.


    Sinir ronronea: “Bueno, si aún no lo habías descubierto, creo que es justo decir que has hecho una


    mejora importante con respecto a esaadreja”.


    “Oh, lo sé”. Respondo, mi cabeza dando vueltas pors emociones. Todavía me siento un poco frágil,


    pero también me duele sentirme cerca de Sinir. Necesito sentir su fuerza constante y quiero dejar


    de vivir en el pasado. Quiero crear nuevos recuerdos con este hombre: buenos recuerdos que


    reemcen todos los malos que cuelgan sobre mi cabeza. “Eres mejor en todos los sentidos,


    Dominic”. Le digo en un tono sensual, moviéndome para sentarme a horcajadas sobre su cintura.


    Sinir se ríe, pasando sus manos por mis muslos y debajo del dodillo de mi camisón,


    odándose en mis caderas. “?Estás tratando de seducirme, problema?”


    “Simplemente tengo curiosidad por ver si realidad puede estar a altura de mis sue?os”. Me encojo


    de hombros, tratando de no sentirme demasiado avergonzada por miportamiento descarado.


    “Sabes, esa fue primera vez que tuve un orgasmo que no me di a mí mismo”.


    “?Ah, de verdad?” Sus pups se dtan y charcos negros devoran lentamente sus iris esmeralda.


    “Realmente no estabas bromeando acerca des deficiencias de Mike”.


    Me muerdo elbio y sacudo cabeza, bajando mi cuerpo hacia el suyo hasta ques puntas de mis


    senos rozan su musculoso pecho. “Y ni siquiera lo he experimentado realmente todavía”.


    Sinir gime y sus pu?os aprietanpulsivamente mi piel desnuda. “Cari?o, ya hemos hado de


    esto. Si empezamos esto, no podré parar”.


    “?Comenzar que?” Pregunto inocentemente, besando su cuello mientras le desabrocho hábilmente


    camisa. Aparecen centímetro tras centímetro de sus abdominales contorneados, espolvoreados con


    una franja de cabello oscuro. Deslizo mis palmas sobre los nos duros, apartando t de su ropa.


    Le muerdo mandíb y me inclino para presionar misbios contra los suyos, pero antes de lograrlo


    me encuentro boca arriba. De repente, el enorme Alfa se cierne sobre mí, con sus ojos brindo con


    un deseo indómito.


    “E, no podemos.” él insiste, peros pbras se le escapan en un gru?ido entrecortado. “Si te


    remo, podría despertar a tu lobo”.


    Eso fue un error. En el momento en que menciona remarme, vocecita en mi cabeza se vuelve


    loca: Oh, sí, por favor. Mi lobo suplica. Necesito ser suyo. Necesito su marca.


    E no es única; De repente, lo único en lo que puedo pensar es en Sinir hundiendo sus dientes


    en ese lugar especial. Necesito sentir esa unidad con él, luz nca que estalló en mi alma en el


    apogeo de nuestro sue?opartido. Ya estaba excitada, pero ahora mis ganas se disparan. Me


    estoy volviendo loca de necesidad por él y todos los demás pensamientos han desaparecido.


    ?Haz que nos reme! Me volveré loca si no lo hace.


    “Pero no sabemos si será así. Sólo existe una posibilidad, ?verdad? Yo sugiero. No es que no me


    importe el riesgo para mi bebé, es simplemente que esta necesidad me ha quitado toda lógica de


    cabeza. “El médico sólo estaba adivinando; nadie sabe realmente cómo funciona todo esto”. Presiono,


    alcanzándolo de nuevo. Sinir rápidamente me agarras mu?ecas ys sujeta por encima de mi


    cabeza. Estoypletamente inmovilizado, lo que hubiera esperado que me asustara o me provocara


    un ataque de pánico, pero en cambio me llena de una sensación de total seguridad. Lo miro por


    debajo de mis pesta?as, “?no quieres?”


    “Diosa E, ya tengo tantas ganas de remarte que me está matando”. él retumba, sonandoo si


    apenas pudiera mantener el control. “Por favor, no hagas esto más difícil de lo que tiene que ser. Los


    riesgos son demasiado grandes”. Sus ojos prantes me atraviesan y su poder puro me inunda en


    oleadas, instándome a someterme incluso mientras alimenta mi lujuria. “No te equivoques, no puedo


    esperar a que surja tu lobo, pero no a costa del bebé”.


    Mibio inferiorienza a temr cuando me doy cuenta de que realmente estoy jugando con fuego.


    No, el bebé no. No podemosstimar al bebé. Mi loba insiste, sonando más conflictiva de lo que jamás


    la había escuchado. Rafe, mi Rafe. Lo horrible es que, a pesar de lo culpable que me siento por poner


    en peligro a mi hijo no nacido, todavía me retuerzo de necesidad.


    “Yo tampoco quierostimarlo”. Le digo a Sinir, mi voz es un simple chillido.


    “Lo sé, peque?a”. Sinir me asegura: “Nunca pensé que lo hicieras. Son sólo tus instintos. Me temo


    que ese sue?o fue una bendición y una maldición; sabemos lo que eres ahora, pero tu loba también


    está luchando más duro para salir ahora que ha probado libertad. E nos va a presionar a los dos,


    E.


    “?Asi que que hacemos?” Pregunto ansiosamente. “?Cómo puedo mantene a raya?”


    Un gru?ido bajo suena en mi cabeza y me doy cuenta de que el depredador en cuestión no aprecia


    esta sugerencia. Oh silencio. La rega?o, no estás ayudando.


    “Te ayudare.” Sinir promete, mostrándome sus colmillos de una manera que es a vez voraz y


    tranquilizadora. “Te daré el alivio que necesitas, y si tu lobo me empuja a rema, le recordaré


    quién está a cargo aquí”. Su oscura promesa envía un delicioso escalofrío por mi espalda, pero


    Sinir sigue hando en voz baja en mi oído. “Es lo más natural del mundo que e quiera mi


    marca, pero es mi marca que debo dar, no de e que debe recibir”.


    Me retuerzo en sus brazos, lloriqueandostimosamente. Cuando hablo, eso si voz en mi


    cabeza saliera de mi propia boca. “Pero lo quiero.”


    “Y te lo daré cuando sea el momento adecuado, amigo”. Sinir ronronea, su tono ronco vibra a través


    de mi cuerpo con suma autoridad. Esta no es primera vez que siento que estoy hando


    directamente con su lobo, pero es primera vez que experimento que mi propio animal interior toma


    el control en respuesta.


    Arqueo espalda, presionándome contra él, y enrollo mis piernas alrededor de su cintura, moviendo


    mis caderas hacia su dureza. él gru?e, pero extiendo mi cuello, mostrando esbelta columna y casi


    rogando por su mordisco. Ni siquiera me reconozco en este momento: soy salvaje ysciva, y ni


    siquiera me importa.


    “Sigue así, E”. Advierte, encadenando mis dos mu?ecas en una de sus grandes manos para que


    otra pueda deslizarse hacia abajo y cerrarse sobre mi trasero ondnte. “Y recibirás un castigo en


    lugar de una rpensa”.


    La criatura dentro de mí no está segura de cuál preferiría. Recuerdo lo increíble que se sentía estar


    dominado tanpletamente por Sinir. Otro misterio explicado: por supuesto, disfruté que él


    tomara el control de esa manera, ya que es exactamente lo ques lobas necesitan de sus parejas.


    Aún así, en este momento pbra rpensa es mucho más tentadora. Sinir ha dejado en


    ro que no va a ceder, así que puedo seguir presionándolo y ganarme otra demostración de su


    poder, o simplemente puedo dejar que me haga sentir bien.


    La expresión de Sinir se suaviza mientras me mira deliberadamente, pero sólo por poco. “Tendrás


    muchas oportunidades de rebrte en el futuro, amigo. Esta noche, estemos juntos”.


    “?Realmente vas a hacerme esperar hasta que llegue el bebé?” Aro, sonando horrorizada.


    “?Cuándo mi cuerpo será una zona de desastre y estaremospletamente privados de sue?o, sin


    mencionar que tendremos un reino que gobernar?”


    “Lo lograremos, E. Verás.” Sinir jura, suavizando su agarre sobre mi cuerpo y presionando un


    beso prolongado en misbios.


    Cuando nos separamos sólo puedo mirarlo con ojos líquidos. “?Y mientras tanto?” Pregunto


    esperanzado, pensando de nuevo en rpensa prometida. ?Por favor, que eso signifique que me


    va a tocar!


    Se ríe entre dientes, mirando ropa de cama que nos rodea. “Mientras tanto, no eres el único que


    quiereprobar si realidad está a altura de los sue?os”. Se levanta, me quita el endeble


    camisón y desliza mi cuerpo sobres almohadas. “Creo que ya es hora de que vuelva a probarte”.


    Mientras se oda entre mis piernas, engancha sus brazos debajo de mis muslos y baja su boca


    hacia mi clítoris dolorido, hace una pausa para darme una última sonrisa lobuna. “Intenta no volverte


    demasiado salvaje, mi amor; no querríamos destruir el nido”.


    ? N?velDrama.Org - All rights reserved.


    Al principio creo que está exagerando, después de todo – si sólo va a darme cer y en realidad no


    vamos a hacer el amor – ?qué tan revoltosas pueden llegar a sers cosas? Pero al final me demostró


    que estaba equivocado: tuvimos que rehacer el nido.
『Add To Library for easy reading』
Popular recommendations
The Wrong Woman The Day I Kissed An Older Man Meet My Brothers Even After Death A Ruthless Proposition Wired (Buchanan-Renard #13)