Capítulo 110
Capítulo 110 – Anidamiento
Sinir
Decido trabajar desde casa el resto del día.
Estoy tan sorprendida por todo lo que está sucediendo y abrumada por cuánto han cambiado nuestras
vidas ens últimas 48 horas. Hace dos días estabamentando rción que creía imposible,
deseando contra toda lógica que E pudiera ser un lobo. Ahora todos nuestros sue?os se han hecho
realidad, pero me siento reacio a confiar en estos cambios. Es todo demasiado maravilloso, incluso si
es evidente que fuerzas misteriosas han estado actuando, moviendo los hilos de nuestras vidas desde
muy lejos.
Odio idea de que alguien nos haya estado observando y manipndo desde lejos, incluso si es
Diosa. Aún así, Diosa no es lo que más me asusta. Lo que más me asusta es saber que alguien
sabe verdad sobre E, sabe secretos que e y yo aún tenemos que descubrir y podría usarlos en
nuestra contra. Es cierto que parece que reunirnos fue para nuestro beneficio, pero el panorama
nunca queda ro hasta que estápleto. Los cambiaformas en esta ciudad saben exactamente
cuán vulnerable es E en este momento, y no podemos despertar a su lobo hasta dentro de tres
meses y medio, al menos.
Alrededor des siete me doy cuenta de que esta noche no voy a poder trabajar más. En lugar de eso,
subo a mi habitación, esperando encontrar a mi dulce pareja descansando antes de cenar. En lugar de
eso, entro y encuentro a E levantada de cama y caminando de undo a otro, rebosante de
energía ansiosa. Lo segundo que noto es que todass almohadas, mantas y cojines del armario de
ropa nca están amontonados sobre cama ys cortinas del dosel cerradas.
E se detiene en seco cuando me ve y se retuerces manos. “Bebé, ?qué pasa?” Pregunto,
acercándome a e. “Se supone que debes estar en cama”.
E niega con cabeza. “No está bien. He estado intentando arrerlo pero no puedo… no está
bien”.
La atraigo hacia mis brazos, ronroneando suavemente mientras e apoya su cabeza contra mi pecho
y respira mi aroma. “Lo que no está bien. ?Cómo puedo ayudar?”
“La cama.” E reso y hace un gesto hosco. “No es lo suficientemente acogedor. Tus almohadas
son terribles y ninguna des mantas es lo suficientemente suave.
Por un momento creo que ha perdido su peque?a y hermosa mente, pero poco a poco vuelve a
encajar en su lugar. ?Cuántas veces he oído har de otros padres que se enfrentan a una pareja en
este mismo estado? Estos instintos son tan poderososo todos los antojos y cambios de humor, y
también son una prueba más de verdadera identidad de E. Me río felizmente y E se pone rígida.
“?Te estás riendo de mi? Este ha sido un día realmente estresante, ?sabes? No necesito que se rían
de mí”.
“No hay problema, no contigo”. Prometo. “Es sólo que estás anidando”.
“?Anidar,o limpiar todo y montar una guardería?” E ara, su adorable ce?o fruncido por
confusión, “pero eso no debería llegar hasta más tarde, y ya hemos elegido mayoría des cosas
para bebés”.
“No, es un poco más literal con los lobos, E. Estos son simplemente más instintos maternos que
salen a luz”. Yo explico. “Probablemente el reposo en cama empeore, estás atrapado en esta
habitación sin ningún lugar a donde ir, es natural que quieras crear un lugar lo más acogedor posible
para darle bienvenida al cachorro”.
“Excepto que no puedo porque tu tonta cama es gigante y todo está mal”. Se queja, desabotonándome
la camisa para poder acariciar mi piel desnuda con su cara.
Tarareo con simpatía y levanto. “Bueno, entonces déjame ayudarte”. Sugiero, mis propios instintos
alfa me instan a tranquiliza. La dejo en cama, luego me acerco al inteunicador junto a
puerta del dormitorio y envío a mis guardias por cada almohada y manta de casa.
Los cargan gradualmente durante siguiente media hora y, obedientemente, dejo que mi peque?a y
dulcepa?era me dirija mientras crea su nido. Le entrego almohadas y mantas y luegos acepto
de regreso si no cumplen cons indescriptibles calificaciones que e busca. No tengo idea de lo que
está pasando por su mente, pero sé lo suficiente para darme cuenta de que esto no es una cuestión
de lógica. Su lobo interior está empujando a satisfacer un poderoso anhelo que probablemente e
no entiende más que yo cuando mi lobo me insta a marca con su olor. Son todo sentimientos y
órdenes de una pbra, primordiales y poderosas, que no deben ignorarse.
Cuando por fin cama está bien, se sube, acicalándose con orgullo maternal y ofreciéndome una
sonrisa de satisfión que me hace querer besa con tantas ganas que duele. “?Puedo entrar allí
contigo?” Pregunto, sonriéndole.
E frunce el ce?o por un momento, obviamente contemndo esto. E entrecierra los ojos,
“Siempre y cuando no lo arruines”.
Riendo, me quito los zapatos y me subo a cama, con cuidado de no desalojar ninguna de sus
almohadas cuidadosamente colocadas. Justo cuando me siento a sudo, identalmente golpeo
uno de los pufs mullidos fuera de su posición y un gru?ido gatito se eleva en su pecho. Fue entonces
cuando levanté y reemcé el ofendido cojín mientras atraía su peque?o cuerpo hacia el mío.
Durante un rato simplemente beso a E, eufórico de poder finalmente estar con e con tanta
libertad. Cada vez que nos dejamos llevar por el afecto, me llena de culpa y distrión sobre nuestro
frágil futuro. Pero ahora simplemente se siente bien.
“Sigo so?ando despierto sobre cómo será cuando tu lobo finalmente emerja porpleto”. Comparto
un ratito después. “Me estuvo distrayendo todo el día”. Lo admito, acariciando su columna mientras
e mordisquea mi oreja. “Ya has demostrado tal ferocidad y tienes tanto amor para dar; realmente
serás reina perfecta”. Me exalto, amando el tímido rubor que colorea sus mejis. “Marcaremos el
comienzo de una nueva era paras manadas unidas, mientras criamos una camadapleta. Te
daré tantos bebés que e no sabrá qué hacer con ellos”.
E me ofrece una risita sensual, retorciéndose contra mí de una manera que me dice que se está
emocionando con solo har de esto. Aun así, suspira, con una familiar mirada de vión en sus
adorables rasgos. “No lo hagas, todavía no sabemos lo que nos depara el futuro. Y seré feliz incluso si
seamos solo nosotros tres”.
“?Pero te gustaría más si puedes conseguirlos?” Supongo que entendiendo su renuencia a hacerse
ilusiones. Sé muy bien lo difícil que es permitirse so?ar después de tanta decepción.
“Nunca hepartido un linaje o ADN con nadie… nunca he tenido ese vínculo. Rafe es primera
persona en mi vida con que experimentaré eso”. E confiesa: “Es parte de por qué quería tener mi
propio hijo. Estar biológicamente conectado, al menos una vez. Y me encanta estar embarazada…
pero no necesito que todos mis bebés tengan mis genes”.
“?Qué pasa si quiero que todos mis bebés tengan tus genes?” Bromeo, deslizando mi mano sobre su
delicioso trasero. “Son genes condenadamente buenos”.
E se ríe pero se mantiene firme. “Si no podemos tener más cachorros por nuestra cuenta, sé
cuántos huérfanos necesitan un buen hogar”. Hay algo atormentado en sus últimas pbras y me
encuentro apretánd con más fuerza. Aún así, a pesar de su dolor, una sonrisa incandescente se
apodera de sus rasgos y entierra su cabeza en mi cuello, riendo. “Ni siquiera puedo creer que esto sea? N?velDrama.Org - All rights reserved.
real”. E exma. “Nunca imaginé que tendríamos una vida juntos… Tenía tantas ganas de ser un
lobo, y nunca pensé que lo sería”.
E no puede ver mi cara, así que no oculto mi mueca. “Estoy más feliz que nunca contigo, ?lo
sabías?”
E me mira, con una chispa de picardía en sus ojos. “Suenas muy emocionado, Alfa. No vas a
empezar a llorar, ?verdad?
Cuando solo frunzo el ce?o, chispa en sus ojos se apaga y me odio por apagar su buen humor.
“Creo que ya hemos estado postergando demasiado conversación sobre tu pasado, E. Ahora es
más importante que nunca”.
“Pero no sé nada”. E insiste, pareciendo confundida de nuevo. “Yo era un bebé cuando todo esto
empezó”.
“Lo sé, cari?o.” Lo confirmo, “pero si tenemos razón en esto… entonces es probable ques personas
detrás de esto te hayan estado observando durante toda tu vida. La respuesta a todo esto podría estar
en algún lugar de tu propia historia”. Yo explico. “Y además, necesito saberlo porque… porque eres mi
pareja. No puedo cuidar de ti si no sé por lo que has pasado. Prometiste abrirte conmigo
eventualmente”.
Su rostro cae y me doy cuenta de que traviesa criatura probablemente no tenía intención de
cumplir esa promesa en particr. E me mira por debajo des pesta?as,o si estuviera
poniendo a prueba mi determinación. Cuando solo le devuelvo mirada grave, e suspira. “Ni
siquiera recuerdo todo”. E confiesa suavemente. “He bloqueado gran parte de eso”.
“Entonces podemos trabajar con un terapeuta o un hipnotizador, pero tal vez puedas decirme qué
recuerdas”.
E,o si se dirigiera a horca, asiente. “Bueno.”