17kNovel

Font: Big Medium Small
Dark Eye-protection
17kNovel > Alfa Dom y Su Sustituta Humana > Cap铆tulo 109

Cap铆tulo 109

    Capítulo 109


    Capítulo 109 – El anciano


    e


    “?Qué quieres decir con que no es un lobo?” El anciano a quien Sinir me trajo a conocer me parece


    vagamente familiar, y estoy segura de haberlo conocido en algún evento u otro. Aun así, estoy tan


    aturdido con toda esta nueva información que apenas puedo seguir el ritmo. Siento que mi cerebro ya


    no funciona correctamente. Me siento lenta y estúpida, pero Sinir está a mido en cada paso del


    camino, siendo paciente y cari?oso, frunciendo el ce?o cada vez que sugiero que hay algo mal en mi


    mente.


    Ahora este anciano nos mira con horror apenas contenido, y solo puedo hundirme más profundamente


    en los brazos de Sinir. Estoy en su regazo otra vez, aunque eso no es realmente correcto, ya que


    no me ha bajado ni una s vez. Ticamente todavía estoy en reposo en cama, pero no me quejo.


    Me siento segura cuando estoy en sus brazos y necesito esa seguridad ahora más que nunca. “Lo es,


    pero está inactivo. Nos acabamos de enterar”. Sinir suspira y se pasa una mano por cara. Poco a


    pocoparte nuestra historia con el hombre mayor, desde el principio.


    Con cada pbra que sale de boca de Sinir, el mayor palidece un poco más. Cuando finalmente


    lo alcanzan, frunce el ce?o. “Deberías haber venido a mí en el momento en que e concibió. Podría


    haberte dicho que ningún humano podría tener un hijo cambiaformas. Cachorros”, sacude cabeza


    con exasperación. “?Crees que lo sabes todo!”


    “No soy apenas un cachorro”. Sinir responde secamente, aunque realmente no parece molesto.


    El anciano lo mira con desprecio. “Ya había estado vagando por este mundo durante cien a?os cuando


    naciste, muchacho. Puede que no tenga tu poder, pero poseo sabiduría con que sólo podrías


    so?ar”. Mis ojos se abren cuando lo escuchopartir su edad. Sabía que los cambiaformas vivían


    más que los humanos, pero no me di cuenta de que era tanto tiempo. El hombre frente a mí sólo


    parece tener unos setenta a?os.


    “Por eso estamos aquí ahora, Adolfo”. Sinir responde suavemente. “No vine antes porque pensé


    que proteger el secreto era demasiado importante”. Su mano recorre mi barriga y se posa sobre el


    peque?o bulto de nuestro cachorro. “Sólo quería que estuvieran a salvo”.


    Adolpho se anda un poco al observar nuestra cercanía. “Sí, sé cómo es. La crianza es un momento


    emotivo tanto paras madreso para los padres”. Mueve el dedo: “Se te puede perdonar que


    protejas a tu pareja, pero el enga?o es otra cuestión”. Está de pie y camina de undo a otro,


    demostrando una vez más lo extraordinariamente ágil que es para un hombre de 135 a?os. “?Tienes


    alguna idea de lo que has arriesgado aquí? Si esto sale a luz, su campa?a habrá terminado. La


    manada ama a E, están obsesionados con tu romance, si creen que todo esto ha sido una mentira,


    será una traición del peor tipo”.


    “Mi campa?a ya iba a terminar antes de que apareciera E. La única razón por que estoy ganando


    es por e”. Sinir responde ferozmente. “A mí tampoco me gusta mentirle a manada, pero estaba


    entre espada y pared de peor se”.


    “El consejo Alfa no es tonto. Si realmente pareciera que el Príncipe iba a ganar, habrían acudido en tu


    ayuda”. Adolpho sugiere con cansancio.


    “Ni el pueblo ni el consejo iban a poner a un soltero en el trono, especialmente a uno que consideraran


    estéril”. Sinir insiste: “Estamos en esta situación porque el rey Javier murió sin un heredero; quieren


    estabilidad para corona… y tienen razón”.


    “Aun así, podríamos haber encontrado otra manera”. Adolpho insiste, ahora sonando resignado. Al


    igual que Henry, parece desear una solución que no existe: otra forma de manejar esto, aunque no se


    presentan otras opciones.


    “Si quieres culpar a alguien, puedes culparme a mí”. Interrumpo. “Fue idea mía. Pensé que podía


    ayudar a Dominic a ganar y temía por mi bebé si no lo hacía… Tenía miedo por todos”.


    “Estabas protegiendo a manada incluso antes de que te dieras cuenta”. Sinir elogia, besando mi


    meji. “Y a mi modo de ver, esto es lo que pretendía Diosa. ?El hecho de que E apareció y


    concibió a mi hijo justo cuando más necesitaba? ?Que este bebé podría salvar as manadas


    unidas de un tirano cruel y sediento de sangre? Si eso no es el destino, no sé qué lo será”.


    “Tal vez.” El anciano reconoce, “o tal vez fue dise?o de otra persona. Usted mismo dijo que alguien


    poderoso estuvo involucrado en el cambio de muestras de esperma, ?y ahora que tiene esta pieza del


    rompecabezas? Supone, haciéndome un gesto. “Quienquiera que haya sido debe haber sabido que


    E no era verdaderamente una humana. Y el hecho de que enviaron a ese banco, justo cuando se


    hizo su depósito…


    Copyright by N?v/elDrama.Org.


    “?Qué quieres decir con enviado?” Interrumpo. “Fui allí porque mi hermana es científica en el


    laboratorio. Mi novio -“


    “Querida, razón por que no pudiste quedar embarazada de tu novio es porque él era humano y tú


    no”. El mayor responde, casio si leyera mis pensamientos. “También significa que es poco


    probable que los medicamentos humanos hayan da?ado su cuerpo en absoluto”.


    “Pero el médico me dijo…” Empiezo a objetar, deteniéndose al recordar horrible conversación que


    inició todo esto, que me hizo correr a casa para descubrir el enga?o de Mike. El médico que me dijo


    que tenía que concebir inmediatamente – ese mismo día – aunque sé que no debo creer tal cosa.


    Estaba tan conmocionada y asustada que no lo había cuestionado, pero ?hay algo realmente tan


    sencillo en lo que respecta a fertilidad? “Oh, Diosa mía, he sido tan estúpida”.


    Adolpho me ofrece un peque?o asentimiento, observando mi expresión. “Déjame adivinar, ?fue esta


    primera vez que visitaste a este especialista?”


    “Sí”, trago, “mi médico habitual estaba enfermo y entonces intervino otro médico”.


    “Y tu hermana, ?te examinó?” él presiona.


    “No.” Sacudo cabeza, sintiéndome mareada ahora. “E simplemente miró el informe”.


    “Espera”, interrumpe Sinir, en un tono que hace que se me dé un vuelco el estómago. Oh Diosa,


    ?qué ha descubierto? No creo que pueda soportar más sorpresas. “Si su cuerpo no estuviera


    realmente da?ado… ?estás diciendo que E podría tener más hijos?”


    Me quedo inmóvil, mirando al hombre mayor con algo entre miedo y esperanza. Todo está cambiando


    tan rápido que no estoy seguro de cuántas sorpresas más puedo soportar, buenas o ms. “Un


    médico cambiaformas seguramente tendría que examina, pero no veo ninguna razón por que no”.


    El mayor observa.


    Casi no puedo respirar. Sinir me abraza y besa, y luego sus manos están en mi cara, secandos


    lágrimas que no me había dado cuenta que había estado derramando. “No puedo creer esto”.


    Murmuro, mirándolo, necesitando aprovechar su fuerza. “Es demasiado.”


    “Lo sé.” Me asegura, ronroneando suavemente. “Está bien, no tenemos que har de eso ahora”.


    “?Pero lo hacemos! Tenemos que encontrar a ese médico”. Me doy cuenta abruptamente. “Si estás


    sugiriendo que sabían lo que yo era realmente y que me enviaron corriendo hacia Cora sabiendo que


    la muestra de Dominic estaba en suboratorio… quiero decir, es demasiado loco para ser verdad.


    ?Quién podría saber tanto, predecir tanto?


    “Sospecho que Dominic tiene razón en parte: Diosa jugó un papel en esto. Pero e no lo hizo s”.


    Adolfo está de acuerdo. “Más importante aún, E, sis personas responsables de esto sabían que


    eras un lobo, significa que saben quién eres realmente”.


    “Entonces, ?no tienes idea de cuál podría ser su verdadera identidad?” Pregunta Sinir, observando


    al anciano de cerca.


    Adolpho me extiende una mano y salgo del regazo de Sinir para pararme frente al viejo lobo. Su


    mirada me recorrió, sus ojos se detuvieron en mis propios iris dorados y mi cabello rubio fresa. “?Su


    pje, en el sue?o?” él pregunta.


    “El mismo color que su cabello, excepto por un toque nco en punta de c y en el vientre”.


    Sinir responde, sonando reverente mientras describe a mi lobo.


    Entonces Adolpho me huele y trato de no moverme ni retorcerme. Sacude cabeza en se?al de


    derrota. “Hay algo ahí… me resulta familiar, pero no puedo ubicarlo. Un olor raro para un lobo en estos


    lares. Supongo que será más fácil saberlo una vez que tu lobo despierte porpleto”.


    “?Conoce alguna manera de hacer que eso suceda?” Pregunto ansiosamente, “?aparte de que


    Dominic me reme o dé a luz?”


    Adolfo asiente, “dame un minuto”.


    Cuando regresa, unos minutos más tarde, lleva una peque?a caja de cerámica, pintada con patrones


    misteriosos que no reconozco, pero que me parecen extra?amente familiares. Abre tapa y rev


    una colión de flores secas. “Nuestra gente ha utilizado estas hierbas durante siglos en rituales a


    Diosa; están destinadas a desencadenar un viaje trascendente, una forma de ponerse en contacto con


    tu espíritu más íntimo. Si algo puede volver a conectarte con tu lobo, serán ellos, pero creo que el


    médico hizo bien en aconsejarte que esperes hasta que llegue el cachorro”.


    Acepto caja con caut y Adolpho continúa. “Sólo deberían ser necesarios unos pocos. Espera,


    pero mantenlo cerca… es posible que los necesites en caso de emergencia, ya sea que tu bebé esté


    listo para nacer o no”.
『Add To Library for easy reading』
Popular recommendations
The Wrong Woman The Day I Kissed An Older Man Meet My Brothers Even After Death A Ruthless Proposition Wired (Buchanan-Renard #13)