Capítulo 2056
Mientras tanto, Jaime estaba en su asiento de residencia Gayoso, dándose aparentes aires de
grandeza.
Sentado frente a él había un jetroiniano con bigote, vestido de traje.
—Buenos días, se?or Casas. Soy Muto Shinichi, un mensajero del mundo des artes marciales de
Ciudad de Jade —se presentóo tal.
—?A qué ha venido? ?El mundo des artes marciales de Ciudad de Jade ha decidido por fin
rendirse? —dijo Jaime con una leve sonrisa.
A decir verdad, sabía muy bien que no sería así. Puede que Muto no fuera a subyugarle el mundo de
las artes marciales de Ciudad de Jade, pero nunca desperdiciaría oportunidad de asquearlo.
Como era de esperar, el rostro de Muto dio un giro de 180 grados al escuchar lo que Jaime había
dicho.
Sin embargo, reprimir el asco era su única opción. Se limitó a sacudir un poco cabeza.
—No, se?or Casas. Vengo a enviarle una invitación para un duelo.
Hando de eso, le entregó a Jaime una exquisita tarjeta de invitación.
En lugar de dedicar un momento a mirar tarjeta, Jaime tiró a undo.
—No me hagas perder el tiempo. Sólo dilo.
Al ver actitud arrogante de Jaime, Muto hizo todo lo posible por contener rabia que hervía en su
interior.
—Los campesinos del mundo des artes marciales de Ciudad de Jade estaban descontentos con
masacre en Ciudad de Jade. Por eso, se?or Casas, al se?or Kuroki le gustaría retarlo a un duelo. ?Se
atreve a aceptar invitación? —dijo Muto con un deje de desprecio en voz.
Era su intento deliberado de burse de Jaime, con esperanza de ponerlo nervioso y obligarlo a
aceptar el reto.
Teniendo en cuenta alta estima que gozaba Kawasaki, le preocupaba que Jaime acabara
acobardándose de miedo.
Aunque sorprendido al principio, al escuchar esas pbras Jaime se mofó:
—No me hables con ese tono. Puede que Kawasaki sea el genio de Ciudad de Jade, pero para mí no
es nadie. Si lo que quiere es un duelo, estaré encantado decerlo.
A Muto se le frunció el ce?o.
—?Qué insolencia! El se?or Kuroki es el samurái más importante de nuestro país, y lleva aquí casi
doscientos a?os. Es inmortal. Cómo te atreves a har así de él.
—?Inmortal, dices? ?Has visto alguna vez a uno? Aparte de otras cosas, no eres más que un
mensajero. Qué valor debes tener para arremeter contra mí.
Lo siguiente que supo Muto fue que del cuerpo de Jaime ya emanaba una inmensa aura, que se
manifestabao una horrible presión y se dirigía hacia él.
Muto era un artista marcial, pero ante energía dominante de Jaime, no era más que un esbirro.
Cayó de rodis bajo el talón de Jaime, sin más.
—No te mataré hoy, pero te haré saber cómo es un verdadero inmortal.
Con eso, Jaime dejó de canalizar su poder, permitiendo que Muto se pusiera en pie con piernas
temblorosas.
Para entonces, el rostro de este último ya carecía de color.
—Muy bien, entonces. El se?or Kuroki esperará su llegada al cráter de monta?a Fujio dentro de tres
días.
En cuanto Muto dijo lo que tenía que decir, ya estaba listo para marcharse cuando sonó una voz.
—Espera un momento.
Fabio entró y paró en seco a Muto.
—Ya que es una invitación a duelo, ?por qué tienen todos última pbra tanto en horao en el
lugar? Si han fijado hora, deberíamos ser nosotros los que decidiéramos el lugar.
Laisura de los ojos de Muto se crispó un poco al escuchar aque exigencia. Si dejaba que Jaime
eligiera el lugar, Kawasaki de seguro no se presentaría, dado que éste había insistido en quedarse en
la monta?a.
Entonces llegó insistencia de Muto.
—?Por qué? ?Es porque tienes miedo de no poder subir ni al cráter de monta?a Fujio?
—Ya basta con tu psicología inversa. Haré lo que deseas. Piérdete, ahora.
Jaime agitós manos, molesto.
Copyright N?v/el/Dra/ma.Org.
Muto se alegró al ver que Jaime edía al acuerdo. Se marchó a toda prisa por miedo a que Jaime
faltara a su pbra.
Fabio, a su vez, expresó su preocupación:
—Ha caído en su trampa, se?or Casas. Ese Kawasaki puede ser fuerte, pero su poder se resentirá
cuando abandone monta?a. La mayor parte de su energía marcial proviene deva fundida del
volcán, que es precisamente por lo que ha estado viviendo recluido cerca del cráter. He hecho un gran
esfuerzo sólo para encontrar esta información.
Parecía que Fabio había anticipado desde hacía tiempo una bata entre Jaime y Kawasaki. No era
de extra?ar que hubiera estado buscando todo tipo de información sobre Kawasaki día tras día.