Capítulo 2055
Sólo esa afirmación ya hizo sudar gota gorda a multitud.
Los presentes podían representar a perfión a todo el mundo des artes marciales de Ciudad de
Jade. Cada uno de ellos era un prodigio en el mundo des artes marciales, con una autoridad y una
fuerza que no tenían parangón en toda Ciudad de Jade.
Irónicamente, una pbra de Kawasaki era más que suficiente para asustarlos.
Entre ellos estaba el líder del grupo, que fue el primero en bajar cabeza con respeto y decir:
—Se?or Kuroki, es cierto que sólo podemos culparnos a nosotros mismos de caída del mundo de
las artes marciales de Ciudad de Jade. Aun así, necesitamos su ayuda para deshacernos de ese
mocoso de Cananea y levantar moral de nuestros civiles. ro que vendremos a pedirle perdón
después de eso.
Todos eran muy conscientes de que Kawasaki estaba enfurecido por cómo el mundo des artes
marciales de Ciudad de Jade había quedado reducido a ese estado.
—?Alguien tiene que rendir cuentas por esto!
—Estamos dispuestos a reparar el da?o, se?or Kuroki. Le imploramos que nos ayude a recuperar
gloria de Ciudad de Jade —gritó el grupo al unísono.
Mirando as docenas de hombres que tenía ante sus ojos, Kawasaki soltó un suspiro.
—De acuerdo. Les ayudaré por última vez. No vuelvan a molestarme cuando esté meditando.
Al dejar caer suentario, su cuerpo flotó en el aire.
Un instante después, el lugar donde había estado sentado se abrió poco a poco, liberando ráfagas de
de calor que de inmediato envolvieron el lugar. Lo siguiente que vieron fue elgo deva hirviente
y fundida que había debajo.
A todos se les salieron los ojos des órbitas de impresión.
Justo en medio deva fundida había una katana vada.
Kawasaki rgó mano para sacar katana, y en un instante, un escalofrío recorriós espinas
dorsales de los espectadores.
De hecho, incluso el más débil de ellos era al menos un Gran Marqués des Artes Marciales. Para
que se sintieran intimidados por semejante aura, ésta tenía que ser muy poderosa.
Además, a pesar de desprender un aire tan intimidante, esa katana no parecía nada fuera de lo
común.
—Ya pueden marcharse. Vuelvan tres días después junto con ese Cananeo. Me da igual cómo lo
hagan. De cualquier forma, no esperen que baje monta?a —ordenó Kawasaki.
—Entendido. —El líder de banda asintió con fervor.
Lograr una intervención de Kawasaki ya era una haza?a considerable. Nunca tendrían el descaro de
pedir más.
Cuando multitud salió de caba?a de madera, se quedaron perplejos ante visión del cráter
volcánico.
Cuando llegaron por primera vez a aquel lugar, ruta podría haber sido escarpada, pero les había
sido posible pisar el suelo. En aquel momento, sin embargo, no había ni siquiera un lugar en el que
pudieran pararse, y mucho menos trepar por el volcán de más de cien metros de altura.
Ninguno de ellos tenía lo que hacía falta para superar esa altura, no con su fuerza actual.
Justo en ese momento, Kawasaki salió de caba?a de madera y lesnzó una mirada ardiente.
?ng! Desenvainó su katana.
Con un movimiento de sus manos, envió un rayo de luz de varios metros dergo.
Por muy casual que pareciera ese movimiento, Kawasaki desató una de energía tan aterradora
que al grupo de hombres le costó respirar, por así decirlo.
El rayo de luz se dirigió hacia pared del cráter volcánico y lo destrozó todo.
?Bum!
Tras una serie de sonidos ensordecedores, empezaron a llover trozos de roca. En poco tiempo, surgió
una pendiente que conducía directo a cima del volcán.
Nadie podía creer lo que veía y su respiración se aceleró.
Frente a ellos había un muro de unos cien metros de altura. Incluso tenía una barrera muy resistente
que se había formado tras ser ba?ada porva humeante.
?Pensar que el Se?or Kuroki podía atravesa y crear un caminoo este...?.
El júbilo inundó sus corazones en ese momento. Creían que mientras existiera un ser supremoo
Kawasaki, el mundo des artes marciales de Ciudad de Jade sería inquebrantable.
Todos ellos se arrodiron y le rindieron pleitesía antes de partir hacia cumbre.
La noticia de intervención de Kawasaki no tardó en extenderse por toda Ciudad de Jade.
La gente del mundo des artes marciales de Ciudad de Jade estaba encantada. Después de todo,
Kawasaki siempre había sido una figura legendaria en el mundo des artes marciales de Ciudad de
Jade.
Los miembros del consejo de Ciudad de Jade también se sintieron aliviados cuando noticia llegó a
sus oídos. Creían que los días de Jaime estaban contados desde el momento en que Kawasaki
decidió intervenir.N?velDrama.Org owns all content.