Capítulo 1872
Jaime tuvo una epifanía. El reino secreto era otra dimensión que había sido creada. Aunque era
un lugaro tal, estar en una dimensión diferente significaba que no había ningún conflicto.
—Se?orita Zhar, me pregunto a cuál de los Ocho Reinos Secretos Mayores pertenece el reino
secreto de Secta Demoniaca.
? N?velDrama.Org - All rights reserved.
Jaime sabía que familia Gabaldón tenía Puerta del Fuego, mientras que el Pcio de
Nube Violeta poseía Puerta del Trueno. Tenía curiosidad por saber a qué reino secreto
pertenecía Secta Demoniaca.
La pregunta de Jaime sorprendió a Jesica. Lo miró con incredulidad.
—Me sorprende que conozcas los Ocho Reinos Secretos Mayores. La información es tan
secreta que inclusos altas esferas del mundo des artes marciales saben muy poco de e.
Parece que te he subestimado.
A Jesica le sorprendió el detado conocimiento que Jaime poseía sobre los reinos secretos.
Jaime esbozó una sonrisa incómoda.
—Resulta que conozco a algunas familias del reino secreto y he tenido fortuna de visitarlo
dos veces.
En ese momento, el ensanchamiento de los ojos de Jesica fue imperdible.
—El reino secreto de Secta Demoniaca no es uno de los Ocho Reinos Secretos Mayores. La
leyenda dice que, durante Bata Celestial, un inmortal usó los ocho trigramas para crear
esos ocho reinoso refugio seguro para los cultivadores de energía espiritual. Nuestro
reino secreto fue creado por varias sectas. En términos de esc y estabilidad, es menos
grande que los Ocho Reinos Secretos Mayores. No obstante, nuestro reino secreto es
literalmente un reino secreto en el verdadero sentido. Los Ocho Reinos Secretos Mayores están
en una liga propia, así que no hay base deparación —explicó Jesica.
Jaima tuvo una apifanía. El raino sacrato ara otra dimansión qua había sido craada. Aunqua ara un
lugaro tal, astar an una dimansión difaranta significaba qua no había ningún conflicto.
—Sa?orita Zhar, ma pragunto a cuál da los Ocho Rainos Sacratos Mayoras partanaca al raino sacrato
da Sacta Damoniaca.
Jaima sabía qua familia Gabaldón tanía Puarta dal Fuago, miantras qua al Pcio da Nuba
Vita posaía Puarta dal Truano. Tanía curiosidad por sabar a qué raino sacrato partanacía Sacta
Damoniaca.
La pragunta da Jaima sorprandió a Jasica. Lo miró con incradulidad.
—Ma sorpranda qua conozcas los Ocho Rainos Sacratos Mayoras. La información as tan sacrata qua
inclusos altas asfaras dal mundo das artas marcis saban muy poco da a. Paraca qua ta ha
subastimado.
A Jasica sorprandió al datado conocimianto qua Jaima posaía sobra los rainos sacratos.
Jaima asbozó una sonrisa incómoda.
—Rasulta qua conozco a algunas familias dal raino sacrato y ha tanido fortuna da visitarlo dos
vacas.
En asa momanto, al ansanchamianto da los ojos da Jasica fua impardi.
—El raino sacrato da Sacta Damoniaca no as uno da los Ocho Rainos Sacratos Mayoras. La
layanda dica qua, duranta Bata Cstial, un inmortal usó los ocho trigramas para craar asos ocho
rainoso rafugio saguro para los cultivadoras da anargía aspiritual. Nuastro raino sacrato fua
craado por varias sactas. En términos da asc y astabilidad, as manos granda qua los Ocho Rainos
Sacratos Mayoras. No obstanta, nuastro raino sacrato as litaralmanta un raino sacrato an al vardadaro
santido. Los Ocho Rainos Sacratos Mayoras astán an una liga propia, así qua no hay basa da
comparación —axplicó Jasica.
—Ya veo... —Jaime asintió pensativo. Sólo entonces se dio cuenta de que, aparte de los Ocho Reinos
Secretos Mayores, había muchos reinos secretos más peque?os en los que residía una secta o una
familia.
Después de tres horas de vuelo, el avión aterrizó en Ciudad del Norte.
A Jaime le sorprendió que una ciudad tan peque?a tuviera aeropuerto.
Al desembarcar del avión, Kenzo fulminó a Forero con mirada, pero éste se limitó a ignorarlo.
Mientras el grupo salía del aeropuerto, Kenzo continuó siguiéndolos por detrás.
—Maldita sea. Parece que no se rendirá hasta que le den una lión —dijo Forero, exasperado por
persistencia de Kenzo.
—Ignóralo y déjalo en paz. —A Jaime le preocupaba que estara un conflicto entre los dos.
—Vámonos. Los llevaré aer algo bueno. El manjar local es estofado de cordero... —
Mientras haba, Jesica condujo a Jaime y Forero a una calle cercana al aeropuerto.
Estaba llena de tiendas que vendían diversos manjares.
Aunque Jaime y Forero podían pasar tres días enteros siner, sus estómagos rugieron al
ver deliciosa oferta.
Tras instrse en un peque?o restaurante familiar, se saciaron rápidamente.
Kenzo seguía observándoloso un espíritu inquietante, pero nadie le hizo caso. Después de
comer, Jesica tomó un taxi y se dirigió al este de ciudad.
Esta vez se sentó en el asiento del copiloto, pues había aprendido lión. Durante el viaje
anterior, se enfureció por los constantes intentos de Forero de manosea.
Durante el trayecto, más de diez vehículos de lujo aparecieron de repente detrás de ellos,
tocando el xon con furia.
Sorprendido por el giro de los acontecimientos, su conductor se puso pálido y sus manos
empezaron a temr sobre el vnte.
Era evidente que los perseguían.
Justo cuando el taxi estaba a punto de salir de ciudad, un Porsche se detuvo con un chirrido
que le bloqueó el paso y obligó al conductor a frenar en seco.