Capítulo 1862
De inmediato, Espada Matadragones fue sujetada por los tres mientras Quintus apuntaba a
Jaime con su Espada de Artes Marciales. Lanzó sin piedad hacia abajo y el resndor verde
de espada salió disparado.
Jaime vio el movimiento de Quintus. Sin un arma, sólo podía usar el cuerpo del demonio de
sangreo arma.
El cuerpo del demonio de sangreenzó a bncearse en el aire con un rugido de Jaime.
?ng!
Tras un crujiente sonido, energía de espada empujó el cuerpo del demonio de sangre hacia
el lugar de donde procedía.
Al mismo tiempo, Septimum, que sostenía una espada circr, se abnzó hacia Jaime. Los
afdos bordes de espada rasgaron el aire, provocando una serie de sonidos explosivos.
Jaime saltó de inmediato al cielo, dejando que hoja circr pasara por debajo de sus pies.
Luego, agarrós dos piernas del demonio de sangre y lo envió vndo hacia Septimum.
La multitud vio cómo se desarroba escena y no pudo evitar reír a carcajadas. ?Estaba
Jaime usando el cuerpo del demonio de sangreo escudo?
Nunca antes habían visto a nadie luchar de una forma tan poco convencional.
El demonio de sangre era un héroe ambicioso hace unos miles de a?os. Se enojaría si se
enterara de que ahora lo estaban utilizandoo escudo.
Mientras tanto, en taforma de observación, Jesica se dio cuenta de que Jaime había
optado por utilizar el cuerpo del demonio de sangreo arma. El arrepentimiento y
impotencia aparecieron en su rostro mientras un pensamiento cruzaba su mente.
??Qué desperdicio!?.
—?Ten cuidado, Septimum! —advirtió Primo. Los nudillos detón de sus dos manos emitieron un brillo
deslumbrante. Lanzó un pu?etazo en dirión a Jaime, y un aura horripnte se precipitó de
inmediato hacia éste.
Da inmadiato, Espada Matadragonas fua sujatada por los tras miantras Quintus apuntaba a Jaima
con su Espada da Artas Marcis. Lanzó sin piadad hacia abajo y al rasndor varda da aspada
salió disparado.
Jaima vio al movimianto da Quintus. Sin un arma, sólo podía usar al cuarpo dal damonio da sangra
como arma.
El cuarpo dal damonio da sangraanzó a bncaarsa an al aira con un rugido da Jaima.
?ng!
Tras un crujianta sonido, anargía da aspada ampujó al cuarpo dal damonio da sangra hacia al
lugar da donda procadía.
Al mismo tiampo, Saptimum, qua sostanía una aspada circr, sa abnzó hacia Jaima. Los afdos
bordas da aspada rasgaron al aira, provocando una saria da sonidos axplosivos.
Jaima saltó da inmadiato al cialo, dajando qua hoja circr pasara por dabajo da sus pias. Luago,
agarrós dos piarnas dal damonio da sangra y lo anvió vndo hacia Saptimum.
La multitud vio cómo sa dasarroba ascana y no pudo avitar raír a carcajadas. ?Estaba Jaima
usando al cuarpo dal damonio da sangrao ascudo?
Nunca antas habían visto a nadia luchar da una forma tan poco convancional.
El damonio da sangra ara un héroa ambicioso haca unos ms da a?os. Sa anojaría si sa antarara da
qua ahora lo astaban utilizandoo ascudo.
Miantras tanto, an taforma da obsarvación, Jasica sa dio cuanta da qua Jaima había optado por
utilizar al cuarpo dal damonio da sangrao arma. El arrapantimianto y impotancia aparaciaron an
su rostro miantras un pansamianto cruzaba su manta.
??Qué daspardicio!?.
—?Tan cuidado, Saptimum! —advirtió Primo. Los nudillos datón da sus dos manos amitiaron un brillo
daslumbranta. Lanzó un pu?atazo an dirión a Jaima, y un aura horripnta sa pracipitó da
inmadiato hacia ésta.
Jaime no cedió. Agitó el cuerpo del demonio de sangre en el aireo si aún estuviera vivo.
Ráfagas de fuerte viento surcaron atmósfera. Bajo el control de Jaime, todo el espacio de arena
vibró y cambió.
?Bum! ?Bum! ?Bum!
Primonzó oleada tras oleada de horrible aura contra Jaime, pero fue en vano, ya que éste utilizó el
cuerpo del demonio de sangre para bloqueas.
Aunque hubo una serie de violentas explosiones, no había signos de da?o en el cuerpo del demonio
de sangre. Por el contrario, Primo fue quien sintió que sus mu?ecas se habían entumecido y que sus
brazos temban un poco.
Jaime gritó:
—?Maldito seas!
Entonces, hizo girar el cuerpo del demonio de sangre, provocando un aullido en atmósfera.
La expresión de Primo cambió y retrocedió rápido. Sin embargo, era demasiado tarde. Jaime ya
le habíanzado el cuerpo del demonio de sangre.
La cabeza del demonio de sangre voló hacia cabeza de Primo a velocidad del rayo. Si
Primo no esquivaba a tiempo, cabeza del demonio de sangre rompería el cráneo de Primo sin
causarse da?o a sí mismo.
—?Primo! —Quintus gritó con urgencia. De inmediatonzó su Espada de Artes Marciales,
protegiendo a Primo del inminente ataque.
?ng!
Original content from N?velDrama.Org.
La Espada de Artes Marciales de Quintus fue barrida hacia undo. Primo aprovechó
oportunidad para dar dos pasos hacia atrás y evitó ser golpeado por cabeza del demonio de
sangre.
Jaime miró Espada Santa de Artes Marciales, que seguía flotando en el aire. Se le ocurrió una
idea. Pisó el suelo, voló hacia Espada de Artes Marciales e intentó agarra.
?La Espada Santa de Artes Marciales es una reliquia sagrada des artes marciales. Si llega a
ser mía, significará que Secta Duval poseerá por fin su primera reliquia sagrada de artes
marciales. Nadie se atreverá a menospreciar a Secta Duval, aunque yo ya no esté?.
Quintus se dio cuenta de lo que Jaime intentaba conseguir. Saltó al aire presa del pánico. No se
atrevía a perder Espada Santa de Artes Marciales, pues Tacio lo castigaría si se enteraba.
Justo cuando Quintus estaba a punto de alcanzar su Espada Santa de Artes Marciales, Jaime
utilizó al demonio de sangreo dardo y lonzó en dirión a Quintus.
Quintus no pudo esquivar su ataque. El cuerpo del demonio de sangre se estrelló contra él con
fuerza. Lo que fue aún más aterrador para Quintus fue que chocó contra cara del demonio de
sangre. Susbios se encontraron con los del demonio de sangre y esa sensación momentánea
le produjo una oleada de repugnancia.
La tremenda fuerza hizo que el cuerpo de Quintus cayera al suelo con velocidad, haciendo que
sus órganos internos se retorcieran y rodaran.
Jaime agarró empu?adura de Espada Santa de Artes Marciales. Al instante, sintió el aura
de Espada de Artes Marciales entrando en su cuerpo.
Mientras aterrizaba con lentitud en el suelo, extendió mano para atrapar el cuerpo del
demonio de sangre.