Capítulo 1816
Joel parecía ser el único al que esto no le afectaba. Tenía cara cubierta de sudor frío mientras
agitaba campana de bronce, con esperanza de sacar a sus subordinados de su estado de
frenesí.
Sin embargo, por muy fuerte que tocara campana, no parecía surtir efecto.
Al final, Joel no tuvo más remedio que guardar campana de bronce y escapar de nie.
En cuanto a sus subordinados, decidió abandonarlos.
—?Qué hacemos, se?or Casas? —preguntó Gilberto, mirando a Jaime.
Jaime miró a un Daniel de ojos rojos. Al final decidió actuar y agarró a Daniel por mu?eca
antes de forzar energía espiritual en su cuerpo.
Daniel volvió de inmediato en sí. Cuando vio a Jaime y a su grupo, el shock lo inundó.
—Estás... ?Están vivos?
Daniel había asumido que Jaime ypa?ía habían sido devorados por el demonio tigre hacía
un tiempo.
—Haremos más tarde. Primero deberíamos salir de aquí.
A Jaime le preocupaba que Daniel se distrajera y fuera manipdo por nie una vez más. Como
tal, escapó de inmediato de nie con Daniel y los otros.
Daniel observó impotente cómo sus sanguinarios subordinados se masacraban unos a otros sin
piedad. A pesar de su reticencia a marcharse, no podía hacer nada.
Jaime y suspa?eros no tardaron en salir corriendo de nie. Al cabo de un rato, se dieron
vuelta y miraron hacia atrás, sólo para descubrir que nie había desaparecido.
En el suelo nevado, había más de una docena de cadáveres tirados aquí y allá. Todos y cada uno de
ellos eran de Secta mígera.
—?Daniel! —exmó Joel, que parecía haber sentido el aura de Daniel.
Joel había huido solo de nie sin preocuparse de nadie más. Como tal, le pareció extra?o que
pudiera sentir el aura de Daniel.
—Estoy aquí, se?or Joel —respondió Daniel.
Joel no dijo nada, pero frunció el ce?o.
—Daniel, ?con quién estás? ?Por qué son tan poderosas sus auras?
Joel sacó poco a poco su campani de bronce y se preparó para defenderse de cualquier amenaza
inminente.
Como Jaime y los demás habían ocultado sus auras antes,s auras que Joel podía percibir ahora
eran muy diferentes des de antes.
Ni en sus sue?os más salvajes hubiera sabido que se trataba des mismas personas as que antes
había obligado a luchar contra el demonio tigre.
—Se?or Joel, son los viajeros que encontramos por el camino —respondió Daniel.
Joel se quedó estupefacto.
—?Eso es imposible! ?Cómo puede ser? ?Por qué son tan poderosas sus auras?
Estaba incrédulo.
Content rights belong to N?velDrama.Org.
?Si de verdad son tan poderosos, ?cómo es posible que se sientan amenazados por mí??.
Daniel no sabía cómo responder a Joel. Se limitó a mirar a Jaime.
Sin embargo, antes de que Jaime pudiera decir algo, Forero habló enfadado.
—Mantuvimos nuestras auras ocultas para estar contigo. Ciego estúpido. ?De verdad te crees
poderoso? Pareces misterioso, tocando esa tonta campana de bronce y murmurando. Si no
fuera por mí, no podrías haber atravesado barrera. ?Cómo te atreves a amenazarnos! ?Creo
que te estás buscando una buena paliza, viejo! —gritó Forero.
Lívido, Forero se adntó de inmediato y abofeteó a Joel dos veces.
Las dos bofetadas le dieron de lleno en cara a Joel antes de que pudiera esquivas. En ese
momento, expresión de Joel era sombría, pero no se atrevió a decir nada.
Daniel, por su parte, tenía sentimientos encontrados mientras miraba a Joel, que estaba tan
asustado que no podía ni hacer ruido.
?Si me hubiera escuchado antes y no hubiera obligado a Jaime y su grupo a quedarse a luchar
contra el demonio tigre, ahora no estaría abofeteado. Todos esos discípulos de Secta
mígera tampoco habrían perecido. Pero, no sirve de nada llorar sobre leche derramada?.
—Vámonos, se?or Forero —dijo Jaime.
Le preocupaba que Forero matara a Joel cons prisas.