Capítulo 1814
—Se?or Joel, ?qué hacemos ahora? ?La rodeamos? —preguntó Daniel.
—Me temo que no podemos hacer eso. Envía a alguien a explorars cosas, pero no te alejes
demasiado —respondió Joel.
Daniel asintió y se dio vuelta para mirar a los miembros de Secta mígera que tenía
detrás.
Todos parecían nerviosos. Ninguno de ellos deseaba ser el primero en adentrarse en aque
nie de aspecto misterioso.
Daniel se?aló a uno de los discípulos y ordenó:
—Tú, entra y echa un vistazo.
El rostro del discípulo elegido palideció al instante cuando fue selionado, y empezó a
temr de miedo. Aun así, no se atrevió a desobedecer orden de Daniel.
Sólo pudo tambalearse hacia nie con ansiedad.
El discípulo avanzó con lentitud y dejó de avanzar cuando llegó al borde de nie. Estaba
demasiado asustado para dar un paso más.
Joel se disgustó cuando vio que el discípulo se detenía en seco. Frunciendo el ce?o, hizo un
leve gesto con mano, enviando una onda de aura que empujó al discípulo directamente a
nie.
Todos fijaron sus ojos con nerviosismo hacia nie mientras esperaban en silencio.
Al final, tras más de diez minutos, el discípulo gritó desde el interior de nie:
—Se?or Joel, todo está bien. Entre. Es seguro.
Todos suspiraron aliviados al escuchar voz del discípulo y empezaron a caminar hacia nie.
Sin embargo, en cuanto llegaron al borde de nie, se escucharon gritos repentinos desde el
interior.
Poco después, el discípulo que había entrado antes salió corriendo de nie, con el cuerpo cubierto
de mas.
—?Rápido! ?Apaguen el fuego! —Daniel ordenó de inmediato a gente que ayudara al discípulo, pero
ya era demasiado tarde.
En cuestión de segundos, el discípulo se redujo a cenizas.
Todos entraron en estado de shock ante el inesperado espectáculo. La cara de Joel se volvió sombría
en ese momento.
—?Maldita sea! —Joel maldijo y envió otra oleada de aura para empujar a otro discípulo hacia
nie.
—Tú, entra a ver qué pasa ahí dentro —ordenó.
El cuerpo del discípulo quedó al instante envuelto por el aura de Joel, lo que le permitió percibir lo que
ocurría dentro de nie.
A pesar de su miedo, el discípulo no se atrevió a desafiar orden de Joel. Se adentró en nie
mientras temba de miedo.
Mientras tanto, Jaime ypa?ía llevaban ya un rato caminando entre misma nie.
—Jaime, esta nie es extra?a. Parece que nos perdimos y no hay salida —dijo Forero preocupado.
—Yo también siento lo mismo. Es imposible orientarse con esta nie —coincidió Gilberto.
Jaime se quedó quieto y empezó a extender su sentido espiritual. Sin embargo, por más que lo
intentaba, seguía sin poder tener una visión ra de su entorno.
Content rights belong to N?velDrama.Org.
Justo entonces, Forero sacó una brúj geomántica de color cobre. A juzgar por pátina que
cubría brúj geomántica, se podía decir que era un instrumento antiguo.
La aguja de brúj geomántica giró sin control, parecía haber sufrido alguna interferencia.
Forero se mordió el dedo, dejó caer una gota de sangre sobre brúj geomántica y empezó a
cantar.
La aguja de brúj geomántica empezó a estabilizarse poco a poco y al final se detuvo.
—?Maldita sea! Llevamos tanto tiempo caminando que no ascendemos. Sólo caminamos en
círculos —Forero maldijo enfadado.
—?Por qué no sacaste esto antes? —se quejó Jaime.
?Llevamos tanto tiempo atrapados en esta nie, ?y Forero decide sacar este útil tesoro
ahora??.
—?Me estás tomando el pelo? Es un tesoro que me legaron mis antepasados. ?No puedo
sacarlo y usarlo a mi antojo! Ahora, sígueme, y pronto podremos salir de esta nie. —Forero
guardó su brúj geomántica y procedió a caminar hacia dnte. Jaime y el resto lo siguieron
de cerca.
El grupo apenas había dado unos pasos cuando una figura apareció de repente y cargó hacia
ellos.
La persona empu?aba un cuchillo y gritaba histéricao si hubiera sufrido un trauma.