Capítulo 1812
Viendo que los de Secta mígera habían huido, Jaime y los demás ya no tenían que ocultar
sus verdaderas capacidades.
—?Hmph! La Secta mígera es unapleta basura. Cuando haya curado a mi padre, me
aseguraré de que todo el mundo sepa que esa b de inútiles es una secta —gru?ó Ana con
rabia.
—Vamos. No te enfades más. Centrémonos primero en matar a este demonio tigre —dijo Jaime
con tono persuasivo.
Entendiendo bien su situación, Forero le dijo a Jaime:
—Tú eres el único que puede matarlo. Si alguien más lo intenta, me temo que se verá envuelto
en una pelea con él durante algún tiempo. Puede que incluso acaben heridos.
Jaime asintió y dio un paso adnte.
—De acuerdo. Lo haré.
Con un movimiento de su mano derecha, Espada Matadragones se materializó al instante en
su mano, al tiempo que hacía aparecer. Su cuerpo tambiénenzó a emitir deslumbrantes
rayos de luz.
?Puede que confíe en acabar con el demonio tigre, pero no me descuidaré. Después de todo, es
una bestia demoníaca con el nivel de cultivo de un Gran Marqués des Artes Marciales.
Aunque no vive en naturaleza y es menos feroz que un demonio salvaje, debo estar alerta?.
Continuó imbuyendo Espada Matadragones con el Poder de los Dragones en su interior.
Cuando apuntó espada hacia el cielo, brilló con un resndor verde.
Una enorme sombra de espada apareció detrás de Jaime, elevándose sobre todoo una
monta?a.
En ese momento, espada emitió un fuerte zumbido que parecía sacudir toda monta?a nevada.
Entonces, un sonido pareció provenir de algún lugar dentro de monta?a nevada, respondiendo a
Espada Matadragones en mano de Jaime.
La emoción se extendió por el rostro de Jaime cuando percibió respuesta.
En cuanto al demonio tigre, una pizca de miedo afloró en su feroz mirada cuando sintió el aura que
irradiaba Jaime.
Paso a paso, empezó a retroceder, parecía temeroso de luchar contra él.
Jaime se burló al ver al demonio tigre acobardado.
—Como era de esperar de una bestia criada por humanos, es muy inteligente.
?Pero, no dejaré que este demonio tigre se vaya, asío así. Después de todo, el núcleo de bestia
dentro de su cuerpo es el mejor recurso de cultivo?.
Sin embargo, se estaba preparando para atacar cuando el demonio tigre se dio vuelta y salió
corriendo a toda velocidad.
Con un par de poderosos saltos, desapareció de vista en monta?a nevada.
Jaime no sabía qué hacer a continuación. Forero y los demás también parecían confundidos.
—?Maldita sea! No me puedo creer que ese maldito bruto haya huido de repente y tan rápido —Forero
no pudo evitar exmar.
Después de todo,s bestias demoníacas eran feroces y salvajes por naturaleza. Independientemente
del enemigo que encontraran, sólo atacaban y rara vez huían con el rabo entres piernas.
Sin embargo, aque bestia demoníaca en particr sabía darse vuelta y huir al percibir el peligro,
lo que indicaba que había edido a un no superior de sabiduría.
—Su inteligencia se debe a forma en que fue criado. Por eso, es natural que escape cuando se
encuentra con un enemigo fuerte —explicó Evangelina.
—?Criado? —repitió Forero, atónito—. Si algún día pudiera criar una bestia tan ferozo esa, sería
impresionante.
Content rights belong to N?velDrama.Org.
Tenía una expresión de envidia en cara.
?Piensa en lo impresionante que sería tener una bestia demoníaca del nivel de un gran marqués de
artes marciales. ?También podría ser mi montura!?.
Jaime guardó su Espada Matadragones y pronunció en tono resignado:
—Bueno, parece que tendremos que perdonarle vida a ese demonio tigre un poco más.
Vámonos.
Con Jaime guiando a Forero y a los demás, siguieron avanzando.
En algún lugar des antiguas ruinas, Alex pareció sorprendido cuando sintió un temblor en
los alrededores.
—Ese temblor de hace un momento vino de tumba des espadas. ?Significa eso que
tumba está a punto de abrirse? —se preguntó en voz alta mientras miraba p de cristales
que tenía dnte, con los ojos brintes de expectación.
De repente, una persona vestida de negro se apresuró a acercarse y saludó con respeto a Alex
antes de decir:
—El demonio tigre ha regresado.
Alex asintió y murmuró un reconocimiento.
—Tal vez ahora ha vuelto aer bien. ?Se ha retirado gente que atravesó barrera?
El hombre de negro respondió con un movimiento de cabeza.
—Todavía no. Descubrimos dos grupos de personas que ascendían por monta?a desde
distintas diriones. Una dama forma parte de uno de los grupos, y se parece a princesa
Ana.