Capítulo 1811
—Justo eso. Dejaremos que esta gente se ocupe del demonio tigre. Luego, mientras el demonio
tigre los engulle, podremos tomar otra ruta para rodearlo.
Joel pretendía dejar que Jaime y los demás se convirtieran enida del demonio tigre para
que él y suspa?eros pudieran escabullirse entre bestia mientras estaba ocupada
devorando a su presa.
—Eh... Eso no parece una buena idea —dijo Daniel con inquietud.
—?No es una buena idea? ?Qué tiene de malo? Ahora estamos en una situación de vida o
muerte. No me digas que estás pensando en dejarlos vivir y enviarnos a nosotros a muerte —
cuestionó Joel a Daniel en tono gélido mientras fruncía el ce?o.
Daniel no supo qué responder.
Al ver que Daniel permanecía inmóvil, Joel guio en persona a los demás miembros hacia Jaime.
Mientras Jaime se sentía frustrado al saber que el demonio tigre había sido criado por humanos
y no podía ser domado, notó que Joel y sus hombres ya los habían rodeado.
Todos los miembros de Secta mígeranzaban miradas amenazadoras a Jaime y sus
compa?eros mientras empu?aban sus armas.
Joel tenía una expresión gélida mientras decía:
—El demonio tigre está bloqueando el camino. Ya que eligieron seguirnos, tendrán que pagar
un precio.
—?Qué quieres decir? —preguntó Jaime, fingiendo ignorancia.
En realidad, Jaime había adivinado lo que ocurría cuando se dio cuenta de que Joel y su equipo los
acorrban.
—Ve a luchar contra ese demonio tigre —respondió Joel sin rodeos.
Sorprendida, Ana se volvió hacia Joel y le preguntó:
—?Qué? ?Quieres que nos enfrentemos al demonio tigre? Es obvio que criatura es muy feroz. Con
nuestras rudimentarias habilidades, ?intentar luchar contra él no significaría una muerte segura?
Joel sacó una campani de bronce. Entonces, una ráfaga de aura hipnótica brotó de su cuerpo y
envolvió al instante al grupo de Jaime.
—Si van y matan al demonio tigre, quizá tengan una oportunidad de sobrevivir. Si no lo hacen, sin
duda perecerán…
Después de decir eso, los miembros de Secta mígera miraron a Jaime y al resto con miradas
asesinas y apuntaron sus armas directamente hacia ellos.
Si Jaime y suspa?eros se atrevían a negarse, estaban listos para atacar de inmediato.
Enfurecida por aques pbras, Ana estaba a punto de montar en cólera cuando Jaime detuvo.
Text ? by N0ve/lDrama.Org.
—No somos tan fuerteso tú, ?no crees que pedirnos que nos enfrentemos al demonio tigre no
parece muy correcto? —preguntó Jaime con caut.
—?Hmph! Lo correcto o incorrecto no tiene nada que ver con esto. En nuestra sociedad rige ley de
la selva. Mejor que mueras tú que nosotros…
Y Joel agitó campani de bronce que sostenía, con expresión cial.
Sonó el ta?ido nítido y ro de campana. De inmediato, una serie de ondas sonoras se dirigieron
hacia Jaime y suspa?eros.
—?Por favor, detengan eso! ?Lo haremos! —se apresuró a suplicar Jaime.
Joel resopló con frialdad.
—Inteligente elión. Ustedes vayan y luchen contra el demonio tigre con todo lo que tengan. En
cuanto nos hayamos ido, podrán escapar. Así, al menos tendrán una oportunidad de sobrevivir.
La cara de Ana se puso roja de ira.
No puedo creer que estas seans verdaderas maneras de Secta mígera. Y, aun así, van
por ahí promocionándose afirmando que lo único que quieren es salvar el mundo y ayudar a
los demás.
Mientras tanto, Jaimenzó una mirada a los demás yenzó a acercarse al demonio tigre.
Para alguien de su calibre, eliminar al demonio tigre seríao un paseo por el parque.
Cuando Jaime y los demás pasaron junto a Daniel, éste se volvió avergonzado y no se atrevió a
mirarlos.
De pronto, el demonio tigrenzó un rugido aterrador al ver al grupo acercarse a él, y fuertes
ráfagas de su aura surcaron el aireo vendavales.
Jaime agitó un poco palma de mano dnte de él y al instante surgió un escudo que
bloqueós oleadas de aura.
Joel se volvió hacia Daniel y le instó:
—Debemos darnos prisa y escapar.
?Debemos aprovechar esta oportunidad para escapar cuanto antes. Basándome ens
capacidades de esa gente, sé que no hay forma de que puedan contener al demonio tigre
durante mucho tiempo?.
Daniel no tuvo más remedio que seguir a Joel y al resto. Después, tomaron otra ruta y
continuaron su viaje por monta?a nevada.