Capítulo 1705
—?Jaime, felicidades, felicidades!
Al ver salir a Jaime con Astrid, dimir lo saludó con una sonrisa.
—Gracias, gracias.
Jaime se sintió visiblemente incómodo mientras miraba a dimir ya que no tenía ni idea de quién era
este último.
—Es dimir, de familia Garay —le explicó Astrid.
Al darse cuenta de quién era, Jaime respondió de inmediato:
—Bienvenido, dimir. Tu reputación te precede.
—Jaja, Jaime, me hgas. Ahora eres tú el que tiene fama en todo el mundo des artes marciales.
Tras soltar una risita cordial, se?aló al grupo que tenía detrás y dijo:
—Jaime, deja que te presente. Este es Marcelo, de familia García, del suroeste. Este es Royler, de
la familia Gracie, del noreste, y este es José, de familia Danaher, del este. Todos te admiramos
mucho y hemos viajado hasta aquí para presentarte nuestros respetos.
Mientras dimir presentaba a los demás, Jaime los saludó con respeto uno a uno.
Sin embargo, su respuesta fue tibia. Apenas acusaron recibo de su saludo con una leve inclinación de
cabeza antes de entrar en el edificio.
No obstante, Jaime no se lo reprochó. Tras ordenar a sus subordinados que los entretuvieran, siguió
recibiendo a los demás invitados en puerta.
—Jaime, debes tener cuidado. Pretenden hacerse un nombre atacándote —le recordó Fernando.
—No pasa nada. Están todos al nivel de un Gran Marqués des Artes Marciales. No temo que me
desafíen. En cuanto a si pueden vencerme, aún es pronto para decirlo —respondió Jaime con una
leve sonrisa.
—Me gusta lo confiado que eres siempre. No te preocupes. La familia Gabaldón siempre te apoyará.
Al fin y al cabo, somos una s familia entó Astrid con entusiasmo.
Sin saber qué más decir, Jaime esbozó una sonrisa de impotencia.
Fue entonces cuando voz del exterior gritó:
—Cecilia Campana, del Pcio Carmesí…
El sonido del nombre hizo que Jaime se sobresaltara porque llegada de Cecilia era inesperada.
Percibiendo incómoda reión de Jaime, Astrid se burló:
—?Por fin te han alcanzado tus días de gnteo?
—Déjate de tonterías.
Jaime fulminó a Astrid con mirada antes de salir corriendo a recibir a su invitada.
Cecilia lo recibió con un vestido nco de cuerpo entero. Exudando un aire de exuberancia femenina,
entró con Moly y un grupo de asistentes del Pcio Carmesí detrás de e.
La repentina aparición de tan deslumbrante belleza atrajo atención de muchos invitados que, a su
vez, dirigieron sus miradas hacia e.
—Se?orita Campana, imagínese mi sorpresa al ve aquí.
Al acercarse, Jaime miró con cara de conflicto.
—Se?or Casas, por supuesto que debo estar aquí para felicitarlo por tan gran día.
A pesar de escueta sonrisa con que Cecilia respondió, rebosaba afecto por él.
—Pase, por favor.
A Jaime le costó encontrar un tema de conversación ya que había pasado mucho tiempo desde que
ambos se vieron.
—Por aquí. Por favor, pase.
En ese momento, Astrid se acercó para sujetar con suavidad el brazo de Cecilia mientras haba.
Un poco aturdida, Cecilia se volvió hacia Jaime, esperando una presentación. Sin embargo, Astrid se
adntó a cualquier respuesta de Jaime.
—Se?orita, soy Astrid Gabaldón, novia de Jaime.
N?velDrama.Org is the owner.
En cuanto escuchós pbras ?novia de Jaime? Cecilia respondió con una leve sonrisa:
—Es un cer conoce, Astrid. Soy Cecilia Campana, amiga del se?or Casas.
?La conozco. Jaime menciona con frecuencia. ?Qué es eso de ser sólo amigos? Quién sabe, puede
que algún día seamos familia. De todos modos, venga conmigo. Espero que pueda darme algunos
consejos sobre cómo consigue mantener tan bien su cutis y su figura.
Astrid, con su simpática personalidad, hizo que Cecilia se sonrojara ante mención de que fueran una
familia. Cecilia, por naturalidad, le tomó cari?o enseguida.