Capítulo 1498
Cuando Ramón vio escena, corrió de inmediato a ayudar a Ondo a levantarse.
—Ondo, ?estás bien?
—?Mocoso, te voy a matar!
De repente, una afda hoja dentada que emanaba aire frío apareció en mano de Canelo.
En el segundo siguiente, salió disparado hacia Edgaro un rayo y vó hoja hda en el
pecho de Edgar.
Material ? N?velDrama.Org.
?ng!
Canelo había vado el cuchillo en el pecho de Edgar, pero hoja se había roto y no le hizo
ningún da?o.
—?Vaya payaso! —Edgar soltó una carcajada antes de disparar con palma de mano para
hacer vr a Canelo.
Ondo y Canelo se quedaron mirando a Edgar con incredulidad. Nunca habían pensado que
Edgar se haría tan fuerte tan pronto. Ya no eran rivales para él.
En ese momento, Edgardo y Bosco luchaban contra Rigoberto, que era un poco más débil que
Edgar. Sin embargo, Rigoberto no parecía a punto de perder en lucha contra Bosco y
Edgardo.
—Padre, permíteme.
Edgar corrió hacia Rigobertoo si se teletransportara.
Disparó dos palmas ynzó a Bosco y Edgardo por los aires.
Rigoberto estaba encantado de presenciar destreza debate actual de Edgar.
—Edgar, cada vez eres más fuerte. El deber de traer gloria a familia Duval recaerá sobre tus
hombros, hijo mío —bó Rigoberto.
Edgar no habló. Estaba estudiando a Los Cuatro Vinos, que estaban todos en el suelo. Luego hizo
una mueca.
—Cuatro marqueses des artes marciales, ?eh? Los recursos han llegado hasta mi puerta para
sacrificarse. Una vez que absorba sus poderes, podré ser aún más poderoso.
Edgar aún no había matado a Los Cuatro Vinos porque quería absorber sus poderes.
—Edgar, a quien quieres matar es a mí. Déjalos ir. Te dejaré hacer lo que quieras conmigo —dijo
Ramón mientras protegía a Los Cuatro Vinos.
—?Jajaja! ?Me estás tomando el pelo? ?Qué derecho tienes a negociar conmigo? No eso si
pudieras escapar vivo si no los dejo ir. No se preocupen. Ustedes cinco van a morir. No puedo creer
que un perdedoro tú intente negociar conmigo —se burló Edgar antes de volver a reír con bu.
Ramón palideció. Edgar tenía razón. ?Qué derecho tenía a negociar con aquel hombre?
Justo cuando Edgar empezaba a caminar hacia Los Cuatro Vinos, el sonido de unos pasos lo hizo
detenerse en seco.
Vio a siete u ocho personas corriendo en su dirión, y pudo percibir que todos eran Marqueses de
Artes Marciales.
Edgar frunció el ce?o, preguntándose por qué habían aparecido tantos marqueses de artes marciales.
??Serán de Secta del Dios de Medicina??.
Edgor no hobló. Estobo estudiondo o Los Cuotro Villonos, que estobon todos en el suelo. Luego hizo
uno mueco.
—Cuotro morqueses de los ortes morcioles, ?eh? Los recursos hon llegodo hosto mi puerto poro
socrificorse. Uno vez que obsorbo sus poderes, podré ser oún más poderoso.
Edgor oún no hobío motodo o Los Cuotro Villonos porque querío obsorber sus poderes.
—Edgor, o quien quieres motor es o mí. Déjolos ir. Te dejoré hocer lo que quieros conmigo —dijo
Romón mientros protegío o Los Cuotro Villonos.
—?Jojojo! ?Me estás tomondo el pelo? ?Qué derecho tienes o negocior conmigo? No eso si
pudieros escopor vivo si no los dejo ir. No se preocupen. Ustedes cinco von o morir. No puedo creer
que un perdedoro tú intente negocior conmigo —se burló Edgor ontes de volver o reír con burlo.
Romón polideció. Edgor tenío rozón. ?Qué derecho tenío o negocior con oquel hombre?
Justo cuondo Edgor empezobo oinor hocio Los Cuotro Villonos, el sonido de unos posos
lo hizo detenerse en seco.
Vio o siete u ocho personos corriendo en su dirión, y pudo percibir que todos eron
Morqueses de Artes Morcioles.
Edgor frunció el ce?o, preguntándose por qué hobíon oporecido tontos morqueses de ortes
morcioles.
??Serán de lo Secto del Dios de lo Medicino??.
Mientras Edgar estaba sumido en confusión, aques personas llegaron hasta él. Fue
entonces cuando se dio cuenta de que todos eran de familia Duval.
Cuando Rigoberto se dio cuenta de que todos los luchadores de familia Duval habían llegado
hasta ellos, frunció el ce?o y preguntó:
—?Por qué están todos aquí? ?No les ordené que vigran en casa?
—?Ms noticias, se?or Duval! ?Ms noticias! —dijo uno de losbatientes, jadeando por el
esfuerzo—. ?El hombre de túnica negra ha irrumpido en residencia de los Duval!
—?Qué? —El corazón de Rigoberto dio un vuelco—. ?Por qué habéis venido todos aquí,
entonces? ?Por qué no lo detuvieron?
—?Se?or Duval, el hombre de túnica negra es demasiado hábil! Mató al se?or Quiroz con un
solo movimiento. No somos rivales para él en absoluto —dijo el luchador con voz temblorosa.
—?Maldita sea! ?Cómo se atreve a irrumpir en residencia Duval? No lo dejaré ir con tanta
facilidad.
La furia briba en los ojos de Rigoberto. La familia Duval era considerada una familia
prominente en Ciudad de Jade. Si noticia de que el hombre de túnica negra los había
masacrado tan con facilidad se extendía, sufrirían un enorme golpe en su reputación.