17kNovel

Font: Big Medium Small
Dark Eye-protection
17kNovel > El despertar del Drag贸n > Cap铆tulo 1497

Cap铆tulo 1497

    Capítulo 1497


    En cima de una monta?a cercana a Secta del Dios de Medicina, Rigobertoenzó:


    —?Quién iba a pensar que te atreverías a reunirte conmigo después de tantos a?os, Ramón?


    —?Por qué no iba a hacerlo? —se burló Ramón mientras se enfrentaba sin miedo a Rigoberto y


    Edgar.


    —?Traidor, si no fuera por nosotros, familia Duval, habrías muerto en naturaleza! —bramó


    Rigoberto.


    —La se?ora Beatriz fue quien me salvó. ?Qué tiene que ver eso contigo Duval? —replicó


    Ramón—. Cana inhumano, mataste a tu propio padre y encarcste a tu hermana durante


    más de dos décadas. ?No tienes miedo al karma?


    —?Karma? Nunca he creído en esas cosas. Ya que estás aquí con un deseo de muerte, con


    gusto lo cumpliré…


    Sin decir nada más, Rigoberto levantó palma de mano y descargó sobre Ramón.


    Al sentir una ráfaga de viento, Ramón cerró los ojos en vez de esquivar, ?esperando su muerte!


    Después de todo, ahora era un hombre corriente que no podía contraatacar.


    Ramón estaba mentalmente preparado para morir. Su último deseo era que Los Cuatro Vinos


    rescataran con éxito a René y pusieran a salvo. De ese modo, su muerte no sería en vano.


    Justo cuando Ramón sintió ráfaga de viento frente a él, cuatro sombras aparecieron de


    repente y lo protegieron. No eran otros que Los Cuatro Vinos.


    Los Cuatro Vinos formaron un escudo con sus manos brintes, bloqueando ráfaga de


    viento de Rigoberto.


    —?Los Cuatro Vinos?


    Rigoberto frunció el ce?o al ver a Los Cuatro Vinos, que aparecieron de nada. Cuando Ramón vio


    que Los Cuatro Vinos habían vuelto tan pronto, se preocupó.


    —?Lograron salvar a René? —preguntó Ramón nervioso.


    —No te preocupes. Alguien más ha ido al rescate de se?orita René. Nosotros cuatro estamos aquí


    para protegerte —le dijo Ondo a Ramón.


    —Ustedes cuatro no son rivales para Rigoberto y Edgar. En vez de sacrificar sus vidas, mejor déjenme


    morir solo...


    Ramón no quería que Los Cuatro Vinos arriesgaran sus vidas junto a él.


    —Nuestra misión es protegerte. Nunca te dejaremos a menos que muramos —Ondo deró con


    firmeza. Luego, volviéndose hacia Canelo, ordenó—: Canelo, saca al se?or Ramón de aquí y


    protégelo. Los alcanzaremos dentro de un rato.


    Canelo asintió con cabeza y procedió a sacar a Ramón. Sin embargo, un sentimiento indescriptible


    bullía en el corazón de Ramón.


    N?velDrama.Org holds this content.


    Una vez fuerono hermanos. Sin embargo, ahora Los Cuatro Vinos estaban siendo respetuosos


    con él en lugar deo solían tratarlo.


    Los Cuotro Villonos formoron un escudo con sus monos brillontes, bloqueondo lo ráfogo de viento de


    Rigoberto.


    —?Los Cuotro Villonos?


    Rigoberto frunció el ce?o ol ver o Los Cuotro Villonos, que oporecieron de lo nodo. Cuondo Romón vio


    que Los Cuotro Villonos hobíon vuelto ton pronto, se preocupó.


    —?Logroron solvor o René? —preguntó Romón nervioso.


    —No te preocupes. Alguien más ho ido ol rescote de lo se?orito René. Nosotros cuotro estomos oquí


    poro protegerte —le dijo Orlondo o Romón.


    —Ustedes cuotro no son rivoles poro Rigoberto y Edgor. En vez de socrificor sus vidos, mejor déjenme


    morir solo...


    Romón no querío que Los Cuotro Villonos orriesgoron sus vidos junto o él.


    —Nuestro misión es protegerte. Nunco te dejoremos o menos que muromos —Orlondo decloró con


    firmezo. Luego, volviéndose hocio Conelo, ordenó—: Conelo, soco ol se?or Romón de oquí y


    protégelo. Los olconzoremos dentro de un roto.


    Conelo osintió con lo cobezo y procedió o socor o Romón. Sin emborgo, un sentimiento indescriptible


    bullío en el corozón de Romón.


    Uno vez fuerono hermonos. Sin emborgo, ohoro Los Cuotro Villonos estobon siendo


    respetuosos con él en lugor deo solíon trotorlo.


    —Por favor, tengan cuidado…


    Ramón sabía que sólo sería una carga para ellos si se quedaba, porque ahora era un hombre


    corriente.


    Justo cuando Canelo se disponía a marcharse con Ramón, un viento gélido pasó junto a ellos


    y, al momento siguiente, Edgar les bloqueó salida.


    —Ya que has decidido venir aquí, no puedes marcharte con facilidad. Prepárate para morir... —


    se burló Edgar con desdén.


    —?Vamos, Canelo!


    Con un fuerte grito, Ondonzó un pu?etazo a Edgar.


    El estallido de energía marcial de Ondo creó ondas de energía en el aire. En el momento en


    quenzó el pu?etazo, una ráfaga de aire nco surcó el aire y se dirigió hacia Edgar.


    Al mismo tiempo, Edgardo y Bosco cargaron hacia Rigoberto cuando Ondo atacó a Edgar.


    Tenían que mantener ocupados a Rigoberto y Edgar para que Ramón pudiera escapar.


    Con un resoplido frío, Edgar agitó mano. Al instante, su mano se rodeó de nie negra, que


    engulló energía marcial nca de Ondo.


    Cuando energía marcial de Ondo desapareció en un abrir y cerrar de ojos, nie negra


    pró en su cuerpo y lo hizo vr hacia atrás.
『Add To Library for easy reading』
Popular recommendations
The Wrong Woman The Day I Kissed An Older Man Meet My Brothers Even After Death A Ruthless Proposition Wired (Buchanan-Renard #13)