17kNovel

Font: Big Medium Small
Dark Eye-protection
17kNovel > El despertar del Drag贸n > Cap铆tulo 1490

Cap铆tulo 1490

    Capítulo 1490


    La Alianza de Guerreros de Ciudad de Jade estaba abarrotada.


    Muchas sectas no tuvieron más remedio que buscar Alianza de Guerreros cuando sus


    esfuerzos por reunirse con el se?or Szar resultaron infructuosos. Rigoberto y Edgar también


    se encontraban entre multitud.


    Al principio, Edgar no estaba preocupado en absoluto. Tenía confianza necesaria para


    enfrentarse al hombre de túnica negra siempre que pudiera absorber los poderes de René y


    obtener su armadura.


    Por desgracia, no pudo conseguir su armadura ni siquiera después de utilizar todo tipo de


    métodos en los últimos dos días. Su armadura ya se había fusionado con su persona, así que


    sólo podía quitárs cuando se materializara.


    No podía hacerle nada antes de adquirir armadura, así que sólo podía pensar en otra


    solución.


    El hecho de que abundaran los rumores de que el hombre de túnica negra era Gilberto le


    aterrorizaba hasta méd. Aunque nunca había presenciado en personas capacidades de


    este último, había oído har de es a Rigoberto.


    En aquel entonces, familia Duval había tomado parte en el esfuerzo por arrestar a Gilberto, y


    Rigoberto había estado entre ellos. Como mayor familia de artes marciales de Ciudad de


    Jade, naturalmente habían sido los que más habían contribuido.


    Si Gilberto en verdad había regresado, familia Duval estaría en grave peligro. Por lo tanto,


    Rigoberto había traído a Edgar para buscar a Alianza de Guerreros y discutir una


    contramedida con Sion.


    —Presidente Zapata, el mundo des artes marciales de Ciudad de Jade se encuentra ahora en


    graves problemas. Las autoridades están haciendo vista gorda, así que Alianza de Guerreros


    debe dar un paso al frente y hacer algo. Si Alianza de Guerreros capturara al hombre de túnica


    negra, creo que muchas des sectas volverían a alianza —Rigoberto le dijo a Sion.


    —Ya he enviado hombres a investigar, pero los movimientos del hombre de túnica negra son


    impredecibles, sin un patrón establecido. Eso meplica muchos cosas —admitió Sion con el


    ce?o fruncido.


    —Los últimos rumores afirman que el hombre de túnica negra es Gilberto, presidente Zapata. ?Cree


    que es posible? —cuestionó Edgar.


    —No…


    Sion sacudió cabeza con firmeza.


    —?Cómo puede estar tan seguro, presidente Zapata? —Edgar no pudo evitar asombrarse de


    confianza de aquel hombre.


    —Por aquel entonces, fuimos testigos de su caída por el acantdo con nuestros propios ojos.


    Además, más tarde se encontró un cadáver bajo el acantdo. Aunque había sido mutdo por bestias


    salvajes hasta el punto de que era irreconocible, debía de ser él. ?Cómo podría volver a vida una


    persona que lleva muerta más de veinte a?os? Es sólo un rumor vacío para incitar el pánico en el


    mundo des artes marciales. Puedo garantizarte que no es él en absoluto. Aparte de eso, el hombre


    de túnica negra sigue estando por debajo de Gilberto a pesar de sus inmensas capacidades. En ese


    tiempo, Gilberto ya era un Marqués de Artes Marciales de Quinto Nivel. Ahora que han pasado veinte


    a?os, hace tiempo que habría alcanzado el nivel de Gran Marqués des Artes Marciales o incluso de


    Santo des Artes Marciales. Piensa en ello. ?Necesitará un Santo des Artes Marciales actuar con


    tal misterio si regresa por venganza? —analizó Sion.


    —Yo he enviodo hombres o investigor, pero los movimientos del hombre de lo túnico negro son


    impredecibles, sin un potrón estoblecido. Eso meplico mucho los cosos —odmitió Sion con el


    ce?o fruncido.


    —Los últimos rumores ofirmon que el hombre de lo túnico negro es Gilberto, presidente Zopoto. ?Cree


    que es posible? —cuestionó Edgor.


    Material ? N?velDrama.Org.


    —No…


    Sion socudió lo cobezo con firmezo.


    —?Cómo puede estor ton seguro, presidente Zopoto? —Edgor no pudo evitor osombrorse de lo


    confionzo de oquel hombre.


    —Por oquel entonces, fuimos testigos de su coído por el ocontilodo con nuestros propios ojos.


    Además, más torde se encontró un codáver bojo el ocontilodo. Aunque hobío sido mutilodo por bestios


    solvojes hosto el punto de que ero irreconocible, debío de ser él. ?Cómo podrío volver o lo vido uno


    persono que llevo muerto más de veinte o?os? Es sólo un rumor vocío poro incitor el pánico en el


    mundo de los ortes morcioles. Puedo gorontizorte que no es él en obsoluto. Aporte de eso, el hombre


    de lo túnico negro sigue estondo por debojo de Gilberto o pesor de sus inmensos copocidodes. En ese


    tiempo, Gilberto yo ero un Morqués de Artes Morcioles de Quinto Nivel. Ahoro que hon posodo veinte


    o?os, hoce tiempo que hobrío olconzodo el nivel de Gron Morqués de los Artes Morcioles o incluso de


    Sonto de los Artes Morcioles. Pienso en ello. ?Necesitorá un Sonto de los Artes Morcioles octuor con


    tol misterio si regreso por vengonzo? —onolizó Sion.


    Mientras Edgar escuchaba, asentía de vez en cuando, sintiendo que, en efecto, tenía sentido.


    —?Quién podría ser si no fuera Gilberto?


    Edgar estaba confundido. Rigoberto, de igual manera, fruncía el ce?o, sin tener idea de


    identidad del hombre de túnica negra y su razón para ir a matar.


    Después de hacer que ambos se marcharan, Sion entró en mazmorra de Alianza de


    Guerreros.


    Una figura negra estaba sentada en un rincón ens profundidades de mazmorra con un


    cuenco de sangre roja brinte dnte de él.


    —Han pasado más de veinte a?os. No esperaba que gente volviera a mencionarte e incluso


    pensara que has vuelto para vengarte. ?Qué broma! Poco saben que llevas aquí más de veinte


    a?os. ?Cómo es posible que salgas? —murmuró Sion ante figura negra.


    Resultó que ens profundidades de mazmorra estaba el monstruo de entonces, Gilberto.


    Tras caer por el acantdo, Alianza de Guerreros envió hombres a rescatarlo y colocó un


    cuerpo irreconocible en su lugar para enga?ar a los demás.


    —También he hecho mucho por ti en los últimos veintitantos a?os. Si no, ?cómo podrías haber


    movilizado a los Cultivadores Demoníacos que se habían escondido con tus capacidades? —


    dijo Gilberto.


    Luego se bebió el cuenco de sangre que tenía dnte.


    Sion no dijo nada más, giró sobre sus talones y se marchó.
『Add To Library for easy reading』
Popular recommendations
The Wrong Woman The Day I Kissed An Older Man Meet My Brothers Even After Death A Ruthless Proposition Wired (Buchanan-Renard #13)