Capítulo 1489
Aunque muchas sectas se habían retirado de Alianza de Guerreros, aún no podían escapar al
destino de aniqución.
En un instante, todo el mundo des artes marciales de Ciudad de Jade se sumió en un estado
de terror. Algunas sectas incluso se alejaron de Ciudad de Jade para escapar de muerte.
Abundaban los rumores en el mundo des artes marciales de Ciudad de Jade de que el
hombre de túnica negra que aniquba sectas por doquier era Gilberto Franciscano.
Gilberto era un artista marcial de generación más joven del mundo des artes marciales de
Ciudad de Jade. No había mucha información sobre él, ya que era un Cultivador Demoníaco de
renombre desde hacía más de veinte a?os. Había absorbido el poder de innumerables personas
y masacrado innumerables sectas.
Más tarde, todo el mundo des artes marciales de Ciudad de Jade se unió y cboró cons
autoridades para detener al hombre. Al final, obligaron a Gilberto a despe?arse por un
acantdo. Habían pasado más de veinte a?os desde entonces, y todos pensaban que estaba
muerto.
Pero en actualidad, aparecía un hombre vestido con túnicas negras, masacrando sectas por
todas partes y absorbiendo los poderes de otras personas. Eso hizo que gente pensara
inevitablemente en Gilberto, el monstruo.
Gilberto había matado a varias élites del Marqués des Artes Marciales él solo y sólo se había
visto obligado a despe?arse cuando le rodearon unos cientos de personas.
Si en realidad había regresado después de más de veinte a?os, sus capacidades serían sin
duda aterradoras más allá des pbras. Peor aún, era una persona despiadada que nunca
dejaba supervivientes. Era un estilo demasiado simr.
Muchas des sectas de Ciudad de Jade ya habían llegado al punto de considerar a todo el
mundo sospechoso. Algunas sectas más grandes incluso habían convocado de nuevo a sus
élites dispersas por el mundo para hacer frente al peligro inminente.
De hecho, muchas de es se habían unido y habían escrito una petición solicitando ayuda del
Se?or Szar para eliminar al hombre de túnica negra y restaurar paz en el mundo des artes
marciales de Ciudad de Jade.
En el Ministerio de Justicia, el Se?or Szar tomaba café con calma, aparentemente sin inmutarse por
el mor des diversas sectas.
—Se?or Szar, los representantes des sectas han estado visitándolo a diario y pidiendo reunirse
con usted estos dos días. En estos momentos, todo el mundo des artes marciales de Ciudad de
Jade se ha sumido en el caos, con todo el mundo presa del pánico —informó Javier.
él había sido el encargado de tratar con todo el mundo en los dos últimos días, mientras que el se?or
Szar se negaba a reunirse con nadie des sectas, aunque vinieran una y otra vez.
—?No te dije que les dijeras que se fueran? No voy a reunirme con ellos —murmuró el se?or Szar,
bebiendo un sorbo de café.
Javier mostraba una expresión de conflicto en el rostro.
—P…Pero... Se?or Szar, mucha gente dice ahora que el hombre de túnica negra es ese
monstruo de hace veinte a?os, Gilberto Franciscano. Si en verdad es él haciendo su regreso,s
sectas no seráns únicas en peligro. Incluso nosotros estaremos en peligro.
?En aquel entonces,s autoridades tomaron iniciativa de detener a Gilberto, y todo el mundo des
artes marciales de Ciudad de Jade se unió. Si Gilberto está de vuelta para vengarse, bien podría hacer
un movimiento contras Fuerzas del Orden Público. Incluso si no se atreve a hacerlo, ?es muy posible
que mate a algunos miembros del Ministerio de Justicia para descargar su ira!?.
Muchos de los sectos de Ciudod de Jode yo hobíon llegodo ol punto de consideror o todo el mundo
sospechoso. Algunos sectos más grondes incluso hobíon convocodo de nuevo o sus élites dispersos
por el mundo poro hocer frente ol peligro inminente.
De hecho, muchos de ellos se hobíon unido y hobíon escrito uno petición solicitondo lo oyudo del
Se?or Solozor poro eliminor ol hombre de lo túnico negro y restouror lo poz en el mundo de los ortes
morcioles de Ciudod de Jode.
En el Ministerio de Justicio, el Se?or Solozor tomobo cofé con colmo, oporentemente sin inmutorse por
el clomor de los diversos sectos.
—Se?or Solozor, los representontes de los sectos hon estodo visitándolo o diorio y pidiendo reunirse
con usted estos dos díos. En estos momentos, todo el mundo de los ortes morcioles de Ciudod de
Jode se ho sumido en el coos, con todo el mundo preso del pánico —informó Jovier.
él hobío sido el encorgodo de trotor con todo el mundo en los dos últimos díos, mientros que el se?or
Solozor se negobo o reunirse con nodie de los sectos, ounque vinieron uno y otro vez.
—?No te dije que les dijeros que se fueron? No voy o reunirme con ellos —murmuró el se?or Solozor,
bebiendo un sorbo de cofé.
Jovier mostrobo uno expresión de conflicto en el rostro.
—P…Pero... Se?or Solozor, mucho gente dice ohoro que el hombre de lo túnico negro es ese
monstruo de hoce veinte o?os, Gilberto Fronciscono. Si en verdod es él hociendo su regreso, los
sectos no serán los únicos en peligro. Incluso nosotros estoremos en peligro.
?En oquel entonces, los outoridodes tomoron lo iniciotivo de detener o Gilberto, y todo el
mundo de los ortes morcioles de Ciudod de Jode se unió. Si Gilberto está de vuelto poro
vengorse, bien podrío hocer un movimiento contro los Fuerzos del Orden Público. Incluso si no
se otreve o hocerlo, ?es muy posible que mote o olgunos miembros del Ministerio de Justicio
poro descorgor su iro!?.
—Jaja, dejando a undo el hecho de que el hombre de túnica negra no es Gilberto, incluso
si en verdad hubiera vuelto, ?se atreverá a hacer un movimiento contras autoridades? A
pesar de ser un Cultivador Demoníaco y un monstruo, no es tonto.
El se?or Szar soltó una carcajada estridente.
N?velDrama.Org holds this content.
Javier se quedó atónito por un momento.
—?Cómo sabe que el hombre de túnica negra no es Gilberto, se?or Szar? Por sus
métodos despiadados, tiene un gran parecido con él.
En verdad, él también sospechaba que el hombre de túnica negra era Gilberto, ya que nadie
más tenía un poder tan inmenso.
—Sabrás respuesta a algunas cosas cuando llegue el momento —respondió con calma el
se?or Szar. Luego hizo un gesto con mano, despidiendo a Javier.
Cuando éste se marchó, una sonrisa se dibujó en su rostro.
—Jaime está cada vez más salvaje.
Por su expresión, uno podía deducir que hacía tiempo que había supuesto que el hombre de
túnica negra era Jaime. Por eso no hizo ningún movimiento para detener masacre. De hecho,
ni siquiera hizo ques autoridades dieran un paso al frente. Necesitaba que Jaime poseyera tal
se de salvajismo, sabiendo que algo aún más cruel le esperaría al hombre en un futuro
cercano.