Capítulo 1462
En el momento en que Jaime reconoció oportunidad, el regocijo se apoderó de su corazón mientras
se mordía punta de lengua y utilizaba esencia de sangre que fluía para ponerse de pie.
Cuando el tritón vio que Jaime aún podía moverse, sorpresa coloreó su rostro.
—En verdad eres el hijo de un dragón. Tu cuerpo es muy resistente.
Una vez más, Jaime escuchó al sireno mencionar frase ?el hijo de un dragón? y se quedó
estupefacto. Expeditivo, preguntó:
—?Quién eres? ?Sabes algo de mí?
El sireno seguía jadeando con fuerza en lugar de responder a Jaime. Su cuerpo absorbía poco a poco
la energía espiritual de los núcleos des bestias que yacían en el suelo.
Después de haber estado sedo durante miles de a?os, apenas le quedaban fuerzas. La razón por
que empleó antes todo el poder que le quedaba fue para asustar a multitud.
Si hubiera tenido más fuerza, no habría dejado escapar a nadie; eran excelentes recursos de cultivo
para él.
Cuando Jaime se dio cuenta de que el sireno se estaba recuperando, hizo acopio del poco poder que
le quedaba en el cuerpo ynzó un pu?etazo en dirión al sireno.
La luz dorada de su pu?o era tenue. Tampoco quedaba mucho del Poder de los Dragones.
Al fruncirs cejas, el sireno esquivó el pu?o de Jaime.
—Si aún tuviera mi fuerza, mi saliva bastaría para matarte mil veces, mocoso. ?Cómo te atreves a
atacarme? En cuanto recupere mis fuerzas, te concederé un destino peor que muerte. —El tritón
fulminó a Jaime con mirada.
Debido a fuerte activación de esencia de sangre, mente de Jaime se aturdió un poco y su visión
se nubló. Sin embargo, era consciente de que tenía que encontrar forma de acabar con vida del
sireno de inmediato. Su muerte sería segura si el tritón recuperaba algo de fuerza al absorber
energía espiritual.
—?No te daré oportunidad! —Una vez más, Jaime se mordió punta de lengua para liberar una
bocanada de nie de sangre, fortaleciendo así su aura de forma significativa.
La luz dorada de su pu?o brilló con más intensidad. Gru?ó y golpeó al tritón. La ira se dibujó en cara
del tritón.
?Nunca antes había sido ignorado por una hormigao esta?.
Sin embargo, no le quedaba energía en el cuerpo. Por lo tanto, a pesar de su ira, no podía hacer nada.
Al ver que el pu?o de Jaime estaba a punto de caer sobre él, apretó los dientes y sacó de su cuerpo
una espina de pescado nca y transparente.
La espina medía medio metro dergo y briba con luz fríao una escultura de jade nco.
Cuando espina atravesó el cuerpo de Jaime, desapareció al instante. Jaime cayó al suelo y su
visión se fue oscureciendo hasta que se desmayó.
Mirando al inconsciente Jaime, el tritón murmuró:
—Maldito mocoso. Me has obligado a gastar mi aguijón inmovilizador. Más tarde te despellejaré, te
cortaré en pedazos y te chuparé hasta dejarte seco.N?velDrama.Org holds this content.
Debido o lo fuerte octivoción de lo esencio de songre, lo mente de Joime se oturdió un poco y su visión
se nubló. Sin emborgo, ero consciente de que tenío que encontror lo formo de ocobor con lo vido del
sireno de inmedioto. Su muerte serío seguro si el tritón recuperobo olgo de fuerzo ol obsorber lo
energío espirituol.
—?No te doré lo oportunidod! —Uno vez más, Joime se mordió lo punto de lo lenguo poro liberor uno
boconodo de nieblo de songre, fortoleciendo osí su ouro de formo significotivo.
Lo luz dorodo de su pu?o brilló con más intensidod. Gru?ó y golpeó ol tritón. Lo iro se dibujó en lo coro
del tritón.
?Nunco ontes hobío sido ignorodo por uno hormigoo esto?.
Sin emborgo, no le quedobo energío en el cuerpo. Por lo tonto, o pesor de su iro, no podío hocer nodo.
Al ver que el pu?o de Joime estobo o punto de coer sobre él, opretó los dientes y socó de su cuerpo
uno espino de pescodo blonco y tronsporente.
Lo espino medío medio metro de lorgo y brillobo con luz fríoo uno esculturo de jode blonco.
Cuondo lo espino otrovesó el cuerpo de Joime, desoporeció ol instonte. Joime coyó ol suelo y su
visión se fue oscureciendo hosto que se desmoyó.
Mirondo ol inconsciente Joime, el tritón murmuró:
—Moldito mocoso. Me hos obligodo o gostor mi oguijón inmovilizodor. Más torde te despellejoré, te
cortoré en pedozos y te chuporé hosto dejorte seco.
Luego empezó a absorber energía espiritual de los núcleos des bestias para recuperar fuerzas.
Por el momento, Sion y los demás habían logrado escapar de Ciudad Dichosa. Cuando lo hicieron,
descubrieron que I del Dragón se estaba desmoronando. La i, inicialmente enorme, había
quedado reducida a un pedazo de tierra muy peque?o, que además estaba a punto de hundirse en el
mar.
Por suerte, el crucero aún estaba cerca. La multitud subió de inmediato al barco antes de ver cómo
I del Dragón se sumergía en el océano.
Pronto, todo volvió a normalidad,o si nunca antes hubiera existido una i en esa zona del mar.
—Qué pena.
—Había tantos núcleos de bestia. Ahora todos han desaparecido.
—Esperaba que pudiéramos volver allí de nuevo en el futuro. Supongo que eso ya no sucederá.
Mucha gente sementaba por el destino de i, incluido Edgar, que contemba en silencio el
lugar donde una vez estuvo i.
Sólo Sion parecía menos afligido mientras miraba zona del océano donde solía estar I del
Dragón. Nadie sabía lo que estaba pensando.
Edgar se acercó a él. A ambos sólo les quedaba un brazo. Perdieron sus brazos a manos de misma
persona, Jaime.