Capítulo 1195
Resultó que Ondo se refería a que Aldea Vil se había quedado sin recursos para el cultivo,
incluyendo hierbas, píldoras y cristales.
Con una sonrisa despreocupada, Jaime le respondió a Ondo:
—No te preocupes. No necesito ningún recurso de aquí para mi cultivo; traje mis propios
suministros. Lo único que necesito es un espacio aido y amplio.
—?Eso es genial! —Ondo lo guio de inmediato hacia el interior de base.
Muy pronto, se encontraron con un área aida y espaciosa.
Ondo preguntó:
—?Qué le parece este lugar, Mi Se?or?
Tras inspionar zona, Jaime asintió y dijo:
—?Funcionará!
Content provided by N?velDrama.Org.
Entonces, Jaime sacó Torre Pentacarna del Anillo Almacenador.
Lanzó Torre Pentacarna al aire, y estructura se agrandó al instante, aterrizando en el suelo
como un alto edificio.
El Cuarteto Vil se quedó mirando torre, anonadados.
Jaime explicó:
—Esta es Torre Pentacarna. Está repleta de energía espiritual, por lo que no necesito otros recursos
para mi cultivo. Sin embargo, necesitaré que envíen a alguien a Secta del Dios de Medicina. ?Haz
que los hombres de Secta del Dios de Medicina envíen suministros y recursos a Aldea Vil de
forma regr!
—?La Secta del Dios de Medicina? —Sorprendido, Ondo preguntó—: Las píldoras de Secta del
Dios de Medicina son exorbitantes. La Aldea Vil apenas puede permitirse...
—No te preocupes, no te cobrarán ni un céntimo por es. Soy el actual Se?or de Secta del Dios de
la Medicina —interrumpió Jaime con una sonrisa.
La revción dejó a el Cuarteto Vil atónitos, y lenzaron a Jaime miradas de incredulidad.
Al notar sus expresiones, Jaime explicó:
—Ahora necesito concentrarme en mi cultivo. Si no hay nada urgente, por favor absténganse de
molestarme. No permitan que nadie venga a este lugar. Voy a instr una matriz arcana alrededor de
este espacio.
Jaime neaba establecer una Formación de Trampa alrededor del espacio mientras durara su
cultivo.
Si algún residente desprevenido de Aldea Vil traspasaba por idente matriz arcana, podría
perde vida.
Ondo se apresuró a prometer:
—No se preocupe, Mi Se?or. Sin nuestras órdenes expresas, nadie se atreverá a poner un pie en este
lugar.
Tranquilo, Jaime entró en Torre Pentacarna, ys puertas de torre se cerraron tras él.
El Cuarteto Vil se retiró y le dio su espacio a Jaime.
En el camino,enzaron a discutirs revciones de Jaime.
—Ondo, ?notaste que el aura de nuestro se?or es muy simr a de persona que salvó a
Aldea Vil hace a?os?
—Sí, yo también lo noté. Pero nuestro se?or no parece tener más de treinta a?os. No es posible que
nos haya salvado siendo un bebé, ?verdad?
—Tal vez nuestro se?or sea el hijo de nuestro salvador.
Ondo se dirigió a los demás:
—Muy bien, basta de chismes. Tenemos que reforzars defensas de Aldea Vil. Creo que los
enemigos marán pronto a nuestras puertas.
A ma?ana siguiente, el Cuarteto Vil se enfocó en reforzars defensas de aldea.
También enviaron a alguien a Secta del Dios de Medicina.
A lorgo de los a?os, los residentes de Aldea Vil habían luchado por progresar en su cultivo
debido a disminución de los recursos.
Aunque el mundo exterior seguía creyendo que Aldea Vil era poderosa, los propios
residentes sabían que acabarían perdiendo ante sus enemigos.
De repente, un guardia entró corriendo en su habitación y se dirigió a Ondo:
—Hay un hombre que quiere verlo, Se?or Ondo. Dice provenir de Familia Ramos de Vi
Monarca.
—?La Familia Ramos de Vi Monarca? —Ondo frunció el ce?o.
Edgardo intervino:
—Ondo, no creo que conozcamos a nadie de esa familia.
—?Tal vez está aquí para buscar al Se?or Casas? —Bosco reflexionó en voz alta.
—?Bueno, si están aquí paraplicarle vida al Se?or Casas, no los dejaremos salir vivos de
la Aldea Vil! —juró Canelo.
Ondo gritó:
—Cálmense todos. Vamos a ver de qué se trata. No debería haber m sangre entre el Se?or
Casas y Familia Ramos de Vi Monarca.
Después de todo, Vi Monarca estaba bastante lejos de Ciudad de Jade. Ondo encontraba
bastante improbable una conexión entre Jaime y una familia de Vi Monarca.
—?Hazlo pasar! —Con eso en mente, Ondo disparó sus órdenes al guardia.
Poco después, Gonzo Ramos y sus hombres entraron en s.