Capítulo 1196
Tras ver a Ondo, Gonzo se inclinó y saludó:
—Soy Gonzo Ramos, de Familia Ramos de Vi Monarca. Es un honor conocerle, Se?or Díaz.
Ondo asintió y le indicó a Gonzo que tomara asiento. Luego, le preguntó a su visitante:
—Se?or Gonzo, ?por qué ha viajado tan lejos? No recuerdo que nuestras familias se hayan cruzado
nunca.
Tras un momento de silencio, Gonzo dijo:
—Se?or Díaz, vine a pedirle que me entregue a una persona.
—?Una persona? ?A quién? —Ondo frunció el ce?o.
—Un hombre mado Jaime Casas. —Los ojos de Gonzo se encendieron de ira mientras continuaba
—: Mató a mi sobrino y escapó a Aldea Vil. Se?or Díaz, espero que pueda entregarme al asesino
para que pueda vengar a mi sobrino.
Su explicación hizo que Ondo frunciera el ce?o.
?No puedo creer que Jaime tenga m sangre con los Ramos de Vi Monarca. ?Incluso mató a uno
de los suyos!?.
Ondo deró:
—Nunca escuché har de esta persona, y es imposible que esté en Aldea Vil.
La expresión de Gonzo se enfrió varios grados. Rugió:
—Alguien vio a Jaime escapando a Aldea Vil, Se?or Díaz. ?Cómo no lo vio por ahí? ?En serio está
pensando en enemistarse con Familia Ramos por Jaime Casas? Debo dejar este lugar con él hoy,
vivo o muerto. Si no lo entrega, Se?or Díaz, habrá que pagar un precio muy alto.
Sus amenazas enfurecieron a Ondo y al resto de El Cuarteto Vil.
Bosco se enfureció y bramó:
—?Quiénes se creen los Ramos de Vi Monarca? ?Cómo se atreven a amenazar a Aldea Vil?
Jaime Casas está aquí, ?y qué? ?Precio alto? ?Qué precio? Usted debe tener un deseo de muerte.
Mientras tanto, expresión de Gonzo se agrió al instante ante los desntes de Bosco.
Gonzo dijo con frialdad:
—Ya que admites que Jaime está aquí, supongo que no tienen nes de entregarlo, ?no?
—?ro que no lo vamos a entregar! ?Qué piensas hacer al respecto? —replicó Bosco.
Enfurecido, Gonzo golpeó cons palmas des manos mesa y gritó:
—?Conoce tu lugar, Bosco!
This content is ? N?velDrama.Org.
La robusta mesa se rompió al instante en pedazos.
Los miembros de Aldea Vil entraron en s al escuchar conmoción y rodearon a Gonzo y a sus
hombres de Familia Ramos.
Gonzo dirigió a los miembros de Aldea Vil una oscura mirada y deró:
—Piénsenlo bien antes de atacarme. Si lo hacen, no solo estarán derándole guerra a Familia
Ramos de Vi Monarca, sino también al mundo des artes marciales de Vi Monarca.
Ondo se burló y escupió:
—No eres más que un don nadie de Familia Ramos. Enzo es el verdadero jefe de tu familia. No
creas que no lo sé. No tienes derecho a hacer deraciones tan atrevidas sobre tu importancia.
Sus pbras golpearon a Gonzo donde más le dolía. Después de todo, Gonzo no era más que un
representante de su hermano mayor, que era el verdadero jefe de Familia Ramos.
Los ojos de Gonzo se entrecerraron mientras miraba a Ondo.
No esperaba que Aldea Vil ofendiera a Familia Ramos y provocara un posible derramamiento de
sangre para proteger a Jaime.
De repente, una intención asesina emanó del cuerpo de Gonzo y llenó el aire. Gonzo gritó:
—No creas que tengo miedo solo porque estoy en tu territorio. ?Vas a entregar a Jaime o no?
—?Ya dije que no! —Bosco se adntó y continuó—: ?Hagamos de esto una pelea justa y llevémo
afuera!
—?Bien! —Gonzo se dio vuelta y salió de s.
El Cuarteto Vil lo siguió, y los miembros de Aldea Vil los siguieron de cerca.
Todos ellos salieron de Aldea Vil y se detuvieron en un terreno vacío.
—?Adnte, entonces! —Bosco le hizo un gesto a Gonzo para que se acercara, retándolo a un duelo.
Ondo se apresuró a extender mano y bloquear a Bosco, advirtiéndole:
—Retrocede, Bosco. Yo lucharé con él en su lugar. Todavía no conocemos sus habilidades.
Era el más fuerte entre El Cuarteto Vil. Ya que nadie tenía un indicador des habilidades de Gonzo,
Ondo decidió que era más seguro para él luchar contra Gonzo.
—No le tengo miedo, Ondo —contestó Bosco, que esperaba ansioso pelea.
—?Bosco! ?Escucha a Ondo! —advirtió Edgardo mientras retenía a Bosco.