Capítulo 1194
Atónito, Bosco exmó:
—?Qué te pasó, Ramón? Parece que tus poderes desaparecieron.
Ramón sonrió débilmente y respondió:
—Bosco, ahora soy una persona normal y corriente. Traje a Jaime para que puedan cuidar de
él. Me disculpo por haberte molestado.
—Ramón, Ondo ya me lo contó, y por eso estoy aquí. No te sientas mal por molestarnos.
Somos tan unidoso hermanos.
Mientras Bosco haba, guio al grupo de Ramón hacia Aldea Vil.
Cuando Ondo se percató de su llegada, ordenó de inmediato a sus subordinados que
prepararan un festín.
Al mismo tiempo, se dirigió a Ramón:
—No hemos tenido una reunióno esta en veinte a?os, Ramón.
—Ondo, mientras el resto de ustedes lleva una vida cada vez más pintoresca, yo solo soy un
hombre corriente ahora. —Con una sonrisa irónica en su rostro, Ramón continuó—: Estoy aquí
hoy porque espero que puedas cuidar de Jaime. Nunca olvidaré tu amabilidad y generosidad si
me haces este favor, Ondo.
—?De qué has, Ramón? Jaime está a salvo con nosotros. Quien se atreva a causar problemas en
nuestro territorio estará pidiendo su muerte. —Ondo incluso le dio una palmadita en el pecho para
asegurarse.
De repente, los ojos de Ramón briron con lágrimas. Nunca imaginó que sus viejos amigos de
Aldea Vil siguieran tratándoloo a su familia y edieran tan fácil a ayudarlo.
Sin que Ramón lo supiera, promesa de Ondo se debía más al hecho de que Aldea Vil era un
regimiento bajo Secta del Dragón, lo que los convertía en subordinados de Jaime.
Ramón se marchó tras una rápidaida en Aldea Vil.
Tras su retirada, Ondo despidió a todos los demás, excepto a Edgardo, Bosco y Canelo. Luego, los
cuatro se arrodiron ante Jaime y dijeron:
—Mi Se?or, por favor, acepte esta humilde bienvenida de El Cuarteto Vil de Aldea Vil.
Apretaron frente contra el suelo en se?al de deferencia a Jaime.
Jaime agitó mano e invitó a el Cuarteto Vil a ponerse en pie.
Luego, preguntó:
—Ondo, ?cómo sons habilidades de los hombres de Aldea Vil? ?Son capaces de dar cara a
la Alianza de Guerreros de Ciudad de Jade?
Quería medir su nivel y evaluar posibilidad de tomar prestada mano de obra de Aldea Vil para
rescatar a Josefina.
La expresión de Ondo cambió un poco ante pregunta. Explicó:
—Mi se?or, aunque Aldea Vil es fuerte por derecho propio, no somos rivales para Alianza de
Guerreros de Ciudad de Jade. Después de todo, Alianza de Guerreros también cuenta con ayuda
de varias familias y sectas poderosas. Si se unen, estaremos indefensos ante sus ataques.
Había proporcionado una visión objetiva de situación. En un duelo individual, Aldea Vil y
Alianza de Guerreros acabarían en una lucha cerrada.
Sin embargo, a hora de verdad, Alianza de Guerreros contaría sin duda con ayuda de
poderosos forasteros, lo que extinguiría cualquier esperanza de que Aldea Vil pudiera remontar.
Jaime meditó en silencio explicación de Ondo. También sabía que enfrentarse a Alianza de
Guerreros erao derarle guerra a mitad del mundo des artes marciales de Ciudad de
Jade.
Aunque reuniera a todos losbatientes bajo su mando en Secta del Dragón, seguiría sin
ser rival para Alianza de Guerreros.
Por fin, Jaime soltó un fuerte suspiro y decidió que su mejor opción era mejorar rápidamente
sus habilidades y descubrir más regimientos bajo el mando de Secta del Dragón.
Yo no tenía ni idea de dónde estaban los otros regimientos, el n más inmediato de
Jaime era cultivar.
Con eso en mente, Jaime dijo:
—Ondo, ayúdame a encontrar un espacio aido y vasto. Necesito cultivar durante un
tiempo, y que nadie me moleste.
—Mi Se?or, tenemos tales áreas en Aldea Vil, pero... —Aquí, Ondo se interrumpió
vte.
—?Suéltalo! —fue severa orden de Jaime.
N?velDrama.Org owns this.
Con una expresión llena de pesar, Ondo murmuró:
—La Aldea Vil apenas interactúa con el mundo exterior. A lorgo de los a?os, hemos
consumido casi todos nuestros recursos en este valle. Me temo que no tenemos muchos
recursos para ayudar a su cultivo, Mi Se?or.
Jaime se rio de sus pbras de disculpa.