Chapter 78
78
Las pbras de aque loba aun resonaban en cabeza de ra acostada en una esquina hecha
una b. Su cuerpo dolía ya recuperándose del ataque recibido antes. Sus recuerdos eran difusos
durante el suceso. No sabía si por mez de emociones, o por el miedo, o porque había perdido
conciencia, varias veces. Eso no quitaba que se tuviera asco y que temrao si pudiese
quebrarse en cualquier momento. Su cuerpo había sido mancido. Aunque a esa altura ya no le
importaba.
Tampoco se abría sentido bien junto a sus mates. E nunca los había aceptado en ningún momento.
Les tenía miedo. Ellos… ellos.
Acercó su boca al to deida que estaba dnte de e. Tenía ganas de vomitar, pero sabía que
al menoser no haría pensar.
-Yo tú noería eso – oyó voz de una loba amarrada cerca de e, con un cachorro peque?o
durmiendoo una b entre sus patas que al igual que su madre estaba delgado y demacrado, no
muy diferente a todos a su alrededor- Laida que nos dan drogan muchas veces y después no
sabemos que pasará con nosotros, por eso noemos. Tú estás en tu celo, de seguro tiene algo
para estimrlo aún más. Puedo oler el olor del macho reproductor de ellos en ti.
ra se hizo aún más b temndo angustiada. De recordar los ojos de aquel lobo se estremecía.
Y pensar estar en misma celda con él de nuevo… no, no quería eso…
-?Tú tienes un mate? – pregunta de misma loba interrumpió su angustia y respondió con un
movimiento ligero de su cabeza.
Al abrir boca su voz temba.
– La verdad… tengo dos mates.
La loba se mostró realmente impresionada.
-Eso es fabuloso. Ya tener uno es una bendición. De seguro dos sería maravilloso.
ra agitó cabeza con fuerza.
– No, no lo es. Los odio, los detesto – gimió con dolor en su pecho- Ellos solo me encerraban, me
amarraban, solo me queríano un ser para aparearse, no me querían, me daban miedo. Ellos no
eran buenos- si estuviera transformada lloraría a lágrima tendida. No se dio cuenta que estaba
gritando y que los demás miraban fijamente.
Exclusive ? content by N(?)ve/l/Drama.Org.
La loba bajó cabeza ymió el morro de su cachorro que se había removido.
-A los machos hay que entrenarlos- fue respuesta de e-Y más si son brutos y dominantes. Se
guían por su instinto y lo que este dicte. Eso hace que sean sobreprotectores hasta un punto que
pueden hacerle da?o a su pareja sin darse cuenta- acarició el lomo de su hijo con punta de nariz,
ra admiró por un momento esta escena, nunca se imaginó que un cachorro fuera tan hermoso, en
la manada ni siquiera se atrevía a verlos- ?Tú… hiciste tu parte con ellos?
ra miró extra?ada.
-?Por qué tengo que hace algo?
Escuchó un resoplido de otra hembra un poco más lejos.
– Acaso no escuchaste lo que acaba de decir. A los machos hay que guiarlos cons feromonas.
Ense?arles que nos gusta y que no. Incluso domarlos durante el sexo. Son más animales que otra
cosa, por mucho que parezcan seres muy inteligentes. Si dominas su instinto y sabes lidiar con él
seráns mejores parejas y más si son mates. Si tú tienes miedo y dudas… ellos tendrán también.
ra sacudió cabeza.
-?Cómo… saben tanto… de eso?- haba cons orejas pegadas a cabeza.
– Porque nuestros mates nos esperan- loba del cachorromió a su cría- Fui atrapada antes de dar
a luz al hijo de mi pareja. Y lo extra?o, quiero volver con él porque somos uno. Me tomó todo un a?o
que él aprendiera todo lo que me gustaba, pero me tratabao una reina después de eso- voz de
la loba se quebró- debe estarnos extra?ando.
OITIO U
Las pbras de e hicieron que los demás lobos dentro del lugar bajaran cabeza. Todos habían
sido atrapados, separados de donde vivían, aun si eran salvajes, separados de su familia.
ra por su parte solo estaba pensando en su desdicha.
-Pero yo no los quería desde un inicio. Ellos solo querían mi cuerpo y yo…- recordóo cuando
cambiaba de conciencia con su parte más fuerte, esta intentaba domar a sus los dos machos, y si
había notadoo ellos seportaban a su alrededor, muy diferente cuando e estaba despierta
completamente que ellos parecían más irritados – Yo quiero desaparecer casi sollozó.
La loba cerca de e miró con lástima, y no le dijo más nada. Ver a una hembra que ni siquiera
luchaba por algo salir adnte, por mucho que hubiera pasado solo era cuestión de tiempo antes que
se acabaran sus días.
***
La puerta fue abierta horas más tarde. Los lobos dentro se pegaron as paredes temblorosos
mientras uno de los cazadores entraba portando una vara de electricidad y una correa en otra
mano. Sus pasos avanzaron hasta ra en el fondo de celda y se detuvo dnte de e. La loba al
percibirlo alzós orejas yenzó a deshacer b en que estaba acostada lentamente. Sus
movimientos eran medidos y su cuerpo no temba.
Se fue enderezando hasta que quedó levantada, pero con su cabeza gacha. Jadeaba un poco, pero
menos que antes. El hombre estudio y despuésida derramada en el suelo.
-parece que aun estás débil, pero al menos puedes pararte por ti misma- había una mueca dado que
no había consumido droga, pero igual estaba en celo y funcionaría con el macho fecundador. Este
había estado inquieto todo el día. Se notaba que le gustaba loba. Con un ágil movimiento y
amenazando con vara a hembra le puso correa y jaló hacia salida, ra no mostró
resistencia. Caminó siguiendo al cazador con el peso des miradas de los demás lobos que no
entendían el cambio en e.
Acaso se había rendido porpleto.
Fue llevada por el cazador por unrgo pasillo hasta una celda inundada de olor familiar y hasta
nauseabundo. El hombre sospechaba delportamiento tan tranquilo de loba, pero dado que e
no era ninguna amenaza para el macho simplemente lo dejó pasar, ya abrió
puerta metiendo a ra dentro y cerránd.
Dentro el olor del lobo era más fuerte y este se removió de esquina al escucha. Se levantó en
todo su tama?o y jadeó. Habían traído a loba de nuevo y eso lo emocionó. Esta vez no sentía
gemir de dolor o tristeza. No sentía sonido por parte de e aparte de nube de feromonas del celo,
quizás algo más ligero que noche anterior.
Se acercó a e con ansias de estar con e de nuevo. Quería desgarrar el cor y ezarse con e,
nunca se había sentido tan emocionado, y ese sentimiento creció al detenerse junto a e y no sentir
el rechazo de loba. Movió c de undo a otro y se dignó a pasar cabeza por el cuello de e
para impregna de sú olor.
Solo no se fijó que cuando ra alzó su cabeza para darle eso… sus orbes tenían un peligroso
color carmín encendido en los ojos y estos estaban fijos en el cuello del macho. Sus colmillos
comenzaron a asomarse y solo atinó a una cosa. Un rápido movimiento en dirión a su yugr.