Chapter 65
-Entonces… no tienes intenciones de salir de ahí- ra tenía los brazos cruzados y una expresión
sombría mientras veía a otra ra en el suelo casi hecha una b, encogiéndose lo más que
podía.
Esta negaba con cabeza, su rostro escondido tras su cabello.
ra suspiró y soltó un respiro pasando una mano por su rostro con mano donde cadena que
antes tenía aprisionada había desaparecido. Aun así, le quedaba otra mano y los grilletes en sus
piernas. Las cadenas de estos eran tanrgas que se desvanecían.
-ra, estoy agotada. Aun eres conciencia principal de este cuerpo por lo que me consume mucho
tener que esta yo siempre mando cuando yo aún tengo esto – sacudió mano aun encadenada
donde el metal había perforado su piel.
ra, en el suelo volvió a negar.
-No me interesa – sollozó- Yo quería morir. ra, dnte de e apretó los pu?os para no golpea. -
Querias matarnos porque no habías conocido a tus mates, pero ellos están ahí ahora, junto a
nosotras. Si no lo quieres, bueno tu problema. Al menos espera a que me haga más fuerte para
liberarme de esto y entonces haz lo que te venga en gana. Pero ahora necesito que trabajemos en
conjunto. Al menos por esta vez le estaba gritando ya sin paciencia alguna. La otra ra se abrazo
más a e misma.
-Siempre eres así, me he llevado peor parte de todo esto y tu solo prefieres quedarte dedo en vez
de luchars heridas en el cuerpo de ra eran evidencia de que todo el sufrimiento serio lo había
sufrido e. Se había llevado siempre peor parte.
No quiero, no quiero. Ellos me dan miedo- alzó cabeza con los ojos llenos de lágrimas.
– Solo buscas una excusa. Ellos sonplicados, pero no nos harán dano. Nos salvaron, nos cuidan,
tienes sus defectos, pero porque ellos tienen un pasadoplicado igual. Solo hay que ser un poco
firmes con ellos dio un paso hacia loba y se arrodilló dnte de e Solo dales una oportunidad. De
seguro te entenderás con ellos.
ra alzó un poco cabeza para mira por el rabillo del ojo. Había vión en su VOZ
– Yo… tengo que pensarlo. ra tomó un respiro profundo y se volvió a levantar.
-Que no te tome mucho. Realmente necesito un descanso – Dijo sintiendo los hombros sumamente
pesados. Y, además, una sensación surcando su cuello. Ya era momento. Ni siquiera recordaba haber
descansado. Aún no había consumido sangre suficiente por parte de sus parejas y estaba segura
que una vez que se ezaran en su celo sería más fuerte, pero, por el momento no era lo
suficientemente para mantener su
cuerpo al 100 por ciento.
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Sin embargo, algo ya estaba remando que e abriera los ojos. Sus mates en eso eran bastante
exigentes.
Se dio media vuelta y dejó que neblina de su conciencia envolviera dejando a otra ra que
solo sollozó y se quedó allí s.
***
ra se removió ligeramente aun con los ojos cerrados, soltando un leve gru?ido en garganta. La
sensación en su nuca volvió siendo húmeda y caliente. Algo duro estaba pegado a toda parte
trasera de su cuerpo calentándolo aún más. -Buenos días, preciosa. Es momento de despertarse- una
voz familiar se escuchó en su oído junto a su aliento cálido.
Una mano se deszaba desde su cintura hasta su cadera de forma estimnte. ra ya ni pudo
quedarse con los ojos cerrados y pestaneó pesadamente encontrando dnte de e un pecho duro y
definido donde algunos mechones negros estaban sobre él. Aun así no era de él de dónde provenía
voz, este pecho tenia una respiración pesada y constante dictando que aún estaba dormido.
Entonces…
– Preciosa – Ethan, acostado detrás de e, pegando su cuerpo desnudo al de e sonrió dejando un
beso detrás de su cuello.
E giró un poco su cabeza dado que no pudo mover nada de su cuerpo. Se encontró acostada en el
medio de enorme cama de Dixon, pero entre los dos lobos. Dixon dnte de e, con razón lo duro
de su almohada que en este caso era el brazo de él, y detrás Ethan. No sabía cómo se habían
ingeniado peros piernas de los tres estaban entrzad debajo de gruesa colcha peluda.
– Ethan, espera – e jadeó ligeramente cuando este le palpó el vientre bajo. Eso estremeció y no
por el motivo que el lobo podria imaginar. Por su parte el lobo se pegó más a emiendo el costado
de su cuello y pasando
su mano por todo el vientre no de loba presionándolo provocativamente. -?Qué ocurre? Acaso no
te gusta, después de lo que hicimos anoche. No era eso, era que… -Espera- ra agarró su muleca
en un intento de alejarlo e intentó levantarse, pero el brazo grueso del lobo era realmente pesado.
Realmente pesado. -?A dónde vas?- Ethan bufó ligeramente bajando su mano peligrosamente,
rozándose contra el trasero de e. Pero, a diferencia del lobo que se estaba excitando por el
supuesto juego, e necesitaba levantarse, en serio. -Ethan suéltame, ahora-e forzó aún más para
levantarse casi inútilmente. -ra – el lobo besó su hombro ignorando lucha de e, ya sabía bien
que e sucumbía fácil a sus toques, así que solo debía hacer su magia – Aprovechemos que mi
hermano está dormido para.
-Que me sueltes, demonios- e le grito usando toda su fuerza para apartar su brazo de una vez y
sentarse en cama.
– Podrían carse de una m*****a vez esta vez fue voz de Dixon que se escuchó sumamente
grave mientras se removió ligeramente en misma posición. Había levas marcas de ojeras debajo de
sus ojos. – Alguien se levantó gru?ón- Ethan se burló intentando agarrar de nuevo a ra. La loba
notó su intención y se movió rápido pasando por encima de Dixon poniéndose del otrodo. Eso hizo
que el alfa abriera porpletos los ojos y mirara por encima del hombro. -?Qué haces? Vuelve a
la cama. Y ya ra no pudo aguantarlo más. – Malditas bestias, tengo que ir al ba?o. ?Cómo lo van a
entender? – y se arrastró rápido por cama para caminar rápido hacia el ba?o y encerrarse.
Al fin, unos segundos de intimidad con e misma y sus necesidades. Acaso ellos pretendían que e
orinara encima de cama. Que se jodieran no. Por mucho que les gustara el olor de los fluidos de
e, no lo haría dnte de ellos.
Pero para su sorpresa encontró que su cuerpo no estaba tan limpioo e imagino. El olor de los
dos machos allá fuera estaba bien impregnado en su cuerpo, tanto dentroo por fuera. Y fue fácil
el saber por qué, su vientre tenía algo encima de él, apenas perfectible, al igual que el interior de su
sexo.
Acaso…
Apretó los dientes. Ellos habían hecho de su cuerpo lo que les había venido en gana cuando…
Se quedó paralizada.
La noche anterior. La ceremonia, corrida de manada… lo que había venido después… después…
aque voz, aques voces, antes de revolcarse con sus mates. 1
Su cabeza dolió. ?Qué realmente había ocurrido?