Chapter 47
Dixon podía afirmar que su hermano no se equivocaba. Por mucho que el otro lobo dijera que su mate
no estaba ahí y que el olor de e se hubiera desvanecido hasta solo ser una suave fraganciao
símbolo de que en algún momento estuvo ahí, era un lobo con un instinto lo suficientemente
desarrodo para que este le indicara que e no se había ido.
ra estaba en esa casa. En algún lugar. No sabía cual, pero lo iba a encontrar
Sus orbes dorados se fijaron en Alester que pareció incómodo con presencia de los dos lobos
dentro de su casa, el olor de sus feromonas y rabia que de lejos se sentia desbordando desde ellos.
-Hermano, haces los honores tú, o yo- Ethan tenia una sonrisa siniestra en su rostro a pesar de que
parecía rjado, pero se notaba que estaba más allá de lo molesto incluso para levantarse de cama
en su estado – No toleraré que alguieno él le haya puesto un dedo encima a mi mate.
Dixon miró a su hermano y se sorprendió que estuvieran en sintonía en ese momento.
-Lo haré yo – deró. Ethan no era el alfa de manada por lo que no podría poner orden, en cambio
él… podría revolcarlo, desgarrar su garganta, matarlo y aun así nadie interferiria. Ethan alzó los
hombros con desinterés dejándole el resto a su gemelo. él también conocía los limites. Dixon se giró
completamente e hizo crujir sus dedos entre sus manos en se?al de lo que iba a hacer.
-Solo déjalo vivo. Sácale los colmillos sin deseas, pero que pueda har – Ethan le advirtió. A sudo
Will lo miraba con los ojos muy abiertos. Había pensado que el lobo era el más calmado, nada más
lejos de realidad. Ethan era igual o más cruel que Dixon.
-No me des órdenes – protestó el alfa caminado en dirión a Alester que había palidecido.
-No puede hacer eso-decía él mostrando sus colmillos, esos mismos que Dixon tenía en mira. La
valentía con que había tratado despóticamente a ra se había esfumado. Aquellos dos gemelos
eran grandes e imponentes a pesar de ser más jóvenes que él – No se acerque alfa le gru?ó
pareciendo agresivo. Pero Dixon ni se inmuto. Solo tuvo que dejar salir un poco de sus astantes
feromonas de forma dominante y Alester cayó de rodis temndo y pálidoo el papel. No había
duda de donde genética era más fuerte. Donde estaba el lobo que mandaba. Donde estaba el alfa
que estaba sumamente molesto porque le habían tocado su mate, y quien lo hubiera hecho pagaría
las consecuencias.
Will estaba sin pbras ante escena que se había desarrodo dnte de él. Cerca de él loba
estaba sumamente aterrada y no emitía sonido alguno. Varios lobos se habían agrupado fuera de
casa mas no se atrevían a entrar. Ethan bloqueaba el camino y no se atreverían a retarlo, ni él ni su
hermano.
Alfa que en ese momento se enderezo, cons manos embarradas en sangre y que al abri cayó al
suelo precisamente un colmillo acabado de ser arrancado. El lobo dnte de él solo podia geinir de
dolor en el suelo, temndo, siendo casi una masa amorfa entre sangre y inoretones en su plel.
Dixon corrió cabeza hacia atrás, para quitar el cabello que se había pegado a su frente y rostro, y
dejó salir un suspiro cansado. Se sentía algo mejor. Después miró al lobo desde arriba.
-Ha ?dónde está ra?- sonaba tranquilo, nada más lejos de realidad. Aun así, el lobo no habló.
El alfa alzó una ceja y giró su rostro hacia loba aterrada en una esquina. No era un macho abusador
como para hacerle lo mismo a e, por lo que solo necesito usar sus feromonas para hace temr
aún más y eso imagen le hizo recordar a ra,o siempre huía de ellos,o una cachorra
asustada
-Llévame a donde está e- le ordenó. Sus ojos eranpletamente lobunos. Los iris totalmente
dorados, y zona nca había tomado una coloración oscura
La loba solo alzó un brazo, indecisa, después de notar que su esposo no haría nada dado que no se
podía mover. En ese momento, aquellos dos machos daban más miedo que él. Los dos gemelos
miraron en dirión a donde se?ba y no dudaron en dirigirse allí, a cocina, dejando que el beta
se encargara de lo demás en s aunque el alfa ya había estado ahí antes. Ambos se detuvieron y
no encontraron nada más que estufa, y losplementos para cocinar.
– Parece que tendrás que traer a esa rata hasta aquí para que nos diga donde está- Ethan habló en
voz baja. No estaba contento, su expresión era amenazadora.
Dixon entrecerró los ojos y se concentró. Alli dentro podia senti, aún más cerca, ra estaba ahí.
En alguna parte. En eso vislumbró algo que le pareció familiar. Se acercó allí y se arrodillo. No pudo
creerlo y su mano temblo al agarrar un muy fino mechón de pelo regado en el suelo cerca de una
pared limpia.
Al enderezarse se quedó mirando el cabello que parecía haber sido brutalmente arrancado y por
forma que estaba en el suelo indicaba que antes había más. La rabia consumió casi su raciocinio por
lo que gru?ó cuando el cabello fue arrebatado de su mano. Ethan ahora a sudo lo acarició entre sus
dedos.
Exclusive ? content by N(?)ve/l/Drama.Org.
-Esto… es de ra- olía a e. Bien sabían cómo se sentia el cabello suave y delicioso de loba.
Eso fue suficiente para que ambos mostraran sus colmillos desfigurando sus rostros. Sus garras
habían salido amenazadoramente y sus brazos se cubrían de pje negro y crema alternativamente.
Ambos giraron su rostro hacia aque pared frente a ellos que desde lejos parecía inofensiva, pero
ahora… y con el cabello de su mate cerca, no había dudas.
Yo si estuvieran sincronizados, ambos levantaron su pierna y golpearon con fuerza. La puerta
oculta detrás de un fino panel nco se astillo dejando a vista un pasadizo oscuro y profundo. Uno
que de seguro los llevaría en dirión a su imate.