Chapter 37
ra gritó alzando cabeza tanto de doloro de sorpresa y eso hizo reionar a Dixon que
separó sus colmillos de piel viendoo dos hilos de sangre bajaban ahora por nalga de loba.
E por supuesto intentó alejarse, pero el peso de él sobre sus piernas se lo impidió.
-Shhhh, quieta- le dijo bajando cabeza ymiendo sangre empapando su pdar con el dulce
sabor de e.
ra se estremeció y aunque forcejeo de nuevo no logró apartarse rindiéndose nuevamente. El
cuerpo del lobo era más grande, por más que quisiese no podía escapar. Dixon podía oler, ahora con
la cercania fragancia del sexo de e, húmedo por estimción yenzó a salivar, tenia boca
hecha agua. Nunca había chupando el sexo de ninguna loba, su mate seria primera que saborearía,
pero no necesitaba experiencia. Se guiaba por su instinto. Es que incluso idea de tener sexo con
otra hembra le desagradaba ahora que tenia a su loba debajo de él. Y no podía aguantar más.
Agarrando cadera de e giro para que quedara boca arriba. ra soltó un chillido ante nueva
posición y llevó por reflejo sus brazos dnte de su pecho para ocultarlo y recogió sus piernas.
Comenzó a temr nuevamente y se mordió elbio inferior. Sus ojos llenos de lágrimas..
Dixon miró escena y no podia negar que era caliente. Tan peque?a, tan deliciosa, tan inocente, y él
quería tomar todo, aunque por el estado de e tenía que tener cuidado de cómo actuar o e
terminaría con otro ataque.
Se inclinó y besó una des rodis de e. -Abre tus piernas – intentó ser lo más… suave con el tono
de voz empleado o eso pensó él. ra negó con cabeza en un intento de mantener su voluntad. En
cambio, los dedos de Dixon que estaban en su cadera se movieron en dirión al sexo de e y
rozaron zona específica que él sabía que e le gustaba. ra soltó un gemido y su cuerpo rjó
un poco el agarre. Momento que utilizó Dixon para presionar aún más, quería que e se abriera a él
por voluntad propia dado que perfectamente podía ordenárselo y e por sumisión abriera sus piernas
sin más -ra, déjame verte- le dijo ahora masajeando su botón hinchado.
Un estremecimiento pasó por el cuerpo de loba e inconscientemente sus muslos se rjaron. Sus
piernas fueron cayendo a cadado hasta que su sexo quedó a vista de Dixon. Y era tan hermoso
para él que sus ojos briron, pequeno, hinchado, rosado y con un clítoris diminuto pero muy sensible.
Se rmió los colmillos que estabanpletamente desenfundados. Se odó descendiendo su
cuerpo hasta que su rostro estuvo cerca de este dónde su aliento rozó zona inmada.
ra quiso cerrar de nuevo sus piernas y huir, solo que esta vez Dixon no se lo permitió agarrando
cada muslo con sus grandes manos y manteniéndolos abiertos para sumergir su boca en el sexo
húmedo de e. La habitación se llenó del grito de ra.
Las manos de loba se enterraron en elrgo y oscuro cabello del alía para aferrarse a algo.
No, no decia, pero por dentro su corazóntia desbocado y algo caliente se removía en su estómago,
las lágrimas cayeron por el borde de sus ojos. De su boca san pbras que no
tenían ninguna concordancia con lo que estaba pasado ahora mismo con su cuerpo.
Y el lobo lo sabía, así que su boca chupó el peque?o botón con fuerza ganándose un gemido agudo
de ra, y dios que se oían bien. No se había enfocado en su propia excitación, pero ese sonido
había ido directo a su pene que ya estaba dolorosamente duro dentro de su pantalón. El sabor de su
hembra era exquisito. Lamia piel sensible y húmeda, chupaba tanto losbios hinchado,o metía
la lengua en el estrecho y virgen canal frente a él chocando con fina barrera natural que le sería fácil
desgarra con su pene. Lo mejor eran los sonidos de loba. Como intentaba moverse para salir del
agarre de él cuando casi no lo podía soportar más.Exclusive content ? by N?(v)el/Dr/ama.Org.
Podía sentir que e estaba llegando al orgasmo. Se estaba estremeciendo, su sexo palpitaba y
chorreaba dnte de él, permitiendo saborear aún más el néctar transparente de e, olía delicioso,
sabía aún mejor.
– Córrete- esta vez fue una orden al escuchar respiración agitada de e.
Y no pasó más de tres segundos para que e se tensara, su cuerpo se estremeciera y tuviera un
orgasmo provocado por él. Dixon pegó su boca al sexo de e tomando esencia que salió de e
llenándose de su sabor, encontrando que esto era mucho mejor de lo que se imaginó y que no
necesito tocarse… para correrse él también en su pantalón