Chapter 5
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ra ahogó un gemido al percibir losbios del lobo sobre los suyos sin ser nada amables, pero si
lleno de ansias. Se movían sobre los de e chupando el inferior hasta rasparlo con los colmillos
haciendo que e se estremecería y abriera boca dejando salir un jadeo. Momento que aprovechó el
macho para introducir su lengua en lo más profundo de su cavidad. Las manos de ra apretaron los
hombros de élo una estabilidad y él agarró sus mu?ecas para hacer que sus brazos envolvieran
su cuello pegánd mucho más a él. E simplemente se dejó casi intoxicada por el aumento de
feromonas que en ese momento envolvió y embriagó, haciendo que su celo fuera aún más fuerte.
Casi lloriqueó contra boca de él. Mas no tenía tiempo de hacerlo. La lengua dentro de su boca se
había enredado con de e, moviénd de undo a otro, saboreánd, jugando con e,
atrayénd a su boca para pincha con sus colmillos. Repasaba cada zona interna y húmeda. El
beso era demasiado profundo, repasando sus encías, su pdar, sus dientes, sus peque?os colmillos.
Volviendo de nuevo a su lengua y chupánd ganando un estremecimiento por parte de loba. El
lobo disfrutaba de e en todos los sentidos,o e olía,o se sentía contra él. Definitivamente,
la Diosa Luna no se había equivocado mandándole una peque?a y lujuriosapa?era, que pudiera
compensar y soportar todo su lívido. No se había cansado deerle boca cuando eenzó a
sacudirse dado falta de aire y tras una protesta él se separó no muy conforme. Le costó mucho
dado que nunca había disfrutado tanto un beso. Cuando él sacó lengua, ra sintió un hormigueo
incómodo dentro de su bocao si faltara algo y protestó en respuesta. Eso hizo que el lobo
sonriera levemente ymiera su meji dejando un beso después. -Mi loba es increíble, pidiendo más
por mí- una des manos de él se deszó por el torso de e pasando por encima de su seno, pero
sin centrarse en este. Su objetivo estaba mucho más abajo. Al no estar t desgarrada de por
medio, le fue fácil deszar sus dedos por el no abdomen de loba hasta llegar al centro caliente
y palpitante que esperaba por él. Los ojos dorados del lobo se hicieron más intensos centrados en
esta zona. Y no faltó mucho para que los dedos se empaparan con el líquido transparente que salía de
la hembra. éL gru?ó con gusto metiendo sus dedos, acariciando el botón hinchado dentro de los
sensiblesbios. -Espera- e protestó ante intensidad de estimción. Nunca se había sentido
así y sentía que iba a perder cabezapletamente. -Hueles tan bien- él no escuchaba, estaba
centradopletamente en el cer que recorría su cuerpo y en su instinto que le dictaba que hiciera
a loba suya y marcara. Y él estaba más que dispuesto a eso. Así queenzaría a prepara
para lo que tenía en mente, llegar a lo más profundo de e y hacer que llevara a sus cachorros en su
vientre para que todos supieran que era supa?era. Lentamente, se fue inclinando, dejando un
mar de besos en el medio de sus senos, por el abdomen de e que temba hasta llegar a esa zona
donde el olor se hacía más fuerte y su boca se hizo agua. Casi no tenía control de sí mismo. Agarró
una des piernas de loba y puso por encima de su hombro para estabilizar sus cuerpos contra él
y no esperó mucho, separando losbios íntimos, húmedos y rojos de loba y enterrando su boca en
su centro caliente. Pudo jurar que sintió gritar. Las manos de ra apretaron el cabello de su
compa?ero destinado, que ahora se encontraba de rodis devorándpletamente. Podía sentir
su lenguamiendo su botón caliente, estimulánd más si eso era posible y e lloriqueaba con su
cuerpo en un mar de temblores eróticos. Aun así, su piel picaba por ser aún más acariciada y no lo
decía, pero e quería más. La lengua en su interior se deszó hacia atrás buscando su interior que
se derramaba ampliamente y rozó su zona sensible e intentó forza. ra se quejó con un leve
dolor. El lobo pareció darse cuenta, pues no forzó de nuevo, en cambio, se levantó dnte de e
tragando ymiendo de susbios los restos de líquido de e. El rostro del lobo se notaba extasiado y
mostrabas intenciones que tenía en ese momento. Iba a toma y ra sintió miedo y ansiedad al
mismo momento. Deseaba tener sexo con el lobo, con pareja que tanto había pedido, pero por el
otro… algo no se sentía bien y e tampoco estabapletamente razonable, así que… mas no pudo
pensar mucho. él le había alzado una pierna para que rodeara su cintura, dejándpletamente
expuesta a él mientras sus manos ahora se encontraban aguantadas sobre su cabeza privánd de
movimiento. Sintióo algo caliente y grande rozaba contra su interior y al bajar mirada encontró
la gorda erión de él rozándose. Tragó en seco. -No, no por favor- le rogó. Por más que quisiera
hacerse uno con él, no quería que fuera así. Algo dentro de e le decía que no era el momento
indicado. Ante negativa el lobo gru?ó insatisfecho y en vez de retroceder forzó aún más su entrada,C0pyright ? 2024 N?v)(elDrama.Org.
susbios vaginales se abrieron ante instrión y el dolor no faltó al momento. Aun con lo húmeda
que estaba era muyplicado dado que era su primera vez. Un quejido lloroso salió de su boca y
sus lágrimas se derramaron. Cunado… el sonido des ramas rompiéndose a su alrededor hizo que
ambos se detuvieran. El rostro del lobo se trasformó en una mueca desagradable al mirar por encima
de su hombro al ser interrumpido. El sonido se hizo más fuerte y ra cerró sus ojos al escucharlo
gru?ir tan fuerte que sus oídos retumbaron. Acto seguido dejó de sentir cercanía del lobo sobre
e. Al abrir los ojos encontró que no había anda dnte de e, el lobo había desaparecido, su
compa?ero se había esfumado y su cuerpo se encontró cayendo al suelo, jadeando y bajo el estímulo
de su celo. Su mente tan confundida que apenas se percató de dos lobos que se acercaban a e
hasta que estuvieron lo suficientemente fuerte para que el olor de ambos prase el del macho
dominante que antes estaba con e. -Oh, que encontramos aquí- risa de uno de ellos hizo que
ra sacudiera su cabeza y mirara hacia undo. Dos machos estaban parados al costado de e
miránd de arriba abajo, pero retrocedieron y se cubrieron nariz,o si hubiera un olor
desagradable que los alejara. -Ah, qué lástima, encontrarse una loba en celo y no poder hacer nada-
dijo uno de ellos. -Un maldito macho marcó- el otro chasqueó lengua. ra se mordió tanto el
labio que sangró e intentó cubrirse con ropa rasgada intentando tapar su desnudez, aunque
humedad en sus muslos era aún muy evidente. -Oh, pero mira, pero si es ra- al fin reconocieron
y pusieron una mueca bastante desagradable en el rostro- Ni, aunque no estuviera ese olor hubiera
tocado-s pbras del lobo fueron hirientes para e. -Todavía me preguntó quién fue el macho que
tocó a esta hembra defectuosa- el otro se dio vuelta- Oye vámonos, creo que voy a vomitar y no sé por
quién. El otro lobo le dio una última ojeada a ra y siguió a supa?ero, dejando a loba allí s.
Las lágrimas corrieron con más fuerza por el rostro de e, sintiendos pbras tdrar dentro de
e, pero por más que esperó debajo del árbol a que supa?ero volviera por e no lo hizo.