17kNovel

Font: Big Medium Small
Dark Eye-protection
17kNovel > La Licantropa Luna Perdida > Chapter 194

Chapter 194

    Chapter 194


    Su Encontrado Lycan Luna Capítulo 70


    Mi pu?o se estre contra su rostro, tirándolo hacia atrás. Liam gru?e mientras lo golpeo repetidamente,


    pero el tonto ni siquiera se defendió, solo levantós manos tratando de bloquearme cuando sentí


    chispas en todo mi cuerpo sacándome de mi ira cuando mi pareja trató de arrancarme. a él. Los ojos de


    Liam se nun y


    solo unos momentos después puerta casi se sale des bisagras.


    El grito de mipa?ero resonó ens paredes cuando Dustin me empujó hacia atrás y aterricé encima


    de él. Liam gime, sentándose. Tiene elbio partido y le sangra nariz. Aun así, no pude evitar el


    gru?ido del hombre que retumbó en mi pecho. Quería matarlo. Liam se limpia boca con el dorso de


    mano y jadea. Cuando suena un chirrido de sobresalto en puerta. Los brazos de Dustin encerrados


    alrededor de mi cintura me impidieron moverme de donde lo estaba astando.


    Girando cabeza, veo a chica que nos pa?ó hasta aquí cuando fue a gritar por quién soy,


    suponiendo que es seguridad. Un movimiento borroso pasó a mido, agarró y le tapó boca con


    mano antes de que pudiera.


    Liam arrastra su cuerpo palpitante dentro de habitación y cierra puerta de una patada con el


    pie. “Malinterpretando el amor, no hay de qué preocuparse, shh,” respira, dejánd ir y empujánd


    hacia mi pareja. Mi pareja tenías manos entrzadas sobre su boca mientras me miraba con horror.


    Le gru?o, todavía enojado. Una parte de mí sabía que no era culpa de Liam. ?Cómo iba a saberlo? Sin


    embargo, mido Lycan quería matarlo, sabiendo que se acostó con e y estaba igualmente enojado


    porque nuestra pareja resultó ser una prostituta.


    “Cálmate, Damian, no puedes mar atención sobre nosotros aquí”, dice Dustin, él detrás de mí, sus


    manos agarrando mi camisa cuando trato de levantarme.


    “Necesito salir de aquí”, dije con los dientes apretados, cada instinto me decía que destrozara el lugar y


    matara a cualquiera que tocara.


    Las dos mujeres retrocedieron aterrorizadas cuando me puse de pie, mis ojos se dirigieron a mi


    compa?ero medio desnudo acobardado a sudo y me burlé. No pude evitarlo.


    “Ponte algo de ropa, nos vamos”, le gru?o y e mira a mujer asustada que está a sudo. La mujer


    agarra su brazo y me giro para mirar a Dustin.


    “?Dime que tienes lo que necesitábamos?” | le grita y saca algunos archivos del interior de su chaqueta


    de mezcli que estaban enrodos.


    —Todos aquí —dice, recuperando el aliento ahora que no lo estaba astando. él mira más allá de mí,


    mirando a mipa?ero detrás de mí.


    “?Qué hacemos con e?” pregunta Liam, se?ndo a otra mujer parada petrificada junto a mi


    pareja. Me agarro el pelo con frustración. ?Mierda! Esto no era parte del maldito n, y tomo, Crux


    sabrá que estuvimos aquí, pero tampoco podía deja.


    Kyson va a perder cabeza por esto, “ordénale que se calle”. Le digo a Liam y Dustin se pone de


    pie. Le ofrece mano a pobre chica cuyo miedo era tan potente que era el olor más dominante en


    habitación.


    “No te haré da?o, pero tienes que venir conmigo”, dice Dustin, y e mira su manoo si fuera una


    serpiente que mordería antes de mirar a mipa?ero que aún no había hado y gritó cuando


    ataqué. Liam. La ignoro, sabiendo que si miro, puedo perder el control de nuevo.


    “Ve, estaré bien”, susurra mipa?ero empujánd aunque podía ver forma en que sus manos


    temban.


    La chica vte da un paso adnte, pero no toma mano de Dustin. Estaba más ansiosa por


    escapar de habitación, pero antes de que pudiera salir corriendo, Liam le pasó el brazo por los


    hombros, asegurándose de que no saliera corriendo. Salen de habitación, cerrando puerta detrás


    de ellos.


    Desviando mi atención de puerta, miro a mi pareja y miro y e estaba tratando de cubrirse antes


    de que se acerque y tome una bata de seda azul. Observé mientras se lo ponía y se ataba el cinturón


    de seda alrededor de cintura.


    ?Su nombre?” Le pregunté, aunque recuerdo queenzó con una T. Moviéndome por habitación


    hacia e, fui a agarra cuando saltó sobre cama y se puso fuera de su alcance. Corrió a través de


    e para alejarse de mí. mi gru?ido. hace que se congele, sus ojosnzándose hacia puerta.


    “Corre y te arrepentirás de ión”, le digo, notando cómo sus ojos se dirigieron hacia puerta.


    —Te pedí tu nombre, así que respóndeme —le espeto.


    “Tandi, es jodidamente Tandi,” responde bruscamente y el fuego en sus ojos me sorprendió mientras me


    miraba. Me molestó porque no erao si me hubiera pido prostituyéndome.


    Una parte lógica de mí sabía que debería hacer preguntas, pero mido licántropo estaba enojado


    porque e era una prostituta, lo que solo eclipsaba cualquier sentidoún.


    “Solo recházame y acaba con esto”, espeta, y mis cejas se levantan ante sus pbras. Ignorando su


    tono, suspiro.


    “Soy Damian”, asiente una vez reconociéndolo, aunque no agrega nada. Presiono misbios en una


    línea.


    “Coge tus cosas. Nos vamos —le digo, sin embargo, e niega con cabeza. Aprieto mandíb y un


    gru?ido sale de mí.


    “No era una opción”, digo entre dientes.


    “No puedo irme, así que recházame o te rechazaré”, dice y me río. ?E realmente rechazaría a su


    propia pareja? ?Alguien dispuesto a llevárs de este lugar?


    “Lo haces, y te marcaré en el acto. Tam un licántropo. No puedo rechazar a mi malditopa?ero o lo


    habría hecho en un santiamén —le digo—. Sin embargo, al ver el dolor en su mirada, instantáneamente


    me arrepentí des pbras. Sabía que solo estaba hando por enojo por situación de cómo


    encontré


    . Traga saliva, mira a pared y asiente con cabeza. A pesar de que quiere que rechace, noto


    forma en que sus ojos se vuelven vidriosos,o si mis pbras hirieran más de lo que estaba


    dispuesta a admitir.


    “Hecho, Beta. Podemos irnos cuando estés listo”, eza Dustin Mind.


    —Encuéntrame en el auto —les digo, moviéndome hacia e y sus ojos se abren antes de salir


    corriendo hacia puerta. Mi brazo serpentea alrededor de su cintura mientras su mano agarra manija


    de puerta.


    Créeme, no me quieres, joder. Sólo déjame ir —me gru?e.


    “No es mi elión, nos vamos”, le espeto y e echa cabeza hacia atrás. Su cabeza se estrelló


    contra mi nariz, haciéndome solta cuando sentí el crujido de e. La sangre sale a borbotones de mi


    nariz y gimo justo cuando e abre puerta de golpe, escapando.


    doy caza. Mis dedos agarran parte posterior de su bata, desgarrando su espalda cuando gira, su bata


    se rasga cuando mis garras se deslizan y e me golpea en cara, haciendo que mi cabeza se mueva


    hacia atrás con fuerza antes de darme un rodizo ens bs. Por una cosa tan peque?a y diminuta


    e podría defenderse s, supongo que trabajando aquí aprenderías una o dos cosas.


    Mi respiración se entrecorta y mis nueces se sienteno si estuvieran repentinamente alojadas en mi


    maldita garganta mientras trato de respirar alrededor del dolor. E sale corriendo por puerta y yo


    agarro una cómoda cercana, levantándome solo para salir corriendo detrás de mujer.


    Mirando hacia el pasillo, estaba corriendo hacia el tercer piso. Con un gru?ido, persigo, agarrando su


    tobillo ens escaleras y e gira, pateándome en el hombro y empujándome hacia atrás, solo para salir


    corriendo de nuevo.


    “?Deténgase!” Ordeno, y e se queda congda cuando mi orden pasa. Sin embargo, me di cuenta de


    que estaba haciendo todo lo posible para luchar contra eso. El sudor le rodaba por frente, apretó los


    dientes, apretó los pu?os a los costados y respiró con dificultad.


    Subiendos escaleras, dejo caer orden mientras agarro su mu?eca antes de tira hacia abajo por


    los escalones. “No puedo ir contigo, no entiendes que tengo un-” El ruido en el pasillo de abajo hace


    jadear mientras seguridad


    caminaba por el pasillo rojo.


    Sus ojos se mueven hacia mí, arrastrando a mipa?ero cuando atacan antes de que pueda


    ordenarles que se detengan. Uno me golpeó y simplemente me aparté del camino, el movimiento me


    obligó a dejar ir a mi pareja o arriesgarme a que sestime.


    Sus pasos se podían escuchar corriendo por los escalones detrás de mí mientras me enfrentaba a los


    dos babuinos que se atreven a desafiar a un Lycan. Me encojo de hombros. Necesitaba quemar algo de


    esta ira, de todos modos.This belongs to N?velDrama.Org: ?.
『Add To Library for easy reading』
Popular recommendations
The Wrong Woman The Day I Kissed An Older Man Meet My Brothers Even After Death A Ruthless Proposition Wired (Buchanan-Renard #13)