Chapter 170
Libro 2. Mig encontró a Lycan Luna Capítulo 45
Una vez que Kyson estuvo seguro de que Katrina tenía a ambos Alfas bajo control, me pa?ó de
regreso a limusina y me subí a parte de atrás y me deslicé en el asiento. Mis manos temban por
la adrenalina y me sentí un poco mareado. La sensación se desvaneció cuando el coche arrancó. Miré
por ventana mientras el autobús y los autos me seguían, sin embargo, el autobús se dirigía por una
calle diferente, ya que calle del orfanato era demasiado estrecha para el autobús, con sus árboles
colgantes bajos. Desaceleramos un poco cuando el orfanato aparece a vista desde mi ventana.
Ese lugar nunca másstimará a los ni?os. Desabrocho mi cinturón de seguridad y toco ventana. Trey
bajó ventani de cristal y les dije que se detuvieran. El auto lo hace y uno de los otros autos sigue al
autobús, mientras que los otros tres se detienen detrás de nosotros.
Abro puerta cuando Kyson agarra parte de atrás de mis pantalones. No es necesario que vuelvas
allí. Allí ya no hay nada para ti —susurra, pero no quería restos de este lugar.
“Lo sé”, le digo y él me deja ir y suspira. Salgo al igual que los guardias, tomando posiciones alrededor
de los autos. Trey se me acerca.
This belongs to N?velDrama.Org: ?.
“?Qué ocurre?” Niego con cabeza, moviéndome hacia Liam mientras sale del auto.
“?Tienes un encendedor?” pregunto sabiendo que fumaba. Levanta una ceja hacia mí.
“Hábito terrible. No debería fumar cuando estoy en basura —me dice y yo pongo los ojos en nco y
extiendo mi mano hacia el encendedor.
“No estoy fumando”. Le digo, y él saca un paquete antes de encender un cigarrillo.
“Desde que hemos parado”, dice, entregándome el encendedor. Paso por encima de puerta, y Kyson
agarra mi brazo.
“?Qué estás haciendo?”
“Asegurarse de que nunca más ni?os vuelvan aquí”. Le digo, sacudiendo su brazo. Los guardias corren
dnte de mí mientras camino por el exterior del edificio hacia el peque?o cobertizo del jardín en
parte trasera. Kyson me sigue, pero solo me observa mientras alcanzo ve del candado por encima
del techo de hojta colgante. Palpo alrededor antes de tirar hacia abajo y abrir el candado.
Agachando cabeza, entro y veo un bidón rojo. Lo tomo del estante peque?o y lo sacudo para
encontrar que tiene un poco debustible para cortadora de césped. Rompo tapa y los humos
confirman que es petral. Saliendo del cobertizo del jardín. Kyson jadea, acercándose y
arrebatándomelo.
“?No estás jugando con gasolina!” gru?e
“Dámelo”. Le digo, extendiendo mi mano. Pero él se negó.
“Dame el encendedor. Lo haré”, dice, extendiendo mano. No me importaba quién lo hiciera, mientras
el lugar se redujera a nada más que hollín y cenizas. Le entrego el encendedor cuando Liam rebota
sobres puntas de sus pieso un ni?o emocionado en una tienda de dulces.
“?Puedo ayudar? A Liam le gusta jugar con fuego”. dice, sus ojos brin con picardía.
Miro dentro del peque?o cobertizo cuando Liam se ara garganta detrás de mí.
“No se necesitabustible. Siempre tengo líquido para encendedores —dice y lo miro por encima del
hombro para verlo hurgar dentro de su chaqueta.
“Toma, sostén esto”, dice, pasándome un cuchillo. “Ah, y esto”, dice, dejando caer una pist en mi
mano. Kyson gru?e, arrebatándomelo.
“?Liam!” lo rega?a.
“Está aquí en alguna parte”, murmura Liam, sacando un dntal cubierto de sangre. Lo huele y hace
una mueca. “?Me preguntaba qué era ese olor!” Liam murmura, arrojando el dntal sobre su hombro y
hurgando un poco más. “?Ah, lo encontré!” anuncia, sosteniendo una bote de líquido para
encendedores. Luego se vuelve hacia Trey, que lo estaba mirando,o si Liam fuera un loco.
“?Aquí carajo de hurón, sostén mi mierda!” dice Liam, tirando su dntal y tomando el cuchillo de mí y
su pist de Kyson. Carga los brazos de Trey antes de quitarse chaqueta.
“Piel genuina. No puedo arruinar eso”, dice Liam, arrojándolo en los brazos de Trey. Kyson gru?e
mientras Liam saltao un ni?o hacia puerta trasera. Da un grito de ninja, antes de patear puerta
trasera, y Kyson niega con cabeza.
“No puedo llevar a este idiota a ningúndo”. maldice, acechando a Liam con el bidón en mano. Trey
asiente para que lo siga.
—Creo que ese hombre necesita una evaluación psicológica —me murmura Trey y me empuja con el
codo—. Me río, siguiendo a Trey de regreso al frente con los guardias rodeándonos.
ma a los bomberos, no quiero que se salga de control”, le dice Trey a uno de los guardias, quien saca
su teléfono. Apoyado en el capó de limusina, escucho a Liam cantando a todo pulmón dentro de
casa. También escucho cristales rompiéndose antes de que llegue a ventana dntera en el último
piso. Saluda y yo me río antes de devolverle el saludo.
“Ese hombre está desquiciado”, le digo a Trey mientras sale Kyson, sacudiendo cabeza. Apestaba a
vapores de gasolina. Kyson se detiene a mido.
“El tonto se va a suicidar algún día”, dice Kyson, cuando Liam de repente prende fuego as cortinas de
la habitación, con el encendedor que le robó a Kyson. Empieza a mar al gato por ventana y a bar.
—?Liam, sal de ahí! ?La habitación está en mas, idiota! Kyson grita y Liam detiene el extra?o baile de
fuego que estaba haciendo. La habitación entera sube y él tira de barra de cortina de ventana.
“?Hueles humo?” pregunta, sonriendo, y mostrando todos sus dientes. Kyson niega con cabeza de
nuevo, mientras Liam sale por ventana, ba en el techo y canta sobre dioses del fuego, o alguna
mierda. La habitación a sudo se incendia y Liam se frotas manos preparándose para saltar del
peque?o techo del porche cuando de repente desaparece. Parpadeo antes de escuchar un estruendo
cuando cayó por el techo del porche. él gime sentándose, mientras Trey esta a mido.
Liam levanta mano. “?Estoy bien!” anuncia antes de rodar sobre su costado. Atile se cae y se golpea
el hombro antes de estrerse contra el suelo.
“?Eso mestimó el trasero!” dice con un gemido mientras se frota el trasero y baja los escalones. Justo
cuando baja del último, todo el porche se derrumbó.
“?Guau! ?Har en el último momento!” dice Liam.
“?Te lo juro, tienes nueve vidas!” Kyson le dice con un movimiento de cabeza. Vimos el lugar arder, el
techo hundirse y el aire llenarse de humo negro. Una vez que escuchamoss sirenas en el camino, nos
subimos a limusina sabiendo que contendrían lo que quedaba de los ebros en mas.
Pero cuando el viento se llevó el humo, sentí que me rjabao si también se llevara mi pasado. Ivy
ya no existía, y Sra. Daley ya no existía. Sabía que mi pasado y lo que soportamos siempre
permanecería, pero sensación de alivio que sentí al ver arder ese lugar me dio esperanza, que tal vez
los recuerdos algún día se desvanecerían, tal vez no dolerían tanto, Kyson se acerca y aprieta. mi
mano, y lo miro.
“?Listo para ir a casa?” pregunta, y yo asiento.
Estaba listo para irme a casa, y por una vez el castillo se sintióo en casa. Por mucho que estaba
petrificado de volver sabiendo que había alguien allí tratando de sabotear todo, arruinarme. Todavía no
traía el miedo que este lugar traía. Y por una vez me sentí libre, libre de todo y de este lugar, libre para
tratar de seguir adnte. Porque una cosa que sabía, si podía sobrevivir ocho angustiosos a?os aquí,
podría sobrevivir a cualquier cosa.
Nada rompe más un alma que ser reprimido, nada rompe más a alguien que estar encadenado y
atrapado en un bucle repetitivo de tortura. Kyson y yo tuvimos nuestras diferencias, diferentes creencias
que vinieron con diferentes crianzas y diferentes puntos de vista de cómo deberíamos ser, Kyson fue
criado con una cuchara de ta mientras que yo fui criado con látigos y bastones. Ambos teníamos
nuestras propias luchas cons que lidiar y yo sabía que mayoría des cosas cons que luchaba
Kyson eran inseguridades, mientras que yo luchaba con lo que me golpeaban, grabado haciéndome
manso y temeroso de todo, algo en lo que estaba tratando de trabajar. Sin embargo, no puedes golpear
a un perro todos los días y esperar que no se estremezca cuando lo acaricias. Todo lleva su tiempo,
pero sabía que Kyson podía ser paciente. Solo tenía que recordar que también tenía que ser paciente
con él.
Sabía que sabía poco sobre quién era yo, pero confiaba en que Kyson eventualmente me
ense?aría. Por mucho que me enojara, confiaba en él, y después de hoy y de que me dejara tener el
control, confiaba en que algún día también me dejaría encontrar mi voz, que estaba astada
viviendo aquí. Entonces, con esos pensamientos en mente, sí, estaba listo para irme a casa. El hogar
era algo que nunca pensé que tendría, ?pero ahora! se dio cuenta de que su hogar estaba en cualquier
lugar donde estuviera Kyson.