Chapter 168
Libro 2. Su Encontrado Lycan Luna. capitulo 43
This belongs to N?velDrama.Org: ?.
“?Por qué querías subir aquí?” Kyson pregunta, mirando a su alrededor en el peque?o espacio. Era lo
mismo, todo quedó intacto. Un colchón sucio quepartimos, una peque?a ventana cubierta de tierra
y una cómoda junto a cama. Eso fue todo. Fui a cómoda junto a cama y abrí el cajón
superior. Encontré un cor de espaguetis que nos hizo uno de los ni?os y una túnica vieja. Lo sostengo
y lo miro. Odiábamos estos vestidos ys estúpidas faldas campesinas que nos hacía usar.
“?Azalea?” Kyson susurra detrás de mí.
—Es habitación mía y de Abbie —le digo—. Mi voz sonaba distante incluso para mis propios oídos.
La ira hierve en mis venas mientras miro alrededor del peque?o espacio estrecho en el que nos
mantuvo. El otrodo se usaba para almacenamiento y tenía un armario en el que Sra. Daley nos
encerraba.
“Azalea, ?estás bien?” —pregunta Kyson, y lo miro. Está girando si de madera que estaba en
esquina. Los recuerdos reprimidos vuelven sobre por qué esa si estaba aquí arriba. Habíamos roto
uno simr, tratando de sacars cosas navide?as del almacenamiento. La Sra. Daley nos hizo sostener
la maldita cosa sobre nuestras cabezas, diciendo que necesitábamos saber el peso de carga que
llevaba al tener que cuidarnos.
La mayoría pensaría que es solo una si, pero ambos sosteniendo dos piernas sobre nuestras cabezas
durante horas, aprendimos que inclusos cosas más livianas se vuelven pesadas después des
horas. Cada vez que lo dejábamos caer, nos golpeaba parte de atrás des piernas con su bastón.
Ver a Kyson moverlo, el sonido del chirrido por el suelo hizo que ira me invadiera. Gru?o,
arrebatándole si, y Kyson salta, sobresaltado, cuandonzo a ventanita de mierda. El vidrio
llueve por todas partes mientras me dirigía hacia si. Sin embargo, mi enfoque estaba únicamente
en destruir maldita cosa,o si destruyera, borraría memoria. Borre los gritos de Abbie cuando
sus rodis se doron por el bastón. Lo recogí yencé a estrerlo contra el suelo. Rompiénd
en pedazos, madera astillándose con cada golpe en el suelo que se estremeció bajo mis pies hasta
que Kyson agarró mis brazos.
“Oye, shh, shh”. dice, mirando pata de si en mi mano. él lo agarra. “Dámelo, amor”, dice en voz
baja antes de tomarlo de mí. Mis manos temban cuando recuperé el aliento y Kyson ahuecó mi rostro
entre sus manos, obligándome a mirarlo. Sus ojos miraban mi rostro mientras trataba de
rponerme. Sin embargo, este lugar, erao si nunca lo hubiera dejado. Una parte de mí siempre
estaría atrapada en este lugar.
“?Odio este lugar! ?La odio! ?Odio lo que nos hizo! lloré, rompiendo en nto. Odiaba este lugar, odiaba
todo sobre él, odiaba que un lugar pudiera atormentarme y manchar tanto mi corazón y mi alma,o
si me estuviera gritando diciéndome que siempre me mantendría aquí y que nunca escaparía. Las
compuertas se abrierono si hubiera estado aguantando todo durante demasiado tiempo.
“E nos arruinó”. sollocé.
“Sin amor. E no arruinó nada. Y estás a salvo ahora. E está muerta, no puedestimarte más, este
lugar es solo un lugar —dice, abrazándome. Entierro mi cara en su pecho, sintiéndomeo una
idiota. Era solo una si. Rompí una si perfectamente buena. Inh su olor, deja que me calme antes
de reírme, sabiendo cuántostigazos recibiría si Sra. Daley me escuchara llorar. Kyson
probablemente piensa que perdí cabeza, e incluso yo cuestioné esa posibilidad. Sollozo, sintiéndome
estúpida e infantil.
“?Estás bien?” pregunta y yo asiento, limpiándome cara y mirando alrededor del peque?o espacio y
si rota. Necesitaba irme. No podía quedarme aquí por más tiempo. Dolía demasiado, y quería salir, de
repente sintiéndome ustrofóbico. Bajé corriendo los escalones que necesitaban aire, sintiendo que
Ojitos me devolvieron mirada y Katrina también me miró sorprendida. “Azalea, querida, ?estás
bien?” —pregunta, pero niego con cabeza. No estaba bien, pero cuando miré alrededor de este
basurero, ya no estaba atrapado aquí. Pero todos estos ni?os lo eran. Miro a Kyson con
desesperación. Parece entender lo que no estaba preguntando en voz alta.
“?No!” exma, con los ojos muy abiertos. Inclino cabeza hacia undo, pero cruza los brazos sobre
el pecho y niega con cabeza.
“?No estoy preguntando!” Le digo, y susbios se separan y mira a los ni?os.
“?No! ?Qué voy a hacer con todos estos ni?os? me susurra, pero lo ignoro y me giro hacia Katrina.
—ma a estación de autobuses y encuentra un conductor —le digo, y e parece confundida.
“?Quieres un autobús?” e pregunta.
“Sí. Tal vez dos. Los llevaré conmigo —le digo, y e jadea, corriendo hacia mí.
“?Quieres llevarte a todos los ni?os?” preguntó, mirando a Kyson detrás de mí, que estaba furioso.
“Sí. Así que ma a estación de autobuses. Quiero un autobús aquí ahora —le digo, volviéndome
hacia Kyson. él gru?e pero asiente con cabeza y e sale corriendo.
“?Estas loco?” pregunta, y yo miro a los ni?os.
“O me quedo yo o vienen”, le digo.
“?Qué vamos a hacer con todos ellos?” él pide.
—Algunas des familias de licántropos podrían acogerlos —ofrece Trey, y yo asiento—.
“?Y dónde crees que los voy a poner?”
“El castillo es lo suficientemente grande”, le digo.
“?Azalea!” gru?e
“?No! Dijiste que estoy dirigiendos cosas aquí, y yo digo que vendrán. Ahora sube a bordo de mi Rey,
o sal de mi camino —le digo. él gru?e.
“Sí, dije eso, ?pero no pensé que ibas a traer un orfanatopleto con nosotros!”
“Multa. Les dices entonces. Diles que no, Kyson —le digo, se?ndo a los ni?os. él traga y mira sus
caritas y yo sonrío, sabiendo muy bien que no podría pronunciar esas pbras. Presiona susbios en
una línea apretada.
“?Multa!” gru?e, y Liam se ríe.
“Vamos, ni?os. ?El tío Liam te está ayudando a salir de esta caja de basura! ?Vamos!” dice Liam,
haciendo se?as a todos los ni?os para que lo sigan. Se miran el uno al otro y miran a Kyson,
inseguros. él suspira y niega con cabeza.
“Continúa entonces. ?Sigue al tío Liam!” dice, indicándoles que lo sigan. Los ni?os no necesitan que se
lo digan dos veces y corran detrás de un excitable Liam y Trey. Me reí, siguiéndolos.
“?Adónde mi Reina?” Liam ma.
“La za del pueblo. Hay una parada de autobús.” Yo le digo. Katrina sale corriendo por teléfono y le
dice al conductor que vaya a za del pueblo.
“Tienes suerte de que te amo”, gru?e Kyson, agarrando mi mano. Me reí antes de correr detrás de los
ni?os y tirar de Kyson conmigo.