Chapter 107
azalea punto de vista
Kyson se negó a escuchar y dijo que no estaba siendo razonable y que probablemente se olvidó de
decírmelo. Sin embargo, sabía que lo dijo para alertarme de que algo andaba mal. Conozco a Abbie, y
e siempre lo dice de vuelta. Kyson dijo que me llevaría a ve el fin de semana. Eso no fue lo
suficientemente bueno para mí; hoy era lunes y no estaba dispuesto a esperar tanto.
Aunque no tenía otra opción con el calor que me asba dolorosamente, y ni siquiera podía moverme,
me barrióo un maremoto, un dolor paralizante cuanto más lo negaba y no mostraba signos de
alivio.
“Esto es ridículo, Azalea. Estás en dolor. Déjame aliviarlo”, Kyson me espetó mientras extendía mano
y me agarraba del hombro, tratando de hacerme rodar sobre mi espalda.
Content is ? 2024 N?velDrama.Org.
Su toque quemaba, lujuria trataba de consumirme, y todo lo que quería hacer era ba?arme en su
aroma, deseando su toque y élo si fuera un antídoto contra agonía paralizante que corre a través
de mis terminaciones nerviosas y hace que todo mi cuerpo se arda y se abrace. duele por el. El sudor
briba en mi piel y empapaba mi cabello. Mi almohada está empapada mientras me retuerzo de
dolor. No importa cómo me acosté, no podía ponerme cómodo.
—Lleva a Abbie a casa —gru?o mientras me hago un ovillo dedo y le doy espalda. Llevo mis
rodis a mi pecho, tratando de aliviar un poco el dolor, aunque nada funciona. Kyson gru?e. Sin
embargo, lo ignoro. Mi estómago estaba acmbrado, y su olor me estaba volviendo loco. Mi ira
ardiente fue suficiente para mantenerme cuerdo y decidido a no ceder al instinto hasta que enviara a
alguien a busca o me llevara allí él mismo. Me negué a ceder.
Quería ara?arme el pecho, el vínculo se negaba a asentarse, quería que fuera con mi pareja,
instándome a aparearme y marcarlo, prometiéndome aliviar mi iodidad si me rendía. Kyson gru?e,
agarrando mi hombro y obligándome. sobre mi espalda.
Golpeo mientras él me inmoviliza, se mueve encima de mí y empuja su cuerpo entre mis piernas,
soportando su peso hacia abajo, atrapándome efectivamente debajo de él. Mi piel hormiguea donde sus
manos agarraron mis mu?ecas. El mado sale de él mientras trata de que me someta a él.
Se me escapa un gemido, seguido de un gru?ido cuando el reconocimiento me da una bofetada en
cara. Me quita ropa cons garras, haciénd trizas, y le hinco los dientes en el pecho. Lo muerdo lo
más fuerte posible. Kyson gru?e ferozmente mientras me tira contra cama, mis dientes arrancan de
su piel. Sus caninos se presionan contra mi gargantao una advertencia, y me congelo, respirando
con dificultad mientras ira se retorcía dentro de mí porque trataría de forzarme.
“?Detén esto, necesitas aparearte!” gru?e, sus dientes rozan mi piel, y lucho contra el impulso de temr
y far miserablemente. Su aliento estaba en mi cuello mientras jadeaba con ira, su agarre en mi
mu?eca tan fuerteo un tornillo de banco mientras los empujaba contra el colchón.
“Sigue siendo una vición incluso si eres mi pareja; lo haces, y nunca te lo perdonaré —le escupo. Un
gemido sale de susbios, un ruido que nunca antes había escuchado de él. Su lenguame mi cuello,
y respira con dificultad antes de presionar su rostro contra mi cuello, frotando su rostro contra mí.
—Nunca lo haría —gru?e, y giro cabeza para mirarlo. Kyson realmente parecía molesto por mi
acusación. —Entonces aléjate de mí —repliqué, y sus ojos parpadearon, su cuerpo se onduló mientras
luchaba contra el impulso de cambiar. Un pje negro azabache creció a lorgo de sus brazos y su
piel se onduló. Su c ** k estaba duro cuando presionó entre mis piernas. Todo mi cuerpo se estremeció
cuando su piel se presionó contra mía.
“?Suéltame, Kyson!” Exploto cuando él no se mueve. Sus garras se deslizaron en cama donde agarró
mis mu?ecas, pero de m gana rodó fuera de mí, solo para tirarme encima de él, y empujé su pecho.
“?Deténgase! Si no, amigo. Al menos trata de disminuir tu iodidad. Tu calor me afecta a Azalea”,
gru?ó, sosteniéndome contra él, y traté de soltarme de su agarre, pero él era mucho más fuerte que yo,
sus brazos se convirtieron en ataduras, y después de luchar por unos segundos. Me rjé,
derritiéndome contra su piel, dejando que aliviara agonía que me atravesaba.
El calor se alivió un poco, mi piel briba con una capa de sudor inducida por el calor. Erao tener
peor fiebre. Mi piel estaba abrasadora, y mi interior se sentíao si estuviera hirviendo de adentro
hacia afuera. Se me escapa un suspiro, y mano de Kyson viaja arriba y abajo de mi columna, mi
temperatura desciende un poco desde su piel contra mía.
“Veremos a Abbie el fin de semana; Te prometo que te llevaré con e, Azalea. Por favor”, suplica
Kyson.
No hasta que e esté aquí. Ve a buscar a Abbie —murmuro,miendo su piel antes de darme cuenta
de lo que estaba haciendo y apretando mandíb.
“Estoy ocupado. El fin de semana no está tan lejos —ronronea Kyson antes de enterrar su nariz en mi
cabello mientras inhba mi aroma—.
“?Entonces envía a Gannon!” Le digo, sabiendo que Gannon dejaría cualquier cosa para llegar a e.
“Gannon está ocupado ocupándose de algo y se irá por Dios sabe cuánto tiempo ocupándose de
ello; Lo haré cuando regrese. afirma Kyson.
?Qué pasa con Damián? Yo pregunté.
“Lo necesito aquí conmigo”, dice Kyson simplemente, y maldigo por lo bajo.
“No podrás luchar contra el calor por mucho tiempo, Azalea. Solo ríndete. No tiene sentido que me
aparees, ?así que ríndete! ?No solo te hace sentir incómodo!” gru?e, agarrando mis caderas y frotando
mi co?o a lorgo de su furiosa erión. Gimo al sentir su c ** k deslizándose a través de mis pliegues
húmedos. Pero aun así, me niego, sacudiendo cabeza y ganándome un gru?ido de él.