Chapter 101
Su peque?o brazo tenía un moretón, y lloró cuando lo agarréo si pensara que estaba a punto de
lastimarlo. “Shh, shh. ?Cuál es tu nombre?” Le pregunté, pero miró a Sra. Daley, ramente
petrificado por mujer. Era todo piel y huesos, sus grandes ojos marrones no tenían luz, sus mejis
hundidas y sus ojos hundidos, su cabello negro rizado caía sobre sus hombros y estaba enmara?ado y
anudado.
“él no ha”, dice peque?a Kimmy, volviendo a salir con su pijama diminuto. Tendría alrededor de
nueve a?os y sería una des mayores aquí, lo que pensé que era extra?o, sin embargo, ver a un ni?o
rebelde era más extra?o, y tuve sensación de que era solo para mostrar en caso de que el Rey
pasara por allí, pero una cosa era evidente. ninguno de estos ni?os fue atendido adecuadamente, y eso
realmente motivó mis engranajes.
“?Como si no pudiera, oo si no supiera cómo?” le pregunto Se encoge de hombros y sus ojos se
dirigen a se?ora Daley. Estaba ro que le tenía miedo a mujer.
“Sra. Daley se va hoy; e se jub Puedes har libremente; e no te hará da?o —le digo a
Kimmy. Se muerde elbio antes de rascarse nuca de su cabello rubio enmara?ado.
“Escuché a Sra. Daley peleando con Katrina. Katrina quería llevárselo a él ya su hermano; La Sra.
Daley no dejaría.
“?Tiene un hermano?”
“Tenido; No lo hemos visto en dos días. Mordió a se?ora Daley cuando golpeó a Oliver —dice Kimmy,
se?ndo al ni?o en mis brazos.
“?Su nombre es Oliver?” Kimmy asiente.
“?El nombre del hermano?”
“Logan, se?or”, dice, y yo asiento.
“?Y qué hay de Katrina? ?E testima? Kimmy niega con cabeza y mira a Sra. Daley con
nerviosismo, quien mira al frente, mirando distraídamente por ventana sobre el fregadero. Sabía que
la había jodido.
“Sra. Daley hizo que el carnicerostimara a Katrina por defenderlos. Le rompió el brazo, pero ahora
está bien”.
“Kimmy, ?puedes encontrarle algo de ropa y calcetines para Oliver?” Le digo, y e asiente, extendiendo
los brazos hacia él. él va hacia e y e lo lleva escaleras arriba mientras yo giro si de ruedas de
la Sra. Daley con mi pie.
“?Dónde está su hermano?”
“El ni?o es una amenaza; me mordióo un salvaje”, se burló.
“?Dónde está el ni?o?” Gru?o, y Liam mira antes de girar su cuchillo entre sus dedos en una
advertencia.
“Yo le respondería. No nos gustan los abusadores de ni?os, pero eso ya lo sabes”. Liam le advierte y
e traga saliva.
—En el cuarto devado afuera —gru?o, saliendoo una exhción en busca de él antes de
encontrarlo detrás del cobertizo. Podía escuchar gemidos cuando me acerqué a puerta de
madera. Empujándolo para abrirlo, encontré al ni?o dentro de una ja debajo del banco aldo de
lavadora. La ira me atravesó cuando me agaché y abrí cerradura. Parecía tener edad de Kimmy,
aunque estaba hdo y magudo y maltratado.
“?La Sra. Daley te hizo esto?” el ni?o niega con cabeza, moviéndose hacia parte trasera de ja.
“No te haré da?o; Estoy aquí para ayudar —le digo.
“Mi hermano, ayuda a mi hermano”, gime, encogiéndose cuando rompo puerta principal. Y abrió
ja del perro.
? N?velDrama.Org - All rights reserved.
?Quién te puso aquí, Katrina? No testimaré, y no dejaré que testimen”. Le digo mientras me quito
chaqueta. Lo coloco sobre su cuerpo co y él niega con cabeza.
“No, e trató de ayudarme”.
Entonces, ?quién te trajo aquí? Daley no podría haberlo hecho. No habría bajado los escalones de
atrás.
“El carnicero lo hizo, se?or”, dice mientras mira mi mano extendida.
“Vamos, tú y tu hermano vendrán a casa conmigo; No te haré da?o, pero necesito que entres donde
hace calor; Liam está adentro. Te gustará Liam; está haciendo panqueques —le digo. Duda antes de
dejar caer su mano en mía, y lo saco de peque?a ja.
“?Cuantos a?os tienes?”
“Ocho, se?or”, asentí con cabeza antes de ver sus pies negros y levantarlo. Lo llevo dentro antes de
entrar en cocina.
?Dónde está Daley? Pregunto, notando que su si de ruedas no está.
“Fue a buscar más harina”, dice Liam, gui?ándome un ojo.
Sonrío, llevando a Logan a s de estar antes de envolverlo con manta que lo rodea desde el
sofá. Luego fui a buscar le?a y llené todass chimeneas, encendiénds.
El olor a panqueques flotaba en el lugar, y Katrina entró justo cuando encendía chimenea de s
de estar. Era una mujer joven de unos veinte a?os, con cabello casta?o hasta los hombros. A los ni?os
parecía gustarles, saltaban y trataban de mar su atención. Se detuvo cuando me puse de pie y me
miró.
“?Quién eres tú?” preguntó, mirándome nerviosa. E olfatea el aire antes de desnudarme el cuello.
“Gannon, Liam está ahí afuera; ?Supongo que eres Katrina? e asiente con cabeza.
“Sra. ?Daley? e pregunta.
—En el sótano —le digo, y e asiente antes de que sus cejas se arruguen, y abre boca para decir
algo antes de ver a Logan junto al fuego, y sus ojos se abreno tos. Oliver estaba sentado en su
regazo. Se acercó corriendo y agarré del brazo.
“No les haré da?o; No soy Daley —me escupió, y dejé ir.
“E se apresuró y se preocupó por ellos. Suspiré antes de caminar hacia puerta. “Ayuda, Liam
alimenta a los ni?os; te acaban de ascender a directora —le digo, y e asiente. Caminando hacia
cocina, pude escuchar gemidos y gemidos de dolor provenientes del sótano.
“?Quieres una mano?” pregunta Liam, y lo miro cubierto de harina.
“No”, le digo, arrebatando los cuchillos del mostrador y abriendo puerta del sótano. Oigo a Liam
encender radio que está en el alféizar de ventana y poner música a todo volumen.
Pisoteando los escalones. La Sra. Daley intenta alejarse a rastras donde habían empujado pors
escaleras, cons piernas enredadas en si de ruedas mientras ara?aba el suelo.
“Cambio de nes. Quiero oírte gritar —le digo. Agachándome, agarro su cabello y tiro su cabeza hacia
atrás.
“Y vas a gritar”, gru?í.