Chapter 94
Kyson marca su número y me arrastro hacia cama cuando él le da palmaditas en el pecho. Con un
suspiro, me acosté, apoyando mi cabeza en su pecho. Escucho el teléfono sonar, y no pasa mucho
tiempo antes de que Kade conteste, y Kyson lo pone en el altavoz, así puedo escuchar mejor sin forzar
mis oídos.
“Buenas tardes, mi rey”, responde Kade, su voz bastante alegre, y gru?í cuando mano de Kyson me
tapó boca.
“Kade. Abbie no contesta su teléfono”, dice Kyson.
“Oh, sí, se le cayó en el fregadero por idente. Se mojó; He pedido un nuevo teléfono para e”,
responde Kade.
“?Estás con e ahora?”
“Ah no, estoy trabajando. Está en empacadora con mi Cassandra.
—?Así que le haste de Cassandra? —pregunta Kyson—.
“Por supuesto, estaba sorprendida, pero aceptando que tenemos 3 hijos juntos, se han llevado muy
bien”. Fruncí el ce?o, y el gru?ido que me dejó fue fuerte e incapaz de ser sofocado solo con su mano
cuando cogí el teléfono, queriendo exigir har con e. Kyson se mueve, rodando sobre mí y
mordisqueando mi cuello, mada se filtra en mí más fuerte, obligándome a rjarme debajo de él.
“Pareces teners manos ocupadas, mi rey”, dice Kade con una sonrisa.
“Hmm, bueno, quiero que Abbie me a este número lo antes posible. Tengo una pareja que extra?a a
su amiga y está muy preocupada después de enterarse de que ya estabas casado, y con ellos siendo
tan cercanos, estoy seguro de que puedes imaginar lo molesta que estaba Ivy al saber que su amiga se
escapó con un hombre casado”.
“Oh, a Cassandra le pareció bien. Seráno hermanas esposas en poco tiempo”.
“La preocupación de mi pareja es por Abbie, no por tu esposa. Dile a Abbie que nos me, o iré con Ivy
a ve.
“Oh, no es necesario. Abbie está perfectamente bien. Haré que te me por ma?ana cuando regrese
a casa.
“Videomada”, le digo a Kyson, quien presiona susbios en una línea.
“Llév a una videomada o vendremos a visita”, le dice Kyson.
“Ciertamente, mi Rey. Lo primero después de ques damas preparen a los ni?os para escu, me
aseguraré de que me —dice Kade, y miro el teléfono, queriendo arrebatárselo y gritarle a Kade. No
me gustó su tono de voz, algo fuera de lugar, o tal vez estaba demasiado enojado con el hombre porque
enga?ó a Abbie.
“Muy bien, ha pronto”, dice Kyson, colgando. Se inclina y coloca el teléfono en mesita de noche
antes de mirarme. Empujo su pecho y él exh, pero rueda fuera de mí.
Harás con e ma?ana, ?de acuerdo? él no pondría si algo estuviera mal, y ahora e lo sabe; él
dijo que e estaba bien con eso “.
“Conozco a Abbie, y no hay forma de que e esté bienpartiendo a su pareja o que le mientan”.
“Bueno, ya veremos ma?ana, ?no?” Kyson dice. Gru?o, y él rueda sobre su costado, acercándome más.
Justo cuando iba a darme vuelta para mirarlo, se escuchó un golpe en puerta, obligándolo a
mira, y puerta se abrió un poco.
“Mi Rey, soy Trey. rice me envió con tu cena. Trey responde y Kyson suspira.
“Solo ponlo en mesa de café”, dice Kyson, sentándose y bnceando sus piernas sobre el costado
de cama. Me da palmaditas en cadera con mano.
“Deberíaser”, dice. Miro a pared, demasiado alterada paraer.
“Gracias, Trey”, dice el Rey, y escucho a Trey irse mientras el Rey baja de cama.
“Ivy, levántate ye, ?o debo marte Azalea de ahora en adnte?” él dice. Pongo los ojos en
nco, sabiendo que seguirá rega?ando y me obligará a salir de cama. Caminé hacia donde Kyson
estaba sentado junto al fuego y me senté a sudo.
—Azalea, ya no quiero ser Ivy —le digo, y él asiente, deslizando mi to hacia mí.
“Azalea, es entonces. Le diré al personal también de corrión. Ahorae —dice, se?ndo mi
to. Cogí el cuchillo y el tenedor para varme en el bistec y ensda. Mientras que Kyson solo
tenía una variedad diferente de carne cruda.
“?Nuncaes ensda?” Le pregunté, notando que usualmente soloía carne.
“Lo hago, pero rara vez. Los licántropos son carnívoros. Nuestro sentido del gusto cambia después de
un tiempo”, dice encogiéndose de hombros.
“?Entonces no me gustaráns ensdas ys verduras después de un tiempo?” mastica suida y
parece pensativo por un segundo.
“No, todavía te gusta todaida. Simplemente preferirás ciertas cosas a otras, pero si te hace sentir
mejor, Dustin es vegetariano”.
“?Eh? Pero todos aquí son licántropos. ?Cómo podría ser vegetariano? Kyson asiente.
“Sí, pero él elige ser vegetariano, y todavía me gusta fruta, etcétera; Solo prefiero carne.
“?No puedo creer que Dustin sea vegetariano?” Le digo, un poco aturdida. Kyson se ríe, pero eso
explica por qué Large nunca lo había vistoer carne ahora que lo pienso.
“Huh, nunca me di cuenta”, le digo.
“Supongo que tampoco te diste cuenta de que él es g*y entonces”. Kyson dice.
“?él es g * y?” Pregunté, sorprendida una vez más. No sé cómo pensé que se vería un hombre ag*y,
pero siempre los imaginé más femeninos, y no había nada remotamente femenino en el hombre.
“Sí, por eso le asigné tu guardia, además, pidió que lo pusierano tu guardia cuando llegaste…
Cuando me desperté”, dice Kyson.
“?Por qué los guapos siempre son g*y?” Yo murmuro. El Rey gru?e.
“?Perdóneme?”
“?Qué? Tú mismo lo dijiste; él es g * y. Solo estaba haciendo una observación”, me reí.
“No quiero que revises mi guardia, Azalea”, gru?e Kyson.
—No lo era, pero ahora que lo pienso, Damian también es guapo —bromeo, viéndolo ponerse
celoso. No tenía ningún interés en ninguno de ellos. Y ninguno era tan hermosoo Kyson.
“Ah, y…” Kyson gru?e y yo me río.
“Di una más, y te pondré sobre mis rodis”, gru?e el Rey, pero sus pbras no me asustaron, aunque
enviaron un escalofrío a través de mí, preguntándome si realmente lo haría.
Gannon también está bien. Puedo ver por qué le gusta a Abbie —me reí. Saltó sobre mesa, su
gru?ido rasgó el aire cuando aterrizó encima de mí, haciéndome reír.
“?Estás bromeando, mi reina, porque si no es así, es posible que tenga que matar a toda mi guardia
para detener tus ojos errantes”, dice, sujetando mis manos en el suelo mientras me muerde losbios y
rueda. sus caderas contra mí.
“No puedes matar a tu guardia porque no solo te pertenecen. Además, Dustin es mi guardia, no el tuyo,
así que no puedes matarlo —le digo.
N?velDrama.Org ? content.
“?Así que no solo estás remando tu título, sino que ahora estás remando mi guardia? ?Algo más,
mi Reina? —pregunta, y yo frunzo losbios.
“Hmm, todavía tengo que remar a mi Rey. Creo que también lo remaré —le digo. El Rey gru?e, y
susbios presionan los míos con avidez.