Chapter 89
abbie punto de vista
Mi mente todavía daba vueltas con el hecho de que Gannon había conducido todo el camino hasta
aquí. Como lo había extra?ado, pero sabía que estaba mal tener sentimientos por otro cuando tenías
pareja, traición. El peor tipo de traición a diosa de luna al rechazar el regalo que nos había otorgado
al darnos a nuestrospa?eros.
Honestamente, nunca me creí digno de unpa?ero, alguien que me amara incondicionalmente,
hasta que conocí a Kade. Lo extra?aba y me preguntaba si le dolía tantoo a mí cuando estábamos
separados. Sin embargo, por alguna razón, mientras desempacabaspras que Gannon había
traído ys dejaba en mi puerta.
No podía quitarme sonrisa tonta de cara mientras logo masticaba una des nubes de
fresa; siempre me estaba dando dulces en el castillo. El hecho de que recordara que estos eran mis
favoritos me hizo sonreíro un idiota antes de que me invadiera culpa de que no debería estar
pensando en Gannon, así que me rega?é por mis pensamientos imprudentes.
Se sintió extra?o ver los armarios conida en ellos. Kade traía un par de bolsas cada pocos días,
pero nadao esto. Siempre estaba racionando todo, e incluso entonces, todavía no era suficiente
para durar antes de que regresara. Habían pasado días desde última vez que lo vi, y nunca se quedó
mucho tiempo, solo unos minutos antes de decir que tenía que volver al trabajo. Este lugar era tranquilo,
a veces demasiado tranquilo para mi mente perturbada, y me hizo extra?ar más a Ivy y rice.
? N?velDrama.Org - All rights reserved.
Empacando los últimos víveres, decidí ir a traer ropa; Solo tenía estos pantalones y camisa,
además de ropa que llegué aquí. Que actualmente estamos en el tendedero, tener quevarlos todos
los días a mano en el fregadero se estaba convirtiendo en una verdadera misión.
Pero no quería que mi ropa se ensuciara si regresaba, pero el calor y el sol me agotaron más
rápido. Estando confinado aquí, descubrí que pasaba mayor parte del tiempo durmiendo. El hambre
siempre cedía cuando no estaba despierta para soportarlo, lo mismo con el vínculo. Su a?oranza y
a?oranza por mi pareja hacía que el corazón doliera menos si dormía.
Al salir, me protegí los ojos del sol que se ponía lentamente detrás de los árboles. Partí algunos palos
para hacer mis vijas. Ni siquiera se proporcionaron vijas, y solo mitad del tendedero todavía
tenía cables. No podía esperar para finalmente poder ir a empacadora. Kade me había contado todo
al respecto y me dijo lo hermoso que era. Solo necesitaba ser paciente, y pronto sería libre para estar
con mipa?ero y no estar bajo amenaza de guerra de manada en que estaba atrapado
actualmente.
Al revisar ropa, los dodillos todavía estaban mojados, así que los volteé en el tendedero y los
colgué del otrodo. Media hora más y seguramente estarían secos, y podría ncharlos para
ma?ana. Al volver adentro, me detengo cuando escucho el sonido de los neumáticos sobre grava, y
mi corazón salta de emoción, esperando que sea Kade. Cuando me di vuelta, era el misterioso
Mustang negro estacionado al final del camino de entrada otra vez. Lo miro, preguntándome por qué
venían aquí todos los días pero nunca se presentaban ni salían.
Sin embargo, hoy fue diferente cuando vi que puerta del auto se abrió y una mujer salió del auto. Era
hermosa, con el pelorgo y rubio rizado medio recogido, tenía gafas de sol que cubrían sus ojos y se
veía de se alta. Todo en e gritaba dinero. Caminó hacia parte dntera del coche, sus botas
negras hasta rodi crujían sobre grava mientras se apoyaba en el capó. Llevaba una camis
nca y jeans azules. Susbios manchados de rojo por su lápizbial.
Se sentó en el capó y saludé con mano, preguntándome si era miembro de manada y si debería
saluda, pero Kade me dijo que no hara con nadie aquí, así que me quedé donde estaba. E
nunca me devolvió el saludo, solo me miró.
Con una última mirada por encima del hombro, corrí adentro, cerré puerta y eché ve. No es que
sirviera de mucho,s bisagras de puerta estaban flojas y parte inferior de puerta estaba
empapada, lo que dificultaba cerra y dejaba un espacio por el que a los mosquitos les gusta entrar
por noche.
La miro por ventana, quedándome lo suficientemente atrás, esperando que no pueda verme. Se sentó
allí por un tiempo y finalmente se fue, lo que me hizo preguntarme por qué se detenía aquí todos los
días. Una vez que se fue, dejé escapar un suspiro de alivio. Mi tarde fue algo asío un reloj.
Dormí una siesta antes de traer ropa, luego colgué a lorgo de cortina de ventana en una
percha. Hice mi cama antes de agarrar el cómic que Gannon me había traído. Las imágenes cuentan
una historia sobre un gato con rayas. Si tan solo pudiera leers imágenes, podría tener más sentido
para mí, pero de todos modos estaba agradecida.
Sintiéndome hambrienta, entré en cocina. El sol ya se había puesto y el día se convirtió en noche. Las
noches eran másrgas, tan frías y vacías que por lo general era también cuando llegaba el mayor
dolor. Ese dolor horrible y desgarrador que restringía mi pecho. Mi ansiedad siempre alcanzaba su
punto máximo en esta época, esperando que llegara. La próxima vez que hable con él, le pediré a Kade
que me lleve al médico de manada. Algo tenía que estar mal, o no sería tan frecuente.